DECLAIMER: Como saben ninguno de los personajes de el magnífico anime y manga Soredemo sekai wa utsukushi, me pertenece, pero la historia es totalmente mía, y cualquier tipo de plagio está prohibido.
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UN SUSPIRO DE LIBERTAD
CAPITULO 21
No estaba muy segura de las emociones que me embargaban pero la palabra más cercana podría ser "desasosiego" me sentía abandonada, pequeña, vulnerable "que tontería" pero no podía negarlo, aquella extraña relación se había convertido en una condena permanente que me podía llenar de dicha como de desesperación "¿mi madre habrá sentido lo mismo? Simplemente no puedo imaginarlo"
Me levante de la cama sin poder conciliar el sueño nuevamente desde que él se fue, dispuesta a vestirme para una visita a mi abuela, me coloque de manera improvisada un vestido sencillo mangas cortas de color rosa palo más corto del que suelo utilizar, una pañoleta perlada para cubrirme el cuello "¡gracias a los regalos que dejo Livi en mi piel!" y cepille mi cabello dejándolo suelto como acostumbro, en ese momento el recuerdo de Livi tocando mi cabello me hizo sonrojar "¿qué le ha hecho a mi mente?"
El sonido de unos toques en la puerta llamaron mi atención sacándome del mundo erótico de Livi y volviéndome a la realidad. –Nike-chan ¿puedo pasar? –Veo la cabeza de mi padre colarse por la puerta y sonreírme despreocupadamente como solo él puede hacerlo.
-Otoosan pasa. –Le devuelvo la sonrisa, me alegra tenerlo en casa, hacia muchos días que no lo veía por las mañanas, ya ni Kara preguntaba por él.
Veo como entra de manera animada, pero su aspecto me golpea en la cara "se ve terrible" me siento mal al instante, tal vez si me hubiera encargado de velar mas por el no tendría que verlo ahora en ese estado. – ¿Como esta mi hermosa avecilla? –Su tono suena algo preocupado y aquel apodo que no me decía hace mucho me trae recuerdos de mi madre.
-Estoy muy bien. –Le respondo con ademan de sonrisa, aunque en el fondo me encontraba contrariada por los nuevos sentimientos que me nacían hacia Livi, mas mis estudios frustrados y nuestra ahora estable pero insegura situación económica, además de los secretos que mi conciencia se reservaba y que me remordían terriblemente.
-Tu… tu jefe… ¿te trata bien? –Su voz temblaba y sus ojos no se encontraron con los míos en ese momento me di cuenta "él lo sabía" mi padre estaba enterado de el acuerdo que tenia con Livi.
Las palabras no salieron mas de mi garganta, tome mi pequeño bolso, me coloque unas sandalias de tirantes blancas y salí de ahí lo más rápido que pude, pude escuchar la voz de mi padre llamándome pero mis pies no se detenían "él lo sabía y no hizo nada, no dijo nada"
Al salir de casa quería llorar, pero las lagrimas no parecían asomarse "probablemente estoy demasiado sorprendida" no me gire y camine sin escuchar a nadie, me sentía utilizada y nada más que por mi propio padre, la idea de ser vendida se arraigaba mas y mas en mi mente, destrozando mi dignidad. Una mano en mi hombro me hizo saltar a la defensiva, pero al fijar mi mirada en la persona por algún motivo quise llorar como nunca, pero me abstuve para no incomodarlo.
-¿Se encuentra bien Nike-sama? –Se le oía preocupado, y mi respiración agitada por el casi llanto comenzó a relajarse poco a poco, sentí como me dirigió al auto que estaba estacionado frente a mi casa y que tontamente no había notado.
-Eh, si. –Mi respuesta torpe no le paso desapercibida a Neil que me veía sin creerme nada, me guio hasta el auto y se subió el también dejándome pensativa en el asiento trasero. Sentía su mirada de vez en cuando mirarme por el retrovisor, en vez de ponerme nerviosa me sentía conmovida de que pareciera preocuparse por mi estado. "Livi tiene suerte de tenerlo"
-Neil ¿puedo preguntarte algo? –Había una duda que me estaba carcomiendo desde hacia tiempo y que temía en cierta forma preguntarle a Livi.
