Capítulo XXI
Sesshōmaru y Royakan regresaron al castillo y Jaken los recibió.
—Royakan, ve a descansar.
Ordenó el lord. El lobo obedeció y se retiró. Jaken se unió en el camino con su Lord y le auxilió a quitarse la armadura para descansar.
—Descansa también Jaken, que desde mañana comienzan nuestros días de alistarnos.
El sapo demonio no respondió, más hizo una reverencia y se retiró.
Sesshōmaru se acomodó y de inmediato sintió a su hermano buscando su presencia.
000
Naraku entró a su oficina y buscó su agenda, al hallarla; marcó el número que necesitaba...
El timbrazo sonó dos veces antes de que se escuchará:
—Bueno... —contestó Miroku.
El Kigyōka dejó salir un poco de aire y habló:
—Miroku, habla Kagewaki Naraku. Para avisarte que la señorita Kikyō está en mi casa, se encuentra bien.
—Oh... De verdad ¿Está bien? —se atrevió a cuestionar el were-lobo.
—... Si de hecho vino a verla Sesshōmaru.
—Oh, ya. Pues avisaré en su casa ¿Regresa...?
—En un par de días, sin embargo no hay ningún impedimento si la quieren visitar.
—Si, gracias Kagewaki-san.
Miroku escuchó la despedida del yôkai y se permitió sonreír...
—Por supuesto, están muy amables porque, Sesshōmaru ya fue.
Miroku marcó al número de Kagome y le relató todo lo sucedido, concluyendo...
—... Y no te preocupes Kagome-kun, Kikyō debe estar bien, puesto que esos yôkai no restarían a Sesshōmaru haciéndole algo más tu hermana. Si quieres ir a verla, podemos ir contigo.
—Se los agradecería Miroku-san. Podría ser después de clases.
—Muy bien; te veremos en tu casa.
Los shifters se despidieron y el exmonje regresó a sus labores, que ya estaban por terminar su jornada.
000
En cuanto terminó su llamada, Naraku bebió el resto del contenido de su copa, desafortunadamente los yôkai eran más resistentes al alcohol, por lo que no podía culpar a una borrachera, el que sintiera que Sesshōmaru era su pareja perfecta a pesar de que éste no lo viera ni de lejos de ese modo.
Naraku se encaminó a ver a su hermana —de nombre—, para saber que esperaba ella conseguir con toda ese situación ridícula.
El Rīdā, tocó y sin esperar respuesta, entró en el cuarto. Kagura lo vio con altivez.
—No sé por dónde empezar. Sé que no soportas que sea el líder del clan, después de...; lo has dejado claro varias veces y siempre que puedes. Desobedeces cada vez. Hasta hace poco creía que es tu forma de lidiar con tu frustración y que no obstante, eras leal al clan, desde esta noche lo dudo y si antes no hice nada contigo, fue porque creí que tú odio solo me afectaba a mí. Más comprobaste que eres un peligro para el Ichizoku Kagewaki y con ello te juzgo como tal. Kagewaki Kagura eres expulsada del clan.
Kagura vio a su hermano y sonrió levemente...
—Ya que las cartas están expuestas, ¿Que puedo decir? Eres muy crédulo si consideras que me iré sin más ni más no olvides que también soy de la familia principal y me parece que optare por...
Hubo una ráfaga de viento y los filos que esta llevaba alcanzaron a cortar la mejilla de un desprevenido Naraku. El yôkai se movió veloz comprendiendo que su hermana estaba luchando por el liderazgo y por matarlo a él para conseguirlo.
Kagura usó su abanico y sin medirse hizo un Ryuuha no Mai*, creando varios remolinos que se llevaron la pared y a Naraku con ellos. La yôkai estaba por celebrar su golpe de suerte zona cuando el cuerpo de su hermano se transformó en Saimyoshos** que volaron en su dirección y que ambos eran mellizos, pero Kagura no manejaba el veneno como Naraku, por ello se movió alejando los insectos. Al huir hacia el patio, ella sintió la presión en el cuello y como la alzaban en el aire.
