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No Neguemos El Amor

El curso se fue volando, los partidos de Quidditch habían sido difíciles pero afortunadamente en victorias tanto Slytherin como Gryffindor estaban empatados, aunque en la final los leones se llevaron la copa. Las clases, pan comido para los Potter; James como era de esperar tuvo algunas observaciones desfavorecedoras en cuestión de conducta, aunque en muchas de ellas no estuvo incluida su hermana. Lily mantuvo su distancia gracias a la presencia de Diego puesto que estaba bastante concentrada en su amistad con él como para caer en las provocaciones de su hermanito. La banda cada día tenía más canciones, escritas obvio por la chica de ojos verdes; los ensayos se habían vuelto algo divertido y constante. Cuando llegó el verano su padre había decidido pasar las vacaciones en la madriguera, a Lily le encantaba porque tenía cerca a su mejor amiga; aunque James había encontrado la manera de hacerlas pasar algunos malos ratos. El tiempo para regresar al colegio había desaparecido como por arte de magia, y la mayor de los Potter había rezado por ello. Todo el verano ella y Diego se habían comunicado por medio de Cosmos y Aioria, hecho que le molestaba profundamente a James; los Malfoy se habían ido de vacaciones a Venecia, y según el ojigris era una ciudad muy romántica, palabras mejor dichas por Dafne.

El día del cumpleaños número 13 de Lily fueron al callejón Diagon a adquirir todo lo necesario para el curso, este año tendría nuevas materias. James se burló diciendo que su hermana ahora sí que había perdido por completo la razón y que él preferiría tener menos materias de ser posible, cuando ella expresó que le encantaría tener tiempo de sobra para poder tomar todas. Harry recordó cuando Hermione cursó muchas más de las que llevaban gracias a un giratiempo, pero no le agrada sugerirle ello a su hija, quería que la niña tuviese una vida normal y menos agitada.

El 1ro de Septiembre llegaron puntuales a la estación de King's Cross, los Weasley los esperaban en el andén 9 y ¾. Esta vez aparte de Ron y Luna también los acompañaban Molly y Arthur, los abuelos de Marín. Lily se había encariñado bastante con Robbie, el hermanito menor de sus amigos. El pequeño pelirrojo ya tenía 9 años y le había dicho que ya sólo le faltaban 2 años y estaría abordando ese tren junto con ellos, la castaña sonrió al escucharlo, sin duda lo extrañaría.

Si buscas dentro de mí encontrarás un país,

Viviendo en la luna.

Verás también un andén donde hay que tomar el tren,

Hacia la locura.

Se estaban despidiendo de la familia de Mar y Roy cuando vio venir a Diego acompañado de su abuela, era extraño pues a pesar de todo aún no conocía a Pansy Malfoy en persona, las veces anteriores Narcisa Malfoy era quien llevaba a sus nietos a la estación. El rubio sonrió ampliamente cuando se topó con ese par de ojos verdes, ella tenía una sonrisa igual de alegre. James frunció el entrecejo y abordó el tren lo más rápido posible, Dafne hizo algo muy similar pues trató de ignorar que Lily estaba cerca. Pero no fueron los únicos que tuvieron reacciones negativas, Cho se dio cuenta de todo e intentó distraer al ojigris, Roy ni siquiera tuvo tiempo de exteriorizar su enfado porque Hannia apareció en la escena secuestrando su atención; Marín sólo se limitó a poner los ojos en blanco, hacía un esfuerzo sobrenatural por soportar a Diego, y que conste que lo hacía por Lily. Harry no veía nada de extraño en que su hija se alegrara tanto por encontrarse nuevamente con su amigo, al parecer esa amistad cada vez era más fuerte y linda.

Lily abordó el tren justo cuando el rubio también subía, él le cedió el paso y le ayudó a subir. Una vez dentro del tren caminaron por el pasillo en busca de un vagón desocupado.

Hola – saludó él, dándole un beso en la mejilla.

Hi – le sonrió media nerviosa, debía acostumbrarse a ese gesto.

Yo te veo más alto de lo que dijiste en tu última carta –comentó para disimular su sonrisita tonta.

Tal vez crecí más mientras dormía –él tampoco podía evitar ese sonrojo.

Tal vez –añadió divertida.

Te traje algo de Venecia – exclamó apresurado.

