Capítulo 21. Keryon.

-CLARKE-

- Clarke, despierta tenemos cosas que hacer- esa voz, con la que quería despertarme todos los días de mi vida -Voy...- logré decir. Desde que estoy en TonDc he de decir que descanso más que en Camp Jaha, es todo más tranquilo y si, sé que es difícil de creer dado que nada nunca es tranquilo. Echaba de menos a Raven, Jasper, Monty y mi madre, pero no echaba de menos estar ahí.

Me levanté, no sin antes dar un rápido y corto beso a Lexa, quien estaba sentada en el borde de la cama poniéndose sus botas. -¿Estás lista?- me preguntó cuando pasé delante de ella para vestirme, asentí -La cena ayer... Lo siento- Lexa negó -Se hará hoy, espero que Kane y tu madre sigan por aquí- le dediqué media sonrisa.

Ayudé a Lexa a ponerse la armadura, sabía que podía hacerlo sola, pero se dejaba ayudar, cosa que agradecía. Salimos de la tienda -¿A dónde vamos?- pregunté -A ver a Bellamy, tenemos que explicarle lo que va a pasarle, aunque ya lo sepa, es un ritual- me paré en seco -Lexa, yo, no puedo...- se giró- Clarke, tienes que ser fuerte, debes hacerlo, lo haremos juntas- agarró mi mano, cosa que nos pilló por sorpresa a ambas, nunca lo había vuelta hacer desde que anunció nuestro inesperado matrimonio ante el pueblo. Sin soltarnos la una a la otra bajamos hasta la mazmorra, antes de entrar ella me preguntó -¿Estás bien?- asentí, debía hacerlo.

Bellamy estaba sentado contra la pared, a penas podía verle por la ausencia de luz y la suciedad que tenía -Clarke...- dijo el, ni siquiera respondí, sólo le miré, él hizo un amago de levantarse pero entendió que mi mirada no era especialmente cordial -Clarke...- me dijo Lexa '¿¡Lo tenía que hacer yo?!' '¡MIERDA!' grité para mis adentros. Apreté la mandíbula y miré a Lexa, ella sabía que no era plato de buen gusto pero aún así me hizo hacerlo, debía ser fuerte. -Sabes que va a pasar- comencé- Los familiares de las personas a las que...asesinaste...-no pensé que pronunciar unas palabras pudieran doler tanto- irán haciendo cortes sobre tu cuerpo, finalmente la comandante te quitará la vida si los cortes no lo han hecho- Bellamy, quien tenía la mirada perdida en otro punto que no éramos nosotras mientras le hablaba me miró fijamente a los ojos -¿Y vas a dejar que lo haga Clarke? ¿Después de todo vas a dejar que esta PUTA se salga con la suya?- '¡¿Que le ha llamado?!' me acerqué a el con toda la ira que podría albergar en mi interior y le pegué un puñetazo en la cara - ¡TU HAS BUSCADO TU PROPIA MUERTE!- seguía pegándole -Clarke...- oí detrás mío, no le hice caso- CLARKE- seguía pegándole- ¡CLARKE, BASTA!- sentí unos brazos que me apartaban de Bellamy -¡ERES UN IDIOTA!- le grité mientras me llevaban escaleras arriba, Bellamy quedó tirado en el suelo -¿Se puede saber que ha sido eso?- era Lexa, junto a los guardias me habían llevado arriba.

Salí corriendo hacia la tienda, Lexa me siguió pero andando. Cuando llegué grité, no podía guardármelo más -¡JODER!¡JODER!-repetía una y otra vez. Mis piernas perdieron las fuerzas y caí al suelo, mis lágrimas no paraban de caer sobre mis mejillas. Lexa entró en la tienda, cuando se dió cuenta de que estaba en el suelo se arrodilló a mi lado- Clarke, levanta...vamos- con su ayuda logré ponerme en pie, agarrándome de los brazos y apoyándome en ella logró llevarme a la cama, donde me tumbé ella se sentó a mi lado. Acariciaba mi pelo. Se levantó, sirvió en un vaso agua y me la acercó -Voy a tener que enseñarte a canalizar mejor las emociones Clarke...- la miré -Ahora mismo, eso es lo que menos necesito Lexa- me sequé las lágrimas y me senté a su lado. Incliné mi cabeza sobre su hombro y ella me respondió apoyando su cabeza sobre la mía. -Lo entiendes, ¿Verdad?- me preguntó, me aparté de ella -¿Por qué Finn por una veintena de personas?- no creía lo que estaba haciendo -¡¿Por que Bellamy por dos personas?! ¡¿Por qué no yo por 300 personas?!- me levanté y me la quedé mirando. Seguía sentada en la cama, mirándome. Sus ojos, al igual que los míos, comenzaros a humedecerse, retiró la mirada y apretó sus labios -Creí que te había quedado claro- dijo ella -¿El que Lexa? Sé que me querías, sé que me quieres, pero no puedes elegir quien debe morir o quien no por la misma causa, ¡Tu misma dices que la sangre llama a la sangre!- no pude contener las lágrimas en mis ojos y de nuevo estaban saliendo descontroladas sobre mis mejillas. Lexa se levantó y vino hacia mi, quiso coger mi mano pero la aparté -No me toques- salí de la tienda sin mirar atrás, dejé a Lexa sola, de pie en medio de la tienda, mirando como me iba.

