Tranquila eres mía – Capítulo 20 #Reunionfamiliar

POV Nina

Cuando Tomoe se fue de la casa supe que posiblemente no la vería pronto y que de hacerlo ella estaría enojada conmigo durante mucho tiempo. ¿Quién no lo estaría? Se que soy una cobarde. Una cobarde que no es capaz de asumir sus sentimientos por alguien…pero es que siento que todo sucedió muy rápido. Me siento mal, porque sé que la hice sufrir, y creo genuinamente que ella no merece sufrir por mi de esta forma. Creo que Tomoe merece ser feliz junto a una persona que valga la pena. Lamentablemente esto se escapó de mis manos y ahora no sé como demostrarle mis sentimientos. Por otra parte, ella tiene razón, yo tengo miedo y creo que no sería capaz de enfrentar a mi familia por esto. Pero es que pienso en todo lo que vivió Shizuru y no quiero pasar por ello, yo no soy tan fuerte como ella, yo no tengo la vida que tiene ella…pero…supongo que quizás…quizás Tomoe sí merecía a alguien así…si sigo comparándome con onee-sama no conseguiré absolutamente nada.

Fin POV Nina

"Pueden subir, Tomoe se fue". Fueron las palabras que Nina le dijo a su hermana por teléfono. Sabía que tendría que haber corrido a la siga de Tomoe, pero a veces el silencio explicaba mejor las cosas.

Cuando Shizuru apareció frente a Nina, se sorprendió al notar que la joven no estaba llorando ni nada por el estilo. Miraba el televisor como si nada, por lo que no quiso mencionar nada. Su hermana era mucho más parecida a su padre, le costaba controlar sus emociones y dominarlas, finalmente siempre terminaba siendo víctima de sus propios sentimientos.

La noche no pasó tranquila para una joven que se encontraba en su habitación pensando en todo lo que había sucedido. Estaba acostada encima de su cama mientras veía el techo, el cual consideraba un gran telón en el que se proyectaban sus mejores recuerdos junto a Nina. Recordó la primera vez que la vio, cuando comenzaron a hacerse amigas, cuando Nina confiaba en ella para contarle sus cosas…la primera vez que fue a su departamento.

¿Por qué tenía que ser así? No le habían dicho que el amor significa sentir aquel vacío. Pensaba que amar significaba ser feliz y sentirse protegida, pero se sentía totalmente a la deriva. Sabía que había sido ingenua, sabía que se le habia ocurrido amar a una persona que no estaba en condiciones emocionales para hacerlo…pero pensaba en que el amor lo podía todo…eso le habian dicho toda la vida y ahora se daba cuenta que solo era una de las tantas mentiras que los adultos decían para hacer sentir bien. ¿Por qué tenía que ser así? ¿Por qué Nina no había sido capaz de absolutamente nada? Habría sido más fácil decir que no la amaba y que jamás la amaría. Sentía rabia, sentía decepción, sentía un dolor tan fuerte en su corazón.

- Tú no sabes… - decía entre sollozos mientras miraba una fotografía de ambas a través de su celular – No tienes idea…no imaginas cuanto te amo…no tienes idea…¡No la tienes Nina! – terminó gritando mientras golpeaba su celular contra la almohada.

¿Por qué no podían sentir igual? ¿Por qué tenía que estar ella totalmente sola en esto? ¿Por qué para Nina todo parecía resultar tan fácil?

Tomó nuevamente su celular y comenzó a mirar las fotografías que tenía junto a ella. La última foto la había tomado Shizuru y estaban ellas mirándose en el departamento de Nina. Observó el rostro frío y abúlico de la joven de cabello azul. Ella la miraba con un rostro feliz, apreciando la más bella obra de arte. Se sintió estúpida, sintió que no valía la pena haberla amado tanto si no había servido de nada. Suspiró y comenzó a borrar foto por foto hasta dejar la galería de su celular vacía. Miró por última vez el número telefónico de su amor imposible, sonrió mientras lloraba pues sabía que aunque borrara el número, se lo sabía de memoria.

En el enorme jardín de la casa de los Fujino, una mujer comenzaba a regar sus flores, tenía violetas, lirios, girasoles, margaritas; amaba sus flores y sentía que era la única forma de canalizar sus penas hace dos años.

Junto con Hachi que era la perrita que había dejado Shizuru, sentía que era la forma de abstraerse de aquel dolor que sentía por la pérdida de aquella hija, quien por años había sido la favorita de la familia. Llegó Takanori segundos después con un teléfono en la mano algo preocupado. La miró de pie a cabeza algo nervioso.

