"Lo harás más tarde Swan"

Segunda Parte

Una semana pasaba volando Emma y Regina pronto unirían sus vidas para siempre y debían preparar todo, aún estaba aquella noticia en el periódico y un escarabajo amarillo calcinado en el deshuesadero, la prensa no sabía nada aun de que aquella notica estaba completamente equivocada y que Emma Swan la exitosa compositora seguía con vida y a punto de contraer matrimonio con la mujer más sexy, hermosa e inteligente que había conocido ella y el mundo, las invitaciones de la boda llegaban a las ventanas de todos los habitantes de Storybooke de la pata de una paloma blanca y en ocasiones de un hermoso cuervo, era un contraste evidente de personalidades y carácter, pero juntos eran la perfección, la cristalería y los manteles eran lo mas fino que Emma alguna vez había visto, los arreglos florales con rosas, azucenas, nardos y violetas, una combinación perfecta entre contrastes de blancos y púrpura, en otras mesas los arreglos tenían solo rosas blancas y rojas , era una delicia para los ojos mirar todo en conjunto; la combinación de colores y texturas hacía de aquello un ambiente cálido y con derroche de amor.

La rubia envió una invitación a Neal, le sorprendió que las palomas mensajeras no se perdieran, resultaban mas eficientes que un GPS, y la llamada de su amigo a la mansión no se hizo esperar, justo cuando la invitación fue entregada Neal marcó el número de la familia Mills con la esperanza de que aquello no fuera una broma de mal gusto para uno de esos programas de televisión.

-Señorita Swan, tiene una llamada.- El pelirrojo de anteojos interrumpía la concentración de Emma mirando aquella gran puerta que se abrió hace tiempo para brindarle la felicidad que siempre busco sin tener éxito.

-Gracias Archie – Emma tomo el teléfono entre sus manos y disfrutó con una enorme sonrisa escuchar la voz de su mejor amigo después de tanto tiempo, sí, ella había sido egoísta al no comunicarse antes con el y no tenía justificación por muy enamorada y ocupada que estuviera pero sabía que Neal entendería.- Hola amigo me alegra tanto escucharte recibiste la invitación a mi boda eso es bueno, necesitaré más palomas mensajeras, resultan ser bastante eficaces.

-¡Emma Emma Emma! por dios déjame hablar, ¿Qué demonios pasa contigo? ¿Por qué nunca me llamaste? ¡Creí que estabas muerta!, no es amable de tu parte jugar con el corazón de las personas y sus posibles ataques cardiacos tras una noticia como aquella, mi pobre auto, ¡Tu sabías cuántas cosas pase para tener ese auto ¡y lo dejaste calcinarse así como si nada!- Neal interrumpía a Emma después de que parloteaba sin dejar tiempo para respirar, si Emma no había muerto en el auto seguro moriría de asfixia.

-Lo sé Neal, debía llamarte, cuando llegué a la mansión de la familia Mills, juro por mi chaqueta roja que te pensaba llamar, esa era toda mi intensión solo quería hacer una llamada e irme, pero las cosas se complicaron un poco y ahora estoy a punto de casarme con una mujer maravillosa a la que amo, y de verdad espero que puedas venir a la boda, sé que es algo apresurado para ti, porque la boda es mañana pero realmente necesito que me acompañes, eres la única familia que tengo , te prometo que te explicaré todo lo que pasó con tu auto pero en persona necesito darte un buen abrazo , anda, Regina dijo que te reservó un vuelo para Main y del aeropuerto a Storybrooke son solo unos cuantos kilómetros, llegarás antes de que estemos listas con el vestido y demás.-Emma realmente suplicaba porque Neal asistiera a la unión y sabia que lo haría.

-Esta bien Swan esta bien debo rentar un traje y arreglar mi equipaje, llegaré mañana temprano, y por favor Swan no lo arruines.- Y así los amigos se despidieron y Emma continuó con todo lo que tenían pendiente para la boda.

