¡SQUONK PACO II, EL HEREDERO HA SOBREVIVIDO AL VERANO!

Bueno, técnicamente el verano no ha terminado, pero ha conseguido volver vivo de la playa, así que está a salvo uwu

Por otra parte, me he terminado de leer la novela de Shikamaru Shinden y no tengo nada que cambiar de lo que dije antes: UNA MIERDA. Han creado un arco argumental sobre la disputa entre los Kages que termina de manera repentina y mediocre. Y menuda escena de mierda final con Shika y Temari, en serio, se lo podían haber currado un poco más… Lo único que se salva es la mini-escena con Shikadai, que desde mi punto de vista es tolerable. Pero bueno, lo dicho; si queréis leerla, allá vosotros. Solo os pido que analicéis si tiene sentido o no conforme leéis.

Pero volviendo al fanfic… ¡Viene un capítulo lleno de diálogos y política! Espero que no os muráis de aburrimiento leyendo(?). En mi defensa, he tratado de hacerlo ameno pero sin dejar de explicar todos los detalles: por qué la fecha fue lo último, dónde se celebró la boda, qué condiciones se impusieron… Y de regalo he metido escenas ShikaTema y con los hermanos para que no os quejéis -3-

Ahora procederé con los reviews, que esta vez son muchos y no podría estar más contenta con ello uwu

*Mitchel0420: Madre mía, pues mira que los últimos capítulos han sido largos como para leerlos seguidos xD Espero que no te hayas angustiado a la espera de este capítulo ^^

*MarFer Hatake: No te preocupes, entiendo perfectamente que hay veces que es imposible mantenerse al día con todo ^^ Me alegra que la forma de pedir matrimonio de Shika te haya convencido uwu Y bueno, por Shikadai vas a tener que esperar un poco más, pero te prometo que llegará xD

*ByaHisaFan: GRACIAS, tu comentario me hace ver que no soy la única loca a la que no le ha gustado la novela(?). Agradezco que digas que "mi" Shikamaru te guste más, aunque yo lo único que hago es intentar mantenerlo lo más canónico posible uwu En cuanto tu duda ante Temari; no, aún no está embarazada, aunque no me extraña que te parezca así dado que como dices, están como conejos todo el día xD

*Yi Jie-san: Espero que no dejases sordos a tus vecinos con el grito(?) Te prometo que la boda tendrá un lujo de detalles que creo que te gustarán. ¡Y ya queda menos para que llegue!

*Karinits-san: No te preocupes, tú vete poniendo al día con los capítulos y yo iré leyendo todos tus comentarios, que siempre me animan ^^ Me alegra saber que te gusta la dinámica del fanfic y cómo estoy llevando los personajes uwu

*Guest: Gracias por el comentario, espero que no te haya costado mucho esperar por este nuevo capítulo ^^ Y ya que has dicho que te gustan las reuniones, creo que leer esto te va a gustar xD

*Akime Maxwell: Gracias por el comentario, espero que te guste este cap ^^

*Shirae: Tienes derecho a descansar de lectura en tus vacaciones, así que te perdono -3- Yo tampoco puedo estar más enamorada de estos dos, te lo aseguro uwu Estoy contenta de saber que os gustan las intervenciones de otras parejas y cómo manejo los pjs ^^

*AnitaaDigi: Voy a tomar tu idea y hacerla realidad: voy a escribir bien estos caps que me quedan para compensar Shikamaru Shinden uwu Siempre me gustan tus comentarios, ya que son muy constructivos ^^ Concuerdo con lo que dices de las novelas y el anime en cuanto a la representación femenina, en serio. Pero bueno, intento compensarlo en el fanfic, por eso creo que vas a disfrutar este cap y cómo introduzco a Temari en el papel de prometida ;)

Y hasta aquí llego con los reviews, ¡espero que disfrutéis del capítulo!


En el edificio del Hokage una sala que rara vez se usaba estaba aquel día llena. Era lo suficiente grande como para albergar a los ancianos de la aldea, el Hokage y otros reunidos. Una vez Shikamaru y Temari entraron por la puerta, todas las miradas se fijaron en ellos.

