Hola :3

Primeramente quiero que me disculpen por tardar tanto tiempo en actualizar todas mis historias. La universidad me mantuvo muy ocupada durante los últimos meses, ahora tengo vacaciones y espero actualizar rápido todas mis historias. Agradezco a todos y cada uno de ustedes por no abandonarme, gracias a ustedes esta historia es posible.

Sin más espero que este capítulo sea de su agrado.

Los personajes de mai hime no me pertenecen.


..Natsuki

-bien, dime estas planeando- estaba tranquila en mi estudio, tratando de concentrarme y revisar al fin unos documentos, cuando saeko entró de manera abrupta azotando la puerta.

-no se de que hablas- le respondí sin levantar la cara del documento que fingía leer.

-no te hagas la tonta conmigo que no te queda- me dijo en tono molesto.

-ya te dije que no se de que me hablas. Y si no me vas ha decir de que rayos hablas, te pido que salgas de mi estudio y me dejes en paz- claro que sabía a lo que se refería, pero no quería hablar con ella sobre eso.

-en ese caso, te aviso que llevaré a mi nieta a casa de su madre-escuché claramente lo que dijo, pero no me moví ni un sólo centímetro de mi posición.

- ¿eso como para qué? - respondí sin levantar la mirada.

-mira natusuki ya me estoy cansando de que te hagas la tonta conmigo. Sabes perfectamente que narumi quiere ver a su madre y tú no has querido llevarla con shizuru

- ella no ha venido a verla- dije rápido. Es cierto, desde que mi hija y shizuru se reencontraron, no la he llevado nuevamente con ella. Tengo miedo, miedo que me quite a lo único que ata a este mundo.

- ¿y eso cómo? - saeko casi me gritó- si tú le pusiste una orden de restricción, como pretendes que ingrese a la propiedad.

- igual que toda la gente. Puede llegar caminando, en coche o como le plazca- por supuesto que conocía el motivo por el cual shizuru no podía ingresar a la casa; no tenía la mínima intensión de retirar la orden de restricción.

-ya basta- saeko golpeó el escritorio con sus manos logrando al fin que levantara la cabeza y la mirara fijamente- deja de hacerte la tonta y escúchame bien. Mañana mismo vas ir con el estúpido juez y retiraras esa orden de restricción, ¿me escuchaste?

-si- claro la escuche, pero quien dijo que lo haría. Bajé la cabeza y seguí fungiendo que estaba leyendo.

-te conozco natsuki y sé que probablemente me vas a tomar el pelo, así que te advierto o la retiras por las buenas o uso en tu contra mis influencias. No solo retiraré la orden de restricción en contra de shizuru; si no que haré que te quiten la custodia de mi nieta.

- ¿estás loca? - grite fuerte. Me paré de golpe del escritorio y me acerqué a saeko- tú no me puedes hacer esto

-claro que puedo hija mía, recuerda que yo fui quien te ayudo a quitarle su hija a shizuru. Así como te ayude a ti, ahora le puedo ayudar a ella

Sus palabras me dejaron tan impactada, que no pude detenerla cuando salió del estudio. Me quedé junto a la puerta parada y totalmente estática. Vi como saeko llamó a mi hija y esta bajo corriendo por las escaleras, la cargó y escuche claramente como le decía que la llevaría de visita con su madre.

Grité fuerte, tan fuerte como puede. Tomé con ambas manos el bastón de plata que siempre llevaba conmigo, lo apreté fuerte, tan fuerte como mis manos fueron capaces. Sentía miedo, coraje, angustia y otras tantas emociones que me embargaban de una manera contundente. En el fondo de mi mente veía y rememoraba cada segundo del recuentro de shizuru y mi hija, la cara de felicidad de ambas, pero sobre todo las lagrimas de felicidad de hija al conocer por fin a su madre. Me sentía dividida, hace muchos años juré que nunca permitiría que mi hija viera a su madre, sin embargo, al ver su tristeza no pude evitar que el gran amor que le tengo rompiera aquella promesa. Aun así, no estoy dispuesta a entregar a quien más daño me ha hecho aquello que amo con todo mi ser.

