Aquí de nuevo con el capitulo 21, con el mismo final en la cabeza y sin saber bien como llegar a él de la manera adecuada.

Y escribiendo como loca mis novelas para los concursos y para Amazon. Los interesados, buscad ``Mía: Oriente I´´.

Pero no os doy follón y os dejo con la historia,¿si?.

Hasta pronto.

CAPITULO 21

Kyo y Hanabi tardaron un poco que ella consiguiera salir del supermercado. Teniendo en cuenta que era un sábado por la tarde, muchas madres parecían elegir ese momento para salir con sus hijos a pasear y que estos cargaran con las bolsas por ellas, diciendo que ellos eran jóvenes y podían mejor con las cosas pesadas.

-Si lo llego a saber, vengo cuando ya estén a punto de cerrar-comentó esta, dándose unos golpecitos en los hombros.

Las madres se volvían muy agresivas cuando iban de compras y más si había algún tipo de oferta en algo.

-Por eso pienso que es más cómodo que te lleven la compra a casa. Te ahorras toda esa guerra civil-le dijo Kyo, que se había ofrecido a llevar las bolsas cuando la había visto salir destrozada.

-En días de semana es agradable venir y no me molesta, pero se me olvida como se pone esto los fines de semana. Por regla general, no vengo los sábados, así que había olvidado a lo que me arriesgaba. Menos mal que te he dicho que esperaras fuera. Te habrías acabado transformando allí dentro sí o sí.

-¿Momiji ha terminado ya con la casa?.

-Sí, me ha llamado diciendo que su novia quiere conocernos-. Hanabi lo miró con una sonrisa de madre orgullosa.-Ya es oficialmente su novia, así que es bueno poder decirlo.

-Sonríes como si fuera la tuya.

-¿Quiere eso decir que no te alegras por él?-le preguntó Hanabi, observándolo.

-No es eso. Es solo que...¿qué hubiera pasado si la chica lo rechaza, si hubiera gritado aterrada cuando lo hubiera visto?.

-Que a Momiji se le hubiera roto el corazón y habríamos tenido que llamar a Hatori. Pero, afortunadamente, eso no ha pasado, así que quita esa cara de amargado. Dice que quiere conocernos, así que tienes que mostrarte simpático con ella.

-No la conozco de nada-se quejó Kyo, mirándola.

-Pero es la chica que va a estar ahora con Momiji. Debes ser amable.

-No puedo mostrarme como no soy.

-¿Estás diciendo que no eres amable?. Ni tú mismo te puedes creer eso. Pero, si lo que necesitas es un incentivo, dime que es lo que quieres a cambio.

-¿A cambio?.

-Sí, por mostrarte amable con ella. Si esta en mi mano, te lo concederé.

Kyo se quedó mirando el suelo, pensativo, mientras seguían andando.

-¿Vale si no te lo digo ahora mismo?-le preguntó, aun sin levantar la vista del suelo.

-De acuerdo. Pero tiene que ser algo que no sea muy difícil de conseguir. Recuerda que tengo unos medios limitados.

-Conseguiste que no me vayan a encerrar en la habitación del gato. Yo no diría que eres una chica que no pueda conseguir lo que se proponga.

-Bueno...ya me dirás de que se trata,¿si?.

Y Kyo solo asintió mientras ambos se dirigían a casa.

…...

Cuando llegaron a casa, un Momiji sonriente y una joven los esperaba de pie en mitad del pasillo, saludándolos cuando llegaron.

-Hanabi, esta es Okashi, Okashi Yamanaka. Ella es la amiga de la que te hablé-le indicó Momiji a la pequeña muchacha que había a su lado.

-Encantada de conocerte-le dijo con una sonrisa, viendo como la chica no sabía bien como comportarse.

-Yo...yo...tambien es un gusto conocerla.

Desde luego, la preferencia de Momiji eran las chicas tímidas y monas. Con su carisma, parecía el único capaz de moverla. De ahí el ejemplo de Tohru, como se había enamorado de ella y la buena pareja que parecían formar.

