Hola a todos, discúlpenme por dejarlos en el último capítulo. Supongo que AlienHeart de la oscuridad ya les explicó lo que está pasando. Ni me pregunten como es que ese tipo llegó porque yo no sé, pero algo me dice que no podría correrlo aunque quisiera. (Suspiro) Tendremos que vivir con esto, pero no se preocupen no dejaré que se salga de control...al menos espero poder.

¿Sí se acuerdan de cómo funcionan los diálogos verdad? Oh bueno, por sí las moscas.

-Diálogo normal-

"Pensamientos"

(Diálogo en otro idioma)

*Sonidos*

¡SIGAMOS CON LA HISTORIA!

Capítulo veintiuno: Un disturbio en el aire

En los cielos del bosque de bambú, a unos kilómetros de la montaña

El Maestro Grulla iba surcando el cielo nocturno de nueva cuenta de camino a la aldea para poder pedirle a algunos guardias que recogieran a los bandidos. Se estaba apurando para llegar más rápido y así sus amigos pudieran volver a casa más pronto "Pero es tarde, me voy a parar aquí" pensó iniciando el descenso "Y lo bueno es que Víbora no está aquí para obligarme a seguir volando" pensó con una pequeña risa mientras aterrizaba perfectamente. No sabía por qué pero la maestra había estado invadiendo mucho sus pensamientos desde que se fue de la guarida de los yaks, pensando en lo silencioso que era volar sin ella, como podía ir a su ritmo, como no tenía que esforzarse demás por cargar su peso "Ha sido aburrido" pensó el ave con un pequeño suspiro. ¿Por qué había sido tan diferente volar sin la maestra serpiente? Honestamente no tenía idea pero tampoco planeaba pensarlo mucho tiempo ¿no podía ser de verdad importante cierto? El maestro emplumado dejó la pregunta a un lado y se quitó el sombrero antes de levantar una pata y meter su cara debajo de una de sus alas preparándose para dejarse llevar por el sueño.

-¡Te agarré!- gritó la voz de una hembra y Grulla fue derribado por una viciosa tacleada/abrazo de parte de una joven leopardo de las nieves -¡JA! Al fin te encon...tre- dijo la chica, deteniéndose cuando se dio cuenta de a quién estaba abrazando -Ey, tu no eres el guerrero dragón- declaró la chica poniéndose en pie frunciendo el ceño.

-Eh...pues claro que no ¿disculpa pero quién eres?- preguntó Grulla completamente extrañado.

-Qué te importa- dijo la felina.

-¡MEI! ¡¿Lo atrapaste?!- dijo otra voz. La leopardo de las nieves se golpeó la frente cuando escuchó que llamaban su nombre y se dio la vuelta para mirar al grupo conformado de otras tres leopardas de las nieves.

-No Ying, creo que en esta ocasión tu nariz no funcionó- Mei dijo caminando hacia el grupo.

-Pero eso no tiene sentido, mi nariz nunca falla- Ying dijo muy confundida.

-Y nosotras también detectamos el olor- declararon las otras dos felinas sintiéndose igual.

-¿Alguna de ustedes ve a un lindo panda por aquí? Porque yo no, sólo veo a un pájaro con piernas flacas- dijo la joven leopardo de las nieves señalando al maestro.

-¡Oye! ¿Qué pues con los insultos?- Grulla dijo claramente ofendido. Las hembras parecieron ni siquiera reconocer la presencia del guerrero emplumado y siguieron hablando entre ellas, intentando descubrir dónde se habían equivocado durante su búsqueda por el guerrero de blanco y negro. El ave levantó una ceja cuando la leopardo conocida como Ying lo señaló y provocó que las otras tres enfocaran sus ojos en él.

-¡Oye tu! ¿Has visto pandas recientemente?- preguntó Ying comenzando a caminar hacia el guerrero seguida por las otras tres chicas.

-Uhh...¿Para qué quieres saber ese tipo de información?- preguntó Grulla sintiéndose un tanto nervioso por como se le acercaban las hembras.

-¡Sólo contesta la pregunta!- espetó Mei mirándolo directo a los ojos.

-¡Si, dinos sí has visto pandas! Uno lindo con ojos de color jade más específicamente- dijo una de las otras felinas. Grulla se les quedó viendo a las hembras con ojos llenos de curiosidad. ¿Por qué sería que estas chicas estaban buscando a Po?

"unas prófugas se salieron del campamento después de que Po se fue, no creo que deba decirles porque lo hicieron"

Los ojos del ave se agrandaron por un poco de miedo después de que las palabras de Ming-Ling resonaron en su mente. Sí estas chicas eran unas de las damas de las sombras que habían "escapado" para ir tras el guerrero dragón...entonces eso quería decir que estaban en celo. "A lo mejor sería bueno que me fuera, quién necesita dormir de todos modos" pensó Grulla mientras se echaba para atrás -Am...miren chicas yo no sé nada sobre la ubicación de ningún panda y me acabo de acordar que tengo que ir a un lado- dijo Grulla poniéndose su sombrero para irse volando. Antes de que el maestro emplumado pudiera despegar Ying se abalanzó sobre él y lo tumbó al suelo otra vez, sentándose encima para que no se pudiera ir y llevó su nariz cerca del cuello del ave e inhaló profundamente.

-Hueles como él- dijo la felina llamando la atención de las otras tres acompañantes.

-¿De verdad?- preguntó Mei empujando a Ying para quitarla del ave para tomar su lugar y olfateándolo con diligencia -Entonces si sabes dónde está- Mei dijo con una sonrisa.

-¿Te importaría decirnos dónde podríamos encontrarlo?- preguntó una de las chicas extra con un tono dulce.

-Chicas entiendo que sus hormonas están haciendo que no puedan pensar con claridad, pero de verdad pienso que deberían darse un tiempo para pensar- Grulla dijo intentando calmarlas...o al menos confundirlas para poder largarse de ahí. Él sabía que una felina en celo era peligrosa por sí sola ¿pero cuatro? Probablemente nadie podría sobrevivir a eso.

