Capitulo 21:Consuelo
Las palabras del guardián de gryffindor sólo impulsaron a sus piernas a salir lo más deprisa de ahí y buscarla. No había preguntado nada a Alice ni a Frank, ni siquiera aviso lo que haría. Tampoco hacía mucha falta porque al igual que el, Alice había corrido de prisa a buscar a James.
Su primera parada fue el puente, fue ahí cuando recibió la carta del estado de su abuelo, había hablado poco, ese fue el primer paso, pero ella no estaba. Su segunda parada fue la Sala de Menesteres, tal vez quería estar sola, él le había enseñado a usarla, pero tampoco había rastros de Rose, no estaba en ningún lugar y solo estaba perdiendo tiempo.
El aire frió sacudió su cabello húmedo, estaba sintiendo la frustración de no encontrarla, de no saber donde ella podría encontrarse, se sentía tan ajeno a ella. Urgo en su mente, él debía saberlo, y solo quedaba un lugar en donde Rose podría estar, salio de prisa del castillo, se hacía noche, y el frío calaba los huesos. Si ella se encontraba donde él lo suponía, debía ser lo más rápido que sus piernas pudieran permitirle.
Llego lo más rápido que pudo y para su alivio Rose si estaba ahí. Estaba frente a lago, el único lugar que Alice le había revelado. No sabía si agradecer el dato, o si ella ya había supuesto lo peor,y le había dado a él la única clave para encontrarla si esto sucedía.
Se acercó lentamente a ella, temiendo asustarla. En cuanto más se acercaba veía que su cabello estaba húmedo, traía una camiseta que seguramente era de su pijama, era grande y vieja, unos pantalones de mezclilla y unas zapatillas sucias.
Con lentitud se acuclilló detrás de ella,comprobando que ella no se había percatado de su llegada, ella temblaba y no sabía si lo hacía por el frío o porque en realidad lloraba.
Estiro la mano y acarició su brazo en símbolo de apoyo. Ella giró con temor, tenía las mejillas sonrojadas,los ojos hinchados y su cabello era un desastre. Pero imprudentemente el siguió viéndola hermosa.
—¿Qué haces aquí Malfoy?— se levantó limpiándose la nariz.
El se levanto con mayor lentitud que ella.
—Te buscaba — Lo dijo con un hoyo en el estómago, la imagen de Rose lo desarmaba, jamás la había visto de esa manera tan frágil y dolida. Ni siquiera cuando recibió la carta.
—Para burlarte ¿no? —lo empujó volviendo a caer en llanto —¡feliz de que un traidor de sangre haya muerto! —le gritó.
Scorpius dio un paso hacía delante, tomándola por los hombros fuertemente para que no lo alejara.
— ¡No vuelvas a decir eso! —le advirtió temblando por el coraje.
Ella con una fuerza que él ignoraba alejó de un empujón sus brazos, para golpear su pecho. Al principio Scorpius iba detenerla pero noto que cada golpe que daba Rose lo daba con menor fuerza. Solo estaba enojada, necesitaba descargar todo aquello que la estaba afligiendo, y lo entendía, habìa pasado por ese momento de enojo, por esa rabia que miraba en sus tristes ojos. Así que la dejó hacer hasta que rendida buscó consuelo en él. Scorpius la sujeto fuertemente , las piernas de Rose perdían fuerza, así que solo la sujeto, sabiendo que ella sentía que su mundo se derrumbaba.
Se movió un poco recargandose sobre un gran árbol y se deslizó por el con Rose en sus brazos, así podría abrazarla mejor. Ella no replicó cuando Scorpius la acercó enteramente a él, mucho menos cuando la envolvió en un cálido abrazo. Tal vez no tenía la fuerza suficiente para alejarlo, o muy probablemente era lo que ella más necesitaba en ese momento, ojalá él también fuera lo que necesitaba en ese momento.
Recordó todas aquellas noches solitarias en los hospitales, y lo mucho que deseaba que alguien lo sujetara y contuviera todo ese dolor que sentía. Rose estaba pasando por el mismo proceso, pero él no quería que ella se sintiera sola.