- Ohayo, Shikamaru-san, Temari-san -saludó el representante del clan Hyuga, uno de los pocos amables de los allí presentes-. Antes que nada, dejadnos felicitaros por vuestra unión.

- Arigato, Yumiko-san -respondió el Nara.

La pareja inclinó la cabeza como señal de respeto hacia el Hokage y el resto de ancianos y luego tomaron asiento. Cada uno de los mayores reunidos representaba a un clan de la aldea, siendo Shikamaru el representante del suyo. Aunque conocía a todos los presentes, solo tenía buenas relaciones con los del clan Yamanaka, Akimichi y Hyuga.

- Hemos pedido esta reunión para discutir los detalles de nuestro compromiso -comenzó a decir Temari-. Pero aunque sabemos que va a haber implicaciones políticas, queremos tener poder de decisión. No nos estamos casando por el bien de las aldeas.

Hubo un momento de silencio en la habitación. Frente a ellos podía notarse a Kakashi sonreír bajo la máscara, de acuerdo con las palabras de la kunoichi. Los ancianos procedieron a murmurar por lo bajo y finamente Yumiko fue a hablar, pero otro de los mayores se adelantó a él.

- Deseamos hablar contigo a solas, Shikamaru-san.

Varios de los presentes le miraron con réplica, pero el viejo, con la barbilla en alto y mucho orgullo, hizo caso omiso a esas miradas. El Nara mostró media sonrisa y antes de que Temari pudiera decir nada, habló.

- Mi prometida tiene el mismo derecho a oír tus palabras que yo o el Hokage mismo, Kohei-san -dijo con tono calmado pero sin intenciones de ceder-. Así que debo negarme a esa petición.

- ¿Cómo te atreves..?

- Disculpe, Kohei-san, pero creo que Shikamaru tiene razón en lo que dice -le interrumpió Kakashi.

Al oír la contestación por parte del Hokage, el anciano cerró su boca y procedió a sentarse, claramente enfadado. Junto a él algunos más parecían no estar de acuerdo con la situación, pero no expresaron su opinión en voz alta.

- Antes de venir ya hablamos entre nosotros algunas de las condiciones de nuestro compromiso -continuó diciendo el Nara, como si nunca hubiera sido interrumpido-. Estamos de acuerdo en que lo mejor sería que ambos viviéramos aquí, aunque Temari podrá actuar como kunoichi en ambos países. También planeamos pasar cierto tiempo en Suna, además de que la ceremonia tendrá lugar allí.

Temari se sorprendió al oír la última de las condiciones explicadas por el Nara. En realidad no habían llegado a discutir dónde se casarían, pero el hecho de que su novio hubiera elegido Suna hizo que tuviera que contener una sonrisa. Normalmente el país del varón era donde tenía lugar el evento.

- Que la ceremonia tenga lugar en el país de la mujer no es lo tradicional… -dijo uno de los ancianos que no había hablado hasta entonces-. Pero es una condición que yo estoy dispuesto a aceptar.

Junto a él, muchos de los presentes levantaron la mano en señal de aprobación a las condiciones mencionadas por Shikamaru. El Nara sonrió al igual que Temari, pero su felicidad se vio interrumpida cuando Kohei volvió a intervenir.

- Todavía hay que decidir dos grandes puntos: la fecha de la ceremonia y el futuro de la descendencia.

En un momento la sala volvió a llenarse de murmullos. Shikamaru se rascó la nuca, repentinamente incómodo y Temari frunció el ceño; era increíble que aquellos ancianos estuvieran pensando en algo que ellos todavía no se habían ni planteado. En el fondo sabía que había una buena razón para hacerlo; si tenía un hijo, este sería el primer niño nacido de la unión de Suna y Konoha, por lo que ambas aldeas tendrían interés en él. No obstante, eso no quería decir que la kunoichi estuviera de acuerdo con dictar el futuro de un bebé que ni siquiera habían concebido todavía, ni sabían si lo harían.

Finalmente, el silencio volvió a imponerse y esta vez fue Yumiko quien habló con voz calmada y comprensiva.

