Hola, hoy os traigo pronto otro capitulo, espero lo disfrutéis y muchísimas gracias por los comentarios.

Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer pero la historia es mía.


Capitulo 21: Familia

Bella

Me desperezo en la cómoda y amplia cama. Mi cuerpo está un poco adolorido pero eso me recuerda como anoche fui de Edward. Ambos nos entregamos al otro sin restricción. Me dejó entrar en su corazón y yo le di todo de mí. Eso hace que mis mejillas ardan, hice el amor con Edward. No lo puedo creer, pero me siento diferente, me siento bien.

Volteo mi cuerpo hacia el maravilloso hombre que está dormido plácidamente a mi lado. Parece un niño, está tan tranquilo y relajado que no le quiero despertar. Le doy un beso en la frente y puedo oír como suspira. Mi pobre Edward, ha debido de pasar por muchas cosas y sé que no me lo ha contado todo con respecto a su familia. Pero no le voy a presionar.

Me levanto de la cama despacio y me voy al baño. Miro mi reflejo en el espejo y casi no me reconozco. Realmente mi rostro y mi pelo siguen siendo los mismos, pero el brillo de mis ojos y la enorme sonrisa que aparece en mi cara es algo que nunca había tenido antes. Mis mejillas están encendidas y mis labios están sonrosados. No puedo evitar morder mi labio inferior recordando los acontecimientos de anoche.

Mi corazón tan rápidamente que creo que se saldrá de mi pecho en cualquier momento. Edward besa mis labios, mi cuello, mis pechos. Siento que me derrito debajo de sus manos. Me está volviendo loca y no sé qué hacer. Nunca he hecho esto con nadie y temo que Edward quede decepcionado. Deja de besarme y me mira directamente a los ojos.

-Relájate preciosa, deja que tu cuerpo te guie- susurra Edward en mi cuello. Sus manos no dejan de acariciar el resto de mi cuerpo. No queda ningún rincón sin ser tocado por sus increíbles y fuertes manos. Cierro los ojos y un gemido escapa de mi boca cuando siento los dedos de Edward acariciar mi clítoris.

-Edward- no logro decir nada más, gimo más fuerte cuando noto su lengua acariciar mi entrepierna.

-Eres deliciosa, ¿Eres mía Bella? ¿Quieres ser mía?- mi cerebro hace rato que ha dejado de funcionar, ahora solo habla mi cuerpo. Y tengo muy clara la respuesta a su pregunta.

-Sí, quiero ser tuya Edward, ahora y siempre- sus labios, de repente están sobre los míos. Se deshace de su camisa y me quedo prendada de su espectacular cuerpo. Unos abdominales que me gustaría morder, unos hombros anchos que quiero arañar y unos labios sobre los que quiero gritar de placer.

Sin dejarle tiempo para reaccionar me lanzo sobre él. Edward está sorprendido por mi reacción pero no dice nada. Simplemente me sonríe y me acaricia la espalda, bajando hasta mi trasero. Me da un azote juguetón y entonces me muevo. Estoy a horcajadas sobre él, mordiendo sus abdominales y siento como su respiración se acelera.

-Nena, me estás volviendo loco- dice con la voz ronca a causa de la excitación. Sin pensarlo demasiado, voy bajando en mi exploración de su cuerpo hasta que me encuentro de pleno con su enorme miembro. No pensé que pudiera ser tan grande y estoy sorprendida. Pero lo tomo entre mis manos y lo muevo hacia arriba y hacia abajo. Veo que Edward cierra los ojos, dejándose llevar. Me encanta saber que tengo estos efectos en él. Porque él los tiene en mí. Decido probar el miembro de Edward, pero antes de darme cuenta estoy con la espalda pegada a la cama y Edward devorándome por todas partes. Saca de la mesa de noche algo de color plateado, y lo rasga. Entonces caigo en la cuenta de que es el preservativo. Chico precavido. Me concentro en sus ojos que no dejan los míos ni por un solo instante. Este hombre es hermoso e inteligente. Y es completamente mío. Se acerca a mi boca y me besa dulcemente. Siento como su miembro presiona en la entrada de mi vagina y entra sin apenas dificultades. Edward besa mis labios con tanto amor y pasión que me centro en el beso que estamos viviendo. Gimo en su boca y una sonrisa asoma en la suya.

-Bella, ahora somos uno- dice con una enorme sonrisa.

-Estamos haciendo el amor- tomo el cuello de Edward para acercarle más a mí, deseo tocarle y besarle sin parar.