-Claro que sí. –Me sonríe amablemente, su cambio para conmigo había sido revolucionario y me hacia feliz agradarle a alguien tan importante para Livi.
-¿Qué ocurrió con los padres de Livi? –Aquella sonrisa gentil desapareció siendo sustituida por una mueca incomoda, pasaron largos segundos hasta que percibí una contestación.
-Leonidas-sama, vive en los mismos predios que Livius-sama, en la casa principal que se encuentra en el medio entre los puntos cardinales en los que se divide el lugar. No acostumbra salir demasiado, en realidad nunca ha sido fanático de salir al exterior aun cuando se encontraba entre nosotros Sheyla-sama, por eso mismo Livius-sama a tan joven ya se hace cargo de todas las compañías.
Neil hablaba con respeto, pero era más el temor que podía sentir en sus palabras "Parece que el padre de Livi es alguien de cuidado"
-Pero supongo que Livi ve a su padre constantemente, ya que viven en el mismo lugar. –Pregunto esperando que en realidad su padre no sea tan malo como lo pinta el rostro de Neil.
-Ellos nunca han tenido una muy buena relación, así que no se ven seguido, tal vez cinco veces al año o menos desde que Livius-sama se independizo del poder de su padre. –Cuenta Neil, no me deja de sorprender aquella extraña relación paterna.
-¿A qué te refieres con eso? –Es como si me tratara de decir que se odian.
-Livius-sama paso la mayor parte de su vida dentro de casa, tuvo una educación privada y aprendió muchas cosas pero siempre reservado dentro de las paredes del hogar, cuando cumplió los diez años los que lo servíamos e incluso sus profesores le indicamos a Leónidas-sama que Livius-sama tendía a ser agresivo y apático y que el estar tanto tiempo sin comunicación externa no era beneficioso para su salud mental, ya que tenia tendencia a ser destructivo desde más pequeño aun. Leonidas-sama evadió el tema mostrando indiferencia, hasta que ocurrió un incidente, una de las sirvientas personales de Livius-sama accidentalmente rompió el retrato de Sheyla-sama mientras limpiaba, al ver aquello él que en ese momento se encontraba en posesión de unas tijeras se enfureció tanto que la ataco con ellas, dejándole una herida profunda en el vientre, nadie supo nada de aquello hasta después de que pasaron horas, al parecer Livius-sama que solo tenía once años había abandonado a la joven sirvienta herida. Después de aquello casi nadie se le acercaba, todos decían que era un monstruo y huían de él, pero yo lo había visto llorar tanto por aquello, yo fui testigo de sus pesadillas después de aquel incidente, yo fui quien después de que encontraran a la muchacha herida lo busque y lo encontré acurrucado entre unos arbustos en medio de la noche y el frio temblando sin saber que hacer o que decir, después de eso no hablo en mucho tiempo.
Mi cara no podía mostrar más sorpresa, vino a mi mente un sinfín de imágenes imaginando aquella situación, aquellos ojos azules solitarios y atormentados, se me partió el corazón y no pude hacer otra cosa que quererlo aun más. "era solo un niño pequeño"
-Después de aquello Leonidas-sama decidió que su hijo necesitaba compañía de su edad, así que tiempo después se presento en la casa Irada-sama, ambos tenían casi la misma edad y los padres de ambos habían firmado un acuerdo de negocios poco tiempo atrás, pero la situación no cambio mucho, ninguno de los dos se interesaba en hablarse en lo mas mínimo a excepción de Irada-sama que se comportaba más comunicativo con Livius-sama cuando se encontraban sus padres o bien Leonidas-sama presentes. Ambos sabían que era una relación basada en apariencias, así que no hacían ningún tipo de esfuerzo por forzar una amistad, aunque las visitas de Irada-sama eran constantes en esa época, hasta que murieron sus padres fue que dejo de venir a la casa.
Así que Irada era amigo "o bueno conocido" de Livi desde pequeños, aunque parecen llevarse realmente mal, era contradictorio imaginar a Irada-san como alguien tan frio, pero aunque se había portado bien conmigo no podía evitar inclinarme siempre más hacia Livi "después de todo lo quiero" "imposible, me enamore de un pervertido, esto da para una novela"
-Cuando ya era un adolescente ante la hostilidad que se veía en su relación con Leonidas-sama el decidió que ya era hora de que su hijo conociera la vida fuera de casa, así que se deshizo de su sobreprotección dejándolo ir a la escuela y permitiéndole tomar una de las residencias de los terrenos para vivir solo, desde ese entonces es que se ven raras veces, aunque todo ello es solo una libertad aparente según Livius-sama.
