Disclaimer: Había una vez una mujer que escribió unos maravillosos libros de fantasía que la hicieron famosa y rica. Esos libros llegaron al corazón de muchas personas en el mundo, y esa persona, damas y caballeros... No soy yo. (suspiro) Todo pertenece a JK Rowling y a Warner BROS.
Reunión de Mortífagos
Sirius abrió los ojos cansadamente, el día de ayer se habían mudado a su nueva casa y fue un día realmente cansador, aún cuando la magia hizo mucho por ellos... reformulo, aún cuando la magia hizo todo por ellos.
Sirius se dio una vuelta en la cama y enterró su rostro en a almohada. A pesar de querer seguir durmiendo, su mente ya se encontraba despierta y no podía volver a su plácido sueño.
Sirius gruñó de una manera muy similar a la de un perro.
Volvió a darse una vuelta en la cama, quedando con la espalda apoyada en esta. Su vista estaba fija en el techo de su habitación y sus oídos captaban algunas voces en la cocina. James, Remus y ¿voces femeninas?
Con un quejido de flojera, se arrastró al baño para ducharse. Media hora después ya se había hasta peinado, acción de no menor importancia ya que se trataba de Sirius Black.
-Buenos Días, Damas – dijo Sirius entrando a la cocina, en donde estaban todos desayunando.
-Hola Sirius – contestaron Anna y Lily con enormes sonrisas en sus labios.
-¿Qué opinan de la casa? – les preguntó Sirius sonriéndoles, ignorando las miradas de odio que le regalaban sus amigos. '¿Por qué Sirius tendía a coquetear con sus novias?'
-Maravillosa – dijo Lily.
-Adorable – dijo Anna sonriendo - Es hermosa.
-James, Remus – exclamó Sirius – no había notado que estaban aquí.
-Ya nos dimos cuenta de eso, Padfoot – dijo James levantando una ceja, lo que hizo que Sirius sonriera aún más.
-¿Sirius? – se escuchó una voz en el comedor.
El rostro de Sirius se iluminó al oír esa voz, y salió corriendo de la cocina, todos lo miraron sonriendo.
-Sirius esta atrapado – murmuró James.
-Completamente, Prongs, completamente – dijo Remus.
-¡Lena! – gritó Sirius entrando al comedor.
-¡Sirius! Que alivio, ya pensaba que me había aparecido en la casa de otro mago – dijo Hermione con una mano en el corazón. Cambió rápidamente su cara de preocupación a una de alivio y luego a una de alegría - ¿Cómo estás, amor?
-En este momento, muy bien – dijo Sirius, dándole un suave beso en los labios - ¿y tú?
-Muy bien, también – dijo Hermione dándole otro beso a Sirius. Sirius pasó sus brazos por la pequeña cintura de Hermione y la acercó a él. Simplemente se quedaron abrasados.
-¿Nos podemos quedar así para siempre? – preguntó Sirius feliz de tener a su novia entre sus brazos, ya que por muy posesivo que sonara, le gustaba tenerla junto a él, poder abrazarla, poder decir que era de él.
-No, Sirius – dijo Hermione mirándolo hacia arriba.
-¿Por qué? – preguntó Sirius algo asustado.
-Porque tengo hambre y quiero ir a desayunar – le respondió riéndose Hermione.
-¡Desayuno! – dijo Sirius abriendo los ojos - ¿Cómo lo he olvidado? – dijo asombrado - La comida más importante del día, por lo que debe contener leche, cereales, tostadas y unos waffles no le vendrían mal a mi desayuno rico en...
Hermione alzó las cejas al ver a Sirius entra a la cocina ensimismado hablando sobre desayunos (y porqué era la comida más importante del día... y sobre todo, que debía tener su "liviano" desayuno.)
-Buenos días chicos – dijo Hermione mientras entraba a la cocina detrás de su novio.
-Buenos días, Lena – dijeron todos menos Sirius, quien seguía hablando solo sobre los desayunos.
-¿Cómo has estado? -le preguntó Lily a Hermione.
