-¡Hola! ¿Saben que se celebra hoy 26 de Junio?

-¡El cumpleaños de Jennette McCurdy!

-Sí pero…

-No Janet, a nadie le importa que también sea tu cumpleaños

-Pero

-¡Ah nadie!

-Pero yo…

-No nos importa que también estés cumpliendo 22, solo queremos leer, carajo…

-Okay u.u aquí el cap…

-Oh lo olvidábamos

-¿Qué? *Regresa corriendo emocionada*

-iCarly no es tuyo

-NOOOOOOOOOOOO *Se va llorando*

Capitulo veintiuno

-¡Abuelo! –Gritó Shane cuando entramos al granero. Había un hombre con una bata, al parecer el veterinario, y un señor, quien supimos era el abuelo de Shane, además de un Joven como de nuestra edad.

-Hijo, llegaron. Lamento no haber podido comer con ustedes chicos, pero el becerro está atorado

-¿Atorado? –Nicky asomó la cabeza para ver a la vaca en el piso.

-Es más grande de lo que esperamos, estas complicaciones se dan a veces –Comentó el veterinario desenrollando una soga. –Ahora, si no tienen un estomago fuerte les recomiendo que salgan de aquí

-¿Estomago fuerte? –Gillian ya parecía bastante horrorizada.

-Muy bien, lo que vas a hacer ahora Robert –Instruyó el veterinario al chico. –Es meter la mano por su canal vaginal.

-¡OOOhhhh! –Gritamos todos, horrorizados.

-¡Robert, viejo! ¿Por qué diablos habrías de hacer eso? –Le gritó Nicky en todo su folklor irlandés. –Que maldito asco. Digo, no te conozco pero… es simplemente…

-Hola a todos, pues sí, estoy estudiando veterinaria, soy primo de Shane, y pasante del Doctor Peterson. Estoy en prácticas

-¿Y de verdad tienes que meterle la mano a la vaca en… en su ahí? –Pregunté sin quitar los ojos de los aparatos que el doctor Peterson manejaba.

-Bueno –Robert tomó lo que al principio parecía una bolsa de basura, pero cuando se lo colocó resulto ser un guante que cubría todo su brazo, hasta su hombro. –Tengo que aprender a hacer todo esto. No es tan malo como parece

-Muy bien hijo –Intervino el abuelo Filan tomando a su nieto del el hombro que no cubría el guante. –Apresúrate, la vaca está sufriendo.

-Cierto

-Entonces, Robert, vas a meter el brazo por su canal vaginal

-¡Ohhhhhh! –Volvimos a gritar todos

-Luego vas a palmear para buscar las patas del becerro y las vas a ubicar bien

-¡OOhhhhh!

-Y luego vas a sacar la mano de la vaca

-¡UUUUUHHHHHH!

-Vas a tomar la soga en tu puño y vas a volver a meter la mano por su canal vaginal

-¡AAAAAHHHHHH!

-¡Iugh, iugh, iugh! –Las chicas, todas excepto Ana salieron corriendo del granero.

-Luego entonces, vas a amarrar las patas del becerro con el nudo que te enseñé a hacer con una sola mano

-¿Todo eso dentro de la vaca? –Preguntó Kian y el veterinario asintió.

-¡OOHHHH!

-Cuando el lazo esté bien asegurado vas a avisarnos, entonces nosotros vamos a comenzar a jalar al becerro, tú darás soporte en las patas

-¡OOOAAAAAAHHHHHHHGGGGGHHH!

-Ahora date prisa porque la oxitocina no tarda en hacer efecto y tenemos que hacerlo en la próxima contracción o el becerro podría morir.

-Bien, estoy listo –Robert, quien cabe mencionar se parecía en algunos rasgos a Shane, se agachó y entonces… comenzó a meter la mano por… por su… ahí… de la vaca.

-¡OOOOOOOOHHHHHHHH!

-¡UUUUUHHHHHH!

-¡OH POR DIOS!

-Lo estás haciendo bien Robert –Cuando su brazo entero estuvo dentro de la vaca miré a los chicos, todos con expresiones desde asco hasta terror o miedo en sus rostros. Incluyéndome a mí.