-¿Y la madre de Livi, como murió? ¿El padre de Livi siempre fue así incluso antes de su muerte? –Se que estaba siendo imprudente, pero no me cabía en la cabeza que Livi tuviera un padre tan frio "aunque yo no era nadie para juzgar a su padre, el mío tiene muchos defectos pero nunca estará entre ellos el no haber sido cariñoso en nuestra infancia"
Veo que Neil se torna pensativo nuevamente, tal vez analizando si es buena idea seguir contándome más del asunto, aunque en realidad me sorprendió que me haya dicho todo aquello tan fácil. "¿no será que Neil es un chismoso de primera?" "la idea no me parecía tan descabellada…que raro"
-Sheyla-sama no murió. –"¿¡Que ¡?" pero entonces porque…
-Ella desapareció cuando Livius-sama tenía cuatro años, aunque decir "desapareció" es muy sutil, en realidad se dice que ella se fugo en medio de la noche. "¡Oh dios pobre Livi!"
-Y con respecto a Leonidas-sama, a decir verdad yo llegue a la casa cuando ya Sheyla-sama estaba casada con él y estaba embarazada de seis meses, nunca supe a ciencia cierta si siempre fue de esa forma, los sirvientes se iban despidiendo de tiempo en tiempo así que no había nadie tan antiguo en la casa como para informarme lo suficiente. "Así que si le gusta el chisme, por algún motivo me parece gracioso, pero a la vez… ¡debo tener cuidado!"
-¿Porque me cuentas esto Neil? –La pregunta ya estaba hecha, sabía que algo se traía en manos, no creo que a todo mundo le ande contando la historia de una familia tan importante como esa. "A menos que sea realmente un súper chismoso"
Su mirada seria me miro como si estuviera haciéndome una petición mortal y por un momento temí escuchar lo siguiente.
-No lo abandone Nike-sama. –Su petición me conmovió, aunque en cierta forma había un peso muy grande en aquellas palabras, sentí el enorme cariño que Neil tenía hacia Livi.
-El problema no es que quiera o no abandonarlo Neil. –La idea no se me había cruzado de esa forma, siempre venia a mi mente la idea de que él me echara de su vida, antes de que yo me fuera por voluntad propia. –He descubierto para consternación de mi hermana, que no soy capaz de dejarlo, siento que me necesita y pues yo… yo… creo que lo quiero, no… es más complejo, creo que me enamore de él, y no sé qué hacer. –Ya ni siquiera podía mirar a los ojos a Neil, aquella confesión me había costado bastante "¡no puede ser se lo acabo de decir al chismoso de Neil!"
Me atrevo a verlo a través del espejo y lo veo mirarme con ternura. –No se lo digas por favor. –Le pido, temo la reacción de Livi ante aquello, temo que lo utilice en cierta forma en mi contra, o temo que se sienta presionado y termine por echarme antes de tiempo.
-No diré nada. –Me sonríe y en cierta forma me tranquilizo, el parece saber algo que yo no sé y eso me inquieta.
-Hemos dado varias vueltas alrededor de la casa de su abuela, por esta charla, pero creo que fue muy productiva. –Me sonríe astutamente y me doy cuenta que tiene razón al ver que estamos al frente de la casa "¡Neil es siniestro cuando quiere!"
Veo que abre mi puerta para que baje y así lo hago, le agradezco con un asentimiento de cabeza y me dispongo a entrar, pero siento aun su presencia.
-Eh… Neil gracias por traerme, yo me iré sola de ahora en adelante. –Sonrió amable, pero el parece no querer irse.
-Livius-sama me encargo que la acompañe a casa de su abuela y que la siga a todas partes y que le informe de cada detalle. –Lo dice de una manera tan seria que podría jurar que ambos piensan que aquello es normal "¡pero no lo es!" "debo hacer algo con ese carácter tan controlador de Livi!"