-Bien, bueno, tú sabes, lo mejor que se puede estar viviendo bajo el mismo techo de Lucius – respondió Hermione de buen humor.
-¿Algo nuevo? – preguntó Remus, claramente refiriéndose a los rumores de mortífagos.
-Richard va a realizar una fiesta de gala – dijo Hermione mientras intentaba buscar alguna naranja para hacer jugo... por alguna razón no tenía deseos de meter pedazos de calabaza en la licuadora. Pensándolo mejor, ni siquiera sabía si tenían licuadora. Hermione se detuvo a pensar eso con una naranja en la mano.
A esta frase Sirius dejo de hablar sobre el café bien caliente con galletitas con chips de chocolate, para centrar su atención en su novia.
-¿Sí? – preguntó Remus.
-Oh, sí. Al parecer todas las grandes familias de mortífagos están invitadas -continuó Hermione alejando sus pensamientos de las licuadoras y volviendo a la mesa con una naranja en su mano – y, aunque menos importantes, tengo otra noticia: Marcus Flint hizo su primer hechizo.
Remus la miró extrañado.
-Menos importante... se me hace a "insignificante" – dijo James alzando las cejas.
-¡¿Qué?! Probablemente se vuelva mortífago cuando crezca... con esa familia que tiene – Hermione murmuró la última frase.
-Repite eso... – dijo Sirius.
-¿Qué Marcus probablemente se vuelva mortífago? ¿Cómo te extraña eso? -preguntó Hermione mirando a su novio.
-No, eso no – dijo Sirius.
-¿Es por qué hablé en contra de su familia? ¿Te agradan? – dijo aún más extrañada Hermione.
-¡No! Lo de la fiesta – dijo Sirius ya exasperado.
-Ah... Tienes que explicarte mejor, amor – le dijo Hermione con aire de sabelotodo – Dije que Richard va a ser el anfitrión de una fiesta de gala. Y extrañamente casi todos los invitados son mortífagos... o sino tienen familiares mortífagos. Bueno, en fin, el punto es que es una fiesta del lado oscuro. No sé en realidad cual es el motivo de la fiesta, pero debe ser para jactarse de su poder o algo así... típico Malfoy.
Todos la miraron. Esa era una frase extraña proveniente de una supuesta Malfoy.
-¡¿Qué?! No es como si ustedes nunca hubieran pensado eso – se defendió la chica "Malfoy".
Las miradas continuaban sobre ella, lo que la estaba poniendo nerviosa, y como consecuencia, sus mejillas se comenzaron a tornar rojas.
-No es como si fuera una Malfoy – dijo mirando hacia otro lado, para no seguir poniéndose roja. No le resultó.
-No sé... aún me es difícil pensar eso de que no eres de aquí... – dijo James – no me acostumbro a la idea.
-Sí, es algo extraño – dijo Anna.
-Pero no te preocupes, aún no pareces una Malfoy – le dijo Sirius, lo que la tranquilizó – tu pelo tiene pigmentos.
Hermione le lanzó una mirada asesina.
Unos minutos después todos se encontraban sentados comiendo y riendo.
-¿Y? ¿Qué opinas del nuevo modelo de escobas, James? – preguntó Sirius al chico de anteojos.
-Bueno, pues creo que es espectacular, alcanza en unos pocos segundos una velocidad impresionante, mucho mayor a los modelos anteriores – dijo James con brillo en sus ojos.
Hermione los miró y giró los ojos... el quidditch realmente la estaba persiguiendo. Se levantó a poner más agua en su taza.
-Vi una en el callejón Diagon el otro... – dijo Sirius, pero fue interrumpido por un quejido y el sonido de la cerámica al romperse.
Sirius rápidamente dirigió la vista hacia el ruido y se apresuró al lugar en donde estaba su novia.
-¿Lena...? – preguntó Sirius, preocupado, acercándose a ella, pero se detuvo rápidamente al notar que la chica se sostenía el antebrazo con fuerza, respirando profundamente.
