Capítulo XX
Rojo no es solo amor
-Necesitamos hablar—dijo Zoe la cual hablaba por teléfono—Bien, nos vemos dentro de diez minutos—La chica de los ojos verdes tomo su abrigo y salió de la casa de sus tíos.
Había pasado una noche de locos, había peleado con Quinn nuevamente, y por más que le doliera, esta vez, su prima no se iba a salir con la suya. Quinn Fabray iba a saber lo que se sentía siempre quedarse con las sobras. Zoe manejo hasta las afueras de Lima, hasta llegar a un viejo parque. Estaciono el automóvil y una pelirroja cabellera hacía contraste con los rayos del sol.
-Llegaste—hablo levemente la pelirroja, La del cabello negro no contesto y se sentó junto a la chica—Si me pediste hablar, es por qué quieres hablar y no para quedarte callada—Zoe dio un suspiro.
-Esto puede meter en problemas a Quinn, Marissa—los ojos verdes de la pelirroja se posaron en los de la otra chica.
-¿Tú me crees estúpida? Es lo menos que quiero. Esto es fácil, Zoe. Yo hablare con la futura ex novia de Quinn, la cual sabrá qué hacer si es que no quiere que hable lo que sé—los ojos verdes de Zoe miraban al vació, sabía que estaba haciendo mal, pero el ego y las ganas de ganar, tenían cegada su vista y no le permitían mirar más allá que no fuera ganar por una vez.
-Puede que me pueda arrepentir—La pelirroja puso una mano sobre el hombro de la chica.
-Pero valdrá la pena—sin decir nada más, la del pelo negro quito la mano de la otra chica y abordó su vehículo.
. . . . . .
Una nueva mañana se dejaba ver en Lima, Ohio. El sol se colaba por la ventana de cierta habitación. Rachel abrió lentamente los ojos al sentir los rayos del sol en su cara, bostezo y sintió como unos brazos se aferraban a su cintura. La sonrisa de la castaña no podía ser más grande. Ver a Quinn, con ella, allí dormida. Su rostro tan neutral y tan pacifico, con su pelo rosa ya casi rubio alrededor de toda su cara. Su corazón comenzaba a latir frenéticamente al contemplar la belleza angelical de cierta chica, dueña de su corazón.
-Ahora veo que el rojo no solo es el color del amor—susurro Rachel para después apartar unos mechones rosas de la cara de Quinn. Acercó sus labios al rostro de la chica y beso delicadamente la mejilla de esta.
-Si así me das a despertar todos los días, te juro que me hare pasar por dormida, solo por sentir tus labios en mis mejillas—le dijo Quinn a su novia con una voz bastante gruesa.
-Y si tú vas a hablar todas las mañanas de esa manera, créeme que te dejare dormir hasta que quieras—la del pelo rosa sonrió y se acercó a su novia para después darle un beso pequeño y cariñoso en los labios.
-Buenos días—Rachel miro los ojos color avellana de su chica.
-Buenos días para ti también—ambas chicas sonrieron. Minutos después se levantaron, ambas se asearon y bajaron a desayunar donde ya se encontraba la nana de Rachel. Las chicas comenzaron a desayunar mientras reían y se alimentaban entre ellas.
-¿Tus padres no desayunaran con nosotras?—pregunto Quinn
-Mi papá tenía una conferencia en Nueva York y mi papi lo acompaño—la chica del pelo rosa encaro una ceja— ¿Qué?—pregunto Rachel confundida
-Se fueron a Nueva York—dijo en tono obvio lo cual la chica castaña sonrió.
-Por más que les supliqué que me llevaran me dijeron que no. Tenía que cuidar de mi babé—dijo la porrista lo cual hizo sonrojar a Quinn. La chica se acercó a Rachel y beso sus labios delicadamente. Una garganta se aclaró detrás de ellas.
-Lamento interrumpir—dijo la nana de Rachel algo avergonzada
-Claro que no interrumpes, Nany—la señora mayor sonrió.
