Permanecieron un buen rato en aquella postura, dedicándose besos, caricias y miradas. Al móvil de Richard había llegado un mensaje de Ryan pero no lo habían oído debido a que el teléfono se había quedado en el bolsillo de la chaqueta.

Castle se levantó despacio y agarró la mano de Beckett. "Ven, vamos a darnos un buen baño. Ambos necesitamos relajarnos". Ella le sonrió en forma de respuesta y se levantó sin soltar su mano.

Juntos prepararon la bañera, llenándola lo justo para poder meterse los dos sin derramar agua al suelo. Después añadieron unas sales aromáticas y colocaron algunas velas alrededor. Mientras Castle fue a llenar sus copas, Beckett se desnudó dejando la ropa tirada en el suelo. Cuando iba a meterse en la bañera, se miró al espejo y se fijó en el colgante que llevaba en el cuello con el anillo de su madre. Llevó una mano hasta él y lo cogió, observándolo a través del espejo. Lo palpó, giró y acarició con la vista fija en él. Así la encontró Castle cuando volvió. Sin decir nada, dejó las copas cerca de la bañera, se desnudó él también y se acercó a Beckett apareciendo entonces en la imagen del espejo. Se abrazó a ella por la espalda, colocando sus manos en el abdomen de Kate. Ella, al verlo y al notarlo junto a su cuerpo, se dejó abrazar acurrucándose entre sus brazos. Ambos miraban el anillo que aún seguía entre la mano de Beckett.

"Creo que es momento de empezar a vivir, de centrarme mi vida…". Susurró ella concentrada mirando el anillo. "Desde aquel día, no he vivido". Castle la tenía agarrada y le iba depositando suaves y húmedos besos en el cuello y el hombro. "Me he centrado en atraparle, en conseguir justicia y no he tenido ni tiempo, ni ganas ni fuerzas de vivir, de disfrutar, de buscar mi felicidad… Tú trajiste alegría a mis días y ahora, poco a poco, me vas haciendo feliz". La mirada de ambos se encontró en el espejo. Ambos sonreían. Castle le dio un tierno beso en la mejilla, muy cerca de la comisura. "Quiero vivir Castle, quiero disfrutar de mi trabajo, pero también de mi vida cuando salga de él. Te necesito, en el trabajo, y en mi vida". Le sonrió con cariño y él correspondió apretándola más a él. "Me va a costar, pero quiero centrarme en ti, en mi, en nuestra relación, en nosotros… Y también en hacerte feliz a ti… ¿Me ayudarás?". Giró su cabeza para poder mirarle directamente a los ojos.

Él asintió sin dejar de mirarla, le dio un dulce beso que ella alargó. "Siempre". Se sonrieron aún más volviéndose a besar. "Pero yo ya soy feliz con verte sonreír, así, pegada a mí…" Le vuelve a dar un beso en los labios. "Aunque… haciéndote rabiar un poquito también soy feliz". Bromeó él poniendo cara de pillo y ella puso los ojos en blanco, aunque no pudo evitar reírse.

"Anda, vamos a bañarnos antes de que se enfríe el agua". Susurró ella en sus labios y le dio un intenso beso en los labios, provocándolo. Después, se separó de él y se introdujo en la bañera sensualmente, consciente de que había conseguido captar toda su atención.

Rick soltó el aire lentamente sin dejar de mirarla, mordiéndose el labio. "No te preocupes que con la temperatura que acaba de coger mi cuerpo, la vuelvo a calentar en breves". Se metió detrás de ella abrazándola y acurrucándola en sus brazos mientras ella se reía ante la broma.

"¿Y qué es lo que ha hecho que tu temperatura corporal aumentara?". Estiró el cuello para susurrarle aquello cerca del oído y morderle el lóbulo de la oreja.

"Oh Dios, ¡Kate!". Jadeó él ante aquello. Le iba a ser difícil controlarse si ella seguía así. "¡Qué no, quién!" La apretó más hacia él y entonces ella pudo notar cómo su miembro comenzaba a aumentar de tamaño. "Y ese quién eres tú. Tú con tu cuerpo, tu pelo, tus preciosos ojos… Tus largas piernas…" Decidió jugar un poco el también y comenzó a acariciarle las piernas, despacio, subiendo hacia arriba. "Tu ombligo…". Susurró en el oído de ella dándole un beso en el cuello, en su punto débil y subiendo sus manos hasta su abdomen, saltándose su parte más íntima.