Hermione miró a todos los chicos, sentía como su antebrazo quemaba, se mordió el labio y dirigió su vista hacia Sirius. Abrió la boca para hablar, pero se dio cuenta que no sabía que decir. Miró hacia el suelo, la marca quemaba con más fuerza. Volvió a levantar el rostro y vio la preocupación en el rostro de Sirius, y en el rostro de los demás.
-Lo siento – murmuró algo débil – debo irme – dijo. Le dio una última mirada a Sirius a manera de disculpa y desapareció. Momentos después de la desaparición de la chica aún nadie se movía. Todos estaban sumidos en sus pensamientos. Pensando en lo mucho que Hermione sacrificaba por ellos, por todos, y en lo mucho que se arriesgaba.
Sirius se encontraba todavía de pie, preocupado a más no poder por la seguridad de su novia, sintiendo un horrible nudo en la garganta al saber que no podía hacer nada por ella.
Hermione apareció en su habitación, rápidamente tomo su capa negra y la máscara blanca, se las puso encima de su atuendo y desapareció.
Unos segundos después Hermione apareció en una casa, el olor a polvo azotó su nariz a través de la blanca máscara. Las cortinas estaban todas cerradas, por lo que aún cuando el sol alumbraba con mucha intensidad en el jardín, adentro de la casa sólo había sombras, una tenue luz viajaba a través de los pasillos, aquella era la única indicación de que era de día. Muchas figuras encapuchadas ya se encontraban allí.
Caminó hasta una gran habitación en donde los mortífagos se encontraban formando un gran círculo, se abrió paso hasta lograr tener una buena vista de lo que fuera a ocurrir. En el centro, majestuoso dentro de su maldad, se encontraba Quién-No-Debe-Ser-Nombrado. Sus ojos eran de color rojo, su piel era pálida, una palidez extrema, que más que un tono pálido, era un color blanco, sus facciones tenían el aire de una sierpe, pero aún mantenían predominancia humana.
El silencio duró unos minutos más, mientras los demás miembros llegaban en un periodo de tiempo razonable, como lo había expresado anteriormente el Señor Oscuro, muy caro lo pagarían aquellos que llegaran tarde a las reuniones, y aún más tarde aquellos que no llegaran, pues a pesar de estar todos enmascarados, el Señor Oscuro reconocía a los que llegaban y notaba la pérdida de alguno de sus mortífagos.
-¡Vamos Creciendo! ¡Vamos creciendo en número y en poder! – comenzó a decir el Señor Oscuro. El silencioso ambiente era tan tenso que podría haber sido cortado por una navaja – Por fin todo lo que nos pertenece será nuestro, todo lo que esos sucios sangre sucias han clamado como suyo volverá a nuestras manos, yo soy el poder, y el poder lo es todo, y yo les doy poder a ustedes, el poder de destruir lo que los muggles han creado, el poder para destruir a los muggles. Estamos volviendo a los buenos tiempos, aquellos en que los magos eran reconocidos por lo que son: los más poderosos, los que merecen poseer todos los bienes de la tierra, pero para ello, debemos matar a todos aquellos sangre sucia que se creen iguales a nosotros, y a todas aquellas desgracias para los magos: aquellos magos que aún poseyendo sangre pura se han rebajado a tratar con muggles, se han ensuciado, y no sólo a ellos, ¡si no que nos están ensuciando a nosotros! Todos, todos deben ser aniquilados – dijo alzando más la voz en la última frase.
Hermione escuchaba el discurso, y de no ser por la máscara, todos los demás mortífagos hubieran notado como alzaba las cejas ante el discurso del Señor Oscuro. Y tomó todo su autocontrol no reírse ante la frase "debemos matar a todos aquellos sangre sucia...".
-¿Qué va a hacer Voldemort? ¿Suicidarse? ¿Auto-lanzarse un avada kedavra? – pensó Hermione – por favor... qué tontería...