-Ya encontré las patas del becerro doctor, las tengo

-Muy bien, saca la mano para meter la cuerda

-¡OOOhhh!

-Viejo, por lo menos le hubieras invitado un café a la vaca –Dijo Brian que estaba tapando los ojos de Molly. Robert tomó el extremo de la cuerda y comenzó a meter la mano de nuevo por su ahí de la vaca.

-¡AAAAAAHHHHH! –De pronto se escuchó un ruido y Robert abrió los ojos como platos para luego cerrarlos fuertemente. La vaca le había tirado una flatulencia en pleno rostro, y eso era lo peor del mundo a mi ver, o eso creía hasta que…

-¡Oh no puede ser! –Gritó Kian girándose para vomitar en el piso

-¡OOOOHHHH La vaca te cagó encima! –Gritó Mark al borde el vomito también.

-Gracias por la observación chico –Dijo Robert limpiándose con la otra mano la suciedad de vaca de la cara. –Apenas lo noté. Como un pajarito.

-Vamos Robert, date prisa –Intervino el doctor.

-Ya está casi listo –Dijo regresando a su expresión de concentración. Parecía que estudiar veterinaria era bien divertido. –Muy bien doctor, pueden jalar ahora

-Bien, chicos, ¿quieren ayudar?

-Yo me apunto –Saltó de inmediato Nicky, parándose detrás del doctor y tomando la soga.

-les ayudaría pero tengo las manos ocupadas –Dijo Brian que seguía tapando los ojos de Molly.

-Bien, vamos Mark –Shane lo empujó

-¿Qué? No Shane…

-¡Solo tienes que jalar! Vamos Freddie necesitamos usar tus músculos esta vez. Doctor sugiero que deje a Freddie al frente, tiene una fuerza brutal

-Bien chico, párate aquí –Más por inercia que por otra cosa caminé hasta ahí y tomé la soga, al frente de la compañía, miré hacia atrás, el doctor había ido a con la vaca según él para vigilarla y revisar más cosas. Atrás de mi estaba Nicky con una sonrisa de diversión en el rostro, detrás de él estaba Shane y al último Mark con miedo escrito por todo el rostro. Y a un lado Kian seguía vomitando y Ana tan petrificada como al principio. –A mi señal van a jalar, creo que aquí viene la contracción…

-¡Oh por Dios! –Dije, demasiado NO listo.

-¡Aquí va! Uno… dos… ¡Tres! –La vaca gimió, asumo, por el dolor y nosotros tiramos de la soga. Pensé que daríamos un tirón y ya, el becerro saldría, pero no, era como jalar un camión. Las venas en mis brazos se marcaron por el esfuerzo y al parecer Robert también estaba haciendo mucha fuerza porque se empujaba con una mano en el trasero de la vaca para tirar fuerte.

-¡Robert, no le agarres el trasero a la vaca! Se va a enamorar de ti –Brian parecía bastante divertido, Kian ya miraba la escena de nuevo pero aún lucía bastante verde.

-¡Alto, alto, alto! –Todos relajamos el agarre. –La contracción paró, tenemos que esperar a la siguiente. Robert, ¿Lo sentiste avanzar?

-Sí, algo doctor, creo que lograremos sacarlo en la siguiente.

-Muy bien, ¿Estás bien?

-De maravilla doctor, nunca mejor –Contesto Robert, sarcásticamente pero riendo, lo que nos hizo reír a nosotros también. -¿Le va a inyectar mas oxitocina?

-No, la próxima contracción debería venir más rápido.

-Una pregunta doctor, ¿no se supone que nacen solos? ¿Cuál fue el problema?

-El problema –Comenzó el abuelo de Shane antes de que el doctor respondiera. –Es que se supone que nacen de frente hijo, es decir, salen con las patas delanteras primero, pero este pequeño viene con las patas traseras primero, no se puede impulsar bien, por lo que hay que echarle una mano.

-Oh ya entiendo –Brian estaba fascinado ante el espectáculo, tanto que había dejado de taparle los ojos a Molly quien miraba todo con asombro.