Los sollozos fueron disminuyendo, y notaba que Rose se tranquilizaba poco a poco, y como un acto impulsivo y meramente arriesgado la acerco un poco mas besando su cabello con todo el amor que no sabía que existía en el. Tenerla así solo estaba derrumbado los últimos escombros que quedaban antes de la rendición total, estaba tomando un viaje sin retorno. Algo le decía que se alejara antes de ser demasiado tarde. Pero dejar a Rose sola a mitad de la noche, no era algo que pudiera siquiera considerar.
—Tienes que regresar — dulcemente le susurro al oído —Deben de estar hechos locos buscando, y comienza a hacer frío, puedes enfermarte. —froto sus brazos intentando darle calor.
—No quiero volver—apenas pudo hablar, tenía la garganta obstruida por el llanto.
—Puedo asegurarte que el dolor no aumentará—entendía que Rose tuviera miedo.
—Ya es demasiado grande todo, verlos solo lo hará más—sollozo y se acomodo mejor junto a él.
Scorpius cedió acariciando su cabello y la dejo más tiempo en sus brazos, hasta que empezo a como poco a poco comenzaron los temblores de su cuerpo.
—Tenemos que regresar, una neumonía no va ha hacer esto más sencillo—la separó de él para mirar sus pequeños ojos azules.—Te necesitan y tu a ellos—le sonrió lo más dulce que pudo— no estás sola, hay un montón de gente ahí arriba que te esta buscando y que entiende lo que sientes.
—¿Porque eres tan bueno conmigo?—preguntó Rose.
La respuesta era sencilla "Porque estoy perdidamente enamorado de ti" pero no se lo diría, al menos no esa noche. Solo sonrio y acaricio su rostro limpiando algunas lagrimas.
—Solo lo soy.
La ayudo a levantarcel. Esa noche quedaba muy poco de su Rose altanera, demandante y fuerte. Pasó un brazo por sus hombros intentando mantenerla caliente.
En el transcurso ella no hablo, sólo se mantuvo cerca dejándose guiar, ni siquiera se percató cuando llegaron a su Sala común.
—Hasta aquí puedo llegar yo.—frotó sus brazos antes de dejarla ir.
Rose alzó la mirada encontrándose con el rostro afligido de Scorpius, descubriendo lo que en sí había sucedido, y antes de que ella pudiese hablar, avergonzada por lo sucedido Scorpius negó, y con cuidado la ayudó a entrar en la sala, esperando a que el retrato se cerrará.
Después de dejarla en su sala común no la volvió a ver. A la mañana siguiente partieron a casa.
Era notoria la falta de los Weasleys, los Scamanders y Frank también partieron para asistir al funeral. Los días se hicieron difíciles, eran angustiante pensar en Rose, no sabía como se encontraba ¿Se sentía sola? Era tonto preguntarse eso, cuando estaba plagada de primos, pero no era lo mismo. Necesitaba verla.
Las carta de Alice ayudaron un poco a su desesperación. Le contaba de como se encontraba Rose, y de que no podía escribir muchas cartas, ya que solo escribia cuando James dormia, lo cual no pasaba mucho, solo cuando el cansancio lo vencía. También tuvo el gesto de informar sobre Lily quien lamentablemente no lo estaba tomando de la mejor forma. Le costaba comer y dormir.
La carta más larga fue la que describió el funeral, habló de la ceremonia, del entierro. Se limitó con la descripción de la familia, generalizó con un "Estan como se supone que deberían estar". Mencionó que James era el fuerte, consolaba a su hermana y le daba apoyo a su hermano, pero que por las noches era ella la que debía ser fuerte por el, consolarlo hasta que se quedaba dormido. Era la primera vez que Alice se abría en una de sus cartas, hablándole de lo difícil que se había vuelto la situación, lo poco que había dormido, y lo insoportable que era ver a James así. Sabía que no se lo diría a nadie más que a él. El resto de la carta habló sobre Rose; contándole que se encontraba mejor...pero no era la misma, hablaba poco, le gustaba estar sola, era la primera en irse a dormir. Solo informaciòn basica, como usualmente Alice daba.
