Perdón por un poquito de tardanza pero es que hice un one shot ZoRo (que espero que hayan leído), y luego comencé con este capítulo. Llegamos a un nuevo arc, aunque no lo parezca ya comenzó, en este capítulo veremos a un personaje ya conocido en el mundo de One Piece, que a mi en particular me agrada bastante, espero que a ustedes también.

¡¡Dejen reviews onegai!! Recuerden que One Piece es propiedad de Eiichiro Oda y estas paranoias son meramente mías

- ¿¡¡Skypiea!!? – Gritó asombrado Ozzie – así es, mi madre me dijo que habían ido una vez a un lugar así – contestó Lina maravillando una vez más a su pelirrojo capitán con las historias de las aventuras de los mugiwara.

- Quisiera ir alguna vez – dijo con esperanza en los ojos, Lina le explicó la dificultad de la llegada a la isla del cielo pero eso solo entusiasmó más al espadachín.

De pronto se abrió la puerta de los camarotes y Anna apareció en cubierta ante la alarma de Lina – ¡no puedes salir aún de la cama! Todavía estás grave, tu pulmón no está de todo recuperado – ordenó la doctora – es que si me estoy un segundo más encerrada no voy a soportarlo – se quejó la arquera – además ya estoy bien, mira – señaló Anna mientras inspiraba ampliamente, pero para su pesar, el pecho le dolió y empezó a toser.

- Lo vez aún no estás bien, vuelve a tu habitación – de nuevo dio la orden la pelinegro – pero es que no quiero – se rehusó la rubia - ¡si no es por las buenas será por las malas! – y Lina golpeó en la cabeza a su amiga con el mango de su sai para dejarla fuera de combate y llevarla de nuevo al cuarto.

- supongo que cuando se trata de salud no hay quien la detenga – dijo Sand con cara de susto – ¡si! Mi bella pelinegro es una cuidadosa y sexy doctora, para ella lo más importante es la salud y por supuesto yo – soñaba Riko ante la mirada de lástima de Ozzie y Sand.

- Veo algo raro – se oyó desde la torre a Kyo quien bajó de inmediato - ¿qué es lo que viste? – Preguntó Rella – es raro, pero me parecen unas vías extrañas sobre el agua, bueno no sobre ella sino un poco por debajo de la superficie – respondió el castaño.

Todos entonces miraron sin comprender que es lo que eran exactamente mientras el Sea Wings se acercaba a ellas. – Tal vez deberíamos virar, quizás choquemos – aconsejó Sand.

Ya se disponían a cambiar de dirección cuando fueron detenidos – No chocaremos – aseguró Lina quien había regresado de con Anna y tenía una triste mirada - ¿qué pasa? ¿Estás segura? – Preguntó Sand – sí, si esas vías están por aquí es que estamos cerca de Water 7 – respondió la doctora.

Kyo se dio cuenta del semblante triste de la pelinegro e iba a dirigirse con ella pero Ozzie le detuvo – es mejor que la dejes sola – Kyo lo miró sin entender – Water 7 fue el lugar en donde Moneky D. Luffy, el Rey de los Piratas, fue ejecutado(1) – explicó entonces el pelirrojo.

Y al acercarse poco a poco a la enorme capital de agua Lina remembraba todas aquellas ocasiones en que su madre le hablaba del que fuese el rey de los piratas.

- ¿y como era él? – Preguntaba la pequeña pelinegro a su madre – bueno, pues él era jovial, alegre, y sobre todo muy valiente –

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- ¿Hay alguna imagen de él? – no había día que Lina dejara de preguntar algo sobre su padre – tú eres su viva imagen, solo tus ojos son distintos a los de él, pero por lo demás eres idéntica – a Nami no le gustaba mucho hablar sobre su chico de goma, le dolía el corazón en cada ocasión que lo hacía.

- Tendremos que detenernos aquí por un pequeño tiempo ¿está bien Lina? – Preguntó temeroso Ozzie – si, no te preocupes, no pasa nada – le respondió un poco cabizbaja la doctora.

- Muy bien entonces vamos, aquí podré encontrar muy buenos materiales de carpintería – dijo Riko – yo me quedaré a cuidar a Anna, no te preocupes Lina – ofreció Rella. Entonces la pelinegro se dirigió al centro de la ciudad.