-¿Necesitan algo más?—las chicas negaron con la cabeza y la anciana sonrió—Me da gusto verte, Quinn—la casi rubia sonrió—Tu pelo vuelve a ser más rubio que la otra vez.
-Rachel ya no quiere que lo tiña de rosa—le respondió sonrojada
-Entonces supongo que no puedes hacer nada en contra de lo que este diva te diga—Quinn sonrió
-¡Nany!—tanto como Quinn y Bertha sonrieron.
-Las dejo que terminen su desayuno—y sin nada más que decir la nana de Rachel se perdió entre los pasillos de la cocina.
-Me cae muy bien tu nana—le dijo Quinn a Rachel
-Y tú a ella. Es la primera vez que interactúa tan bien con alguien que estoy saliendo. Así que siéntete bendita de que Nany te dio el visto bueno.
-Oh me siento tan bendita como el agua de las parroquias—Rachel sonrió.
-Amor, supongo que las cosas con Zoe no están bien verdad—la chica suspiro. Ayer había llegado a la casa de Rachel enojada y sin dar previo aviso de su visita. Rachel de igual manera no quiso hacer alguna pregunta del por qué Quinn se encontraba a esas horas de la noche en su casa.
-Anoche tuvimos una discusión—Quinn paso sus manos por su cabello y miro a su novia—Ella no va a parar hasta que terminemos o te tenga con ella.
-Quinn—la castaña se acercó a Quinn y tomo con sus manos el rostro de la chica—jamás terminare contigo ni mucho menos Zoe me tendrá con ella. A la única persona que quiero es a ti. Nadie más, solo a ti—Quinn sonrió y entrelazo una de sus manos con la de Rachel.
. . . . . .
-No puedo creer que me hayan obligado a venir a ver la nueva película de "Crepúsculo"—dijo Santana mientras miraba a Blaine del brazo de Kurt, Tina y Mike de la mano al igual que ella con Brittany y de la misma manera, Quinn y Rachel.
-¡Santy!—le regaño Britt
-Es que ver la cara de Robert Pattinson es como si me dieran una patada en la cara—Quinn sonrió ante la exageración de la latina.
-Oh vamos Santana, ya hemos visto las otras tres anteriormente—comento Kurt—con una más que veas no te vas a morir.
-Creo que serán dos películas. Después de esta, falta otra más—se escuchó que habló Blaine.
-¡Oh genial!—bufó Santana—todo es tu culpa Berry. No todos somos tan cursi románticos como tú.
-¡Oye! Ni por qué a Britt le gustan, dejas de quejarte, que buena novia eres—le dijo sarcásticamente. La latina miro a Quinn.
-Oh ni me mires, por eso no he abierto mi boca—todos rieron ante la declaración de la chica del pelo rosa.
Las 4 parejas entraron al cine. La sala estaba repleta. Tanto como Quinn y Santana suspiraron pesadamente, la mayoría de las personas que estaban en la sala eran mujeres y eso significaba gritos a la hora que apareciera "Edward" o "Jacob". Subieron hasta la parte de arriba y tomaron sus respectivos asientos.
La película comenzó y los gritos no se hicieron esperara. Así pasaron las casi dos horas que duró la película. Entre gritos, suspiros y lágrimas. Tanto como Brittany, Tina, Rachel y Kurt, lloraban, gritaban y suspiraban, mientras que los demás rodaban los ojos al ver las reacciones de sus parejas.
-Aún no puedo creer que sean tan fans de esa mierda de películas—dijo Santana y Rachel la fulmino con la mirada.
-¿Eso es lo que piensas Santy?—los ojos azules de Britt estaban cristalinos. El corazón dulce e inocente de la rubia, se había encogido ante el comentario de su novia.