- La fecha del compromiso es algo que creemos que debe tener vuestra opinión y la de Suna -comenzó diciendo, para sorpresa de la pareja-. No obstante, creemos que lo correcto sería arraigar la descendencia a Konoha y el clan Nara, no a la herencia del Kazekage.

Shikamaru intercambió miradas con Temari, quien tras unos segundos de duda, terminó asintiendo.

- Estamos de acuerdo con ello -dijo la kunoichi.

- En ese caso, esperaremos noticias de Suna a finales de este mismo mes -dijo Yumiko con una sonrisa-. También hay asuntos comerciales y políticos sobre el significado de vuestra unión que aún deben ser tratados, pero oiréis de ello en la siguiente reunión del Consejo de la Alianza.

Los dos shinobis asintieron, se pusieron en pie y se inclinaron antes de irse. Desde su asiento, Kakashi los despidió con la mano y una sonrisa; aquello había ido mucho mejor de lo que el Hokage había esperado.

- No sé qué clase de asuntos comerciales pretenden tratar -dijo Temari, una vez las puertas de la sala se cerraron tras ellos-. La Alianza establece que las relaciones entre las aldeas deben ser iguales, no puede haber favor entre ninguna de ellas.

- No creo que los ancianos hayan terminado de entender lo que la Alianza significa para el mundo -respondió Shikamaru con una sonrisa-. Pero en cualquier caso, eso significa que la próxima vez que tengamos que ir al País del Hierro, tendremos más trabajo que de costumbre, mendokusai.

De repente, Temari se paró justo antes de empezar a bajar las escalera. El Nara se dio la vuelta al notarlo.

- ¿Pasa algo?

- ¿Por qué has pedido que la boda sea en Suna?

El chico sonrió, subiendo los dos escalones que había bajado hasta llegar de nuevo a la altura de su novia.

- Porque es lo más justo, para ti y para tus hermanos -contestó con sinceridad- ¿Vas a volver a enfadarte por haber tomado esa decisión por mi cuenta?

- Esta vez no, vago.

Lo agarró con suavidad del cuello de la camisa y se acercó para besarle rápidamente antes de empezar a bajar las escaleras.

- Solo espero que esos viejos no pretendan que me quede en casa "cuidando de la descendencia", porque eso no va a pasar.

El Nara soltó una carcajada ante las palabras de la chica; él no se imaginaba -ni mucho menos lo pediría-, a Temari como ama de casa permanente. Incluso si algunos de aquellos viejos querían que fuese así.

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Un par de semanas más tarde, durante las cuales se dedicaron a su trabajo para el Consejo, decidieron viajar a Suna. Habían mandado una carta a Gaara para informarle de cuándo llegarían y de que querían hablar con él antes de reunir a los ancianos para darles la noticia. De tal forma que lo primero que hicieron al llegar a la aldea fue dirigirse a la casa de los Sabaku No, donde encontraron al Kazekage esperándoles.

- Podíamos habernos reunido en tu despacho, Gaara -dijo Temari al verlo-. No hacía falta que interrumpiera tu trabajo.

- He dejado a Kankuro al cargo, no pasa nada.

La kunoichi dudaba que aquella frase tuviera mucho sentido, pero decidió no decir nada. Con un poco de suerte la aldea seguiría en pie aunque su otro hermano estuviera al mando durante un rato.

- ¿Ha aceptado el Consejo de Konoha las condiciones? -preguntó el Kazekage mientras los otros dos se sentaban.

- Hai, no se han opuesto a nada -respondió Shikamaru-. Además han aceptado que la boda sea aquí, en Suna.

Gaara se sorprendió ante la última noticia, pero mostró una suave sonrisa al oírlo y notar que su hermana también estaba contenta.

- Solo han dejado un par de condiciones para hablar -dijo entonces la chica-. Por una lado, el día de la boda y por otro… El asunto de nuestra descendencia; quieren que quede libre de lazos con Suna y solo ligada a Konoha.

El Kazekage recapacitó unos minutos sobre las palabras de Temari. Estaba claro que era un tema que los ancianos querrían hablar, pero podía notar que ni su hermana, ni Shikamaru estaban contentos por ello.

