-Madre –gritaba nada mas atravesar la puerta- ya estoy en casa. Madre ¿donde narices estás?
-¿A qué viene tanto grito?
-¿Dónde estabas?, necesito hablar contigo. Madre no lo entiendo, ¿qué ha pasado?-caminaba sin parar por el salón-
Martha no podía evitar que las lágrimas corrieran libres por sus mejillas al mismo tiempo que una sonrisa se dibujaba en su rostro.
-Qué sucede Richard –tomaba sus manos e intentaba que la siguiera al sofá-
-Estás llorando, qué te pasa –limpiaba suavemente las lágrimas de su madre-
-Nada, tranquilo. Todo está bien, es sólo que me has estado llamando madre desde que has entrado por la puerta. ¿Sabes la de años que hace que no lo hacías y lo que yo lo he deseado y anhelado? Son lágrimas de felicidad, tranquilo todo está bien.
-Lo he hecho, te he llamado madre. Cierto, pero no he sido consciente de ellos hasta que lo has dicho. Lo siento madre, lo siento tanto-tomaba a la mujer entre sus brazos, parecía que la acunaba-
-Bueno, ¿qué sucede muchacho, por qué has llegado tan alterado?
-No sé qué ha pasado este verano. Parecía que estábamos acercándonos, que cada día estábamos mas agusto el uno con el otro y ahora…
Castle se ponía en pie y comenzaba de nuevo su andar por el salón al tiempo que intentaba explicarse.
-No va a ir, ha dicho que no puede ir. Como que no puede ir, es mi amiga, mi mejor amiga y ahora no va a ir. Estábamos acercándonos y llego y me suelta que está con alguien. Como va a estar con alguien. Cuando ha pasado, porque nadie me lo había dicho.
-Richard cariño de que estás hablando.
-De que ella no va a venir a mi fiesta de presentación del libro. Beckett no va a venir. Porque en mi ausencia se ha ennoviado con un medicucho. Yo me he pasado todo el verano investigando el asesinato de su madre y ella mientras tanto se ah olvidado de mi y ha comenzado una relación.
-Acabáramos, estás así porque Kate ¿tiene pareja? Pero hijo, es lo más normal del mundo. Es una mujer, joven, inteligente, hermosa lo más normal es que esté con alguien.
-Venga ya madre. Normal, como va a ser normal que esté con un tío.
-Richard, te estás escuchando –por dentro Martha estaba encantada, por fin su hijo parecía reaccionar ante lo que sentía por Kate-
-Pero que no va a venir a mi fiesta porque tiene planes con el novio ese. No va a estar junto a mí. Que tiene novio y no soy yo, joder.
Nada más decir esa frase el escritor se paró, parecía que en ese mismo instante fue consciente de todo. Su enfado nada tenía que ver con que ella no pudiera asistir a la fiesta, solo estaba enfadado porque Kate, su Kate tenía una relación sentimental y el elegido no era él.
-Ya te has dado cuenta de la razón de tu enfado, no –Martha se acercaba hasta su hijo intentando encontrar las palabras adecuadas- Richard cariño, la quieres.
-Madre, no puede ser. Ella, ella es mi amiga, mi compañera. Ella no es…
-Ella no es ¿Quién?-preguntaba sabiendo de sobra a que se refería su hijo-
Castle se acercaba nuevamente al sofá y se dejaba caer en el.
-No es ella, no es la mujer de mis recuerdos. No puedo enamorarme de ella, no puedo.
Tras esas palabras dejaba caer la cabeza entre sus manos, negando continuamente.
-Cariño, nunca pensé en decir esto. Olvida el pasado. Te mereces ser feliz tanto como se lo merece Kate. Olvida la mujer de tus sueños, y deja que una mujer real entre en tu vida. Dale una oportunidad, tal vez así descubras que Kate se acerca mucho a esa mujer que aparece en tus recuerdos.
-Pero madre, le prometí que la amaría siempre. No puedo romper mi promesa. Además ahora ya qué más da. Kate está con alguien, no siente nada por mí.
-Olvida la promesa, solo intenta amar de verdad. Ama con el corazón, con la piel, con la vida, y de esa forma no estarás rompiendo nada. Tan solo seguirás los dictados del amor. En serio crees que Kate no siente nada ¿por ti? Entonces cual era la razón de que pasase cada momento libre junto a ti. De verdad crees que no tenía mejores planes para los sábados que pasarlos contigo y Alexis. En serio crees que no sentía nada por ti, la he visto espantar a hombres fantásticos solo por estar un rato contigo.
-Pero entonces porque ahora está con el tipo ese, ¿ya se ha cansado?
-Oh Richard, cariño. Alguna vez le has dado una sola pista de lo que ¿sentías por ella? Ninguna mujer quieres tener que leer la mente del hombre del que está enamorada.
-Pero es que no es fácil. Es complicado. Ni yo sabía lo que sentía por ella –viendo la mirada de incredulidad de su madre, supo que lo último que había dicho no era cierto- Vale, casi desde el día en que la conocí sentí cosas por ella. Cosas que durante todo este año no han hecho más que ir creciendo. La necesito madre, la necesito junto a mí. La amo.
-La pregunta hijo es, ¿qué vas a hacer ahora que lo sabes para recuperarla?
En otra casa de la ciudad la detective se encontraba con su amiga.
-Entonces le has dicho a Castle que no puedes asistir a su fiesta porque te vas de fin de semana con tu novio. Pero tú ¿eres tonta? Dónde está mi amiga y que narices has hecho con ella.
-Oh Laine por favor. Te has pasado años diciéndome que busque a alguien, que salga y me divierta. Y ahora que te he hecho caso no te parece bien.
-Cariño, no es eso. Claro que quiero que salgas, que te diviertas pero sobre todo quiero que seas feliz. No conozco a nadie que merezca más que tu ser feliz. Pero estás segura que es Josh lo que quieres.
-Laine no empieces. Me lo paso bien con él, es atento, divertido, me quiere.
-Ya, él te quiere. Pero y tú a él. No hace falta que me contestes, viendo tu cara se que la respuesta es negativa. Kate no puedes estar con alguien a quien no quieres, no ya solo por ti sino también por la otra persona. Josh me parece un gran tipo, y no creo que se merezca el engaño.
-Lo se Laine. Mierda, le odio. No sabes hasta que punto le odio.
-¿Ah Josh?
-No, no. A Castle. Llevo toda mi vida enamorada de él. Le tuve y le perdí. Me echo de su vida sin más. Me costó un mundo tratar de olvidarle. Ningún hombre era él. Y de repente un día aparece y pone mi vida otra vez del revés. Y todo el amor que yo creía muerto renace con tan solo verle. Pero solo soy yo la enamorada. Para él tan solo soy una amiga, su compañera. No he sido capaz en todo este año de que sea capaz de verme como otra cosa.
-En serio ¿crees eso? Si solo eres una amiga porque se ha ido tan enfadado hoy de la comisaria cuando ha sabido que estas con Josh. Porque te agarra de la cintura cada vez que un hombre osa acercarse a ti. Porque cada fin de semana te pide que lo pases con él. En serio crees que es porque tan solo te ve como una compañera.
-Oh dios Laine. ¿Crees que aun hay posibilidades para nosotros? –una gran sonrisa se dibujaba en el rostro de la detective-
-¿Qué hacemos con Josh? Creo que igual deberías hablar con él antes que cierto escritor decida matarle.