-LEXA-

-Clarke...- acerté a decir antes de que saliera de la tienda. Finalmente, las lagrimas que trataba de reprimir delante de la rubia. Pensé que nunca volveríamos a tener esta conversación, pensaba que el tema ya estaba zanjado. No creía que Clarke me hubiera echado nada en cara, simplemente todo esto se le estaba viniendo encima y solo me tenía a mi para apoyarse. Salí de la tienda, me topé con mis guardias -Wer did em go?- les pregunté, debía encontrar a Clarke- Right der- señaló la dirección de las mazmorras, asentí y corrí hasta llegar allí.

Alcancé a Clarke antes de que entrara -¿A dónde vas? ¡Esto no funciona así!- se giró, tenía los ojos rojos e hinchados de llorar, se echó a mis brazos, por suerte no había nadie a nuestro al rededor -Entremos- le dije señalando la entrada a las mazmorras. Sin despegarme de ella entramos, pero no del todo, no bajamos, simplemente nos ocultamos de las miradas ajenas. -Lexa...Yo...Lo siento- a penas podía articular más de una palabra sin ahogarse ella sola -Shhhh...- intenté calmarla entre mis brazos, no se me daba muy bien esto, nunca lo había tenido que hacer con nadie. -No puedo quedarme sin hacer nada, viendo como le matamos... Sé que se lo merece pero no puedo... No puedo... Es...Ah sido como un hermano para mi Lexa- dijo una vez calmada. Separó su cabeza de mi pecho y una de sus manos subió hasta mi mejilla, me besó. Necesitaba mi calor, mis labios para desahogarse y yo no iba a ser quien se negara.

El besó comenzó siendo muy intenso, nuestros labios ya se complementaban, pero nos fuimos relajando poco a poco. Acaricié su nariz con la mía, dándole un último beso. Nuestras frentes quedaron unidas -¿Quieres despedirte de el?- le pregunté, ella asintió -¿Quieres que vaya contigo?- se quedó pensando -Si, pero quédate atrás, en la puerta- asentí. Bajamos las escaleras, Clarke primero y como ella me pidió yo me quedé en la puerta con los guardias. Avanzó hasta encontrarse con Bellamy el cual estaba dormido en el suelo.

-CLARKE-

-Bell...¡Bellamy!- le desperté, cuando alzó su cara vi como se la había dejado, cubrí mi boca -Oh dios Bellamy... Lo siento... Lo siento tanto- fui a abrazarle pero se apartó. Era la reacción que me esperaba. -¿Que quieres Clarke?- dijo el enfadado -Quería despedirme como es debido, pero puedo irme...- me levanté -No, no por favor...- dijo el. Volví a ponerme a su altura, se sentó en el suelo, fui a abrazarle y esta vez se dejó -Lo siento Clarke -susurró en mi oreja -Es tarde Bellamy- mis ojos atentaban con dejar salir a la luz unas lágrimas, pero resistí -Gracias por todo- logré decir -Ha sido un placer- un intento de sonrisa pareció salir de su boca magullada. Tenía la cara totalmente hinchada y ensangrentada -¿Podéis traerme unos paños y agua?- uno de los guardias al lado de Lexa asintió, ella estaba mirando lo que hacía, me estaba observando, le dediqué una mirada llena de compasión.

Cuando el guardia volvió con lo que le había pedido me levanté sin dejar que se acercara a nosotros, Lexa no me miraba a mi, miraba a Bellamy o a la persona que parecía que era el. Fui hacia Bellamy y dejé en el suelo el cuenco con agua. Mojé el paño y comencé a limpiarle la sangre de la cara y del cuello -¿Por que lo haces?- me preguntó y miró en la dirección de Lexa -No creo que a ella le guste- aparté el paño de su cuello -Simplemente estoy limpiándole la sangre a un amigo Bellamy, ella lo entiende- el parpadeó en tono de aprobación -¿La amas?-me preguntó, tiré el paño en el cuenco -Esta conversación ya la hemos tenido, sabes la respuesta- el asintió y una humilde sonrisa salió de su boca, era real -Ya lo sé Princesa... Espero que siempre sea así y que no os perdáis mutuamente ni a vosotras mismas como me ha pasado a mi- tragué saliva -¿A que te refieres?- escurrí el paño y limpié su ceja, donde tenía un corte -Que nunca dejes de ser tú por ella y que no deje de ser ella misma por tí- giré para mirarla, estaba mirándonos fijamente, pero lo suficientemente lejos para oírnos -Daría mi vida por ella Bellamy... Lo haría sin pensarlo- volví la cabeza hacia el, sus ojos estaban vidriosos -Ahora sabes como me siento- sentenció, le abracé por ultima vez. Recogí el cuenco y el paño y me levanté. No sabía que decirle a una persona que estaba a punto de ser ejecutada, así que le miré. En ocasiones una mirada hace más que cientos de palabras.

