❤️

Reboot

Historia original de Athey y Diana Law

Traducido por Flaca Paz (Traductora de FFAD)

BPOV


Subí corriendo las escaleras, mi corazón latiendo con fuerza en el pecho. Podía sentir a Jacob mirándome desde la puerta. Esta noche ya se esperaba que fuera difícil, pero no esperaba el resultado en absoluto. Incluso Edward parecía sorprendido cuando hablamos de Jacob afuera en privado hoy.


* Antes *

—Recuerda —murmuró Edward una vez que llegamos a su auto—. Miró a su alrededor para asegurarse de que nadie estaba mirando desde dentro de la casa.

—¿Quién recuerda qué? —le pregunté confundida, mirando en la misma dirección.

—¡Jacob! —Nos recuerda.

—¿De qué estás hablando? —Me pareció que estaba bien.

—Sus recuerdos de nuestra otra vida están volviendo a él. No tan rápido como los nuestros, pero aun así, la familiaridad está ahí. —Edward se pellizcó el puente de su nariz con el pulgar y el índice y respiró profundamente, inclinándose más cerca de mí.

—Pero, ¿cómo? ¿Cómo puede recordar cuando nadie más lo hace por aquí? Él y Renesmee deberían haber escapado, para que esto no pueda estar pasando. ¿Estás seguro de que está recordando y no dejando que su mente divague?

—Estoy seguro, Bella. Puede recordar visiones, no tantas conversaciones. Te vio después de que te dejé. Tus brazos estaban abrazados alrededor de tu pecho y tus ojos estaban vidriosos. Podía verte cuando destrozaste la motocicleta y te golpeaste la cabeza. Él sabe que comer la comida fue difícil para mí porque no necesito comer, aunque no está seguro de cómo lo sabe.

—¿Qué significa esto entonces? ¿Cómo puede tener estos recuerdos cuando nuestra familia no los tiene?

—Creo que tiene algo que ver con Renesmee... —Edward me miró con los ojos llenos de dolor. Todavía estaba inclinado hacia mí, nuestras cabezas casi tocándose.

—Ya que estamos todos conectados a ella en un vínculo inquebrantable, estamos recuperando nuestros recuerdos. Cuando tú y yo nos vimos, pasamos por lo que Jacob está experimentado ahora. Renesmee tiene que ser la clave de esto. Es la única respuesta.

—Creo que tienes razón, pero no puedo asegurarlo. Dudo que incluso Carlisle sea de mucha ayuda en este asunto. El problema es que, si se tratara de Renesmee, Charlie también está conectado con ella. ¿No debería haber recuperado los recuerdos en algún momento? —preguntó Edward.

—No lo creo. Tú recuerdas nuestras vidas porque eres un vampiro, yo lo recuerdo porque yo era un vampiro, y Jacob recuerda porque ella era su imprimación. E incluso entonces, somos sus padres y Charlie es sólo su abuelo.

Pensé en silencio durante unos instantes antes de que se me ocurriera una idea.

—¿Crees que ella es la que nos envió de vuelta? —Sentí que las lágrimas empezaban a picarme en los ojos al pensar que nuestra hija nos salvaba cuando no podíamos salvarla. Sentí que mi corazón comenzaba a romperse en pecho. Edward me abrazó antes de que me derrumbara.

—Ella no tenía la habilidad de enviarnos de vuelta. No puede ser eso. Además, ella y Jacob tenían un plan de escape. Sobrevivieron a la pelea. —Me frotó círculos en la espalda para tratar de calmarme. No sirvió de nada.

—No. Si Jacob es parte de esto, murieron. ¡No lo lograron! Estaba empezando a sentirme histérica. La idea de que mi mejor amigo y mi hija murieran me estaba destruyendo por dentro y por fuera. Sólo había llegado tan lejos en mi cordura con la esperanza de que hubieran sobrevivido.

—Cálmate, Bella. No estamos seguros de eso. Ahora respira hondo, Jacob nos está mirando desde la ventana.

Inhalé y traté de calmarme.

—¿En qué está pensando?

—Piensa que no estamos actuando como una típica pareja, pero espera que tú y yo actuáramos así porque las cosas nunca han sido fáciles para nosotros.