-¿Cómo que pensar?- Mei dijo confundida.

-Si ya saben...como pensar en las consecuencias que podría ocasionar el seguir sus instintos- dijo Grulla.

-Podríamos pasarla de maravilla con el guerrero más poderoso de China- Ying dijo ronroneando con una cara de idiota al recordar lo que su grupito y ella habían visto en la tienda médica del campamento.

-¿Y no les importa cómo esa decisión podría afectar su futuro?- preguntó Grulla en otro intento de hacerlas volver a la realidad.

-Nah, quién piensa en su futuro de verdad- Mei dijo encogiéndose de hombros.

"Pues yo si y por el momento mi futuro es muy incierto" pensó el ave temblando un poco de los nervios "Tengo una última oportunidad" pensó antes de volver a hablar -¿Y no les importa su vida? Porque estoy seguro que están enteradas que Song, su líder, está tras el mismo macho que ustedes están buscando- dijo el ave con la esperanza de que eso sí las hiciera reaccionar. Las cuatro felinas de repente se pusieron tensas después del comentario, como sí esta vez de verdad las hubiera hecho reaccionar lo que era un gran alivio. Pero ese alivio no le duró mucho pues pronto Ying adquirió una sonrisa ladina en sus facciones que no le daba ni un poco de buena espina al maestro de la grulla.

-Ese panda absolutamente lo vale- dijo la felina moteada sacando de su trance a las demás -Osea ¿qué no se acuerdan de él? Y me refiero a TODO él- ronroneó la leopardo haciendo que las otras se pusieran a fantasear un poco y poner una cara estúpida. -Además sí Song no lo ha hecho suyo ese es su problema, es un macho soltero y cualquiera puede tenerlo- declaró ella con una sonrisa más grande -Y entre tu y yo a mí no me parece que Song tenga lo necesario para satisfacer a ese muchachón, es demasiado bueno para ella- Ying dijo riendo burlonamente seguida por las demás.

-¿De veritas eso crees?- una nueva voz de hembra gruñó a sus espaldas.

-Pues obvio Ming, siem..pre ha...sido débil- dijo la chica moteada con los ojos reabiertos al darse la vuelta junto con el resto de sus compañeras para encontrar a la alta leopardo de las nieves de ojos grises (al principio no se me hizo que Ming-Ling fuera lo suficientemente importante como para decirles el color de sus ojos y esos detalles, pero decidí que en realidad sí lo es y lo será aún más) mirándolas con una mirada asesina.

-Aja, bueno entonces estaré muy feliz de pasarle el recado cuando vuelva al campamento- Ming-Ling dijo furiosa. Con velocidad relampagueante, la líder temporal sacó su paraguas y le disparó sus dardos tranquilizantes a las leopardos calenturientas, que pronto cayeron al suelo sin consciencia así permitiéndole ponerse en pie al maestro emplumado.

-Gracias- murmuró Grulla sacudiéndose el polvo de encima.

-Meh no es nada, estoy feliz de al fin haber atrapado a estas cuatro- Ming-Ling dijo en lo que enfundaba su paraguas en un estuche especial que había creado para cargar su arma en la espalda y caminaba hacia el grupo de animales -Eran las últimas de las prófugas. ¿Me ayudas a amarrarlas?- preguntó sacando algo de cuerda de quién sabe dónde y lanzándosela a Grulla antes de que siquiera le contestaran. El ave atrapó la cuerda con el ala y pensó en la petición de la felina -¡Sólo amárralas por todos los cielos!- vociferó Ming-Ling.

-Ok ok que carácter- Grulla dijo poniéndose a trabajar. Las hembras inconscientes estuvieron restringidas en unos cuantos minutos y la felina y el ave se sentaron para descansar sus agotados cuerpos un poco -Así que ¿por qué estás tan lejos del campamento? ¿O de verdad he volado tan lejos?- preguntó Grulla dirigiéndose a la hembra moteada.

-No quiero responder ninguna pregunta ahorita- Ming-Ling dijo cansada -Estoy tan agotada que me voy a dormir aquí mismo, ay me preguntas en la mañana- fue lo que añadió antes de recostarse y hacerse bolita para irse a dormir.

"Oh iba enserio" pensó Grulla un poco sorprendido "Aunque no es la única, estoy muerto" concluyó con un bostezo y se levantó, luego se puso en su posición para dormir y cerró los ojos.

De vuelta en la montaña

Los ojos magenta de la ocelote se abrieron de golpe y se enderezó a una gran velocidad, su respiración era entrecortada y estaba mirando en todas direcciones freneticamente con la palabra temor escrita en la cara. Después de tomarse unos minutos para calmarse, Tlanextly se dio cuenta de que todo había sido una pesadilla, la misma pesadilla que había estado teniendo desde que fue secuestrada y traída a esta estúpida montaña "Pero ya no hay razón para temer, no te pueden lastimar" pensó como sí estuviera intentando convencerse a sí misma de que todo estaba bien, pero sin mucho éxito. Un escalofrío le recorrió la espalda cuando una fría brisa de aire entró al cuarto y la felina se llevó las piernas al pecho para abrazarse y mantener su temperatura corporal elevada. (Estúpido clima) refunfuñó ella mientras frotaba sus piernas y envolvía su cola alrededor de su cuerpo temblando otra vez. El frío NO ERA su fuerte, pero nadie podría culparla, su hogar estaba cálido casi todo el año. La felina moteada volvió a acostarse en la cama sin dejar de abrazarse o temblar, al mismo tiempo que intentaba dejar el frío de lado y volver a conciliar el sueño.

-ZZZ...uhh...dumplings..jeje...delicioso- Los ojos de Tlanextly se posaron en la cama al lado de la suya dónde el cuerpo del guerrero dragón estaba descansando.

