6 meses después de haber encerrado a Jason.

Eran alrededor de las 8 de la mañana, en un departamento, en el cual se encontraba una rubia quien aún seguía profundamente dormida. Ella estaba en la cama en posición de costado. En ese momento la puerta de la habitación se abrió lentamente.

Quien irrumpía en la pieza, era el mismo Julián quien miro detrás de él indicándole a quien estaba detrás de él, esperara un momento, el pelimarron camino de puntillas hasta el lecho sin despertar a la bella durmiente, hasta que llego donde ella y la despertó de un mordisco en el cuello.

¡Ahhh! – grito la chica Cage, al despertarse de repente y ver a Julián en el piso ya que lo había golpeado sin querer por haber abierto los ojos de esa manera.

¡Auch! – se quejo el.

¡Cumpleaños feliz! – dijo otra voz quien resultaría ser Jacquie, su mejor amiga, entrando en la habitación.

¡Feliz cumpleaños linda! – dijo ahora Julián, incorporándose.

¡Ohhhh! – Cassie dijo restregándose los ojos – Malditos me despertaron.

Lo siento – dijo la morena, quien le dio un abrazo a su amiga por un momento hasta separarse – Tengo un regalo para ti.

¿¡Enserio!? – Exclamo feliz la rubia – ¿Tu si me darás un auto, no como mi novio que aun no me consigue 1?

Jeje, que graciosa – refunfuño el pelimarrón algo molesto – Tu primero Jacqui.

La afroamericana le dio un regalo envuelto en papel, Cassie lo rompió sin importarle la calidad del envoltorio, de el salió un cuadro con una foto de ella y el grupo una vez que terminaron con Shinnok y al lado un desodorante.

¡Ohh! ¿Un Lady Speed Stick? – exclamo la rubia mirando a su amiga – Entonces ¿huelo mal?

No lo sé, tu dime – dijo Jacquie sonriendo.

Perra – dijo ella sarcásticamente a su amiga antes de enfocarse en Julián - ¿Y tu que me vas a regalar?

Cierra los ojos – exigió el, Cassandra le hizo caso, pero igual intentaba ver entre ellos - ¡Sin trampas!

Están cerrados – admitió la rubia, cerrándolos por completo.

Julián se colocó detrás de ella mientras sacaba un collar el cual era un Yin Yang, pero en blanco y amarillo (Kamidogu Edenia), el pelimarrón procedió a colocárselo en el cuello.

Ábrelos – pidió ahora Julián sonriéndole.

La rubia obedeció, encontrándose con el collar que para ella resulto ser bastante llamativo.

Es… es un regalo increíble. Me encanta, Gracias Julián – confeso ella tocando el presente.

Lo hice con Au y Pt – declaro el, confundiendo a las chicas ya que no sabían a que se refería.

¿Con que cosa? – pregunto Jacquie confundida.

Con Oro y Platino genia ¡Química hija! – respondió el, algo molesto – Oh eso no es todo, ábrelo.

De acuerdo… - dijo Cassie, girándolo para que se abriera en 2 partes.

De la cadena salió una carta lo suficientemente como para poder caber en él.

Feliz cumpleaños Cassie:

Como empezar, bueno la verdad es que estoy muy feliz de haberte conocido, se que no suelo ser muy expresivo, pero mis acciones dicen mas que mis palabras, te conocí desde que naciste, cuide de ti cuando tus padres estaban ocupados, creciste y no pude mirarte como te miraba antes y pues nos hicimos buenos amigos, hasta que pudimos viajar y déjame decirte que esos fueron los momentos más felices de mi vida, la vez cuando te vi que ibas a ser atravesaba por la lanza de Shinnok lo único que quise fue salvarte y pues aquí estamos viviendo felizmente. No cambies por nada del mundo, me gusta tu rudeza y lo divertida que eres, salvo que todo el tiempo te digo que no me ofrezcas alcohol ya que sabes que no le hago a eso. Te amo de aquí hasta el infinito.

Atte: Julián

Pd: Aun no tengo el auto que me pediste :v

Cassie estaba tan conmovida por la tierna nota de su pareja en forma de agradecimiento le dio un abrazo y un beso.

