-Quinn, estas comenzando a marearme - se quejó el rubio viendo caminar a la chica de un lado al otro
-Lo siento Sam... Pero es que estoy muy nerviosa - caminaba negando con la cabeza - si algo le llega a pasar...
-Nada le pasara a Frannie - Quinton fumaba tranquilamente su cigarrillo - nada le pasara a Frannie
-¿Y tú lo evitaras? - su tono sarcástico fue bastante notorio – ahí sentado no vas a lograr nada - murmuró entre dientes - pero para que me quejo, si siempre has sido un bueno para nada - saco su teléfono con la intención de responderle los mensajes que le había enviado en la última hora
-Okay ya me canse - se levantó lanzando lejos el cigarrillo - estoy harto de que te metas conmigo y me critiques todo el tiempo. Odio que murmures a mis espaldas o en voz baja - la encaró mientras Sam se mantenía en un segundo plano, eso sí, preparado para defender a la rubia, si se llegase a necesitar.
-¿Harto? - alzo su característica ceja manteniendo su celular en la mano - ¿Sabes lo que se siente que la gente murmuré a tus espaldas porque tu hermano es un violador y un asesino? - le lanzo el teléfono a Sam que lo atrapó en el aire - ¿Sabes que se siente saber que tu "héroe" no es más que una farsa? ¿Sabes que se siente que tu propio padre te dé la espalda y te mande a la calle con un bebe y sin un lugar a donde ir? No - su rostro estaba completamente enrojecido - no tienes ni idea de que se siente estar "harto" de que murmuren a tus espaldas.
-Quinn...
-Eras el hijo perfecto - sacudía sus brazos tratando de calmarse - el hijo pródigo - cerro los ojos y tomo una bocanada de aire - mientras tú eras el orgullo, yo era la hija indeseada, el patito feo
-Siempre te defendí - se justificó
-Me defendías y luego salías y violabas a una chica - ironizo - vaya defensa - se acercó a Sam
-Eres una imbécil, siempre te has sentido inferior a mí - la rabia del chico, conseguía que escupiera comentarios que no sentía - no es mi culpa que siempre dejaras que Frannie se metiera contigo, que te tratarán como basura en la escuela, que siempre resolvieras tus problemas con comida - los ojos de Quinn desprendían un brillo que el castaño no supo comprender - eres una egoísta, siempre pensando en tu beneficio.
-Muy bien - su voz estaba entrecortada - no hay más de que hablar - miró hacia la casa en donde desde hacía varios minutos sonaban varios disparos.
-Lucy yo... - comenzaba a arrepentirse de lo que había dicho
-Perdona haber sido una carga para ti cuando era pequeña - lo miró un momento sin ninguna emoción - no volverá a suceder - le quito el celular a Sam y lo guardo sin mirar los mensajes que pretendía leer.
-Lucy... - la chica lo miro y solo se alejó resoplando.
-Amigo, no conozco la historia de ustedes, pero no debiste hablarle así, con familiares como usted - miro hacia donde se había sentado la chica - ahora entiendo porque ella están fría en el instituto - bufó y se ubicó al lado de su amiga rubia.
-Mierda - murmuró golpeando una piedra, cuando escuchó el celular de su hermana sónar.
-Jhon - miró a Sam mientras hablaba en tono bajo - ¿Estás con Frannie?
J: Ésta aquí conmigo, pero está bastante mal herida, la han golpeado bastante - Se levantó de golpe mirando a Sam
- ¿Pero está bien?
J: Nada que un buen fin de semana en cama, no curé... Necesito que vengas con la camioneta y te estaciones en donde dejamos las motos, Weasley saldrá con ella, mientras nosotros los distraemos.
-¿Qué pasará con ustedes? - pregunto caminando con el rubio hacia la camioneta
J: Saldáremos un par de cuentas pendientes.
-Muy bien, vamos para allá - finalizó la llamada - Sam estaciónate cerca de las motos - el chico asintió - ¿vendrá o se quedará ahí todo el día?
El chico bufó y se montó en la parte de atrás de la camioneta; al llegar al punto, esperaron cerca de tres minutos, hasta que vieron a Weasley saliendo con una chica en brazos
-Rápido - la único en el asiento trasero - váyanse de aquí, aun no se han dado cuenta que no está - miró a Sam - conduce hasta un lugar seguro - Sam asintió y rápido salieron de allí.
Quinn se quitó el cinturón de seguridad y en medio de las sillas se pasó a la silla en donde estaba su hermana
-Frannie - con cuidado le toco la cabeza
-Quinnie - levantó la cara, dejando ver los múltiples golpes que recibió en esas últimas horas - ¡Dios Quinn! - exclamó abrazando con fuerza a su hermana menor - ¡Dios! Pensé que no te volvería a ver
-Sam conduce a un hospital - le pidió sin soltar a su hermana - por Dios Frannie, no vuelvas a darme un susto como ese.
-Todo ocurrió tan rápido que no lo recuerdo bien - soltó a su hermana y sorbió sus mocos - ¿Mi sobrina?
-En New Jersey con Puck - le acariciaba suavemente el cabello
-¿Cuando vuelven?
-En un par de días ¿Por?
-Quiero abrazarla - volvía a abrazar a su hermanita - es mi sobrina y nunca la he tenido en brazos, y no no quiero perderme la sensación de tenerla alzada.
-Te quiero Frannie - le dio un beso en la mejilla antes de recostarse en su hombro.
-Yo también te quiero Quinnie - beso la cabeza de su hermana antes de mirar a su izquierda - Lucían - lo saludo fríamente antes dejar caer su cabeza sobre la de su hermana.