- Los ancianos de Suna seguramente pondrán una réplica a ello -dijo finalmente-. Debido a que en el pasado nuestro país necesitó la ayuda de Konoha para mantenerse en pie, les preocupa mucho la herencia de la aldea. Pero trataré de ayudaros con ello.

- Arigato, Gaara -le agradeció la kunoichi.

Una vez terminaron de contarle todo al Kazekage, los tres se dirigieron al edificio principal de la aldea, donde Kankuro había sido ordenado convocar al Consejo.

- Kazekage-sama, ¿a qué se debe esta apresurada reunión? -preguntó uno de los ancianos al verles entrar por la puerta-. Oh, Temari-san, Shikamaru-san, es un honor tenerlos aquí hoy.

- Mi hermana y Shikamaru tienen algo que contaros -respondió simplemente el Kazekage mientras tomaba su puesto en el círculo de mesas.

Los otros dos shinobis quedaron justo en frente del pelirrojo, con Kankuro sentado al lado de Temari y Baki junto a Shikamaru, ambos al tanto de la situación.

- Hace unas semanas Shikamaru y yo decidimos comprometernos -anunció la kunoichi.

-¡Eso son maravillosas noticias! -exclamó el anciano Yurui tras unos segundos de silencio-. Muchas felicidades por vuestra unión.

Hubo un par de minutos en lo que todo lo que se oyeron fueron felicitaciones y palabras de alegría por parte de los ancianos, aunque claramente no se debían solo a la boda, sino a sus consecuencias. Finalmente, Gaara consiguió volver a imponer el silencio en la sala.

- Imaginamos que ya habréis hablado con el Consejo de Konoha y habrán establecido sus condiciones, ¿no es así? -cuestionó otro de los ancianos.

Temari asintió y procedió de nuevo a explicar lo que antes había hablado con Gaara. Estaba empezando a cansarse de tener que hablar de su matrimonio como si solo fuera un evento político de gran importancia. Una vez terminó de hablar, los ancianos empezaron a murmurar entre ellos, algunos asintiendo y otros claramente en desacuerdo. Cuando por fin parecieron llegar a un acuerdo, Yurui procedió a hablar.

- Estamos de acuerdo con las condiciones de las que has hablado, Temari-san -comunicó con calma-. No obstante, nos gustaría tener un poco más de tiempo para buscar otra solución al asunto de la descendencia. Por lo que tenemos entendido, en Konoha el Clan Nara posee muchos miembros capaces de heredar su puesto, Shikamaru-san. Pero aquí en Suna, si Kankuro-sama o Gaara-sama no producen descendencia, la herencia del cuarto Kazekage terminaría con esta generación.

- Entendemos su preocupación, Yurui-san -respondió Shikamaru, aunque no estuviera de acuerdo con sus palabras-. Konoha quiere tener una respuesta para finales de mes.

- Será tiempo más que suficiente, muchas gracias, Shikamaru-san.

- En cuanto a la fecha de la ceremonia -intervino otro de los ancianos-. Dado que tenemos el honor de celebrar el evento, creemos justo que Konoha elija la fecha. No obstante, lo aconsejable sería que fuera este invierno, ya que el clima sería más apto.

Temari y Shikamaru asintieron al consejo y la reunión se dio por terminada. Esta vez fueron los ancianos los primeros en abandonar la sala, hasta que solo Kankuro, Gaara, Baki y la pareja quedaron en ella.

- Vaya Temari, hasta con tu boda tienes que dar problemas -bromeó el castaño.

- Cállate Kankuro, o te quedarás de guardia el día que se celebre y no podrás ver ni una gota de alcohol.

El marionetista le sacó la lengua a su hermana a modo de burla y el Kazekage negó con la cabeza; en cierta manera iba a echar de menos aquellas tontas discusiones entre sus dos hermanos.

- Felicidades por vuestro compromiso, Temari -dijo entonces Baki, tendiéndole la mano.