¡Ay! ¡Que romántico! – dijo Jacquie.

Es una bonita tarjeta, ojalá mamá fuera más expresiva conmigo – dijo la rubia algo apenada por lo de su madre – Yo también te amo.

Bien, hora de irnos – dijo Jacquie viendo la hora – Debemos ir a trabajar.

¿Y Takeda? – pregunto Cassie curiosa.

Durmiendo, no creo que se hubiera levantado para venir – respondió sin mucha gana la morena.

Y no usaste tus encantos para traerlo aquí – dijo picara la rubia.

Jmm, idiota – dijo ella solamente – En fin, vamos a celebrarlo esta noche.

Si, vamos a celebrarlo Cass – agrego entusiasmado Julián.

Chicos, saben que ya no suelo celebrar mucho mi cumpleaños – confeso con lastima la chica Cage.

Vamos no seas aguafiestas, puedes disfrutar toda la noche es más tienes que estar agradecida de tener un novio que no bebé, en cambio Takeda si lo hace – admitió la hija de Jax haciendo reír a su amiga.

Bien, ustedes ganan – declaro Cassie ya harta de ellos.

Ya los 3 se prepararon para ir a los cuarteles de las SF, vieron a Takeda y a Jin, quienes le dieron un feliz cumpleaños a la rubia, dándole cada uno un respectivo regalo, también varios que la conocían allí le desearon un feliz cumpleaños e incluyendo una que otra llamada telefónica de Jax y su esposa.

Justo después de la llamada del sargento, su celular volvió a sonar, al ver quien llamaba, vio que era su padre Johnny.

¡Hola papá! – dijo Cassie.

¡Hola suegro! – dijo riendo Julián.

-Shh cállate.

-Hola primor ¡Feliz cumpleaños!

- ¡Gracias papá!

-Voy para allá, más tarde.

- ¿Cómo estuvo tu viaje? ¿Te divertiste?

- ¡Fue asombroso! No estuve aquí en años. Me divertí yendo a la playa, con mujeres, salir de cacería, y cielos las mujeres de aquí son muy coquetas.

-Cálmate papá.

-Conocí a una super modelo de aquí, tenia unas curvas que ni te imaginas, lo único que recuerdo es que desperté con ella en un hotel.

-Eh… voy a ignorar eso…

- ¿Hable de más cierto?

-Mmm si…

-Oh ¿Cómo esta Julián? ¿Qué te regalo?

-Pues está aquí conmigo, me dio un collar precioso acompañado de una carta muy cursi.

¡Hey! – reclamo algo molesto el pelimarrón.

- ¿Qué tal si cuando este haya te doy un buen almuerzo de cumpleaños? ¿Qué te parece?

- ¡Oh me parece excelente!

-Te recogeré en la tarde ¿Puedes?

- ¿Julián tú que dices?

Adelante, por mi no hay problema – admitió sonriendo él.

-Muy bien, hasta pronto Cass.

-Adiós papá.

Después de eso, el dúo fue hacia la sala de Sonya, esperando que ella le deseara un feliz cumpleaños, lástima que no sería así.

La señora se encontraba sentada en su escritorio, analizando algunos archivos, sin prestarle atención a quienes entraron en su oficina.

¡Sonya! – llamo con solemnidad el enmascarado.

Oh, son ustedes – dijo ella dejando de mirar sus cosas - Quería informales que las SF esta reclutando a más gente. Les pido que tomen a un grupo para que estén a cargo de su entrenamiento

Pff, pan comido – comentó la rubia.

Los instruirán en combate y armas de 6 am a 10 am – agrego la madre, haciendo que la sonrisa de su hija se borrara.

¿Tan temprano? – pensó disgustada Cassie – No creo poder aguantarlo.

Además, quiero que los evalúen por escrito también, aquellos que no aprueben ni su desempeño en combate ni el examen escrito no se unirán a nosotros ¿De acuerdo? – continuo la rubia mayor.

¿Y yo porque pude unirme sin pasar esas 2 pruebas eh? – pregunto desafiante Julián, logrando cabrear a su suegra.