—Me pregunto si sabe en el fondo cuánta razón tiene. —Me limpié las lágrimas que me quedaban en las mejillas con el dorso de la mano, pero aún me sentí llorisqueando.

—No cazaré esta noche. Llevaré mi coche a casa y volveré por ti. No creo que debas estar sola en este momento.

—Estaré bien, lo prometo. Necesitas cazar y pasar tiempo con tus hermanos y Carlisle. Puedes enviarme un mensaje o llamarme mientras no estás, y si en algún momento siento que te necesito aquí, te juro que te llamaré. ¿De acuerdo? —Di un paso atrás para mirar a los ojos a Edward. Parecían estar buscando en los míos cualquier indicio de mentira o duda, pero no encontraría ninguno allí.

—Está bien. No dudes en llamarme. Charlie empieza a preguntarse por qué tardas tanto. Deberías volver adentro. —Miró hacia la casa y luego a mí.

—Espera, ¿y Billy? ¿Parecía que quería decírselo a Charlie?

—Quiere hablar conmigo, pero no quiere faltarle el respecto a Charlie en su casa. Planea ponerse en contacto con Carlisle y recordarle de nuevo el tratado. Si eso falla, planea hablar contigo en privado para ver cuánto sabes de nosotros. No quiere que Charlie se involucre. El tratado lo prohíbe, pero no dudará en amenazarte con eso.

—Básicamente, será lo mismo que antes cuando le dije que se metiera en sus asuntos.

—En principio. Realmente necesito irme antes de que Charlie salga a buscarte. ¿Estás segura de que estarás bien está noche?

—Estoy segura. Sólo vete y te llamaré si te necesito. Además, el resto de tu familia estará cerca, ¿verdad?

—Sí. Las chicas van a cazar por aquí y ver películas juntas. Puedo llevarte allí con ellas si quieres. Estoy seguro de que a Alice le encantaría que te unieras a ellas.

—Por última vez, estaré bien. Disfruta de tu cacería. Te amo. —Me incliné para un beso y encontré sus labios con los míos. Podía sentir a Jacob mirándome desde adentro, y sólo sirvió para que mis pensamientos volvieran a Renesmee y me preocupara por su bienestar. Solté a Edward y envolví mis brazos a mí alrededor, el dolor en mi pecho ya comenzaba. Me miró de nuevo con dolor antes de subir a su coche y salir de la entrada lentamente, sin que sus ojos nunca rompieran contacto con los míos.

.

.

.

.

.

Hice unas cuantas respiraciones para calmarme, mi cuerpo seguía suplicando que llorara. Jacob recuerda, tal vez no todavía, pero aun así, recuerda el principio. ¿Qué le pasaría cuando recordara a Renesmee? Me dolía el corazón al pensarlo. Sería tan doloroso para mí recordar a Edward en un mundo donde nunca podría existir .Incluso entonces, una vez que todos sus recuerdos regresaran a él, ¿qué pasaría si él y mi hija hubieran fallecido en la batalla? ¿Podría soportar volver a contarlo? Probablemente no.

Después de una larga lucha, se me salieron las lágrimas. Había derramado unas cuantas durante la noche, pero esto fue una inundación incontrolable por mis mejillas. El dolor el pecho en el pecho me palpitaba al extremo. Quería llamar a Edward, pero no quería interrumpir su cacería. Necesitaba algo de tiempo para él, pero eso no significaba que no lo extrañara.

Pasaron varios minutos antes de que las lágrimas se ralentizaran y me dejaran con hipo. Me limpié los ojos hinchados con el dorso de las manos antes de ir al baño a lavarme la cara. Era bastante tarde y dormir habría sido una buena opción, pero mi cuerpo no estaba dispuesto a calmarse. En vez de eso, saqué mi reproductor de Cd para escuchar a Debussy. Realmente esperaba que Edward me hiciera otro Cd de su música pronto.

No me di cuenta de que me había quedado dormida, pero salté cuando oí un ruido que venía de mi ventana. El cd ya se había reproducido pero no se reinició.