Hermione salió de su fantasía sobre Voldemort lanzándose cruciatus y retorciéndose de dolor... provocado por él mismo... y volvió a la realidad al escuchar algo de su interés.
-El próximo ataque va a ser en tres días: atacaremos el Callejón Diagon, así todos sabrán de nuestro poder, nadie dudará que nosotros somos los que mandamos, en nosotros se encuentra el futuro. Causaremos temor, el terror se infundirá en sus estúpidos corazones, y a nosotros esa arma nos servirá para alcanzar la gloria y las riquezas.
-Tres días –pensó Hermione – necesito avisar a la Orden pronto... o será muy tarde como para hacer algo.
-Sólo 15 de nosotros irán a esta misión, yo los elegiré personalmente – dijo Voldemort menos exaltado que en el discurso, pero con la voz fuerte y firme.
Luego de otros veinte minutos en los que Voldemort hablaba egocéntricamente de él y de su poder, y de los sangre sucia y lo bajo que eran (una gran contradicción según Hermione), la reunión terminó. Todos los mortífagos salieron de la sala y las puertas fueron cerradas, ya una vez afuera de ella, pero aún en la casa una parte de ellos desapareció enseguida mientras otra parte se sacó las máscaras para hace vida social.
Hermione decidió quedarse para poder ver si habían nuevos mortífagos. Luego de una primera vuelta sin ver a nadie nuevo, Hermione pensó en retirarse de ahí. El aire sobrecargado de polvo le ahogaba.
Desde su lugar Hermione escaneó rápidamente el lugar, pero sus ojos se cruzaron con otros negros que la miraban intensamente. En el primer segundo Hermione se sintió intimidada ante la penetrante mirada, pero luego sintió un nudo en la garganta al ver de quién se trataba.
-Snape... –murmuró levemente.
Ya había cometido el error... cómo no lo recordó a tiempo. De pronto se sintió culpable por el joven Slytherin. Ella sabía que cometería el error de convertirse en mortífago, pero lo olvidó completamente. ¿Cómo pudo olvidar algo tan importante cómo eso? Debería haberlo impedido.
Severus Snape se comenzó a acercar a Hermione, sin despegar su vista de la de ella. Hermione se mantuvo altiva, sin mostrar todas las emociones que sentía en el momento, toda la culpa y el remordimiento... Hermione pensó que esa culpa nunca la dejaría.
-Helena Malfoy – dijo Snape al llegar hasta ella – pensé que siendo la buena chica Gryffindor que todos conocíamos nunca te iba a encontrar aquí.
En su sonrisa se formó una sonrisa burlona.
-¿Saben tus amigos a qué te dedicas en tu... tiempo libre? – le dijo Snape.
Pero se equivocó, cualquier culpa que hubiera sentido se acababa de desvanecer.
-¿Qué puedo decir? – dijo Hermione fingiendo inocencia – Es mi hobby favorito. Cuando era pequeña en vez de jugar a la mamá y al papá yo me dedicaba a jugar a la mortífaga malvada psicótica asesina. ¿Quieres jugar conmigo? – le preguntó apuntándolo con la varita.
-¡Qué carácter! El de una leona, muy gryffindor, Malfoy, muy gryffindor – dijo Snape con la misma sonrisa burlona que Hermione detestaba en Lucius. Aquella sonrisita le hacía desear hechizar al mago enfrente de ella hasta que sus músculos faciales ya no fueran capaces de articular sonrisa alguna. Hermione abrió la boca para lanzarle algún ácido comentario a Snape cuando fue interrumpida.
-¿algún problema? – preguntó Lucius Malfoy.
-Lucius – dijo Snape a modo de saludo.
-Ninguno, Lucius, todo está bien – le dijo Hermione a Lucius sin sacar la mirada asesina de Snape.
-Perfecto, – dijo Lucius. Se produjo un silencio incómodo. – bueno, nos tenemos que ir, Helena. Adiós Severus.
-Adiós Lucius. Adiós Helena.
-Adiós Severus – se despidió Hermione con una sonrisa sarcástica.