¡Qué bien! – dijo demasiado efusiva, entrando en el compartimento donde Marín y James estaban con caras de pocos amigos y mirando cada quien para su lado. Estos dos de plano tampoco se caían.

En ese mismo vagón viajando de polisón,

Van mis sentimientos.

Con rumbo siempre hacia el sur buscando un poco de luz,

Que encienden mis sueños.

Nick en cuanto los vio llegar buscó una excusa para salir de ahí no sin antes aventar un sarcástico e intencional comentario hacia el rubio, que sonó a: apesta a agua estancada. Lily lo fulminó con la mirada, el ojigris no le dio importancia sabía que el ojimiel no lo tragaba.Marín se sentía como salero pero lo remedió escondiéndose detrás de la revista el Quisquilloso. Ambos chicos se sentaron, Nugget en cuanto vio a su dueña saltó y se enroscó en el asiento de a lado. El felino había entrado al tren en brazos de Marín. Charlaron un rato sobre en qué parte de Italia se localizaba Venecia; su amplia cultura arquitectónica, la pintura y música…

La pelirroja sólo soltaba esporádicas risitas, que a ellos no les inmutaban, aunque la castaña le lanzaba miradas de advertencia pero Marín se hacía la desentendida fingiendo estar concentrada en su revista.

Sabías que Venecia es famosa en el mundo por sus canales, está construida en un archipiélago de 120 pequeñas islas y alrededor de 150 canales. Las islas están conectas por unos 400 puentes. Sus canales componen las calles que parten del Gran Canal, que es como una gran avenida por donde circulan las embarcaciones, grandes y pequeñas, las chicas son conocidas como góndolas –informó a modo de conversación.

¡Wow! –murmuró sorprendida la ojiverde.

Y su historia en magia es enorme y maravillosa, es…-continuaba contando más entusiasmado, la chica estaba atenta.

Por favor Diego, al paso que vas Lily se va a aburrir –interrumpió la pelirroja, con un sonidito de burla.

¿Marín, no será otra la aburrida? –Lily la miró significativamente.

Te dije que te traía un recuerdo de Venecia –se precipitó el rubio, como para cambiar el tema; fue a su baúl y lo bajó, éste casi le cae encima a Marín quien lo miró de una manera horrible.

Es una góndola –exclamó la castaña. - Ay Diego…no debiste –dijo mirando asombrada la nave a escala que el ojigris le acaba de obsequiar.

¡Qué bueno que te gustó! –expresó muy contento.

¿Bromeas?, ¡me encantó! - exclamó risueña, Mar intentó no arruinar el momento.

Dafne dice que le gustaría casarse en esa ciudad, pero que aún no conoce al chico indicado –comentó con una sonrisita, y es que pensaba en su hermana como si fuese una pequeña niña que aún soñaba con ese príncipe azul.

¿Crees que deberíamos presentarle a tu hermano? –soltó reflexivo.

No le deseo tanto a tu hermana –dijo con seriedad.

Lily – le miró negando, el rubio.

Dafne no me traga, pero no es para que yo le desee algo así –negó estremeciéndose.

¡Lily! –volvió a repetir, la pelirroja ya no se pudo contener y su risa se escuchó.

Mejor cuéntame…-cambió de tema la ojiverde.

Pues te platiqué casi todo en las cartas –el rubio se encogió de hombros.

Que más bien parecían cartas a Santa Claus –se le salió decir a la pelirroja. Ambos chicos la regresaron a ver.

Ups, no estoy aquí – se disculpó, volviéndose a esconder detrás de su revista.

Ay, me hubiera gustado tanto estar ahí –expuso con anhelo la castaña.

Lo estuviste –confesó, luego se dio cuenta de que se había echado de cabeza.

Si me besas te prometo amor,

Robarte hasta el alma.

Si me besas te prometo amor,

Robarte hasta el corazón,

Robarte hasta la mirada.

¿En serio? –rió, fingiendo bromear.

Sí – dijo también con ese tonito de broma.

Y tú te divertiste mucho en la casa de los Weasley –comentó, algo sarcástico.

Pues…-la castaña apenas iba a responder cuando Marín ya no pudo mantenerse al margen de ellos.

¡Sí que nos divertimos!-exclamó demasiado sarcástica. - Oh espera, casi, porque hubo algo que arruinó mi verano –señaló con voz un tanto molesta, mientras hablaba azotaba la revista sobre el asiento vacío a su lado, eso sobresaltó a Nugget que ocupaba el de enfrente.