-Oh no, no llores Britt—las lágrimas de la rubia comenzaban a salir
-Ellos tienen amor verdadero, que durara para siempre y yo pienso que el de nosotras también será como el de ellos, pero si tú piensas eso—pero la latina la interrumpió
-Que no me gusten las películas no quiere decir que no crea que nuestro amor será como el de los personajes. Aunque creo que nuestro amor será mejor y más duradero que el de ellos, Britt-Britt—la rubia se limpió las lágrimas y con una gran sonrisa corrió a abrazar a su chica mientras llenaba su cara con dulces besos. Los demás sonrieron y siguieron caminando.
. . . . . .
Zoe estaba en su habitación, no había escuchado nada de Quinn. Sus pensamientos eran un desorden, la culpabilidad le carcomía el alma, pero no había marcha atrás, al menos eso quería creer ella. Ganas no le faltaban de ir con Marissa y decirle que ella no podía seguir con eso que ella traía en manos. Que la felicidad de su prima con Rachel valía más que nada, pero todo quedaba allí, en las ganas de querer.
-No sé por qué hago todo eso. Al final, Rachel no estará conmigo—la música estalló en un volumen ensordecedor. No miraría atrás, no miraría a quien lastimar, simplemente quería hacerle ver, que por una vez, podía ganar.
. . . . . .
-¿Odiaste la película al igual que Santana?—pregunto Rachel a Quinn mientras esta abrazaba a su chica y acariciaba tiernamente el cabello de la porrista.
-No es que la odié, simplemente no es la clase de película que vea. Eso es todo—la castaña sonrió—
-Yo quiero ser tu Bella—dijo de la nada Rachel y Quinn sonrió.
-Eso me da a decir que quieres que yo sea tu Edward, ¿no?—la chica miro los ojos de Quinn y sonrió tiernamente.
-Solo ámame con la intensidad y duración que hace referencia la película—
-Te amare hasta que tú me dejes de amar—dijo Quinn mientras miraba los ojos marrones de su chica.
-Entonces, preparare para vivir una eternidad conmigo—ambas se volvieron a mirar para fundirse en un dulce y tierno beso.
. . . . . .
El lunes había llegado. Quinn se había ido de la casa de Rachel en la noche. Sus padres llegarían hasta el lunes por la tarde, por lo que mientras menos tiempo este a solas con Zoe, sería mejor. No habían tenido contacto en lo que fue el fin de semana, y Quinn prefería que fuera así.
La mañana había pasado desapercibida, al menos para Quinn. Entre clase y clase, durante el almuerzo con los chicos del club Glee, nada fuera de lo normal. Había visto a lo lejos a su prima, pero no hizo mucho caso a la chica.
Por otra parte Rachel se encontraba en lo que era la práctica de las porristas, habían llegado a las Nacionales y tenían que dar lo mejor de sí para ganar lo que sería su séptimo trofeo. Daba las últimas instrucciones cuando cierta chica comienza a caminar en dirección a la pequeña porrista.
-¿Podemos hablar?—la voz de Marissa se hizo presente. Rachel se volteó a ver a la chica.
-Creo que no hay nada que hablar—la pelirroja sonrió levemente.
-Creo que hay muchas cosas de las que tenemos que hablar—Marissa no dijo más y camino dejando a la chica confundida— ¿Vas a venir o te vas a quedar allí?—la porrista torció la boca y siguió a la chica.
-No sé qué es lo que quieras, pero lo que sea, tiene que ser rápido, no me apetece perder el tiempo contigo—la pelirroja miro los ojos marrones de la diva y sonrió.
-Sabes que yo se cosas que pueden arruinar a Quinn, ¿no es así?—Rachel miro confundida a la chica.
-¿Y tú punto es?—Sin saber a qué se refería Marissa, Rachel continuo con la plática.
-Tienes que dejar a Quinn si no quieres que sepa a la policía todo lo que se de ella y tu secuestro—la cantante dio un suspiro y rodo los ojos
-Al decirle lo que sabes, te puedes perjudicar, no creo que seas tan estúpida como para delatarte tu sola—la chica de los ojos verdes sonrió.
