Casados

-Arnold… Helga… Cómo han estado?... Por lo que veo muy bien, no es así?...- Indagó la Doctora Catherine Bliss, en el centro de atención de Hillwood…

-Y lo estamos, doctora Bliss… Jamás había sido tan feliz en toda mi vida!...- Contó una entusiasmada Helga, tomando la mano de su esposo y sonriéndole a la mujer…- Arnold y yo finalmente estamos juntos, bien y contentos… La vida es maravillosa ahora!...- Narró bajo la mirada sorprendida de la mujer, y siendo abrazada por su marido que sonrió de lado observándola…

-Me alegra oír eso Helga!... Qué bueno que las cosas estén funcionando tan bien entre ustedes, y que hayan aprendido a como sobrellevar la convivencia juntos…- Los felicitó notando la cara de entusiasmo por parte de la rubia, pero la cara un poco incómoda por parte de Arnold desde que llegaron… Si, se los veía muy felices, pero… en verdad lo estaban?...

-Y qué hay de ti Arnold?... Cómo fueron estos últimos días?... Tengo entendido que se reunirán en el juzgado mañana…. Es muy importante que se los vea no solo en apariencia conformes, sino que lo estén realmente…- Comentó la mujer, bajo la mirada de amor de Helga, quien suspiraba… La rubia observó a Arnold y le acarició el rostro… El rubio levantó un poco las cejas, sonriéndole en respuesta…

-La extrañé tanto, y finalmente estamos juntos… Qué más puedo pedir…?... Estoy… Conforme….- Dijo con la voz algo entrecortada, y sonriendo forzadamente, algo que para la profesional no paso inadvertido en lo más mínimo… Se notaba a simple vista que la única feliz y plena era Helga… Pero qué había de Arnold? Acaso había entendido durante la convivencia que después de todo, él y Helga no eran compatibles?...

Era obvio que por algún motivo, Arnold no se animaba a hablar delante de Helga… Pero cómo solucionar el problema si entre ambos habían muros aún?... Así que, la doctora optó por algo que de alguna manera, hiciera hablar a Arnold, sin presionarlo a decir lo que le molestaba explícitamente…

-Hoy haremos una especie de juego… Aquí en mi escritorio tengo estos carteles con signos: números, caras con gestos, imágenes, etc.… Voy a realizarles algunas preguntas personales, y quiero que levanten el cartel de acuerdo, a lo que sientan… Entendido?...- Indagó en lo que ambos asintieron…- Bien, empecemos… Helga, cómo te sientes con respecto al casamiento… Es decir, la mayoría del tiempo, cómo es vivir con Arnold?...- Helga sonrió ampliamente, y levantó el cartel…

-Una Luna?... Podrías explicarnos por qué?...- Sugirió la mujer con una sonrisa… Se sentía mal por Helga, si a Arnold le sucedía lo que ella presentía con sus años de experiencia, esto no le haría nada bien… Sin embargo, había que saber la verdad; si Arnold ya no la quería, era mejor que tuviera la oportunidad de conocerlo de sus propios labios y abiertamente…

-Siempre te quise Arnold… Y creo que está más que claro para todos, que siempre me imaginé viviendo contigo de grandes… Luego cuando nos separamos… Pensé que nunca más volveríamos a estar juntos, que cada quien reharía su vida y no quedaría nada de nuestro amor… Por suerte me equivoqué, y todo es tan maravilloso, tan irreal que es como mirar la Luna… Aunque parezca imposible que sea tan hermosa y perfecta… Lo es y existe…- Completó bajo la mirada conmovida de la mujer… Arnold se sonrió y se acomodó un poco la camisa para emitir un leve suspiro… Cómo hablar del tema ahora?...