-Este es mi primo, Kyo Sohma. Él también tiene la maldición-le señaló este, dirigiendo su mano hacía Kyo, que se había quedado cerca de la puerta cerrada, haciendo una inclinación con la cabeza y dirigiéndole una sonrisa rápida que se esfumó en menos de unos segundos.

-¿Él también se transforma en un conejo?-murmuró la chica, pegada a Momiji, como si fueran a comérsela si no estuviera cerca de él.

-No. Este se transforma en un gato. Mira-le indicó Hanabi, acercando a Kyo y abrazándolo antes de que este pudiera retroceder, negando con la cabeza.

Enseguida, el pequeño gato naranja estaba entre los brazos de esta, tendiéndoselo a Okashi.

-¿Ves?. Por muy duro que parezca por fuera, por dentro es una monada-le dijo Hanabi con una amplia sonrisa.

-¿Eso era un chiste?-le preguntó Kyo, con una sonrisa forzada, mirándola.

-Quizás. Pero no se puede negar que eres una autentica monada en esta forma. Siempre quise una mascota, pero no tendría tiempo para cuidarlo. Y ahora, te tengo a ti-le respondió, aun sonriendo, apretándolo contra su pecho, observando a sus invitados.

-Entonces es verdad que tienen esa maldición-murmuró Okashi.-¿Por qué les pasa eso?.

-Solo puedo decirte que hace mucho tiempo, esto empezó como una bendición, una forma de que unos amigos volvieran a reunirse, estuvieran donde estuvieran. Sin embargo, ha acabado de este modo-le contestó Hanabi, colocándose a Kyo sobre un brazo.-¿Habéis comido algo de lo que dejé?. He comprado suficiente cena para todos.

Cuando Okashi vio que intentaba coger las bolsas, fue tan amable como para llevarlas por ella y le dio las gracias con un gesto de cabeza que esta contestó con una pequeña sonrisa.

Desde luego, parecía tan tierna como Tohru.

-¿Podrías dejarme en el suelo?. Me gustaría recuperar mi forma.

-¿Por qué?. Si eres más mono así.

Kyo le dirigió una mirada fría y ella, aun sonriendo, aceptó a dejarlo en el suelo mientras indicaba que los demás la esperaran en el salón.

-¿Yuki no va a venir?-le preguntó Momiji mientras Kyo aun caminaba a cuatro patas hacía la entrada en busca de su ropa.

-No. Ha quedado con unos amigos y se quedará a cenar con ellos. Nos llamó poco después de recibir tú llamada.

-¿Yuki ha hecho amigos?.¡Eso es genial!-exclamó el nagual del conejo.

-¿Yuki es tu otro primo?-le preguntó Okashi.

-Exactamente-le dijo Hanabi.-Él también tiene la maldición y se transforma en una rata.

-¿Por qué en esos animales y no otros?-preguntó la muchacha, tratando de entenderlo.

-Porque eran los que estaban la primera vez que se reunieron. Para ser exactos, el primero en llegar fue el gato-dijo, mirando a Kyo, que arrastraba su ropa hacía el baño.

-Tengo la impresión de que es algo muy complicado.

-Vosotros solo ir al salón y esperar. No tardaré nada en tener la cena lista.

-¡Puedo ayudarte!-exclamó Okashi, haciendo la intención de caminar tras ella.

-No, no. Eres mi invitada y una invitada no se pone a cocinar. Quedaos en el salón y esperad,¿si?.

Okashi no parecía muy conforme, pero Momiji entrelazó su mano con la de ella y, con una sonrisa, consiguió llevarla a donde quería.

¿Poder hacer eso era alguna especie de arte, una habilidad o algo que se pudiera aprender?. Porque Hanabi a veces deseaba poder lograr que la gente hiciera lo que ella les ordenara sin que rechistaran tanto.

Uno de aquellos sobre los que lo quería hacer salió del baño en es mismo momento, colocándose bien la ropa.

