Hi minna-san! aquí yo de nuevo, subiéndoles un nuevo capi algo tarde jeje, pero bueno, por ahí dicen que "mas vale tarde que nunca" no es verdad?
como ya les había dicho, este es el penúltimo capitulo. Así es, estamos por conocer el final de esta historia. Muchas gracias por todos sus hermosos reviews, no saben como me inspiran!
ya sin mas. ¡disfrútenlo!
Era su conde, su Ciel Phantomhive… quien había decidido aparecer finalmente…
Permanecieron en su lugar, solo mirándose a los ojos durante largos segundos; no se atrevían a moverse; Elizabeth casi ni podía respirar. Hace mucho tiempo que se preparaba psicológicamente para este momento, pensó en todas las maneras posibles para acabar con su existencia, y ahora, que al fin lo tenía enfrente, no podía ni mover un musculo.
Alois pasaba su mirada de uno a otro intentando descifrar sus pensamientos, tratando de adivinar lo que la joven haría a continuación.
Una extraña sensación de angustia lo invadió; algo le decía que las cosas no terminarían como lo había pensado.
De repente, el incomodo silencio fue interrumpido por el sonido de pasos; Ciel Phantomhive avanzaba con paso decidido hacia ella, sin apartar la vista en ningún momento. Elizabeth no reacciono en un principio, pero poco a poco sus sentidos fueron percatándose de la acción del demonio.
Su corazón se acelero de manera inmediata y se lleno de un profundo temor. Ya no se sentía fuerte como antes, toda su valentía había desaparecido y sentía que si llegaba a tocarla, se desmoronaría en un instante.
-Yo… ¡Aléjate! ¡No te acerques mas!-
Grito al tiempo que se le quebraba la voz, por tratar de reprimir las lagrimas.
Su voz pareció tener el efecto deseado, por que Ciel se detuvo en seco. La joven se aferro con fuerza a sus espadas, como si fueran un par de salvavidas.
-Lizzy…-
Murmuro el chico haciendo que su corazón se detuviera por un instante. Oír su nombre directamente de sus labios, oír que lo pronunciara de aquella forma, hacia años que nadie la llamaba de aquella manera.
La mirada de Ciel cobro mayor intensidad y Elizabeth se sintió arrastrada por esos ojos carmesí.
-Perdóname…-
En cuanto pronuncio estas palabras, el hechizo hipnótico que sentía Lizzy se rompió.
¿Perdóname? ¿Así de fácil? La había dejado sola tanto tiempo y pretendía que lo perdonara al instante.
Sintió toda su ira acumulándose en su garganta y lucho contra las ganas de llorar. No entendía como podía ser tan cínico.
Una risa burlona salió de su boca y lo miro con expresión desencajada.
-¿perdonarte? Esto es mucho más grande que eso Phantomhive-
Consiguió articular la rubia, pero la expresión del conde no cambio.
-Déjame explicarte…-
-¡explicarme! ¡¿Explicarme que?! ¿El como desapareciste y no volviste nunca, ni para ver como estaba? ¡Una simple explicación no basta Ciel!-
Estallo Elizabeth perdiendo todo su autocontrol. Estaba harta, harta de que no le tomaran importancia.
-¡Pensé que era lo mejor para ti!-
Grito de vuelta el joven y Lizzy lo miro extrañada ¿Ciel Phantomhive gritándole?
-pensé que si me alejaba no tendrías que verte envuelta en nada de esto-
Completo el demonio con mas calma y reanudando su andar hacia la chica.
-pensé que así podrías seguir con tu vida, una vida normal, te casarías, tendrías hijos… con alguien más…-
La mirada de Ciel se oscureció ante el último comentario. Su rostro indicaba que aquella le era una idea desagradable.
-pero serias feliz…-
-¿te parezco feliz?-
Murmuro ella, cuando se encontraban ya a tan solo escasos centímetros.
-No. Por eso estoy aquí…-
Deslizo su mano lentamente hasta ponerla en la mejilla de la joven haciendo que esta se estremeciera.
-Estoy aquí…-
-¡SUÉLTAME! ¡NO ME TOQUES!-
Grito Elizabeth con un nudo en la garganta. Miraba al chico con odio, con rencor, con resentimiento. Le dolía tanto estar frente a su presencia.
Retrocedió inmediatamente, pero Ciel no se rindió y estiro de nueva cuenta su brazo para tocarla.
Una solitaria lagrima resbalo por la mejilla de Lizzy, al tiempo que seguía retrocediendo.
-ya basta… es suficiente… ya estoy harta de todo esto… ya no puedo con este sentimiento… se ha vuelto insoportable… ¡No sabes lo desesperante que es vivir esperando!-
La chica miro a su alrededor y se encontró con los ojos azules de Alois que la miraban preocupado; sintió los ojos rojizos del pelinegro observándola fijamente, una loca idea cruzo por su cabeza.
-Lo que mas deseo ahora… es olvidarlo todo. ¡Quisiera olvidarme por completo de tu existencia!-
Grito la joven haciendo que Ciel se quedara atónito; no se había dado cuenta de lo mucho que la había lastimado.
-Alois…-
Murmuro la rubia hacia el ojiazul indicándole que se acercara. El se acerco temeroso, tratando de adivinar lo que se proponía.
-Hagamos el contrato-
Dijo Elizabeth estirándole una mano, decidida.
-¡NO!-
Gritaron Alois y Ciel al mismo tiempo, por lo que se voltearon a ver confundidos. Se entendía las razones del pelinegro ¿pero de Alois?
-¿no es lo que querías?-
Pregunto extrañada la chica, haciendo que el rubio bajara la mirada.
-Si… pero… ya no lo se…-
Tartamudeo el ojiazul sin poder encontrar palabras, ni siquiera el lo entendía, pero había algo que le impedía hacerle daño de aquella forma.
Elizabeth camino hacia el y tomo su rostro entre sus manos; el seño fruncido de Ciel les indico que esa no le era una escena agradable.
-Entonces hazlo por mi… por favor… te lo suplico…-
Le susurro ella al tiempo que sus lagrimas caían por su rostro; fue ahí cuando Alois se dio cuenta de lo destrozada que estaba, tanto física como sentimentalmente.
-¿Cuál es su deseo My Lady?-
Pregunto finalmente el rubio, hincándose frente a ella.
Ciel avanzo para detenerlo, pero la mirada gélida de Lizzy lo hizo retroceder.
Se volvieron a mirar a los ojos por un largo rato, antes de que Elizabeth por fin pronunciara algo.
-Quiero olvidarme por completo de la existencia de Ciel Phantomhive-
Menciono decidida, sin apartar la mirada del pelinegro. Este la observaba inquieto, y hasta cierto punto suplicándole, rogándole que no lo apartara de su vida.
-Yes, My lady-
Dijo Alois, y la marca del contrato se grabo inmediatamente en la parte trasera del cuello de la joven. Elizabeth se desmayo en el acto, pero el rubio corrió a detenerla acunándola en sus brazos.
-suéltala-
Le murmuro Ciel con un tono amenazante; Alois lo miro con total seriedad y la atrajo más hacia si.
-Yo la cuidare mejor de lo que tu lo hiciste-
Le escupió con odio, y dicho esto, desapareció con la chica entre sus brazos.
:´( sii, así fue como Elizabeth hizo el contrato con Alois.
parece que ya todas las dudas están resueltas no?
ahora solo resta ver la reacción del Ciel del pasado a todo esto
Espero sus hermosos reviews! los amo mis queridos lectores!
Anfernarusaku fuera*
