¡Que onda! Tengo sueño, el tan temido regreso de las vacaciones llegó y creo que me cayó de peso, después de estar levantándome a las 10 a.m. a cualquiera XDDD
Sin más ¡al fic!
Disclaimer: Soul Eater no me pertenece, ese es de Atsushi Okubo, de lo contrario no estaría contando con ansías los días para leer el nuevo capítulo del manga.
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Whisper Cap. 21 "El inicio de la guerra (segunda parte)."
–¡Deja de hablar de Chrona de esa forma! –le gritó Maka, dándole un puñetazo que la mandó directo al suelo–. Brujas, brujas, hablas con tanto desprecio de ellas ¿y tú qué? ¡La mitad de tu alma es la de una bruja!
–¿Qué has dicho? –preguntó en un murmullo Karin.
Todos, excepto Stein, quedaron consternados por las palabras de Maka.
–La mitad de mi alma… ¿por qué? –a Karin pareció comenzar a faltarle el aire–. N-no.
Sus ojos se llenaron de lágrimas, al momento en que hacia un movimiento de negación con la cabeza.
–¡No puede ser! –gritó angustiada–. ¡NO!
–¡Basta ya! –zarandeó Mayte– ¿Qué nos importa si es mitad bruja o no?
–Quizá sí debería –explicó Spirit. Todos le miraron–. El alma de Shinigami sama está atada en ese lugar, de cierto modo los artefactos de Eibon le resguardaban, pero supongo que Karin debió entrar a ese lugar y su magia adormecida debió ser lo que activó el sello ¿me equivoco?
Karin le miró, aún sus ojos temblaban por el shock. Y recordó lo que pasó al entrar a la habitación: el símbolo de los shinigamis había aparecido repentinamente en el suelo y su padre le miró entonces con gran molestia, incluso con odio.
–¿Qué es eso? –preguntó Karin, dando un paso hacia atrás.
–Ese maldito de Death, no sólo se dio a la tarea de adquirir los artefactos Eibon, sino que también dejó que el sello se llenara de magia –Ro alzó el rostro, con odio no mal disimulado–. ¡Tú!
–¿Qué pasa? –Karin dio otro paso más hacia atrás.
Y sin más explicación, su padre le lanzó lo que pareció un halo de energía y entonces tuvo que salir huyendo del lugar.
–Fue por eso –dijo la hija del dios en un murmullo, aunque más bien fue como una explicación para sí misma y después de eso comenzó a llorar, llevándose ambas manos al rostro.
–¡Maka! –el llamado por parte de Tsubaki les hizo dar prioridad entonces a otro asunto.
–Chicos, ¿qué hacen aquí? –dijo la rubia de las coletas.
–Todavía no lo entiendo bien –respondió entre jadeos el chico estrella.
–Chrona utilizó sus poderes y pudimos burlar a las brujas –completó la morena–. Dijo algo así de que Shinigami sama está en peligro.
–Eso ya lo sabemos –respondió Maka, señalando con la vista a una muy perturbada Karin.
–¿Qué le ha pasado? –preguntó Tsubaki, pero antes de que alguien le respondiera la torre principal de Shibusen se desplomó, dejando al descubierto a Ro, de pie en medio de los escombros.
–¡No podemos permitir que se haga con el alma de Shinigami sama! –gritó Maka, los demás asintieron en silencio, preparándose para pelear.
–¡Chrona! –dijo Mayte volteando hacia el cielo, sintiendo su lazo entre Arma y Técnico.
Sus compañeros le imitaron en el gesto, divisando al instante algo parecido a una nube negra ¡Eran las brujas acercándose a la ciudad!
Entonces un halo de color rojo se desprendió de la escuela, directo hacia las brujas, pero no por ello menos destructivo para la ciudad. Varias almas de los civiles y algunas de los propios estudiantes quedaron descubiertas por tal poder. Sorprendidos por aquello, se volvieron otra vez hacia la escuela, sólo para confirmar que se trataba del ataque de un Ro fuera de sus cabales, que ahora reía con ímpetu.
Las brujas apenas si alcanzaron a esquivarlo, aunque algunas de ellas no tuvieron tanta suerte y perecieron al instante.