Lexa y yo salimos de ahí en silencio. En unas horas la ceremonia estaba lista. Los tambores y cuernos sonaban. Algunas personas del pueblo, la familia de los fallecidos, Octavia, Lincoln, Kane, Raven, mi madre, Lexa y algunas personas mas nos dirigíamos en procesión siguiendo a dos guardas que llevaban a Bellamy. Lexa y yo encabezábamos el grupo.

Llegamos al centro de la aldea. Había un poste al lado de una cama de maderas con los cadáveres de los chicos envueltos en lino en lo alto. La gente se situó al rededor del poste mientras los guardas quitaban la chaqueta a Bellamy y lo ataban a él. Miré a Lexa, iba a necesitarla más que nunca hasta ahora. Ella correspondió mi mirada rozando con su pierna la mía. Sabía que no podíamos tener mucho contacto en público, pero eso bastaba para saber que contaba con ella, me relajaba.

Lexa se puso delante de Bellamy, a unos metros, dándole la espalda y mirando a la gente que se encontraba y a la gente que se acercaba -Este asesino pagará por las vidas que ha quitado, ¡Jus drein jus daun!- la familia de los chicos y Octavia repitieron- ¡Jus drein jus daun!- la comandante se dirigió a Octavia que estaba a unos metros de nosotras y le tendió un cuchillo, ella lo tomó apenas sin mirarla. Miré a Bellamy, estaba sorprendido de que ella fuera la primera. Octavia se acercó, y retirando su mirada de el, hizo un profundo corte en su pecho, Bellamy no emitió un solo sonido. Lo mismo sucedió con las siguientes 9 personas integrantes de la familia del chico.

-LEXA-

Era el último turno, mi turno. Miré a Clarke, y suspiré, ella cerró los ojos no queriendo que esto se alargara más. Me situé en medio de la multitud, con un agonizante y desangrado Bellamy ante mí. A penas se tendía en pié. Desenvainé la espada y la cogí con ambas manos, situándola a la altura del estómago de Bellamy, estaba a punto de empezar a hundirla en su cuerpo cuando me interrumpieron- ¡Espera!- Clarke se situó a mi lado -Juntas- todo el mundo se miró confundido, quise sonreírle pero no era el mejor momento, nos miramos y dirigimos la vista hacia Bellamy el cual estaba a punto de caer inconsciente.

Volví a situar la espada a la altura del estómago del chico. Clarke puso sus manos junto a las mías desde un lateral y hundimos la espada en el torso del chico. En unos segundos todo había acabado.

El cuerpo sin vida de Bellamy calló al suelo, sus piernas no los sostuvieron más. Los guardias le desataron y lo llevaron a una tienda junto a unos integrantes de la familia de los fallecidos a preparar su cadáver para la ceremonia.

La familia de los fallecidos volvieron a sus casas, nos quedamos la gente del cielo, Clarke y yo. Octavia se acercó a Clarke y la abrazó, juntas rompieron en llanto. Miré a Abby, estaba junto a Kane apoyada en su hombro, lamentándose también por la muerte del chico. Lincoln, que estaba junto a Octavia se dirigió a mi -Heda, ha hecho lo correcto- asentí -Lo sé- solo conseguí decir. El chico agarró de los hombros a Octavia y se la llevó a su tienda. Raven, que no nos había quitado el ojo de encima los siguió.

Finalmente se acercó Abby, seguida por Kane -Comandante, sentimos todo lo ocurrido, espero que esas familias hayan encontrado la justicia que buscaban- volví a asentir en modo de agradecimiento y miré a Clarke. Ella miró a su madre y se le acercó, la abrazó hundiendo su cabeza en el hombro y llorando notablemente. Miré a Kane, él solamente observaba la escena.

Cuando Clarke se apartó de su madre ella la besó en la mejilla y se alejó en mi dirección. Me despedí de Kane y Abby con una ligera reverencia. Y me dirigí a mi tienda, Clarke me seguía. Entré a la tienda e inmediatamente sentí unas manos en mis caderas -Lexa...- escuché un susurro en mi espalda. -Clarke no es el momento- le dije cortante, realmente no lo era, ¿En que estaba pensando? - Créeme que lo necesitamos...- dijo la rubia dándome la vuelta, caminaba hacia mi y yo retrocedía -No...no...es un buen mo...momento Clarke- tragué saliva, ¿Que si quería? Claro que si. Choqué con la mesa detrás de mi, la rubia puso sus manos en mis laterales, evitando que pudiera moverme de ahí. Sin darme cuenta nuestros labios ya estaban juntos, nuestras lenguas danzando en nuestras bocas, lamí su labio superior, cogí sus caderas y de un movimiento le di la vuelta y la subí a la mesa.

-Heda, en unos minu...¡PERDON!- me giré, era Octavia, se había quedado paralizada en la entrada de la tienda, me aparté de Clarke, esta saltó de la mesa colocándose el pelo -¿Que querías?- le preguntó como si no hubiera pasado nada - Em...yo... En unos minutos- soltó aire- estará lista la ceremonia- una vez dicho esto salió de la tienda -Te dije que no era un buen momento- besé su mejilla y salimos de la tienda.