La noche estaba ya dibujándose de negro y plateado, las calles de Stroybrooke, aquellas rosas rojas que escurrían pintura, se veían relucientes ante la luz de la luna, la casa estaba en silencio, las mesas se iluminaban gracias a las lámparas flotantes, sin duda era hermoso, Regina estaba en su habitación cepillando su cabello, llevaba un diminuto camisón de seda negro que se ajustaba a sus curvas y una bata de tela transparente negra con detalles de encaje y piedras que llegaba hasta sus tobillos, Emma podía contemplar toda la belleza de Regina desde el jardín, y al mirarla ir de un lado a otro de su habitación con luz tenue hacía que el corazón de la rubia se acelerara al mil por hora y una sonrisa se dibujara en su rostro sin previo aviso, por un momento Emma se distrajo de contemplar la figura de Regina y desvió la mirada, una pequeña ardilla estaba brincando sobre las mesas, fue a asustarla, al regresar a sentarse y observar de nuevo la habitación de su amada Emma notó que ya no estaba Regina por ningún lado , solo suspiró y se recargó en sus codos para contemplar la luna y las estrellas, por un momento cerró los ojos y sintió unos carnosos labios contra los suyos fundiéndose en un beso, Regina estaba ya a su lado y compartían besos y caricias en aquella fuente donde se enamoraron y estaban a punto de besarse la noche en que Emma por vez primera le cantó a Regina.

-¿Qué haces aquí sola amor?- Regina acariciaba cariñosa el rostro de Emma mientras sonreía y miraba con amor a la dueña de su corazón

-Bueno es una noche tan hermosa, y tu compañía lo hace una divinidad, ¿recuerdas que en una noche como esta estuve a punto de besarte? , esa noche ya sabía que mi corazón latiría solo por ti- La rubia tomaba entre sus manos las de la morena y decía aquella memoria mientras la miraba a los ojos.

-Lo sé Emma, y no podría olvidar nunca ese momento, por primera vez agradezco a mi madre que adoptara a una linda vagabunda que resultó ser una famosa cantante, ¿Estas nerviosa por la boda de mañana?

-Jajaja sin duda tuve mas ganancias como Vagabunda que como compositora reconocida, cambiaría todo las veces que fueran necesarias para estar a tu lado, y si, quien no estaría nerviosa con una boda llena de invitados , aunque debo confesarte algo, una vez, una noche antes de perder mi corazón tuve un hermoso sueño, al principio claro antes de que tu hermana me arrancara el corazón, soñé que tu y yo estábamos en una cascada en medio del bosque solo la luz del sol atravesaba las hojas de los árboles e iluminaba tu piel morena luciendo como oro, y era en ese lugar donde te juraba amor eterno, solo tu y yo con unas pequeñas coronas de flores, eso fue lindo.- Emma iluminaba su rostro al recordar tan bello sueño, muy en el fondo quería que su boda fuera así, pero sabía que la familia y los amigos eran importantes para Regnia así que no podría proponer nunca casarse a solas en medio del bosque.

-Suena interesante amor, al igual que todo lo que tenemos frente a los ojos, ahora ven tenemos que descansar para que todo salga de maravilla mañana.- Nuevamente y como ya era costumbre Regina dio un movimiento de muñeca envolviendo a ambas en una nube púrpura, apareciendo en la habitación de la morena, Emma con un camisón pequeño de seda blanca, sin sostén haciendo evidente el frío que tenía su cuerpo o probablemente la excitación por ver a Regina tan sexy, no se pudo resistir, y se fundieron entre besos y caricias, mordiendo cada parte de su piel, saboreando cada esencia que sus cuerpos desprendían, era tan dulce el sabor de ambas que podían sobrevivir solo probándose una a la otra en medio de un mar de lujuria, deseo y pasión.