Intentó distraerse, bajo a la sala común, quizás una plática con Demetri no era la mejor de las opciones, especialmente porque estaba bastante ocupado haciéndole proposiciones a Sara Sandov, quien no tardó en ceder. Se sentó en uno de los sillones mirando el techo,
Dio un largo suspiro llamando la atención de Demetri.
—Has estado serio...todo el año —río al decirlo —ya te dije lo que necesitas—Scorpius negó divertido —Sara subirá en unos momento a mi habitación y no tengo ninguna molestia en dejartela.
Scorpius rodó los ojos, en lo que menos podía pensar en ese momento era en chicas mucho menos de esa forma, no cuando estaba tan intranquilo.
—Rechazaré la oferta —Demetri alzó las cejas —Sara es muy atractiva, pero no me atrae lo suficiente, además me duele la cabeza.
En si era cierto, los dolores eran constantes cada vez más, Pomfrey le había indicado que eran efectos secundarios que con el tiempo y medicamento pasarian.
—Y los dolores aumentarán amigo —palmeó su hombro —Esta noche regresan los Weasleys —Demetri se levantó —¿Quieres subirte a descansar? Puedo decirle a Sara que otra noche sera.
—Tranquilo pasearé hasta tarde —anunció levantándose.
A pesar de que salió de la sala común con la mente en blanco y dejándose llevar por su pies, sabìa a donde iría, quizás algo lo llamaba a ese lugar, lamentablemente era alguien. Ya no quería cargar con una angustia ajena, no cuando a él no se le permitía tener esa pena. Lo del funeral lo estaba matando, se sentìa tan rechazado, tan malditamente marcado.
Llegó a la Sala común de Gryffindor y con una tranquilidad se ocultó tras una pared oscura, esperaría ahì, tal vez el mareo y ese dolor punzante se iría. Ahora entendía a Klayton, ¿cómo demonios podía vivir así? Tallo su rostro, sus manos estaban heladas, y ah decir verdad le agradaba a pesar de que la noche ya era fría.
Tal vez pasaron una o dos horas, cuando a final del pasillo comenzaron los murmullos. Demetri tenía razón, esta noche llegarían.
Observo desde la oscuridad como Alice llegó junto a James, ella no exageraba al decir que el estaba abatido. Jaeremy ayudaba a Lily pasando un brazo por sus hombros. Aunque quiso, no pudo evitar el coraje que le producía esa escena, especialmente por Klay quien había estado histérico todo el tiempo, preocupado de que ella estuviera sola, era más que obvio que no lo entró ignorando a los demás,, como si viniera solo. Y al final venían Frank y Rose, ella se veía cansada, tenía ojeras bajo sus ojos, cosa que llamó su atención ya que Alice había dicho que permanecía la mayoría del tiempo acostada, y por lo visto no durmiendo.
–Adelantate–Rose le pidió a Frank–entrare en un segundo.
Frank se resistió un poco, pero terminó cediendo, dejándola sola en medio del pasillo.
–No eres el más discreto, Malfoy–aviso cruzando sus brazos.
–No me digas Malfoy–contestó saliendo del escondite.
–¿Acaso no te apellidas así?–pregunto y Scorpius pudo notar una pizca de humor en ella
–Solo te daría el privilegio de llamarme así, si tuviera la oportunidad de arrancarte el trofeo en la final–camino hacía ella–Más te vale patearle el trasero a Jake en la final–advirtió con media sonrisa.
–Lo haré–sonrió ampliamente–Scorpius, sobre lo de...
–¿Como estas?–interrumpió angustiado, sin importarle dejárselo ver a Rose. Al fin y al cabo él ya rayaba en lo obvio.
Rose permaneció un momento en segundo analizando la expresión de Scorpius, quien metía nerviosamente sus manos en sus bolsillos.