Takanori era su mano derecha, le tenía mucha más confianza que a Tadao, pues sabía que Takanori siempre seria su leal servidor. Cuando llamaban a ese número, sabía que debía ser una llamada importante, ya que casi nadie la llamaba por teléfono a su número privado.

- ¿Quién es? Takanori…- suspiró con algo de temor al preguntarse quién podía ser.

- Seguro querrá atender la llamada…- la miró Takanori con una melancólica sonrisa en el rostro.

- Diga…- tomó el teléfono Shizuma y procedió a hablar - ¿Con quién hablo? – musitó de distinguida manera.

- Mamá…soy yo…Shizuru…- escuchó aquella voz. Era la voz de su hija.

Fue inevitable ver en aquel jardín a tres pequeñas corriendo. Era Viola de 10 años, Shizuru de 8 años y Nina de 4 años. Nina se había caido, Viola la recogía y Shizuru le sanaba la herida

- Ara ara, Nina-chan debe tener mas cuidado - decía una pequeña Shizuru pequeña al mismo tiempo que le daba un beso en la frente a su hermana pequeña.

- Nina-chan ya había pasado mucho tiempo sin caerse – musitó Viola y le acarició la rodilla de su pequeña hermana.

- Niñas! Es hora del té! – decía la madre de las tres mientras ponía una bandeja de plata en aquel pequeño sitial. Galletas, profiteroles, té e infusiones para todas. Era la reunión de las Fujino de cada sábado en la tarde, como olvidar esos tiempos.

- Shi…Shizuru…- dijo una mujer mientraa una lágrima comenzaba a rodar por sus blancas mejillas.

- ¿Cómo estás mamá? – preguntó Shizuru algo nerviosa. Le había tenido un enorme rencor a su madre por mucho tiempo, pero quería darle una oportunidad. No sabía si su madre aceptaría la propuesta, pero al menos tenía toda la disposición de arreglar los problemas familiares con ella.

- No puedo…no puedo creer que me llamaras…- musitó entre nerviosa y con sorpresa. Sonrió emocionada – Shizuru…hija…

- Natsuki…Natsuki dijo que…estuviste en casa…- explicó la joven kiotence – vi los chocolates que me dejaste…

- Sí…co-conocí a Natsuki…es…se ve una buena persona…- hubo un segundo de silencio que la madre quiso romper – Disculpa la pregunta, pero ¿A qué debo esta bella llamada?

- Quería verte…- confesó Shizuru entre emocionada y nerviosa – Quería saber si existía la posibilidad de que…- suspiró profundamente – de que tú…fueras a cenar a mi casa….a mi departamento…

- Comprendo…- la mujer suspiró un momento

-Quiero…quiero saber si existe de tu parte la posibilidad de…de que conozcas a quien considero mi familia…

-… - la mujer intentó digerir toda la información que le estaba diciendo su hija. Recordó las palabras de Kenji, su marido. Recordó como por dos años le hizo creer que Shizuru no la quería, se sintió muy avergonzada de que fuera Shizuru quien tomara la iniciativa…¿Había sido ella? ¿Habría sido quizás iniciativa de la pareja de su hija? Shizuru era tan orgullosa como Kenji…posiblemente era la única oportunidad que tendría por parte de Shizuru.

- Si te complica yo…- siendo interrumpida por Shizuma.

- Dime la hora y el día y yo estaré ahí…- exclamó la mujer – no me perdería por nada del mundo la oportunidad que me estás dando…- sonrió la mujer mientras terminaba de secarse un par de lágrimas.

- Está bien…te mandaré con Taka-san la invitación…- dijo la castaña aun algo tensa.

- Hija…- susurró Shizuma

- Dime…mamá…

- Te amo…gracias por la invitación…- la llamada terminó. Shizuru se fue hasta el balcón del departamento y suspiró profundamente mientras comenzaba a llorar. No sabía si lloraba por pena, por felicidad, nostalgia…no sabía cómo clasificar el sentimiento, pero lo que sí tenía claro era que sentía un enorme alivio, sentía que se había quitado un enorme peso de encima y eso la hacía estar tranquila.

En una casa se encontraban tres jóvenes bebiéndose un par de cervezas. Como siempre, existía una leve interrogación para nada pura sobre la situación sentimental de una de ellas.