Me senté en silencio, conteniendo la respiración en la oscuridad cuando volví a oír el ruido. Sonaba casi como piedras golpeando mi ventana. Decidí acercarme sigilosamente y ver cuál era el disturbio. Si hubiese sido la intención de un vampiro matarme, seguramente habrían atravesado el vidrio y ya lo habrían hecho.

Al acercarme a la ventana lo más silenciosamente posible, traté de mirar hacia la noche. Estuve a punto de gritar cuando el ruido volvió a sonar justo al lado de mi cabeza.

—¡Bella! Escuché un gritó en voz baja. Había dejado la ventana cerrada esta noche debido a la ausencia de Edward, pero la abrí rápidamente cuando vi a Jacob parado allí mirándome.

—Creo que tenemos que hablar —me gritó, aun tratando de guardar silencio.

—¿Quieres subir? —Me puse a un lado para permitirle entrar por mi ventana.

—¿Qué te hace pensar que puedo subir hasta allí...? Oh... Jacob se quedó pensativo por unos segundos. Aún no me he convertido, Bella. No puedo subir ahí.

—Oh —sonreí tímidamente—. Déjame agarrar mi abrigo y bajaré.

Deslice la ventana de nuevo a su lugar y corrí a mi armario para buscar una chaqueta. Probablemente sería más fácil discutir todo esto afuera. Conociendo a Jacob, esta conversación no sería una conversación susurrada.

—¿Jacob? —dije en voz baja cuando salí.

—Aquí —lo oí gritar al lado de la casa. Caminé en esa dirección.

Cuando di la vuelta, la imagen frente a mí detuvo mis movimientos. Jacob estaba sentado en el suelo, con la espalda contra la casa. Tenía las rodillas apoyadas en el pecho y el rostro escondido entre las manos.

—Tú también recuerdas, ¿no? —su voz estaba amortiguada contra sus palmas.

—Sí —dije sin rodeos.

—¿Por qué me hiciste recordar?

—Jacob... Espera. ¿Por qué te hice recordar?

—Todo iba bien hasta que te vi, ahora de repente tengo dos años de recuerdos acumulados flotando en mi cabeza. ¿Por qué diablos me hiciste esto, Bella? Jacob se puso de pie rápidamente y estuvo frente a mí, mostrando sus dientes. Casi esperaba que él se transformara y atacara. No era tan alto como lo había sido en la vida que recuerdo, pero aún era alto.

—No te hice nada, Jake. Lo mismo nos pasó a mí y a Edward. Nadie más lo ha recordado hasta ahora. Eres el primero. —Me mantuve firme ante su mirada furiosa. Después de unos segundos, sus ojos se suavizaron y se alejó de mí.

—Ella no va a existir. Era una declaración, no una pregunta, pero sentí la necesidad de responder de todos modos.

—No, no lo hará. —Sentí que mis ojos se llenaban de lágrimas, pero las contuve.

—No puedo describir este sentimiento que brota dentro de mí. La extraño tanto, pero no es real y nunca lo será. El anhelo es fuerte, pero no es tan malo como sé que podría ser.

—¿Qué recuerdas, Jake? —No estaba segura de querer escuchar la respuesta, pero sabía que tenía que hacerlo.

—No mucho. Tengo fragmentos de recuerdos al azar en el lapso de dos años. Recuerdo haberte conocido, el tiempo que pasamos juntos, convertirme por primera vez, muchas peleas con Edward, y ella... —se calló, su cuerpo comenzó a temblar.

—¿Cuál es el último recuerdo que puedes recordar? Recuerdas a Renesmee, ¿pero qué más después de su nacimiento? —Contuve la respiración mientras esperaba su respuesta.

—Recuerdo que crecía rápidamente. En un instante la estaba sosteniendo en mis brazos mientras te cambiabas, y al siguiente estábamos todos juntos cazando. No puedo recordar nada después de eso, sólo a ella compitiendo conmigo para tener mejores habilidades para matar. Ella no quería beber de los animales, así que necesitaba aliento.

Dejé salir la respiración lentamente. El alivio inundó mis sentidos. Sabía que él recordaría lo que pasó pronto, pero me alegró que no fuera esta noche. Era un desastre emocional en el estado en que me encontraba.