"Tiene suerte de tener todo ese pelo...todo ese cálido, suave y esponjoso pelo" pensó mientras observaba al panda dormido "Me pregunto sí podría..." La felina pensó con una sonrisa ladina empezando a aparecer en su rostro (Espera ¡NO!) gritó la chica, pero se tapó la boca en cuanto se dio cuenta de lo que había hecho. La hembra contuvo la respiración al ver como el guerrero de blanco y negro se revolvía y refunfuñaba un poco en su cama, pensando que se iba a despertar, pero el macho no hizo más que suspirar, girar dándole la espalda y seguir durmiendo como una roca. Tlanextly soltó el aire que estaba reteniendo y soltó una pequeña risa por lo bajo tras escucharlo murmurar algo más sobre dumplings "¿En qué puede estar soñando?" Se preguntó de manera divertida hasta que otra brisa sopló a través de su pelaje (BRRR...Ay qué es lo peor que podría pasar) concluyó ella y luego se levantó de la cama y se acercó a la que había al lado. La ocelote bajó su mirada hacia el oso durmiente y vio a la maestra serpiente descansando recargada placidamente contra su espalda, como sí el movimiento no la hubiera afectado en lo más mínimo. Tlanextly agitó la cabeza ante esto y caminó alrededor de la cama para llegar al otro lado y pararse al frente del panda, así pudiendo ver su pacífica cara sonriente "Aww se ve lindo" pensó comenzando a sonreír "Pérate no, no puedes pensar así, ¿por qué pensarías algo así?" Se regañó a sí misma, pero sin dejar de ver al panda "Digo SI es lindo, pero no puedes bajar la guardia. Ya has conocido muchos chicos lindos antes...todos idiotas que querían tener a la hermosa princesa como su nuevo trofeo" pensó con un gruñido pequeño "Pero hasta ahora él no ha actuado como un idiota, ha sido lo opuesto a eso...¿podría ser que es diferente a los demás?" La felina sacudió la cabeza para sacarse esos pensamientos. No podía permitirse pensar cosas así, no podía dejar que un sujeto que acababa de conocer se metiera en su cabeza, ella era más lista que eso "Sólo has lo que ibas a hacer" pensó temblando como reacción a otra brisa. Tlanextly se sentó al borde de la cama con extremo cuidado, luego se acercó al cuerpo del oso lentamente, sintiendo su calor al instante, y se acostó a su lado con la cara viendo al lado opuesto que la de él y dejando un poco de espacio entre ellos "Ahh esto está mejor" pensó la felina y cerró los ojos.

-Uhh...Tigr..ezzzaa...- Po murmuró en sueños e inconscientemente estiró los brazos y los envolvió alrededor del pequeño cuerpo de la ocelote. Los ojos de ls princesa se abrieron de golpe por segunda vez esa noche en lo pensaba en saltar fuera de la cama y sacarle los ojos a Po por atreverse a ponerle las patas encima, sin importarle que estuviera dormido; pero en el momento que el panda la acercó más a él y sintió como era cubierta por aún más de su calor cuando su cuerpo fue presionado contra el de él, las ansias simplemente se esfumaron.

"Sí no necesitara esto, estarías tan muerto ojos de jade" pensó la felina sin darse cuenta de que se estaba acurrucando en el pelaje del macho aún más (Tienes suerte de ser cómodo) murmuró y con eso se decidió a dormir.

Valle de la paz, barracas de los estudiantes del palacio de jade

Los ojos ambarinos de Tigresa se abrieron y la tigre de bengala se sentó en su cama con una quejido de fastidio. La sensación de intranquilidad acababa de regresar a su cuerpo, esa ligera sensación hormigueante y molesta que la hacía sentir que algo estaba mal qué había sentido la primera noche que Po estuvo fuera del palacio y la forzó a dormir en la habitación del guerrero dragón "Pero ahora no puedo hacerlo, la zorra está ahí" pensó con un gruñido saliendo de su garganta. Odiaba el hecho de que Song estaba durmiendo en la habitación de Po desde el mero principio; había pasado una hora entera restringiéndose de irrumpir en el cuarto para despedazar a la felina manchada hasta que el sueño la venció, no fue fácil pero lo logró "Por suerte para mí ahora estoy despierta y puedo seguir escuchando la serenata de la Srita. zorra manchada" pensó Tigresa con sarcasmo iracundo mientras sus orejas detectaban el sonido de los ronroneos al otro lado del pasillo. La maestra movió sus piernas al costado de la cama frotándose las sienes para calmarse e intentar hacer que la irritante sensación se fuera, pero se rehusaba a desaparecer -Quizás necesito meditar un poco- murmuró Tigresa y se puso de pie. La felina rayada salió de su cuarto con el sigilo que su experiencia le permitía y caminó por el pasillo, sin molestarse en cerrar su puerta, para poder ir al durazno sagrado de la sabiduría celestial. Era su mejor opción ya que ese era el lugar más pacífico después del estanque de lagrimas sagradas.

*¡Crash!*

La tigresa dio un gritillo de sorpresa cuando su pierna atravesó el suelo de madera después de dar un paso, pero pronto salió de agujero y esperó a que los demás salieran de sus cuartos alarmados por el súbito estruendo. Tras esperar por un minuto sin que nadie se le uniera en el pasillo la maestra del estilo del tigre suspiró aliviada al no haber despertado a sus compañeros y la leopardo de las nieves, aunque también pensaba que era inaceptable que Mono y Mantis no se despertaran con esa clase de ruido, sí los atacaban estarían fregados. Dejó la idea a un lado y volteó a ver el agujero en el piso con confusión impregnada en la cara, preguntándose como pudo haber pasado eso "No puede ser mi peso. Si claro al ser una tigre no soy tan ligera como Song o los demás, pero como una maestra estoy obligada a estar en forma...¿no estaré engordando?" Se preguntó casi preocupada. Después de ese pensamiento la maestra del estilo del tigre llegó a tres conclusiones.