- Así que vas a conocer a tu suegrita…- decía Nao entre risas – y la veterana se lo tomó bien? Ese sí que es un avance…definitivamente lo es… - explicaba la peli roja

- ¿Y aceptó así como si nada?- preguntaba Mai – quiero decir…después de tanto tiempo sin hablarse pensé que sería todo mucho más difícil…y aparentemente se lo ha tomado de maravilla – decía Mai

- No lo sé – dijo Natsuki algo nerviosa – Shizuru me llamó y dijo que ya había hablado con su madre…supongo que la señora estaba algo sorprendida con la llamada – explicó la motociclista

- pero cómo fue que aceptó? – preguntó Mai sorprendida – hasta donde tengo entendido Shizuru le tenía mucho rencor a su mamá…con justa razón, por supuesto – la miró contenta – realmente estoy gratamente sorprendida de que la hayas ayudado…

- Bueno…claramente sabes como Natsuki convenció a Shizuru – mirándola con una sonrisa coqueta a lo que Mai entendió la indirecta de Nao y se pusieron a reír juntas mientras Natsuki se ponía totalmente roja.

- N-No…¡No es lo que creen! – decía mientras comenzaba a ahogarse con la cerveza - ¡No sean estúpidas!

- Mírame… - Nao tomó el rostro de Natsuki – Aquí veo una flor marchitada…¡La picó el anzuelo! – declaró la peli roja

- ¡No puedo creerlo! – decía Mai – tan progresado mucho en la relación!

- ¿Pueden dejar de hablar de mi vida privada?! Sigo aquí! – exclamó totalmente ruborizada la joven motociclista – Dejen de fastidiar

- lo lamento – comenzó a reír Mai – pero vaya…vas a tener que vestir de etiqueta…definitivamente… - dijo la robusta mujer – porque convengamos que la familia Fujino es de infinitas tradiciones…imagino a Shizuru poniendo unos 20 cubiertos por plato…¿Ya tomaste clases de etiqueta? Porque las vas a necesitar…¿Cuándo es la cena? – preguntó Mai preocupada

- Este viernes…¿Y de qué etiquetas hablas? – preguntó confundida… - ¿por qué etiquetas?

- Porque prácticamente vas a cenar con alguien de la aristocracia japonesa…¿No entiendes lo que es ser Fujino en este país? La bruja esa y su hija la brujita posiblemente comerán algo totalmente sofisticado…posiblemente Shizuru contratará a empleados y beberán algo extraño…debes vestirte y comportarte para la ocasión…la serpiente esa posiblemente prepare una cena de gala – se manifestó la peli roja

- No creo que Shizuru tenga pensado algo como eso… - dijo Natsuki con algo de temor – al menos…Vaya… - pensó nuevamente y se cuestionó todo lo que sabía de Shizuru. En verdad sabía que Shizuru venía de una familia de mucho dinero y tradiciones, pero Shizuru toda la vida había sido tan sincera con ella que solía olvidarlo…realmente estaba condenada.

POV Natsuki

El esperado día llegó. Había estado toda la noche repasando un manual de como verme elegante…¡Miento! Como fingir no ser una delincuente frente a la mamá de Shizuru…imaginaba como la saludaría:

- Mucho gusto…mamá de Shizuru… - ¡No! Eso era casi como tratarla de abuela

- ¿Qué tal suegra? Lindo día… - creería que la estaba insultando…

- ¿Qué hay de nuevo? – sonriendo como imbécil…definitivamente no funcionaría…

Pero no encontré la forma más estúpida de hacerlo

- Ho-hola… - Y así fue como la saludé cuando la tuve frente a mi ¡Sí! Simplemente le dije Hola…ella me quedó mirando notoriamente incómoda. Shizuru se acercó y besó mis labios, creo que después de eso sentí como mi rostro se ponía totalmente rojo. Tenía bastante miedo, he de decir.

La señora se sentó en el sofá mientras bebían una copa de espumante, conversaban de la vida, de muchas cosas…comenzaron a hablar de los logros de Nina…al parecer la madre de Shizuru cree que Nina estudia música en Fuuka y se está preparando para entrar a estudiar en la Universidad de Tokyo ¿Shizuru no le dirá la verdad? Tengo miedo de que esa mujer me dirija la palabra…¡Dios mío! ¡me está mirando…! Debo actuar natural…¡Debo demostrarle que soy la persona indicada para Shizuru!