—¿Cómo se siente la familia de Edward al respecto? ¿Te volvieron a recibir con los brazos abiertos?

—No exactamente.

Me tomé unos minutos para explicar los eventos que tuvieron lugar a partir de mi primer día de clases. Jacob escuchó en silencio, haciendo preguntas aquí y allá. Cuando terminé mi historia, sentí un escalofrió. La noche se había vuelto más fría y mi delgado pantalón de pijama y chaqueta no me mantenían caliente.

—Quizás deberías entrar —dijo mientras se acercaba y frotaba suavemente mi brazo para crear fricción—. Siento no ser tan caliente como en la montaña —se rió.

Me tense ante el recuerdo. Jacob pareció notar mi reacción.

—Nunca me disculpé por eso. Fue inmaduro e infantil de mí parte luchar contra el destino. Estoy seguro de que hay un millón de otros casos en los que yo mismo he sido infantil, pero aún no tengo esos recuerdos . Si hubiera sabido lo que sé ahora, me habría comportado y no habría creado problemas para ti y Edward.

—Por suerte para ti, nada de esto ha pasado todavía. Puedes remedirte —le di una pequeña sonrisa.

—Lamento cómo me comporte. No lamento haber luchado para estar cerca de ti. No puedo imaginar lo que habría pasado si no hubiera estado allí para el nacimiento de Nessie. O si me hubiera dado por vencido después de que Edward volviera. No habría sido capaz protegerte. —Jacob miró hacia el infinito, las lágrimas volvieron a sus ojos antes de pudiera retenerlas.

—Vamos adentro.

Asentí y dejé que Jacob me ayudara a ponerme de pie y me guiara al frente de la casa.

—Jake, ¿cómo llegaste aquí? —Miré la entrada y luego en ambas direcciones de la calle. No había ningún coche a la vista.

—Le pagué a Quil para que me trajera. Cree que tú y yo andamos a escondidas. No lo corregí porque la verdad es mucho más difícil de creer. Mi coche aún no está arreglado y mi papá se daría cuenta si la camioneta no estaba antes de que él notara que yo no estaba allí.

—Oh. ¿Cómo vas a llegar a casa? La sospecha apareció en mi cara.

—Esperaba poder quedarme aquí. Se supone que tu padre irá a visitar a mi papá y Harry a primera hora mañana. ¿Crees que podrías llevarme a casa por la mañana? Dormiré en el suelo. Incluso llamaré a Edward por ti si es lo que te preocupa.

—Está bien... —dije en voz baja. No me importaba que Jacob pasara la noche en mi habitación, ya que sus intenciones eran lo suficientemente puras, pero no estaba segura de cómo se sentiría Edward al respecto. No haría nada que pudiera molestarlo.

Jacob me siguió dentro y hasta mi habitación. Se mantuvo a una cómoda distancia de mí y esperó a que sacara mi teléfono de su escondite. Seleccioné el número de Edward y presioné enviar. Sonó dos veces antes de que Edward contestara el teléfono.

—¿Bella? ¿Qué pasa? Estoy en camino.

—Edward, cálmate y deja de correr. —Podía oír el silbido de fondo disminuir hasta parar—. Jacob recuperó gran parte de sus recuerdos. Él está aquí conmigo ahora y quiere hablar contigo. ¿Está bien?

—Pásamelo. —Su voz era tensa, pero al menos esta vez hablaría con Jacob.

—Hola, Edward, soy Jacob. Como te dijo Bella, he recuperado muchos de mis recuerdos. Vine aquí para hablar con ella. Le pagué a Quil para que me trajera, así que no tengo como ir a casa esta noche y ya que no puedo convertirme, y es demasiado lejos para caminar. ¿Te parece bien si duermo en el suelo de la habitación de Bella y que me lleve mañana a casa?

Lo observé atentamente mientras escuchaba a Edward por teléfono.

—Entiendo. Tienes mi palabra. No hay problema. De acuerdo. De acuerdo. Adiós —colgó y me devolvió el celular.

—¿Y?

—Dijo que está bien, pero que vendrá pronto, espera que este en el suelo en todo momento, y me recordó que aún no he llegado a la etapa en la que me he roto todos huesos del cuerpo, así que tardaré más de unos días en curarme.