Todos diseminaron sus caminos, menos uno. Sin que se diera cuenta Lina, Kyo la siguió. Estaba preocupado, seguro que no sería nada fácil estar en el lugar donde su padre murió.

Y después de una caminata, como si ya antes hubiera estado allí, Lina encontró fácilmente la plataforma. Ésta no era como la de Logue Town, estaba hecha de piedra y no era tan alta.

Cerca de la base había una placa, donde se indicaba que, efectivamente, ese había sido el lugar de ejecución de Monkey D. Luffy.

Lina pasó sus dedos por el relieve de las letras del nombre de su padre y sus lágrimas no pudieron contenerse. Ella hubiera querido conocer a aquel que fuese el rey de los piratas, aquel que desafió al mundo por cumplir su sueño, pero más que nada conocer a su padre.

Se rindió y cayó de rodillas presa del llanto, atrás de ella apareció uno de sus nakamas. – Yo, puedo entenderte, creeme que lo siento – Kyo puso su mano sobre el hombro de la chica. Ella se levantó para abrazarlo.

Lina sollozaba – es que al menos me hubiera gustado haberlo conocido, haberlo visto aunque sea una vez, y es que a veces pienso que todo el mundo lo conoce mejor que yo – y Kyo la abrazó más fuerte.

- su memoria no me pertenece, le pertenece al mundo y a veces eso me pone triste – ya más calmada la pelinegro seguía contando – él sin duda era un hombre especial. Mi padre me dijo una vez que estuvo en una de las buster calls que lanzaron en contra de él y tu madre, cuando era capitán. Según mi padre, Monkey D. Luffy era una persona que podía cambiar cualquier situación a su antojo. Eso quiere decir que si el hubiese querido tal vez aún estaría con vida. Pero probablemente tu madre y tú no – relató Kyo.

Las palabras del castaño calmaron poco a poco a Lina – gracias, es bueno que hayas venido – dijo Lina aún abrazada a Kyo – es que, no quería que lloraras tanto, no me gusta verte sufrir – respondió el castaño - ¿y por que no? ¿Desde cuando te preocupan los demás? Tú no eres así – le decía la doctora con una pequeña sonrisa.

Kyo cerró los ojos un instante – incorrecto. Yo ERA así, pero entonces conocí a una chica – dijo el vigía viendo directamente a los ojos color miel de Lina – tú sabes que me has cambiado, y es por eso que no quiero que llores o sufras –

- ¿y por qué no quieres? – Preguntó Lina – bueno… tu sabes… ehh… tu y yo – no quería admitir nada Kyo – si no lo sientes no lo admitas, o no seas soberbio – se separó del abrazo la doctora – no me digas eso, si todas formas ya lo sabes – se defendió un poco Kyo.

- ¿saber que? Si no me lo dices no lo sabría – se hacía la difícil Lina – ya, esta bien, te amo, te amo ¿estás contenta? – Soltó el castaño la declaración – ya lo sabía – presumió la pelinegro – ¿lo ves? Me quieres volver loco – dijo entonces fingiendo molestia Kyo – es que solo quería escucharlo de tus labios, por que yo también te amo – y entonces le besó.

Y en media plaza se podía admirar la escena de dos jóvenes enamorados teniendo su encuentro más intenso (hasta ahora) de demostración de amor.

- Espero que tu padre no nos esté viendo en este momento – volteó Kyo a ver la plataforma después del beso – creo que no le disgustaría, no se por qué, solo lo creo – contestó con sinceridad la doctora. – Debemos volver al barco – propuso Kyo – si, tienes razón. Adelántate, solo me retraso un poco – le avisó la princesa de los piratas.

Mientras Kyo se alejaba un poco, Lina se acercó de nuevo a la placa con el nombre de su padre – espero que me estés viendo, yo trato de seguir tus pasos, ¡ya veras que con la ayuda de mis nakamas podré conseguir los 10 tesoros del mugiwara! ¡Esos tesoros te pertenecen y si no puedes tenerlos, yo si lo haré por ti! – Prometió la princesa de los piratas – solo sigue, vive y sé feliz – escuchó una voz. Una voz en su mente. Entonces pensó si era su padre o era su imaginación y decidió pensar en lo primero para, como le dijo la voz, ser feliz al menos en ese momento.

