¡Wuah! ¡Aquí el 21! ¿Qué tal, eh? No me tardé tanto, ¡Felicítenme! Fui buena niña, jajajaja, no es cierto. La verdad me entró la inspiración, y hasta adelanté poquitito del 22, jejeje… Ojalá me manden sus reviews… me encantaría llegar a los 200, y si es con su apoyo, oh, Dios, qué mejor!
Muchas gracias a los que han seguido mi fic desde el principio, a los que lo empezaron a leer cuando ya llevaba algunos capítulos, y a los que se avientan todo el fic en una sola noche ¡Que aguante! Me hace pensar que sí les gusta mi trabajo, y me emociona mucho, me agrada sentir que esto les gusta, ¡Gracias!
Sin más molestos comentarios (aunque no saben cómo me gusta escribirlos) Aquí les dejo el cap 21… ¡Oh! Por cierto, Yuuko, no fue a ti la pedrada, xDDD, aunque fuiste la primera, si tuve dos o tres comentarios de lo mismo… Y de pura casualidad, ¿no eres mexicana?
Bueno! Aquí lo dejo!
Capítulo 21
Moon light
Luz de luna
- ¡Kyo-kun! ¡Regresa conmigo! ¡¡¡Regresa!!! – Miró al chico, mientras una de las empleadas comenzaba a cerrar la puerta- ¡¡Kyo-kuuuun!! ¡¡¡TE QUIERO!!! – Dejó escapar en un grito desgarrador, lleno de tristeza y ahogado en llanto…
…
Intentó mirar a Kyo, pero ya la estaban sacando del cuarto, sus ojos estaban empapados, al igual que sus mejillas, por las cuales ya habían rodado numerosas lágrimas.
Siguió tirando en un intento desesperado de soltarse e ir hacia él para tratar de hacerlo regresar, aunque ya no le quedaba siquiera una oportunidad más, la puerta comenzó a cerrarse
- No..!! Kyo-kun!!!
Pero sus gritos resultaron inútiles… Ya que lo último que pudo ver, fue la espalda del chico, con la cabeza algo agachada, mirando un poco hacia un lado.
Y entonces la puerta se cerró…
- ¡¡Kyoooooooooooooooo!!
- - -
Lucía devastado. Sus puños, los cuales cerraba con fuerza, al igual que sus párpados, temblaban. Apretaba los dientes… Y en sus ojos intentaba reprimir las lágrimas.
Se llevó ambas manos al rostro, ahogando un grito de coraje, y se dejó caer de rodillas. Presionaba su cara con fuerza, intentando él mismo calmarse, castigarse, consolarse… En realidad no sabía qué… Quizá, sólo le daba de pena ese estado… Pero estaba bien, ¿no? En ese lugar… Ya nadie lo vería…
- - -
Kureno la llevaba por el pasillo, Tohru cubría su rostro con ambas manos, al igual que, en ese mismo instante, lo hacía el neko. Pero ella no podía evitar dejar correr sus lágrimas… No le importaba. ¿Qué podía importarle que la vieran así? Fuera quien fuera… No era él, y entonces, no valía la pena.
- Tohru-san… -Murmuró Kureno, caminando a su lado y colocando una mano sobre el hombro de la chica. En el rostro de el "Gallo" Se denotaba una profunda preocupación. – ¿Cómo te encuentras? …
¿Cómo podía encontrarse? Acababa de perder lo más importante… Aunque nadie lo supiera (N/a: Excepto claro, nosotros) Kyo era la persona principal en los pensamientos de ella… Y, ¿cómo podía estar habiéndolo perdido? Se encontraba más tranquila, era cierto. El hecho de no tenerlo enfrente, de no mirarlo sufrir, y de no observar su mirada vacía… En cierto modo, la tranquilizaba. No por el hecho de que pudiese ignorarlo… Pero no le desgarraba el corazón tan profundamente.