-Kyo, coge esta bandeja y llevala al salón-le pidió, tendiéndole una pequeña bandeja de madera donde había unos cuantos zumos y un pequeño plato con galletas.

-¿Era necesario que me transformaras de esa manera?-le preguntó, cogiendo la bandeja.

-Ella quería verlo y a los invitados siempre hay que tenerlos contentos-le dijo, dándoles unos golpecitos comprensivos en el hombro.

-Esto hará que se incremente el valor de mi petición-le advirtió él, dando media vuelta.

-Como no me pidas un coche...-comentó ella, sonriendo, ocupándose de la cocina.

Kyo la observó durante un momento, pero Hanabi estaba ocupada cocinando y no le prestó mayor atención, así que se dirigió al salón y dejó la bandeja sobre la mesa, indicando que podían coger lo que quisieran.

-Te llamas Kyo,¿verdad?-le preguntó Okashi cuando este se sentó en su sitio habitual.

-Así es.

-¿Tú...estas saliendo con Hanabi, Kyo?. ¿Por eso ella también lo sabe?.

El sonrojo en la cara de este se extendió tan rápido como la sorpresa con la que la miró.

-Kyo se encontró con Hanabi por casualidad y, como no podía volver a la casa principal, ella le ofreció una habitación aquí en su casa. Es una gran amiga nuestra-le explicó Momiji, notando que el nagual del gato no encontraba su propia voz.

-Ah. Perdoname. Es que...se les veía tan cómodos juntos-le murmuró a este, pidiendo disculpas a Kyo.

-Bueno.¿Quien sabe?. Dentro de poco puede ser que la amistad pase a algo más.

-¿Quieres morir, conejo estupido?-le escupió Kyo, pareciendo más cómodo con las peleas que con cualquier otra cosa en ese momento.

-Os estoy oyendo-exclamó Hanabi desde la cocina.-Así que, como destroces la casa, se acabó el favor.

El nagual del gato se controló al instante y Okashi no pudo evitar una sonrisa al ver ese rápido cambio de actitud.

…..

Tras una pequeña cena agradable, Momiji informó que tenía que irse ya. La sonrisa que se extendió por su cara cuando dijo que tenía que acompañar a su novia hasta casa podría haber iluminado sin ningún tipo de problema un estadio de fútbol completo.

-Ha sido un placer conocerte-le dijo Hanabi a Okashi, despidiéndose de esta con dos besos en la mejilla.

Teniendo en cuenta que la maldición aun duraría algún tiempo con Momiji, apenas podrían tocarse y era una pena sabiendo que, queriéndose, no podían tocarse por miedo a que se transformara en cualquier lugar.

-El placer ha sido mio-le contestó tímidamente esta, antes de salir tras su novio.

Desde la entrada los despidieron hasta que los dos se perdieron de vista y, cerrando la puerta, se volvió hacía Kyo, que estaba detrás de ella.

-¿Por qué he tenido la impresión de que esto a sido una cena con la suegra?-comentó este.

-No digas tonterías. Esta tan feliz que quiere presentársela a todo el mundo. Solo eso. Por cierto...¿qué es lo que me pedirás a cambio de tu buen comportamiento?.

-¿Es necesario que lo cumplas ya o puedo guardarlo para otro momento?-le preguntó este, rascándose la cabeza, mirando hacía otro lado mientras parecía avergonzado.

-Yo no tengo problema, pero, como se me olvide, no sé si te lo concederé luego.

-Correré el riesgo.

…..

Días después, la clase tenía una reunión para decidir que hacer el día del festival escolar.

-Como he comprobado lo que las otras clases quieren hacer, había pensado que lo más adecuado para la nuestra seria una obra de teatro-comentó Yuki, presidiendo la reunión.

Hubo alguna voces que se quejaron, sobre todo los chicos, pero la mayoría de la clase, las chicas, parecieron encantadas con la idea.

-¿Qué obra tendríamos que hacer?-preguntó alguien.