1.- ¿Engordar? Eso era algo imposible con su entrenamiento. El dejarse mostrar un poco más de su lado suave no había detenido su rutina radical; seguía entrenando más tiempo y más duro que el resto de los cinco y Po combinados. De hecho desde que aceptó sus emociones empezó a entrenar todavía más temprano que antes para poder permitirse un poco de tiempo libre para pasar con el panda de vez en cuando, obviamente manteniéndolo en secreto para que nadie le dijera que parara.

2.- A lo mejor había dejado demasiada suavidad en su cabeza ultimamente. ¿Desde cuando se preocupaba por su peso de esa forma? Tenía que tener cuidado antes de que terminara volviéndose una segunda Víbora...nah eso nunca pasaría, el día que eso le pasara le pediría a Song que le enseñara a bailar.

3.- Aunque el suelo HABÍA cedido a su peso, no había sido su culpa porque ahora se daba cuenta de que el agujero estaba en el punto exacto donde Po había atravesado el suelo en su primera noche en el palacio hace tres años.

"Le tengo que decir a Shifu que haga algo con el que sea que reconstruye el palacio cuando se daña o acabaremos viviendo en una trampa mortal" pensó Tigresa muy frustrada. Un suspiro de resignación salió de sus labios al mismo tiempo que continuaba su camino, no percatándose de un par de irises violeta observándola hacer su salida. Cuando la tigresa se fue Song emergió de las sombras con un gruñido furioso y los colmillos de fuera.

"Qué darles tiempo ni que nada" Song pensó, poniéndose en cuatro patas y corriendo tras la felina rayada con velocidad y sigilo. "¡Ugh! ¡No puedo creer que me deje creerle! ¡Por supuesto que iba a ir por Po! ¡Pues no se irá sin mí!" Song pensó mientras corría. La leopardo de las nieves se detuvo por sólo un segundo cuando llegaron afuera para así poder ver los alrededores y ubicar a su rival, lo cual no le tomó mucho tiempo ya que Tigresa no estaba corriendo, sólo caminando tranquilamente con la mirada perdida en las estrellas como pensando detenidamente. Song levantó una ceja en confusión extrema por esto. Sí la maestra del estilo del tigre estaba escapando para ir tras su amado Po ¿entonces por qué no se apuraba? ¿Acaso se sentía tan confiada de su plan de escape que incluso quería tomarse su tiempo? "No, con todo el ruido que causó en los dormitorios debería estar corriendo como alma que se lleva el diablo. No creo que ella se arriesgaría aún sabiendo que Mono y Mantis duermen como rocas, y sinceramente no creo que se le haya olvidado que yo estaba durmiendo en el cuarto de Po, es muy lista para eso" pensó Song, sintiéndose un poco incómoda al admitir eso de la felina rayada. Continuó siguiendo a Tigresa hasta el durazno y se subió a una rama justo encima de la otra felina para mantenerla vigilada. Pasaron cinco minutos en los que Song se quedó ahí observando a la otra felina sentada en la posición de loto meditando "Parece que no irá a ningún lado, tal vez puedo volver a la cama" pensó, pero detuvo la idea rapidamente; tal vez eso era lo que la bruja manchada quería que hiciera, qué creyera que no estaba planeando nada e ir con Po cuando se fuera, Tigresa probablemente ya sabía que la estaban espiando...

-No iré a ninguna parte manchas, vete de vuelta a las barracas antes de que yo misma te regrese a patadas- gruñó la maestra sin abrir los ojos. La leopardo de las nieves bufó molesta ante el hecho que de verdad había sido descubierta y se bajó del árbol con un salto, como ya no tenía sentido esconderse, aterrizando al lado de la felina rayada con su natural gracia gatuna.

-¿Para que te vayas por Po en cuanto me vaya? Ni de chiste rayas- Song dijo cruzando los brazos y rodando los ojos.

-Como pareces estar sorda o estúpida lo volveré a decir, pero más lento para que entiendas. No. Iré. A. Ninguna. Parte, así que se una buena zorra con manchas y déjame meditar en paz; tu aroma está contaminando mi aire- dijo Tigresa muy enojada.

-Como sí fuera a confiar en ti u obedecer tus órdenes- Song dijo entre dientes. La maestra tuvo que aguantarse las ganas de saltar sobre la leopardo y molerla a golpes después de que se negó a cumplir la orden, aún más cuando Song decidió tomar asiento a su lado.

-¿Qué crees que estás haciendo?- preguntó Tigresa irritada.

-No voy a volver a entrar hasta que tu lo hagas, mejor me pongo cómoda- respondió Song acostándose con los brazos atrás de la cabeza. Tigresa respiró hondo para calmarse y se enfocó en despejar su mente. El tener la presencia de Song combinada con la molesta intranquilidad que tenía...ahora si que iba a necesitar la meditación. Cuando la maestra del estilo del tigre no contestó Song asumió que había ganado el pequeño argumento y volteó a ver hacia las estrellas con una sonrisilla de satisfacción en la cara mientras contemplaba las diferentes constelaciones. "Son hermosas, resplandecen como los ojos de Po" pensó Song poniendo una sonrisa triste. Extrañaba tener a Po con ella, poder ver su sonrisa en las mañanas, que la viera con sus gentiles ojos color jade, oír su voz y oler su aroma fresco "No sé que voy a hacer primero cuando vuelva, golpearlo por irse sin decirme nada y hacerme pasar todo este sufrimiento o saltarle encima y abrazarlo lo más fuerte que pueda" pensó ella con un triste suspiro.

-Manchas sí te vas a preocupar por mí panda hazlo en silencio- Tigresa dijo con cansancio. La leopardo de las nieves se sorprendió cuando escuchó que Tigresa dijo eso y no pudo evitar hacer la pregunta...

-¿Cómo supiste que estaba pensando en él?-

-Eso es todo lo que te cabe en la cabeza- respondió la maestra.