-Muy bien aquí viene la siguiente, Robert, chicos –Anunció el doctor. –Uno, dos ¡Tres! –Y jalamos de nuevo, no podía evitar tener la mirada fija en Robert, su brazo comenzó a salir con más rapidez.

-Ya casi doctor! –Gritó, con su rostro rojo por el esfuerzo.

-¡Oh por Dios! –Dije cuando las patas del becerro se asomaron, y di un paso completo hacia atrás, conforme fue saliendo. Robert soltó sus patas para jalarlo del cuerpo, y luego lo tomó para soportar su cabeza cuando estuvo completamente afuera y todos soltamos la soga. Ojalá hubiera salido solo el becerro, limpio y como nuevo ¡Pero no! Traía un montón de porquería encima, sangre, y demás fluidos. El doctor comenzó a limpiarlo y demás cosas, me di la vuelta intentando mantener la comida dentro de mí.

-¡Oh cielos es tan asqueroso! –Gritó Brian.

-¡Mira papá! Una vaca bebé! –Molly parecía entusiasmada ahora

-¿Qué tenemos doctor? –Preguntó el abuelo de Shane.

-Una ternera señor Filan. Es una hembra

-Fantástico! –Celebró el hombre.

-Esta ha sido demasiada acción para un día –Dijo Mark sobando sus manos –Creo que deberíamos ir a dormir.

Y fue hasta entonces que notamos que Kian se había desmayado.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

Un par de horas más tarde estaba con Shane, mientras los chicos estaban durmiendo o duchándose. Estábamos recargados en un corral, donde la vaca que había dado a luz, pastaba, mientras su pequeña ternera caminaba alrededor de ella, explorando su alrededor.

-La gente suele pensar que la vida de campo es aburrida. –Dije sin quitar la mirada del recién nacido. –Deberían vivir una experiencia como esta para ver lo equivocados que están –Shane rió.

-Mi abuelo quería que estudiara veterinaria como Robert. Pero, no sé, me gustan los animales, amo a los caballos, pero no creo tener el estomago para meterle la mano a una vaca hasta el útero, o aguantar que me defeque encima.

-Entiendo. La gente suele subestimar a los veterinarios, la verdad es que son más increíbles que los doctores de personas, digo… ellos solo estudian una especie, y la dividen en etapas, y hasta en órganos, y un veterinario tiene que saber TODO de diferentes especies.

-Lo sé, no es una carrera fácil. Lo mío es más lo logístico.

-Fue divertido, aún así. Sobre todo la parte en la que Robert persiguió a Mark para darle un abrazo cuando terminamos

-Cielos, así como es Mark, estará en la ducha hasta el amanecer –Reímos recordando a Mark mientras corría hacia la casa, directamente a la ducha con sus ropas manchadas de estiércol. Robert era divertido, y dijo que vendría mañana para ayudarle a Shane a enseñarnos a montar, incluso dijo que traería un poni para Molly.

-Mira, aquí vienen de regreso como todas las tardes –Levanté la vista hacía donde Shane miraba y venía un gran rebaño de ovejas, conducidas por un par de chicos a caballo y unos cuatro perros ovejeros que mantenían juntas a las ovejas y las guiaban hacia el corral.

-Los animales son increíbles.

-Lo son amigo, más de lo que imaginas. Vamos, regresemos, también necesitamos una ducha y la cena será pronto.

-Vamos

-¿Algún día tu, Sam y su montón de bebés visitarán la granja cuando esté a mi cargo?

-Definitivamente.

General POV.

-Vamos hijo, es hora de ir a la cama. –Nathan ya estaba un poco irritable debido al sueño así que lo llevé arriba y lo puse en sus pijamas de guerra estelar, iguales a las de Spencer. De hecho teníamos una foto donde Spencer cargaba a Nathan, ambos con sus pijamas de guerra estelar. -¿Qué cuento te voy a leer hoy? Ya los leímos todos, necesitamos comprar nuevos cuentos. Oh tal vez Malvado Conejito, es nuestro favorito. Tú serás un malvado conejito algún día. –Sam tomó el cuento, cuando de pronto sus ojos cayeron en la foto en el buró de Nathan así que la tomó y sonrió. –Ven Nathan –Tomó al bebé en brazos y se sentó en la mecedora. Nathan vio la foto y Sam suspiró. –Hoy te voy a contar un cuento nuevo. Acerca de él. Su nombre es Fredward, lo sé, es un nombre horrible –Captó la atención de Nathan al comenzar a usar su voz de contar cuentos. –Pero por alguna razón la abuela Marisa y el abuelo Leonard pensaron que era adecuado. Tal vez perdieron una apuesta o algo así, nunca lo entendí, pero bueno, para que no suene tan feo le llamamos Freddie. Pero tú no ¿Sabes? Tú lo llamarás papá –Sam señaló la foto y Nathan siguió su dedo, poniendo el suyo propio sobre la foto