-Magnifico Helga… Muy bonito y espontáneo… Y tú Arnold?... Voy a hacerte una pregunta que quizás te resulte algo incómoda, pero es lo más natural en una pareja… Y una parte muy importante en un matrimonio, que determina el estado en que ambos se entienden como hombre y mujer… Arnold… Qué opinas con respecto al sexo dentro de tu matrimonio?...- Vaya que había sido un interrogante que provocó que el rubio se sonrojara en el acto… Helga por su lado también se sintió algo apenada, pero al ser una persona más abierta a ese tipo de charlas, por ser tan apasionada, esperó con ansias la respuesta…

Arnold lo pensó unos momentos, cosa que sorprendió bastante a la rubia… Había que pensarlo siquiera?... Para ella había sido tan excitante y sensual a la vez… Hubiese puesto una imagen de una flama ardiendo si le hubieran preguntado…

El rubio elevó el cartel, y la mujer asintió con una sonrisa…- Podrías explicarnos por qué elegiste esa respuesta?...- Propuso en lo que Helga no pudo sentirse un poco decepcionada… Bastante decepcionada para ser específicos… Tanta pasión y el ponía un simple, vació e insulso nueve?...

-La mejor noche que pasé en mi vida, fue la primera vez que, finalmente y después de tantos impedimentos, idas y vueltas, estuvimos juntos… Aunque…

-Aunque qué?...- Helga se complació por las primeras palabras, pero ese "aunque" no le agradó en lo más mínimo…

-Helga, no puedo seguir callado… Simplemente no va conmigo… Es genial estar juntos, y sé que estás muy contenta porque compartimos nuestras vidas, pero… No me engañas… Sé que estás triste por algo, conozco por qué, pero no quieres hablarlo…- Le explicó en lo que ella frunció el entrecejo cruzándose de brazos para escucharlo… Se movió un poco en el sofá… Su cara no era la mejor…

-Por qué un nueve?...- Le recriminó sin prestarle demasiada atención a lo anterior y observando el cartel….

-Por qué no un ocho?...- Cuestionó la psicóloga observándola con calma y hablando de una manera conciliadora…

-Por qué no un diez?...- Retrucó necia, y esperando la explicación de manera urgente… Arnold suspiró…

-Porque no es algo completo... Te deseo y lo sabes… Pero cuando despierto, no sé qué esperar…No sé si estarás a mi lado, no sé si estamos bien o mal, y tampoco sé lo qué ocurrió cuando viste de nuevo a tus padres…

-No de nuevo con eso Arnold… No otra vez… No puedes entender que no quiero tocar el tema?...- Se negó levantándose del sillón y caminando unos pasos cerca de la ventana…

El rubio suspiró bajando la mirada hacia el piso…

-Piensa como te sentirías si hubiera algo que yo te estuviera ocultando… Si vamos a estar casados, necesito saber qué ocurre contigo… Si hay un problema, lo resolveremos juntos…- Mencionó y la doctora Bliss sonrió conmovida…

-No lo calles Helga, es peor… Qué sucede con tu familia?... Es sobre… Tu padre y lo que pasó unos años atrás?...- Arnold se asombró bastante con este comentario… Cómo la doctora Bliss sabía lo que había pasado entre ellos cinco años atrás, cuando discutieron, cuando se separaron…?

-Tuve una última sesión antes de marcharme a Londres… Estaba muy confundida, cuando terminamos y amenacé con no volverte a ver… No pensé que se haría realidad…- Le explicó Helga soltando una lágrima y secándola con el puño… Arnold asintió bajando un poco la mirada…

Flashbaack…

-Buenas tardes…- Saludó una jovencita de diecisiete años, llegando a la oficina de psicología infantil de Hillwood… Su rostro mostraba las claras huellas de que había llorado demasiado… Tenía los ojos hinchados, y las mejillas sonrojadas…- Necesito hablar con la Doctora Bliss, por favor…- Mencionó en lo que parecía más una súplica, que un pedido… La mujer la observó…

-Hola Helga… Cómo estás?... No tengo anotado que tuvieras cita hoy con la doctora…- Dijo la secretaria de unos cuarenta años, de pelo oscuro y ondulado…

-Está bien Carolayn… Deja que Helga pase a mi consultorio…- Accedió la psicóloga, cuando salió de su oficina por una taza de café, y vio a Helga demasiado angustiada, desolada por así decirlo…

-Puedes entrar Helga…- La mujer le sonrió amablemente, y la rubia asintió ingresando a la sala…

-Qué sucede Helga?... Te notó inmensamente triste… Qué ocurrió?... Problemas en casa?...- Indagó la psiquiatra, pero Helga se encogió de hombros y se acercó a ella…

-Perdí a Arnold para siempre…- Murmuró llorando y abrazándose a la mujer, quien abrió los ojos inmensamente al escuchar lo que decía entre sollozos…

