Kagome: - Inuyasha… Si no te conociera diría que estás celoso.
Inuyasha: - ¿Y si así fuera?
Kagome: - ¿De que hablas?
Inuyasha:- Recuerdo que cuando éramos niños era muy celoso. Cada vez que otro chico se te acercaba me ponía como loco.
Kagome: - Pero eso era cuando teníamos cuatro años. Además en ese entonces decías ser mi "novio". ¿Te acuerdas? (Río traviesa).
Inuyasha: - Jajaja claro que sí. (Suspiro) – Qué tiempos aquellos.
Kagome: - Lo sé.
Sesshomaru: - ¡Ya está! ¿Feliz Inuyasha? (Gritó desde la puerta de la fábrica).
En el Segundo piso…
Miroku: - Señorita Kagome, ¿A caso busca a Inuyasha?
Kagome: - No, no precisamente. Busco a Ayumi, ¿la has visto?
Miroku: - Ella se tomó el día libre, está muy ocupada con el asunto de su viaje.
Kagome: - Ahh ya veo. Entonces me voy.
Miroku: - Espera, por si no sabías, estamos planeando una fiesta de despedida para Ayumi, aquí, en la fábrica.
Kagome: - ¿Cuándo?
Miroku: - El viernes, justo después de cerrar.
Kagome: - En ese caso, cuenta conmigo. (Sonrió amable).
Miroku: - Eso quería oír.
Oficina de Sesshomaru, Al teléfono…
Sesshomaru: - ¿Estás segura?
(…): - Las cosas no van bien. No sé cuánto tiempo más pueda controlar esta situación. Se vuelve cansador.
Sesshomaru: - Mantente al margen por ahora. Si la cosa empeora, haré todo lo que esté a mi alcance para solucionarlo de inmediato, lo Prometo.
(…): - ¿Lo prometes?
Sesshomaru: - Sí, lo prometo.
(…): - Gracias. Es un alivio saber que cuento contigo.
Sesshomaru: - Ya te lo he dicho, Siempre estaré para ti.
(…): - Te extraño, Sessh.
Sesshomaru: (Suspiró) - Sabes lo que opino al respecto.
(…): - Si, losé pero eso no cambia nada. Algún día tendrás que regresar y entonces… ya no te dejaré ir mi amor. ¿Me oíste bien? Es solo cuestión de tiempo. Seré paciente.
Sesshomaru: - Piensa lo que quieras. (Colgó).
Golpean la puerta.
Sesshomaru: - Adelante.
Inuyasha: - Sesshomaruuuu…
Sesshomaru: - Ahh eres tú, ¿qué quieres?
Inuyasha: - ¿Oye aún sigues molesto por lo de hoy?
Sesshomaru: - No, no es nada de eso.
Inuyasha: - En ese caso, cambia esa cara.
Sesshomaru: - Hmmm.
Inuyasha: - Como sea, vine a decirte que le están organizando una despedida a Ayumi, aquí en la fábrica. ¿Y quería saber si te unirás a la fiesta?
Sesshomaru: - ¿Quién les dio permiso para hacer eso?
Inuyasha: - Vamos, no seas aguafiestas.
Sesshomaru: - No estoy de acuerdo.
Inuyasha: - Tonto, no te estoy preguntando si estás de acuerdo, solo vine a invitarte. Pero haz lo que quieras, si te interesa, quédate, la fiesta será el viernes, después de cerrar.
Sesshomaru: (Después de un largo silencio incómodo) - Bien.
Inuyasha: - ¿Bien qué?
Sesshomaru: - ¡Qué "bien"! Allí estaré.
Inuyasha: - Así está mejor. Ahora dime, ¿Por qué siempre actúas como un perro rabioso?
Sesshomaru: - Eso no te importa.
Inuyasha: - Lo ves, ahí está, otra vez lo estás haciendo.
Sesshomaru: - Olvídalo.
Inuyasha: - Como quieras.
Sesshomaru: - Cambiando de tema. Tengo que hablar contigo. Es sobre la sucursal de España. Están teniendo problemas para manejar las cosas allá.
Inuyasha: - AHHH. Con que de eso se trata. Hablaste con "ELLA" ¿Verdad? Ahora entiendo porqué tienes ese humor. (Sonrió sarcástico).
Sesshomaru: -¡Cállate, idiota! ¿Qué insinúas?
Inuyasha: - Nada, tú sabrás. Volviendo a lo de antes, ¿qué le está ocurriendo ahora?
Sesshomaru: - Los empleados se están "revelando", por decirlo de una manera exagerada.
Inuyasha: - Ya veo. ¿Y qué tienes pensado hacer?
Sesshomaru: - Si no queda otra opción, uno de los 2 tendrá que ir a España a poner mano firme al asunto.
Inuyasha: - Buena Suerte entonces. (Se dio vuelta y comenzó a alejarse con las manos en los bolsillos).
Sesshomaru: - Ehhh. ¿A dónde vas? ¿Por qué yo?
Inuyasha: (Volteó y lo miró serio) - Tú sabes por qué. No hace falta que te lo diga. (Se fue).