"Ummm…" Un ligero jadeo se escapó de los labios de Kate mientras estiraba el cuello reposando la cabeza en el hombro del escritor.

Rick sonrió y continuó. "Tus pechos…". Subió ambas manos hacia los pechos de Kate y los acarició lo más suavemente que pudo, logrando que sus pezones se volvieran erectos y ella gimiese de forma más audible. "Tu cuello…". Siguió con aquellas caricias hasta su cuello donde fue dejando varios besos. "Tu cara…". Le dio también varios besos por la cara mientras acariciaba su cabeza suavemente. "Y tus labios…". Giró su cabeza con ternura para poder besarla con pasión.

Ambos correspondieron intensamente a ese beso. El juego había conseguido aumentar no sólo la temperatura de sus cuerpos, sino la del ambiente también.

"Uumm… Uff.. Rick…" Jadeó Kate entrecortadamente cuando notó las manos de Castle acariciar todo su cuerpo sin dejar de besarse.

Rick se centró en sus pechos, rozándolos, acariciándolos, masajeándolos mientras intensificaban el beso y sus lenguas comenzaban un juego peligroso, haciendo que ambos se excitaran aún más. Kate no pudo seguir conteniendo los gemidos y en aquel momento agradeció mentalmente que no estuvieran ni Martha ni Alexis en casa. Castle mantuvo una mano en su pecho izquierdo, acariciándolo y masajeándolo mientras su mano derecha bajaba despacio por su torso, su abdomen hasta llegar a la zona más íntima y preciada de su musa. Un gemido aún mucho más fuerte salió de los labios de Beckett al notar cómo su mano acariciaba circularmente su clítoris. Todo su cuerpo se tensó y sus caderas se elevaron ligeramente para sentir más la fricción de la mano del escritor. Cada jadeo o gemido de Kate, excitaban aún más a Rick, que no podía soltar de vez en cuando algún gemido cuando ella se movía sobre él. Sin que ella se lo esperara, Castle introdujo con fuerza un dedo en su vagina y comenzó a moverlo con maestría sin dejar de rozar su clítoris. Sus caderas se arquearon y abrió más sus piernas sacándolas de la bañera y apoyándolas en el borde para darle mayor acceso. Ante eso, Rick introdujo otro dedo en su interior y comenzó un baile con sus dedos, dentro de ella mientras con la otra mano, acariciaba de arriba abajo todo su cuerpo, logrando que Beckett se estremeciera y gimiera con más fuerza.

"¡Ohhh Riickk! ¡Sigue! ¡Quiero más!". Gritó ella echando más hacia atrás su cabeza.

Castle comenzó a sacar y meter sus dedos con agilidad y fuerza. "Déjate llevar cariño". Susurró él en su oído dándole besos en el cuello y haciéndole algún que otro chupón sin darse cuenta. "Suelta todo lo que tienes dentro..".

Y… dicho y hecho. Kate no pudo aguantar más y se dejó llevar, estallando en un sonoro orgasmo, que retumbó como una feliz armonía en los oídos de Castle. Rick suavemente sacó los dedos de su interior, bajó sus piernas de nuevo al agua y la atrajo hacia él abrazándola mientras se calmaba.

Cuando Kate consiguió normalizar su respiración, se incorporó entre sus brazos girándose para quedar frente a él, sentada a horcajadas sobre su cuerpo. Sus sexos casi se rozaban. Había realizado aquel movimiento tan rápido y tan repentinamente que Castle la miró sorprendido con los ojos muy abiertos. Ella rió y comenzó a besarle con intensidad, acariciando todo su torso con sus manos.

"Mmmm…. ¿Y… esto?". Consiguió pronunciar Castle entre beso y beso, encantado con lo que Beckett le estaba haciendo.

"Ahora te toca a ti". Contestó ella dirigiendo sus labios al cuello del escritor y besándoselo con ganas mientras le agarraba la cabeza por el pelo. "¿No te gusta? ¿Quieres que pare?". Kate le miró a los ojos dejando los besos. Sus ojos brillaban a la luz de las velas y en aquel momento, a Castle le pareció la imagen más preciosa que había visto jamás. Beckett puso morritos como si fuera una niña pequeña y él se rió apretándola más contra él para que sintiera cómo en apenas segundos su erección había vuelto a crecer considerablemente. "¡Vaya! Creo que no, que no quieres que pare…". Se rió la inspectora y comenzó a darle besos por los pectorales, los hombros, el cuello, mientras sus manos volaban por todo su cuerpo.