La kunoichi devolvió el gesto con una sonrisa. Aquel hombre había sido su sensei durante gran parte de su vida y aunque no fuera para ella lo que Asuma había sido para Shikamaru, también lo respetaba y lo consideraba casi miembro de su familia.

- Arigato, Baki.

Abandonaron los cinco juntos el edificio principal, pero el antiguo sensei de los Sabaku No se dirigió a su punto de vigilancia mientras que los otros cuatro caminaban a casa.

- No creo que los ancianos puedan ofrecer una solución mejor al "problema" del que hablan -dijo Shikamaru-. Pero al menos no se han opuesto al resto de condiciones.

- Trataré de hablar con ellos antes de que tomen una decisión -añadió Gaara.

El Nara asintió y continuaron andando en silencio hasta que Temari dijo con tono de broma:

- Al final el único problema es la dichosa descendencia. Si uno de vosotros tuviera un hijo, todo sería mucho más fácil. Lo mejor será que os ayude a encontrar novia.

Sus dos hermanos se quedaron inmóviles unos segundos, tiempo que Shikamaru y Temari aprovecharon para soltar una carcajada.

- Oi, oi, eso no es algo con lo que se bromea, Temari -dijo Kankuro al salir del trance-. Yo tengo una reputación de soltero codiciado que mantener.

- Perdona, creo que he oído mal, ¿has dicho soltero codiciado?

Y así empezó una nueva discusión entre los dos hermanos mientras que daban los últimos pasos hasta su casa. Al lado de ellos, Shikamaru sonreía ante la discusión y Gaara continuaba inmerso en sus pensamientos y las palabras de su hermana.

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Ya en enero, un día cercano al cumpleaños del menor de sus cuñados, Shikamaru mandó a Suna una carta con los últimos arreglos sobre su boda. Temari había partido unos días antes que él a la aldea debido a que el chico tenía que atender asuntos del clan. El único detalle que quedaba por culminar era el día en el que tendría lugar el evento; aunque Konoha había aceptado que fuera en invierno, el día y el mes exactos era algo en lo que las dos aldeas no se ponían de acuerdo. Temari y Shikamaru habían aportado sus opiniones -que habían sido casi ignoradas-, y tratado de encontrar un día que satisfaciera a todos, pero estaba resultando imposible. Y ya llevaban casi tres meses planificando la boda.

Por suerte, el problema de la descendencia había quedado resuelto. El acuerdo había terminado diciendo que si tenían hijos, estos quedarían ligados a Konoha y el Clan Nara, pero que aquello podría discutirse si se diera el caso de que ni Gaara, ni Kankuro produjesen descendencia antes de morir. Con un poco de suerte, le había dicho Temari a su novio, uno de sus hermanos sentaría la cabeza y no tendrían que hablar más del tema. Por otra parte, la boda sí que se celebraría en el País del Viento y gracias a la insistencia del Kazekage y el Hokage, tendría un carácter festivo en lugar de político, aunque los ancianos tenían derecho a estar presentes.

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Lo que Shikamaru no había podido predecir era la noticia impactante que había recibido durante su trayecto a Suna. Casi a mitad de camino uno de los halcones de la aldea lo había encontrado y volado sin duda hacia él. Aquello le pareció sospechoso, ya que se suponía que Temari no iba a responder a su carta, pero entendió todo cuando leyó el documento que el ave cargaba. Sus ojos se abrieron de sorpresa y tuvo que releer la carta un par de veces. Los ancianos de Suna querían que Gaara se casase para asegurar una descendencia de sangre para la aldea.

En cierta manera, el estratega sabía que aquello era "culpa suya". Si Temari y él no se fueran a casar, el Consejo de ancianos no se habría preocupado tanto por la herencia de sangre del Cuarto Kazekage. Después de tantos años de conocer a Gaara y haberse hecho su amigo -dentro de poco cuñado-, le disgustaba la idea de que el pelirrojo tuviera que casarse de manera forzosa. Y sabía que no había manera de sacarlo de aquella situación.