.Shizuru y mi hija se abrazaron por largos e interminables momentos a mi aparecer. Veía la escena desde lejos, como un espectador distante y lejano. En esos momentos me sentí más culpable que nunca. Me alejé un poco; retrocedí dos pasos hacia atrás sin dejar de mirarlas en ningún momento. De un instante a otro shizuru dejó de llorar y levantó en sus brazos a mi hija; no me atreví hablar u hacer algún sonido, solo observé como mi hija miraba a su madre, ambas se miraban de una forma en que nunca imaginé; shizuru miraba a narumi con profundo amor, de eso no había duda alguna y mi hija respondía de la misma forma.

-mami- de repente escuche la voz de mi hija. Vi como shizuru caminaba y se sentaba en una banca.

-si mi amor-respondió ella mientras le llenaba el rostro de besos.

- ¿Por qué te fuiste? - preguntó narumi viendo a shizuru a los ojos - ¿no me quieres?

- ¿Qué?- a pesar de estar lejos la escuchaba y de ser necesario estaba dispuesta a interrumpir la pequeña conversación que sostenía con mi hija- no mi amor, tú eres todo para mí, nunca dudes de mi amor hacia ti.

- ¿entonces porque te fuiste? – en estos momentos desearía que mi hija no fuera tan inteligente, así no preguntaría esto.

-bueno mi amor- observaba fijamente el cuadro, escuchaba y trataba de adivinar cual seria la respuesta de shizuru, cuando de un momento a otro, ella levantó su rostro y me miró fijamente a los ojos. Ya había olvidado como eran sus ojos o eso creía; su mirada rojiza me miró fijamente y yo la miré; por cuanto no sé, tal vez segundos o minutos. sin duda me pareció lo más hermoso que había visto en mucho tiempo, pero entonces recordé todo lo que pasó, como me engaño, giré mi vista y miré al piso – a veces las cosas no salen bien o como las planeamos, tú mami y yo tuvimos algunas dificultades y yo tenía que trabajar

- ¿porque mami? -No sé si escuche bien, pero casi estoy segura que dijo que tenía que trabajar; no entiendo que quiere decir con eso.

-porque a tú abuelo y a mí nos faltaba dinero- shizuru nuevamente me miró, pero apartó rápidamente la mirada. No sé si pretendía hacerme sentir más miserable de lo que ya me sentía, pero lo ha logrado y con creces si eso es lo que se proponía- por eso me tuve que ir lejos. Pero cada semana recibía cada una de las cartas que me mandabas con tu abuela saeko

- ¿tengo un abuelo? – preguntó narumi muy emocionada

-si mi amor mira- vi como shizuru sacaba un montón de sobres de colores; supongo que eran las cartas que mi hija escribía y que la farsante de mi madre le entregaba a shizuru. No solo eran cartas, había muchas fotos de mi hija, desde que era un bebé, sus primeros pasos, sus cumpleaños, incluso cuando dormía o le daba un baño, fotos de ella embarazada, de su familia; nunca antes había visto una foto de su madre hasta este momento, ella era casi idéntica a su madre- mira el es tú abuelo, es mi papá, ella es mi madre, tú abuela y esta es mi nana.

-yo tengo a mi abuela saeko, y al viejo abuelo- dijo mi hija con una sonrisa- solo que el abuelo no juega mucho conmigo, y papi no esta mucho en casa a veces.

-no te preocupes mi amor, yo jugaré siempre que quieras contigo, además estoy segura de que a mi padre le encantara jugar y corretear contigo- vi como unas pequeñas lagrimas se deslizaban por el rostro de shizuru

-no llores mami- narumi lentamente con sus pequeñas manos limpiaba las lagrimas del rostro de su madre- no estés triste

-no estoy triste amor, lloro porque estoy muy feliz- las lagrimas al principio pequeñas ahora se transformaban en un pequeño torrente. Narumi se levantó y abrazó a su madre; con sus pequeños brazos rodeo su cuello- no sabes cuanta falta me hiciste

Tenia miedo, miedo que le dijera a mi hija que era un monstruo insensible, así que me acerqué lentamente, pero a paso fuerte y decidido. Al llegar al pie de la banca, soné mi bastón en el piso, shizuru volteó a verme y comprendió.