El juego que acababa de empezar Beckett estaba volviendo a elevar las temperaturas de sus cuerpos. Los dos se besaban y se acariciaban, pero sobre todo lo hacía ella. Quería llevar el mando esta vez. Introdujo su lengua en la boca del escritor buscando la de él y comenzó un beso tan apasionado como intenso. Se encajó más sobre él haciendo que sus sexos se rozasen sin llegar a penetrarse. Los dos cuerpos se tensaron, provocando que un fuerte gemido saliera de sus labios. Kate se separó ligeramente para mirarle a los ojos y después volvió a fundirse con él en otro beso apasionado. Sin que Rick se lo esperara, bajó una mano hasta su entrepierna y agarró su miembro firmemente sin dejar de besarle. Castle se tensó pero no pudo evitar elevar ligeramente sus caderas para sentirla mejor. Ella comenzó a mover su mano arriba y abajo, con rapidez, con firmeza. Él no podía dejar de gemir. Estaba a punto. Kate le estaba volviendo loco.

"¡Dios mío Kate!" Se arqueó más cuando sintió que ella aumentaba el ritmo de su mano y se dedicaba a besar y morder el lóbulo de su oreja. Aquello le volvía loco, más aún.

Beckett sonrió con picardía y susurró a su oído sin frenar el movimiento de su mano. "Se me da bien llevar el control, ¿verdad?". Le besó el cuello una y otra vez hasta que notó cómo Castle se terminaba de tensar y llegaba a lo más alto, con ella encima.

Kate le dio un rápido beso en los labios y se separó un poco de él para dejarle que se pusiera cómodo y recuperara la respiración. Rick estaba con los ojos cerrados y la cabeza echada hacia atrás intentando calmarse. No podía borrar la sonrisa de la cara. Ella le observaba, mordiéndose el labio. Estaba tan guapo así… Era tan suyo… Suspiró audiblemente y le acarició despacio el pecho, con toda la palma de su mano. Castle aprovechó ese movimiento de ella para agarrarla por la muñeca y volverla a juntar a él. Empezó a besarla con ansias, pasión, dulzura, amor. Beckett se sorprendió de aquello pero no dudó un instante en corresponderle el beso volviendo a pegarse a él. Comenzaron de nuevo una batalla de besos, caricias y movimientos. En apenas unos minutos los dos volvían a estar completamente excitados. Rick mordió el labio de Kate y llevó una mano a su intimidad, acariciándola despacio pero con firmeza. Kate soltó un fuerte gemido y se pegó más a él.

"Detective… Veo que vuelve a estar preparada". Le susurró él en los labios mientras introducía suavemente un par de dedos dentro de ella.

Kate echó la cabeza hacia atrás gimiendo y empezando a respirar entrecortadamente a causa del deseo y del esfuerzo. "Y usted… escritor… lo está desde… hace un rato…". Consiguió decir abriendo los ojos y mirando hacia abajo alzando una ceja.

Ambos se miraron de forma especial, intensa.

Kate sonrió, se acercó más a su oreja y le susurró. "Tienes permiso para hacer lo que quieras con mi cuerpo". Le mordió el cuello y el hombro y se separó de él suavemente mordiéndose el labio.

Castle sonrió con ganas y la agarró de las caderas juntándola a su cuerpo. La penetró con delicadeza y comenzaron un baile de movimientos, besos y caricias, dando paso a un buen repertorio de gemidos. Inspectora y escritor alcanzaron prácticamente a la vez el clímax. Sus respiraciones estaban muy aceleradas, sus pechos subían y bajaban con rapidez. Sentían que sus cuerpos estaban agotados, pero a la vez, se sentían completos. Kate se apartó despacio de él. Estaba con la cabeza echada hacia atrás como hacía un rato. Volvió a sonreír como una quinceañera enamorada por primera vez.

Al notarla, Castle abrió los ojos y la miró con dulzura y observó su mirada. Estaba pensativa. "¿En qué piensas?". Susurró. No quería romper aquel mágico momento.

Ella sonrió, echó el preservativo fuera y se aproximó de nuevo a él, recostándose sobre su cuerpo, entre sus brazos. "En cómo ha cambiado mi vida en tan poco tiempo…". Susurró ella también cerrando los ojos al notar las caricias que Castle le dejaba en el brazo.