–Solo necesito descansar-contestó con la evidencia de que aún seguía mal.
Scorpius se tambaleo un poquito, intentando decirle algo, lo cual podría sonar un poco tonto.
–Yo se que no somos amigos íntimos, en realidad sigo creyendo que tienes alguna teoría sobre un plan malévolo mío, pero...–tragó con dificultad, de verdad estaba sonando tonto–quiero que sepas que de alguna manera puedes confiar en mi–se rascó la cabeza contrariado–Bien se que no confias en mi–ella sonrió divertida–pero se abrazar muy bien–concluyó, y a pesar de haber sido ridículo lo que acababa de decir, estaba contento de que al menos hubiera podido hacerla sonreír.
Rose dio un paso hacia delante, haciendo más pequeña la distancia entre ellos. Acaricio el brazo de Scorpius.
–Lo se–mencionó sin soltar su brazo–y gracias por lo de aquella noche, no estaba pensando claramente, y te pido disculpas por haberte comprometido en esa situación–soltó el brazo de Scorpius.
–No te disculpes, es parte de mi siniestro plan–bromeo y ella volvió a sonreír–Lo digo en serio Rose, se que lo que estás pasando no es sencillo. Lo de aquella noche fue, solo un amigo apoyandote.
–¿Quien diria que Scorpius Malfoy sería un caballero con armadura dorada?–sonrió a medias mirándolo.
Los dos permanecieron en silencio un momento. Scorpius apreciaba su rostro, y sentia ese vacio dentro de él, y esa necesidad de abrazarla igual que aquella noche. Rose por su lado se sentía angustiada,había tanto dolor, tanto sufrir, y ese sentimiento albergado, ese sentimiento que le decía que saltara a sus brazos solo complicaba más las cosas.
–Deberías entrar, e intentar dormir un poco—recomendó el, no sabia cuanto tiempo podría soportar sin eliminar la distancia.
–Era difìcil dormir en casa,Hugo solìa perder mucho el control–confeso y el sintió un pequeño pedazo de confianza depositado en el.–¿Para esto que haces aqui?.
–¿Conoces a Sara Sandov?–Rose asintió confundida–bueno eso es lo que pasa en mi habitación.
-¿Regresaras a las 10?–pregunto divertida, recordando aquella tarde en el bosque, cuando scorpius le había explicado las reglas de su habitación.
–No creo regresar esta noche–confesó–los mareos incrementan cuando estoy acostado, y precisamente salí a caminar por eso.
–¿Pomfrey lo sabe?–preguntó con cierto tono de preocupación.
–¡Pomfrey!Claro, gracias ahora se donde dormiré hoy, cosa que tu tambien deberias hacer,además no querrás que te vean afuera con un Malfoy, ¿Que diría la gente?–dramatizo.
–No eres tan malo como creí Scorpius Malfoy–ella sonrió dando la vuelta para ingresar a la sala común.
Las palabras de Rose lo había dejado a él sin palabras.. Espero a que ingresara, para después desaparecer hacía la enfermería, deseando que Pomfrey tuviera algo para el dolor de cabeza, y quizás también algo para dormir.
Dominique a la mañana de su regreso, se dirigio a la lechuceria para mandarle una carta a Victorie. Nunca había visto a su hermana así, la manera en la que se aferraba a Teddy, como si en algún momento el piso se abriría y ella caería. Y dolía verlos así, pero más allá de dolerle su estado, le dolía compartir con tan poca fuerza el sentimiento de pérdida, al contrario de ellos, lo que ella sentía era como si hubiese dejado pasar una gran oportunidad.
El entierro no fue agradable había demasiada gente, sus primos abarcaban las primeras hileras. Louis estuvo a su lado todo el tiempo, con la vista fija en algo que ella no pudo entender. Miraba con demasiada atención a Alice y James, como si intentara entender algo que no hubiera visto antes.