Nos regalamos amor incondicional el uno al otro hasta alcanzar juntos el clímax. Ha sido la montaña rusa de sensaciones más única e importante que he tenido. Soy de Edward y él es mío. Ya no temo decirle la verdad, que lo amo.

Siento unas manos rodear mis caderas.

-¿Qué haces fuera de la cama tan temprano preciosa?- dice Edward besando mis hombros desnudos.

-Admirándote dormir y también iba a darme una ducha, ¿me acompañas?- digo mientras me quito su camisa que me queda enorme. Amo su ropa porque está impregnada de su aroma.

Me meto en la ducha y no tardo demasiado a estar acompañada de mi chico. Ahora es mi chico y eso me encanta.

Se acerca a mi oído mientras me esparce jabón por la espalda.

-Te amo, me encanta despertar contigo en la cama, así que no te levantes sin mí o sin darme un buen beso de buenos días- dice mientras me muerde el lóbulo de la oreja y se me pone toda la piel de gallina.

-Te amo- me siento liberada al decir esas palabras en voz alta, desde anoche ambos nos hemos dicho como unos diez te amo cada uno. Me hace sentir tan querida y deseada que me siento una diosa. Jamás me habían hecho sentir así y me encanta.

Entre besos y caricias nos secamos mutuamente. Me encanta estar con Edward pero debo volver a casa aunque ya me siento en mi hogar. Veo vibrar su móvil encima de la barra donde estoy sentada mientras prepara el desayuno. Ha insistido en consentirme y no me voy a negar. Me encanta lo dulce que es mi chico. Puedo ver que es Jasper quién le llama pero parece que Edward no se da cuenta.

-Edward, te están llamando- digo llamando su atención y señalando su móvil. Lo coge sin mirar quién le llama, supongo que se la ha imaginado. Le veo hablar mientras termina de hacer el desayuno.

-Está bien, dentro de un rato nos vemos y terminamos con ese asunto- oigo que le dice a Jasper.

A los pocos minutos cuelga y se sienta a mi lado, acaricia mi mejilla y me besa. Me derrito con sus muestras de cariño y no puedo evitar devolverle el beso.

-Tengo que trabajar cariño, pero ¿nos vemos para comer juntos?- dice con una gran sonrisa. Me vuelve loca.

-Sí, yo también tengo que volver. Emmett no sabe nada de lo que sucedió y debe estar preocupado- me besa la frente y nos ponemos a desayunar sin dejar de hablar. Nunca pensé que Edward fuera tan espontáneo y extrovertido. También es muy interesante y sabe muchísimas cosas. Desde que se ha abierto conmigo nuestra relación ha dado un paso más.

Edward me acompaña a casa, así podemos pasar más tiempo juntos. Antes de bajar del coche para entrar en mi apartamento, me vuelvo hacia él y le beso. En un primer momento es un beso dulce y cariñoso pero se torna algo pasional y lleno de necesidad. Edward rompe el beso mirándome con cara de niño travieso. Si no tuviera trabajo me lo comía de nuevo sin pensarlo.

Veo como el coche de Edward se aleja y entro en mi apartamento. Oigo un ruido y me asusto, entro en la cocina que es de donde provienen una clase de sonidos extraños. Allí me encuentro a Emmett preparando el desayuno. Emmett no sabe cocinar ¿qué hace?

-Emm, ¿estás haciendo el desayuno?- digo bastante sorprendida. Pero lo que es una sorpresa es su cara cuando me ve. Algo me indica que no me esperaba y eso me hace sonreír.

-Sí, pero no es todo para mí- noto a mi compañero nervioso, parece que esta noche ha tenido compañía. Me alegro por él, es un buen hombre.

-Voy con mi rubia- sale disparado de la cocina sin darme tiempo a interrogarle. Sonrío y me voy a mi habitación.

Reviso el mail y me meto en el buscador. Necesito más información y sé que no es el momento de pedírsela a Edward, pero verle tan hecho polvo me dolió muchísimo. Quiero ayudarle y protegerle. Nada ni nadie le dañará. Tecleo Cullen en el buscador. Aparecen bastantes páginas relacionadas con la clínica de su familia. Decido entrar a esa página y haber si dice algo sobre su hijo, Edward. Pero no encuentro mucho, solamente una fotografía de Carlisle Cullen, el padre de Edward. Físicamente se parece un poco a Edward pero su esposa Esme Cullen tiene los mismos ojos esmeraldas que su hijo, y su hermosa sonrisa. No entiendo como pueden ser una familia rota, yo perdí a mi hermano y a mi madre. Ahora yo seré la familia de Edward. Mi padre y yo mantenemos el contacto aunque no hablamos de eso. La pérdida de las dos personas más importantes para nosotros nos ha cambiado pero le sigo queriendo y él a mí.