No pude evitar reírme del sermón que Jacob había recibido. Los ojos en blanco sólo sirvieron para hacerme reír más fuerte.

—Te traeré unas mantas y una almohada extra para que estés más cómodo.

Asintió mientras yo salía de la habitación para caminar en puntas de pie por el pasillo hasta al armario. Realmente esperaba que Charlie no me visitara por la mañana antes de irse. Ahora que Edward le estaba cayendo bien, probablemente no estaría contento de entrar y ver a Jacob durmiendo en el suelo.

—Toma. Arrojé la almohada y las colchas más gruesas que encontré. Servirían más como almohadones que como mantas.

—Gracias —dijo mientras las colocaba en el suelo junto a mi cama. Al menos así, si Charlie asomaba la cabeza en mi habitación, no podría ver a Jacob. Sus ronquidos eran otra cosa.

—¿Todavía hablas mientras duermes?

—Sí. Disfrútalo.

Gimió juguetonamente y se rió.

—¿Jake? ¿Te importa abrir la ventana?

—Hace un poco de frío para eso, ¿no? —alzó una ceja.

—Hace que sea más fácil para Edward entrar y salir. La mantenía cerrada esta noche ya que se suponía que él no vendría hasta mañana por la mañana, pero como los planes han cambiado, sería más fácil.

Asintió y se levantó de su cama de colchas en el suelo para deslizar la ventana hacia arriba. Cuando estuvo lo más alto que pudo, se acurrucó en los edredones para esconderse del frío en la habitación.

Estuvimos callados unos minutos hasta el punto de que pensé que se había quedado dormido. Justo cuando me había relajado lo suficiente como para dormirme, habló.

—Perdón, Bella —dijo en voz baja—. Me di vuelta para mirarlo en mi piso.

—¿Perdón por qué?

—Perdón por no entender. Necesitabas un amigo y yo te presioné más de lo que podías ofrecer. Fui un estúpido y lamento mucho mis acciones. También lamento haberme imprimado en Nessie. No es que hubiera podido controlarlo, pero podría haber controlado mejor mis acciones. Eras una madre primeriza y te sentías amenazada por mí. De nuevo, fui inmaduro y egoísta, pero te lo compensaré. Lo prometo.

—Jake, te perdoné hace mucho tiempo. Te convertiste en el hermano que siempre quise. No cambiaría nuestra amistad por nada en el mundo.

Cuando las palabras salieron de mi boca, Jacob saltó de su lugar para abrazarme. Sus brazos me encerraron en un gesto inocente y me abrazaron con fuerza.

—No puedo recordar eso con tanta antelación, pero gracias Bella. Significa mucho para mí. Siento como si hubiera crecido estas últimas horas. Es extraño.

Se alejó de mí, sus ojos aparentemente buscaban algo lejano. Asumí que estaba escaneando sus recuerdos para ver si había algo nuevo.

—¿Qué dije? —Oí desde la ventana. Salté hacia el sonido. Edward estaba allí de pie, con los brazos cruzados, con la mirada dirigida a Jacob.

—Lo siento. Jacob inclinó la cabeza y se deslizó hacia el suelo. Era muy raro que no se burlara de Edward, pero supongo que se madurez estaba resplandeciendo. Eso o que sabía que sin ser capaz de convertirse, Edward lo mataría fácilmente.

—¿Cómo estuvo tu tiempo con tus hermanos? —pregunté mientras abría mis brazos para él. En un instante cruzó la habitación y se olvidó de Jacob en el suelo.

—En realidad, fue divertido. Estábamos a punto de volver, así que una vez que llegamos a la casa, me despedí y vine aquí. Alégrate de que confíe en su palabra o podría haberlo matado.

La cara de Edward estaba seria, pero podía ver el brillo de sus ojos. Estaba feliz de tener a Jacob de vuelta en nuestras vidas, especialmente porque lo recuerda todo y no hay ninguna posibilidad de que me persiga románticamente.

—Oye, oye no cuenta si Bella dice algo muy bonito y me obliga a abrazarla. Dios, relájate. Jacob levantó las manos antes de ponerse cómodo en su colchoneta. Se quedó callado un momento antes de volver a hablar.