-¡Pues lo amo y lo quiero de vuelta conmigo!- estalló Song, haciendo que Tigresa suspirar resignada y abrir los ojos, sabía que meditar probablemente sería imposible sí Song seguía ahí. -Me mata la idea de que puede estar en peligro y yo estoy forzada a quedarme aquí- murmuró de forma cansada.

-Yo también me preocupo, pero no ando por ahí molestando a la gente por ello- la tigre se dijo a sí misma por lo bajo.

-¿Y qué sí nunca regresa? ¿Qué sí Víbora y Grulla no lo alcanzaron a tiempo o no pudieron serle de mucha ayuda y los bandidos...- Song no pudo terminar la oración por temor a la idea.

-¿No crees qué estás siendo algo paranoica manchas?- preguntó Tigresa. En realidad no le importaba, pero tal vez sí lograba tranquilizarla podría meditar y luego volver a dormir. -Po es el guerrero dragón y Víbora y Grulla dos miembros de los cinco furiosos, unos toros con demasiado pelo no deberían ser problema- dijo Tigresa intentando darle algo de confianza a Song.

-¡No me importa quiénes o qué son! ¡No son invencibles! Tu misma dijiste que los yaks no son animales con los que se juega- Song dijo casi sonando desesperada y empezando a perder la cabeza.

-Manchas- llamó Tigresa mientras apretaba el puente de su nariz, muy irritada al escuchar como la leopardo de las nieves entraba en pánico -¡Manchas!- volvió a intentar con una voz más severa, pero la felina moteada siguió hablando como sí no la hubiera escuchado -¡SONG! ¡Vuelve a ponerte la cabeza en su lugar y cállate!- gritó Tigresa y le dio una bofetada a la otra felina sin siquiera voltear a verla -¡Mira yo también estoy preocupada, esa es la única razón por la que quería meditar en primer lugar, así que no necesito que vengas a decirme tus problemas también!- estalló Tigresa finalmente. Tras tomar unos segundos para respirar y calmarse, la felina rayada se sintió un poco mejor al haber sacado algo de su frustración en ese estallido. "Casi podría agradecerle a manchas, aunque ella fue la que no me dejó meditar...¿por qué no me ha gritado en la cara todavía?" Se preguntó Tigresa y volteó la cabeza a un lado, donde encontró a una leopardo inconsciente tirada en el piso. La maestra del estilo del tigre no pudo evitar sonreír maliciosamente y dar una pequeña risilla ante la vista, AHORA sí que se sentía mucho más relajada "Y ahora la puedo dejar en su cuarto e ir a dormir en el de Po" pensó felizmente con una sonrisa más ladina formándose. La maestra levantó el cuerpo de la felina moteada del suelo y la pasó sobre su hombro sin mucha delicadeza, sacándole un quejido a la otra hembra, luego bajó de la colina del durazno a paso calmado. Después de llegar a las barracas y dejar a Song en su habitación asignada, Tigresa se encaminó a los dormitorios de los estudiantes y entró al cuarto del guerrero dragón, sacando las cobijas de su propio cuarto primero, y se recostó en la amplia cama con un suspiro contento al inhalar el aroma del panda de las cobijas y la atmósfera de la habitación. Cierto, también había algo del aroma de Song ahí, pero era sobrellevado por el perteneciente al guerrero de blanco y negro "Y ahora no me tengo que preocupar por esa estúpida sensación" pensó Tigresa mientras era llevada a la tierra de los sueños "Aunque de verdad me pregunto por qué volvió así de pronto...espero que sea pura paranoia" concluyó para no tener que seguir pensando en eso y luego cerró sus ojos.

El bosque de bambú, a la mañana siguiente

Los ojos de Grulla se abrieron y un gran bostezo salió de su pico mientras salía de su posición para dormir y se estiraba. -Bien ya despertaste, ahora puedes ayudarme a moverlas- escuchó decir a una voz cerca de él. El ave volteó su cabeza en dirección a la voz y encontró a Ming-Ling parada al lado de la pila de leopardas de las nieves inconscientes con los brazos cruzados y dándole golpecitos al suelo con el pie repetidamente.

-Am...¿buenos días?- dijo Grulla dudosamente, poniéndose el sombrero de paja en la cabeza. La felina moteada asintió levemente para reconocer el saludo.

-Bueno apúrale, no tenemos todo el día y el campamento no está muy cerca que digamos- dijo ella levantando el cuerpo de Mei con un poco de dificultad -Vamos levanta a las otras, no pesan tan poquito como crees- añadió. Grulla observó como la hembra caminaba con lentitud al interior del bosque con su joven compañera sobre los hombros y miró hacia los otros tres cuerpos.

"Tengo que conseguir a los guardias para Po y Tigresa rápido" pensó Grulla ponderando en qué hacer "Ay pero me ayudó anoche, es lo menos que puedo hacer"

-Maestro Grulla ¿qué le parece sí acelera el paso...o el vuelo?...¡Agh! Lo que sea, pero traiga a esas tres para acá!- gritó Mind-Ling desde el bosque haciendo que el ave suspirara antes de acercarse al grupo de felinas inconscientes. Agarró a las dos felinas sin nombre, una con cada pie, y despegó para seguir a Ming-Ling a...donde sea que estaba yendo.

"Me pregunto que planea hacer con la cuarta, ¿no esperaba que me las llevara a las tres,al mismo tiempo verdad?" Pensó Grulla con una pequeña risa.

-¡Acá abajo!- llamó Ming-Ling y el maestro emplumado volteó a ver el suelo en donde vio a la leopardo de las nieves haciéndole señas al lado de una carreta donde estaba reposando el cuerpo de Mei. El maestro aterrizó y la líder temporal le dijo que depositara a las dos hembras en la carreta -Iré a recoger a Ying, sí quiere se puede ir- dijo la felina mientras caminaba al interior del bosque. Grulla la vio irse, nomás quedándose ahí parado por un momento contemplando sí debería dejarla sola para que se llevara a las otras cuatro felinas o ser un caballero/guerrero noble y ayudarla con la tarea.