¿Ah sí? – Diego arqueó las cejas, con una sonrisita demasiado retadora. Lily le lanzaba miradas de advertencia y súplica pero Marín continuó.

Sí, fuiste tú y tus cartas, y que en el 99% de las conversaciones tu nombre estuviese incluido – exclamó, pero entre su voz enojada parecía que tramaba algo.

Marín –remarcó la castaña, con los dientes apretados.

Ya admítanlo, se gustan –dijo con una sonrisota.

¡Marín! –gritó escandalizada, Lily. Los ojos del rubio se abrieron como platos.

Voy a buscar a Royer, puede que lo salve de Hannia –se paró rápidamente.- Aunque en esa relación hay magia, como aquí – dijo aprisa encerrándolos en un corazón dibujado en el aire.

Si sigues hablando te consigo a mi hermano –advirtió con la mirada, sabía que su amiga no lo hacía de mala onda pero esta vez sí que había metido la pata, la había dejado en evidencia.

Si no le deseas ese tipo de desgracias a Dafne, ¿por qué a mí sí? ¡Lily, yo soy tu mejor amiga! –exclamó demasiado indignada.

Weasley, ya basta –atajó el rubio, mirándola significativamente.

Malfoy, está bien te dejo el campo libre –le lanzó una mirada similar.

Diviértete, mientras la enciclopedia te sigue ilustrando. ¡Yo ya no lo soporto, por Merlín! Si no me gusta ver libros, menos escucharlos. Y este de pasta rubia, ¡enfada! –enfatizó mientras salía del compartimento corriendo bruscamente la puerta. Los dos chicos la quedaron viendo sorprendidos.

Si buscas tras de mi piel,

Vas a poder entender cuánto te quiero.

Y el hada que vive en mí

Te llevaría hasta el fin,

De mis silencios.

Luego de esa extraña escena ambos se quedaron en un incómodo silencio, Lily tomó en brazos a Nugget y se sentó. Diego intentaba ocultar que su original tono de piel pálido ahora era ruborizado. La castaña tenía como aliado a su cabello para cubrir sus mejillas que también estaban demasiado rojas. Después de unos minutos él tomó la iniciativa de romper el silencio, se atrevió a retirar un mechón de la cara de la chica, con esto de paso sin querer acarició su mejilla, ella le regresó a ver sorprendida.

Debes saber que si yo hubiera tenido a alguien en Venecia que me escuchara, le hubiese hablado de ti todo el tiempo – confesó, Lily continuó sin decir nada.

Aunque creo que Cosmos también tendría una reacción parecida a la de Weasley, de poder hablar; tal vez una mordida tenga el mismo significado que los gritos de Weas…–añadió.

¿Por qué muchas veces la sigues llamando por su apellido? –interrumpió, por fin hablando.

Costumbre, además no es mi amiga –desvió la mirada y se encogió de hombros.

Porque no quieres.

¿Yo? –terció sarcástico.

Ustedes se conocen de años, ¿qué pasó antes como para que se traten así? - al rubio la cuestión pareció incomodarle.

Es largo de contar, y mejor que te lo cuente ella –dijo como si eso zanjara el tema, a toda consta fingía encontrar algo interesante en el pasillo. Lily se percató así que mejor prefirió ya no indagar, aunque sin duda le preguntaría a Marín.

Sé que me vas a encontrar

Viajando en la soledad, de mis sentimientos.

Con rumbo siempre hacia el sur buscando un poco de luz,

Que encienden mis sueños.

La castaña volvió a quedarse callada, Diego se disculpó diciendo que iba a ver si no se le ofrecía algo a Dafne, y la dejó sola para que ella se alistara. Cuando se dio cuenta que afuera estaba ya oscuro, decidió que era hora de cambiarse.

Después de ponerse el uniforme metió a Nugget en su canastilla…Diego entró en el compartimento y la encontró distraída cerrando su baúl casi a la fuerza.

¿Te ayudo? –preguntó mientras se hincaba a su lado.

Es por el monstruoso libro de los monstruos –explicó la chica.

Ah ya…-el ojigris sonrió levemente, sentándose sobre el baúl.

Lo tenía controlado, pero esta vez ya ni las caricias sirvieron –dijo ceñuda.