-Pa-pá

-Exacto. Papá

-Paaapá

-Él es papá, Nathan. Fredward Benson. Él no te conoce, pero en cuanto te conozca te va a amar, te lo garantizo, y querrá correr al registro para que por fin tengas el apellido que debes tener. Nathan Anthony Benson.

-Pa-pá –Repitió Nathan señalando la foto.

-Él va a ser un gran padre, será ese ejemplo que querrás seguir. No sé que esté haciendo ahora mismo, pero estoy segura que es algo ñoño. Bueno, yo tendré que enseñarte a jugar con la pelota, porque Freddie y las pelotas no se llevan nada bien, tu papá tiene dos pies izquierdos cuando se trata de soccer. Aunque puede enseñarte a jugar baseball si lo prefieres.

-Papá, papá

-Y te enseñará a jugar con sus juguetes de nerd, y tal vez te enseñe a armar computadoras o algo así, parece que también te gusta todo eso. Y lo más importante Nathan, es que seremos una familia. Carly y Brad están equivocados, tu papá va a regresar, tiene que regresar. Un buen día de estos Nathan, un buen día de estos.

Él bebé no contestó, y Sam se dio cuenta de que ya estaba dormido. Con su mano aun sobre el rostro de Freddie en la foto. Colocó la foto en el buró de nuevo y acomodó a Nathan en la cuna, arropándolo con sus calientitas cobijas. Encendió la lamparita de noche y apagó la luz cuando salió del cuarto de Nathan.

Él ya sabía quién era su papá, y Sam se encargaría de recordárselo cada día, hasta el día en que Freddie apareciera.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

-¡Sam, he llegado!

-Has llegado –Gimió Sam contra la almohada. –Cielos Bradley, son las 7 de la mañana, Nathan aun ni siquiera se despierta.

-Dijeron que desayunaríamos todos juntos hoy

-En un par de horas Bradley

-¿Qué se supone que haré en un par de horas? –En ese momento escucharon el llanto de Nathan desde la habitación de al lado.

-Ve a revisarlo

-Okay –Inmediatamente fue allá, y Nathan estaba de pie en la cuna, aferrado al barandal con su carita empapada por las lágrimas. –Hey campeón ¿Qué pasa? No te gusta estar solo verdad?

-Mamá! Mamá!

-Ya viene mamá. Ven aquí –Nathan estiró sus brazos para que Brad lo cargara y se sentaron en la mecedora. –Ya no llores, eso es. ¿Qué tal huh? ¿Tienes hambre o necesitas un cambio de pañal? –Nathan le sonrió.

-Papá –La respiración de Brad se atoró en sus pulmones. ¿Acaso Nathan acababa de…? –Papá! –Repitió el bebé y Brad sonrió, sentía que sus ojos se llenarían de lágrimas en cualquier momento, pero entonces se dio cuenta de que Nathan no lo veía a él directamente, veía algo detrás de él. –Papá! –Volvió a gritar Nathan y se impulsó para intentar bajarse de la mecedora y Brad lo dejó. Aun un poco inseguro y lento, Nathan caminó hasta el buró mientras repetía papá una y otra vez. Cuando llegó a su objetivo, con una mano se tomó del buró y con la otra tomó un marco para foto que estaba boca abajo. Brad frunció el seño y caminó hasta Nathan

-¿Qué es eso hijo?

-Papá, papá –Nathan reía con el marco en la mano y Brad lo tomó para verlo. Tomó un honda respiración, ahora quería llorar pero del enojo.