-mi amor me tengo que ir, te prometo que te volveré a ver muy pronto, si- no pude seguir viendo la escena, no podía ver como mi hija no quería soltarse del cuello de shizuru- no llores mi bebé, no me iré lejos nunca más te lo prometo, todas las noches me puedes marcar por teléfono, o cuando tú quieras, siempre estaré para ti

Al final narumi entendió y se despidió de shizuru, la tome en brazos y comenzó nuevamente a llorar. No soportaba verla llorar y menos escuchar cómo le pedía a shizuru que no se fuera mientras yo la llevaba en brazos.

Solo ha pasado una semana y mi hija no deja de mencionar a su madre. Tal como prometió shizuru, todos los días saeko le llamaba por teléfono y ponía a la línea a mi hija. Sentía celos, muchos celos, narumi no hablaba de otra cosa que no fuera de su madre y su abuelo, ya no me pedía jugar con ella, solo me suplicaba que la llevara nuevamente con su madre.

.Ayer por la noche mientras cenábamos, narumi bajo corriendo por la escalera, se veía muy contenta y ya me imaginaba porque; sin saber muy bien porque mis celos aparecieron y reprendí a mi hija sin razón.

-cuantas veces te he dicho narumi que no corras por la escalera- le dije muy fuerte.

-perdón papi- me respondió con voz queda.

-¿ya te lavaste las manos?

-ya

-siéntate ya van a servir- me sentía muy enojada así que no volteé a verla.

- ¿Por qué estas tan feliz mi narumi? - le preguntó mi madre a mi hija.

-hable con mi mami y con el abuelo- dijo mi hija con una enorme sonrisa- el abuelo me dijo que me compró juguetes.

- ¿de verdad? - preguntó mi madre. Yo no dije nada solo escuchaba, pero ya me estaba cansando de escuchar a narumi hablar solo de su madre.

-si- no entiendo porque se pone tan feliz o porque le ilusiona tanto conocer a ese viejo, si pudiera saber y entender la clase de persona que es seguro que no lo quería- le dije a mami que duran la quiere conocer.

-narumi come por favor, la comida se enfriará- dije muy firme a mi hija. Los celos me estaban invadiendo.

-abue crees que la próxima vez que vea a mami, puedo llevar a duran

-si hija porque no

-papi, ¿Cuándo me llevas con mami? – mi hija ignoró totalmente mis palabras, cosa que terminó por enfurecerme.

- ya basta- le grite sin querer a mi hija- ya estoy harta de escucharte hablar de tu madre.

-natsuki- me grito mi madre- cállate no digas algo de lo que te puedas arrepentir- no único que escuche fue el fuerte llanto de mi hija, estaba llorando y todo era mi culpa

-narumi- la llamé suave. Me acerqué lentamente, pero ella me rechazó- bebé

-ya no te quiero- me dijo mientras salía corriendo de la mesa.

-te lo advertí natsuki, te dije que no podías mantenerla alejada de su madre, ahora se la das, pero al instante se la quitas

Saeko se levantó de la mesa y se fue, quedé sola, incluso los empleados se retiraron al escuchar nuestros gritos. Me sentí muy mal, ese ya no te quiero me dolió más de lo que nunca pude imaginar.


..Shizuru

Por más que quiera entender a natsuki no puedo; no entiendo porque me deja tener cerca a mi hija, pero luego me la quita de nuevo. Trato de buscar a la natsuki, de la que me enamoré, mi suki, por un instante me pareció verla, pero me di cuenta de que esa mujer ya no existe, en su lugar encontré a una persona fría y sin sentimientos. no entiendo ni entenderé porque se empeña en hacer sufrir a narumi y a mí; todos estos años de sufrimiento parece que no le han bastando y parece que no esta satisfecha con todo lo que he sufrido.