-No es por entrometer en este emotivo reencuentro - Sam hablaba mirando por el retrovisor - pero creo que deberían avisarle a la señora Fabray.
-Tienes razón Sammy - sacó su celular y marcó el número de su madre, espero dos tonos antes de que respondiera - Mamá
J: Quinnie hija, ¿qué ha pasado?
-Espera lo pongo en altavoz - miró a su hermana.
-Hola mamá
J: ¡Dios mío! Frannie, hija ¿Cómo estás?
-Bien algo magullada, pero feliz de estar libre de nuevo
J: ¿No te hicieron nada malo?
-Solo me golpearon pero nada más - negó mirando a su hermana - Mamá ya vamos llegando al hospital, donde trabaja el señor López.
J: Ya vamos para allá - colgó la llamada.
-¿Vamos? - cuestiono a su hermana que solo se encogió de hombros, y volvía a guardar el teléfono sin mirar los mensajes.
-Hemos llegado al hospital - informo Sam al ver que las dos chicas estaban quedándose dormidas
-Genial - se bajó del auto para ayudar a su hermana - vamos a que te atienda un doctor - comenzaron a caminar hacia la entrada del hospital - cuando llegue mi mamá dile que ya estamos adentro.
-Está bien, aquí estaré - señalo el estacionamiento, Quinn asintió y siguió caminando con su hermana.
-Buenas tardes - se acercó al mostrador de urgencias y miró la hora, eran casi las cuatro - necesitamos un médico - señalo a su hermana
-En seguida señorita - por un radio llamaron a un enfermero, que llego con una silla de ruedas - el doctor Sherman, las atenderá en un momento - le informó la recepcionista
-Gracias - masculló caminado tras el enfermero
- Hasta aquí puede pasar - le indico - en un par de minutos saldrá el doctor Sherman a explicarle el estado de salud de su hermana - comento antes de seguir únicamente con Frannie.
La rubia de dejo caer en la silla, mientras que con sus manos cubría su rostro, una tímido ataque de llanto la abordo repentinamente, las palabras de su hermano, el estado de su hermana, el no saber se su hija, no haber hablado con Rachel... ¡Rachel! Rápidamente saco su celular y marcó el número de la morena.
-Vamos Rach contesta - movía su pie derecho en signo de desesperación - Rachie - volvía a marcar la llamada, pero la morena seguía sin atender - Rachel - colgó y miro los mensajes.
"¿Amor todo está bien?" 1:45pm
"Quinnie ¿Qué está pasando? ¿Todo bien? 2:15pm
-Mierda - se pasó desesperadamente las manos por la cabeza.
"Quinnie por amor de Dios respóndeme, dime que no te ha pasado nada" 3:00 pm
"Te quiero Quinn" 3:25pm
-Te quiero Rachel - una lágrima descendió lentamente por su mejilla - te quiero mucho morena.
Los minutos comenzaban a pasar y nadie salía a darle información de su hermana, solo despegaba la mirada de la puerta por donde entro Frannie para mirar su teléfono, esperando que Rachel le hubiese mandado un mensaje o algo, que indicara que estaba bien.
-Quinn - la voz de su madre sonó en todo el pasillo - ¿Cómo está tú hermana?
-Aún no me han dicho nada mamá - miro de nuevo hacia la puerta, ignorando a la persona que llegaba tras su madre - solo espero que este bien - su mamá coloco una mano sobre su hombro.
-Ya verás que si hija, es una Fabray
-Lo sé - suspiro abatida mirando nuevamente su celular.
-¿Esperar una llamada?
-No he podido hablar con Rachel, hace poco vi los mensajes y le marque y no me contesta - enterró su cara en sus manos - necesito hablar con ella.
-Aquí estoy - sonó una voz que muy bien conocía, rápidamente levanto la cabeza y vio a su morena tras su madre.
-Rachel - se levantó de golpe de la silla y la abrazo con fuerza - lo siento tanto, no vi los mensajes, cuando los leí te marque pero no me contestaste - enterró su cara en el cuello de la morena, aspirando todo su olor.
-No te conteste porque venía con tú madre y quería darte la sorpresa - la beso en la cabeza, mientras Judy sonreía al ver la escena de las dos chicas - cuando no me contestaste, me preocupe mucho y fui a tu casa y tu madre me dijo que no sabía nada de ti y decidí esperar con ella, hasta que te comunicaras.
-Lo siento - apretó su cuerpo con fuerza
-¿Quinn qué sucede? - se angustió, no era normal la reacción de la rubia - ¿Estás bien? - miro a su ¿Suegra? Que tenía el ceño fruncido
-No - negó separándose de la chica - soy una mala persona, todo lo que hago es causar dolor - las lágrimas descendían rápidamente por sus mejillas
-Quinn - con mucho amor le limpio las mejillas - ¿Por qué dices eso?
Negando con la cabeza volvía a abrazar a la morena - te quiero tanto Rachel - le dejo un beso en el cuello antes de volver a enterrar su rostro en él.
-Yo también te quiero - su voz sonaba temblorosa, a causa del efecto de las palabras de Quinn en ella.
-Familiares de Frannie Fabray - el doctor Sherman salía con aquella puerta
-Soy su madre - las dos chicas abrazadas, se acercaron a la rubia mayor
-Verá...
( * )
NA.- Feliz Navidad :D espero que la pasen de maravilla.
Mi buena e inteligente compañera de actualizaciones, Verónica, ha prometido actualizar mañana pero ella siempre incumple sus promesas así que no se si lo hará.
Gracias por leer aunque no comenten y nuevamente Muy felices fiestas.