Los soldados y siervos que veían sin intervenir; fueron notando como la mano fantasma cobraba figura y era la de su señor que sin contenerse apretaba el cuello de Kagura.
Yura no podía ver a su señora morir, e intervino usando sus cabellos para enroscarlos en el poderoso brazo de Naraku y ejercer presión para que soltara a Kagura.
Yura usó todos sus cabellos, más Naraku no soltó a su contrincante y dejó indefensa a Yura, que no notó la molestia de los Shichinintai ante su ataque a su señor; craso error, pues no vio a jakotsuto moverse como serpiente y cortarla... Por la mitad.
Bankotsu vio regresar a jakotsuto la espalda de su prometido y sonrió.
Kagura ya no sintió el aire llegar a sus pulmones y creyó que ese era su fin. Naraku soltó a su melliza y esta cayó al suelo, jalando aire.
—Vete...
El Rīdā se encaminó al interior del castillo y vio el cuerpo partido a la mitad de Yura, no preguntó quién lo había hecho, sabía que cualquiera de sus seis guerreros era el responsable.
Kagura entrecerró los ojos sin intenciones de dejar su casa y clan... No viva.
Su abanico salió volando con las cuchillas directas a la espalda de Naraku...
El abanico fue golpeado al mismo tiempo que la cabeza de Kagura rodaba, cortada por la alabarda Banryuu.
Naraku se quedó inmóvil un instante... La yôkai que hizo el camino a la vida con él... se había ido.
Los siervos fueron ordenados por Bankotsu, para el funeral de la Hime Kagewaki y su fiel sirviente. El mundo yôkai no debía saber cómo sucedió, cuando fueran a presentar sus respetos.
000
El amanecer llegó y con ello, nuevas vivencias. Miroku y Sango salían con sus hosts, seguidos por los yôkai de guardias y es que esas fueron las órdenes de Ôkamimaru; escoltar a sus trabajadores a salvo a sus hogares.
Miroku vio las risitas de dos de sus hosts al voltear a ver a los dos más fieros yôkais... Que sonreían al par de shifters coquetos.
Sango abrazó a su esposo murmurando...
—Estos niños, ya conquistaron a nuestros guardaespaldas.
Miroku suspiró al responder:
—Es bueno, de ese modo se empeñarán en su trabajo. Mientras no quieran jugar con nuestros niños.
—Espero que no o conocerán mis garras.
El grupo siguió su recorrido, haciéndose más pequeño, hasta que los administradores, despidieron a los custodios y entraron a su casa.
000
La mañana llegó y con ella se abría todo un abanico de posibilidades. En el castillo de los Inu, después de alistarse en sus habitaciones, los del clan se presentaron a desayunar.
Jaken y los ayakashis les proporcionaron vestimentas limpias a todos.
Sesshōmaru arribó a su asiento junto con su hermano.
—No hubo respuestas escritas, para sus cartas, no obstante considero que no debe preocuparse, no es fácil para cualquiera llegar hasta aquí, mucho menos mandar un mensaje. Y por lo menos de dos de ustedes yo mismo recibí noticias, ya se lo haré saber después... Joven Hyūga. Ahora comamos y joven Uzumaki dele de comer a ese mensajero.
El grupo murmuró en dirección a Neji y al ave que llevaba Naruto, más el hambre pudo más que su curiosidad.
000
Kaede sirvió un par de tazas de té y buscó a Kagome. Ella salía de la habitación que compartía con Kikyō y al ver a su hermana mayor se unió a ella en la pequeña cocina y suspiró.
—Ayer ya no te dije, no deseaba que cargaras con más cosas.
—¡¿Que pasa?!
Kagome bebió un poco de infusión y relató lo que Miroku le explicó, al terminar hizo hincapié en...