Al menos esta vez no se salió del todo con la suya, Layla lucha en los juzgados para que anulen la orden de restricción que natsuki impuso en mi contra; por otro lado, todos los días hablo con mi tesoro, me cuenta sobre su escuela, saeko, el viejo abuelo, duran y por supuesto de natsuki. No me gustó absolutamente nada que ayer por la noche saeko me llamara por teléfono, para pedirme por favor que calmara a narumi.

.Estaba terminando de cenar, así que me retiré de la mesa, le di las buenas noches a mi padre y subí a mi habitación. Me estaba colocando el piyama cuando alguien tocaba la puerta de mi habitación.

-señora disculpe que la moleste a esta hora, pero le llama por teléfono la señora saeko

-gracias, en seguida tomo la llamada

-permiso

Me pareció demasiado extraño que me marcara a estas horas, tengo una sensación extraña espero y no le haya pasado nada a mi hija. Me acerqué a mi cama y tomé el teléfono de la mesita de noche.

-buenas noches saeko- respondí lo más calmad que pude.

-buenas noches shizuru, disculpa que te moleste a esta hora, pero narumi esta inconsolable- me dijo saeko de manera rápida y un tanto angustiada.

- ¿Por qué?, ¿Qué paso saeko?, ¿está bien mi hija? – la voz y las palabras de saeko me alarmaron de sobre manera.

-si esta bien- saeko guardo silencio y escuche como soltó un suspiro- lo que sucede es que natsuki perdió los estribos cuando estábamos cenando, sin darse cuenta le grito muy fuerte a narumi.

- discúlpame saeko, pero que le pasa a la bestia de tú hija – la interrumpí, un enorme coraje me recorría- quien se cree para maltratar a mi hija.

- shizuru tranquila, no pretendo discutir contigo también, ten por seguro que ya he reprendido como se debe a natsuki.

-dudo que ella te escuche.

-tal vez tienes razón, pero ese no es el punto que estamos tratando- saeko sonaba afligida. Y la verdad me sentía un poco mal por haber llamado bestia a natsuki; no creo que yo pueda juzgar a alguien.

-tienes razón – dije bajo.

-por favor habla con mi nieta y trata de calmarla, no me abre la puerta, está encerrada en el closet de su habitación y me preocupa que no quiera salir.

- comunícame con ella por favor.

-claro- dije antes de comenzar a caminar en círculos por toda la habitación. Por medio del teléfono se escuchaban sus pasos y como abría una puerta.

- narumi hija, tienes que salir por favor- escuche como saeko le hablaba a mi hija.

-no- escuche lejos la voz de mi hija.

-por favor, está en el teléfono tu mamá- escuche como se movían cosas, tal vez el sonido de una puerta abriéndose o el sonido del traspaso del teléfono a otra persona.

-mami- al fin escuche la voz llorosa de mi hija.

-aquí estoy tesoro. ¿Por qué estas llorando? – le pregunté con voz calma, aunque por lo poco que me contó saeko ya me imagino que sucedió.

-papi me grito- respondió entre sollozos- me asustó

-no llores por favor mi amor- le pedí con la mayor ternura y amor del mundo. Duré más de dos horas hablando con mi hija, tratando de calmarla y convencerla que natsuki no es mala, que solamente estaba cansada y que algo sin duda la irritó, pero que no había sido ella. No la convencí, pero la deje más tranquila, además saeko le prometió que la traería mañana a mi casa.

Así que estoy sentada en el jardín esperando a saeko y a mi hija, ya es un poco tarde, sin evitarlo miro mi reloj constantemente.

-hija cálmate, estoy seguro de que en cualquier momento aparece saeko con mi nieta- mi padre iba entrando al jardín. Tomo asiento a mi lado y tomo mi mano.

-gracias papá, tienes razón, en cualquier momento estaran aquí- miré al cielo y me di cuenta de que el día estaba despejado, miré el jardín y me di cuenta de que las rosas están hermosas. Me estaba tranquilizando cuando escuche el timbre de la puerta, eran ellas, estaba segura. Me levanté de la silla y caminé rápido hacia la puerta, no alcancé abrir yo misma sin embargo en cuanto se abrió vi en el umbral a saeko con mi hija acompañadas de duran.