–¿Qué demonios está pasando? –preguntó Mabaa, con la quijada apretada.
–Ese es… –espetó Suna al alcanzar a reconocer al dios, quien nuevamente se preparaba para atacar.
Pero Maka y los demás empezaron a plantarle cara. Parecía que el asunto que más les preocupaba era el dios o quizá le estaban dando a entender a Chrona que ella debía hacerse cargo del asunto de las brujas. Después de todo, había conseguido que Black Star y Tsubaki escaparan de ellas.
¡Shichue! Su alma… ¡está siendo absorbida por Ro!
Chrona se asustó mucho al escuchar eso. Y de inmediato le comunicó a la señora de las brujas lo que estaba pasando. En respuesta Mabaa chasqueó la lengua.
–Debemos retirarnos –ordenó la líder.
–¿Retirarnos? ¡Nunca! –objetó Suna.
–Es un suicidio acercarnos, por no hablar ya de entrar a la ciudad –rebatió una de las brujas.
¡Chrona…! Apremió Kid. El corazón de la chica se aceleró.
En su mente desfilaron sus recuerdos, la forma amable en que el padre de Kid le había tratado, el cómo le perdonó a pesar de su crasa traición, el hogar que le otorgó y la oportunidad que le brindó de formar parte de ellos…a pesar de lo que era. Y también estaba el deseo de querer ayudar a Kid –por no decir algo respecto a sus sentimientos–.
–Si nos vamos, Ro se quedará con el alma de Shinigami sama –habló Chrona, para Mabaa no pasó desapercibido el título honorífico–. Y él no descansará hasta desaparecernos a todas.
Chrona contuvo el aliento tras decir eso, esperando por la reacción de la que, en la práctica, eran las suyas ¡Estaba jugándose el todo por el todo!
–¿Estas proponiendo que hagamos una alianza con ellos? –dijo molesta una de las brujas.
La pelivioleta pudo sentir cómo el aire se tensaba alrededor y no precisamente por culpa de Ro.
–La cachorra tiene razón –dijo finalmente Mabaa–. Death podrá ser uno de ellos, pero al menos siempre respetaba su preciado equilibrio. Pero ese Ro nos ha cazado aún sin que nostras atacáramos antes. Si dejamos que se haga con tal poder…
¡Chrona! Advirtió Kid, sólo para que alcanzara a reaccionar antes de que el ataque de Ro le diera por la espalda. Nuevamente más brujas desaparecieron en un instante. Las que quedaban sintieron que un sudor frío les recorría la espalda.
–A mí no me importa mientras podamos matarle –bramó Suna, deseosa de enfrentarle ya de una vez por todas.
Chrona notó que abajo un grupo diferente al de Maka se agrupaba para atacarles. Pero pudo también distinguir a Mayte que parecía mirarla con insistencia.
Entonces algo, de un material parecido al vidrio se desprendió sobre todos, como si el cielo mismo estuviera desquebrajándose.
–¡Chronus servantis! –antes de que aquello pudiera causar cualquier mal, Chrona lo destruyó con un coletazo de Aión.
Para cuando Mayte se quiso dar cuenta ya su Técnico estaba justo a un lado de ella.
–Chrona –dijo feliz. Los otros al darse cuenta de su presencia, le rodearon para eliminarla–. ¡Estúpidos! Ella ha sido quien nos ha salvado.
La castaña se interpuso en medio de ellos y la pelivioleta.
–Es una bruja, mató a Kid y ¿quieres que le creamos? –las palabras hirientes (aunque no por ello faltantes de verdad, a los ojos de Chrona) molestaron a Kid, que escuchaba todo desde el interior de Kaan.
Chrona, te dije que si venías a Shibusen, Liz y Patty estarían esperando por ti o mejor dicho, por ambos.
–¿Ah? –el brazo derecho de la hija de Medusa brilló de pronto y el lugar en donde se encontraban resguardadas las armas gemelas comenzó también a brillar.
Oniichan, dijo la voz de Patty.
Mmh, ese es el llamado de Kid, respondió Liz.
Las armas desaparecieron del lugar. Entonces un resplandor apareció frente a los que rodeaban a Chrona, dispuestos a matarla. Pronto la luz tomó forma y aparecieron Liz y Patty en su forma humana.