Fin de Flashbaack…

-Te entiendo aunque no lo creas Helga… Tu padre se opone a la relación y te sientes afligida, porque mal o bien es tu familia, y quieres que formen parte de tu vida...- Mencionó la psicóloga, en lo que Helga tomó aire asintiendo…

-No es solo eso, no es verdad…?...- Cuestionó Arnold, y la rubia se volteó de espaldas…

-Mi miedo es volvernos a jugar por algo que no tiene rumbo… Te perdí cuando te mudaste a San Lorenzo con tus padres y terminamos por mis celos y porque no soportaba tenerte lejos… Después, por un tonto malentendido me alejé de tu lado Arnold… Qué tal si el destino nos está diciendo algo que no queremos entender? Quizás no deberíamos estar juntos… No lo ves?... Tengo problemas… Cómo alguien que no experimentó el amor en casa, puede formar una familia feliz, sin fallar en el intento?... Tengo miedo de hacerte miserable…- Finalizó largando lo que la tenía yendo y viniendo desde que ambos se habían casado…

Arnold se levantó llegando junto a ella y abrazándola por detrás…

-O quizás la vida, nos pone en el mismo camino de nuevo, porque lo nuestro tiene que ser… Los últimos días a tu lado, me divertí como antes solía hacerlo… Me arrestaron, me condenaron, tuve que hacer sesiones de terapia matrimonial y servicio comunitario… Me reí como nunca!… Te amo, y nadie me hace más feliz que tu, porque simplemente, me vuelves loco… Todavía recuerdo la cara de nuestros amigos, el día que nos encontraron juntos…!- Helga soltó una carcajada, al igual que él, apoyando sus manos en las suyas y moviendo un poco la cabeza de lado para besarlo…- Si tus padres no aceptan los nuestro, entonces esperaremos a que lo hagan, lucharemos por estar juntos y haré que me quieran de nuevo… Lo prometo…

-Los felicito… Lograron superar lo que los alejaba… Creo que la terapia llegó a su fin… Mañana en el juzgado quedará en ambos definir si continúan casados o no…- Mencionó la doctora Bliss, sonriendo y arrojando los pañuelos desechables que había usado para secarse las lágrimas…- Pero es más que obvio lo que decidirán no?...- Completó mientras Arnold y Helga se miraban con una sonrisa…

Si, la respuesta estaba a la vista…

En el juzgado de Hillwood…

-Tranquilos amigos… Todo va a estar bien, con la declaración de la doctora Catherine Bliss, y del gerente del asilo no habrá problema alguno…- Mencionó el abogado Horowitz, observando a sus clientes… Arnold y Helga se miraron y la rubia rodó los ojos…

-Lo mismo dijiste cuando nos sentenciaron Eugene… Tu predestinación es para tranquilizarnos…?...- Ironizó cruzándose de brazos y Arnold la observó negativamente…

-Helga… Eugene está haciendo todo lo que puede… Después de todo, qué crees que hubiera pasado, si la jueza se hubiera enterado que ese día estábamos alucinando?...- Le murmuró Arnold y Helga sonrió de lado…

-Jajaja! Quién hubiera dicho, que el buen samaritano de Hillwood pudiera convertirse en alguien tan libertino y depravado, cabeza de balón?...- Sonrió con satisfacción, y el rubio rodó los ojos…

-Buenas tardes… La corte entra en sesión, recibamos a la honorable jueza Mary Smith…

-Buenas tardes señores… Abogados… Fiscal… - Ingresó la mujer y todos se pusieron de pie…

-Presentamos el caso del matrimonio Shortman…Destrozo de la vía pública, profanación de una iglesia y finalmente usurpación de identidad en una boda… Como sentencia tuvieron que llevar…- Dijo el fiscal, leyendo los cargos y la sentencia del pasado mes…

-Todo un mes de convivencia, con terapia matrimonial para reparar todo lo destrozado entre ambos… Si, los recuerdo señores…- Completó la jueza dirigiendo su mirada fija hacia la pareja…

-Llamo al estrado, a la psicóloga matrimonial Catherine Bliss…- Solicitó el abogado…

-Doctora Bliss… Podría describirnos cómo han sido las sesiones entre el matrimonio Shortman…?...- Indagó Eugene, y la mujer asintió…