—... Dijeron que estaba bien y que podemos visitarla.
—¿Si está bien, por qué no regresa?
—Yo creo que hay más de lo que nos dijeron, sin embargo no debe estar el peligro si Sesshōmaru-san ya la fue a ver.
—Eso es cierto.
Kaede deseaba ir a reunirse con su hija lo más pronto posible, pero con esa nueva circunstancia no podía.— Vamos en la tarde.
—Si. Miroku ofreció acompañarnos.
—Si bien debemos agradecerlo, no podemos molestarlos si tienen que descansar y cuidar de las gemelas.
—Oh, no lo pensé.
—Iremos solas. Los pondremos al tanto.
Kagome asintió y siguió bebiendo su té.
000
Ôkamimaru entró a la habitación de su hijo y vio que Kōga aún dormía.
Si hubiera ido a la escuela, ya estaría rumbo a ella; por lo que lo llamó:
—Kōga... despierta... Kōga...
El yôkai menor se removió y desperezó estirando los brazos; entrecerró los ojos y gruñó...
—Papá no hay clases.
—No las hay por supuesto, no despúes de lo que pasó ayer, pero debo hablar contigo.
—¿Es urgente?
—De cierto modo.
Kōga refunfuñó, pero se incorporó y talló los ojos, mirando por fin a su padre. Ôkamimaru se sentó en la orilla de la cama y comenzó...
—Tu madre...
—Lo sé, murió hace un año.
—Si.
—Papá ya hemos hablado de esto y la respuesta es la misma. Lo lamenté, pero ella ni siquiera vivía con nosotros, viajando siempre, fui criado por mis ayas y por ti. Me has pedido comprensión hacia ella y lo hago, sé que su matrimonio fue una al alianza entre La tribu de lobos del norte y nosotros.
—Ella no parecía muy cariñosa, sin embargo me dió un gran regalo, a mi primogénito.
Kōga se cruzó de brazos, pero su sonrojo lo delató al escuchar esas palabras de su padre.
—El caso hijo... Es que el destino me ha premiado ahora mismo... Kōga he encontrado a mi compañero destinado.
Kōga abrió los ojos y boca, impresionado.
—¡¿De verdad?! ¡¿Realmente existen?!
—¡Claro! ¿Por qué lo dudabas?
El bocchan se encogió de hombros y contestó:
—No lo sé, supongo que pensé que eran solo leyendas. Entonces ¿Dónde está? ¿Quién es? ¿Ya lo trataste?
Ôkamimaru rió y calmó a su cachorro.
—Tranquilo, te cuento... —El lobo mayor relató su encuentro con Hizashi, evitando las escenas no aptas para menores y concluyó— Está aquí desde ayer.
Kōga se quedó en silencio y Ôkamimaru temió que el menor estuviera molesto por la condición de Hizashi como shifter y liebre.
—¿Kōga...?
—Está bien papá, es algo... extraño que tú pareja no fuera yôkai, pero eso no importa.
—Bueno... Pues alístate y te esperamos en el comedor para desayunar.
—No tengo que dejar de comer carne, verdad.
Ôkamimaru volvió a reír, y agregó:
—Ciertamente no.
El Rīdā ya se retiraba cuando escuchó...
—Quiero ir con ustedes con los Inu ¿Puedo?
—Yo opino que debes de ir, para conocer a Neji.
Kōga no dijo más y vio salir a su padre al mismo tiempo que su sirviente personal, entraba.
000
El grupo de jóvenes shifter y yôkai, al terminar de almorzar salieron al patio.
Neji fue detenido un momento por Sesshōmaru, más este no parecía ni molesto ni nada, cuando terminaron de hablar y se notaba muy orgulloso el de ojos blancos.