Segundos después Hermione se encontraba en la Mansión Malfoy. A su lado se erguía casi amenazante Lucius, Hermione de pronto se sintió pequeña. Lucius era notablemente más alto que ella, tenía casi la altura de Sirius. Pero al contrario de Sirius, quién le infundía protección, Lucius le infundía temor, que por supuesto, intentaba no mostrar.
-Bueno, debo ir a...
-Madre te espera en tu habitación – la cortó Lucius.
Hermione miró a Lucius, tratando de descubrir alguna emoción en su semblante, pero en ese momento había puesto su "máscara Malfoy", y en esos momentos, Lucius no era más que una estatua, su cara no mostraba nada, era impenetrable.
Hermione reprimió un suspiro y se dirigió a su habitación. A pesar de todo el tiempo que llevaba viviendo en esa casa, aún le eran extraños los pasillos y aún dudaba sobre donde doblar. Luego de confundirse tres veces de pasillo, logró encontrar el pasillo correcto.
Finalmente llegó a su habitación, respiró profundamente tres veces antes de entrar en su habitación. Como Lucius había dicho, en ella se encontraba Leonor Malfoy. Leonor no se dio cuenta de la entrada de su hija adoptiva, se encontraba sumida en sus pensamientos.
Hermione se sorprendió de sobremanera al ver como sus ojos se tornaban húmedos, llorosos. Leonor miraba hacia el frente, la vista desenfocada. En sus manos tenía un pequeño prendedor con esmeraldas. Hermione sabía a quién le pertenecía, pues Leonor le había contado: le pertenecía a su hija, a la verdadera hermana de Lucius, a la chica de Beauxbatons que falleció... quién fue asesinada, sin premeditación, en un ataque...
Sintió compasión a la mujer, y se preguntó si ella sería la única mujer de las grandes familias que tenía reales sentimientos, no aquellas máscaras ficticias que fingían ser...
Trató de imaginarse como sería ser ella, y de pronto se vio atrapada en aquella pieza, sentía como si estuviera en una prisión perpetua, como si su vida fuera su prisión. Aquella mujer se encontraba atrapada en su vida, no conocía la libertad, era la simple marioneta de su marido, una hermosa mujer para exhibir en las fiestas, pero si ella moría... podría ser rápidamente reemplazada por otra. Ese pensamiento era desesperanzador y le provocaba un vacío que la ahogaba...
Hermione tragó saliva trabajosamente, sus sentimientos la traicionaba, sus ojos se estaban tornando vidriosos. Salió de la habitación, y respiró profundamente muchas veces, para olvidar ese sentimiento de claustrofobia que la había embargado. Volvió a entrar a la habitación, ésta vez ruidosamente. Para cuando volvió a mirar a Leonor, ésta, para su desesperación, había puesto una falsa sonrisa... había vuelto a las máscaras... así funciona su mundo, pensó Hermione, y no puedo hacer nada ni por ella ni por las demás en su misma situación.
-Helena, mañana iremos al Callejón Diagon, a una hermosa tienda a ver a una diseñadora quién te confeccionará el traje. En una hora estará listo – dijo Leonor.
-¿A qué hora partiremos? – preguntó Hermione.
-Justo después de almuerzo, mandaremos a confeccionar tu vestido y volveremos a acá, para que te preparen para el baile, querida – dijo Leonor con una sonrisa – tienes que verte preciosa – se produjeron unos segundos de silencio -... como una Malfoy... – murmuró.
Leonor pasó por el lado de ella y salió de la habitación.
-Sí – pensó Hermione – como una Malfoy, supongo que eso incluye la máscara – suspiró.
Hermione se recostó en la cama, mirando hacia el alto techo, por unos segundos de pura bendición, su mente quedó en blanco, por su mente no pasaba ningún problema. Simplemente se dedicó a sentir la suavidad de la cama, el aire frío en su piel, el leve olor a lavanda de su habitación, la luz que entraba por su ventana. Sus ojos se cerraron por el placer de sentir todos sus sentidos abiertos a los estímulos, sintió tranquilidad.