—Tengo una pregunta más antes de irme a dormir.

—¿Sí? —preguntó Edward.

—Ustedes dos no me iban a contar sobre la vida que teníamos, ¿verdad? —Su voz era desgarradora. Miré a los ojos a Edward y me dio un suave asentimiento.

—No, no íbamos.

—¿Puedo preguntarte por qué crees que no merecía saberlo?

Pensamos que sería más fácil no involucrarte con la pérdida de Renesmee, ¿por qué querrías recordar? Vemos lo difícil que es para nosotros, pero para ti... No le dijiste a Quil la verdad cuando le pediste que te trajera. ¿Nos habrías creído de todos modos?

—No, probablemente no —admitió, pero me alegro de recordarlo. No sé qué haría si lo recordara y nadie más lo hiciera. Al menos nos tenemos el uno al otro.

Edward y yo estuvimos de acuerdo con esa declaración.

Jacob bostezó y se estiró. No tardó mucho en dormirse dejándonos a Edward y a mí solos.

—¿Recuerda el final? —preguntó Edward, casi en silencio.

—No. Aún no lo recuerda todo. Ni siquiera mencionó la variedad aleatoria de vampiros que se enfrentaron a los Vulturi con nosotros. Espero que no se acuerde. No creo que pueda soportar oír cómo murieron.

Edward nos resituó en mi cama, tomándose el tiempo para asegurarse de que mi manta eléctrica estuviera enchufada para poder unirse a mí bajo las sábanas.

—Me alivia que no tenga ese recuerdo, al menos aún no. Preferiría estar aquí contigo cuando él lo recuerde.

—No va a ser fácil, ¿verdad?

—No —contestó simplemente.

—¿En qué está pensando? Miré a Jacob por encima de la cama. Su cara se contrajo en una mueca, pero al menos no estaba golpeando o gritando.

—Está recordando la batalla con los neófitos. Su cuerpo fue aplastado por uno de ellos.

Me estremecí ante el recuerdo. Estaba segura de que matarían a Jacob. El dolor familiar en mi pecho reapareció, pero lo aparté tan rápido como llegó.

—Ahora está soñando contigo. Nada concreto, sólo imágenes y fragmentos de voz. Está tratando de recordar las emociones que sintió hacia ti en esa vida en comparación con ahora. No puede entender por qué actuó como lo hizo, pero no lo cambiaría porque al menos consiguió un amigo y una imprimación de la terrible experiencia. Tal vez sea bueno que no lo haya matado cuando quise hacerlo.

Edward se rió, pero todavía hablaba con cariño de Jacob. A pesar de las malas situaciones entre ellos, al final eran hermanos. Eso es lo que cuenta.

—Cuando lo haga, la pérdida de Renesmee lo va a destruir —dijo rotundamente.

—Sería lo mismo si pudiera recordar todo, pero tú no existirías —dijo Edward, su agarré se apretó subconscientemente a mí alrededor.

—Quizás podamos evitar que se convierta esta vez. Puede que podamos obviar que los demás también cambien y tal vez hasta prevenir el ataque al corazón de Harry Clearwater. Y si...

—Bella —dijo Edward en voz baja—. Un día a la vez —Me besó la cabeza suavemente y comenzó a tararearme. Los pensamientos me invadían la mente con todas las posibilidades y dormir parecía imposible, pero después de unos momentos, sentí que mis párpados empezaban a caer. Antes de darme cuenta, estaba dormida y soñando con el prado.

.

.

.

.

.

—¿Bella? Bella es hora de levantarse.

Abrí un ojo para ver a Jacob de pie frente a mí. Su largo cabello estaba mojado y recogido detrás de sus hombros.

—¿Mmm?

—Necesito que me lleves a casa. Edward tuvo que irse para asegurarse de que su olor no me afectara demasiado. Eso y que hoy ha salido el sol. Se reunirá contigo cuando regreses para llevarte a su casa.

—¿Te diste una ducha? Intenté frotarme los ojos, pero mi cuerpo aún quería dormir.

