Interludio: Carta de despedida

Padres, hermanito, amado amigo mío… pronto estaré con ustedes.

Sé que es tonto creer que a alguien le interesará leer mis palabras, a excepción de Rin (lo lamento amiga, pero espero verte desde arriba y, cuando lo haga, deseo que seas feliz con Sesshoumaru-sama. Dile por favor a tu padre que intenté ser lo más fuerte posible, pero que no todo se puede en la vida, mas que le agradezco por haberlo intentado). Aún así, es bueno saber por qué hago esto, analizar si es una buena idea o un error. Quiero tratar…

Siempre he odiado estar sola, sin embargo, fue la soledad a la que no le gustaba separarse de mí. Ahí estaba cuando murió mamá y su bebé Kohaku, mi hermanito al que nunca conocí; continuó a mi lado cuando mi amado mejor amigo y su padre fallecieron en un accidente automovilístico (aún me niego a creer que ha muerto, pensé que lo volvería a ver); estuvo a mis espaldas cuando papá me dejó a cargo de su nueva esposa, e inclusive susurró en mi oído cuando Kirara, mi pequeña gatita, exhaló por última vez entre mis brazos.

Estoy maldita, debo de estarlo.

Tsubaki... esa mujer me odia porque siempre fui un estorbo y porque sé su secreto. Estoy segura de que ella fue la causa de la muerte de papá e inclusive de Kirara. Pero eso ya no importa. Que se quede con el dinero que derrochará para alargar su belleza, aún cuando debe de ser un monstruo por dentro. Mientras ella lo hace, yo estaré al lado de las personas que amo y en un lugar donde la lluvia no separe amantes.

Sango


Antes del final, un interludio sobre la castaña. Espero aproximarme lo más posible a la verdadera personalidad de Sango. Tengo entendido que su mayor miedo (según un capítulo del anime y del manga) es el quedarse sola.

Gracias a todos los que leen y muchas más a las que comentan. Hoy es el final y serán tres drabbles, no dos, así que espero que los disfruten de la misma forma en que disfruté escribirlos (bueno, no tanto, no soy tan sádica) y leer sus opiniones al respecto.