Sesshomaru: - Maldito. (Susurró).
En recepción…
Kagome: - Ayame puedo hablar contigo antes de que te vayas.
Ayame: - Señorita Kagome, ya es algo tarde, lo siento, me estaba yendo.
Kagome: - Entonces yo te llevo a tu casa. ¿Te parece? ¿O tienes algo que hacer?
Ayame: - No nada, con gusto acepto.
Kagome: Bien, vayámonos.
En el auto…
Ayame: - ¿Qué era lo que tenía que decirme?
Kagome: - Ahhh cierto. Tú sabes en donde vive Ayumi ¿no es así?
Ayame: - Si, si sé. Lo tengo anotado aquí en mi agenda.
Kagome: - Perfecto iremos a hacerle una pequeña visita.
Ayame: - Puedo preguntar por qué.
Kagome: - Ya lo verás.
En casa de Ayumi…
Ayumi: - Ayame, Kagome, ¿Qué hacen aquí?
Kagome: - Vine a hablar contigo. (Dijo entusiasmada)
Ayame: - Yo solo la estoy acompañando.
Ayumi: - Ahhh. Pasen. (Entraron).
Kagome: - Entonces… ¿Qué piensas Ayumi?
Ayumi: - ¿Que pienso? ¿Lo estás diciendo enserio? Estoy confundida.
Ayame: - Yo igual.
Kagome: - Es simple. Tú necesitas una chica que te reemplace y yo estoy disponible.
Ayumi: - Si pero…
Kagome: - ¿O a caso crees que no soy capaz?
Ayumi: - No, no es eso.
Ayame: - Pero señorita Kagome, ¿qué pasará con su otro puesto en la fábrica?
Kagome: - Primero, no seas tan formal conmigo Ayame, segundo, solo será hasta que encuentren a otra secretaria y tercero, ya hablé con Kouga al respecto y está de acuerdo conmigo.
Ayame: ¿A si?
FLASHBACK…
Kagome: - Aquí estás, no te vi salir de la Mansión.
Kouga: - Es que no quería llegar tarde ya sabes es nuestro segundo día aquí. No quiero arruinar una oportunidad como esta.
Kagome: - Lo sé, lo sé y por eso que lo que te voy a decir tal vez no te guste mucho. (Lo miró con ojos de cordero degollado).
Kouga: (Suspiró, sabía que esa mirada no podía significar nada bueno). - A ver, que me vas a pedir, te escucho.
Kagome: - ¿Por qué supones que te voy a pedir algo?
Kouga: - Porque te conozco, Kagome.
Kagome: - Bien, presta atención a lo que te voy a decir es importante.
Kouga: - No seas tan dramática, preciosa.
Kagome: - Oye, que te he dicho de llamarme así.
Kouga: - Tienes razón, lo siento lo siento. ¿Qué es lo que ibas a decirme?
Kagome: - Es sobre Inuyasha.
Kouga: - ¿Inuyasha? (Dijo con desagrado).
Kagome: - Si, estaba pensando que como su secretaria se irá pronto y no han encontrado un reemplazo, yo podría ocupar ese puesto.
Kouga: - Kagomee. (Dijo algo molesto, pero ella no lo dejó seguir hablando).
Kagome: - Solo sería temporalmente, hasta que encuentren a una chica capaz. (Sin parar de hablar).
Kouga: - Kagomeeee. (Aun más furioso).
Kagome: - ¡Por favor!
Kouga: - No. (Respondió firme).
Kagome: - ¡Por favor! (Suplicó)
Kouga: - ¡NO! (Repitió)
Kagome: - ¡Kouga! (Le gritó).
Kouga: - Que NO. ¿Qué tan difícil puede ser encontrar una secretaria?
Kagome: - No seas así. Esto es algo muy importante para mí y tú lo sabes. (Se acercó a él y lo miró con los ojos brillosos).
Kouga: (Más calmado) - Pero Kagome, tú y yo vinimos a la fábrica con un propósito.
Kagome: - Eso ya lo sé. Pero considera esta petición como un favor personal. Y… ¿qué dices?
Kouga: - No lo sé.
Kagome: - Por favor. (Dijo suplicante).
Kouga: - Sabes perfectamente cuál es nuestro deber aquí. (Reafirmó).
Kagome: - Ya sé, pero será por poco tiempo, hasta que encuentren a alguien más. Anda di que sí. (Con las manos entrelazadas rogando).
Kouga: (Suspiró resignado) - Está bien, como quieras. No se te puede decir que no.
Kagome: - Gracias, te adoro! (Saltó a sus brazos para abrazarlo).
FIN DEL FLASHBACK…
Kagome: - No fue fácil convencerlo, pero lo logré. Y ¿qué dices, Ayumi?
Ayumi: - Por mí no hay problema, y si el señor Kouga está de acuerdo… Entonces no tengo más objeciones.
Kagome: - Perfecto. ¡Que no se diga más!
Ayame: - ¿Estás segura Kagome?
Kagome: - Claro. ¿Por qué lo dices?
Ayame: - Pues, me enteré de que estás saliendo con el señor Sesshomaru.