–¡Cualquiera que se atreva a levantar un dedo en contra de Chrona tendrá que pasar primero sobre nosotras! –dijo Liz.
Los otros se miraron unos a los otros sin comprender. En tanto, los ojos de la pelivioleta se humedecieron.
–Si Liz y Patty han sido capaces de decir eso, entonces nosotros también deberíamos de confiar en Chrona –dijo Ox, que se abría paso en medio de los otros estudiantes.
Los otros un poco aturdidos, no les quedó de otra que aceptar. Chrona entonces corrió hacia donde estaban Maka y sus demás amigos.
–¡Chronus servantis! – se acercó a Stein, poniéndole una mano sobre el brazo, fue entonces que descubrió que a pesar de que los demás estaban paralizados, podía hacer su hechizo selectivo, muestra de que sus habilidades mejoraban o tal vez que sus poderes menguaban, a juzgar por la falta de aliento que comenzaba a sentir.
–Stein sensei –llamó. El de la cicatriz en el rostro le miró, sin decir nada–. Las demás brujas no están dispuestas a permitir que Ro siga con todo esto.
–¿Una alianza? –preguntó sin emoción alguna, luego rió entre dientes con sarcasmo–. Parece ser una idea muy descabellada. Pero bueno, todo el mundo sabe lo curioso que soy.
El tiempo volvió a la normalidad.
–¡Escuchen todos! –alzó la voz Stein –Las brujas se nos unen.
Una exclamación de sorpresa se dejó oír entre todos los que ya habían comenzado a luchar.
–¿Te has vuelto loco, Stein? –bramó Azusa.
–Eso díganselo a ellas –respondió, blandiendo a Spirit.
–Lo cierto es que el poder de Ro es inmenso y una ayuda extra no nos caería nada mal –expresó Marie, inocente.
–¡Se han vuelto locos! –chilló Azusa.
–Dime Chrona, ¿el alma de Kid está contigo, cierto? –le preguntó Stein, la chica asintió con un movimiento, sonrojándose.
La mujer de los lentes chasqueó con la lengua cuando sintió la mirada de Stein sobre de ella como dándole a entender si deseaba más pruebas para convencerse de lo que estaban a punto de hacer.
–Cuando Shinigami sama esté fuera de peligro, yo diré que no tuve nada que ver con todo esto –dijo la mujer.
Chrona entonces alzó la mirada hacia el cielo, mirando a Mabaa.
–Parece ser que la chiquilla lo ha conseguido –dijo la líder con una media sonrisa –¡Lucharemos! –graznó.
Las brujas prorrumpieron en un grito de guerra.
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La mente de Ro estaba completamente desorientada. Los recuerdos de su vida le atormentaban y el dolor y el odio se mezclaban en una espiral que parecía asfixiarlo. Su hija ¡su preciada hija había heredado aquel rasgo tan odiado! Y ahora no quedaba nada más por hacer que eliminarla junto con todas las de su especie.
No la mates, es nuestra hija, parecía decirle una voz en medio de toda esa oscuridad.
¡No, no, no y no! ¡Aquella abominación no podía ser su hija!
Era obvio de esperar, volvió a escuchar que le decían.
¡No! Eliminarla era la única solución. La única forma de destruir su pasado, de limpiar sus pecados. Y si para eso era necesario también arrancar por completo la mitad del mundo, lo haría sin dudar. Nadie más conocería ese error ¡Nadie!
¡Oh vaya! Las mismas brujas habían venido a buscarle. Con eso sería como matar a dos pájaros de un tiro y si hubiera todavía alguien que se atreviera a cuestionar sus acciones siempre podía decir que lo hizo para proteger a los humanos, aunque en el proceso se tuvieran que hacer sacrificios.
Sí, todo hubiera sido más fácil si el alma de Death no siguiera aferrándose a no desaparecer ¿Cómo poder proteger a todos, si el mismo dios de Death City se dejó ensuciar por la magia de Eibon? ¡Agh! ¡Sentía asco por semejante situación! Ellos eran dioses de la muerte, encargados de eliminar cualquier cosa que amenazara con desequilibrar el orden del mundo, por no decir del universo entero. Y las brujas eran sus mayores enemigos ¡Si hasta Eibon mismo terminó uniéndose a ellas!