-¿Tu mamá te mostró esto?

-Papá! –Gritó estirando la mano hacia el marco donde estaba la foto de Freddie. Brad volvió a poner el marco boca abajo en el buró y cargó a Nathan para ir a la puerta de Sam.

-¡Sam! Levántate ya, Nathan tiene hambre y tienes que cambiar su pañal. –Sam frunció el seño, poniéndose sus pantuflas. Brad nunca ponía peros para cambiar el pañal de Nathan.

-Cielos Bradley, no me grites por las mañanas, ya voy. ¿Por qué estas enojado? ¿Te llegó tu periodo de nuevo?

-Solo atiéndelo, no quieres que se roce. –Sam tomó al bebé de brazos de Brad y sin más, Brad dejó la habitación.

-Uy creo que la tía regla si visitó al tío Brad. Vamos hijo, ¿Tienes hambre?

-¡Mamá!

-Vamos a comer.

Sam POV.

No entiendo que puso de malas a Brad, pero mientras preparábamos el desayuno estuvo muy serio, siempre se ofrece para darle de comer a Nathan y ahora, solo se sentó a comer en completo silencio. Estaba raro, pero en fin, Nathan y yo comimos como siempre, Carly platicaba de anécdotas en sus clases y Spencer de su trabajo en la sala de arte. Era domingo, así que ninguno de nosotros tenía que ir a trabajar ni a la escuela ni nada, planeábamos tener un domingo de flojos como lo había llamado Spencer, solo viendo películas y demás, aunque ahora que Nathan se soltaba a caminar más y más era demasiado cansado cuidarlo, corría de un lado a otro, bueno, no corría, pero no paraba. Entienden el punto.

Todo le llamaba la atención, y hacía hasta lo imposible por llegar a donde quería, no se diga las esculturas de Spencer, sobre todo las coloridas, teníamos que poner los ojos en él TODO el tiempo sin pausa alguna. Carly comentó algo de un corral, y la idea comienza a sonar bastante atractiva. Sobre todo mi adolorida espalda está de acuerdo.

-Pequeño, eras un bebé muy tranquilo hasta que aprendiste a caminar –Dijo Spencer siguiendo a Nathan a la sala. -¿consideraste lo del corral Sam?

-Algo, la verdad es que no se…

-Son totalmente seguros Sam, Spencer y yo los vimos en el centro comercial el otro día, podemos poner sus juguetes ahí dentro, y estará bien, solo tienes que vigilarlo pero dentro de un área restringida

-Tal vez le dé una oportunidad Carls. ¿Tú qué piensas Brad?

-No sé, es tu hijo, tú decide –Dijo, cortante. Carly me miró frunciendo el seño y yo encogí los hombros.

-Pues si quieren vamos a ver los corrales…

-Sí, vayan –Brad se puso de pie –Mi papá me mandó un mensaje, me necesita para algo. –Y así sin más tomó sus cosas y se fue… ni siquiera le dio beso a Nathan ni nada.

-¿Y ahora que le hiciste Sam?

-¡Nada! Lo juro, desde que llegó estaba así, no entiendo nada…

-Tal vez se despertó con el pie izquierdo

-Debe ser eso Spence, solo fue a sacar a Nathan de la cuna, no cambió su pañal ni nada…

-Probablemente se esté frustrando. –Dijo Spencer. –Intenta con todas sus fuerzas que te fijes en él Sam, tu sabes, de esa manera, pero no lo logra, no importa cuánto se esfuerce… -Pasé una mano por mi cabello, respirando profundamente.

-Pues entonces que se enoje todo lo que quiera, ya he sido clara, no pienso iniciar una pelea de nuevo, tal vez sea mejor que guarde su distancia si tan enojado está. Solo amigos, no más, si quiere bien, y si no, Nathan y yo estamos bien sin él.

-Sam…

-No comencemos Carly, no.

-¡Mamá! –Le llamó Nathan caminando hacia ella.

-Creo que ya se echó a perder –Spencer arrugó la nariz.

-Ven hijo, vamos arriba.

Tomé a mi hijo y subimos a su habitación, preparé la bañera y sus cosas para bañarlo. Escogí una de esas camisas a cuadros que lo hacían lucir más como Freddie.