Hanabi alzó la mano, pensando que contenía el dvd que Momiji llegaba a darle a Kureno en año nuevo cuando pudiera encontrarse con él.

-Podríamos hacer algo así como una tragedia romántica.

-¿De que va exactamente la historia?-le preguntó Tsuyoi.

-De una pequeña sirena que se enamorada de un humano, que la engaña con otra y se da cuenta que este solo la quería por su belleza. Dolida, se transforma en una bruja del mar, pero acaba volviendo a enamorarse de un joven sireno que le pide unas piernas, volviéndola a dejar sola. Cuando envejece y va a verlo morir, él solo le da las gracias y ella, llorando, diciéndole que lo quería, permanece llorando toda la eternidad con él en sus brazos.

Al mirar a su alrededor, sabía que todas las chicas estaban a favor de hacer esa obra, conmovidas.

-¿Podrías encargarte de hacer los libretos?-le preguntó Yuki.

-Sí. Si los demás se encargaran de pintar un fondo marino, una playa y una habitación, yo puedo ponerme con el libreto. Pero necesitamos a los personajes.

-¿Lo votamos?-preguntó una chica.

-Alguien tiene que hacer de la pequeña sirena que se transforma en la bruja que odia a todo el mundo. La mayor parte de la obra, tendrá que hacerse pasar por la bruja y tiene una cicatriz en un lado del rostro.

La mayoría de las chicas perdieron el interés de ese papel ante la mención de eso.

-Arisa,¿podrías hacerlo tú?-le preguntó, volviéndose hacía ella.

Tendría que llorar por un amor que se le escapaba delante de todo el mundo y eso tendría que conmover a Kureno quisiera o no.

-A mi no me importará lucir unas arrugas-dijo esta, sonriendo, con las piernas sobre su pupitre, siempre tan cómodamente sentada.

-Bien. También necesitaremos al sireno que la hace enamorarse de nuevo.

-Eso lo hará Kyo-apuntó Yuki directamente.

-¡¿Por qué yo?!-exclamó este, dando un golpe en su mesa con malestar, poniéndose en pie, tratando de desafiarlo.

-Yo pienso que te quedará bien el papel-le dijo Hanabi, aunque tuvo que recordarse que este no podría abrazarla directamente si no querían un gato-sirena en el escenario. Habría algunas cosas que tendría que cambiar.

-También necesitamos que alguien haga del príncipe que hace que la sirena se haga malvada y la amante que este con él.

-¡Qué lo haga Tsuyoi!-exclamaron las chicas, deseando tener cualquier mínima oportunidad para poder rodearlo.

Y él aceptó de buena gana, con tal de tener un minuto de gloria. Después de todo, los años como el chico popular del instituto no pasaban en balde.

Elegir a la amante ya costó algo más. Se tuvo que sortear ese papel entre todas las chicas de la clase, quitando a Arisa que ya tenía su papel, y le tocó a la misma Hanabi. Las miradas asesinas que le dirigieron no eran pocas ni inocentes.

-Los únicos que faltan son alguien que haga de la mascota de la bruja, que es una pequeña anguila, un tiburón que tiene que desfigurar a la sirena y atacar al sireno, y las sirenas extra que le piden ayuda a nuestra bruja.

Al final, a Yuki le tocó el papel de la mascota y dos chicas más salieron como las extras. Otro chico fue elegido como tiburón. Aunque Arisa se veía más capaz de atacarlo a él que al revés.

-¿Y quien se encargará de los disfraces?-preguntó uno de los chicos.

-Tranquilos por eso. Conozco una tienda de disfraces muy buena y que seguro que nos hará un buen precio-les dijo Hanabi, mirando a Yuki, que la miró a su vez, sabiendo de quien hablaba.

Ayame estaría más que dispuesto hacer los trajes para una obra en la que participaría su hermano pequeño. Pero, aun con todo, se recordó que tendría que llamar a este en cuanto salieran del colegio para asegurarse de que el nagual de la serpiente tendría tiempo suficiente para hacer todos los trajes. Sobre todo Arisa, que necesitaría 3 (el de sirena, el de un monstruo medio marino con piernas y la cicatriz en la cara y el de bruja del mar).