-¿Tú crees que Ben va a delatarme a mí? He hablado con él, después de lo que le dijo Quinn, el día que se lo llevaron detenido; no sigue siendo la favorita de él, Rachel.
-No voy a dejar a Quinn—le dijo firmemente
-Entonces hablare. Tus padres te alejaran de ella, ¡Demonios! ¿Qué pensaran tus padres cuando se lleguen a enterar que Quinn fue la que te secuestro?—la porrista seguía mirando a la pelirroja.
-¿Qué ganas con que yo termine con ella?—las palabras de Marissa golpeaban la cabeza de Rachel. Sus padres y más Hiram, jamás iba a perdonarle a Quinn el hecho que haya participado en lo que fue su secuestro.
-¿Yo? A Quinn—le dijo sonriendo y Rachel negó con la cabeza.
-Ella jamás te haría caso—le dijo segura.
-Lo hizo una vez, ¿Quién te asegura que no lo hará de nuevo?—la cara de Rachel se tensó. Marissa se acercó a Rachel—Lo que menos quieres es ver sufrir a Quinn, ¿verdad?—Rachel asintió—Bien, la mejor manera de hacerlo, es que termines con ella, porque si no, mi voz se hará sonar, y créeme que sí abro mi boca, Quinn se puede ser acreedora de grandes problemas.
-Yo no puedo terminar con ella—susurro Rachel.
-Claro que puedes, Rachel. Tienes de aquí al baile de graduación, que son dos meses exactos. Sí de aquí a los dos meses, no cumples lo que te digo. Grandes noticias se harán llegar a los oídos de tus padres. Y como pienso que eres lista, seguirás mi consejo de terminar con Quinn. Digo, por el bien de todos. Por qué ponte a pensar, si abro mi boca, tus padres mandaran a Quinn a la cárcel y puede pasar gran tiempo allí, encerrada, eso es si no cumples el plazo del tiempo. Pero si lo cumples y haces lo que te digo, Quinn seguirá libre, tal vez con el corazón roto, pero es allí cuando entro yo—la sonrisa de Marissa era arrogante mientras que los ojos de Rachel se tornaban cristalinos.
-No lo hare—la pelirroja sonrió
-Escucha, Rachel. Eres lista, sabrás que no es bueno tentar a la suerte. Dos meses, si no lo haces, bueno, dile a Quinn que vaya preparándose para unas vacaciones encerradas—Sin más, Marissa partió dejando a Rachel ya con las lágrimas a lo largo de sus mejillas.
….
Hola
FELIZ AÑO NUEVO
Ya sé que faltan 3 días, pero bueno, de igual manera es válido ¿no?
Espero que este año hubiera haya sido sumamente hermoso para cada uno de ustedes y que todas las propuestas que se hayan planteado las hayan realizado. La verdad me alegra mucho el haber podido conocer a las personas que conocí por medio de este fic, la verdad es sumamente emocionante y halagadora.
Quiero darle las gracias por leer este fic y hacer de él lo que es ahora. Este será el último capitulo del 2011 (Karla suspirando) y parece que fue ayer cuando comencé a escribirlo. En verdad, quiero darles las gracias a todas y todos por leer el fic y por comentar y darme sus opiniones.
Esperemos que el año próximo que viene (: ustedes sigan apoyándome igual como lo han hecho este año con el fic. Un gran abrazo a todas, en verdad MUCHAS GRACIAS POR TODO.
Nota: Les quiero pedir un favor, Mary (MarieGabriellaS) me dijo que les preguntara lo siguiente:
¿Ustedes creen que tengo el efecto Bieber?
Muchas gracias por este año que se va y gracias por el otro que viene. Un enorme abrazo para todos y espero que Navidad haya sido especialmente encantadora para todas Ustedes.
No odien a Marrisa. Ella solo necesita alguien para amar