Hermione salió de su estado de nirvana cuando un pensamiento saltó en medio de su mente: ¡la reunión!
Abrió repentinamente los ojos y la sonrisa se le borró de los labios.
Debía avisarle a Dumbledore sobre el ataque en tres días.
Hermione sabía que no podía salir de su pieza, ya que la iban a ver cada media hora, le preguntaban si deseba algo, y luego se iban.
Decidió irse en la noche, a medianoche iría al cuartel general.
Dieron las doce en el gran reloj del hall de entrada, su sonido retumbó hasta la pieza de Hermione, quién se encontraba con pijama, y con una capa encima. Tomó un puñado de polvos flú, estaba segura que tenían un registro de si alguien se aparecía o desaparecía en la Mansión Malfoy... No se iba a arriesgar.
-Pero es necesaria una reunión de emergencia, profesor – dijo Hermione siguiendo a su ex director a través de los cuarteles de la Orden.
-Dumbledore, no profesor, Dumbledore – dijo el ex director a la joven.
-Ese no es el punto, señor – dijo Hermione, cambiando el "profesor" por el "señor", ya que se sentía incómoda al tratar a su antiguo director por su nombre.
-¿Cuándo? – preguntó suspirando el director de Hogwarts.
-Ahora – dijo Hermione, con voz firme y segura.
-Está bien – se rindió Dumbledore. Hermione le miró incrédula, y luego, satisfecha.
Una hora después se encontraban algunos miembros de la Orden en la sala de estar, cómodos en los sillones, conversando en voz baja.
Uno de ellos era James Potter, quien se encontraba durmiendo sobre un sillón, muy cansado. Sirius Black, su mejor amigo, lo picaba con un palito de madera (transfigurado a partir de una piedra que Sirius había encontrado) James se movía con cada golpe del palito, lo que causaba risas en el joven Black.
-Sirius, déjalo – le susurró Lily regañando a Sirius.
Sirius la miró con la cara más triste que puso poner, lo que resultaba una vista bastante enternecedora, capaz de derretir los corazones más fríos (habían ciertas excepciones a esta regla, claro está, pero Lily no era una de ellas... Severus era claramente una de aquellas excepciones)
-No, Sirius – dijo esta vez menos segura. Sirius le volvió a dirigir una de sus miradas a lo que Lily tiró los brazos al aire - ¡Vale! Haz lo que quieras... siempre lo terminas haciendo – murmuró al final y se volvió hacia Remus, quién charlaba con Anna sobre un libro de Encantamientos recién publicado.
Sirius sonrió orgullosamente y siguió molestando a James, quien finalmente se despertó y miró a Sirius con odio. Peter los miraba y se reía de sus amigos. Sirius iba a comentar algo con Peter cuando Albus Dumbledore entró a la sala seguido por Hermione.
Todos guardaron silencio, la mayoría de ellos dirigiendo la vista hacia Hermione, quién se encontraba muy seria.
-He pedido a Dumbledore – dijo con algo de esfuerzo – que convocara a esta reunión porque en tres días más habrá un gran ataque en Callejón Diagon, para causar temor en la población. No podemos dejar que pase ello, ni que muera toda la gente que se encuentre en el Callejón Diagon en ese momento.
Hermione dijo todo lo que había escuchado en la reunión de mortífagos. Al terminar todos comenzaron a murmurar entre ellos y a preparar bocetos de estrategias.
Hermione, sabiendo que debía irse pronto corrió hacia Sirius y lo besó suavemente. Sirius, aliviado de verla a salvo, la abrazó con fuerza, su corazón latía rápidamente. No la quería dejar ir...
-¿Cómo estás? ¿Estás bien? – le preguntó Sirius seriamente, algo no muy común en el joven Black.
Hermione, quién tenía el rostro enterrado en el pecho de Sirius asintió varias veces.
-bien – dijo Sirius, acariciándole el pelo a su novia. Su novia... Sirius la abrasó con más fuerza.