No hubo mayor inconveniente en ese tema, así que, una vez todos los papeles decididos y quien se encargaría de hacer los fondos, reanudaron sus clases. Los escenarios, vestuario y los ensayos se harían por las tardes y, poco antes del festival, también contarían con las mañanas.

-Pero me negaré a hacer esto como tenga que besar a alguien-le advirtió Kyo mientras iban de camino a casa, mientras Hanabi ya había empezado a tomar algunas notas con lo que recordaba de la obra.

-Umm. Hay uno, pero jugando con la perspectiva, no tendréis que dároslo de verdad. Sin embargo, tendrás que besar a Arisa sobre la cicatriz.

-¡¿Qué?!.¡Me niego ha hacer eso!.

-No puedes negarte. Todos los papeles están asignados y ya cada cual sabe lo que tiene que hacer, así que deja de comportarte como un niño y hazlo-le dijo Yuki, caminando con total calma al otro costado de Hanabi.

-¡Tú te callas, rata estúpida!.¡Es fácil para ti hablar cuando solo haces de una mascota fea que no tiene ni una sola frase!.

-Y, aun así, es posible que haga una mejor actuación que la tuya.

-¡¿Qué has dicho?!-exclamó Kyo, acercándose a Yuki, con la intención de pelear.

Incluso sin el asunto de la habitación del gato de por medio, estaba claro que ellos dos solo se sentían cómodos el uno con el otro cuando discutían, como si ya formara parte de alguna rutina particular.

-¿Crees que Ayame tendrá tiempo como para hacer todos los trajes?. Son muchos personajes, Kyo tiene que usar 2 y Arisa 3. A lo mejor deberíamos buscar más ayuda-le comentó Hanabi, cogiendo al nagual del gato por el brazo para que se mantuviera quieto en su lugar mientras seguían caminando hacía casa.

-Hay cosas de él que no puedo asegurar o de las que no estoy conforme, pero una cosa creo que ha quedado clara y es que es muy profesional en su trabajo. Si alguien puede hacer un buen trabajo con todos esos trajes, esos son él y Mine-le dijo Yuki, aun luciendo igual de calmado, mirando hacía delante.-Además, he hablado con la dirección y tenemos un buen presupuesto para la obra.

-Eso es cierto. Si alguien puede hacer que Kyo luzca como un bonito sireno inocente, ese no es otro más que Ayame-secundó Hanabi, asintiendo con la cabeza.

-Pareces obsesionada por sacarme un lado tierno que solo tú ves-le recriminó este, aun sujeto por ella del brazo, pero sin intenciones claras para que lo soltara.

-Porque lo tienes. Solo que tú no quieres mostrarlo. Si lo hicieras, tendrías cientos de chicas siguiéndote a todas partes, locas por ti.

-¿Y para qué iba a querer que eso pasara?. Serian una molesta mayor de lo que ya son. Las mujeres son totalmente irracionales y me duele la cabeza solo tratando de entenderlas.

-Muchas gracias por la parte que me toca-se quejó Hanabi, sacando el brazo entorno del de este.

-¡No iba por ti!-se excusó el nagual del gato rápidamente cuando se dio cuenta de su error.

-¿No me consideras una mujer?.¿Por eso no entro en eso?-le preguntó Hanabi, volviéndose hacía él, dirigiéndole una mirada entre herida y molesta.

-¡Claro que te considero una mujer!.¡¿Cómo no iba a poder hacerlo?!-le dijo Kyo, caminando tras los pasos rápidos de ella.

Yuki sintió aquello demasiado estupido. Aquella especie de pelea de jóvenes enamorados era más que evidente para los ojos de cualquiera y tenía la impresión de que, si él desapareciera de repente, ellos no se darían ni cuenta, tan metidos en lo suyo que no veían a su alrededor. ¿En aquel punto dejarían de lado aquel juego inútil y se dirían lo que sentían, dejando respirar en paz a los demás por fin?.