Aun así, Temari había pedido en la carta que en lugar de ir a Suna, cambiase su destino al pueblo donde la reunión entre Gaara y su posible prometida iba a tener lugar. Debido a la situación, aunque poca gente supiera lo que estaba sucediendo, cuantas más personas hubiera protegiendo al Kazekage, mejor. De tal forma que el Nara no dudó en cambiar su rumbo y responder rápidamente a la carta de su novia, mandando al halcón de vuelta.

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Al final llegó al evento algo más tarde de lo que había pretendido, pero Shikamaru logró encontrar el lugar donde la reunión entre Gaara y Hakuto tendría lugar. Pese a la estrecha vigilancia que había sido impuesta, el Nara consiguió entrar en el edificio gracias a su reconocimiento como futuro cuñado del Kazekage. No era algo de lo que pretendiese aprovecharse a menudo, pero en aquella situación le había venido muy bien.

Desde su punto de observación pudo ver cómo Temari se despedía de su hermano menor para dejarlo a solas con su posible prometida. Al observar a la chica Shikamaru pudo notar algunos detalles: era hermosa, por lo que los ancianos se habían asegurado de encontrar a alguien que creían posible de atraer a Gaara. Además, por sus movimientos y posición podía notarse que era una ninja médico. Aunque no consiguió escuchar lo que su novia le dijo al pelirrojo, supuso que sería alguna clase de consejo, ya que dudaba que el Kazekage hubiera tenido una cita antes.

La incomodidad en la que se habían sumido los dos jóvenes al quedarse solos era palpable. Incluso el Nara se sentía mal por estar observándolos sin notarlo. No pudo evitar sonreír cuando Gaara por fin fue capaz de hablar y preguntó sobre los hobbies de la chica. Shikamaru había sabido por su padre que a las mujeres supuestamente les gustaba hablar de ellas mismas, por lo que había que dejarlas hablar. Aquel consejo le había servido de poco con Temari, pero quizá fuese de uso para el Kazekage. No obstante, el pelirrojo no tardó en empezar a hablar sobre el mayor de sus hobbies; cultivar cactus.

Conforme la conversación continuaba, Shikamaru se recordó a sí mismo que estaba ahí por razones de seguridad y no para escuchar la primera cita de su futuro cuñado. De repente, una explosión sonó a las afueras del edificio. Los sentidos del Nara saltaron en alerta y el chico corrió hacia la ventana más cercana para observar la situación. Era obvio que la explosión había sido una distracción para sorprender a los que estaban en el hotel, pero eso no hacía que la gente del pueblo dejara de gritar y correr en todas las direcciones.

No obstante, su trabajo no era acudir a ayudar a esas personas, sino asegurarse de que los representantes de Suna y de la tribu Houki no resultaban dañados. Cuando se giró para comenzar su misión sin embargo, se vio rodeado por tres ninjas. Tenían cubiertas las caras y lo único visible eran los ojos, pero más que suficiente para notar que dos de ellos eran hombres y la otra una mujer.

- Mendokusai…

Un momento después la batalla comenzó. Los dos ninjas usaban hilos de chakra para atacar, muy parecidos a los que Kankuro usaba en sus marionetas y trataron de usarlos para atrapar al Nara. Al mismo tiempo, la kunoichi lo atacaba con taijutsu, queriendo inmovilizarlo para facilitarle la labor a sus compañeros. Shikamaru por su parte esquivaba los ataques con agilidad y en cuanto vio una oportunidad, lanzó un kunai explosivo al techo.

El sello explotó unos segundos después, cegando al enemigo y dándole a él la oportunidad de usar su técnica para inmovilizarlos a los tres.

- ¿Alguno de vosotros va a decirme quién está detrás del ataque?

A juzgar por las miradas de los shinobis, supo que la respuesta sería no. De forma que decidió acabar con ello pronto; cambió el sello de sus manos para usar el Kubishibari y empleó la menor cantidad posible de chakra para hacer ascender las sombras con forma de mano hasta el cuello de sus enemigos, cortándoles el aporte de aire hasta que quedaron inconscientes. Una vez vencidos, los ató y echó a correr por el pasillo. Gracias a las grandes ventanas pudo ver que Baki, junto a otros shinobis de Suna ya estaban terminando de evacuar a los representantes. Por si acaso, el Nara decidió volver a recorrer el hotel para asegurarse de que nadie había quedado atrás. Sin embargo, justo cuando se dirigía a las escaleras para subir al siguiente piso, una explosión cercana captó su atención. Cambió su dirección rápidamente y llegó a la estancia justo a tiempo para ser recibido por un potente jutsu de viento. Y aquello solo podía significar una cosa.