-Prefiero entrar yo sola, además que seguro tienes otras cosas importantes que hacer, no te quiero perjudicar. –Le digo tratando de prácticamente rogarle que me deje sola.
-En realidad no, tenemos varios sirvientes que se encargan de mantener la casa y yo soy la mano derecha en el hogar de Livius-sama, pero como siempre todo está en orden en casa me aburro mucho, esta es una oportunidad única de distraerme. Las sirvientas no tienen una vida interesante y no disfruto de escucharlas hablar de ellas…
"¡Confirmado, chismoso oficial!" "nota mental, no revelar secretos vergonzosos de ahora en adelante"
Veo como se acerca a tocar el timbre del portón, pero yo lo detengo justo a tiempo. –Neil, por favor, mi abuela… no sé lo que pensara si llego acompañada de un hombre. –Le digo esperando que comprenda.
Parece pensarlo seriamente. –Livius-sama se enojara con migo, eso es seguro. Pero supongo que no sería prudente acompañarla hasta adentro en esta ocasión. "¿En esta ocasión?"
Está bien por hoy la dejare ir sola, tenga mucho cuidado y si cree que puede estar en peligro solo llámeme tiene mi numero. –Me pide, por algún motivo siento que Neil no es solo un mayordomo "¿será acaso un ex agente del servicio secreto?" fijo mi mirada escudriñándolo y veo que él me sonríe como si supiera lo que estoy pensando, vuelvo en sí y toco el timbre.
-Eso si Nike-sama, la esperare el tiempo necesario aquí en el coche. –Me indica y yo asiento, a pesar de que no veo que sea necesario. "Aunque mejor eso a tenerlo pegado todo el día a mi"
Se abre el enorme portón y yo entre con paso suave, no estoy apurada, y además tengo mucho en lo que pensar después de lo que me conto Neil.
-Nike-sama. –Escucho que me hablan, al mirar al frente veo la mirada gentil de mi primo Kitora que me espera en medio del curveado camino. –Hoy te ves muy hermosa. –Me indica y yo veo mi vestido rosa, me sonrojo un poco ante el halago y agradezco.
-Es raro pero te ves más madura. –Me dice y yo me sonrojo con más ganas "claro… gracias a alguien ahora me puedo considerar toda una mujer"
-Gracias. –Le contesto, regulando mi voz para no parecer nerviosa. –¿Como esta Babasama? –Pregunto notando como parece ponerse serio al instante.
-Ella está muy bien, en este momento tiene una visita pero te está esperando con ansias. –Me dice "¿Una visita?" "¿Quién podrá ser? ¿Otro familiar tal vez?"
-Espero no importunar. –Digo incomoda al ver el semblante serio de Kitora.
-No te preocupes. –Me tranquiliza volviendo a la anterior sonrisa. Caminamos por el serpenteado camino que me llevaba a la casa de mi abuela, al ingresar pude escuchar unos murmullos, me di cuenta que eran unas sirvientas jóvenes que parecían hablar misteriosamente.
-¿No has escuchado sobre él? Dicen que se reintegrara a la familia nuevamente… ¿acaso no lo había intentado muchos años atrás?... No al parecer algo salió mal con su matrimonio arreglado, así que decidió no hacerlo… ¿y qué fue lo que supuestamente paso?... Al parecer la otra parte no quiso aceptarlo... ¿y porque vuelve ahora? Al parecer hay un nuevo interés hacia…
-¡Ustedes que hacen hablando de cosas que no deben! –La voz de Kitora interrumpió la conversación de las mujeres que se disculparon al instante para después salir de ahí avergonzadas. "que pena la conversación estaba interesante"
Kitora ahora parecía molesto, me guio sin pronunciar palabra hasta la sala donde podía escuchar la voz de mi abuela. Ni bien entre la vi sentada en uno de los sillones, al verme se paro y me dedico una de sus sonrisas que por algún motivo me hacía sentir un poco más cerca del recuerdo de mi madre. Me acerque a ella y sin pensarlo mucho la abrace, al parecer no se lo esperaba porque la sentí tensarse aunque al instante se relajo y me devolvió el abraso pero de una manera más sutil.
-Te extrañe. –Le digo regalándole mi mejor sonrisa.
-Yo igual Nike, ya era hora que me visitaras, creí que te habías olvidado que tenías una familia aquí. –Me riñe, pero incluso su rabieta me da mucha alegría.