"Tienes que ir a conseguir los guardias" pensó Grulla agitando la cabeza, abriendo las alas para despegar "Hmm...el campamento de las damas de las sombras no está muy lejos de la aldea" pensó mientras volteaba a ver en la dirección por donde se había ido la felina -Supongo ayudar no va a matarme- murmuró Grulla suspirando y retrayendo sus alas, luego siguió el camino que Ming-Ling había tomado.

En la guarida de los yaks

La mente de Víbora salió de la tierra de los sueños con lentitud pero con seguridad y sus ojos se abrieron perezosamente mientras le salía un bostezo. Posó su mirada en la cama al lado de la suya, la cual estaba vacía "Vaya Tlanextly no está" pensó Víbora volviendo a cerrar los ojos para dormir durante otros cinco minutos. Aunque se le reabrieron de golpe un segundo después y saltó fuera de la cama completamente despierta. La maestra del estilo serpiente miró en todas direcciones en un ligero estado de pánico al intentar encontrar a la exótica felina. "Supongo que realmente quería empezar su nueva vida" pensó Víbora suspirando con algo de preocupación. De verdad había creído que Tlanextly había cambiado de opinión sobre ellos y dejaría que Po y ella la ayudaran, al menos acompañarla a la aldea más cercana. -Oh bueno- murmuró deseándole suerte a la felina. La serpiente se deslizó de regreso a la cama de Po, un poco más de sueño no le haría daño y estaban atrapados en esta montaña hasta que llegaran los guardias. Después de subirse a la cama Víbora se reclinó contra la espalda del guerrero dragón y presionó su cuerpo contra el pelaje para agarrar calor "Debo decir que me da un poco de envidia Tigresa, sí gana esto se va a conseguir una buenísima almohada" pensó Víbora con una pequeña risa al imaginar como probablemente Tigresa ronronearía con fuerza sí Po y ella alguna vez tenían la oportunidad de dormir juntos.

*rrrr...*

"Nah sería más fuerte que eso" pensó Víbora mientras escuchaba los suaves ronroneos -Espera un segundo- murmuró enfocándose en su oído.

*rrrrrrr...*

Los ojos de Víbora se abrieron como platos cuando se dio cuenta de que el ronroneo no provenía de su imaginación y prontamente salió de la comodidad de su cama por segunda vez para ubicar la fuente del sonido, lo cual no le tomó mucho tiempo, pero sí la sorprendió a lo grande. La maestra serpiente no podía hacer más que observar en shock ante la vista de su hermano panda sosteniendo a la exótica felina contra su cuerpo en un abrazo protector, que ella parecía estar disfrutando de acuerdo a los ligeros ronroneos que salían de ella y la pequeña sonrisa que tenía en el rostro mientras recargaba la cabeza contra el pecho del panda. Tras salir de su trance la reptil pensó que debería separarlos o aún mejor despertar al panda y obtener algunas respuestas sobre esta situación; se sentía un poco molesta con Po pero sabía que debía haber una buena explicación para esto, así que se mantuvo calmada lo mejor que pudo -Po despierta ahora- dijo Víbora siseando ligeramente y le picó el brazo al panda.

-Nnghh...cinco minutitos más- dijo Po aún dormido.

-¡No Po, te tienes que despertar en este instante!- ordenó la serpiente.

(No me importa no le dijo mi padre, no iré al estúpido juego de pelota) murmuró Tlanextly dándose la vuelta y escondiendo la cara en el pelaje negro del pecho de Po. La serpiente bufó por esto y pensó en otra forma de despertarlos, o por lo menos a él. Intentó decirles que se despertaran unas cuantas veces más, pero eso no sirvió. Luego deshizo el agarre de Po en la ocelote e intento hacerlo caerse de la cama, pero eso no sirvió porque en cuanto comenzó a separarlo la felina abrazó su brazo, se haló hacia él y se volvió a acurrucar contra su pelaje.

"Me hubiera aplastado sí lo jalara fuera de la cama de todos modos" pensó Víbora negando con la cabeza. Pensó en echarles el tazón de agua que había traído ayer, pero no quería despertar a la felina tan abruptamente -Dónde hay un tazón de dumplings cuando lo necesitas- dijo Víbora por lo bajo. La oración le dio una idea a la reptil y una sonrisa ladina se formó en su cara. Se subió a la cama y se acercó a la oreja del guerrero dragón lo más que pudo y susurró -¿Oye Po se te antojan unos dumplings?-

-Dum..plings- dijo el panda con una pequeña sonrisa formándose en sus labios. La maestra del estilo de la serpiente también sonrió cuando vio que obtuvo su atención y terminó su método para despertar.

-Pues que mal porque Mantis se los comió todos y ahora sólo queda tofu- El panda despertó de inmediato y por la mirada en sus ojos Víbora supo que iba a gritar algo y saltar fuera de la cama, así que enroscó parte de su cuerpo alrededor de su hocico para mantenerlo callado y otra parte de su cuerpo alrededor de la cama para mantenerlo sujeto a la cama. -Cálmate Po, cálmate- le susurró al oído. Po intentó decir algo, pero no podía. La reptil desenredó su cuerpo de la cama e hizo una seña de silencio con la cola, haciendo que Po levantara una ceja confundido, y luego señaló a la princesa durmiente. El panda volteó a ver a donde le estaban apuntando y supo que sus ojos debieron crecer al tamaño de tazones mientras su cara ardía furiosamente ante la vista de la felina abrazándole el brazo.

-¿Qué está pasando?- preguntó Po en tono bajo en cuanto Víbora le soltó el hocico.

-Estaba a punto de preguntarte lo mismo, ¿por qué estaban tan juntitos? ¡Te dije que te dejaras llevar, pero tampoco te pases!- medio estalló Víbora.

-¡No lo hice! ¡¿Por qué intentaría algo como esto?! Aunque quisiera intentarlo me detendría porque probablemente Tlanextly me sacaría los ojos- Po dijo intentando liberar su brazo con el mayor cuidado posible.