Shikamaru llegó justo a tiempo para evitar que Temari cayese al suelo. Apoyó la cabeza de la chica en sus rodillas y la observó rápidamente. Era evidente que había perdido todo su chakra con aquel último ataque, pero lo que más le preocupaba eran las quemaduras de su cuerpo. Parecía como si hubiera activado un sello explosivo a quemarropa contra su cuerpo.

- Gomen... -la oyó decir con voz entrecortada-. ¿Puedo confiarte a Gaara un momento?

Un instante después la kunoichi quedó inconsciente y Shikamaru maldijo por lo bajo. Las quemaduras superficiales ya eran bastante graves como para necesitar atención médica lo más rápido posible y no sabía qué tipo de lesiones internas podía tener. Haciendo caso omiso a la última petición de la chica -sabía que Gaara era más que capaz de mantenerse a salvo a sí mismo-, cogió en brazos a Temari y echó a correr hacia el exterior del edificio.

Debido a que aquel pueblo era desconocido para él, se vio obligado a viajar por los tejados de los edificios para encontrar el hospital. Muchas personas corrían hacia él en busca de refugio, otras iban heridas o como él, cargaban a alguien que lo estaba. Al volver a mirar a Temari, se dio cuenta de que la chica estaba respirando con dificultad.

- Mendokusai, problemática…

Saltó el último edificio y entró corriendo en el hospital. En cuanto el hombre de la recepción le vio, ordenó que un grupo de ninjas médicos fueran con él. El grupo de dos hombres y dos mujeres se hicieron cargo de Temari al momento. Pidieron a Shikamaru que la dejara en la camilla que habían traído para poder revisarla y ordenaron que les dejaran espacio para trabajar. El Nara, sabiendo cómo comportarse gracias a su entrenamiento y a Ino, les dejó hacer. Un momento después decidieron que era mejor llevarla al área de cuidados intensivos y le indicaron dónde podía esperar mientras le curaban.

Aunque frustrado por no poder seguirles, Shikamaru asintió y se dirigió a la sala de espera. Sabía que Temari estaría bien; había pasado por cosas mucho peores que aquello, pero verla tan herida le había recordado al tiempo que habían permanecido secuestrados unos meses atrás. Aunque no lo hubiera admitido, a veces tenía pesadillas sobre aquellos días, igual que su novia.

En lugar de seguir pensando en ello, decidió hacer algo útil con aquel tiempo. Volvió a repasar la información que tenía sobre el encuentro y las personas que acudirían. En su carta Temari le había proporcionado aquellos conocimientos y quizá si lo analizaba lo suficiente, encontraría qué era lo que había fallado. No tenía sentido que el ataque hubiera sido ajeno a Suna o al pueblo de Houki si se tenía en cuenta que nadie más que ellos sabían sobre aquella reunión de compromiso.

Casi un par de horas después de que aquel grupo de ninjas médicos se hubieran llevado a Temari, una de las mujeres que le habían atendido se acercó a él.

- Tu novia se encuentra fuera de peligro -informó con una sonrisa calmada-. La explosión le alcanzó demasiado cerca y tiene quemaduras graves, pero gracias al ninjutsu han podido ser tratadas y estará bien en un par de días.

- Arigato -respondió el Nara, aliviado- ¿Puedo ir a verla?

- Está inconsciente, pero no hay problema con ello.

La mujer esperó a que recogiera sus cosas y le acompañó hasta la pequeña sala donde Temari había sido dejada para descansar, luego cerró la puerta y les dejó solos. La kunoichi tenía casi todo el cuerpo tapado por vendas, lo que hacía casi doloroso verla, pero al menos no parecía estar sufriendo. Sin decir nada, Shikamaru tomó el asiento junto a su cama y esperó a que recuperara la consciencia. Conociéndola, sabía que no tardaría mucho en despertarse y discutirle que tenía que haber ido con Gaara.