-¡To, to, to! –Gritó cuando vio que tomé su patito de hule

-Así es, ven, vamos a jugar con el agua

-¡To, to!

En lo que a mí concierne, Brad podía irse al diablo.

Pero aún así ¿Por qué me molesta que esté molesto conmigo?

Freddie POV.

Al día siguiente no pudo venir el primo de Shane porque tenía que atender el parto de una perra en otra granja con el doctor Peterson. Entonces ese día Shane nos dio un tour por toda la granja, conocimos al resto de la manada de perros, un par de pastores alemanes, trosky y Kora, un san Bernardo llamado Dylan y un perro bastante curioso que no era de raza pero había llegado solo a la granja, de nombre Tito, según el abuelo de Shane, cruza de pastor alemán con dios-sabe-que. El perro llegó e iban a echarlo cuando se dieron cuenta que pastoreaba las ovejas junto con los demás perros, por instinto, entonces se quedó.

Así que fue hasta el siguiente día a ese que nos levantamos temprano cuando Robert tocó a la puerta de la habitación, con pantalones vaqueros y todo. Todos nos alistamos y bajamos al desayuno. La comida era de lo mejor, todo era tan fresco… como dijo Nicky esto "está tan jodidamente fresco que mi bistec saldrá corriendo en cualquier momento".

Los huevos de gallina los traía el abuelo de Shane muy temprano en una canasta directamente desde los gallineros.

-¿quieren leche en su café? –Preguntó Patrick Filan. –Es de la vaca que vieron parir el día que llegaron

-¡Oh! ¿En serio? –Preguntó Molly entusiasmada.

-Así es pequeña, aquí tienes un poco. Ya la preparamos, aquí pasteurizamos la leche para que no les caiga pesada a los citadinos como ustedes. Sobre todo al chico que viene de Hollywood

-En realidad soy de Seattle señor

-Hollywood, Seattle, toda es la misma basura americana –Murmuró entrando de nuevo en la cocina y todos rieron.

-Bueno, mi abuelo tiene razón

-Cállate Shane –Tenía que defender a mi país. –Resulta que somos la principal potencia mundial

-Sí, si, como sea. No le den alas a la señorita patriotismo

-¡Oye McFadden! Solo estoy defendiendo a mi país, tengo que asfghffmmm… -Mark metió un pan tostado en mi boca.

-Toma, cállate y come.

-¡Gracias Mark! –No dije nada más, era uno contra todos los demás irlandeses en la mesa.

-No es nada personal Benson –Dijo Nicky untando cajeta de cabra en su pan tostado. –Es solo que tenemos eso en común, eres muy patriota, nosotros también, el problema es que somos de países diferentes.

-Bueno, ya, no peleen –Shane tomó de su café. –Entonces, ¿Todos se pusieron algo cómodo, de mezclilla verdad?

-¡SI! –Gritamos todos.

-Ya están ensillando los caballos –Dijo Robert. –Los más dóciles, además llevaremos a los perros para que los tranquilicen, pero no se preocupen, es seguro, en cuanto a Molly, trajimos a galleta.

-¿galleta?

-Es una poni Brian, le encantan los niños

-¿Comérselos o…?

-JA! No, como crees, le gusta que la acaricien, y lamerlos, es como un perro. Molly está totalmente segura con galleta.

-Perfecto.

-Bueno, entonces algunos de ustedes han venido a montar antes con mi primo Shane, así que él irá con ustedes que ya tienen una idea, y yo me encargaré de los principiantes, levanten la mano por favor. –Levanté la mano al igual que Jodi, Ana, Molly, y Gina. –Perfecto

-Susy, sabes montar? –Preguntó Mark.

-Sí, desde que era niña tomé clases de equitación porque a mi papá también le gustan los caballos.

-Bien, tenemos una profesional. –Robert le guiñó el ojo a Susy y Mark frunció el seño. –Entonces ¿Estamos todos listos?

-¡SIIIIII!

-Andando entonces.

Y allá fuimos, en las caballerizas a las que nos llevaron Shane y su primo estaban doce caballos alineados y listos para ser montados.