La noche del entierro tampoco fue muy buena, su abuela permaneció en su habitación, todos los demás se dispersaron en diferentes habitaciones. Pero ella no llegó a la suya. Salió de la madriguera, necesitaba un poco de espacio, pensar con tranquilidad.
La muerte de su abuelo le había caído como balde de agua fría, y más cuando no podía ni lidiar con la confección de Frank, que se repetía, una y otra vez.
Paso junto al garaje de encontro a Victorie junto a Teddy, no se habían mirado desde Navidad, y estaba segura que ese no era el rencuentro que esperaban, y a pesar de que en ese momento su hermana durmiera en los brazos él, había un dolor profundo que se curaba poco a poco junto a él. En cambio ella estaba ahí sola, y las palabras de Frank volvieron, especialmente ese beso. Y se odiaba por quererlo cerca una vez más.
Salió de ahí para caminar un poco más lejos de ellos, un espacio donde fuera solo de ella. Solo de ella. Se abrazo con el pequeño suéter que traía, la noche era fría, pero ese no era el recuerdo de aquella noche.
—Es demasiado tarde para que estés afuera—preguntó la voz de Frank a su espalda.
—Comienzo a creer que me sigues—contesto Dominique—extrañamente solo cuando crees que caeré derrumbada en lágrimas sobre tus brazos
Ella giró para mirarlo, él se encontraba igual que ella, en una vil pijama, y una gran chamarra de la cual Dom no pudo evitar sentirse envidiada. Pero se veía tan guapo con su cabello alborotado, su playera pegada y esos pantalones tuvo que desviar un poco la vista para no ruborizarse.
—No te sigo Weasley—contesto cortante y dominique no pudo evitar sonreír levemente—te vi salir por la ventana, algo sospechoso, para ser madrugada—terminó de explicar.
—¿Sospechoso? ¿Qué creías que haría?—pregunto curiosa y abrigandose mejor.
—Las mujeres tienen el don de ser impredecibles.
—Y los hombre de ser unos tontos—contesto con una sonrisa.
—¿Lo dices por alguien en especial?—pregunto con el semblante serio.
—Si—sonrió maliciosa—especialmente aquello que salen a medianoche a asegurarse que una chica no haga algo sospechoso, en el patio de sus abuelos.
Frank río por lo bajo.
—Aun no me dices porque estas aqui—volvió al tema.
—Solo necesitaba aire, adentro todo es un tanto caótico—su voz se debilitó—no quería ser una carga de la cual se tenían que ocupar—aclaro con un poco de tristeza—Y tu ¿No deberias estar consolando a mi prima?
—Rose es más fuerte de lo que aparenta, no me necesita, y tampoco creí que te importara.
—Nunca dije que me importara
—Díselo a tu tono de voz —el sonrió ligeramente.
—Lo siento, no es un buen día—se disculpó—todo esto es demasiado, no quise molestarte, deberías ir adentro a dormir—No había ayudado en nada esa situación, los dos sabían los giró dándole la espalda para recuperar su ritmo cardiaco y evitar llorar.
Tomó aire profundamente, e intentó despejar la mente de todo aquello, de Frank, de su abuelo, y de que no pudiera encontrar un lugar. Pensamientos paralizados por la cercanía que Frank había tomado.
—Hace frío, debes entrar—sentenció a lo cual ella solo pudo cerrar los ojos y comenzar a llorar silenciosamente.
Todo era demasiado para cargarlo sobre sus hombros. Ardia todo, absolutamente todo, y tener a Frank a sus espaldas no estaba ayudandola, no cuando ella quería acabar con todo, y decirle lo de aquella noche, decirle que ella se sentía igual, pero no podía no era justo para el recordarle tan horrible momento, tan horrible descubrimiento. Ella no lo merecía, no después de...
Los brazos de Frank se envolvieron alrededor de ella, y la acercó a él completamente. Así se sentía tenerlo cerca, así se sentía tener su respiración en su nuca, así se sentía ser querida. No podría decir cuánto tiempo estuvo junto a él esa noche, solo recordaba haber llorado, y los brazos de él a su alrededor.