Ya regresando al barco Kyo y Lina soltaron sus manos, habían acordado que por ahora no revelarían una relación. Para su sorpresa eran los primeros en regresar, la única en cubierta era Rella y Anna estaba en su cuarto dormida (o más bien noqueada)

- ¿de verdad somos los primeros? – Preguntó Lina – si, y es raro ya que han tardado mucho – no me sorprende de Ozzie y Riko, pero si de Alí y Sand – se preocupó entonces la doctora – cálmate, ellos saben cuidarse solos – replicó Kyo – eso espero – continuó con cara de preocupación Lina, no se sentía tranquila sin saber por que.

Pero si había un por que. La suerte no estaba del lado de los doble filo ese día y los marines habían desembarcado casi al mismo tiempo que nuestros nakamas. El Sea Wings estaba cerca del muelle número 4, mientras que los marines habían llegado cerca del número 1.

Y si creían que unos marines no serían problema, hay un error puesto que quien estaba al mando de éstos, era nada más y nada menos que un almirante.

Los marines ya habían escuchado de piratas en el lugar y estaba colmando la plaza. Riko y Alí estaban de un lado de la plaza, mientras que Ozzie y Sand en el otro, por desgracia ninguna de las dos partes tenía una buna ubicación para ir hacia el Sea Wings sin cruzar la plaza por lo que estaban escondidos.

- Vamos, si yo puedo vencerlos fácilmente a todos – replicaba Ozzie a Sand – no seas tonto, no creo que solo sean marines de rango bajo – contestó el navegante – ah pero si quien les da órdenes es esa mujer con anteojos – señaló a una oficial marine, que efectivamente usaba anteojos, no demasiado joven, con una espada en sus manos.

- yo me hago cargo, tú ve al barco y que me esperen – entonces Ozzie fue en contra de los marines haciendo caso omiso a su amigo – maldita sea, bueno supongo que estará bien, él siempre lo está – pensó Sand y obedeció a su capitán.

Ozzie se deshacía fácilmente de los marines usando su nueva Kanenori, y justo cuando acababa de derrotar a tres a la vez y se disponía a hacer más de las suyas fue detenido con otra espada.

- creo que ya es suficiente, malviviente – era la mujer de anteojos. Ozzie se sorprendió de que fácilmente había podido detener su espada, la reconoció como una buena espadachina.

- no eres una marine común y corriente, ¿Quién eres? – Le cuestionó el pelirrojo – soy Tashigi, almirante de los cuarteles generales de la marina, y no dejaré que escapes, y menos teniendo un par de espadas tan maravillosas para el uso de la piratería.

Ozzie luchaba con todo lo que tenía, pero sus mejores golpes eran nada para la almirante – demonios, es muy buena – pensó. Luego intentó utilizando el Nitoryuu, pero ni dos espadas eran suficientes.

Al ver a su nakama en problemas, Alí y Riko, que seguían escondidos salieron para ayudarlo, primeramente se deshicieron de los marines restantes y después se enfocaron en ayudar a Ozzie con Tashigi.

- ¿Así que con ventaja eh? No importa – dijo la peliazul y con un movimiento desarmó a Ozzie y a Alí. Riko ya ni siquiera atacó viendo la acción. Alí recuperó su lanza e intentó atacar de nuevo pero fue inútil y fue herido en el pecho por la almirante.

- Riko, ve al Sea Wings, avisa a los otros, no te preocupes por nosotros – ordenó Ozzie y Riko tuvo que obedecer muy a su pesar. Y es que el pelirrojo se dio cuenta de la gran superioridad de su enemigo.

- Sin duda son muy buenas espadas – dijo Tashigi al ver las armas de Ozzie – ni se te ocurra tocarlas, ambas son un tesoro para mi – replicó el capitán pirata. – Llévenselos de aquí – ordenó la marine a sus apenas recuperados hombres quienes escoltaron a nuestros nakamas al barco de la marina – ni se te ocurra escapar pelirrojo, o te las verás con esto – amenazó a Ozzie con su espada.

Se sentía muy humillado, no podía imaginar que existiera alguien tan fuerte usando la espada, además de Roronoa Zoro. En ese momento pensó en todas las promesas que había hecho y como estas se estaban yendo por la borda. Pero al mismo tiempo pensó en sus nakamas y como estos hallarían una forma de rescatarlos a él y a Alí.

- ¿entonces lo dejaste solo? – Preguntaba Lina a Sand – él me lo ordenó – respondió el navegante – no debiste, no se por que, pero se que algo no anda bien – decía la doctora.