Hermione también lo abrazó, pero sabía que tenía que llegar a su habitación antes de que alguien fuera a ella y no la viera durmiendo. Debía irse. Miró a Sirius a los ojos y le sonrió levemente. Se paró en la punta de sus pies y le dio un beso.
-Buenas noches, Sirius – dijo Hermione.
-Buenas noches, amor – le respondió Sirius.
Hermione llegó esa noche a su habitación con una gran sonrisa en su cara. Esa sonrisa que sólo podía ser producida por Sirius. A pesar de todo, a pesar de estar en medio de una guerra, a pesar de ser mortífaga, Hermione estaba feliz con su vida... tenía a Sirius.
¡Hola!
Mmm... mi plan malévolo para conquistar el mundo (no, no ése... pero otro plan malévolo) fue descubierto por muchos de ustedes... mmm... no debería REPITO no debería haber puesto ese pequeño párrafo, pero se me escapó... ¬¬
En fin, a pesar de mi obviedad, espero (sí, la esperanza es lo último que muere) sorprenderlos con el fin de ese "insignificante" enredo de Hermione.
En fin: aquí están las contestaciones a los Reviews!
Herms Malfoy: Dos semanitas... eso es lo que había dicho de un principio ¿no? Espero que no lo hayas considerado mucho (espero!) ¬¬ tú. Fuiste la primera en descubrir. Mi. Plan. Malévolo... ¬¬ ¡besos!
Alejandra13: Hola! ¡Si! Todas queremos un Sirius... absolutamente todas... y la que no... está loca. ¬¬ mi plan malévolo no debía ser descubierto! Mala, mala, mala T.T Muchos Besos!
Sayuki-chan: No te voy a responder por una cuestión de orgullo... ¿es que fui tan obvia! ¬¬ jeje me despido un poco frustrada x q descubriste mi plan malévolo... besos!
Drake Malfoy: Hola! Gracias!!!! Ya, cómo que esto me esta alterando T.T ¿fue tan obvia? Y pues que no te has pasado de listo... de hecho, demasiado listo me salió el niñito, jeje grax por el review, muchos besos!!!
Ophelia Dakker: Jajajajaja se viene!!!!
Blakis Girl: Hola! Tú! Te haces llamar mi amiga y conocerme bien! Hasta ahora casi todos han adivinado (mirada maligna a los demás reviewrs, especialmente a Drake Malfoy... chico listo él.. me descubrió todito mi plan...) Bueno, no puedes estar más equivocada sobre el futuro cercano de mi historia, pero la buena noticia es que cuando suceda, al menos te vas a sorprender (otra mirada maligna a Drake) muchos besitos!!!!
Piccolina07: Hola amiga!!!!! Pues luego de dos semanitas, he aquí el capítulo 21!!! Jajajajaja espero que te haya gustado ¿eh? Y el matrimonio, pues no te puedo decir! ¿Cuál sería la gracia si et lo dijera? ¿no? Jeje, pero de que se viene un matrimonio, se viene, jeje (mirada malévola) Muchos besos!!!!
Ayda Merodeadora: Hola! Wow, 4 HORAS! (¡ídolo! Jajajajaja pobre de tus ojitos, que yo también hago mis maratones de fanfictions y después o me duele la cabeza o me molestan los ojos, Jajajajaja espero que no te haya pasado nada – que una amiga se leyó mi fic en la noche y para que te digo cuan rojos tenía los ojos al otro día, la niñita, Jajajajaja) Besos!!!!
Sara Fénix Black: ¡Hola! ¿Cómo estás? Gracias! (Belle llorando) verdad que no hay problema con lo del pavo... es que mis amigas ya me han regañado por tanto pavo! Que parece que no les gustó mucho... Pero es mi fic! (Belle haciendo pucheritos) ¬¬ otra más que descubrió mi plan malévolo... ¿era tan obvio?. ¡Besos!