-mami- narumi bajo de los brazos de saeko y corrió hacia mí. Me agaché a su altura, la abracé y la llené de besos. Duran que estaba lejos se aproximó hacia nosotros y comenzó a darnos lengüetazos en la cara.

-yo también te extrañé duran- realmente nunca conviví con duran, pero por alguna extraña razón cuando llegaba a tener contacto con el perro se mostraba afectuoso- a ti también mi tesoro

-aaa mami me haces cosquillas- narumi reía mientras le besaba la cara

-ven vamos a que conozcas a tu abuelo- cargue a mi hija y la lleve al jardín. Cuando llegamos me di cuenta de que saeko ya estaba platicando con mi padre- papá

Llamé a mi padre y este estaba de espaldas así que se giró hacia nosotras; nos miró y esbozo una enorme sonrisa.

¿es ella? – me preguntó mi padre, yo solo sentí suavemente- o por kami esta enorme, ven y dale un abrazo a tu abuelo.

Mi hija me miraba dudosa, sabia que estaba nerviosa, me di un poco de confianza, la baje y ella se acercó al fin y le dio un largo abrazo a mi padre.

-al fin puedo verte de nuevo, estas enorme- decía mi padre miraba de cerca a mi hija- me parece que fue ayer cuando tu mamá te esperaba con ansías, o cuando llegamos del hospital y apenas eras un pequeño bultito envuelto en sabanas color amarillo.

-ya papá no apenes a mi hija- me acerqué y narumi inmediatamente corrió tras de mi- dale tiempo

-esta bien hija, es solo que me emocioné, hace tanto que no veía a mi nieta que me resulta irremediable no querer mirarla y darme cuenta de lo rápido que pasa el tiempo

-shizuru en eso tiene razón tú padre, el tiempo pasa muy rápido y cada día nosotros nos hacemos más viejos- dijo saeko

-eso no es verdad, es cierto que pasan los años, pero yo los veo casi igual, saeko no tiene ni una sola cana y tú padre correteas por los jardines con los hijos de mai como sin nada- ambos comenzaron a reírse a causa de mi comentario

-señora disculpe- se acercó a mi el ama de llaves- la señora mai con su hija acaba de llegar.

-hazle pasar en seguida por favor- creo que de todas las visitas de mai esta ha sido la más acertada- tesoro ven

-mami- respondió mi hija mientras la cargaba

-quiero que conozcas a alguien, es una persona muy importante- narumi solo asintió con su cabeza. Tenia tantos gestos tan parecidos por no decir idénticos a natsuki.

-siento irrumpir así, pero estábamos aburridas en casa- mai entraba a paso lento, mientras que la pequeña emi entró echa un relámpago e inmediatamente se lanzó a los brazos de mi padre- lo siento. Emi ven acá

La niña totalmente apenaba bajo de los brazos de mi padre.

-cuantas veces te he dicho que primero saludes- mai reprendía a su hija; estaba tan absorta que no se dio cuenta que estaba narumi y saeko en el mismo lugar

-muchas mami- respondió la niña apenada

- ¿entonces? – narumi observaba oculta detrás de mí, con sus manitas rodeaba mi pierna izquierda y levemente asomaba su cabeza.

-ya voy mami- emi con la cabeza gacha se acercó a mi- hola tía shizuru

-hola pequeña- le mostré una sonrisa. Observé por un momento como narumi asomaba la cabeza y daba pequeños tirones a mi pantalón.

-shizuru- me llamo mai- ella, es, es,

-si mai-esbocé una enorme sonrisa, me agaché y abracé a mi hija- es narumi, mi hija

- ¿en serio? – preguntó emi muy curiosa – ¿dónde la tenías tía?, ¿yo no vi que te creciera la pancita como a mami?

-emi- otro grito de mai- ¿Cuántas veces te he dicho que no seas grosera?

- ¿pero mami? – mai le lanzó una mirada que hizo guardar silencio a la niña.

- mai no la regañes- bueno creo que ya era suficiente, además es solo una niña- ven emi

La niña me acercó a mí, lentamente volteando hacia tras ya que tenía miedo de que la volviera a regañar mai.