- Ahí viene Riko-kun – indicó Rella – y parece algo agitado – prosiguió la ojiazul – seguramente se metió en líos por chicas – dijo Kyo.

- Ozzie…, el y… Alí… ahg, ahg (jadeos de cansancio) – no pudo articular sus palabras Riko – cálmate y dinos que pasa – dijo Lina – ok, Ozzie y Alí fueron capturados, por una marine, una almirante – explicó el carpintero - ¿pero que hace una almirante aquí? – se sorprendió Kyo – no lo se, pero es extremadamente fuerte, ni nosotros tres pudimos con ella al mismo tiempo – relató.

- ¿Y ahora que hacemos? – Preguntó preocupada Rella – no queda otra opción más que salvarlos – dijo Kyo - ¿esa almirante no habrá sido amiga de los mugiwara como el otro mi bella morena? – Preguntó Riko – no, ella debe ser Tashigi, y persiguió a los mugiwara mucho tiempo no va a ser fácil – respondió la doctora.

Después de eso los doble filo tendrían que idear un plan si querían tener oportunidad de salvar a sus nakamas.

- Entonces ya está, así lo haremos – dijo Riko – solo deben darme tiempo con ella, se que no es mala ni mucho menos, tal vez pueda llegar a un trato – pidió Lina – y si no pues le agujeraré la cabeza – dijo Anna quien ya había despertado.

- Vaya, que ímpetu – dijo Kyo – claro, nadie le hace daño a nuestros nakamas – dijo con decisión Anna – claro, sobre todo por que es Ozzie al que atraparon – le susurró Lina a Rella - ¡escuché eso! – replicó la rubia.

- ¿pero que pasa si esa almirante no quiere escucharte? Te atrapará a ti también – indicó Rella – todo saldrá bien, ya lo verás – respondió Lina y entonces se fueron a dormir. El barco de la marina no saldría por la noche por lo que empezarían la operación temprano en la mañana.

Lina pensaba un poco antes de dormir – mi madre me cantaba que esa mujer los ayudó en varias ocasiones, primero en Arabasta y luego en el nuevo mundo, eso quiere decir que no es mala y que tiene un buen corazón. Padre, ayúdame a que todo salga bien –

Todos estaban nerviosos, la última vez que se las vieron con un almirante, éste les humilló en combate. Además todavía tenían que asaltar el barco y salirse con la suya.

Mientras tanto Ozzie y un herido Alí estaban en una celda dentro de la embarcación marine – ¿a donde nos llevarán? – le gritaba Ozzie al guardia – seguramente a Impel Down, yo que se, pero eso sí, seguro que no se salvan de esta, digan adiós al mar tontos ja ja ja ja – se burló el marine.

Un doctor fue enviado por Tashigi para revisar a Alí. Ozzie se dio cuenta de que no todos los marines eran injustos y malignos como algunos que había derrotado, Tashigi al igual que Ikashiro (2) parecía una marine justa y con un buen sentido de nobleza.

Mientras tanto, en la ciudad llegaba un extraño vestido de negro y con cabello rubio, parecía que los ruegos de Lina hacia su padre habían sido escuchados…

Bueno ojalá que les haya gustado el capítulo, supongo que ya se imaginan quien es el personaje que apareció al final, sobre todo por que ya lo conocen.

Las notas:

1.- Vease mi fic "Por Siempre" ya que este es una especie de continuación de aquel.

2.- En capítulos anteriores vimos que Ikashiro es el nombre de almirante que ahora utiliza Coby.

Gracias por los reviews:

LaEriel.- Bueno pues gracias por las flores, respecto al LuNa, pues por ahora decidí escribir un ZoRo, que se llama "Miedo de amar". Gracias de nuevo y que te mejores

Tsubasa.- Arigato por el apoyo, espero que el fic te siga gustando

Arabasta20.- Y así es, esa espada es especial, ya verán después por que, no solo por que se la dio Clef. Muchas gracias por la lectura y el review.

Gabe Logan.- Como siempre muchas gracias por el apoyo y ya leímos y pusimos un review (ya dos creo) en tu fic de "Hormonas".

Espero que les haya gustado la introducción de Tashigi en este capítulo, ya en próximos estarán apareciendo cada vez más personajes conocidos por todos nosotros en el mundo de One Piece.

Nos Vemos.