8:15 am, el reloj de la torre sonaba fuertemente, todo Storybrooke corría de un lado a otro, con cajas de zapatos nuevos, vestidos elegantes, las calles olían a una combinación infinita de perfumes, los viejos amigos de Henry Mills, lucían los trajes mas caros y elegantes de toda la ciudad, el señor Gold junto con su joven y radiante esposa Belle eran los primeros en salir de su auto para recoger los regalos y posteriormente arreglarse, los músicos que Emma había contratado para la cena de Zelena y Hook afinaban sus instrumentos y preparaban su uniforme, el más elegante que jamás hubieran usado, el pequeño camión amarillo llegaba con un viejo amigo de la rubia, Neal se maravillaba por cada rincón de aquel pequeño pueblo, todo era atrayente y tenia un toque mágico que hacía que Neal se enamorara cada que veía la ciudad, iba tan distraído que no se fijó que Gold caminaba torpemente con su bastón, ambos chocaron y aterrizaron en el suelo, Gold había tirado la caja del vestido de Belle, las llaves de su auto y su bastón, Neal se sentía sumamente avergonzado por aquel acontecimiento, rápidamente levantó al hombre y prosiguió con sus pertenencias, notó que de las llaves del auto del misterioso sujeto colgaba un llavero con la fotografía de un niño similar a él. Neal y Emma se habían conocido en el orfanato ambos habían quedado huérfanos con solo unas mantas de recuerdo de sus padres, pudo notar que en la fotografía el niño llevaba una manta colgando en sus hombros idéntica a la que el tenía a esa edad, pero no podía recordar nada más, le devolvió el llavero a Gold junto con el vestido de su esposa.

-Lo siento señor no miré por donde iba, esta es una hermosa ciudad y es fácil perder la concentración mientras uno la observa, es una bella foto la que lleva consigo.- El joven moreno le brindo una sonrisa sincera al hombre, quien a pesar de la seriedad de su rostro le correspondía con otra sonrisa igual de sincera.

-Sí, él era mi pequeño hijo, lo perdí hace muchos años espero que algún día lo vuelva a ver.

-Yo perdí a mi padre hace muchos años también, y ruego a todos los santos encontrarlo algún día, solo que no tengo muchos recuerdos de él no sé cómo será en estos momentos, tal vez lo he tenido frente a mí y nunca me di cuenta, bueno señor una vez mas disculpe y con su permiso- los ojos del joven reflejaban ternura y tristeza ante aquel individuo, se despidió y siguió su camino, encontrar a su padre siempre fue uno de sus más grandes propósitos pero había perdido la esperanza, la voz del hombre hizo que Neal diera la vuelta de inmediato

-Disculpe caballero, creo que esto le pertenece, al parecer tendremos oportunidad de charlar mas adelante, ya que usted también asistirá a la boda de Regina y la señorita Swan, si se dirige a la mansión puedo llevarlo me queda de paso.- El hombre abrió la puerta de su auto y lo puso en marcha entre ambos existía una conexión natural y muy agradable, platicaron lo que pudieron en su camino a la casa de Regina , entre aquella conversación, la pérdida de su auto amarillo, aquella espinita que no podía sacar de su mente, Emma le debía una larga explicación pero no sería hoy, hoy simplemente apoyaría a su amiga en la unión con su amada.

Emma notó a Neal entrando a la gran mansión, todo en el jardín era una completa locura, personas corriendo con arreglos florales, Cora pintando las rosas que faltaban, Zelena persiguiendo por todas partes a su mono para ponerle un pequeño saco y un moño, no podía dejar que Walash estuviera informal en la boda de su hermana, pero el mico se negaba a ponerse tan ridículo atuendo, que de nuevo llevaba verde hasta en la solapa, Killian y Henry negociaban sobre algunas nuevas embarcaciones que llegarían al pueblo con el mejor Ron que ninguno hubiera probado, su platica se vio interrumpida cuando una de las meseras derramó una jarra de vino tinto en la camisa blanca de Killian, quien dio tremendo grito que hizo vibrar toda la ciudad, Regina que se encontraba cerca del lugar de los hechos no pudo evitar soltar una gran carcajada haciendo enfurecer aún más al manco, Zelena llegó, dio un codazo a Regina y ambas usaron su magia dejando a Killian reluciente con una camisa verde esperalda y un traje color beige con una pequeña rosa roja adornando el saco, al parecer el cambio había favorecido de mas al hombre de ojos azules quien compartía besos y abrazos con Zelena, Emma recibió a Neal en la entrada de la casa, el joven no dejaba de observar cada detalle, igual no aguantó la risa con lo que sucedió a Killian, y de vez en cuando ladeaba la cabeza al ver a la morena de mayor edad pintando los rosales, sí que era una casa de locos, pero la imagen de la rubia lo puso a sonreír.

