Advertencia: Este es un capitulo demasiado rosa y melosa.
Y no me maten por el salto de tiempo, creo que es necesario para avanzar la historia y no poner capítulos inútiles/aburridos.
-Lily ¿crees que es una locura? ¿Tener una boda a mitad de la guerra?- preguntó Hermione mientras se veía en el espejo.
-No, no lo creo-respondió Lily.- Al contrario, creo que el hecho de que sea a mitad de una guerra, hace que se vuelva aún más valioso y significativo- Hermione analizó aquello por un momento.
-Siempre logras decir cosas que nunca me espero Lily-
-Lo sé- respondió mientras acomodaba el cabello de Hermione –Ahora no te muevas, voy a ponerte el tocado que te compré- Hermione hizo lo que le pidió y Lily tardó un par de minutos antes de decir:
-Listo- Hermione observó el tocado por el espejo y comentó:
-Es muy hermoso Lily, gracias-
-Me alegra que te guste- le sonrió.-Decidí comprar ese porque combina bastante bien con tu anillo-
-¿Por qué ambos llevan rojo?- trató de adivinar Hermione, lo que hizo reír a Lily.
-Digamos que sí- Hermione tenía bastante claro que ella no era la persona indicada para ese tipo de temas. –Creo que al fin terminamos- comentó Lily después de un momento y observó a Hermione a través del espejo.-Te ves muy hermosa Jean-
Hermione también estudió su reflejo y le agradó lo que vio. Tenía puesto un sencillo pero bonito vestido blanco que acentuaba de buena manera su figura, Lily había recogido parte de su cabello con el tocado mientras el resto caía de forma ondulada y el maquillaje que Alice le había hecho el favor de poner, aunque era notorio se veía muy natural.
-Estoy lista-
-Bien, entonces iré a avisarle a Remus para que venga por ti- Lily se apresuró en salir de la habitación, dejando a Hermione sola por un momento.
"Desearía que mis padres pudieran haber estado aquí" pensó Hermione mientras aún veía su reflejo en el espejo e imagino por un instante la reacción que ambos habrían tenido de haber estado ahí. Sabía que los dos hubieran estado completamente extasiados y contentos. No hubieran deseado otra cosa más que ella fuera feliz y James definitivamente era alguien que la hacía muy feliz.
En eso, Remus entró en la habitación y en cuanto la vio, se quedó impresionado:
-Jean, te ves muy bella-
-Gracias Remus, tú también te ves muy bien- le dijo al ver la elegante túnica que traía puesta.
-James me compró la túnica, de no haber sido por él hubiera tenido que usar algo más…sencillo- sonó un poco desanimado al decir eso último.
-De igual forma te hubieras visto muy bien- Remus sonrió al escuchar eso y después de un momento comentó:
-Bien, será mejor irnos, solamente falta la novia para poder iniciar la boda- le ofreció su brazo y Hermione lo tomó sin dudar.
Juntos bajaron al patio trasero de la casa de James y Hermione, el cual había sido acondicionado para el evento. Al ver el lugar, Hermione quedó simplemente impresionada por lo hermoso que había quedado.
-Wow- no pudo evitar decir-Alice y Molly en verdad se lucieron-
Continuaron caminando y Hermione vio que ya todos estaban esperando su llegada, al verla se pusieron de pie y casi de inmediato pudo ver a James vestido elegantemente parado junto a Sirius y Dumbledore. Cuando sus miradas se encontraron no pudo evitar sonreír y se dirigieron hacia ellos.
-Jean, te ves…-James no parecía encontrar palabras.-Estas preciosa-tomó su mano mientras la observaba maravillado.
Remus por su parte se colocó junto a Sirius y entonces Dumbledore preguntó:
-¿Podemos comenzar?-Hermione y James asintieron al mismo tiempo, dando así por iniciada la ceremonia.
Las bodas de los magos solían ser algo diferentes a las bodas de los muggles, ya que además de los votos normales, hacían una promesa mientras enlazaban sus varitas, como una forma de representar que la magia de ambos se convertiría en una sola.
Mientras hacían eso, tanto James como Hermione nunca apartaron la mirada del otro, de momentos sentían como si solo estuvieran ellos dos y cuando finalmente Dumbledore los declaró marido y mujer, no tardaron en darse un tierno beso.
-¡Felicidades!- gritó Sirius en cuanto se separaron y los abrazó a ambos.
-Gracias Canuto-
-No se vayan a olvidar de mí ahora que ya están casados ¿eh?-
-Jamás haríamos eso Sirius- los demás también se acercaron para felicitarlos y entre esas personas estuvo una embarazada Molly y un Arthur quien llevaba cargando a los gemelos en sus brazos.
-Felicidades linda- la abrazó.-Verás que la vida matrimonial es maravillosa-pareció pensarlo por un instante.-Bueno la mayor parte del tiempo lo es, si necesitas cualquier ayuda o consejo no dudes en preguntarme-
-Muchas gracias Molly-
-Felicidades Jean- dijo Arthur antes de regresar su atención a los gemelos quienes habían comenzado a pelear.-Disculpa- y se alejó de ahí.
-Niños- dijo Molly acariciando su vientre.-Será mejor que le ayude, esos dos pueden llegar a ser todo un problema-
-Lo sé- Molly sonrió al comprender sus palabras y se fue con Arthur.