-Bueno… Para empezar, quiero informar que hace años había tenido sesiones individuales con Arnold y Helga de niños…

-Quiere decir que la resolución no será objetiva?...- Preguntó el fiscal, y Arnold y Helga se miraron… No era nada más ni nada menos que un crecido Wolfgang, quien había estudiado derecho…

-Objeción señoría… Está induciendo la resolución…- Protestó Eugene poniéndose de pie…

-A lugar… Prosiga señora Bliss…- Dijo la jueza y la psicóloga continuó…

-Bien, como decía, conozco a estos jóvenes desde que eran unos niños… Y ahora de adultos, quizás al principio no mostraron mutua cooperación en tratar de solucionar sus problemas y poder sobrellevar su matrimonio, pero… Nunca había visto a dos personas, más opuestas y a la vez, más unidas a la hora de trabajar juntas… Se que el mes fue duro, y que habían muchos impedimentos entre ambos, sin embargo… Arnold y Helga, son el uno para el otro, y en lo que a mi concierne, serán muy felices, si deciden luchar por su amor…

-Gracias doctora Bliss…- Dijo Eugene y la mujer bajó del estrado… Arnold y Helga se tomaron de las manos…

-Y contra la rutina también… Señor y señora Shortman… No los sentencié a un mes de convivencia como pareja por un simple capricho… El matrimonio es mucho más que un simple juego… Es trabajar duro todos los días… Cumplieron su sentencia, pero ahora quiero preguntar… Arnold, Helga… Continuarán casados?...- Preguntó la jueza lo que ambos esperaban desde un comienzo… Helga sonrió…

-Si… Hasta el último día de mi vida…- Respondió observando a un dudoso Arnold…

-Y usted señor Shortman…?...

-No.

Obviamente, el no tan seco y decisivo sorprendió a más de un conocido que estaba presenciando el juicio, a la doctora Bliss, a Phoebe y Gerald y sobre todo, a una Helga que comenzaba a llorar…

-Entiendo… Bien, compartirán el tiempo de servicio comunitario, eso no terminará…

-Si me permite su señoría, aún no he terminado… Quiero el divorcio, aunque…- Interrumpió Arnold cortando con el crudo silencio que se sentía en el juzgado después de su respuesta… Se acercó a Helga quedando de rodillas frente a ella… -Helga… Te casarías conmigo?...

-Ah?...- Murmuró la rubia temblando y dejando caer unas lágrimas…

-Sé que nuestra conducta fue reprobable, y que no dimos una buena imagen como ciudadanos, pero… No quiero separarme de ti, ni un solo día más… Tampoco me gustaría que nuestros hijos o nietos, vieran el video de la forma en la que nos casamos y también me gustaría recordar el día que los hicimos…- Narró con una sonrisa, en lo que la mayoría del estrado río…- Por eso te pido… Qué me concedas el honor de ser mi esposa… Hoy y siempre… Qué dices?... -Un leve silencio se sintió… Helga bajó los ojos, y Arnold se mordió los labios esperando la respuesta… La rubia sonrió de lado observándolo de nuevo…

-Qué te mataré por el susto que me diste!... Y que si quiero casarme contigo Arnold…!- Afirmó abrazándolo, en lo que la mayoría de la gente aplaudió y gritó emocionada…

-Les recuerdo que estamos en un juzgado…- Dijo la jueza imponiendo el orden…

-Y como regalo… Tengo algo muy especial…Hablé con tus padres ayer, y quieren hacerte saber que, a pesar de que a Bob todavía no termino de convencerlo como yerno… También te ama, y quiere que seas muy feliz…- Le dijo el rubio señalándole la entrada, en donde unos emocionados Bob y Miriam la miraban con una sonrisa…

Flashbaack…

-Hola señora Pataki…- Saludó un hombre rubio llegando frente a la casa de la familia de su esposa…

-Ahhh?... Arnold?...- Indagó Miriam acomodándose las gafas…

-Quién es Miriam?...- Una voz desde la sala tensó a ambos en el acto…

-Bob… Ah…

-Tú? Alfred, qué haces aquí?... No te dejé en claro hace años que te quería lejos de Olga?...- Bob llegó a la puerta y su cara no fue la mejor al encontrar a cierto rubio esperándolo…

-Lo sé señor Pataki, comprendo que esté molesto…

-Molesto? Envío a esa niña a la mejor escuela, es una triunfadora como toda una Pataki, y se pierde con el primer mequetrefe que no supo valorarla, Miriam?... No hay coherencia en este mundo!..- Se quejó el hombre dirigiéndose a una sorprendida Miriam, quien solo asentía a sus palabras….

