*Tuve un leve percance con mi cuenta ya subí la historia SALUDOS A TODOS, espero que dejen sus reviews… ya perdí todos los que tenía :( ! SALUDOS A TODOS . Anunciando la el re-lansamiento de mi fic Harry Potter y el hijo Perdido… ESPERENLO PRONTO SALUDOS!
Disclaimer: Los personajes pertenecen y algunos diálogos que aparecerán durante la historia Erradicados en el Tiempo que son parte de la Saga de Harry Potter pertenecen a J.K. Rowling. Algunos personajes que no son parte de la Saga de Harry Potter me pertenecen al igual que la idea lo demás es de J.K. Rowling. Escribo solo por diversión.
Summary: Fin de una Era.
Personajes: Hermione Granger/Severus Snape
Escritora: Lucy Potter 25 *(recuerden el Disclaimer :-D)
Dedicatoria: Este fic en general quiero dedicarlo a todas aquellas personas que han sido especiales en mi vida al igual que a mis lectores en línea (ósea por internet). A todos y cada uno de ustedes porque sin ustedes este fic no tuviera vida, porque ustedes son esenciales para mi vida y mi escribir; son la musa que me inspira a sobreponerme y seguir escribiendo. Esto ha sido una experiencia para mi significativa he aprendido, me he frustrado, he reído y he llorado pero dentro de todo he adquirido experiencia y amigos durante este tiempo. A cada uno de ustedes que han seguido a Hereneth, Sean, Hermione y Severus desde un principio para ustedes es esta dedicación.
Con amor,
Lucy Potter 25
"El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada".
Gustavo Adolfo Bécquer
Capítulo 21
Fin de una Era
Snape tocó con la punta de su varita el giratiempos y ambos desaparecieron al rayar el alba dejando tras sí a un Camelot renaciente y a tres magos prodigios. Esa sensación de suprimirse entre los elementos y no poder ver más que como una película cuando se le da retroceso, esos sentimientos que eran tan típicos cuando se usa el giratiempos; en menos de lo que canta una banggie aparecieron en la casa de los gritos. Ya se podía apreciar los primeros rayos del sol mañanero y Hermione miró su reloj muggle de pulsera.
-7:45 de la mañana.-dijo la chica mirando con asombro la hora.-Ya debería haber terminado la guerra ¿no?
-No sé, la única forma de saberlo es saliendo de aquí ¿no?
-Claro, eso creo… Vamos…-dijo la chica mientras se escondía el giratiempos en la camisa. Salieron a prisas por el incomodo y estrecho pasillo de la casa de los gritos. Cuando salieron al patio posterior de Hogwarts pudieron notar que había un gratificante silencio comparado con el que habían estado oyendo horas antes. Snape miró a Hermione un poco pálido y se detuvo. Hermione le miró con apremio para que avanzara.
-¡¿Qué sucede ahora Snape?-dijo la chica con cara de AVANZA LA GUERRA ESTARA POR TERMINAR Y QUIZAS PERDIMOS LA ACCION. Snape le miró con asombro y negó con la cabeza efusivamente.
-No puedo aparecerme por ahí, así porque sí Hermione. Se supone que este muerto ¿lo olvidas?
Hermione le miro con asombro ante la realidad del asunto. Se suponía que eso era totalmente cierto. Snape se suponía que había muerto. Y aún desconocían el estatus de la guerra. Ella sabía que Harry tenía todas las de ganar pero aún así esperaba un gran milagro de que eso hubiera pasado, pero… ¿Y si no? No podía entrar en el castillo con Snape vivito y coleando mientras Voldemort le hacía muerto hacían horas en la casa de los gritos. Suspiró pesadamente mientras miraba a su alrededor. Había cuerpos de personas tirados por el campo y gigantes, arañas y todos esos animales extraños de su mundo. Miró a Snape y este le apremió a que pensara en algo.
-No se… pero creo que si todo está así de tranquilo debe de ser por alguna razón.
-Hermione… ¿Con que cara me voy a presentar ante Voldemort? ¡Hola llegue de la muerte! ¿Creíste haberme matado? Lástima aquí estoy. ¿Y qué tal? ¿Todo bien, tanto tiempo? ¿Lograste matar a Potter?-dijo Snape con sarcasmo mientras levantaba sus manos al cielo en señal de desespero. Ese momento "random" en donde Snape parecía un loco de remate al hacer el monólogo como si estuviera hablando en realidad con Voldemort. Si hubiera sido en otro momento Hermione se hubiera destornillado de la risa, pero ante la precaria situación ahogo la risa en un suspiro.
-Vamos… estoy segura de que todo estará bien…
-¿¡HERMIONE?-Oyó que le llamaron y cuando se volteó se encontró con Luna Lovegood que corría desesperadamente hacia ella. Cuando vio a Snape se sorprendió grandemente. Le miraba con los ojos como platos y levemente se puso más pálida de lo normal.