-Jean amiga, felicidades- la abrazó Lily quien venía acompañada de Snape.
-Gracias Lily- volteó a ver a Snape y al verlo con una túnica elegante comentó.-Creo que es la primera vez en mi vida que te veo usando algo así Snape, te ves bien-
-Te lo dije- le comentó Lily a Snape y aunque este pareció apenarse levemente, trató de actuar como si no hubiera escuchado nada:
-No sé si debería alegrarme o no por el hecho de saber que el número de Potters acaba de aumentar -
-Si ese es tu modo de felicitarme Snape, te lo agradezco - dijo Hermione con una sonrisa.
-Felicidades James-Lily le dio un abrazo a James y al soltarse, él y Snape quedaron frente a frente de forma incomoda.
-Snape-
-Potter-
-Qué bueno que pudiste venir- Snape solamente asintió y Lily lo tomó por el brazo antes de decir:
-Creo que mejor nos iremos a sentar, muchas felicidades de nuevo a los dos- y jaló levemente a Snape para llevárselo de ahí.
James respiró con pesadez antes de abrazar a Hermione.
-Eso estuvo bien-
-Espero que sepas que solamente puedo tolerarlo por ti-
-Lo sé y es una de las razones por las que te amo tanto- le dio un pequeño beso.
-Yo también la amo señora Potter-Hermione se sintió un poco extraña al escucharlo decir eso, pero le gustó.
-¡Es hora de iniciar la fiesta!-gritó Sirius interrumpiendo su pequeño momento y en ese instante aparecieron mesas llenas de comida.
La fiesta fue de lo mejor, todos se la pasaron muy bien comiendo y bailando hasta tarde, el mismo Snape para sorpresa de todos bailo una canción por petición de Lily. Fue simplemente uno de los mejores días en la vida de Hermione, por un par de horas fue como si la guerra y los conflictos simplemente no existieran, pero lamentablemente Hermione sabía que pronto tendrían que volver a esa triste realidad.
-¿Me acompañarías a un lugar?- le preguntó James de repente mientras la abrazaba por la espalda.
-Claro ¿A dónde quieres ir?- sin siquiera responder a su preguntar, ambos de repente aparecieron en una linda habitación.
-¿Dónde estamos?- parecía como una cabaña, ya que las paredes eran de madera al igual que la cama que estaba ahí y adelante de la misma estaba una pequeña chimenea que le daba un toque acogedor.
-Al fin lejos de los demás- le empezó a dar besos en el cuello y Hermione se volteó para verlo de frente.
-James- lo regañó
-¿Qué? Solo quería estar a solas con mi nueva esposa ¿de acuerdo?- Hermione solamente negó con la cabeza pero dejó que James la volviera a besar.
Aquel beso estuvo cargado de amor y pasión, y ambos poco a poco se fueron perdiendo en aquella sensación tan maravillosamente conocida. Sin temor alguno dejaron que sus manos exploraran al otro con delicadeza y Hermione lentamente desabrochó la camisa de James, la cual él tiró al piso.
-Ven aquí- la cargó haciéndola reír antes de caminar hacia la cama para recostarla ahí.
-James, el vestido que traigo es difícil de quitar y voy a necesitar pararme para…- James sacó su varita del pantalón y con un rápido movimiento, el vestido de Hermione salió volando hacia el piso.
-Listo, problema resuelto- se detuvo para admirarla por un momento, permitiéndose deleitarse con su rostro, su cuerpo y aquella lencería blanca que estaba por enloquecerlo.-En verdad soy un chico muy afortunado- susurró y Hermione al escucharlo decir eso, lo jaló hacía ella para volverlo a besar.
De una a una, las prendas restantes comenzaron a desaparecer hasta que los dos quedaron completamente desnudos. La mano de Hermione acarició el marcado pecho de James y él tomó dicha mano para darle un beso en el dorso:
-¿Puedo llamarte por tu verdadero nombre esta noche?- James preguntó, a lo que Hermione solamente asintió.
Se besaron con mucha ternura antes de que James finalmente entrara en ella. Mientras sus cuerpos comenzaban a moverse, ambos sintieron una nueva sensación que no habían experimentado antes, era como si además de sus cuerpos, su magia se entrelazara de alguna forma y eso provocaba que cada sensación fuera mucho más intensa de lo que recordaban.
-James-
-Hermione-
Se miraron a los ojos mientras sus cuerpos se movían y no pasó mucho tiempo antes de que ambos sintieran un éxtasis total. James se dejó caer con cuidado sobre el cuerpo de Hermione y ella acarició su espalda, se quedaron así por un momento hasta que James finalmente se acomodó sobre su espalda y atrajo a Hermione para que se recostara sobre su pecho. Mientras ambos se quedaban dormidos, James susurró complacido:
-Hermione, mi Hermione-
Se los advertí, demasiado melosa, pero espero que les haya gustado.
Pensé en hacer la noche de boda la primera vez de ambos pero por Dios, llevaban meses viviendo juntos y si tomamos en cuenta la forma como se ponían cada vez que se besaban, no iba a ser muy creíble. Así que no, la noche de bodas definitivamente no fue su primera vez.(por si acaso alguien se lo preguntó)
De nuevo muchas gracias por el apoyo y los comentarios, me encanta cada vez que veo uno. Nos leemos en la próxima.