-Escuche señor Pataki, fue mi error, hace años… Entiendo que no acepte que esté cerca de su hija…

-No acepto que estés casado con ella!... Y menos que seas el padre de mis nietos!

-Amo Helga más que a nada… Lo que paso hace años, fue una estupidez… Me arrepentí de ello, todos los días… No quiero volver a perderla…- Dice observando al hombre que hace el intento de cerrarle la puerta en la cara… Bob suspira…

-Ahhh… Entra…- Menciona haciendo un gesto, y Arnold lo sigue, en lo que Miriam cierra la puerta detrás de ellos…

-Cuando estaba por avanzar con la construcción en esa aldea, lo tenía todo preparado… Nick y yo, habíamos hecho un acuerdo… Esa misma noche, y después de que tus padre viniera a hablar conmigo, Helga vino a verme…

Flashbaack 2….

-Bob… Tenemos que hablar…

-Ahora no Olga… Estoy ocupado jovencita…

-Bob, no puedes seguir con esto… Es una locura! Vas a asociarte con el mismo traidor que te arruinó hace algunos años?...

-Esto no tiene nada que ver contigo niña…

-Claro que si! Bob… Eres ambicioso, te gusta tener el control y no le veo nada de malo… Pero, estas son personas! Es su aldea, es donde viven! Te pedí que no vinieras a ese viaje, porque sabía que esto pasaría!...

-Y menos mal que fui Helga! Qué hubiera pasado, si no llegaba a esa Jungla, en ese momento?... Tu y Alfred hubieran sido carne de esos sujetos!...

-No lo entiendes! Los padres de Arnold luchan mucho por esa gente, no puedes simplemente tirar por la borda, todo su esfuerzo!...

-Y qué hicieron esos ilusos a ver…?... Mantener las costumbres de una aldea…? Por favor Olga, qué tiene de malo el progreso?... -Indagó Bob reacio a ceder… La rubia suspiró…

-Estúpidos, ilusos, soñadores, anarquistas, subversivos, muertos de hambre… Si es verdad, quizás los padres de Arnold sean todo eso que dices Bob… Puedes extender tu imperio como te plazca!…- Dijo en lo que un muchacho rubio, quien había estado esperándola en la sala escuchó esta parte de la charla… No podía creer lo que oía… Se marchó del lugar con el corazón hecho pedazos…

-Pero al menos tienen la conciencia tranquila de no arrasar con toda una comunidad…- Completó Helga observando a su padre con decisión… Bob la miró con extrañeza…- Si eres capaz de meterte con seres humanos y acabar con todo lo que tienen… Entonces no te conozco papá… No sé quién eres…- Finalizó marchándose del despacho de su padre… Bob emitió un hondo y largo suspiro para después llamar a Nick…

Fin de Flashbaack 2

-Realmente estaba enamorada de ti…- Completó el hombre ya bastante mayor, y Arnold asintió…

-Si no hubiera escuchado la conversación por la mitad ese día…- Dijo lamentándose y tomándose la cabeza…

-Escucha chico… No quiero ser un impedimento entre ustedes, pero… Tampoco me das demasiada seguridad…- Dice observando al hombre rubio, quien se acerca a él con una sonrisa…

-Amo a su hija, y prometo cuidarla y hacerla feliz el resto de mi vida… Pero, Helga nunca será completamente feliz si sus padres se alejan… Por favor…- Suplica el rubio y Bob observa el techo de su despacho…

-Si Olga sufre de nuevo… Tendrás que saldar cuentas conmigo Alfred…- Dice el hombre suspirando, y Arnold sonríe asintiendo…

-Puede estar tranquilo señor Pataki, eso no sucederá de nuevo…

Fin de Flashbaack…

-Es cierto, linda… Ambos aceptamos tu matrimonio…- Gritó Miriam desde la puerta del juzgado…

-Y queremos muchos nietos…- Concluyó Bob tomando un pañuelo… Helga sonrió y miró a Arnold…

-Y así será…- Contestó el rubio depositándole un suave y tierno beso en los labios, que Helga convirtió en apasionado en el acto…

Era un gran día, finalmente, todo empezaba a retomar su curso otra vez…

Algunos años después….