Así que dejo los recuerdos atrás y mandó la carta.
En la torre de gryffindor se apreciaba la pesadez en el ambiente. Uno de lo más afectados era Klay, no salía de su habitación, y ha decir verdad estaba más cómodo ahí, podía pensar con tranquilidad y ligereza. No solia tener los mejores pensamientos, casi todos eran reclamos, pero al menos no estaba viendo como el idiota de Jeremy consolaba a Lily. Sabía que tenían una muy buena amistad,éll había sido como su segundo mejor amigo después de Hugo, pero en ese momento su primo no estaba en las mejores condiciones para apoyara, no cuando él parecía estar molesto todo el tiempo.
Se levantó de la cama, estaba cansado de estar en ella, serian como las 3 de la mañana, solo ocupaba bajar despejarse un poco aprovechando que no había nadie a la mitada de la noche.
Bajo las escaleras restregándose los ojos y con esa cautela con la que solía moverse siempre, ciertas veces ser silencioso evitaba esos momentos incomodos, donde encontraba alguna pareja liada en medio del sillón, desde entonces solía sentarse en los pequeños sillones.
Esa noche no encontró a nadie liandose, ni besandose, encontró algo que lo dejó helado en la cima de las escaleras. Lily se encontraba en el suelo llorando como una pequeña niña, abrazaba sus rodillas y ocultaba su rostro entre ellas.
Estaba en la mitad de la escalera si subía de regreso ella nunca lo sabría, y podía hacer como que nunca la vio, pero él no podìa dejarla asì: sola. Bajo sigiloso y acercó a ella poco a poco. Se sentó detrás de ella y la envolvió en sus brazos acercándose lo más posible a él. Ella no puso resistencia era como si lo hubiese deseado todo el tiempo, como si lo único que quisiera fuera eso alguien que lo sujetara en medio de ese enorme dolor.
Lily alzó la mirada encontrándose con el perfil de Klay quien por un momento temió que ella lo alejara, porque el sabia que era el que más dolor le causaba, que su contacto a pesar de ser algo cálido, después ardía hasta quemar su piel. Pero para su sorpresa Lily se acercó más a él, como si de alguna manera hubiera esperado que él la encontrara aquella noche.
Klay afianzó su abrazo y la atrajo tanto como pudo, no hablo, porque en realidad no tenía idea de que le diría, ¿Que podía decirle? ¿La verdad? y a pesar de que Scorpius se lo había pedido hasta el cansancio y fuera el presa del miedo, en ese momento solo tenía agrandar su dolor.
Lily lo alejo un poco desconcertandolo, lo miró fijamente y él hizo lo mismo. ¿De esa manera se sentía tenerla cerca? ¿Porque encajaba también con el? ¿Por que parecía sencillo hacerlo? Parecía tan sencillo mantenerla tan cerca, abrazarla, mirarla y...no, no podía besarla. Pero esa idea se la ganó ella, ya que fue Lily quien lo beso, había miedo en sus labios, lo puedo sentir. Y como no lo sería cuando el siempre huía después de cada beso. Pero esa noche no, esa noche se quedaría hasta que ella lo quisiera, esa noche dejaría a Lily tomar de él lo que quisiera.
Casi como un impulso, acercó más a Lily y cubrió sus labios con los suyos, dándole la confianza a Lily de continuar. No deseaba separarse de ella, no cuando sus labios rogabán que siguiera besándola, sus delicadas manos aferradas a su cuello para que no se alejara, y cuando el necesitaba el mismo consuelo. Fue tal vez el beso más largo que le daría y la beso lo más dulce posible, no la soltó en ningún momento y dejó cuando ella decidió separarse y refugiarse en sus brazos, hasta que las lágrimas y el cansancio la vencieron, cayendo dormida en sus brazos.
Klayton perduró un tiempo más ahí, sintiendo la respiración tranquila de Lily sobre su cuello. Se sentía cansado, de esto, de todo esto. De su enfermedad, de ser un cobarde, de todo el tiempo estar cuidando de lo que hacia o decia, de tener consecuencias de ser espontáneo, porque cuando lo era solo lastimaba y heria.