Castle sonrió ampliamente al oír aquella respuesta. Su inspectora, su musa, se iba abriendo a él a pasos agigantados. Le besó el pelo sin dejar de darle caricias suaves y ambos cerraron los ojos para recuperarse de todo el ejercicio que habían hecho Después de aquel duro día, a los dos les había venido bien liberar tensión. Acabaron quedándose dormidos en la bañera, abrazados, con una sonrisa en sus rostros.

Eran las siete de la tarde cuando Rick se despertó al sentir el cuerpo de Kate temblar ligeramente. Abrió los ojos lentamente y se dio cuenta de que se habían quedado dormidos dentro de la bañera y el agua se había enfriado. Con delicadeza comenzó a besar el cuello de Kate intentando despertarla. Fue entonces cuando vio las pequeñas marcas que ella tenía en el cuello y repentinamente paró de besarla. Abrió los ojos desmesuradamente. "Kate me va a matar…" Pensó para sus adentros.

Kate se había despertado con el primer beso del escritor y se revolvió entre sus brazos cuando notó que paraba. "Mmmm… ¿por qué paras?". Susurró aún medio adormilada intentando abrazarse más con los brazos de Rick. Sentía frío.

"Eh…". Castle no sabía que contestarle. Sabía que en cuanto descubriese las marcas de su cuello, se enfadaría. Le dio un pequeño mordisco en el cuello justo donde uno de los chupones y la abrazó más. "Porque… nos vamos a quedar helados aquí. Deberíamos salir".

"Uhum, tienes razón". Se levantó de la bañera retirando el tapón para que se vaciara. Cogió una esponja y echó un poco de gel en ella. Empezó a enjabonarse mientras Castle también se levantaba.

"Espera, deja que te ayude". Susurró él cogiendo el champú de Kate. Se echó un poco en la mano.

"Ya puedo yo Castle". Contestó ella mirándole mientras se pasaba la esponja por los brazos.

"Sí, lo sé. Pero yo también puedo y voy a hacerlo". La miró tajante y comenzó a enjabonar y masajear su cabello.

"Umm…" Kate se mordió el labio y cerró los ojos inclinando la cabeza ligeramente hacia detrás. Le encantaba lo que el escritor le estaba haciendo.

"Y por tu cara diría que lo hago bien..". Susurró y le dio un beso en la mejilla cuando terminó con su pelo.

"No te lo creas demasiado que luego no hay quién te aguante". Le dijo ella divertida, amenazándolo infantilmente con su dedo índice.

Entre bromas y besos, ambos se enjabonaron y se aclararon. Después cada uno se puso un albornoz y salieron de la bañera. Beckett cogió una toalla y comenzó a quitar la mayor cantidad de humedad posible de su pelo. Mientras tanto, Castle se secó el cuerpo y fue a la habitación a ponerse algo de ropa. Entonces se acordó de que su móvil debía estar en la chaqueta. Se puso unos boxers y unos vaqueros y sin camiseta ni nada, salió de la habitación. Fue hasta su chaqueta y buscó el móvil. En aquel momento, la puerta del loft se abría dejando paso a Alexis besándose con un chico. No se esperaba que su padre estuviera en casa. Ambos adolescentes entraron de espaldas a la estancia, sin mirar y continuaron besándose hasta el sofá.

Castle se había quedado boquiabierto al ver la escena. "¡Alexis!" Alzó su padre la voz entre sorprendido y enfadado.

"¡Ay papá! ¡Qué susto!" Se separó ella rápidamente de su acompañante rezando porque su padre no los hubiera pillado, pero en el fondo sabía que su padre lo había visto todo. "¿Qué… qué haces en casa?". Echó una mirada rápida a la casa buscando algo que le indicase por qué su padre estaba a esas horas en casa. Normalmente estaba en comisaría. Pero no encontró nada.

Castle echó un vistazo rápido a su despacho y se acercó a cerrar la puerta. Sabía que Kate estaría vistiéndose y secándose el pelo. Después se acercó a Alexis. "Es mi casa. ¿Qué tiene de raro que esté en ella?". Alzó los hombros mirando a su hija. "De hecho.. ¿tú no deberías haber estado aquí también estudiando? Me dijiste que la semana que viene tienes un examen importante". Miraba a su hija con seriedad y después miró a su acompañante. Lo repasó con la mirada de arriba abajo. El pobre chaval bajó la cabeza, vergonzoso. "¿No nos presentas?".