No me percate que en realidad mi abuela no estaba sola y desviando mi mirada hasta la sensación de una presencia mire a un lado a la persona que se encontraba ahí. Un hombre de cabello castaño y ojos negros profundos me miraba con una sonrisa de satisfacción que me puso nerviosa.
-El es descendiente de una de las familias del clan, es igual a ti Nike, su madre es parte del clan pero su padre no. –Me explica mi abuela, pero yo no puedo quitar la mirada de sus ojos negros, toda yo esta alerta ante su presencia, me siento extrañamente huraña ante aquel desconocido a pesar de que nunca me he comportado así con nadie, me sorprendo a mí misma. "¿pero porque me da esta sensación?" A mi mente viene un recuerdo "ya lo había visto antes" era esa persona que me encontré en el camino a casa de la abuela que me confundió con mi madre. "pero antes no se veía tan amenazador"
-Gusto en conocerte Nike. –Me habla y mi cuerpo salta al escucharlo retrocediendo instintivamente hasta toparme con el cuerpo de alguien detrás que me hace gritar por el susto.
-¿Te encuentras bien? –La voz de Kitora detrás de mi me tranquiliza y me hace sentir protegida, solo meneo la cabeza afirmativamente y me paro junto a él mientras lo tomo de la manga de su camisa sintiéndome un poco más segura.
Me doy cuenta que mi abuela me observa detenidamente pero no parece decir nada ante mi arrebato inexplicable. "su voz me sonó muy familiar, pero era una sensación mala" "¡porque rayos estoy temblando!" me riño a mi misma al sentir mis piernas temblar cual gelatina.
No puedo ver a los ojos al hombre desconocido, pero sé que me está mirando lo puedo sentir. –Nike preséntate como se debe. –Me exige mi abuela y obligatoriamente levanto mi vista para verlo nuevamente, no parece estar contrariado por mi arrebato de hace un momento, es más parece curioso y satisfecho, eso me eriza la piel.
-Soy Nike Eneriz –Digo tratando de que mi voz no salga a tropezones.
-Yo soy Klauus Marsden –Contesta, me vuelvo a poner nerviosa al escuchar su voz. "¡rayos, ya basta!" "no puedo seguir comportándome así"
Lo observo tomando valor y tratando de quitarme de encima la idea de correr lejos de él que no me ha hecho nada y que no se merece mi hostilidad. Al verlo mejor calculo que tiene tal vez cuarenta años, aunque parece mantenerse bien, viste un traje gris elegante y parece tener un porte confiado aunque siniestro. –Mucho gusto. –Respondo de forma automática.
-Nike. –Me habla mi abuela y agradezco que me saque de ese momento incomodo. –Klauus me comentaba que tiene algunos contactos en algunas de las universidades más prestigiosas del país y que si tú querías él podía conseguirte una beca.
-¿¡Enserio!? –Mi sonrisa se ensancho al escuchar aquello pero al instante volví a la precaución al darme cuenta que dependía de ese hombre que me hacía sentir incomoda.
-Nike-san, si me permite hablarle un poco más del tema, me gustaría dar un paseo por los jardines con usted. –Me dijo él, sentí como Kitora se tensaba ante su petición, y yo no podía negar que me encontraba de la misma forma. "¿cómo puedo negarme cortésmente?"
-Ve Nike. –Me pide mi abuela, aunque su voz parecía más autoritaria de la normal.
-Claro. –Le dije, no me quedo de otra que ceder, observe detenidamente como Klauss se acercaba a mí y me ofrecía su brazo "no quiero tocarlo"
Pase mi brazo incomoda por el suyo y sentí el tirón que me indicaba que avancemos, mis pasos fueron mecánicos y a los minutos ya nos encontrábamos caminando por un sendero angosto que no tuve la oportunidad de seguir en mis anteriores visitas.
Ni siquiera podía apreciar el paisaje o las flores, mi mente solo estaba en estado de alarma ante cualquier movimiento sospechoso de él. "Debe haber una explicación del porque me estoy comportando así" "tal vez la sombra celosa de Livi me hace querer ser precavida con los hombres y repelerlos al instante" "esa es una patética excusa"
-Háblame sobre ti. –Me pide Klauus rompiendo el silencio.