Se detuvo unos momentos, y junto a ella Kureno. Separó sus manos de su rostro, se notaba el pesar… No había sonrisa alguna… Cerró sus manos a manera de puño, pasándolas sobre sus ojos un par de veces, y con las mangas de su uniforme (N/a: Recuerden por favor que lleva el uniforme) secó por completo sus ojos y sus mejillas…
No era ella… ¿No? … Si no sonreía, no era ella…
- Hai… Estoy bien… - En su rostro se dibujó una pequeña sonrisa. Vacía, seca… Triste… pero era una sonrisa.
De inmediato el chico puso percibir el sentimiento derrumbado de la chica.
- Tohru-san… - Le miró con cierta inquietud.
- Yo… Estoy bien… En verdad… -Sollozó ligeramente, con la sonrisa inocente característica de ella, nuevamente pasando una mano por sus ojos- Etto… Es… Es tarde… Debo… irme a casa… La cena no… - Su voz se quebró. Agachó la mirada, mientras su cabello cubría sus ojos. Mordió sus labios suavemente, tratando de darse valor a sí misma.- La cena… No he hecho la cena… - Musitó en voz baja, tratando de reprimirse un poco
Kureno la miró por unos instantes. Era triste verla así, pero no era de el todo lo que ocupaba su mente. Asintió un poco, y emprendió camino de nuevo, guiando a Tohru hacia la salida principal. Y Tohru no volvió a pronunciar palabra en el camino, ni a sollozar…
Llegaron a la puerta principal, una de las empleadas se encontraba en la zona, pero, con un movimiento de la cabeza, Kureno le mandó a retirarse. Abrió las puertas. La luz entró, iluminando el lugar.
- Ah, aquí estás… - Se escuchó una tranquila voz desde fuera
La chica alzó la mirada
- Shi… Shigure-san… -Musitó al observar al joven. – Yuki-kun… Momiji-kun… - Dijo, mientras su vista se posaba sobre los otros dos Sohma, quienes le miraban con preocupación
- Tohru… - Dijo el pequeño Momiji, subiendo las escaleras y acercándose a ella, para tomar su mano- ¿Estás bien…?
Lo miró unos instantes, sus labios titubearon por un momento
- Ha… Hai… Estoy bien… -Sonrió ligeramente, apretando la mano del muchacho
- Honda-san… - Yuki le miró fijamente. Era obvio que no se encontraba del todo bien… Se percibía en su fingida sonrisa.
- Estoy bien… -Sonrió nuevamente a Yuki. Resultaba una mirada falsa, pero suplicante. Aquella sonrisa le hizo sentir al Nezumi, que ésa máscara estaba evitando que se derrumbara. No podía quitársela, de ser así, la sonrisa de Tohru, fuese falsa o no, no podría formarse de nuevo.
- Tohru… - Momiji presionó suavemente la mano de la chica, ésta le miró, y luego a Yuki, borrando su sonrisa serenamente.
- Bueno, Tohru-kun, mejor regresamos a casa… ¿Qué te parece? –Mencionó Shigure con una sonrisa, mirando a la chica.
- Hai… - Asintió suavemente, ya sin sonreír, pero muchísimo más tranquila. Emprendió camino, bajando las escaleras, seguida por el pequeño Usagui, quien iba a su lado.
Shigure alzó su mirada, Kureno también bajaba las escaleras detrás de ambos. Al llegar abajo, Tohru y Momiji caminaron hacia Yuki… Éste miró a la chica tranquilamente, dedicándole una suave y tranquila sonrisa, que no dejaba de lado la preocupación, se acercó a ella y tomó su otra mano.
- Vamos… - Le susurró de manera suave y tierna.
Tohru entrecerró sus ojos levemente, mirándolo fijamente, para después asentir con tranquilidad. Los tres comenzaron a caminar hacia la salida principal, a paso lento.
Shigure los miró por unos instantes, para después voltear a ver a Kureno de nuevo, con aquella ligera sonrisa, aunque algo despectiva, de él.
- ¿Y bien…? –Musitó el Inu una vez que los otros tres estuvieron lo suficientemente alejados como para no escucharles, mirándoles.
- … Kyo le dijo que se fuera. –Terminó secamente Kureno.