- Hola… - volví a decir. ¡Genial! Ahora esta mujer debe creer que padezco algún tipo de deficiencia o algún trastorno emocional. Se está riendo de mi…¡Shizuru también se está riendo de mi! ¡Ahora las odio a ambas!

- Preparé comida italiana…algo sencillo – dijo Shizuru. Ella comenzó a preparar la mesa, enseguida intenté ayudarla, temí por los 20 cubiertos por mesa, pero en realidad eran muy pocos, creo que podré eventualmente arreglármelas con todos los que hay. La madre de Shizuru nos mira con cierto respeto, creo que en el fondo sabe que no soy una mala persona, pero me siento profundamente estudiaba.

Mai me dijo que vistiera de forma elegante, que intentara hablar distinto. pero creo que si la señora debe conocerme, que sea por quien soy…por quien realmente soy…pero tengo bastante miedo.

- ¿Por qué estás poniendo 4 puestos? – pregunté con cierta sorpresa ¿Acaso Nina estaba invitada? Definitivamente sería una velada algo complicada, pero estaba dispuesta a aceptar el desafío.

- Falta alguien… - me dijo Shizuru sonriéndome de forma algo coqueta, lo que me puso muy nerviosa. La madre de Shizuru puso en el medio las flores blancas que había traído. También había traído uno postre de chocolate, realmente tenía ganas de probarlo, se veía apetitoso. Shizuru miró el reloj y sonrió, le pidió a su mamá que se sentara. De pronto tocaron el timbre, Shizuru me pidió que fuera a abrir, esperaba a Nina con su cara de pocos amigos, aunque debo admitir que actualmente nos estábamos llevando un poco mejor. Abrí la puerta confiada cuando de pronto mi un casco de motocicleta y sentí como mi rostro se desfiguraba…Era Yuki…

- Ho-Hola Natsuki… - sonrió de la forma más cínica que encontró. Entró y Shizuru lo saludó…¡Traición! Me sentía totalmente traicionada…¿Cómo pudiste ser capaz de hacerme esto Shizuru?

Flash Back

– A cambio me harás un favor…

- ¿Qué favor? – preguntó Natsuki con miedo - ¿Qué quieres?

- Solo dime que si y eso basta….

- No puedo decirte que sí, si no sé lo que quieres te diga que sí… - Natsuki sabía que viniendo de Shizuru podía esperar cualquier cosa, entonces tenía que asegurarse.

- No…solo dime que sí y basta – Dejó la bandeja en el velador y posteriormente quedó mirando a su novia de forma coqueta.

- ¿Qué sucede? – Natsuki notó que Shizuru la miraba de una forma notoriamente lasciva.

- Nada…nada malo – susurró la castaña y se quitó la camisa de su novia.

Fin Flash Back

No puedo creer que a esto se refería…¡Cómo pude ser tan ciega! Shizuru quería que me reconciliara con Yuki…Por eso todo este afán por llevarse mejor con su madre…¡Un momento!...¿Q-Qué…demonios?

- Bueno mamá, él es Yuki Kuga, el padre de Natsuki – sonrió y posteriormente quedó mirando a Natsuki con rostro de "No me odies" – Quise organizar esta cena especial para que todos nos conociéramos mejor y pudiéramos tener un momento de calidad…

- Yu-Yuki – la elegante mujer quedó mirando al padre de Natsuki, se sorprendió al verlo ahí. Un hombre desordenado con chaqueta de cuero, tenía su cabello algo desordenado, le sonrió y se acercó a besar su mano.

- ¿Nos conocemos? – preguntó Yuki algo sorprendido. Natsuki quedó mirando al hombre y luego a su suegra, finalmente a Shizuru, quien veía la escena tan sorprendida como ella.

- ¿No me recuerdas? – sonrió la mujer algo nerviosa – Soy…Soy Shizuma…

- ¿La prometida de Kenji? – preguntó Yuki sorprendido

- ¿Se conocen? – Shizuru quedó mirando a quien era su suegro y su madre ¿Acaso se conocían?

Hola hola! Lo prometido es deuda: Última actualización del año.

De todo corazón, les deseo a cada persona que lee mis historias un feliz año nuevo, que este 2019 les traiga solo cosas bellas y todas aquellas metan que tienen en su corazón puedan realizarse.

Nuevamente agradezco a todas y cada una de las personas que lee mis historias, que las comenta, y a aquellos lectores fantasmas también los adoro mucho.

Les mando un besito esquimal.

Un abrazo y que nunca les falte María la del Barrio.

Mari Morson