¡Sí, todo tenía que ser destruido! Porque ahora resultaba que todo el mundo estaba perdido, se necesitaba un nuevo orden. Un nuevo dios, una nueva sociedad y un nuevo equilibrio.
Extendió la mano para barrer a las brujas o lo que fuera que se le pusiera enfrente. Pero sentía que algo se lo estaba impidiendo, debía ser esa bruja que, como le contara Karin, era capaz de manejar el tiempo.
Karin… su preciada y única hija ¡NO! no debía pensar en nada más, más que en su nuevo mundo. Un nuevo mundo que sólo estaba a una bruja de ser posible.
Enfocó la mirada entonces, encontrándola al lado de Stein. Rugió. El Técnico parecía escucharla, interesado.
Sí, ella debía ser eliminada. No importaban las demás, ella debía ser la primera. Lanzó su ataque.
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Chrona observó el panorama, notando a Karin que parecía ser ignorada por todos. No pudo menos que preguntarse que habría sucedido para que le trataran así, aunque de inmediato supuso que debía ser por lo que su padre estaba haciendo.
Karin le miró.
–Tú… –murmuró, sin poder ocultar el odio que sentía aún por la chica –¡En dónde está Lorena!
Se lanzó contra de ella, imaginándose todavía que Chrona era la responsable de la desaparición del cuerpo de Kid y, a lo mejor, de su compañera. Mayte le miró con recelo, dispuesta a interponerse de nuevo pero Chrona alcanzó a ver el resplandor del ataque que se aproximaba a donde ellos estaban.
–¡Aió…! –un ramalazo de dolor se extendió por todo su cuerpo y la opresión que había comenzado a sentir en su pecho momentos antes pareció aumentar.
–¡Resonancia en cadena! –el grupo de Ox formó un campo de energía alrededor de ellas, pero como era de esperarse, aquello no sirvió de mucho ante el poder de un dios. Pero a pesar de salir disparados a través del campo (porque sólo el campo raso era lo que ya quedaba de ese lado de la ciudad) las heridas no fueron mayores que golpes y raspones.
–¿Por qué? ¡Por qué siguen insistiendo en protegerla! –gritó la rubia con amargura.
–¡Karin! ¿Es que tu odio sigue siendo tan grande que no puedes darte cuenta de lo que está sucediendo aquí? –le dijo Maka.
–Incluso las brujas se han unido a nosotros para poder pelear –dijo Spirit, asomando medio cuerpo.
–Y lo que ellos acaban de hacer no fue sólo para proteger a Chrona –dijo Stein.
–Sino a todos nosotros, como Chrona intentó hacerlo, incluyéndote a ti –agregó Mayte.
Las pupilas de Karin se dilataron y pronto sus labios comenzaron a temblar. Bajó el rostro ¡No podía creer que ahora tenía que ser salvada por…!
Un nuevo poder fue lanzado pero esta vez se salvaron gracias a la intervención de Mabaa.
–¡No es el tiempo para seguir hablando! ¡Luchen! –dijo la líder de las brujas, comenzando a molestarse por la amabilidad por parte de los miembros de Shibusen.
Karin apretó los ojos y los puños, chirriando los dientes. Sentía asco por toda la situación que se estaba generando en el campo de batalla y sumándole a eso, su padre estaba volviéndose loco. Aunque no era para menos, ella misma sentía lo mismo. Pero lo que aún salía de su comprensión era el asunto de que la mitad de su alma era la de una bruja ¿Por qué? ¿Cómo era eso posible? ¡Su padre era un shinigami!
Una explosión le hizo volver la mirada hacia los restos de la torre en donde seguía su padre. Se trataba de algunas brujas que se habían lanzado en contra de Ro, para después ser seguidas por Black Star y Tsubaki en su nivel más poderoso. El ataque sorpresa de estos dos hizo que el dios retrocediera, cubriéndose el rostro con ambos brazos.
Todos los chicos vitorearon la hazaña y el chico estrella se permitió ser alabado por sus admiradores. Pero el dios, enfurecido, alcanzó a estirar su mano (la cual, debido a la gran nube de polvo no fue vista), atrapando al chico por el rostro.