-emi veras- como le explicaba a una niña de 6 años que natsuki me quitó a mi hija- lo que sucede es que mi hija vive con su otra mamá, bueno con alguien que es como tu papi.

-tiene un papi como mi papi- no sabía de que manera explicarle, pero pareció que me entendió.

-si- emi es una niña extremadamente curiosa, aveces mete en aprietos a mai con sus constantes preguntas- mira ella es narumi

-h….ho..hola- dijo tímida mi hija. Me resultaba terriblemente adorable, sin duda alguna me recuerda tanto a natsuki.

-hola- contestó rápidamente una emi totalmente curiosa. Con rapidez extendió su manita hasta mi hija- yo soy emi

-bebé- llame a mi hija, la cual estaba medio escondida detrás de mí - te está saludando emi, vamos salúdala

-si mami- una muy apenada narumi salió de su escondite, a paso lento con desconfianza y mirándome como buscando confianza.

-h..ho..hola yo soy narumi- al final salió de su escondite y con vergüenza le dio su mano a emi.

-hola narumi, yo soy emi y soy una niña como mami, ¿tú eres una niña? ¿o tienes wiwi como mi papi? – la cara de mai en ese momento fue un poema, era obvio que la niña no lo hacia de mala manera, sólo que era muy curiosa, siempre ha sido muy imperativa e inteligente.

-EMI- mai gritó – que forma es esa, no seas grosera, ¿Cuántas veces te he dicho que no te comportes así? – no sabía si reírme de la pregunta de emi, o de la cara de espanto que tenía mai

-pero mami

-nada de peros, cuando lleguemos a la casa le dirás….- no pudo terminar porque emi la interrumpió

-no mami

- ¿Cuántas veces te he dicho que no me interrumpas? - hay iba otro regaño. Creí que ya había sido suficiente así que tuve que intervenir a favor, de la pobre emi.

-ya mai, es solo una niña- mai agacho la cabeza y soltó un suspiro- ven emi

La niña se alejó lentamente de su madre y se aproximó a mí.

-verás, como te dije narumi es mi hija, ella es muy, muy especial, así como tú lo eres también para mí- solté un poco de aire y comencé a pensar en como reprenderla de manera suave- ella también es una niña como tú, solo que ella es muy especial. Las personas como tú papi y el papi de narumi, son mujeres como nosotros, solo que ellas tienen algo muy especial que nos hace diferentes, ¿me explico?

-si- sintió firmemente

-entonces por favor has caso a tu mami, sobre todo cuando te diga que no se debe de preguntar a cualquier persona que conozcas si tiene o no wiwi, ella te lo dirá si es necesario. Recuerda que todos somos iguales, tal vez lucimos diferentes físicamente, pero todos somos seres humanos, ok.

-ok- respondió muy entusiasmada. Me sentí satisfecha con la explicación que le di. Creí que todas sus dudas ya estaban aclaradas, pero- entonces tía, ¿narumi tiene wiwi?

-si emi, ella tiene un wiwi- ya que remedio me quedaba, tal vez su curiosidad termine al decirle la verdad.

-si- grito emi. No entendía el motivo de su alegría- entonces ¿cuándo sea grande me puedo casar con ella?

-ehh- dios esta niña se supera cada día. Mai que estaba sentada en una silla tomando un vaso de agua, lo escupió de golpe al escuchar a emi.

-si, yo quiero casarme con narumi, es bonita yo la quiero- decía muy entusiasmada.

-EMI- el enorme grito de mai se escucho por toda la casa- nos vamos

-pero…

-pero nada- mai tomó sus cosas y se disponía a marcharse con emi tomada de una mano- siento mucho shizuru que la impertinencia de mi hija haya arruinado este momento.

-mai, ella no arruinó nada, todos sabemos que es muy curiosa- mai soltó un largo suspiro.

-creme a veces esa curiosidad se pasa- dijo mai con un tono cansado. Volteó hacia el suelo y miro a narumi escondida detrás de mi- yo soy tú tía mai y espero verte nuevamente, me dio mucho, pero mucho gusto verte.