- Vaya… Así que la corrió… -Murmuraba, sin dejar de ver a los tres chicos, que yacían ya fuera de la puerta de entrada, de pie en la banqueta, ambos chicos, mirando a la triste onigiri, quien al parecer intentaba calmarlos.
- ¿Estará bien…?
- Eso supongo… Ella no se quebrará estando en casa… No lo haría…
- Ella… Estaba muy desesperada por él… ¿Tú crees que…?
- Estoy seguro, pequeño "Ren" – Respondió, antes de recibir la pregunta. – Dices... que estaba muy desesperada?
- Así es…
- Bueno… Sería algo interesante de ver… pero estará bien…- Sonrió unos instantes con serenidad, para luego cambiar su semblante- n.n Bueno! A casa! Adiós Kureno.
Shigure emprendió camino a la salida, donde le esperaban los chicos. Kureno desde su lugar les observo preocupado. Shigure había colocado su mano en la cabeza de Tohru, y ésta había sonreído por un instante. Se marcharon, mientras la chica, antes de desaparecer tras el zaguán, dejó volar su mirada nuevamente hacia el interior de la puerta por unos momentos. Sentía… Tristeza.
- - -
- ¿Qué fue ese escándalo?
- No fue nada… -Murmuró Kureno, de pie frente a Akito, quien yacía en su futón, sentado.
- Kureno, no me mientas – Sentenció el Dios.
Permaneció en silencio unos instantes... ¿Era buena idea decirle a Akito lo que había sucedido? Le miró por unos momentos, la mirada de su "Dios" se mostraba molesta, pero al mismo tiempo, suplicante, parecía sentirse ignorado, traicionado… Tanto, sólo por una respuesta no otorgada… Su mente ya se encontraba mal. Por no mirarlo así, decidió responder… Algún día lo sabría, si no era él, sería por las encargadas, y si Akito se enteraba de que él le había mentido, sería una catástrofe. Y no podía darse el lujo de hacer que Akito cayera aún más.
- … Ella… Vino a buscar a Kyo… - Musitó
- ¿Ella? … ¿Te refieres a esa tipa? – Alzó la voz con ligereza
- Así es…
- ¡Kh…! ¡Esa mujer! ¿¡Cómo se atreve a venir aquí y meterse sin mi permiso!? – Se puso de pie- ¡Si vuelve a hacerlo le va a ir muy mal!
- Akito… Cálmate.
- ¡¿Qué?! ¿¡Que me calme dices!? Si esa tipa se atreve a venir por aquí de nuevo, ¡No lo contará! ¡No lo permitiré!
- ¡Akito..!
- ¿¡Qué le hace pensar que puede venir a desobedecer mis órdenes!?
- ¡Akito! – Kureno se acercó y lo tomó de los hombros, mirándole- Tranquilízate
- ¿Qué? … ¿Por qué me dices eso? ¿Estas de el lado de esa chica acaso? ¿¡ Estás de acuerdo en que desobedezca!? ¡Yo le permití que se quedara en casa de Shigure! ¡Me robó a Yuki!¡No le permitiré que se lleve as Kyo también!
- ¡Akito! … No estoy de su lado.
- Sólo me haces caso a mi, ¿verdad, Kureno?
- Sí…
Akito lo miró, las manos de Kureno aún estaban en sus hombros, y le miraba a los ojos, tratando de tranquilizarle.
- Kureno – Akito se acercó, abrazándolo por el cuello, apegándose a él con cierta fuerza, escondiendo el rostro en el hombro de él- Abrázame, Kureno, ¿verdad que no te irás? ¿Verdad?... – Kureno le abrazó con suavidad, era lo que, él sabía, tenía que hacer.
- Así es… Me quedaré aquí… - Murmuró
¡Ah! Akito ansiaba tanto esas palabras… Sabía que él no le dejaría. Si, Kureno permanecería con él hasta el último instante… Era el más fiel, el más amable, el que más le atendía… Pero no era quien deseaba. No era el que le hacía estremecer… No era él. ¿Pero qué importaba? Mientras conseguía lo que deseaba… Kureno le haría sentir bien con sus palabras. Sí, así debía ser, porque él así lo quería.