No voy a responder eso ahora – respondió ella solamente.

Ok, señora – dijo incomoda la chica Cage.

Pueden irse – demando la general.

Julián estaba a punto de hacerle caso, antes de ver como su pareja se quedo por unos momentos mirando a Sonya.

¿Pasa algo sargento Cage? – pregunto Blade levantando una ceja.

¿Se te olvida algo cierto? – pregunto su hija sonriéndole.

Sonya miro a su hija confundida e incluso Julián comenzó a hacerle señas y muecas como queriendo decirle algo, lastima que resulto ser inútil.

¿Qué? – dijo insegura la señora, haciendo que su yerno colocara una mano en su frente decepcionado.

No te hagas, sabes que día es hoy – dijo Cassie creyendo que su progenitora estaba fingiendo.

¿Es viernes cierto? – cuestiono la rubia mayor.

Ya no es gracioso mamá – reclamo ella.

Sonya siguió confusa, hasta que se levanto de su asiento mirando fijamente a su hija por unos momentos.

Esto va mal – pensó Julián, queriendo que la señora recuerde el cumpleaños de ella.

Sargento… ¿Te sientes bien? ¿Has estado tomando drogas o que mierda? – interrogo severa ella.

¿¡Que!? ¿¡De que estas hablando!? – exclamo confundida ella, al darse cuenta de que solo empeoraría las cosas decidió dejar de insistirle a su madre – No importa y además no estoy drogada según tú.

¿Segura? – cuestiono ella.

¡SI! – respondió la otra alterada – Solo quería pedirte si nos das el día libre eso es todo.

Y para eso hiciste todo este alboroto – dijo ella pensándolo por unos momentos – y la respuesta es no, tienen varias cosas que hacer.

Ok señora – dijo Cassie deprimida.

Váyanse entonces – ordeno la general volviendo a sentarse.

La chica Cage salió furiosa de la oficina dando un fuerte portazo en la puerta, llegando a temblar toda la sala.

¿Dije algo malo? – pregunto más confusa Sonya.

…Lo lograste – le dijo solamente Julián antes de abandonar la sala.

Ya a unos metros lejos de la oficina de la general.

¡Cassie! – llamo el pelimarrón.

Todo está perfectamente bien – murmuro la rubia sin prestarle atención a quien la estaba llamando – ¿Nunca te interese no es así mamá? ¿Olvidas el cumpleaños de tu única hija? ¡Eres una mierda de persona! Con razón papá se separó de ti.

Aun después de la derrota de Shinnok, la chica Cage creyó que finalmente había ganado el cariño de su madre, ella y su grupo pudieron acabar con el dios caído y sus esbirros, aun así, Sonya le mostro todo su agradecimiento por eso e incluso la dejo estar en una relación con Julián, sin embargo, al empezar a vivir juntos, la general dejo de preocuparse por ella ya que lo más probable es que ahora tenía a alguien quien pudiera protegerla y viceversa.

¡Ey! – llamo de nuevo Julián tocándole el hombro.

¡Oh eres tú! – dijo ella un poco calmada.

¿Cómo estás? – pregunto el, antes de que su pareja le diera un abrazo, mientras le caían unas lágrimas de rabia.

No puedo creer que lo haya olvidado – refunfuño ella en el hombro de su pareja.

Vamos, no te angusties Cassie, se fuerte – le dijo al oído mientras le acariciaba la espalda – Se que ella tarde o temprano admitirá su error.

La rubia se separó del abrazo secándose las lágrimas.

Creo que tienes razón – admitió ella – Espero que no te moleste, pero quiero estar sola ahora.

Claro… si me necesitas estaré por aquí – dijo Julián alejándose de apoco – Te quiero.

Cassie siguió molesta, ahora lo único que quería era distraerse con algo, así fue al gimnasio de las SF para descargar toda su ira con los maniquís de entrenamiento que servían para medir la fuerza de quienes practicaban ahí.

Continuara…

Pd del autor: Como se confirmo el MK11 pues cuando salga y lo juegue escribiré ¨Una Historia del MK11'' y yo que quería terminarlo ahora :u, pero lo hago por ustedes prros \:v/