Mai le dio una pequeña caricia en el rostro a mi hija y se marchó con emi. Desde el jardín podíamos escuchar como iba regañando a emi, además de advertirle que le diría a nao como se portó hoy. En el fondo me dio mucha risa la actitud de emi, peor no entiendo de donde sacó o porque dijo que se quiere casar con mi hija.

-mami- me llamo narumi.

- ¿qué pasa amor? - la levanté del suelo y la cargué en mis brazos.

- ¿qué es un wiwi?- solté una carcajada, la cara de duda de mi hija era grande, pero me dio mucha risa su pregunta, no porque sea tonta, si no por la forma en que me preguntó.

-bueno verás ….

Pasé parte del día explicándole a mi hija que era el famoso wiwi, a lo cual obtuve la respuesta correcta. Al parecer natsuki le explicó de manera breve que esa parte se llama pene, que es una parte que nadie debe de ver ni tocar, solo ella. Después me preguntó porque le decía wiwi y entonces tuve que explicarle que algunas personas les ponen sobrenombres a algunas partes del cuerpo porque les apena decir su nombre correcto. Pero también le aclaré que no hay razón para apenarse, al final todos tenemos cuerpos similares, algunos un poco distintos y ella entendió.

El resto de la tarde la pasamos jugando, mi padre se incluyó en el juego y la verdad para las siete ya me sentía rendida y veía notablemente agotada a narumi. Saeko se acercó a mí y me dijo que ya era hora de irse; en ese momento me sentí un poco triste no quería separarme de mi hija y ella de mí tampoco, entonces saeko me propuso acompañarlas a casa. Quería con todas mis fuerzas aceptar, peor tenia mucho miedo de encontrarme a natsuki.

-no te preocupes ella no esta en casa, llega últimamente muy tarde de la oficina, estoy segura de que no se dará cuenta de tú presencia

Al final termine aceptando, tenía mucho miedo que natsuki apareciera y llamara a la policía. Se supone que no puedo acercarme a más de diez kilómetros de mi hija, lo cual es la orden de restricción más estúpida que nunca había escuchado y lo peor que era válida; por eso tenía miedo, que tal si aparecía y me metía en la cárcel.

-tranquila- saeko tomó mi mano y me calmó- sé que no merezco tú confianza, pero por favor confía un poco en mi

Las palabras de saeko me tranquilizaron notablemente, pero volvió el miedo cuando el auto se detuvo en la puerta de la enorme mansión Kruger. Un sinfín de recuerdos golpearon mi mente, recordé la época donde sentía que conocía a natsuki , cuando creía que era feliz . Narumi me tomo de la mano y entramos casi corriendo a la casa, subimos rápidamente las escaleras y entramos a una habitación color azul cielo.

-mira mami, es mi habitación- me mostraba el lugar. La habitación era espaciosa, había una ventana grande, muchos juguetes algunos en el suelo acomodados, otros en repisas, un closet enorme, la cama era demasiado grande tenía el tamaño para un adulto, aun lado estaba un enorme cojín donde supongo que duerme duran, además de un pequeño escritorio y una televisión anclada a la pared.

-es muy grande, bonito y muy limpio- y en verdad lo era, no era nada parecido al cuarto de emi

-la abue saeko dice que un cuarto limpio es más bonito- dijo con un ligero sonrojo en las mejillas.

-en eso concuerdo con ella.

-ven- me tomo de la mano y me acercó al escritorio. En una pequeña carpeta tenía muchos dibujos, míos y de ella, algunos otros eran de duran y muy pocos de natsuki, lo cual me desconcertó. Decidí no preguntar ese asunto, porque no me sentía preparada para enterarme el trato que tenia natsuki con mi hija; se por saeko que se ha esforzado mucho, pero no me siento capaz de defenderla cuando siento que no la conozco.