Lily no merecía la vida que sería junto a él, una vida plagada de medicinas, doctores, hospitales y una enfermedad que destruiria poco a poco lo que había entre ellos. Ella estaba tan llena de vida, tenía tanto futuro, tantas posibilidades, no imaginaba a alguien así en una sala de espera de un hospital, a altas horas de la noche, esperando que no hubiera muerto, que no hubiera sido lo demasiado rápida para traerlo a emergencias.
Ardia. La verdad dolía,pero le dolía más imaginarla dentro del caótico mundo que llamaba vida.
Acarició su rostro con delicadeza, no sabía si volvería hacerlo. Solo esperaba que al despertar nada cambiara, y que esto no la lastimara, no más.
La levantó con cuidado, y la cargó en brazos, era ligera, no tuvo que forzar para nada su corazón, camino hacia las escaleras de los dormitorios.
James había tenido problemas para dormir, solía estar demasiado alterado todo el tiempo, o simplemente triste. Alice se había quedado a dormir con él desde el regreso, de alguna manera lo ayudaba a relajarse, y Frank también se sentía más tranquilo con la presencia de ella para calmar a James.
Esa noche en particular Alice no había conciliado el sueño, permanecía mirando a James, hacía tan sólo unas pocas horas en las que había podido conciliar el sueño. Estaba preocupada por él, estaba tan cansado todo el tiempo, triste y apagado. Acaricio su rostro y se acerco a el quien ya la abrazaba.
La puerta comenzó a sonar extrañamente. Alice se levantó con cuidado intentando no despertar a James, no era muy buena idea que ella abriera la puerta, mucho menos en la madrugada, pero como si medio colegio no sospechara que entre ellos pasaban más cosas de las que aparentaban.
Abrió la puerta y casi se le salen los ojos al ver a Klayton cargando a Lily en sus brazos.
—Lo siento, no sabía a donde más traerla—Klay se disculpó.
Alice se apresuró a levantar a James, quien no se había percatado aún de lo ocurrido. Se levantó contrariado, por la actitud de Alice pero cuando vio a su hermana en la puerta en razón de un malfoy salto de la cama para tomarla en brazos. Alice lo detuvo al mirar que Klayton no mostraba signos de estar esforzando su corazón.
—Ponla en la cama—Alice le indico.
Klayton entró despacio por la habitación siendo atravesado por la mirada preocupada de James. Depositó cuidadosamente a lily sobre la cama, intentando no perturbarle, y no hacerle daño.
—¿Qué fue lo que paso?—James exigió en voz baja.
—La encontré llorando en la sala común, hasta que se quedo dormida, y no me atrevi a dejarla sola ahí.—explico un tanto nervioso.
—Gracias, Klay— Alice antes de que James reaccionara mal.
—Debería irme—lo dijo por la mirada amenazante de James.
Klayton salió de prisa por la puerta y se apresuró a irse, cuando una mano lo detuvo, era James.
—No te quiero cerca de mi hermana, Malfoy—amenazó seriamente.
Se que seguramente estarán molestos por mi tardanza, lo entiendo perfectamente, pero estos meses fueron lo que llamaré "Ponerme en los zapatos de mis personajes" Literalmente. Mi vida fue como una montaña rusa en todos los sentidos.Y mi mente sufrió tal colapso que no podía parar de escribir todo, una y otra y otra vez. Hasta que por fin pude entender a donde iba, y realmente como todos ellos se sentían.
No prometeré que no tardaré, aunque no lo crean trabajo demasiado en esta historia, especialmente que intentó hilar todo. Trabaje mucho en estos siguientes capítulos, para decir que he escrito 5 capítulos y no solo uno. Y espero tenerlos alarmados, histéricos, sorprendidos, alegres con todo lo que se viene.
Ale V./AleRabanito
Debo constataciones! Las haré pronto, solo quería publicar ya.