Aiosami: Hola! Oh! Muchas, muchas, muchas gracias! Sobre todo por apreciar lo del pavo! (para más información, leer el review anterior!!!) y lo de la "pelea", jejejeje ¿a qué no son adorable .) Que comes que adivinas, jeje... sí, tus sospechas sobre algo con los Gale, son ciertas... Y sobre Peter... se revelará en un futuro no muy lejano, muajajajaja.- Besos!!!
Miss Lestrange: Hola! Gracias! No planeo abandonar el fic, así que se eso no te preocupes!!!! Besos!
Minah19: (Belle reverenciando!) wow! Toda la tarde leyendo mi fic! . Oh! Muchas gracias, de verdad, ¡me pusiste en tus favoritos! Que linda! ¿nunca había leído un Sirius / Hermione? ¿verdad que suena extraño? Es que la primera vez que leí uno me extrañé muchísimo, lo encontraba... raro, como que nunca había pensado en esa pareja, y bueno, yo terminé escribiendo una, Jajajajaja Besos!
Ann Potter: Hola! Pues, has adivinado! Estás entre aquellas personas que adivinaron mi plan malévolo! Para la orden tienes que ir al grupo de msn: httppuntogroupspuntomsnpuntocom/pottercia y ahí te haces participantes y luego vas a la sección de religión Siriusana, ahí lo explican todito. ¡Suerte con eso! Y besos!
Luna-Wood: Jajajajaja sí que han cambiado los personajes desde el capítulo 4 ¿no? Jeje y pues, obviamente te entiendo lo del review corto, que a mi también generalmente mi madre me regaña por estar leyendo fics en vez de estar haciendo mi tarea... pero es que los fics son simplemente adictivos... . y sobre el plan, pues házmelo saber y yo te digo si estas en lo cierto o no. Besos!
Steffy Potter: Wow, tu primer Sirius / Hermione... suena algo extraño la primera vez que ves uno ¿no? Bueno, al menos a mí me pareció así. Jajajajaja no te preocupes! No planeo abandonar el fic! Que hasta yo me sorprendo con las cosas que salgo, así que quiero saber que voy a hacer luego, Jajajajaja Muchos besos!!!!!
Elena Potter: Hola! Wow, muchísimas gracias! Jajajajaja y no te preocupes, que ya me he mandado mis horas filosofando sobre mi fic, para poder pensar como planear que todo quede medianamente coherente (que con estos enredos del tiempo, esta bien difícil eso de la coherencia). Pues, no te puedo decir si va a volver al futuro, o sea, ir al futuro, no puede volver a algo que no ha pasado... ¡ves a lo que me refiero! Esto de los tiempos verbales me marea! Mmm... si te puedo decir... pero no quiero... bueno! Te lo diré! (soy mujer de poca voluntad, lo sé, lo sé ¬¬) Pues, no va / vuelve al futuro, pero no te puedo decir nada más, x q eso es de poca importancia pero se va a saber al final. Besos!
Marian Salazar: nooooooooooo!!!!!!!!!!!! Tu también descubriste fácilmente mi plan malévolo!!! Es que estaba tan obvio! ¿dónde esta la inocencia en estos días! Es que todos se imaginan lo peor! (Belle frustrada) Bueno, en fin, sobre la rata- traidora- que- valdría- más- la- pena- como- comida- de- Nagini no te lo puedo decir!!!!! Es que es algo que se va a saber en un futuro próximo (si es que mis cálculos están bien). Muchísimas gracias por tu review!!! Besos!
.: hola niña! Mira, que no voy a decir tu nombre, ya que te pusiste como anónima, jeje pero te doy una pista CF??? Jeje sobre nuestro fic, pues ojalá que resulte, pero lo veo medio difícil, muchos besos! Y cuídate, mujer!
Eso fue todo, nos vemos en dos semanas. Espero que les haya gustado el capítulo. Cualquier comentario me lo dejan en los Reviews.
Isabelle Black
(p.s. si quieren leer mis desvaríos múltiples, vayan a wwwpuntolivejournalpuntocom/users/isabelleblack ) besos!