-Vaya vaya, pero si es el joven Neal, hermano mío cuanto tiempo sin verte, ven dejemos tus cosas en una de las habitaciones y después te presentaré a la dueña de mi corazón, ya tendremos tiempo para charlar después de la ceremonia.- Emma llevó a Neal tomada del brazo, hasta su habitación, después se encontraron con Regina quien llevaba una bata de baño y el cabello muy mojado, estaba justo en medio de su proceso de maquillaje, en medio de la sala de estar ya que su cuarto ahora estaba invadido por Úrsula, Maléfica y Cruella viejas amigas de la universidad que optaron por llegar y arreglarse en la habitación de una de las novias.

-Hola amor, perdón que interrumpa sé que no debo verte antes de la boda pero quería que conocieras a Neal, es como un hermano para mi, crecimos juntos en el orfanato.- Emma provocó que Regina diera un salto de sorpresa al escuchar su voz, rápidamente la morena se puso tan roja como un tomate al ver al hombre frente a ella, que la miraba de pies a cabeza y levantaba una ceja en símbolo de aprobación a su belleza

- Siento que me encuentre en bata, un placer señor Neal, es muy grato para Emma y para mi que nos acompañe, sea bienvenido esta es su casa, puede tomar una ducha y arreglarse en la habitación que Emma le asignó, ahora si me permite debemos arreglarnos para la boda empieza ya en 40 minutos y Emma ni siquiera se ha comenzado a maquillar.- Regina se retiró educadamente y terminó de arreglarse en su habitación, sacando a patadas a sus viejas amigas quienes ya habían arrasado con los finos perfumes de la morena y uno que otro collar.

Emma por su parte como siempre retrasada, se peinó con ayuda de Cora, lo mas cercano a una madre que Emma había tenido, Regina pidió a su madre que ayudara a Emma a vestirse , y maquillarse, fue un proceso tan agradable y lleno de ternura, cada que Cora miraba a Emma sonreía y le besaba la frente, al terminar ambas mujeres se acercaron al espejo y derramaron juntas una lagrima, el momento de nostalgia paso tan rápido como empezó, Cora ya estaba lista, vestía un hermoso atuendo, un vestido negro con rojo, algo ampón para la época, sumamente fino, tenía incrustaciones de diamantes, y un chongo recogido haciendo lucir cada rasgo de su cara, Zelena simplemente estaba despampanante con un vestido de terciopelo verde un gran sombrero del mismo color con una tira ancha negra y un adorno de diamantes esmeraldas y alejandrinas, portaba unos largos guantes negros y una coleta de lado que la hacía ver mas joven de lo que era y su rostro lucía radiante lleno de amor cada que miraba a Killian, Neal tenía puesto un traje negro con moño bastante elegante muy similar al gris que llevaba Henry Mills, con una rosa roja prendida del fino saco, todo el pueblo estaba en las sillas frente al altar, August con su padre, Gold y Belle, la abuela y Ruby, Ariel y su esposo Eric con su pequeña bebe Melody en su carriola estilo concha marina, los 7 pequeños músicos, Archie que no dejaba de sonreír ni por un momento, pongo que traía puesto un elegante moño rojo alrededor de su cuello, el mono por fin se había dejado poner el pequeño traje y caminaba junto a Zelena y Killian, incluso se distinguió a cada una de las vagabundas que habían pasado por la casa de la familia, Aurora y su esposo Felipe hijo de un socio de Henry, Blanca que sínicamente apareció en el evento después de haber dejado a la familia una semana sin cubiertos de plata comiendo con cualquier instrumento de concina que Archie pudo encontrar, todos estaban radiantes y felices por la boda del año.