-Lo que a mi me preocupa de la obra es que tú tendrías que aparecer desnuda,¿no, Hanabi?-preguntó el nagual de la rata, que se había quedado algo más atrás.

Sus dos compañeros se detuvieron y se volvieron hacía él.

-¿Cómo dices?-preguntaron al unisono, olvidando su pequeña discusión.

-La amante del príncipe, por lo que me has contado, está en la cama con él cuando la sirena llega con sus piernas y la cicatriz a verlo. Así que, si los dos están en una cama, es que estaban haciendo algo.¿Cómo haréis eso para que parezca que estéis desnudos en la cama?.

La cara de Kyo en ese momento se oscureció tanto que pareció que se había hecho de noche al momento. Desde luego, la idea de imaginarse a Hanabi al lado de Tsuyoi en una cama, fingiendo estar desnudos, no le había hecho ni la más mínima gracia.

-Bueno...eso tendría que hablarlo con Ayame. Esa será la única escena en la que aparezco, así que podríamos idear algún diseño para que las sabanas formen alguna especie de vestido a nuestro alrededor para que no se vea nada fuera de lo necesario. Pero, claro, Tsuyoi tiene que aparecer sin camisa. Creo que, si no lo hacemos así, las chicas acabaran matándome.

Yuki observó con atención la cara de su primo, aun tan oscura como si hubiera matado a alguien, pero decidió que seria mejor no seguir atacándole por esa vía. Ya parecía lo bastante molesto como para comerse a alguien. No hacía falta darle aun más motivos para ello.

Y, aunque aun pareciera increíble, Hanabi no lo notó mientras se volvía hacía el camino y retomaba el paseo.

-Tengo que llegar a casa y ponerme con todos esos detalles. Caminad más deprisa, chicos-les insistió cuando sus pasos se trasformaron casi en un trote.

Yuki solo le dio una palmada en el hombro al nagual del gato antes de seguirla. Y este, intentando decirse que aquella solo era una estúpida obra de colegio, que nada de aquello era real, trató de tranquilizarse y los siguió, aun con unos pasos lentos que informaban que aun se encontraba algo afectado con ello.

¿Se pondría Hanabi de forma parecida cuando lo viera besar a Arisa?, fue lo único que le hizo recuperar algo de buen humor mientras llegaban a casa.

Fin del capitulo 21.

La historia de esa sirena realmente tiene un manga, para aquellos que no lo conozcan. Lo podéis encontrar en submanga poniendo ``La pequeña sirena que se convirtió en una bruja´´.

Sí, sé lo que estaréis pensando. Pedazo titulo largo para una historia de un capitulo. O, al menos, fue lo que yo pensé. Supongo que, como me gustan más los títulos cortos, ese me dejó un poco descolocada, pero la historia de verdad me gustó, a pesar de lo triste que es.

Además, como Kyo hace del sireno, no se pueden tocar, pero en el manga las escenas del sireno y la bruja son, en verdad, adorables. Me dio mucha pena semejante final, pero, si quitamos la versión disney, las sirenas parecen destinadas a sufrir un final trágico en sus amores, como si estuvieran condenadas a no ser felices. Muy triste.

Hablando de sirenas...¿Habéis visto los documentales de Discovery Max sobre sirenas?. ``Sirenas, ¿Realidad o Mito?´´ y ``Sirenas, la Nueva evidencia´´ me fascinaron. Aunque las imágenes eran reproducciones de lo sucedido e ideas aproximadas de lo que pudo pasar, me encantó la idea de que no estuviéramos tan solos en el mundo.

Recomendaría que los soñadores le echarais un vistazo.

Pero...viendo que, de nuevo, me he ido del tema y me estoy enrollando, me despido aquí y empiezo ya con el siguiente capitulo.

Manteneos sanos y nos seguimos leyendo.

Bye.