–¡Black Star! –chilló Tsubaki al ver que algo parecido a una descarga eléctrica salía de la mano del dios.
El chico estrella aulló de dolor para después ser lanzado desde esas alturas. Su compañera volvió a su forma humana, en tanto Liz disparaba con todas sus fuerzas y luego Maka blandía su 'Caza brujas'.
Black Star, casi inconciente, abrazó a su compañera, quien le había rodeado de tal modo que al momento de caer ella fuera quien amortiguara el golpe. Pero en el aire y a unos cuantos segundos de caer, el chico se giró, recibiendo el impacto. Su cuerpo todavía rebotó por la inercia, escupiendo sangre en el proceso.
–¡Black Star! –llamó desesperada su compañera.
–Te dije que… sería yo… quien los protegería… tú… eres… el futuro de… mi clan… –y perdió el conocimiento.
Las manos de Tsubaki temblaron y sus pupilas casi se difuminaron.
–Black Star… –murmuró, luego sus manos se cerraron con fuerza sobre la camiseta de él y finalmente gritó–: ¡Black Star!
Maka respiraba con cansancio y su guadaña sacó la mitad de su cuerpo.
–¡Hey! ¡No me jodas, Black Star! ¡Levántate! –gritó angustiado por su amigo.
Escucharon la risa de Ro, en medio del estupor de todos los miembros de Shibusen.
–Eso… eso les pasa por unirse a las brujas. –murmuró Karin y luego dijo–: Mi padre les ha castigado.
Chrona bajó el rostro y sus ojos quedaron escondidos debajo de su flequillo. Lloraba en silencio ¿Acaso eso era su culpa? Si tan sólo ella no hubiera propuesto…
De pronto, el brazo derecho de la pelivioleta comenzó a brillar. El tatuaje de Kaan se desprendió de su lugar y la gran serpiente jaspeada hizo su aparición.
–¿Cómo te atreves a seguir diciendo esa clase de cosas? –se escuchó la voz de Kid a través de Kaan.
–¡Kid! –dijo Karin. ¿Así que sí era cierto que el alma del chico estaba al lado de Chrona?
–¡Todo lo que está pasando es culpa de la ambición y el odio de tu padre! ¿Qué no te das cuenta? ¡No podemos seguir aquí sin hacer nada! Somos los que deben guardar el equilibrio en este mundo – el cuerpo de Kaan comenzó a brillar.
–¡Espera, Kid! –llamó Stein–. No te atrevas a expulsar tu alma fuera de la serpiente o morirás.
–¿Qué? –el brillo se detuvo.
–Shinigami sama fue capaz de separar su alma y seguir conservando su cuerpo. Pero no creo que tú tengas el poder suficiente para hacerlo. Si expones tu alma, se evaporará al sólo contacto con el aire.
"Es cierto", pensó Kid. "Cuando separé mi alma, ni siquiera fui consiente de ello, mi poder de shinigami reaccionó sólo como autodefensa y además he gastado bastante energía al proteger a Liz y Patty y luego traerlas de vuelta ¡Maldición!"
Kaan volvió el rostro hacia donde estaba tendido Black Star. Tsubaki le abrazaba ya sin decir o hacer algo y de ella sólo era capaz de verle la espalda.
"Si no hago algo… si yo no…"
–Pu-puedo sentir el dolor de Kid –dijo triste Chrona, mientras los demás Técnicos y brujas peleaban en contra de Ro–. É-él quiere ayudar y no puede hacerlo, quiere protegerlos a todos ¡Tú mejor que nadie debería entender su dolor porque eres una shinigami!
Y dicho eso, Chrona echó a correr hacia donde estaba Ro.
"Kid…", pensó. "Aunque yo soy muy distinta a ti, siento tu dolor. No sé si sea porque tu alma está conmigo, pero si estás de acuerdo yo te ayudaré ahora."
–¡Kaan! –el cuerpo de la serpiente obedeció al llamado de su ama–. ¡Chrotalus durisus! –uniéndose a la pelea con los demás.