-Pues parecías muy a gusto cuando la estabas abrazando y ella no parece que te vaya a atacar- dijo Víbora mientras veía como la felina moteada soltaba un quejido por el movimiento de Po y se sujetaba del brazo con más fuerza.

-¿Abrazándola? ¿De qué estás hablando?- Po preguntó confundido, pero pronto algo hizo clic en su mente -Ay no...creo que estaba soñando cuando hice eso- Po dijo medio fastidiado.

-¿Soñando?- repitió Víbora un tanto confundida.

-Sí, soñé que Ti...-

(Podrían por favor cerrar el hocico los dos, algunos queremos dormir) Tlanextly dijo sin estar del todo despierta y sin abrir los ojos. Ninguno de los maestros supo que demonios dijo porque habló en una lengua que ellos ni conocían, pero Víbora sólo podía pensar que como la felina ya estaba medio despierta no estaría mal traerla de vuelta al mundo consciente.

-¡¿Qué estás haciendo?!- Po preguntó asustado al ver como la maestra del estilo de la serpiente ponía su cola en el hombro de la felina, temiendo a la reacción de Tlanextly al estar en esta posición. La reptil sintió el miedo de Po y se rió sólo un poco antes de sacudir a la ocelote con gentileza.

-Oye Tlanextly despierta, ya es de mañana- le dijo al mismo tiempo que la sacudía.

(Déjame en paz Víbora) dijo la princesa sin mucho ánimo y se acurrucó en el brazo de Po sin abrir los ojos "Un momento, ¿en qué me estoy acurrucando?" Pensó la felina moteada y abrió uno de sus ojos un poquito para darle una miradita a los alrededores. En el momento que vio lo que estaba haciendo, la hembra soltó el brazo del panda y se puso de pie a velocidad relampagueante con las mejillas bien coloradas (Ah..ehh...buenos..buenos días) dijo ella saludando incomodamente con la pata y una sonrisa tímida en sus facciones.

-¿Qué?- preguntó Po bastante confundido ya que no le había entendido ni un poco, se imaginó que era un saludo por el movimiento de la pata, pero no podía estar seguro. Tlanextly estaba tan confundida como él, ¿por qué no le había entendido?

"Funcionaba bien anoche" pensó al mismo tiempo que se rascaba la cabeza. Cuando hizo esto se dio cuenta de cual era el problema y se golpeó la frente por no prestar atención. La ocelote alzó un dedo para indicarle a los maestros que no hablaran, lo cual obviamente los confundió, y luego caminó hacia la cama al lado de la perteneciente a la del guerrero dragón, más específicamente hacia los objetos en el piso al lado de esta. Se puso la corona y el collar y luego se dio la vuelta para ver a los maestros -¿Ahora sí me entienden?- preguntó insegura.

-Am...pues sí- respondió Po aún confundido y preguntándose porque preguntó eso.

-Oh...que bien- replicó la princesa incómoda, todavía muy apenada por lo ocurrido anteriormente -Así que...escucha, perdona sí te incomodé con mis...acciones es sólo...bueno tuve una pesadilla y estaba tan estupidamente frío, no podía volver a dormir y Víbora me dijo que te usaba para mantenerse caliente, enton..entonces quise intentarlo y supongo que eres muy...cómodo...y...y...- explicó ella nerviosamente, sonrojándose aún más con cada palabra que salía de su boca.

-Mira está bien, no tienes porque disculparte- Po dijo interrumpiéndola con una pequeña risa nerviosa -Admito que fue una sorpresa...ok completamente impactante despertar así, pero de verdad no es problema, no tienes porque darle tanta importancia- continuó él frotándose la nuca. La felina moteada se le quedó viendo con gran sorpresa por la calidad de lo que ella suponía que era un acto ya que aunque sí había aceptado que probablemente no la lastimarían no podía evitar ser cautelosa con él en caso de que se le ocurriera hacer algo diferente con ella...y honestamente no podía creer que el panda se sintiera tan...apenado...por la situación; cualquier macho estaría muy contento con tener a una hembra en su cama, especialmente una como ella -Muy bien, voy a buscar algo de comida para poder desayunar- Po dijo y se salió del cuarto a paso veloz para alejarse de la incomodidad. Ambas hembras se quedaron en silencio por un momento, ninguna de ellas teniendo algo que decir...hasta que Víbora se aclaró la garganta.

-¿Entonces tuviste una noche pesada?- preguntó la reptil intentando iniciar una conversación con la felina, pero sólo recibió un pequeño asentimiento -¿Quieres hablar de ello?- volvió a intentar Víbora con una sonrisa cariñosa.

-No gracias, no platico de esas cosas con gente que acabo de conocer- dijo la ocelote.

-¿No te gusta confiar en la gente verdad?- preguntó la serpiente con decepción.

-La confianza es algo que debe ganarse y mi instinto me dice que tenga cuidado con la gente en lugares nuevos- explicó la princesa haciendo que la maestra frunciera el ceño un poco -Pero no te preocupes tanto, me salvaron de estos brutos, eso les da un muy buen comienzo- añadió con una sorisilla. La expresión de la serpiente se relajó después de lo que dijo, pero no le duró mucho porque Tlanextly después dijo -Pero si dile a ojos de jade que le pare al acto, ni de chiste voy a caer-

-¿De qué estás hablando?- preguntó Víbora muy confundida.

-Ay no te hagas como que no entiendes de lo que hablo- dijo la felina un poco enojada -Dile que deje de actuar todo inocentón, enserio ¿qué tan estúpida cree que estoy?- dijo en un gruñido, confundiendo a la serpiente aún más.

-No creo que te esté entendiendo- dijo la confundida reptil.