Después, Sesshōmaru llegó a donde se construiría la barda y llamó a su Otōto. InuYasha se acercó y el mayor le pidió:
—Será mejor que te quites el Haori. —El de orejitas obedeció. Sesshōmaru tomó uno de los troncos y llamó a uno de los ayakashis más grandes. — Haz un hoyo. —El demonio así lo hizo e Inugami trajó— Ven InuYasha. Yo lo clavaré y tú lo guiarlas.
El ayakashi se alejó un poco y Sesshōmaru alzó el tronco sin mucho esfuerzo, InuYasha agarró también la madera y de un golpe Sesshōmaru clavó el primer tronco de lo que sería la pared del castillo.
El de luna en la frente se giró mostrando que no se movió ni uno de sus cabellos al haber clavado la madera.
—Les he mostrado como se hace, ustedes seguirán de aquí en adelante.
Los rostros de los niños parecieron palidecer y Sesshōmaru tuvo que explicarles:
—Ciertamente soy un Dai-Yôkai y mi fuerza no se puede medir, sin embargo esto no lleva tanta como creen... Ven Lee. —El cocker avanzó y Sesshōmaru alzó otro tronco y lo llevó a donde iba la fila— sostenlo —Lee actuó y el Inugami convocó a su Otōto— Haz lo mismo, guialo.
Lee alzó el tronco y rió feliz:
—¡No pesa!
El shifter can clavó el segundo pilar con ayuda de InuYasha y uno a uno los otros niños le siguieron, emocionados al ver que pudo hacerlo.
Los sensei estaban por unirse a los menores, pero Sesshōmaru los detuvo.
—Considero que es mejor que alisten sus lecciones, en lo que ellos terminan su labor.
Iruka sonrió.
—No los dejará holgazanear.
—Por supuesto que no. Mi hermano también debe leer algunos pergaminos del clan, los que pudimos salvar. Cien años durmió, es hora de que se ponga al tanto.
Kurenai intervino exponiendo una duda:
—Lord Sesshōmaru ¿Por qué a los niños les es tan fácil alzar y clavar los troncos?
Preguntó mirando hacia Tenten que era auxiliada por Lee o Neji ayudado por Kohaku o intercambiando entre sí.
Sesshōmaru sonrió de lado levemente y aclaró:
—Ventajas de que mi clan ya ha sido reconocido por nuestro territorio.
—¡¿Este era su territorio?!
Exclamó Iruka. Sesshōmaru afirmó:
—Lo era y vuelve a serlo. Bosque, viento y criaturas, han reconocido mi poderío y la sangre de mi hermano cómo señores. Por eso cooperan con nuestro clan. Al aceptarlos a ustedes, en cualquier lugar de esta montaña y hasta donde se ve, serán protegidos por la naturaleza y espíritus a mis órdenes.
—¿Pero eso no les dará falsa ilusiones de fuerza a los niños? —opinó Iruka.
—Oh no, el entrenamiento que iniciaremos mi capitán y yo con ellos, les dará esa fuerza y más. Claro que ustedes también están incluidos.
Los maestros no se negaron. Entraron al interior con el Lord.
Jaken estaba en la sala y antes de llevar a los sensei a los que serían sus salas de clase; informó al Dai-Yôkai.
—Amo, tiene visitas. Están en la falda de la montaña. Aseguran que usted les autorizó.
Sesshōmaru recordó a Ôkamimaru y ordenó:
—Que les permitan pasar y que los traigan a aquí.
Jaken acató y se retiró con los maestros. Sesshōmaru pensó en avisar o no al Hyūga sobre esa visita, pero decidió que era mejor que aún no, que su padre lo viera al natural en un principio. Por si fuera poco no les haría más fácil el camino a esa pareja, ambos debían lidiar con Neji y explicar todo.
000
Los arreglos funerarios se realizaron sin que Naraku fuese molestado para ello.
Los avisos fueron enviados a los otros clanes, desde el amanecer.
Bankotsu junto con Jakotsu fueron hasta donde Suikotsu seguí al cuidando de Kikyō.