Aquel altar de madera lucía hermoso como aquellos que hace miles de años se usaban en la antigua grecia, Emma estaba tan impaciente, su vestido era sencillo justo como alguna vez lo había soñado, con pequeñas perlas y diamantes adornándolo, una coronita y un gran peinado de princesa, llevaba consigo un pequeño ramo de rosas rojas y blancas, su maquillaje era muy ligero simplemente se veía radiante y hermosa como salida de un cuento, todos esperaban la llegada de Regina quien no la hizo esperar mucho tiempo, hizo una aparición magnifica cuando los músicos comenzaron a tocar solo la armonía de aquella canción que Emma le cantó por vez primera a Regina "Grito prisionero" con violines e instrumentos de viento, La morena vestía como una reina, un peinado recogido abrazado por una hermosa corona de oro blanco con rubíes y diamantes, un vestido hermoso blanco con listones de plata que adornaban el corsé con cientos de diamantes diminutos, la crinolina hacía que el vestido se viera tan ampón y la enorme cola maquillaba de blanco su andar, se veía tan hermosa, su maquillaje era ligero con los labios rojos como de costumbre haciéndola ver tan fuerte y a la vez tan delicada, Emma no podía ni cerrar la boca ante tal imagen, era simplemente una diosa entre mortales la que caminaba hacia el altar para unir su vida con la de ella.

El padre estaba leyendo algo que ninguna mujer podía recordar pues sus mentes eran una sola, pensaban en ellas, tenían que leer sus votos, el momento que todos esperaban cuando se jurarían amor eterno, Emma estaba a punto de hablar cuando Regina la hizo callar colocando un dedo sobre sus labios.

-Lo harás más tarde Swan, espera solo un poco- Regina susurro al oído de Emma y con un movimiento mas de manos, las dos amantes desaparecieron dejando a todos los invitados sorprendidos y con la incertidumbre de donde se encontraban, fue un viaje algo largo a pesar de ser con magia, el estómago de Emma daba mil vueltas no sabía si eran las náuseas o el momento que estaba a punto de vivir, unos minutos pasaron y las dos mujeres aparecieron en medio del bosque, frente a un gran altar de flores y perlas, detrás de el la hermosa cascada armonizaba el paisaje y el golpe del agua daba a aquel silencio la mejor melodía, Emma abrió los ojos como nunca, aquello era su sueño, todo se estaba volviendo realidad gracias a la mujer que amaba, ellas dos estaban solas, por unos momentos contemplando tan bello paisaje, escuchaban el agitado latir de sus corazones, se miraban fijamente admirando la perfección de su alma a través de sus ojos, Regina fue la primera en salir del trance.

-Bueno amor aquí estamos tu y yo y la naturaleza como testigo, no es que no crea en tus métodos Hippies para un matrimonio pero en la actualidad necesitamos de un juez o un padre, rabino, pastor, o lo que sea según la religión, así que al menos debemos tener a uno de estos que nos case.-Regina obligó a Emma a salir del trance y de nuevo con un movimiento de muñeca apareció en el altar al hombre que las casaría en la mansión, algo desconcertado observó tan bello lugar y luego a las novias, prosiguió a decir nuevamente aquel discurso de amor y unión familiar, y así cada mujer a decir sus votos.