-Oh aguarden voy por galleta –Robert se fue corriendo hacia el otro granero y a los pocos momentos lo vimos salir montado en un poni blanco con café, los pies le llegaban casi al piso pero el poni no parecía tener problema.

-Viejo, le vas a romper la espalda –Dijo Brian. –Pobre animal

-Nah, son más fuertes de lo que aparentan, nunca los subestimes, Molly, ven aquí pequeña, ponte este casco –Una vez bien abrochado el casco, Robert la montó a la poni y Molly sonrió.

-¡Mira papá!

-Te ves preciosa. –Y lo hacía. Sonreí, pensando, en cuantos ponis tendrían para mi montón de bebés que tendría con Sam, como decía Kian.

-Bien chicos –Shane ya tenía su casco puesto. –Es hora del show, pónganse los cascos o mi abuelo se pondrá muy loco.

Cada uno tomó un casco y conforme nos fue indicando el primo de Shane fuimos tomando los caballos. Era evidente que los chicos venían seguido con Shane, inmediatamente pusieron en marcha sus caballos hacia afuera de la caballeriza.

-Muy bien primerizos, pongan atención, tienen que estar relajados ¿Si? Es sencillo con la práctica, pero tiene su chiste, tienen que subir por el lado izquierdo del caballo de esta forma, toman el pomo, la parte trasera de la silla y se impulsan.

-Oh cielos, que emocionante –Dijo Jodi acomodándose en la silla. Mi caballo era un hermoso caballo blanco.

-¡Miren, soy Gandalf! –Los chicos rieron. –Un mago nunca llega tarde, siempre llega en el momento en el que se le requiere… -Recité irguiendo la espalda.

-Muy bien señor mago Gandalf, ahora hagamos avanzar al caballo –Continuó Robert con la clase. –Acomoden los pies en los soportes, bien, van a picar suave, pero no tan suave los costados del caballo

-¿Eso no le duele? –Preguntó Gina.

-No, es como un estímulo, observen –Robert picó con los talones los costados de su caballo que era café con la cresta y la cola negras, y el caballo comenzó a caminar, luego jaló la rienda y este se detuvo. –Van a tomar la rienda con la mano izquierda, o derecha, como quieran, hoy no usaremos cuartas de cuero. Y van a moverla hacia donde quieran que vaya el caballo, es como un volante, cuando quieran detenerse lo jalan, no tan fuerte. ¿Entendido? Todos sus caballos son yeguas porque es más seguro. Las yeguas no reparan.

-¿Reparan?

-Significa que no hacen esto Jodi –Shane hizo un par de movimientos bruscos con las manos y los pies y su caballo se levantó en las patas traseras por unos momentos. –las yeguas no lo hacen, solo los machos.

-Oh por Dios, eso fue increíble! –Dije, yo quería llegar a hacer eso. –Definitivamente lo intentaré cuando esté listo.

-No tan rápido Texas –Rió Robert. –ahora vamos, oh cierto lo olvidaba –Robert chifló de una manera en particular, pero muy, muy fuerte y Shane hizo lo mismo. Luego vimos a los siete perros levantarse desde lo lejos y correr hacia nosotros a toda velocidad. –Ahora sí, andando chicos –Y allá avanzamos todos, no era tan difícil, y los caballos eran muy tranquilos. Robert llevaba de la mano una cuerda que estaba atada el freno del poni. –Otto, ven aquí muchacho, ven –Otto regresó con Robert. –Abre –Otto abrió la boca y Robert le arrojó la cuerda que Otto atrapó inmediatamente y siguió caminando de cerca a nosotros. –Él te cuidará bien Molly

-¡Sí! Otto! –Molly estaba encantada con su nuevo guía.

-¿Qué tan lejos planeas llegar Shane? –Gritó Robert y Shane frunció el seño.

-No lo sé, a la colina?

-Me parece bien. –Robert movió su caballo hasta quedar el frente de la compañía, de pronto Nicky y Shane se miraron con complicidad y Shane asintió. Ambos movieron sus caballos hasta quedar justo detrás de Robert pero a cada lado, entonces Shane dio un grito aparentemente para hacer correr al caballo y tanto él como Nicky picaron con los talones enérgicamente a los caballos, pasando a darle una fuerte palmada al trasero del caballo de Robert quien también comenzó a correr y los tres levantaron una estela de polvo.

