Capítulo

Un árbol cayó presa de las garras del ahora "Demonio" Inuyasha. Atacaba a diestra y siniestra sin importar sí salía lástimado o no.

- ¡Hijo detente! - Inu-Taisho hablaba aún sabiendo que en ese estado Inuyasha no entendía ni reconocía nada, sólo pensaba en atacar

No podía evitarlo para siempre, tenía que encontrar la manera de hacerlo reaccionar

Pero ¿como? La única salida era pelear con el y dejarlo inconciente. El problema era que para eso tenía que herirlo... Y talvez de gravedad

Un hilillo de sangre resbaló por su melilla. Por estar distraído inuyasha rozo su cara con sus garras

- Amo... - susurro un asustado sirviente mientras se incaba sobre su rodilla. Estaba sudando y temblaba un poco. Su mirada se dirigió a un punto en la oscuridad donde se veía la silueta de un hombre sentado sobre una especie de trono - ya esta todo listo

- ¿Saben quién es? - pregunto el hombre, su voz era ronca pero había algo en ella que con sólo escucharlá erizaba la piel

- Sí señor... Es la reencarnación de la sacerdotisa Kikyo... Ella trajo de nuevo la perla de Shikon a este mundo... Según lo que averiguamos es muy poderosa aunque muy inocente e ingenua.

- ¿Puntos débiles? -

- Eh... Tiende a arriesgar su vida con tal de ayudar a los demás. Es capaz de sacrificarse por otros

- Interesante... muy interesante - El hombre se movió suavemente en su asiento y la luz ilumino un poco su rostro... Unos ojos lilas brillarón en el salón

- ¿Se están tardando mucho no les parece? - Pregunto Kagome a nadie en particular

- Tienen toda una vida sin verse, tendrán muchas cosas que aclarar- opino sabíamente Miroku

- Es cierto. Además ya conoces a Inuyasha, a veces le cuesta entender las cosas - dijo Sango

Kagome suspiro

- Sí, tienen razón -

Un poco alejado del grupo se encontraba Korumo, estaba sentado con aire pensativo. La verdad es que estaba muy preocupado. Temía a su padre, o mejor dicho, temía a que su padre acabara con la vida de Kagome y también temía morir. Pero sí era necesario para salvar lo que quería lo haría gustoso

Pero aún así...

Inu-Taisho salto para esquivar otro ataque de su hijo

- ¡Amo! ¡Amo! - La vieja pulga Miyoga había aterrizado en el hombro del General perro - Tiene que hacer algo, el Amo Inuyasha ya esta muy lástimado

- ¡Lo se!¡Lo se! -

Inu-Taisho salto y rápidamente se posicióno detrás de su hijo y antes de que este se diera la vuelta cerro el puño y lo golpeó con mucha fuerza.

Inuyasha cayó tentidó en el piso. inu-Taisho suspiro y se agachó frente a su hijo

- Creo que nuestra conversación queda pospuesta-

- La sangre del Amo Inuyasha huele delicioso - Myoga salto pero la mano del Yokai lo detuvo

- No te atrevas a despertarlo - le advirtió Inu-Taisho entrecerrando los ojos - Me costo mucho dejarlo inconciente

Muchas gracias por sus comentarios, me animan muchísimo Y ayudan a mi inspiración xD

También quiero disculparme por lo corto del capítulo y por la tardanza pero es que estoy muy ocupada con mis estudios, casi todos los días tengo prueba T-T...

Espero les guste el capítulo y me dejen comentarios xD

Saludos