-Yo Emma Swan, la cantante, la vagabunda y ahora la mujer mas feliz del mundo, agradezco a Neal aquí presente, ok no esta justamente aquí presente pero igual le agradezco, por prestarme ese auto viejo que un día se descompusiera en la carretera , aquel auto que me llenaría de aceite y suciedad y rompiera mi chaqueta de cuero, aquel auto que por descuido dejé sin freno de mano y por cuestiones de física se fue solito al barranco explotando en mil pedazos, agradezco a esa tumba amarilla porque si no fuera por eso no hubiera sido la vagabunda que suplicara por hacer una llamada, y que quedara flechada por la belleza de aquella morena testaruda de cuerpo de diosa y ojos color chocolate, porque no me robé un cubierto de plata o un viejo jarrón, si no un hermoso corazón lleno de amor, tristeza, coraje pero sobretodo una inmensa fuerza que logró conquistarme día con día, que enfrentó miles de penas, derrotas y dolor solo con el fin de estar junto al mío, porque la mujer que lo lleva en su interior me enseñó que no existe nada mas importante que el amor verdadero y que me regaló una gran familia, rara pero unida y fuerte con tantas cualidades como ninguna, te amo y te acepto como mi esposa, mi amante, mi compañera y mi amiga a ti Regina Mills.-Emma quitó el guante de la mano de Regina y posteriormente le puso la argolla.

-Yo Regina Mills, la empresaria, la mujer con miles de miedos, aquella que amó y perdió el amor hasta que llegó aquella vagabunda de ojos mar, quien me enseñó a amar, aquella mujer que hizo de mi vida un infierno pero que al sonreírme me hacía ver la gloria, aquella que cantaba en mi oído y escuchaba a través de ella a los mismos ángeles, a ti Emma Swan que me volviste la mujer más feliz del mundo más fuerte, me hiciste creer de nuevo en el amor y por nada te dejaría ir, y si te vas mi mundo se derrumbaría en ese mismo momento, te amo y te acepto como mi esposa, mi amante y mi compañera aunque a veces seas un dolor de cabeza, te prometo hacerte feliz todos los días de mi vida y los de mi muerte, te amo.- El procedimiento fue lo mismo Regina colocaba el anillo en Emma mientras sus ojos derramaban una lagrima de felicidad, jurándose amor eterno, y culminando el pacto con un beso que las elevó unos centímetros del suelo, giraron lentamente y al bajar de nuevo los aplausos se hicieron presentes, Cora lloraba de emoción al igual que Zelena y Neal, al separarse del beso se dieron cuenta que una vez mas se encontraban en el jardín de la mansión con sus seres queridos aplaudiendo su unión.

Los abrazos y buenos deseos se vieron presentes, Emma le explicó a Neal el pequeño incidente con su auto y prometió que lo repondría, Regina y Zelena se abrazaron por un largo largo tiempo ambas se dijeron lo mucho que se amaban y se disculparon por las viejas riñas, todo fue maravilloso y lleno de amor, después de la fiesta las mujeres salieron en el mercedes negro de Regina y se dirigieron a las costas del pueblo, uno de los barcos más lujosos que tenía Killian fue adaptado para las mujeres y hechizado para que se navegara solo y las llevara a recorrer el mundo o al menos lo que se pudiera recorrer en dos semanas, ya en el camarote principal las mujeres se quitaron lentamente sus vestidos, el cuarto estaba lleno de rosas y velas, todo era romántico, hicieron el amor como nunca antes, se volvieron una misma, al despertar la luz del sol entró por la pequeña ventanita y Regina abandonó la cama, se dirigió al tocador y encontró un sobre sellado con cera roja y un sello de corazón, era de su madre eso lo podía adivinar cualquiera, al abrirlo leyó la pequeña nota que decía "Que el amor y la paciencia guíen siempre tu camino y el de mi nieto , te ama Cora", Regina sonreía algo extrañada así que sacó los demás papeles, logro ver que eran papeles de adopción de un niño, un bebe de solo unas semanas de nacido, la aprobación estaba lista y solo requería la firma de Emma y Regina y podrían recogerlo al volver de su luna de miel. Los ojos de la morena derramaban lágrimas una vez más era la mujer mas feliz del mundo, sería madre y lo sería junto a la mujer que amaba, le dio la noticia a Emma, ambas lloraron de felicidad y una vez mas se entregaron al amor.

Y así fue como una vagabunda y una empresaria, una cantante y una amante se unieron para siempre, así fue como mis madres se conocieron y se entregaron al amor dejándome lo mejor de cada una de ellas, viviendo felices por siempre.

Firma: Henry Mills Swan

Fin