No me pertenecen ni la historia ni los personajes, todo ello es de Stephenie Meyer y Haley Cullen. Yo sólo traduzco.
21. Momentos finales
Me levanté al día siguiente con un extraño dolor en mi cuerpo. Ahora se estaba expandiendo dentro de mí, no solo en mi abdomen. Ahora se había extendido hacia la garganta, pecho, y se estaba empezando a expandir hacia mis extremidades. No podía gritar o llorar más. Mi energía se agotó toda en la primera ola de dolor que me atacó. Todo lo que me dejaba hacer mi cuerpo era lloriquear de dolor cada vez que el dolor atacaba.
Edward estaba siempre ahí. Siempre sosteniéndome en brazos, siempre presionando su cuerpo más cerca del mío, siempre ahí para besarme cuando las pequeñas lágrimas salían de mis ojos, susurrándome ánimos cuando me sentía preparada para rendirme.
La piel de mi estómago se estaba empezando a tornar verde enfermizo, donde la infección había terminado. Y aunque odiara pensarlo, ese doloroso bulto había empezado creciendo en mi estómago donde todo estaba muriendo.
"¿Cuánto más?" susurré cuando la picazón había pasado otra vez. Aunque mi voz era muy débil, Edward aún podía oírme.
"Unas pocas horas más. Una vez que lleguemos a Nueva York, podemos conseguirte medicamentos adecuados" dijo en un tono suave. Había empezado a hablar en un tono monótono después de que la infección hubiera empezando hace un día. Pero después de darse cuenta lo mucho que me había asustado, siempre se aseguraba de que recordarme dulcemente que siempre estaba ahí conmigo. Rompió mi corazón cuando una brutal ola de dolor me golpeó y me sostuvo más cerca de él y sollozó en mi hombro, susurrando "Lo siento" una y otra vez.
Charlie y Renee estaban gracias a dios fuera de la habitación. Carlisle les diría que aún me estaba recuperando de la pérdida de Edward y que necesitaba tiempo para estar sola. Estaba feliz de que pudiera pasar tiempo con Edward y Edward únicamente. Pero cuanto antes llegáramos a Nueva York, mejor.
Miré afuera por la diminuta ventana al lado de la habitación cuando Edward dulcemente pasaba sus dedos por mi pelo. Se estaba poniendo otra vez oscuro. Antes de que lo supiera, de nuevo me quedé dormida.
Estaba siendo sacudida por una mano suave. Lentamente abrí los ojos y me encontré con el angelical rostro de Edward encima de mí. Me sonrió dulcemente y rozó mi mejilla con una de sus heladas manos. Le devolví la sonrisa antes de que otra punzada de dolor se apoderara de mi cuerpo.
"Tenemos que irnos" Edward susurró. Entonces antes de que pudiera responder, me elevó en sus brazos. Me llevó como a un niño pequeño. Rápidamente puso un abrigo a mi alrededor y después me tapó con una larga y grande manta. No pude evitarlo, pero el empuje hizo que otra oleada de dolor recorriera mi cuerpo rápidamente, y grité.
Los movimientos de Edward cesaron inmediatamente. Besó mi frente una y otra vez "Lo siento" susurré. Me mordí el labio para retener el resto de gritos cuando el dolor una vez más me abandonaba. Edward me sujetó fuertemente contra él, y asegurándose de que la manta me tapaba bien y en todas partes menos en la cara, procedió a salir de la habitación.
Me agarré fuertemente a su camisa y retuve mis lloriqueos, aunque Edward andaba con apenas movimientos. "¿A dónde vamos?" pude decir.
"Casi estamos en Nueva York. Necesitamos conseguirte algún medicamento lo antes posible" me aseguró cuando bajábamos un pasillo. Un sudor frío bajó por mi frente y cerré los ojos con fuerza para ayudar a detener la repentina oleada de náuseas.
Escuché el sonido de la puerta abriéndose y mis ojos se abrieron una vez más. Edward andaba hacia fuera para salir a la cubierta del barco. Estaba chispeando fuera y todo el mundo alrededor estaba mojado. Levanté la mirada y vi a Esme, cuidadosamente sosteniendo un paraguas encima de nosotros tres cuando comenzamos a cruzar a través de la gente.
Miré a mi alrededor antes de recordar las personas que no estaban "¿Carlisle?" pregunté "¿Charlie? ¿Renee?"
Esme puso una mano consoladora en mi hombro "Carlisle estará aquí dentro de muy poco. Tiene que asegurarse de que entretiene lo suficiente a tus padres para que nos dé tiempo llevarte a un lugar seguro primero" asentí en comprensión. Cerré los ojos y me eché contra el pecho de Edward. Escuché a los demás ir con toda la multitud. Me estaba empezando a relajar cuando una repentina ola de dolor me traspasó otra vez. Ahogué un grito del shock y me agarré nuevamente fuertemente a la camisa de Edward.