–Chrona ha hecho todo lo que está en sus manos para ayudar a Kid ¿y tú, Karin?–dijo Mayte, mirándola con una mezcla de lástima y esperanza, para luego marcharse al lado de su Técnico. Los demás le imitaron, dejando a la rubia sola.
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Los ataques se estaban intensificando, causándole molestias al dios, sobre todo lo que tenía que ver con los ataques por parte de Stein, quien se las había arreglado para manejar a dos armas al mismo tiempo ¡Vaya que ese sí era un grandísimo cabrón! Sus ataques combinados y su habilidad para afectar las ondas de alma estaban haciendo que comenzara a perder el alma de Death, si eso seguía así cabía la posibilidad de que el dios regresara y le plantara cara personalmente y con tantos enemigos a su alrededor, eso no era para nada conveniente.
Además también estaba el asunto de que esa bruja era capaz de detener el tiempo y si ella utilizaba su poder en un momento crucial, sería su fin ¡Y él no podía permitirse aquello! Trató de buscarla con la mirada, pero Stein no se lo hacía para nada fácil. Entonces el profesor de pronto se hizo a un lado.
–¡Stein! –advirtió Spirit al momento en que Chrona lanzaba su ataque y así ellos no se vieran afectados (cualquier roce por parte de Kaan sería gravemente mortal).
¡Ro no tenía escapatoria! El ataque le daría de pleno. Pero otro poder lo repelió.
–¡No dejaré que le hagan nada a mi padre! ¡Son escoria que no entienden nada! ¿Y qué si la mitad de mi alma es la de una bruja? ¡Ustedes no entienden el dolor que eso le ha causado a mi padre! –gritó Karin, dispuesta a protegerle.
–Karin –gruñó Maka.
–¡Eres una grandísima estúpida! –gritó Ro, lanzándole un poder, quizás el más grande de todos lo que anteriormente había usado.
Y él que deseaba que nunca nadie supiera la verdad sobre de ella y ahora sí que se tendría que ver obligado a barrer la ciudad entera ¿Qué él sentía dolor? ¿De dónde había sacado semejante idea? Lo único que sentía era odio hacia la chiquilla, al igual que lo sintió para con su madre y sólo por eso… sólo por eso…
Chrona se espabiló y sin pensarlo mucho alzó la mano.
–¡A-Aión! ¡Waw! –Chrona ya no tuvo suficiente poder para hacer su poder y volvió a caer al suelo. Su frente se llenó de perlas de sudor.
–¡Serket! –se escuchó y un halo en forma de escorpión de color azul apareció delante de Karin. La rubia miró a un lado de ella y notó a una bruja joven de cabellos castaños en diferentes tonalidades ¡Era Suna!
–¿Cómo? –dijo Ro asombrado.
Suna apretó los dientes y miró con odio al dios.
–Nunca me imaginé que fueras capaz de matarla a ella también –dijo la bruja–. Pero has tenido razón al llamarla estúpida. Chiquilla, eso a quien has querido salvar fue quien en verdad asesinó a tu madre.
–¿¡Cómo? –bramó Karin.
–¡Y no dejaré que la muerte de Sabaku quede impune! –gritó Suna–.¡Pandinus Imperator!
El halo volvió a aparecer pero esta vez se dirigió hacia Ro, quien lo esquivo fácilmente.
–Claro, la maté porque era una bruja mentirosa –explicó Ro. A estas alturas ya no le importaba que se supiera su terrible verdad, después de todo terminaría destruyéndolos a todos.
–¿Sabaku? –dijo Stein mientras revisaba que Chrona se encontrara bien.
–Fue la bruja que encontró la forma de utilizar los protectores de almas –dijo Mabaa bajando para ver de cerca a Chrona. Después de todo si algo le sucedía a la bruja no iba a ser capaz de lograr su cometido–. Y también la hermana mayor de Suna. Después de un tiempo simplemente desapareció y nunca más volvimos a saber de ella, así que pensamos que alguno de ustedes la mató. Ja, y nosotras la consideramos una gran bruja debido a su aporte y resulta que al final nos traicionó.
El cuerpo de Mabaa desprendió una energía oscura y pesada, Stein reaccionó de forma rápida y agarró a Chrona, separándose. La pelirosa seguía respirando con esfuerzo, pero al menos se sostenía en pie.