Una mujer rubia, y de ojos azules bufa debajo de las sábanas… Apaga el despertador que está en su mesita de noche y bosteza sentándose en la cama… Observa su móvil y sonríe con malicia… Es el día… Mira al hombre que está a su lado y saca algo de su cajón…

-Phil, amor…Despierta! Tenemos que irnos!...- Llama ingresando un cuarto pintado de azul y negro…

-Cinco minutos más…- Dice el niño abrazándose a la almohada… Helga rueda los ojos…

-No me hagas quitarte las cobijas…- Dice abriendo las ventana… El niño suspira…

-Creo que tengo fiebre…

-No empieces con eso de nuevo! Vamos! Vístete, te esperaré abajo!...

-Má…Podrías pasarme mi ropa por favor…? Hace frío…- Pide con un tono de súplica y el lado consentidor de Helga puede más… Se acerca a su armario…

-Bien… Pero esta noche hablaremos de esto, tengo que llegar al trabajo, no puedes seguir haciendo estos papeles de niño chiquito!...

-Ahhhhhhhhhhh!...- Grita asustada al ver una especia de muñeco de trapo caer al abrir el armario, como si se tratara de un hombre ahorcado…

-Feliz día de los inocentes! Jajaja!...- Ríe el niño con ganas, en lo que Helga suspira dejando su ropa sobre la cama…

-Vístete!...

Una hora y media, después…

Un hombre rubio, de ojos verdes y cabello un poco más corto escucha la alarma de su despertador… La apaga, levantándose… Se pone las pantuflas y se dirige al baño… Pero algo pequeño le ladra en el camino…

-Lo siento Pulgoso… No deberías quedarte dormido detrás de la puerta…- Dice acariciando al pequeño perrito y disculpándose por haberle pisado la cola…

-Papi…?- Una voz lo distrae, y dirige su vista al piso, a una pequeña niña, rubia y de ojos verdes, lo observa con una sonrisa mientras abraza a su osito entre sus manos…

-Hola princesa… Estás lista?...- Indaga el hombre, pero la niña solo sonríe…

-Si… Jajaja…- Responde caminando hacia su cuarto, y volteando a ver a su padre de nuevo… Vuelve a reír…- Jajajajajaja!

Arnold se extraña un poco, pero sonríe como respuesta… Entra al baño, prepara el agua, pero algo en el espejo llama su atención…

"Feliz día de los inocentes, cabeza de balón!... Te amo… Aféitate!..."…- Con lápiz labial rojo hay un mensaje en el espejo… El rubio se mira… Tiene dibujado unos anteojos alrededor de las cuencas de los ojos, y bigotes oscuros con un marcador, pecas y un bello par de cuernos… Rueda los ojos… Detesta el día de los inocentes, y siempre es lo mismo… Además, por lo que puede observar, es marcador indeleble… Tardará un rato en quitarse todo el dibujo…

Se mete en la bañera, pero sale de un escalofrío al sentir el agua helada… Suspira de nuevo…

-Gracias Helga…- Piensa de mal humor tomando la bata, y marchando hacia el calefactor… Cuando encuentra la envoltura de una barra de chocolate cerca de la máquina…

-Me corrijo… Gracias Phil…- Dice moviendo el botón…

En el museo de ciencias naturales de Hillwood…

-Señor Shortman… Es para usted...- Dice la secretaria desde su teléfono y Arnold suspira mirando al hombre que examina la pieza que encontraron…

-No puedo en este momento… Nos costó demasiado que este sujeto venga a analizar la pieza, Rita… Podrías pedir que llamen después…- Le murmura a su secretaria, observando al grupo de hombres trabajar en una antigua pieza hawaiana hallada hace un mes, con una simbología difícil de descifrar… Un hombre en particular anota algo en su diario y Arnold lo mira expectante…

-Pero dicen que es sobre su tarjeta de crédito… Y sobre su auto…- Dice la mujer, y Arnold se muerde los labios…