Alexis agarró la mano del chico y se enfrentó a su padre. "Papá, este es Kevin. Kevin, mi padre". Hizo las presentaciones pertinentes algo nerviosa. Le había contando a su padre que había tenido una fuerte discusión con Ashley, pero él no sabía que habían terminado cortando.

"Encantado… señor Castle". Kevin le ofreció, intimidado, la mano al escritor. Sin embargo, Richard no le correspondió el gesto.

"Igualmente". Contestó sin ni siquiera mirarle y dirigió su mirada seria a Alexis. "¿Podemos hablar un momento?". Entrecerró sus ojos mostrando así su enfado.

"Eh.. sí claro..". No le dio tiempo a seguir hablando pues su padre tiró fuerte de su brazo y se la llevó a la cocina. "¡Papá, que me haces daño!" Exclamó ella soltándose de él cuando su padre paró detrás de la barra de la cocina.

"¿Se puede saber quién es ese chico? ¿Qué ha pasado con Ashley?" La mirada de Castle era de puro enfado.

"A ver, papá, relájate… Conocí a Kevin en el balneario con la abuela. Él es de aquí también. Y con Ashley… bueno, después de la discusión rompimos…". Bajó la cabeza apretando los labios. Quería mucho a Ashley, pero en aquel momento cada uno tenía una prioridad en la cabeza. Suspiró mordiéndose el labio y mirando de reojo a Kevin que permanecía de pie en mitad de salón sin saber qué hacer ni tan siquiera adónde mirar.

"¿¡Que has roto con Ashley!? Pero cariño.. ¿por qué no me dijiste nada? ¿Cómo estás?". Su enfado pasó a preocupación y agarró a su hija por los hombros haciendo que ésta lo mirara.

"Precisamente por esto no te lo dije. Me sobreproteges papá…" Susurró Alexis mirando a los ojos de su padre. "Estoy bien. Ahora mismo no estamos centrados en lo mismo en la relación. Yo tengo unas cosas en la cabeza y él tiene otras. Punto, no hay más". Suspiró y volvió a mirar de reojo a Kevin. "Kevin me gusta. Y por una vez en la vida me voy a dejar llevar por mis sentimientos y no por la lógica".

Castle se había quedado callado mientras su hija hablaba y cuando acabó, le dio un beso en la mejilla y la abrazó con fuerza. Ella se sorprendió de la reacción de su padre, pues esperaba que le recriminara lo que estaba haciendo. Pero se abrazó a él cerrando los ojos.

"Haz lo que te dicte tu corazón". Le dijo el escritor. "Pero por favor, no me ocultes nada…". Le besó el pelo y se separó del abrazo caminando hacia el centro del salón. Le tendió la mano a Kevin. "Encantado Kevin". Le sonrió viendo como el chico respondía al apretón de manos y entró en su despacho cerrando la puerta tras él.

Los adolescentes se quedaron en el salón unos minutos más y después Kevin decidió marcharse y Alexis subió a su cuarto.

Kate estaba en el baño ya vestida y con el pelo prácticamente seco. Se lo estaba peinando cuando escuchó a Castle entrar en la habitación. Evidentemente se había visto las marcas del cuello y pensaba hacerle pagar al chico escritor por ello. Castle se quedó en la habitación sin ir al baño. Se sentó en la cama y se quedó pensando a cerca de su hija, de si la sobreprotegía de verdad, de si debería darle más espacio…

"¡Castle, que sepas que te voy a matar!" Alzó la voz Kate para que la oyera. Hacía referencia a las marcas de su cuello. Pero él no contestó. "¿Castle?". Beckett salió del baño extrañada de que él no se hubiera acercado al baño a ver por qué decía eso. Lo vio sentado en la cama y se mordió el labio. Al verlo cabizbajo y pensativo, se le borró por completo el enfado por los chupones. Se acercó a la cama y se sentó a su lado colocando una mano en su espalda desnuda. "Rick… ¿qué ocurre?".

Rick pegó un pequeño bote al notar y oír a Kate y giró la cabeza para comprobar que era ella. "Perdona, me había quedado traspuesto. ¿Me decías algo?".

Kate pasó la mano de arriba abajo por su espalda, acariciándosela. "¿Qué te pasa?". Le miraba con cariño.