-¡Merlín! Ahora estoy viendo el fantasma del Profesor Snape…-dijo Luna sin despegar sus ojos azules y grandes del Profesor Snape. Snape bufó con fastidio y ladeó la cabeza.
-No estoy muerto.-dijo Severus con fastidio.-Si hubiera muerto hubiera elegido el camino de continuar más allá y no me hubiera quedado como el Barón Sanguinario.-dijo Snape con una mueca de desagrado.-Dinos Lovegood… ¿Cómo quedó la guerra?
-Vaya… la guerra… sí… Harry está enfrentándose a Voldemort en este instante.-Snape y Hermione se miraron con asombro y salieron a toda prisa hacia las escalinatas de entrada de Hogwarts. Todo estaba destrozado, había escombros en el suelo, parte de la escalera estaba destrozada y había manchas de sangre y polvo por todos lados. La puerta estaba fuera de sus goznes. Se oía un silencio sepulcral y solo se oía los murmullos de un hombre hablando. Hermione se asomó por la puerta y pudo ver como Voldemort y Harry se daban vueltas en un círculo mientras se miraban como con ganas de asecharse uno al otro. Snape se limitó a quedarse detrás de la chica.
-¡Dumbledore está muerto!- Voldemort le lanzó esas palabras a Harry como si pretendiera provocarle un dolor insoportable. Hermione se paralizó ante el grito y pudo notar que Snape se estremeció ligeramente. -¡Su cuerpo se pude en la tumba de mármol de los jardines del castillo! ¡Lo he visto con mis propios ojos, Potter, y el no volverá!
-Si, Dumbledore está muerto- admitió-, pero tú no decidiste su muerte. El decidió como iba a morir, lo decidió meses antes de que ocurriera, y lo organizado todo con quien tu considerabas tu servidor.- dijo Harry sonriendo triunfante. Voldemort le miró con asombro. Snape en su lugar un poco alejado empalideció y miró de soslayo a Hermione.
-¿Qué tonterías estás diciendo?- se extrañó Voldemort, sin decidirse a atacar.
-Severus Snape no te pertenecía. El era fiel a Dumbledore, y lo fue desde el momento en que empezaste a perseguir a mi madre. Pero nunca te diste cuenta, y por eso no eres capaz de entender nada. ¿Verdad que jamás viste a Snape hacer aparecer un Patronus, Ryddle?- le espetó Harry y Hermione miró a Snape de hito en hito mientras este se sonrojaba ante la confesión. Siempre él había sido reservado con su vida y ahora Potter le asía juicio frente a todo el mundo mágico. Voldemort no contesto. Continuaba describiendo círculos, como dos lobos a punto de destrozarse.
-El patronus de Snape era una cierva, igual que el de mi madre, porque él la amo casi toda su vida, desde que eran niños. Debiste darte cuenta; por algo te pidió que no la mataras, ¿no?- Hermione abrió los ojos como platos ante la confesión dada por Harry y miró a Snape el cual compuso una mueca de dolor.
-Nunca me dijiste…
-Sí, ya pero eso fue en el pasado…- dijo Snape un poco tenso.
-No te estoy recriminando por ello Severus… es solo que… ¡Por Merlín!-dijo Hermione un poco sonrojada.
-La deseaba, eso es todo- se burlo Voldemort-, pero cuando ella murió Snape acepto que había otras mujeres, y de sangre más limpia, más dignas de él.
-¡Por supuesto que te dijo eso, pero se convirtió en el espía de Dumbledore desde el momento en que la amenazaste, y desde entonces trabajo siempre para él y contra ti! ¡Dumbledore ya se estaba muriendo cuando Snape puso fin a su vida!
-¡Eso no importa!- chilló Voldemort, que había escuchado absorto cada palabra.- ¡No importa que Snape me fuera a mi o a Dumbledore, ni que insignificantes obstáculos intentaran poner en mi camino! ¡Los aplaste a ambos como a tu madre, el presunto gran amor de Snape!
-Estás equivocado… Snape nunca fue el gran amor de mi madre… el reconoció a alguien más.- dijo Harry y sus ojos verdes brillaron ante la confesión. Se oyó un murmullo general mientras Hermione se tensaba al frente de Snape. El hombre le apretó el hombro y le sonrió tiernamente. Voldemort cayó y Harry pudo ver que al final de la estancia estaban parados Snape y Hermione que le miraban con gran asombro y devoción. El chico prosiguió:
-Sí, siempre pensaste que Snape solamente amó a mi madre y que con su muerte Snape no reconocería ese afecto al cual tú siempre has ignorado. Snape amó y ama en verdad. Tú nunca lo conociste y el te venció, para siempre. Porque el después de todo amó, ama y amará a Hermione Jane Granger.-Un murmullo general se oyó en el gran Salón y Voldemort compuso una mueca.