"¿Bella?" Edward me preguntó ansiosamente y sentí su mano fría secar mis goterones de sudor de la frente.
"Estoy bien" dije ahogadamente. Pero mi agarre no se aflojó y mis dientes estaban apretados en contra del dolor. Edward presionó sus labios fríos contra mi pelo "Te quiero muchísimo" susurró consoladoramente. "Eres muy valiente. Sólo espera un poco más, Bella, vas a estar bien"
Después de que eso pasara, encontré la suficiente fuerza como para abrir los ojos. Me encontré con un leve brillo amarillo. Alcé la mirada y vi la Estatua de la Libertad. La corona y la antorcha brillaban en la noche, como un faro. Lo miré al mismo tiempo que pasábamos por al lado. Esta era la primera vez que la veía después de 13 años. Era aún tan hermosa como la recordaba. Eso fue lo último que recuerdo antes de que me desmayara.
Sentí una fría caricia en mi mejilla, el pulgar suavemente acariciaba mis labios. Mis labios se doblaron involuntariamente formándose una sonrisa en mi rostro "Bella…" escuché un suave susurró por encima de mí. Mis ojos se abrieron en dos rajas. No pude abrirlos por completo, dañaban a mis doloridos ojos.
Edward estaba doblado por encima de mí, con los brazos a cada lado de mí. Pude decir por el apoyo que tenía en sus hombros que estaba tumbado a mi lado. Edward no sonreía como yo lo hacía, pero sus ojos eran suaves y llenos de amor que tenía hacia mí. Le sonreí.
"¿Dónde estamos?" pregunté.
"En el hospital, amor. Finalmente podremos administrarte medicamentos" a pesar del consuelo, no parecía muy aliviado. Su cuerpo estaba tenso y cuidadoso encima de mí. No necesitaba ser un genio para saber que algo iba mal. Y de alguna manera lo supe. Era demasiado tarde.
Edward no apartaba la mirada de mis ojos, me miraba directamente. Una de sus manos vino lentamente hasta mi rostro para apartarme un mechón de pelo y ponerlo detrás de la oreja. Me sonrió ligeramente, pero era melancólica. Apoyó su frente contra la mía, cerrando los ojos e inhalando mi esencia. Logré subir las manos y acariciar ambas mejillas con las palmas de mis manos, rozando con mis pulgares sus párpados.
"Te amo" susurré. Quería que sonara consolador, pero pareció más como una despedida. Sus ojos se volvieron a abrir y a mirarme fijamente. Me besó dulcemente "Yo también te amo" pero pude oír la desesperación de su voz, la inmensidad de su tristeza. Mis miedos estaban confirmados, no sobreviviría. Y aunque estaba deprimida ante la idea, una dulce sonrisa se acomodó a través de mis labios. No importaba lo que a mí me ocurriera, mi amor estaba conmigo y era suficiente para hacerme feliz. La única cosa de la que me arrepentiría sería que lo estaba dejando solo.
Edward alcanzó mi mano de nuevo. Sus dedos suavemente tocaron mi mejilla "Va a ir bien" susurró, aunque creo que era más para consolarse a sí mismo que a mí. Cogí su mano y la presioné contra mi mejilla, besándola e inhalando su esencia.
"Bella…" suspiró. Mis ojos se cerraron y me relajé bajo su tacto "Por favor, amor, mírame" dijo suavemente, pero desesperado. Abrí los ojos lentamente. Su triste expresión fie remplazada por una más contempladora. Esperé, sin hablar.
Tragó fuertemente. Había una especie de lucha interna en sus ojos; podría decir. Su mirada evitó la mía. No quería que viera lo que se estaba debatiendo interiormente. Se agachó de manera que su cabeza descansara contra mi pecho, escuchando mis latidos. Sus manos encontraron las mías y las agarró fuertemente. Llevó cada una de mis manos a sus labios para besarlas con su tacto aterciopelado.
"Bella…" intentó de nuevo. Pero parecía que no podía pronunciar las palabras. No lo forcé. Me deshice de su agarre y pasé mis manos por su pelo desordenado. Sus manos se fueron hacia mi espalda para mantenerme contra él. Cerró sus ojos y besó mi cálida piel unas cuantas veces, lentamente, encantadoramente.
"Podría… haber un modo. Para salvarte, quiero decir" dijo cuidadosamente. Inmediatamente me tensé pero me quedé en silencio "Nuestra especie" se paró un momento para coger fuerzas "es inmortal, como te dije. No podemos enfermar. No… morimos" se forzó a sí mismo a decir. Escondió su rostro en mi pecho, como si el mero pensamiento le provocara un dolor físico.