Kagome: - Ehhh (Roja de la vergüenza) - ¿Quién te dijo eso?
Ayumi: - ¿De verdad? (Sorprendida).
Ayame: - Ya es noticia en la fábrica.
Kagome: - ¡Si que son chismosos!
Ayame: - Ese no es el punto. Lo que quería decir es, no crees que Sesshomaru podría ponerse celoso de que pases tanto tiempo con Inuyasha.
Kagome: - ¿Sesshomaru, celoso? (Se imaginó varios escenarios, pero no, los celos no parecían encajar en una persona como Sesshomaru) – No, no lo creo. Y además no habría razón. Inuyasha y yo solo somos amigos.
Ayame: - Dos personas que pasan tanto tiempo juntas, tarde o temprano sucumben ante la tentación.
Ayumi: - ¡Ayame! No digas eso.
Ayame: - Es la verdad.
Ayumi: - No es cierto. Mira a Kagome y a Kouga. Tengo entendido que ellos han trabajado muchos años juntos y sin embargo no son nada.
Kagome: - Bueno, a decir verdad si salí un tiempo con Kouga.
Ayame: - Ves, te lo dije. Eso solo prueba mi punto.
Ayumi: - No lo puedo creer. Eres toda una Casanova Kagome.
Kagome: - Pero eso fue hace mucho.
Ayame: - Es lo mismo. En el preciso instante en el que tú te conviertas en la secretaria de Inuyasha, comenzaran a pasar todo su tiempo juntos y tarde o temprano... Quedaras atrapada en un juego muy peligroso.
Kagome: No lo creo. Yo sé que NO… *O al menos eso Espero*
Por la noche en la Mansión...
Kagome: - Ya es muy tarde, todos deben estar durmiendo. Trataré de no hacer ruido. (Entró de puntillas a la Mansión).
Estaba todo completamente oscuro, pero apenas cerró la puerta la luz se encendió de la nada.
Kagome: - ¿Inuyasha? (Estaba parado al final de las escaleras. Observándola desde lo alto).
Inuyasha: - ¿No crees que es algo tarde? (Dijo serio).
Kagome: - Si, supongo. (Sacándose los zapatos para no hacer ruido).
Inuyasha: - ¿Y se puede saber por dónde andabas?
Kagome: (Pensó en una excusa rápido) - Estaba con Sesshomaru. (Mintió. Aún No iba a decirle que sería su nueva secretaria. Quería que fuera una sorpresa).
Inuyasha: (Bajó las escaleras, un escalón a la vez) – ¿Segura? …No mientas. (Dijo acercándose a ella).
Kagome: - ¿Ehh…Pero qué dices? (Dijo nerviosa y volteó la mirada hacia otro lado).
Inuyasha: - Llamé a Sesshomaru y me dijo que no te había visto desde que nos fuimos de la fábrica. Así que volveré a preguntar… ¿Dónde rayos estabas? (Enojado).
Kagome: - ¡Y eso a ti que te interesa! (Lo empujó para alejarlo).
Inuyasha: - ¿Qué, "que me interesa"? Me preocupé por ti, porque tampoco atendías el teléfono.
Kagome: *¿Mi teléfono?* *Se debió haber quedado sin batería* (Pensó)
Kouga: - ¡Kagome! (Gritó, apareciendo de la nada) - Te tardaste mucho. ¿Fuiste a buscar los papeles que te pedí?
Kagome: - ¿Ehh? *¿Papeles?*…(Entendió al instante) - Ahhh, Si, si aquí los tengo.
Inuyasha: (Los miró desconfiado) - ¿No era que estabas con Sesshomaru?
Kagome: - Si… bueno NO, creo que me equivoqué.
Inuyasha: - ¿Te equivocaste? (Le preguntó apropósito).
Kagome: - Sí, me equivoqué, en realidad fui a buscar unos papeles y se me hizo algo tarde.
Inuyasha: - Ya veo. (Pretendió ingenuidad).
Kagome: - Ven vamos a tu cuarto Kouga. Ya mismo te los daré.
Kouga: (La siguió, dejando atrás a Inuyasha).
En el cuarto de Kouga…
Kagome: - Gracias, me salvaste. (Se sentó en la cama aliviada).
Kouga: - No hay de qué. Pero en verdad, ¿dónde estabas Kagome? Ya es muy tarde.
Kagome: - Estaba en la casa de Ayumi. Fui a hablar con ella y después de eso llevé a Ayame a su casa.
Kouga: - ¿Y por qué no le dijiste eso a Inuyasha? Esa bestia, se preocupa mucho por ti.
Kagome: - Es que no quiero que se entere aún de que seré su secretaria. Será una sorpresa.
Kouga: - ¿Seguirás con eso?
Kagome: - Claro. No me echaré para atrás ahora.
Kouga: - Como quieras. Sabes lo que opino al respecto.
Kagome: (Suspiró) – Como sea, mi decisión ya está tomada y ahora si me disculpas, me voy. Nos vemos mañana.
Kouga: - Que descanses.
Kagome: - Si Gracias, tú igual. (Se fue corriendo a su habitación y se recostó en la cama, quedando profundamente dormida).