-¡Los aplaste a ambos tanto a Dumbledore como a Snape! ¡Hace tres horas he matado a Severus Snape, y la varita de saúco ha pasado a ser mía!
-Puede ser… pero yo tú me arrepentiría. No todo lo que piensas que está concluido está del todo así. Ríndete… recapacita e intenta arrepentiré un poco, Ryddle…
-¿Qué quieres decir?
-Es tu última oportunidad. Es lo único que te queda…. He visto en que te convertirás si no lo haces… Se hombre… intenta arrepentirte un poco.
-¿Cómo te atreves…?
-Sí me atrevo, por que el plan de Dumbledore no me ha fallado si no que te ha fallado a ti, Ryddle.
Hermione estaba tan asombrada de lo que oía que no pudo aguantar soltar unas lágrimas de agradecimiento. Snape la abrazó y pudieron oír unos jadeos detrás de ellos. Luna llegaba totalmente agotada y despistada.
-¿De qué me he perdido?-dijo la chica mirando con curiosidad a la pareja.
-De todo…-contestó Snape mientras besaba a Hermione amorosamente.
-Por favor… a vemos niños pequeños.-dijo Luna sonrojada y posando su vista hacia otro lado para no mirar la pareja. Uno Ron que estaba cerca de ellos oyó la voz de Luna y se volteó a mirar.
-¡¿SNAPE?-dijo el chico entre asombrado y contrariado. Ante la confesión de Ron todas las personas que se encontraban en la parte posterior miraron rápidamente. Snape aún estaba abrazado a Hermione y ambos se sonrojaron. Se oyó un rápido murmullo.
-¿¡Snape?-dijo Voldemort mirando hacía el punto donde se encontraba al feliz pareja y este empalideció.-N-no… p-puede… ser…-dijo este con un tartamudeo y su rostro reflejo odio rápidamente. En ese instante miró a Harry y levantó su varita:
-¡Avada Kedavra!
-¡Expelliarmus!
El estallido retumbó en la estancia como un cañonazo y entre ambos contendientes se marcó la fusión de ambos hechizos. El chorro verde lanzado por Voldemort chocó contra su pecho mientras la varita de Sauco volaba por los aires hasta dar con su verdadero dueño. El rostro de Voldemort sin expresión alguna se desplomó cayendo sonoramente en el suelo. Voldemort estaba muerto, lo había matado su propia maldición y en la estancia hubo un estremecedor instante de silencio abrupto. Y entonces la avalancha de almas allí presente se abalanzaron sobre Harry para saludarle y venerarle por haberles salvado. Harry no sabía quienes le tocaban y le apretujaban. Simplemente él tenía ojos para la pareja que se abrazaba feliz mente al final del gran comedor. Caminó entre el tumulto y terminó frente a Severus y Hermione.
-Gracias…-susurró Harry mientras miraba a Snape a los ojos. Snape asintió con una cabezada y le sonrió de medio lado. Hermione se le abalanzó y le abrazó efusivamente mientras el resto de los presentes miraban asombrados la escena.
-Ya todo acabó Harry… ahora viviremos un tiempo de paz.- le dijo Hermione mientras se despegaba de su abrazo.
-Lo sé… y ustedes se lo merecen.- Le dedicó una sincera sonrisa mientras salía del Gran comedor y todos le seguían. Hermione y Snape se quedaron parados allí mientras se miraban a los ojos y se sonreían amorosamente.
-¿Y ahora que aremos profesor Snape?-dijo la chica acercándose peligrosamente.
-Déjeme pensar… es un lindo día… terminamos con dos magos tenebrosos en un mismo día, salvamos dos épocas y estamos vivos para contarlo. Y debo recordarle señorita Granger que ya yo no soy más su profesor.- dijo este sonriente mientras posaba sus manos en la cintura de la chica. Hermione sonrió.- Por lo cual creo… que el apellido Granger está fuera de orden… al igual que usted me llame profesor.-dijo Snape esbozando su mejor sonrisa mientras Hermione le miraba contrariada. Snape se separó de la chica mientras se arrodillaba lentamente en la estancia. Las pocas personas que estaban presentes guardaron silencio al ver el acto que Snape se proponía a hacer. Carraspeó antes de proseguir: -y como eso está… fuera de orden… Se debe hacer una excepción. Suena más melodioso si en vez de Granger fuera señora Snape.- Hermione abrió los ojos como platos cuando de la mano de Snape apareció una sortija delicada pero muy elegante. –Hermione Jane Granger… ¿aceptarías ser la señora Snape?-dijo Severus sonriente mientras le enseñaba el anillo. Hermione se le abalanzó rápidamente y le besó eufórica, después de un rato se separaron y con ojos llorosos por la alegría Hermione dijo:
-Sí, acepto…
*Recuerden dejar sus reviews :D los estaré esperando… ya estamos en el final… subiré lo más pronto posible el epílogo SALUDOS!