Ya sabía lo que estaba intentando decir. Tenía miedo de preguntar, tenía miedo de lo que yo diría. Los vampiros no morían. Si yo fuera uno, podría salvarme. Estaría con él para siempre. Me salvaría, en más de un aspecto.
¿Pero qué pasaba con Charlie y Renee? No podía dejarlos. ¿Podía? Pero iba a morir de todas formas; no había otra opción contra ello. ¿Mi vida humana? No había vida ya. Edward era todo lo que había abandonado. Mi futuro, lo único que podría querer siempre, amar. Eso era lo único cierto. Mi amor por él era verdad, eso era un hecho.
Me traje el rostro de Edward hacia el mío. Sentí varias lágrimas recorrer mis mejillas, pero mi voz era fuerte. Le sonreí "Sí" respondí su pregunta no formulada,
Me miró, mordiéndose el labio para evitar el shock. Había esperado que dijera no. Sus ojos tocaron los míos. Luego una ola de incredulidad cruzó su rostro "Bella ¿Realmente quieres esto? Lo estarías dejando todo, todos a los que quieres. Tendrás que vivir con la sed de sangre por el resto de la eternidad. Serás… un monstruo. Nunca debí haberte sugerido nada" bajó la mirada para esconder la desesperación de sus ojos.
Gimoteé cuando traje su rostro hacia el mío. "Te amo" dije con una suave risa "Eso es todo lo que necesito. Tú eres todo lo que necesito. Sé cómo será, no soy ingenua. Tanto tiempo como pueda tenerte para toda la eternidad, seré feliz para siempre"
Sus ojos se nublaron con lo que sólo podía ser amor. Podría decir que estaría llorando si pudiera, pero aún estaba dudoso. Inclinó su cabeza hacia abajo y comenzó a besarme arriba y abajo del cuello, en cada parte de mi garganta "Dolerá" me recordó. Sus palabras me trajeron de vuelta hacia cuando me hizo el amor dulce pero pasionalmente en el barco, el cual estaba ahora en el fondo del mar. Besé la parte superior de su cabeza.
"Lo sé" susurré "Y no me importa. No tengo miedo"
La cabeza de Edward se alzó y me besó con inmensa pasión. Jadeé en su boca y sus manos acariciaron mi cuerpo, tocando y rozando las partes más sensitivas.
Sus labios se movieron hacia el cuello mientras continuó con su exploración. Inhalaba mi esencia entre besos. No fue hasta que sentí el par de afilados colmillos atravesar mi piel que me di cuenta de que me había estado distrayendo.
Sus manos se movían bajo mi vestido, tocándome dulcemente. El placer era intenso. Estaba intentando distraerme del daño que habían producido sus dientes, lo sabía. Sus dulces movimientos comenzaron a ser más fuertes y gemí a la vez que mi cuerpo se excitaba.
Apenas notaba el dolor de mi garganta ya. Me agarré a sus hombros mientras me retorcía bajo su cuerpo. Era una extraña sensación la manera en que mi cuerpo reaccionaba. Sus caricias eran la suficiente distracción, pero al mismo tiempo estaba la sensación de sentir como succionaba mi sangre, reemplazándola con ponzoña. Mi sangre intentaba subir rápidamente por mis piernas, para ser bebidas por él. De alguna manera eso solo parecía que aumentaba mi placer.
Gemí cuando finalmente me vine, Edward soltó mi garganta y me besó para mantenerme callada. Podía saborear la sangre en sus labios. Estaba jadeando en su boca cuando se me pasó la excitación. Las manos de Edward eran ahora aliviadoras ya que recorrían suavemente los lados de mi estómago. Entonces, el dolor comenzó.
Chicasss y chicosssssssss!!!! ahhhh el penultimo cap.... ya solo queda uno.... ohhhhhhh otra historia que se me acaba!!!!!!!!!!!! :'( pero bueno... habran nuevos horizontes... jajaja como continuar con Making love out of nothing at all... jajaja que seguro que mas de una querrá saber como continua. Así que nada... que os ha parecido? Veis.. sii estaba la opcion de la conversion! jajaja al menos... no hay final tragico jajajaja.
Muchas graciass a todos los reviewss recibidoss!! esta historia no es de las mas leidas que tengo, pero bueno, ha subido un poco este ultimo cap pasado, asi que de verdad chicas.. gracias!!!! espero sus comentarios en este cap... ademas.. que ya solo queda un cap!! solo 1!!!
Un besooo!!!! hasta el prox capitulo!!!!
Espero sus reviewss!!!!
Yuliss