-¿Cuántas parejas tiene de cualquier modo? Pude detectar más de cuatro aromas en su pelaje y la mayoría eran recientes- declaró la ocelote. Los ojos de la maestra del estilo de la serpiente se expandieron con sorpresa e incredulidad ante lo que dijo la felina sobre Po, basicamente estaba diciendo que su hermano panda era algún tipo de imbécil pervertido o algo así.

-¡Po no es de esos machos!- estalló Víbora con los ojos entrecerrados.

-Y yo no tengo una corona de oro en la cabeza- replicó Tlanextly poniéndose algo agresiva -Vamos Víbora, no puedes esperar que crea que está siendo genuino, ya sé como son los machos de su tipo-

-¿Machos de su tipo? ¡Qué te parece sí dejas de hablar ese idioma que hablas y me lo dices en chino porque yo no te entiendo!- siseó la serpiente.

-Fuerte, lindo, poderoso y por lo que ha dicho de su rango de guerrero dragón, en buena posición social- respondió ella cruzando los brazos y gruñendo.

-Pues a lo mejor allá en tu casa donde todos parecen ser unos salvajes los machos son así, pero aquí en China sí un macho actúa así ¿sabes qué son? ¡Imbéciles y/o pervertidos! ¡Y mi hermano no es ninguno de esos!- dijo Víbora indignada.

-Ah así que tienen una relación de hermandad? ¿Por eso lo ayudas a conseguir chicas?- dijo Tlanextly.

-Yo no le ayudo a NADIE a conseguir chicas, ¿me ves cara de copiserpiente?- sisieó Víbora.

-MUY BIEN, digamos que te creo. ¿Estás diciendo que sí lo voy a buscar ahora mismo y actúo como que me interesa, me va a rechazar?- dijo Tlanextly de forma retadora.

-Es lo más probable- replicó Víbora con confianza. Ninguna de ellas volvió a hablar después del comentario de la serpiente, pero se siguieron mandando miradas fulminantes por unos minutos más, que hubiera sido más tiempo de no ser porque un cierto panda entró a la habitación.

-¡Ey chicos!..ehh..chicas, encontré unos panes de frijol, unos pocos dumplings y algunas bolsas de té. El único problema es que no pude encontrar una tetera, pero creo que debe haber una por aquí- Po dijo entrando animadamente con todas las cosas que dijo en los brazos. La maestra del estilo de la serpiente se sintió un poco aliviada de que hubiera vuelto para aliviar la tensión. Aunque su alivio duró poco ya que desapareció cuando vio a la exótica felina enviándole una sonrisa traviesa, luego darse la vuelta y caminar hacia el panda contoneando las caderas ritmicamente y moviendo la cola con calma. El guerrero dragón se percató de que la princesa se estaba acercando a él y enfocó su mirada en ella, sintiéndose un poco confundido ante su forma de caminar.

-Así que ya volviste Po, estaba comenzando a pensar en comerme a Víbora- dijo ella con una corta risita adorable.

-Entonces que bueno que regresé- dijo Po riendo divertido -Espera, ¿estás bromeando verdad? No comes..otros animales allá en tu casa- añadió un poco asustado mientras se le quedaba viendo a la felina acercándose sensualmente.

-Sólo cuando es totalmente necesario...o cuando veo algo que vale la pena comer...por ejemplo ahora- la felina dijo ronroneando y sonriendo seductoramente. Po observó con curiosidad a la hembra, no entendiendo la insinuación, pero sintiendo que ya había visto esa sonrisa en algún lado. La maestra serpiente tenía los ojos de un tamaño tan grande por la actitud de la princesa que parecían que se le iban a salir de la cara; no se esperaba que de verdad fuera a hacer eso de actuar interesada.

"Debí mantener la boca cerrada, ¡¿por qué nunca puede mantener la boca cerrada?!" Pensó Víbora sintiéndose estúpida mientras seguía observando "Una mejor pregunta sería ¡¿por qué sigo aquí parada como una idiota?! ¡Tengo que darle fin a esto!" Pensó Víbora agitando la cabeza para salir del trance y detener a la ocelote, pero para cuando lo hizo Tlanextly ya había alcanzado al guerrero dragón y tuvo que ver como la felina moteada sujetó la cara del panda con delicadeza, lo haló a su nivel para susurrarle algo en la oreja, luego lo miró directo a los ojos y lo besó en los labios...

...y el guerrero de blanco y negro no se estaba separando.

El palacio de jade

Todos estaban en el salón de entrenamiento como lo hacían todos los días, a excepción de Song que había despertado con un dolor de cabeza terrible. Todos los machos mantenían su distancia de la maestra del estilo del tigre que había despertado en un humor que no se había visto desde que Po fue elegido como guerrero dragón. Tigresa por el momento estaba destruyendo a los guerreros de madera como sí fueran un ejército de Songs.

-Rayos ¿cuál es su problema?- dijo Mantis esquivando una cabeza de madera.

-No lo sé, es como sí hubiera visto a Po besando a otra chica- respondió Mono colgado de cabeza de uno de los anillos.

-Mono no digas cosas tan feas, me van a dar pesadillas- Mantis dijo temblando.

AlienHeart de la oscuridad: ¡MUAJAJAJA! ¡¿Controlarme?! ¡¿Quieres controlarme 1915?! Te diré algo amigo, ¡NO PUEDES!

AlienHeart1915: Puedo y lo haré Oscuro, sólo eres parte de mí y yo decido sí te dejo salir.

AlienHeart de la oscuridad: ¿Y por qué me dejaste hacer que Tlanextly y Po se besaran hmm?

AlienHeart1915: Tu sabes que siempre tengo un plan y una explicación para todo lo que pase en mis historias.

AlienHeart de la oscuridad: Y como yo soy tu, ya me las sé y también hago planes propios, los cuales por más que no te guste sabes que funcionaran...a la larga.

AlienHeart1915: (suspiro) Bueno gente, pueden decirme lo que opinan por el momento en los comentarios.

AlienHeart de la oscuridad: Nos volveremos a ver luego.

AlienHeart1915/de la oscuridad FUERA!...por ahora.