Al entrar, Jakotsu se cubrió la boca con la manga de su kimono, para que su sonrisa no se notará, más el médico conocía demasiado bien a ese Omega como para saber que se reía.
Bankotsu saludó y vio que la shifter ya había terminado de comer y Suikotsu retiraba la bandeja. Suikotsu era muy amable en sus buenos días, más esto sobrepasaba todo. El de trenza por fin comprendió porque su prometido se reía, ese doctor literalmente flotaba estando con esa were-pantera.
—Suikotsu, debes... Alistar a los que nos dejaron. —Kikyō no dijo palabra, pero no necesitó hacerlo, pues Bankotsu agregó,— No solo la señorita y su ayudante iniciaron su viaje al más allá, también nuestro compañero Mukotsu, él fue muerto por tu amigo el Inugami.
Suikotsu se tensó dispuesto a encarar a su Capitán si molestaba a Kikyō, más no fue necesario, pues Jakotsu se sentó en donde antes estaba el médico...
—Muy tonto de su parte enfrentar a un Dai-Yôkai y peor, sin permiso o respaldo de nuestro Rīdā. —Bankotsu rodó los ojos y mejor salió del cuarto. Jakotsu siguió...— Shu, Shu, vete ya Suikotsu, yo cuido a tu novia.
El médico se puso de un furioso color rojo, antes de salir huyendo. Kikyō no obstante aclaró:
—No es mi novio.
—Lo sé querida... Aún no.
La Host optó por no decirle más a ese Omega extraño.
000
Naraku sintió el cansancio del día anterior por fin poseyendolo, no obstante ya no podía dormir. Se metió a bañar y no tardó mucho, pues debía recibir a los primeros que le darían sus condolencias.
En tiempo pasado, el que los hermanos se enfrentarán y hasta se matarán no era extraño, más una de las ventajas de que los yôkai adoptaran costumbres modernas, era la de poder negociar, algo que por desgracia Kagura nunca quiso hacer.
000
El mensaje fue llevado por uno de los guardias, cuando salió por los del Ôkami. Jaken lo recibió de este, al mismo tiempo que enviaba por los visitantes.
Kagura había muerto. El Inugami ni se inmutó, pues era un fin que sospechaba para esa yôkai extraña.
Sesshōmaru salió al patio y llamó...
—Hyūga Neji.
Llamó y el chico se limpió rápidamente para arreglarse la ropa y seguir a su Lord.
Con los del Ôkami ya en el castillo poco después. La pareja caminó, con Ôkamimaru llevando a Kōga en brazos.
El demonio sapo los encaminó por los pasillos hasta el salón donde Sesshōmaru se encontraba. Neji se asombró por la visita, más orgullosamente no se movió de su puesto.
El Dai-Yôkai los vio entrar y esperó la reacción de estos. Notó el anhelo en el que se vislumbraba Hyūga, pero también el respeto de no actuar precipitadamente...
—Señor de Oeste... El Ôkami te saluda. Venimos a ofrecer nuestra amistad y preguntar si podemos hablar con Hyūga Neji.
Ôkamimaru no creyó pertinente dar vueltas al asunto que los llevaba a ahí.
Sesshōmaru observó al joven lobo y como este se removía nervioso por su mirada.
...
*Ryuuha no Mai: (Danza del dragón o Danza de la Serpiente): Forma uno o varios tornados con su abanico.
** Saimyosho: Insectos yôkai.
Muchísimas gracias por todos sus comentarios y apoyo :)
Kane-noona, Gabycha, baunyoko y Chiharu: Don't worry si va a haber romance entre ese par, pero conocemos lo quisquilloso que es nuestro Lord :) Ôkamimaru es todo un caballero... Con su futuro esposo, por eso creía que abusaría de este por lo inocente que lo vio. Y ya ví quien era la emocionada, entonces, espero que te haya gustado el intento de lemon jejeje