-¡Una carrera al pozo! –Gritó Shane

-¡Me las van a pagar! –Contestó Robert y vimos a los tres caballos correr a toda velocidad, se veían hermosos, el negro azabache de Shane, el café de Robert y el grisáceo de Nicky.

Eran animales impresionantes.

Claro, Shane, siendo el más diestro de los tres ganó la carrera, además de que su caballo era un caballo de carreras.

Llegamos al pie de una colina, a la sombra de unos árboles altos y atamos a los caballos a unos árboles.

-Oh cielos no puedo cerrar las piernas –Dije cuando bajé de la silla.

-Sí, las primeras veces es incómodo bajar, y quedas adolorido –Shane bajó de un salto de su silla. –Te acostumbras con el tiempo. –Puse mis manos en mi entrepierna

-Creo que Sam y yo ya no tendremos un montón de bebés

-Vamos no es para tanto. –Robert se sentó, recargado en una piedra. Los perros se acostaron en el pasto por aquí y por allá.

-Es un lugar realmente hermoso –Dijo Susy viendo alrededor.

-Lo es. Y relajante –Mark envolvió los brazos alrededor de la cintura de su novia. Robert miró a los chicos, cada uno con sus novias.

-¿Y tu Freddie? ¿Quién es Sam?

-Mi… era mi novia, es mi novia, no lo sé…

-¿No lo sabes?

-Se quedó en Seattle, no estoy seguro de si siga considerándome su novio o no

-Uy que mal. Bueno si quieres a alguien para consolarte y no tenerlos que ver tan melosos a todos ellos me dices –Los chicos rieron, y yo también, ante la broma. Robert fue a quitar a uno de los caballos que comenzó a tomar agua del riachuelo que pasaba, aparentemente no podían tomar agua cuando estaban calientes y el agua estaba fría, en fin. Todos reían con complicidad.

-¿Qué?

-¿Sabes algo Freddie? –Dijo Shane riendo al igual que los demás

-¿Qué? –Pregunté de nuevo, confundido.

-Es gracioso porque, pues, -Shane soltó una carcajada y me miró. –Es gracioso porque, pues mi primo es Gay.

-¡No es cierto! –Exclamé.

-Oh, lo es. Robert es gay

Oh por Dios, no de nuevo…

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

Después de una media hora de relajarnos donde traté de olvidar lo dicho y de actuar normal con Robert, todos regresamos a nuestros caballos para emprender el camino de regreso. Otto de inmediato tomó la cuerda del poni y los demás perros se posicionaron alrededor de nosotros para mantener a los caballos juntos y comenzamos el regreso.

Con la práctica se me fue facilitando el manejo del caballo. Incluso me atreví a echarlo a trotar detrás de los chicos.

Cuando regresamos era ya la hora de la comida, para la cual había dos mesas situadas en el exterior, con mucha comida lista para sentarnos a comer.

-Creo que voy a caminar con las piernas abiertas por lo que resta de la semana –Dije tomando mi lugar a la mesa.

-Exagerado –Kian se sentó al lado de mi y Jodi junto a él. -¿Quién va a dar las gracias?

-Me gusta el estilo de Shane –Comentó Brian y la abuela levantó la cuchara de madera que tenía en la mano.

-Comentarios inapropiados Shane, y te daré tu merecido

-No más comentarios inapropiados abuela. Lo prometo… o tal vez no –Susurró cuando la abuela se dio la vuelta.

Era un ambiente reconfortante, aún así, me faltaba ella para sentirme completo.

Bueno, ahí está chicos. Capitulo laaaaargo porque hoy cumple años Jenn.

Si quieren regalarme algo, dejen bellos y laaaaargos reviews. Y muchos, porque el siguiente cap ya está, si quieren leerlo pronto, dejen caps.

Gracias por su apoyo chicos, no tienen idea de cuánto significa para mí.

De una vez les advierto que el siguiente cap…. Mñe! Que sea una sorpresa!

Adiós!