Perdonen por la demora, pero aquí estoy ^^ . Como siempre, gracias por los reviews. Ojalá les guste el cap.


¡Preguntas a discreción!

Todos los participantes que quedaban entraron a los camerinos, los encargados del vestuario y del maquillaje, entraron en acción.

Yoruichi; que llevaba puesto un traje, que se podría designar como sport; se sentó en una de las sillas al lado de Byakuya. Comenzaron a peinarla. Con un ojo abierto miraba de reojo al Capitán, esperando algún comentario acerca de la siguiente ronda. Como siempre, él estaba mudo, con un libro en las manos mientras dejaba que lo peinaran.

- ¡Eh!, pequeño Byakuya, ¿acaso no temes que te pregunten algo que no puedas rebelar? – le preguntó con una sonrisa realmente sarcástica. Al estilo Yoruichi.

- El shinigami volteó lentamente. – No – respondió en el acto sin dudas.

- ¡Ja! – Yoruichi rió. Después de todo, ella ya lo sabía. Y también, después de todo, era Byakuya, que otra respuesta tendría que esperar de él. "¿Tengo nervios?", eso jamás. – "De todas maneras tu pequeño secretito se rebelará cuando acabe la competencia, ¿no? pues como sea, te verás obligado. Además, no es nada del otro mundo, creo…" – pensó.


Por otro lado, Ulquiorra, en su camerino, ya estaba arreglado y listo para la siguiente etapa. Trató de imaginar qué clase de preguntas harían, pero la verdad era que no tenía ni la más remota idea.

Nunca había estado en un concurso ni nada.

De pronto, el "Otro Ulquiorra" le susurró algo al oído: "Orihime-san debe de estar con ese cuatro ojos, y tú, ¿en qué pierdes el tiempo? ¿Ah?". Intentó obviarlo.


Ichigo, que por cierto ya se le había pasado esa cara de estúpido que tenía hace algunos momentos, se estaba cambiando de ropa.

- "Al fin un traje normal" – había pensado al ver el polo y los pantalones colgados en el gancho.

Desde que la etapa anterior del concurso había comenzado, había tenido la cabeza, literalmente volando en otro planeta. Ahora, que no tenía a Rukia cerca, al menos por el momento, podía pensar con tranquilidad. Nunca habría imaginado que en algún momento sentiría tanta atracción hacia esa pequeña shinigami. Fue como un vuelco en sus emociones, como si se le abrieran los ojos y comprendiera finalmente lo que sentía. Sí, era definitivo, la quería y le encantaba que ella también sintiera lo mismo.

Pero, ¿Qué iban a hacer después de que el concurso terminara? ¿Las cosas entre ellos seguirían igual que antes? ¿Rukia seguiría viviendo en su casa? ¿Tendrían que contarle de su relación a Byakuya?

- Un momento, ¿qué relación? – dijo en voz alta. – No somos nada, bueno aún… "¡Ah, demonios!". –Ichigo se agarró la cabeza. – "Qué problemático es tener en tu camino a un hermano con complejo de padre que quiere asesinarte si le tocas un pelo a su hermana".


Rukia, en su camerino, se ponía el vestido que le habían dado. Faltaban exactamente un minuto y medio para que comenzaran a llamarlos.

Estaba más contenta de lo acostumbrado. Lo más seguro era que se debía a Ichigo. Las cosas habían cambiado un poquitín, y ella tenía la certeza de que lo hicieron para bien… ¿O no?

Bueno, jamás iba a olvidar cuando había pronunciado esas palabras "…moría de ganas por besarte allí, y muero por hacerlo en este preciso momento".

- Idiota descerebrado – dijo sonriendo.

La imagen de Byakuya corriendo con su zanpakuto liberada, detrás de Ichigo, se pasó por su mente.

Byakuya. ¿Cómo se lo iban a explicar a su Onii-sama?.

"Oh, oh". Problemas.


- Querido público - comenzó Yachiru – poco a poco se acerca el final de nuestro concurso, ¿Quién será nuestro ganador?, sólo es cuestión de esperar.

Maki Maki se acercó y le dio un papelito.

- ¡Oh! Maki Maki dice que no olviden de comprar sus deliciosas golosinas, sándwiches y todo lo que quieran en el puesto del onceavo escuadrón – dijo sonriendo. – Ahora sí, ¡comencemos con la siguiente ronda! Nuestro primer participante, mi queridísimo, lindo, bello y artísticamente sexy ¡Ulquiorra-cachito-chan!

El público aplaudió emocionadísimo. Uno, porque se morían de ganas, como todos, de saber cuales iban a ser las famosas preguntas que tal vez pondrían en aprietos a los concursantes. Y dos, porque se iban a enterar de muchas cosas, el chisme era la razón más importante.

- ¡Ése es mi chico! – exclamó Aizen. – ¡Demuéstrales a todos esos cómo es que se responden las preguntas al estilo de Hueco Mundo!

- "¿Qué estilo?" – pensó el Espada

- Ya, ya Aizen-chan, calmadito, ¿OK?. Bueno, a cada concursante se le formulará cinco preguntas, que deberá contestar con absoluta franqueza y lo mejor posible. De acuerdo a las respuestas que den, el jurado emitirá su voto y finalmente tendremos a tres finalistas, que se disputarán el primer lugar. Recuerden que no se aceptan cambios. – Yachiru abrió el sobre que tenía entre las manos. – Bien, Ulquiorra-cachito-chan, comencemos.