Pasamos toda la tarde viendo sus dibujos y explicándome que había en cada uno. Después el cansancio comenzó a vencer a narumi, entonces ingresó saeko y le dijo a mi hija que por favor entrara al baño para bañarla. Narumi no quería que saeko la bañara, quería que yo la bañara; la verdad me sentí muy feliz cuando me lo pidió, eso significaba que me tenia confianza. El baño fue un poco largo y húmedo, la mitad de mi ropa estaba un poco húmeda, pero eso no tenia importancia. Jugué mucho con narumi y por poco caigo en la tina, lo cual a ambas nos causó mucha risa, al terminar la envolví en una toalla enorme y la llevé a la habitación. La sequé cuidadosamente, le coloqué su ropa y por último la peine.

-mami tengo hambre- justo en ese momento ingresaba saeko a la habitación en compañía de una empleada la cual empujaba un carrito lleno de comida.

-por favor acérquense vamos a cenar – pidió amablemente saeko. Nos dio unas bandejas, las cuales colocamos en nuestras piernas. La cena fue ligera y sin duda deliciosa, entregamos las bandejas vacías a la empleada, la cual salió de la habitación en compañía de saeko. Ya era un poco tarde y sentía que ya tenia que irme pero no quería, si por mi fuera nunca me iría.

-mi amor- le hable suavemente a narumi. Sus ojitos cansados se estaban cerrando- ya me tengo que ir

- no te vayas mami- se levantó y se abrazó a mí.

-me tengo que ir amor, no puedo dejar solo al abuelo- una escusa, espero que funcione.

-bueno, pero me lees un cuento

-claro que si – tome un libro que estaba en una repisa, me extraño que estaba lleno de polvo, pero en este momento no quería darle importancia. Lo abrí y comencé a leer. Mi hija no podía con el cansancio y rápidamente cerró sus ojitos, cerré el libro y la arropé bien.

-te amo mi tesoro- le acerqué y le dejé un pequeño beso en su frente. Sin duda ha sido un gran día, no tengo como agradecer a saeko haberla llevado conmigo. La observé unos minutos y al final tuve que salir de la habitación. Caminé por el pasillo y me di cuenta que la casa estaba intacta, sus altos muros de madera, y la alfombra del piso era la misma.

- ¿se ha dormido? - me topé con saeko en medio del pasillo.

-si la pobre ya no podía con en cansancio- recordé el color de los ojos de narumi,; son tan lindos, son como los de ella- creo que es momento que me retire. Le agradezco como no tiene una idea esto saeko, muchas gracias de verdad

Lo decía desde el fondo de mi alma, en verdad agradecía muchísimo haber llevado a narumi conmigo.

-no hay nada que agradecer shizuru es lo correcto- saeko sonaba sincera, aun así no olvidaba que ella ayudó a natsuki- es lo que siempre debió ser

-saeko yo- solo quería decirle que no se preocupara, que al final la entendía un poco.

-¿qué hace esta mujer en mi casa?- estaba tan concentrada que no escuche el coche de natsuki, ni tampoco me di cuenta del sonido de la puerta. El miedo que sentía horas antes no es nada, ahora tengo miedo de que pueda pasar algo malo, muy malo.


Bueno hasta aquí en capítulo de hoy.

Se que muchos se preguntan que es el famoso wiwi, pues emi se refiere a un pene. Me pareció muy gracioso agregarlo, hace poco escuche un niño que lo decía o más bien hacia referencia a su pene y me hizo mucha gracia. También se que les puede parece que es un capítulo de relleno, pero no lo es, es necesario este capítulo ya que en los próximos habrá grandes cambios.

Por otro lado les pido una disculpa por la faltas de ortografía, créanme antes de publicar reviso varias veces el capítulo, pero recientemente me entere que mi computadora tiene un error en el sistema, el cual esta próximo a repararse, espero que después que se solucione este problema no tenga líos con los capítulos, ya que al subirlos desaparecen palabras o corta algunas letras de estas.

Se que muchos odian a natsuki, yo también la odio, (como dicen en México) es una burra. Pronto aparecerá nao, además se acerca el cambio de natsuki.

¿Qué pasará con natsuki?, ¿Sacara a shiz de su casa?

Me gustaría que me dijeran como les gustaría que fuera el cambio de natsuki, así que no olviden comertarlo.

No olviden dejar sus reviews

Gracias y Felices fiestas...