–No, aún no ha llegado el momento para ustedes. Pero me he cansado de esta pelea de niños –Mabaa liberó el poder total de su alma.
–¡Es impresionante! –dijo Maka, siendo capaz de distinguir a plenitud el alma de la bruja más vieja de todas.
–Quizá sea igual de poderosa que la de los dioses de la muerte –dijo Stein, sintiendo un escalofrío en la espalda.
"¿Y con una bruja así quisiste enfrentarte, Medusa?", pensó el científico.
Una gran explosión se escuchó. Los poderes de Ro y Suna chocaron y tanto esta como Karin salieron lastimadas. La rubia se incorporó, aunque aún sus rodillas y manos seguían apoyadas contra el suelo. Tosía.
Karin deseaba que toda esa pesadilla terminase. No sabía qué era más doloroso: si el hecho de saber su naturaleza, que su padre la intentara matar por eso mismo o saber la verdad sobre su madre y su muerte.
–Ustedes han hablado de que nosotras somos sus enemigas –habló Suna–. Pero lo único que deseaba Sabaku era terminar con todo ese odio.
Ro achicó los ojos.
–Lo único que quería era ser feliz ¡y tú la mataste! –los ojos de Suna reflejaron a la perfección el odio acumulado por años–. Tontamente pensó que todos éramos iguales y que podíamos vivir en paz. Que tendríamos alguna oportunidad.
–Qué estupidez ¿no te parece? –respondió Ro con sarcasmo, para luego estirar su mano hacia el frente–. Eso jamás sucederá.
Cuando el poder iba a ser lanzado, sintió que alguien le empujaba por detrás y luego le sostenía con fuerza.
–¿Pero qué…? –dijo desconcertado el dios. Se trataba del alma Death, que en medio de la confrontación había ganado terreno ante la absorción por parte de Ro.
Sus estudiantes se dejaron emocionar, cosa que reflejaron en un sonoro griterío de júbilo.
–No es tan estúpido… –dijo el dios de la ciudad–. Aún entre las brujas hay quienes desean algo diferente y no se dejan llevar por sus instintos de destrucción. Y también entre nosotros hay quienes piensan igual. ¿Verdad, Kid kun? –preguntó con su voz cantarina.
–Así es, shichue –respondió aliviado y feliz de ver que su padre había logrado prevalecer y todo gracias a la ayuda de quienes supuestamente debían ser sus enemigos.
Mabaa sonrió discretamente, aunque realmente no sabía cómo sentirse al respecto. Dijeran lo que dijeran, ellos seguían siendo rivales naturales.
–¿Así que confías en el poder que puede tener esa bruja, eh? ¿Crees que en ella reside la clave para lograr alguna clase de paz entre los dioses? –Ro rió, desprendiendo una fuerte descarga de energía de su cuerpo, aquello provocó que Death le soltara porque aunque la energía no era muy poderosa, se encontraba debilitado por la lucha.
En un parpadeo, Ro quedó delante de Chrona, quien asustada chirrió los dientes y cayó de nalgas.
–Entonces, ¡desaparece junto con esa esperanza! –amenazó.
–¡Diablos! Esto no va bien ¡Liz, Patty! – llamó Kid y la mayor de las hermanas apuntó con maestría hacia el dios, pero ningún ataque le hizo algo.
El ataque por parte de Ro fue lanzado, Chrona atinó a cerrar los ojos, escuchando cómo sus amigos pronunciaban con desespero su nombre, sin ser capaces de hacer algo por ella pues estaban lejos como para ir a su auxilio y sus ataques no eran suficientes. Y en tanto, Death estaba tratando aún de recuperarse.
Pero Chrona pudo sentir un viento cálido y diferente en su rostro, un viento que parecía acariciarle la piel, el mismo que había impedido que el ataque del dios le diera, así que se atrevió a abrir sus ojos. Lo primero que vio fue algo negro, entonces parpadeó un par de veces, llegándole la comprensión. Lo que veía era la espalda de Kid ¡El chico la protegía!
Alrededor de ellos algo parecido a una cúpula de color azul y sus ojos fueron capaces de distinguir tres líneas blancas, de las cuales una completaba un círculo perfecto.