El mío está en una caja metálica y cerrada con magia, no la he abierto así me lo envió Vladimir –dijo casi sin aliento, con trabajos pero logró cerrar el baúl de su amiga.

Debiste ver la cara del vendedor cuando adquirimos tres –rió vacilante, con una expresión de compadecer al dueño de Flourish y Blotts.

Ah…-hizo una mueca, sabía que se refería a los mellizos. Lily recordó el último incidente entre Marín y Diego, así que prefirió ya no hablar más del tema. El rubio se dio cuenta que ella había entendido su incomodidad pero para no arruinarlo iba a abordar un tema nuevo, en eso el tren se detuvo con un frenón y su baúl se precipitó casi cayéndole encima a Lily, el chico fue más ágil y la jaló pero por la fuerza la castaña terminó cayendo encima de él.

Te lastimé, perdón –se disculpó apenada, mientras intentaba ponerse de pie, lo más rápido posible porque estaba aplastando a su amigo.

No hay cuidado…- respondió sin aire.

¿Tú estás bien? – preguntó cuando ella lo ayudó a incorporarse.

Si me besas te prometo amor,

Robarte hasta el alma.

Si me besas te prometo amor,

Robarte hasta el corazón,

Robarte hasta la mirada.

Sí –asintió, percatándose que estaban tomados de las manos, durante esos microsegundos se quedaron así y viéndose, sin darse cuenta sus rostros se acercaban peligrosamente…podían sentir sus respiraciones muy cerca... se iban a dar un beso cuando…

¡Ya llegamos!-exclamó la voz de Harry, ambos chicos regresaron a verlo entre sobresaltados y sonrojados. - ¿Sintieron el frenón?, es que el tren se averió pero ya lo están arreglando- dijo entrando en el compartimento.

¿Estás bien? –preguntó al notar que ella se comportaba extraño y un baúl estaba abierto sobre el piso.

Voy por Dafne –apuró el rubio, cerrando su baúl, lo sujetó del mango y con una seña de saludo salió del lugar. Harry contrajo el entrecejo y se acercó para abrazar a Lily, como si se cerciorase que estaba ilesa. La castaña hizo una cara de por qué a mí.

¿Dónde está James?

Tu hijo se perdió de mi vista gracias a Merlín, desde que partimos de Londres –gruñó acida, jaló su baúl del piso y tomó la canastilla de Nugget.

Papá, te veo en el colegio, ok –salió a zancadas. Harry la miró desconcertado.

Ella y Marín se encontraron cuando hacían fila para abordar los carruajes.

¿Cómo te fue con el rubio? –preguntó como quien no quiere, pero con una disimulada sonrisita pícara.

Al paso que voy con tu ayuda, la de mi hermano y mi papá…me quedaré soltera el resto de la vida –dijo haciendo una mueca sarcástica, y subió al carruaje. Donde compartirían lugar con Paola Weasley y otra Gryffindor de 4to curso.

Oye, a mí no me digas nada, yo me esfumé –se defendió la pelirroja, alcanzándola.

Sí, pero primero metiste la pata –le clavó la mirada, su amiga se había sentado a lado suyo.

Ay yo qué culpa tengo que ustedes se hagan los menzos. Ambos se gustan, ya sólo les falta decirlo –señaló Marín.

Casi nos damos un beso…-confesó en voz quedita, mirando para otro lado.

Eso tienes que contarlo con lujo de detalle –los ojos azules de la pelirroja se iluminaron.

Te enterarás hasta después de la cena –dijo soltando una risita burlona.

Ay, serás capaz…-Marín entornó su vista, la castaña miraba por la ventana.

Los carruajes se acercaban a Hogwarts bajo la luz de luna…Lily no pudo evitar sonreír, de todas formas tendría más oportunidades con Diego, al menos sabía que él también sentía algo por ella.

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Hola

Pues aquí les dejo el nuevo episodio, la historia va algo rápido pero es que me faltan pocos capítulos para iniciar la trama, donde se comenzará a resolver el misterio de qué pasó con Hermione.

Song de fondo: Si me besas- Eiza Gonzáles, mejor conocida como Lola.

¡Mil Gracias por su tiempo para leer!

Gaby Potter28

Anita1990

de corazón agradezco sus cometarios^^

Anyeli Potter Granger