El público abrió bien los ojos, y sobre todo los oídos.

- Si tuvieras que irte a una isla desierta…

- "¿Por qué me tendría que ir a una isla desierta?"

- Y tuvieras que elegir a una persona que te acompañe y una sola cosa que llevar ¿A quién y qué llevarías?

- "Orihime-san" – dijo el "Otro Ulquiorra".

- ¿Eh?

- Si tuviera que elegir alguna cosa, sería mi zanpakuto. Y en cuanto a la persona, no necesito a nadie en lo absoluto – respondió tajantemente.

- Oh… - Yachiru intentó esbozar una nerviosa sonrisa.

- ¡Ésa es la respuesta perfecta! – gritó Aizen desde su lugar.

- ¡Qué kawaii eres Ulqui! Bueno ahora la siguiente. Si tuvieras que eliminar a alguien ¿Quién sería?

- "A ese cuatro ojos" – pensó en seguida. – Al Capitán de la Primera División, así la desorganización del Seireitei sería inminente y Aizen-sama lograría obtener lo que tanto desea.

Todos se quedaron pasmados ante la sincera respuesta del Espada.

- ¡Oye niñato albino! – el viejo Yamamoto le gritó desde su asiento. – Recuerda que soy uno de los jurados, así que más respeto. Además me bastaría un solo dedo para vencerte, que quede claro.

- Calma, calma Yamamoto Taicho – intervino Yachiru. – Es sólo una suposición. ¡Y ustedes mismos hicieron las preguntas! ¡No se quejen!

El viejo Yama se calló.

- OK, ya que nos hemos calmado, continúo. – Leyó la siguiente pregunta y soltó una risita. - ¿Con qué clase de pijama duermes?

-¿Quién es pijama? - preguntó el Espada. - "No recuerdo haber dormido con alguien que tuviera ese nombre".

- Pijama es la ropa que usas para dormir – dijo Yachiru riendo.

- Ah.

Ulquiorra dirigió una mirada seca a la mujer mayor del Jurado, mientras las chicas del público gritaban, ella le devolvió una con su típica cara de pervertida. Quién más que Kukaku podría hacer esa pregunta.

- En este concurso me han enseñado muchas cosas, desde qué es un calzoncillo, hasta lo que es bailar. Antes dormía con lo que tenía puesto, en realidad no importa en Hueco Mundo, pero desde el día en que nos dieron libre para ensayar la presentación del baile, y nos proporcionaron ropas para dormir en la noche, debo admitir que tengo una ligera tendencia hacia los shorts y polos holgados.

- ¡Kya! – volvieron a gritar las chicas, incluyendo a Kukaku.

(Imagínate a Ulquiorra con un polo sin mangas y un short, sin zapatos, sin medias, sin nada… que le moleste por supuesto ¿No se vería súper sexy, con hueco y todo?)

- ¡Ulqui-chan! Jamás te hubiera imaginado en pijama, te lo juro – dijo Yachiru entre carcajadas.

- No comprendo.

- Jeje, no importa. Bien, cuarta pregunta. ¿Cuál es tu película preferida y por qué?

- El Señor de los Anillos, los Orcos son supremos.

- ¡Nya!, los Orcos son kawaii – comentó Yachiru – bien, y finalmente. ¿Existe alguna persona que sea lo suficientemente especial para que tú, un Espada, pelearas y ofrecieras tu vida por ella?

Todo el público se quedó en pausa, observando atentamente a Ulquiorra. Incluso el jurado se quedó estático para escuchar su respuesta.

Sería algo extraordinario que dijera que sí. Después de todo, era uno de los Espadas más poderosos de Hueco Mundo, y era catalogado de "malo-malito". Que él quisiera a alguien, sería como descubrir petróleo en tu jardín, es decir, algo sorprendente e inusual.

Sólo un nombre pasaba por la cabeza de Ulquiorra.

- "Joder, ¡Qué Aizen-sama, ni Aizen-sama! ¡Que ese idiota explotador se vaya a la Cochinchina!" – le susurró el "Otro Ulquiorra" – "Anda, dilo, es muy fácil pronunciar su nombre. O-R-I-H-I-M-E. Dilo de una buena vez".

- Orihime-san – respondió Ulquiorra cerrando los ojos.

El público emitió un "¡Oh!" prolongado al escuchar la respuesta.

Inoue, que estaba sentada al lado de Urahara e Ishida, subió la mirada y tragó saliva. Por primera vez en su vida, había escuchado salir de los labios del Espada, una palabra con sentimiento.

Lo sintió.

Le gustó.

- "¡Ay!, maldición" – pensó Ishida.

- Pretendientes de Hueco mundo, ¿eh? – comentó Urahara.

Nadie lo podía creer. Aizen se quedó literalmente imbécil ante la respuesta de su representante.

- ¡Kya!, Ulqui-chan, eso fue muy lindo de tu parte – le dijo Yachiru – OK nuestro jurado está calificando.

Lo de "calificando" no era exactamente lo que hacían, sino tener la bocota bien abierta y los ojos pegados, como con goma, al Espada.

- Gracias, puedes retirarte a los camerinos Ulqui-cachito-chan – dijo la contenta de Yachiru. – El que sigue es ¡Ichigo-chan!.


Continuará...

* Comentarios de la autora entre paréntesis.

Lo siento, no lo puedo evitar, quiero que la tonta de Inoue se quede con Ulquiorra. Nyaaaaa!!

Gracias por leer.