—Tuve que hacerlo. Tendré que tomar otra cuando llegue a casa antes de que Sam o los otros me huelan. Nadie puede saber que estuve cerca de un Cullen. El olor puede ser leve ya que mi padre y yo estuvimos aquí anoche, pero no puede ser tan fuerte como cuando dormí en una habitación con él.

—Uh huh. Dejé que mis ojos se cerraran pero Jacob me despertó de nuevo. Lo fulminé con la mirada antes de levantarme y llevarme la ropa al baño para cambiarme. Me gusta la comodidad de esta nueva relación con Jacob, pero que me despertara no era algo que quisiera que sucediera a menudo.

Me cepillé los dientes y me cambié la ropa, volví a mi habitación, pero Jacob no estaba allí.

—Aquí abajo —gritó desde abajo de las escaleras. Bajé y lo encontré comiendo un pedazo de pan tostado en la mesa.

—¿Listo?

Se metió el resto en la boca y asintió. Recogí mis llaves y mi chaqueta ligera y salí fuera a mi camioneta donde el brillante sol casi me cegó. Era casi ofensivo verlo en el cielo ahora que Edward tenía que mantenerse alejado.

—Gracias nuevamente por dejar que me quede. Te haré saber si recuerdo algo importante —dijo Jacob mientras se deslizaba en el asiento a mi lado.

—Me parece bien. —Sentí el nudo retorcerse en mi estómago. Lo único importante que podía recordar es lo único que no quiero que recuerde—. ¿Necesitas que te deje en tu casa? O ¿Eso plantearía demasiadas preguntas?

—Llamé a Quil mientras te cambiabas. Se reunirá con nosotros en la línea del tratado y me llevará. Parecerá que acabamos de volver a la cuidad.

—Bien. No necesito que me hagan preguntas. Sigo sin mentir muy bien. Puedo salirme con la mía en algunas cosas, pero no mucho.

Llegamos a la línea tan rápido como mi camioneta nos llevaba. Quil estaba apoyado en el capó del qué supuse que sería el coche de su madre. La sonrisa en su cara se podía ver fácilmente. Me detuve detrás de su auto para dejar que Jacob saliera.

—Gracias de nuevo, Bella. Te abrazaría, pero estoy seguro de que hueles como Edward —sonrió con una sonrisa de disculpa.

—¡Jake, amigo! ¿No vas a presentarme? —Quil estaba parado afuera de la puerta de Jacob, su sonrisa era aún más grande mientras miraba mi cara sonrojada.

—Bella, Quil. Quil, Bella. ¿Podemos irnos ahora?

—Claro, claro. ¡Hasta luego, Bella! —Quil me guiñó un ojo y le dio una palmada a Jacob en la espalda. Esperaba que se le ocurriera algo que decirle a Quil para que no pensara que Jacob y yo éramos pareja. Realmente no necesitaba que eso se esparciera por La Push.

El camino a casa fue tranquilo sin Jacob en la camioneta conmigo. Decidí encender la radio para tener un poco de ruido. Finalmente, llegué a mi casa. Apenas había estacionado mi camioneta cuando apareció el Mercedes de Carlisle a la vuelta de la esquina, deslizándose despacio detrás de mí. Alice debe haber cronometrado mi llegada.

—Buenos días —dijo Edward desde la ventana abierta—. Me disculpo por irme tan rápido, pero estoy seguro de que Jacob te explicó el motivo. —Miré hacia el sol y lo fulminé con la mirada.

—Lo hizo. Ojalá hubiera podido dormir más tiempo, pero está bien. Sólo déjame comer algo y podemos irnos —grité por encima de mi hombro mientras caminaba hacia la puerta.

—Eso no será necesario. Esme te está preparando el desayuno y Alice tiene todo listo para que te duches en mi casa. Todo lo que tienes que hacer es dejarle una nota a Charlie.

—De acuerdo. —Corrí hacia adentro y rápidamente garabateé una nota para mi papá, dándole el número de Edward otra vez por si acaso, y luego caminé de regreso al Mercedes polarizado de Carlisle. Estaba emocionada por el baile de esta noche, pero no estaba esperando el momento de Barbie Bella con Alice.


❤️😍