Respiro hondo y me dispongo a poner lo mejor de mí para no parecer una ardillita asustada sin motivo. –Me interesan los viajes, me gusta cantar y normalmente duermo hasta muy tarde. –No sé porque dije lo último, pero supongo que es algo que me identifica mucho.
Escucho su risa leve y siento que posa su mano encima de la mía que descansa sobre su brazo al instante la aparto alejándome de él.
-¿Que pasa no te gusta que te toque? ¿O eres así con todos los hombres? –Su pregunta parecía estar cargada de rabia y no supe que contestar, si le decía la verdad iba a ser muy grosero de mi parte.
-No acostumbro estar tan cerca de hombres. –Le contesto y el parece relajarse un poco, aunque no creo que se le quite nunca esa cara de peligro que se carga.
-No te preocupes te acostumbraras con el tiempo. –Me dice y no logro comprender a lo que se refiere. –Te pareces mucho a tu madre Nike, tanto que te confundí con ella, discúlpame por eso. –Me pide aunque no parece arrepentido.
-¿Usted la conoció? –Le pregunto, no puedo evitar que me interese todo lo que se trate de mi madre.
-Sí, hace mucho tiempo, es mas recuerdo que cuando le pedí que me hable de ella respondió exactamente lo mismo que tu. –Vi su sonrisa ante el recuerdo y esta vez parecía una sonrisa más humana. "Tal vez eran amigos"
-No la recuerdo muy bien, algunas veces creo que puedo escuchar su voz cantando, pero no estoy segura si es un recuerdo o lo imagine yo. –Contesto recordando mis mejores sueños.
-Te pareces tanto a ella. –Escucho que me vuelve a repetir y cuando lo visualizo lo veo más cerca de mi "quiere tocarme" veo su mano acercarse a mi cuello y me quedo petrificada.
-¡Nike! –La voz de Kitora interrumpe el momento y no puedo más que agradecer internamente por ello, me alejo de Klauus y tomo del brazo a Kitora, puedo sentir como ambos se miran de forma desafiante y segundos después Klauus se despide con una reverencia y se marcha.
-Gracias por venir. –Le digo a Kitora que me ve preocupado.
-¿Porque le temes? –Me pregunta intrigado.
-¿A ti porque no te cae bien? –Le pregunto yo también, y él me sonríe y me da una ligera caricia en la cabeza que mas que ser dulce me despeina. –¡Oye! –Le digo al ver que me dejo desalineada mientras él se va riendo.
Después de seguirlo y llegar junto a mi abuela, ella personalmente me dio un tour por todo el lugar, eran terrenos en verdad enormes, aunque tal vez no tanto como los de Livi, pero aun así impresionantes, pude ver a muchas de las familias que vivían ahí, la mayoría de las casas tenían un estilo japonés tradicional y algunas pocas occidental, las mujeres en su mayoría iban vestidas con hermosos kimonos, todas eran de una belleza sin igual, y me sorprendió comprobar que la mayor parte tenia ojos verdes, supuse que era hereditario.
Nos recreamos con algunas actividades interesantes, incluso mi abuela me pidió que me dejara fotografiar para colgar un cuadro al lado del de mi madre, la idea me pareció estupenda así que esa misma tarde un fotógrafo se hizo presente, me cambiaron de ropa a un kimono rosa suave con estampado de un árbol de sakura, un peinado muy elaborado para mi gusto, pero muy hermoso. Fue una gran experiencia, ya habían pasado como cuatro horas desde mi estancia ahí y la idea de un Neil solo y abandonado afuera se hizo presente, así que sin perder más tiempo me cambie y me despedí de Kitora y mi abuela, y aunque Kitora se ofreció a llevarme me negué para evitar un encuentro entre él y Neil que después me traería muchas preguntas, y de las mentiras ya estaba harta.
Cuando me encontré con Neil, no parecía agotado ni fastidiado, es mas la preocupación se podía apreciar en su mirada y sin mediar palabra me insto a entrar al auto y como le prometí a Livi me llevo hasta su oficina, al bajar pude ver la culpa en la mirada de Neil "¿por qué?"
-¿Pasa algo? –Le pregunte, al no entender nada.