- Kureno…
- Dime…
- Verdad… ¿Verdad que Kyo se quedará para siempre? … Es lo que deseo… ¿Verdad que así será? … Yo lo mando… Así tiene que ser, si yo lo quiero así será, ¿verdad? … ¿verdad?
Kureno entrecerró sus ojos por unos momentos. ¿Qué responder? … Sabría que respuesta esperaba Akito, pero, quizá no sería así… Algo le decía que, esta vez, las cosas no sería como Akito quería. Una respuesta errónea desencadenaría una escena por parte de la cabeza de la familia. Y no deseaba eso… Aunque fuera una mentira… No podía evitarlo
- Sí, Akito… Kyo no se irá, ya que eso es lo que tu deseas.
Akito cerró sus ojos, y se perdió en el abrazo. Alimentando su vanidad, su avaricia por el poder, su ingenuidad, su hambre de mandar, Kureno podría ser perfecto para él. Pero "nah"… No valía la pena para él.
- - -
- Honda-san – Llamó por tercera vez el nezumi a la distraída chica que se encontraba a medias de terminar de limpiar la cocina
- ¡Ah! ¿Eh? – Reaccionó por fin – ¡Ah! Lo siento! Yuki-kun, etto, ¿sucede algo?
- Honda-san, es mejor que descanses…
- Iie, aún no termino de limpiar la cocina, además tengo que lavar los platos también n.n
Yuki suspiró con resignación unos momentos. A pesar de su estado, se había empeñado en preparar la cena, se había empeñado de tal forma… Era casi suplicante, Yuki y Shigure no se pudieron oponer (N/a: Momiji tenía que quedarse en la casa), ya que pareciera que Tohru lo pedía para distraerse… Y en esos momentos, era algo que no le podían negar… Pero eso era algo más.
- Honda-san… - Yuki se colocó al lado de la chica, rozando sus dedos sobre las manos de ella, acariciándola suavemente, hasta tomar el trapo que sostenía. – Por favor… - Susurró levemente – Ve a descansar… Estoy seguro… De que estás exhausta… Yo… Limpiaré todo… ¿Si?
El silencio inundó por unos lugares, Tohru agachó unos instantes su mirada, para luego alzarla de nuevo, sonriendo suavemente.
- Hai… Lo haré – Sonrió al Nezumi, para luego quitarse el pequeño mandil rosa que protegía su ropa. Caminó serenamente a la puerta, siendo seguida por la mirada del chico. Antes de salir, se volvió a él. – Arigatou… Yuki-kun… -Sonrió con ternura.
- … - Yuki le miró, sonrió dulcemente- Sí… No hay por qué…
Tohru subió las escaleras lentamente, estaba oscuro el pasillo. Era tan triste… Es verdad que había estado mostrando una sonrisa, pero estaba desecha. Su sonrisa sólo se basaba en no preocupar a los demás , pero no podía dejar de sentirse así, y aunque no lo supiera, todos percibían su tristeza.
Se detuvo unos instantes, en el pasillo, frente a la puerta de su cuarto, su mirada había bajado hasta el suelo, y su mano derecha reposaba contra el zaguán de la puerta. Dudó unos momentos, pero no pudo evitarlo… Su mirada se desvió, hacia la puerta del cuarto de él… Sí, el cuarto de Kyo…
Estaba tan vacío… Se miraba como si fuese un lugar paralelo… No tenía vida… ¡Dios! La hacía romper… Cerró su mano derecha en puño, sin retirarla del marco de la puerta, sus ojos se humedecieron levemente y poco a poco… ¿Qué tenía que hacer? Le faltaba… Le faltaba y no podía evitar sentirse así. Lo quería…
¿No existía manera de hacerlo volver?