"Es por Alexis". Suspiró. "No sé, siempre he creído que lo estaba haciendo bien. Que a pesar de todas las relaciones y los dos matrimonios en los que fracasé, con mi hija, al menos, lo hacía bien. Pero acabo de descubrir que me ha ocultado cosas, que dice que la sobreprotejo. Y tal vez tenga razón. Ya no es una cría, pero no puedo dejar de hacerlo. No quiero que la hagan daño y si puedo evitarlo, lo haré". Castle tenía la mirada fija en el suelo. Sus codos reposaban apoyados sobre sus piernas y tenía el cuerpo ligeramente inclinado hacia delante.

Kate notó cómo una pequeña punzada se clavaba entre su estómago y su corazón. Le dio un dulce beso en la mejilla tratando de animarle y pasó su brazo por los hombros de él, abrazándolo. "Rick, tu hija tiene el mejor padre del mundo. El mejor hombre que existe". Él le miró ante sus palabras y ella le sonrió. "Todas las adolescentes desearían tener un padre como tú. Divertido, cariñoso, que sabe escuchar, protector…". Fue enumerando mientras él no quitaba los ojos de ella. "Pero llega una edad en la que una necesita más espacio". Paró un momento intentando encontrar las palabras adecuadas. "Alexis te quiere, Castle. Y sabe que tú sólo quieres lo mejor para ella. Pero se está empezando a dar cuenta de que necesita empezar a tomar sus propias decisiones, de que necesita un poco de espacio para sí misma… Todas las adolescentes pasan por esa etapa. Y te aseguro que puede llegar a ser la peor etapa. Pero dudo que sea así en tu hija. Ella es especial. Y nunca se alejaría de ti. Si te ha ocultado algo es o bien porque no estaba preparada para contártelo o porque no quería que tú reaccionaras mal ni preocuparte a ti".

"Entonces… ¿crees que debo darle el espacio que necesita?". Kate asintió mirándolo con comprensión. "¿Y cómo se supone que debo hacer eso?". Frunció el ceño sin estar seguro del todo.

"Dale tiempo. Ella será la que acabe acudiendo a ti y te contará lo que tenga que contarte. Pero no la presiones. Deja que elija sus propias decisiones. Sabes de sobra que si algo le preocupa de verdad o le ocurre algo grave, te lo contará. Mientras tanto, sigue siendo el padre que has sido hasta ahora, pero un poquito menos protector". Le besó la cabeza y le soltó el abrazo levantándose de la cama.

"Vale, lo intentaré". Se frotó la cara en señal de que no estaba del todo convencido, pero intentaría hacer lo que Kate le había dicho. "Gracias…". Miró a Beckett sonriendo un poco más.

"Siempre". Contestó ella ahora y se sentó a horcajadas sobre él empezando a darle varios besos suaves por el cuello.

"Uy inspectora… Si sigue por ese camino va a acabar de nuevo sin ropa". Le avisó él agarrándola por las caderas y pegándola más a él.

"Ummm… de eso nada". Le dio un pequeño mordisco en el cuello y le hizo una pequeña marca. "Esta es mi pequeña venganza por las marcas que tengo en mi cuello". Le hizo alguna más consiguiendo calentar a Castle. Cuando vio que él la pegaba más a su cuerpo, le dio un rápido beso en los labios y se levantó de sus piernas dejando a Rick boquiabierto.

"Ehh… ¡eso no es justo!" Se quejó él mirando cómo ella iba a calzarse. Soltó el aire despacio. Era increíble la rapidez de Beckett para calentarle. Intentó calmarse respirando hondo varias veces.

"Da gracias a que no te pego un tiro ahora mismo". Contestó ella divertida mientras se terminaba de calzar.

"Muy graciosa inspectora". Se levantó de la cama terminando de vestirse él también. Después, buscó su móvil en el bolsillo de su pantalón y lo sacó comprobando que tenía un mensaje de Ryan.

"Voy a llamar a mi padre. Quiero cenar con él y... contarle todo esto". Suspiró apretando los labios. Vio como Castle asentía y salió de la habitación cerrando la puerta. Se quedó en el despacho de él mientras hablaba con su padre.

En el próximo capítulo veremos qué ocurre con lo que hayan encontrado Espósito y Ryan.
Espero que os haya gustado el capítulo!

Y no os olvidéis comentar, por favor.