–No dejaré… que le hagas daño –dijo Kid, teniendo dificultades para detener el poder de Ro.
Las pupilas de Chrona se dilataron al verle.
–Kid… detente… tu alma… –trató de decirle la chica, pero este volteó medio rostro y le sonrió.
–Te prometí que te cuidaría y protegería ¿Y qué clase de dios sería yo si no cumpliera mis promesas? –respondió con voz suave.
–¡Eres un maldito crío! –gritó furioso Ro, aumentando su poder.
–¡Shinigami sama! –apuró Maka al ver que a esas alturas ya no eran capaces de acercarse a ellos debido a la intensidad del poder emanado.
–No te preocupes, Maka chan. Kid ha encontrado una razón para proteger el equilibrio de este mundo y mientras tenga eso… –respondió el dios muerte.
–Pero… –objetó la rubia.
–Yo confío en él –agregó el dios.
–¡No permitiré que nadie más te haga daño! –gritó con fuerza Kid, cerrando los ojos y fue así que la segunda y tercera línea Sanzu se unieron –¡Soy el shinigami destinado a proteger el mundo y a gobernar la próxima era! ¡Técnica de muerte final! ¡SEVEN RAYS!
El alma de Kid se ensanchó al instante y rayos de ella se desprendieron bombardeando el alma de Ro de forma consecutiva y directa.
–¿Qué es eso? –preguntó Maka al ver semejante cosa.
–Eso es la técnica más pura y poderosa de un shinigami –respondió con orgullo Death.
"Lo siento, Chrona, por no decir que también lo hago por amor a ti", pensó Kid, prometiéndose que se lo diría en el momento más perfecto –y simétrico– posible.
–Miserable… lo ha conseguido –Tsubaki volteó hacia abajo al escuchar la voz de:
–¡Black Star! –dijo emocionada al verle consiente.
–Vaya, parece ser que despierto en el peor de los momentos –agregó el chico estrella. Tsubaki sólo sonrió, apretándolo contra su regazo y el chico se dejó hacer contentándose con sentir la calidez que emanaba el cuerpo de la chica, mientras sus ojos eran testigos de cómo el cuerpo de aquel infame dios se desvanecía en el aire…
CONTINUARÁ…
Notas de la autora:
¡Lo terminé! Me he llevado más de una semana en esto. Aparte de que pretendía ser un capítulo bastante intenso, las vacaciones se me terminaron y ahora también tengo nuevo trabajo y me tengo que levantar muy de mañana y para lo floja que soy en esos caso T.T
Bueno ¿qué les pareció? A que ni se imaginaban que las brujas y Shibusen harían una alianza ¿eh? Por otra parte y para quienes siguen el manga, pues ya se dieron cuenta que utilicé la misma técnica con la que Kid terminó con Noé, jo,jo,jo. Para quienes no lo leen y quieran saber cómo se ve, léanse el capítulo 81 n.n
Ahora, queda un asuntillo que voy a dejar en sus manos: el destino de Karin. Muchos han hablado respecto a ella, hay quienes desean su muerte y hubo quien me dijo que había que perdonarla. Han sido testigos de sus maldades y estupideces pero ahora conocen lo que hay detrás de ella (a grandes rasgos). Así que ¿qué opinan? ¿Le damos un merecido castigo? ¿La matamos? ¿O qué? Ustedes lo deciden. Así que no olviden hacérmelo saber en sus reviews.
Y hablando de ellos…
0White-Rose0: No, no es raro ¡Eso es ser detallista con la lectura! Y eso, personalmente es algo que también adoro hacer. De tus dudas sólo falta aclarar una, lo que respecta a Lorena ¿dónde está la chica?
Death the Alex: Gracias por las porras y ya vez que sí volvieron a la normalidad n.n
También van las gracias para: Gynee (que gusto verte por acá, después de casi un año), kittirasi, Nikolas Sur, toaneo07, Liz Wland hc, Lady Anette.
¿Qué pasó con Lorena? ¿Qué pasará con las brujas? ¿Y podrá Kid encontrar el momento perfectamente simétrico para decirles las tan ansiadas palabras a Chrona? Esto y más en el siguiente n.n
Matta au!