- - -
Ya era de noche, Kyo se encontraba en su habitación, recostado en el futón. Su cabeza descansaba sobre las palmas de sus manos, apoyada suavemente. Sus hermosos cabellos naranjas estaban reposando sobre la almohada y sus palmas… Su mirada, profunda, serena y triste, reposaba en el techo. Su primera noche en ese lugar… Ese horrible lugar…
No podría dormir, estaba seguro… Ahora que lo pensaba, todo había sido rápido. Sabía que tendría que haberse encerrado en algún momento, pero no se había imaginado que iba a ser tan rápido… No lo quería así… pero era lo mejor, para él y sobre todo, y más importante que nada, para…
Un crujido de fuera llamó su atención. Su mirada se desvió hacia la ventana, por la cual entraba la luz de la luna.
- No deberías estar aquí… - Se escuchó un murmullo desde fuera
Reconoció la voz… ¿Cómo no hacerlo?
- No importa… -Respondió de manera cortante, volviendo su mirada al techo
- Está mal…
- ¿Quién lo dice? Más que nada… ¿Quién te preguntó?
- No comprendes… Está mal, para ella…
- ……
- ¿Por qué decidiste esto?
- ¿Qué te importa?
- Ella me importa
- …
- Regresa. –Sentenció aquella voz.
- ¿Para qué demonios?
- Por ella…
- … -Entrecerró sus ojos con coraje, de entre labios se miraban sus dientes, apretados, sus colmillos resaltaban – Por ella……
- ¿…?
- Por ella estoy aquí…
- …… ¿En verdad?
- ¡Kh…! ¿¡Por qué otra maldita razón sería!? ¿¡Crees que esto me gusta!?
- Pareciera que sí…
- ¿¡A qué demonios viniste!? – Se incorporó precipitadamente, girando su cuerpo hacia la ventana, llevaba puesta una camisa oscura, desabrochada, por lo oscuro, no se percibía el color. Su pantalón era claro…
- Ya te dije… Regresa… - Se escuchó serenamente
- No lo haré… No puedo.
- ¿Por qué no? – La figura se asomaba por la ventana, la luna delineaba su perfil, contrastaba, se veía una silueta oscura.
- … Te lo dije… Si estoy aquí, es por ella…
- Fue decisión tuya entonces… ¿eso es cierto?
- …Sí… -Murmuró con cierto pesar en sus palabras, mientras se ponía de pie, mirando hacia la figura de manera despectiva.
- ¿No es egoísta…? La lastimas
Kyo se quedó callado, ¿acaso había sido egoísta? … Si era así, ¿Por qué demonios no se había dado cuenta? … Él sabía perfectamente lo que sucedía, era el único, aunque no por mucho.
- No soy egoísta, demonios… ¿¡No entiendes que es por ella!?
- Qué fue lo que pasó… Deja de hacerte del rogar y dímelo…
- ¿¡Qué demonios quieres que te diga, rata idiota!?
- ¡Dime por qué demonios te dejaste encerrar!
Se formó el silencio… Kyo se estremeció por el grito que le habían proporcionado… Miró a los ojos a Yuki, a través de la ventana. Ya no podía escapar… Había que decir la verdad…
- - - - - - -
¡Wuah! ¡Qué lindo Yuki! xD Aunque está mal que yo lo diga porque yo le inventé esas palabras... ¿Suena como algo que diría Yuki en estas circunstancias? Ojala que si.
En lo personal, si me gustó el cap, sobre todo esta escena final, todo oscuro, un encuentro entre dos, por la tranquilidad de una chica… Si, si, una noche de revelaciones…
Dije que quizá en éste cap vendría la razón del encierro de Kyo, pero… Como ven quedó para el 22..!! Lástima, tan inspirada que estaba, igual así quedó en suspenso de nuevo (por cierto, llegué a las 9… jejeje)
Por lo que veo, lo alargaré otro poco, Mmmm… Espero que no les moleste, si es así, mil disculpas!
Como favor… lean mis comentarios, ajajajaja, a mi me gustan xD
MAndenme Reviews, porfaaaaa! Me encanta recibir sus opiniones, ojalá me ayudaran a llegar a los 200, o más si se puede! Se los agradecería eternamente.
Es todo de mi parte… hasta el cap 22! … O hasta al rato a los que ya me agregaron al msn Jajaja! Bye
See Ya
Misu Hiwatari