-Livius-sama, la está esperando. –Fue la única respuesta que me dio, decidí no preguntar mas y me encamine al enorme edificio, pase por recepción y vi que la recepcionista me miraba con "¿recelo?" es mas no solo ella muchas de las empleadas lo hacían, trate de no perturbarme por ello y me encamine al ascensor, me alise el vestido rosa que ahora me parecía fuera de lugar entre tanto traje oscuro y formal que veía por ahí. Presione el botón del último piso y espere, me pareció eterno pero cuando las puertas se abrieron vi las miradas de incredulidad y otras hostiles de algunas mujeres "¿¡pero que les pasa a todas!?"
Vi a la secretaria de Livi, Luna si no me equivoco sonreírme amablemente "la única" –Hola Nike ¿viniste a ver al ogro? Te cuento que no está de humor. –Me dice con una sonrisa quejosa mirando con reproche hacia las puertas de su oficina.
-Puedes pasar, el dio la estricta orden a todos de que te dejásemos pasar rápido ni bien llegaras. –Me comenta "ya entiendo la mirada de todas"
-Pero Nike ¿cuéntame cómo conociste al ogro de mi jefe? –Me pregunta curiosa "Neil ya tiene un rival"
-Pues… -Quise contestar pero el teléfono de Luna comenzó a sonar, vi como se amedrento por ello y contesto rápidamente y pude escuchar claramente la voz de Livi.
-¿¡TODAVIA NO LLEGA!? ¡NEIL DJO QUE LA HABÍA DEJADO EN LA ENTRADA DE LA OFICINA HACIA CINCO MINUTOS! –Podía escuchar sus gritos tanto por el auricular del teléfono como por fuera de su oficina y apuesto a que todos ahí pudieron hacerlo.
-Ya llego tranquilízate, esta por pasar. –Le explica Luna que lo enfrenta de forma valiente, si fuera ella probablemente estuviera algo temerosa. "cuando Livi se enoja no se que esperar realmente"
-Mejor entra rápido. –Me susurra Luna y decido hacerle caso antes de que el salga por mí. Ni bien entro lo veo parado en medio de su oficina, me quedo quieta esperando algún movimiento suyo amenazador aunque al mismo tiempo me siento acalorada al ver esa mirada de depredador "me he depravado"
-Hola. –Le digo, esperando que me conteste, pero sin embargo se acerca a mí y de un golpe fuerte me encierra contra la puerta, tiemblo ante la osadía, a pesar de haber cierto temor por la reacción es mas la atracción que siento al tenerlo de esa forma. "¿Es raro tener la necesidad de hundir mi cara en su pecho?"
Escucho el click de la puerta advirtiéndome que la ha cerrado con seguro, y luego su rostro cerca de mi cuello, su respiración me hace temblar "demasiada emoción para mi corazón"
Siento sus manos en mi cuello tratando de desanudar la pañoleta que me cubre sus marcas de la noche pasada, cuando logra sacarlo siento sus dedos rosar esa parte y su mirada orgullosa "¡Es un salvaje!"
-¿Qué hiciste en la casa de tu abuela? –Me pregunta mientras pasa sus manos por mi cintura y mis caderas y me pega a él.
-Yo... hice... cosas… muchas… –Respondo sin darme cuenta muy bien la concordancia de mis palabras, realmente me desubican sus caricias.
Se aparta de mí y jala de mi mano hasta llevarme a su escritorio, escucho como algunas cosas caen al hacerlas a un lado, sus manos rodean mi cintura y al instante ya me encuentro sentada encima de su escritorio.
-¿Hablaste con alguien más que no sea tu abuela mientras estabas dentro de esa casa? –Su pregunta me intrigo y más aun al ver su mirada seria, ya no me tocaba como antes, es mas sentía la presión en mis caderas que el tomaba con fuerza como para que no me fuera a mover de ese sitio.
-Hable con Kitora. –Le contesto.
-¡¿Quién es él?! –Parece molesto, su mirada ceñuda me advierte que le conteste con sinceridad o me esperarían cosas malas. "¡es un demonio!"
-Es mi primo. –Contesto mientras pongo mis manos encima de las suyas que me tienen presa de las caderas, esperando que con ese toque se dé cuenta que esta apretando más de la cuenta.