Cierro el portátil y me acuerdo que dentro de poco será el aniversario de Alice. Será mejor que compre su regalo ahora que tengo tiempo, así tomo un poco el aire.

Comprarle ropa es la mejor opción, siempre acertare con eso. Miro todo lo que hay en su tienda favorita y me decido por una bonita camiseta. Cuando voy a cogerla suena mi móvil. Mi corazón se acelera cuando veo quién llama. Lo cojo rápidamente.

-Edward, ¿me echas de menos?- pregunto juguetona sin poder disimular una sonrisa.

-Llevo toda la mañana pensando en ti preciosa, pero por fin es hora de comer y nos vamos a ver. ¿Dónde estás?- pregunta y puedo escuchar como cierra la puerta del coche. Genial, viene a por mí.

-Estoy en de una tienda de ropa, comprando un regalo para Alice- digo indicándole la dirección la tienda. Sé que pronto estará aquí, así que cojo la camisa y me voy a pagarla.

Mientras espero no puedo dejar de mirar a la mujer que hay delante de mí. Me resulta familiar pero no podría decir que la conozco. Cuando se dispone a sacar el monedero para pagar, se le caen algunas cosas que lleva en el bolso. A mí también me ha pasado alguna vez y es horrible. Así que me arrodillo a su lado y la ayudo. Pero cuando me mira a los ojos siento como el calor abandona mis mejillas. Ya sé de qué la conozco. Es Esme, Esme Cullen. La madre de Edward. No puede ser, es demasiada coincidencia. Pero reconocería esos ojos verdes y ese pelo cobrizo en cualquier sitio. Es ella sin duda.

-Gracias, soy un poco desastre- me dice con una sonrisa, no sé cómo reaccionar. Parece amable pero hizo daño a Edward. Opto por sonreírle para que no note nada extraño.

-Tranquila, a mí también me ha pasado algunas veces- ambas nos reímos por lo peculiar de la situación.

La otra chica de la caja me atiende a mí, mientras ella paga. Decido apresurarme cuando siento mi móvil vibrar en el bolsillo de mis jeans. Debe ser Edward que me está esperando.

Salgo disparada hacia la salida y cuando salgo allí está, mi chico con su flamante mercedes. La sonrisa estúpida de enamorada no la puedo borrar de mi cara. Camino hacía él y cuando se acerca hacía mí, su rostro se torna serio de repente. No entiendo que sucede hasta que sigo la dirección de su mirada, eso no puede estar pasando.

Edward

Estoy ansioso por ver a Bella, la echo mucho de menos y solo quiero estar con ella. Por suerte dentro de poco estaré a su lado.

Acelero todo lo que puedo y en unos diez minutos ya estoy delante de la tienda que me ha dicho mi hermosa novia, porque después de lo que pasó anoche, somos pareja. No lo he hecho formal pero espero que ella piense igual. Se lo comentaré en la comida.

Salgo del coche y me apoyo en el lateral en frente de la entrada de la tienda donde está Bella.

La veo salir rápidamente de la tienda después de que la haya llamado, lo he hecho por ver lo rápido que salía para verme. Por su sonrisa sé que ella también está ansiosa por estar conmigo. Le devuelvo la sonrisa y me acerco hacía ella, necesito tenerla entre mis brazos ya mismo. No puedo esperar. Pero me paralizo ante lo que mis ojos ven. No es posible, no puede ser. Por favor, quiero estar sufriendo una alucinación.

Pero no lo es, allí frente a mí está la mujer de ojos verdes que me dio la vida. Esa que me contaba cuentos y me hacía galletas. La que peinaba mi cabello aunque no conseguía dominarlo. Siento mi respiración pesada, Bella llega a mi lado pero no soy consciente de ello hasta que aprieta mi mano. No puedo apartar la mirada de esa mujer.

-Edward- murmura con cara de sorpresa Esme Cullen, mi madre.


¿Qué os ha parecido el capítulo? espero vuestros comentarios, que me animan un monton. Capítulo dedicado con cariño a: Wen liss; janalez, Guest;Sakura Black Cullen; Lydia Zs Carton; Alexandra Bellamy Pattinson; isa28; isa kathe; mel worren; Nelva Robsten; Idaliz; Loca anonima; MANU; Lilian De Cullen; anaprinces25; Ale74; Kariana18; VERIS CULLEN LOZ; Ana Ma 9507; Fany Carmona R; maleja twihard; Anne McQ Sheperd Pattz y .