-Pásame la llamada por favor…- Responde, y la mujer transfiere la línea…

-Buenas tardes…- Lo saluda una voz gangosa y finita desde el otro lado…- Señor Shortman… Llamamos de tarjeta azul de Hillwood… Su auto ha sido embaucado porque su tarjeta rebotó…

-Qué?... Es imposible! Tengo todas las cuentas al día… Un minuto…- Dice Arnold escuchando las leves risitas del otro lado…

-Muy gracioso Helga…- Bufa molesto, en lo que la rubia suelta una carcajada…

-Hay Arnoldo! No puedes caer tan fácil…Jajajajajaja!...- Ríe la mujer desde su oficina, jugando con el cable del teléfono, en lo que Arnold tambalea sus dedos…

-Helga, estoy apurado ahora!...- La reta en lo que ella suspira…

-Bien señor aburrido… Solo llamaba para recordarte que el juego de Phil es esta tarde… Y tienes que pasar a buscar a Stella… Te amo…

-Yo también…- Dice colgando el teléfono, y haciendo un gesto con la boca…- Aburrido?...- Murmura entrecerrando los ojos y sonriendo de lado, mientras una idea se le viene a la cabeza…

En la tarde, a la salida del trabajo y la escuela…

-Debe estar orgulloso señor Shortman… Stella es muy talentosa y tiene una gracia particular para la danza…- Lo felicita la maestra de la niña, en lo que el rubio sonríe, viéndola acercarse hacia ellos…

-Gracias señora Kellyng… No quisiera ser descortés, pero estoy algo apurado…- Dice negando con las manos y la mujer asiente…

-Descuide, comprendo… Adiós pequeña…- Se despide la mujer de piel oscura besando a la criatura, quien sonríe y toma la mano de su padre…

-Tenemos que apurarnos…- Dice abriendo la puerta del auto y Stella ingresa recostándose atrás…

-Los abuelos vendrán…?- Pregunta la pequeña, en lo que Arnold le sonríe por el retrovisor…

-No se lo perderían por nada…- Responde, y ambos emprenden el viaje a la primaria 118 de Hillwood…

En el campus de la primaria, se lleva a cabo un juego de baseball entre niños de unos nueve años…

-Johanssen… Entras tú…- Dispone el corpulento y canoso entrenador… Toca el silbato, y un niño de piel oscura, pelo ondulado y rasgos finos y asiáticos entra a la campo con una sonrisa… Desde la tribuna, sus padres aplauden y sonríen, mientras él toma el bat… A su lado, Helga sonríe codeando a Gerald, quien observa el reloj…

El juego es muy peleado y emocionante…

-Alfred… Vienes tu…- Dice el entrenador llamando a un niño rubio de ojos azules, con la cabeza un poco ovalada… El niño asiente…

-Bueno abuelo….- Responde ingresando a la cancha…

En la tribuna…

-Hola mamá… Papá…- Saluda Arnold llegando junto a sus padres, en lo que baja a Stella…

-Hola hijo… Hola preciosa… Cómo está la niña más bella de este mundo?...- Indaga Stella, en lo que la pequeña es abrazada por Miles… Helga observa a Arnold sentarse a su lado…

-Tarde de nuevo Tarzán?... Veo que Stella sigue con su tutú…- Opina, en lo que Arnold saluda a sus amigos, mientras Harold alienta y aplaude, a su hija Linda… La pequeña de nueve años, que ingresa a la cancha acomodándose el cabello…

-Es su turno?... Pensé que tu padre lo haría entrar desde un principio…- Menciona sonriéndole a Helga, que saluda a su hijo, mientras él se para en el montículo…

El niño se prepara para lanzar, observa a la tribuna y sonríe saludando a Arnold, quien le hace un gesto de aprobación… El home run que batea es impresionante, y golpea sin querer a un niño de doce años, colorado y con pecas, bastante alto… El equipo alza en andas a Phil, y festejan el triunfo del juego…

-Golpeó al hijo de Eugene… Vaya! Batea igual que tu…- Dice Helga riendo de lado, en lo que Arnold sonríe bajando las escaleras, para ver si el pequeño colorado se encuentra bien…

El resto de la tarde, todo es festejos para el equipo que acaba de ganar el trofeo estatal…