Parece meditar mi respuesta por unos momentos. –¿Alguien más? –Me vuelve a preguntar.
-¿Por qué quieres saberlo? –Le cuestiono, su actitud me parecía exagerada e innecesaria y me estaba molestando.
-¡Solo respóndeme maldita sea! –Me grita, me sorprende que este tan molesto por eso.
-Un hombre de mediana edad que me presento mi abuela. –Respondo y él se ve más tenso porque me aprieta más.
-¿Sabes su nombre? –Me vuelve a preguntar amenazadoramente.
-Klauus Marsden creo. –Digo y él me suelta de golpe y empieza a caminar de un lado a otro de la oficina.
-¡Maldito! ¡Maldito! –Empieza a decir para sí mismo, aunque yo puedo escucharlo claramente aunque no entiendo nada. Siento a Livi mirarme nuevamente como si estuviera analizando la situación a detalle para después acercarse a mí y meter sus manos entre mis cabellos acercándome hacia él, no comprendo nada pero quiero reconfortarlo de alguna manera, no me gusta verlo preocupado o fuera de sus casillas.
-¿Pasa algo malo? –Le pregunto esperando que me dé una explicación de su comportamiento.
-Te necesito… ¿tú me necesitas? –Me pregunta, no puedo verle la cara porque me tiene atrapada en sus brazos muy pegada a él, pero aquella frase es algo que me hace sentir contenta.
-Si.-Le digo, pero siento que el menea su cabeza negativamente. –Dímelo, quiero escucharlo. –Me pide.
-Te necesito. –Le respondo y siento que me besa la coronilla de la cabeza y me deja ver sus ojos azules al fin, parece más tranquilo.
-Desnúdate. –Me pide con esa voz ronca que me eriza la piel. "¿¡QUE!? ¿¡AQUÍ!?"
-¿En tu oficina? –Le pregunto inquieta y veo su sonrisa aparecer.
-Aquí en mi oficina, ahora. –Me exige separándose de mí mientras me hace pararme y se aleja un par de metros esperando a que proceda. "¡No seas cobarde! ¡Hazlo!"
Comencé por bajarme el cierre de la espalda, deje caer los tiros y el vestido término por resbalar por si solo dejándome solo con la ropa interior color rosa suave. Con toda la vergüenza del mundo me quite el brasier quedándome desnuda de la parte superior, sentí mis pezones erizarse ante la atenta mirada de Livi que no perdía detalle. "¿Sera voyeur? No ¡es solo un pervertido!"
-Tú sigues con ropa es injusto. –Me atrevo a decirle y el parece divertirse ante lo que dije.
Veo como se empieza a quitar la camisa muy lentamente y sin quitarme la mirada, mi corazón empieza a acelerarse mientras deja caer la camisa al suelo, trago saliva al ver que ahora siguen los pantalones, pero se detiene. –Termina de hacerlo tú. –Me exige acercándose hasta donde estoy.
-Ya te hice mía, no hay nada de lo que avergonzarse. –Dice mientras me toma de la cintura y me acerca a él. "¿¡Que no hay nada de qué avergonzarse!? ¡Sí que lo hay! ¡Solo lo hicimos una vez y fue de noche y en una habitación!"
-Hazlo, o si no te tirare al piso y entrare en ti tan hondo que tus gritos los oirá toda la empresa.
"Si hasta ahora había sido un descarado hoy se llevaba el premio oficial"
CONTINUARA….. Lamento que no haya podido poner el Lemon en este capítulo, realmente no esperaba tardarme tanto con los otros acontecimientos, pero ya ven me salieron como doce paginas, apenas puedo ver por el cansancio, deben ser las cuatro de la mañana, pero para el siguiente ya saben que sigue verdad ;)
Comenten… Reviews… Por favor…
Alina, Livini , Neko chan, Saori9 gracias por comentar. Y si me olvide de alguien mil perdones, estoy algo agotada mentalmente.
Por cierto a petición de alguien especial decidí publicar un nuevo fic de la serie Inuyasha pero tiene como protagonistas a Sesshomaru y Kagome, esa historia la tenía guardada desde hace mucho y me parecía un desperdicio que se quedara en mi computadora, si a alguien le interesa puede pasar a leerla, su nombre es LA MIKO DE LAS CUATRO ALMAS.