En la noche…

-Si no se hubieran cortado el pelo, no podría distinguir a esos niños… Los hijos de Lila, son casi un calco el uno del otro… Quién diría que un hijo de la señorita perfecta pudiera resultar tan competitivo...?... Tommy arrasó en el campo hoy…- Dice Helga sonriendo y colocándose una crema de noche frente al espejo de su cómoda…

-Ajah…- Asiente Arnold acostado en la cama y leyendo una revista de computación que le cubre en su mayoría el rostro…

-Pero a los otros dos, no les interesa mucho el juego… Se nota… Crees que hicimos bien en dejar a Stella con tus padres hoy…?... Todavía es muy pequeña, y quizás nos extrañe…- Menciona de espaldas a él aún y quitándose la pintura de los ojos…

-Sabes que papá y mamá la adoran y Stella está muy apegada a sus abuelos… Fue lo primero que me preguntó ni bien me vio hoy… No llorará… Es una niña muy valiente y madura al igual que su madre… Estará bien…- Responde sonriendo de lado, en lo que Helga suspira…

-Quizás tangas razón… Pobre cabeza de tuvo, todos los niños del equipo durmiendo en su casa en la habitación de Jimmy!… Jajajajajaja! No quería dejar ir a Phil, pero Phoebe insistió tanto…- Dice riendo con ganas, en lo que Arnold se acomoda al escucharla caminar hacia la cama…- Y la cara de papá cuando sostenían ese premio… Bob estará intolerable y fanfarrón en lo que quede del año…- Completa acostándose junto a él y riendo mientras piensa en eso…

-Bueno… Hasta mañana mi am… Ahhhhhhhh!...- El grito que pega saltando de la cama, al notar un cuerpo sin cabeza y ensangrentado…

Arnold sonríe y surge debajo del amplio traje…

-Feliz día de los inocentes Helga…- Dice riendo con ganas, en lo que la rubia se cruza de brazos…- Eres la reina de los inocentes…! Jajajajajaja!

-Muy gracioso perdedor…- Le saca la lengua, y Arnold se acerca a ella besándola y quedando arriba…

-Eres vengativo de nuevo…? La última vez, no te fue muy bien…- Dice la rubia riendo desafiante y observándolo con malicia…- No te gusta el día de los inocentes… Qué te motivó a jugar la broma?...- Cuestiona curiosa… Arnold sonríe…

-Phil me dio la idea… A quién se parecerá?... Y por otro lado, nunca me llames aburrido, te tendrás que abstener a las consecuencias…- Le dice sonriendo, mientras ella lo abraza…

-Te amo Arnold…

-Te amo Helga…

Y con las luces apagadas, la pareja suspira y se extrémese por lo hermosa que es la vida estando juntos…

¿Qué quiere la suerte?

Que anda por mi casa

Para recordarme que tengo una deuda

Que no se le escapa…

.

Ya me tiene preso,

¿Que más esperaba?

Si me regaló tu perfume y tus besos

A cambio de nada

.

Tal vez

Me robará los pétalos del corazón

La frase más certera en mi mejor canción

La fe, la madrugada y la fascinación.

.

Tal vez

Se llevará por siempre la pasión de abril,

La llave de los sueños que guardaba en mí,

A cambio de tu amor podría hasta morir…

.

¿Qué quiere la suerte?

Que anda por mi casa

Hay algo que quiso decirme al oído

Y no se animaba

.

Ya me puso el precio,

Ya sacó su espada

Pretende cobrarme que puso en mis besos

La piel de tu espalda

.

Tal vez

Me robará los pétalos del corazón

La frase más certera en mi mejor canción

La fe, la madrugada y la fascinación

.

Tal vez

Se llevará por siempre la pasión de abril,

La llave de los sueños que guardaba en mí,

A cambio de tu amor podría hasta morir…

.

Tal vez

Se llevará por siempre la pasión de abril,

La llave de los sueños que guardaba en mí,

A cambio de tu amor podría hasta morir…

.

Tal vez

Se llevará por siempre la pasión de abril,

La llave de los sueños que guardaba en mí,

A cambio de tu amor...

Podría hasta morir…

Fin.

Hola… Lamento la tardanza, pero aquí está el final de esta historia que tanto disfruté escribiendo…! Espero que a ustedes también les haya gustado… Agradezco a todos los que la siguieron y me incentivaron … Nos vemos pronto! Suerte y cuídense!