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Tal y como había predicho, solo media hora después Temari comenzó a abrir los ojos. Tardó un par de minutos en enfocar el mundo a su alrededor, pero en cuanto notó que no reconocía el lugar, se incorporó de golpe. Una oleada de dolor recorrió su cuerpo, pero no hizo ninguna mueca por peligro a que el enemigo lo notara.

- Relájate, problemática, estás a salvo -dijo una voz a su lado.

Al girar su cabeza se encontró con la figura de Shikamaru, aparentemente tranquilo, pero con preocupación en su voz.

- ¿Dónde estamos? -preguntó la kunoichi mientras volvía a tumbarse- ¿Y por qué estás aquí y no con Gaara?

- Estamos en el hospital del pueblo -contestó el chico-. Y estoy aquí porque mi prometida tuvo la idea de librarse del enemigo activando un sello explosivo contra su cuerpo, en lugar de buscar una solución más lógica y menos peligrosa -Temari estuvo a punto de replicarle algo, pero el Nara se adelantó para seguir diciendo-: No tienes que preocuparte por tu hermano, Baki ha mandado un halcón antes para informarme de que está a salvo, igual que Hakuto. Aunque aún hay muchas dudas sobre el ataque por resolver.

- ¿No tienes trabajo que hacer entonces?

- Mendokusai, mujer, ¿así agradeces que te haya traído hasta aquí?

Ella sonrió levemente, pero incluso ese gesto le produjo algo de dolor, cosa que el Nara notó.

- Será mejor que descanses el resto del día, son órdenes de los médicos -dijo el chico mientras se levantaba de su asiento-. Yo voy a acompañar a un pequeño grupo en una misión de reconocimiento de la zona para ver si encontramos algo útil.

Temari asintió y aceptó el beso de Shikamaru cuando este se inclinó sobre su cama. Justo antes de salir por la puerta, el Nara le advirtió:

- No hagas más locuras como esas por un tiempo, ¿de acuerdo? Sería injusto que te murieses antes de nuestra boda, con lo problemático que ha sido planearla.

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Shikamaru no salió de su escondrijo hasta que Gaara hubo terminado su escena teatral. Tenía que admitir que el chico no era mal actor, desde luego. En la carta que Temari le había entregado, el Kazekage explicaba todo lo sucedido y cómo el que aquello terminase bien dependía del Nara. También había escritas indicaciones sobre lo que Shikamaru debía hacer y el chico había estado más que dispuesto después de mandar un correo cifrado al Hokage para que este diese su aprobación.

Hakuto y Shigezane volverían con él a Konoha, donde podrían continuar con su vida y sin miedo a ser separados. El hecho de que Hakuto hubiera sido dado por muerta, además, podía ser usado como excusa para retrasar la búsqueda de esposa para Gaara, alegando que sería irrespetuoso hacia la memoria de la pobre chica. De aquella manera, todos en la escena salían ganando. El plan había sido urdido por el Kazekage y Shikamaru y era gracias a ello que no había ningún hueco que permitiese un error.

Una vez se despidieron, el Nara, junto a la pareja de "traidores" se pusieron en marcha hacia Konoha. Tal y como Gaara había pedido, Hakuto podría hablar con Temari en el futuro para aprender de las costumbres del País del Fuego y no sentirse sola. Shikamaru se había despedido de su novia antes de partir, contento de escuchar que Gaara le había ordenado descansar al menos un día más. Solucionado todo aquel asunto, el Nara ya solo tenía que solucionar el problema de la fecha de su propia boda.

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Finalmente, casi a finales de enero, Temari recibió una carta que zanjaba el último cabo suelto sobre el día en el que se casaría. En ella el Nara había escrito con su letra inclinada y cuidada: "Mendokusai, los viejos por fin han accedido… Nos casaremos el 22 de febrero, espero que estés lista, problemática".

- Eso tendría que decirlo yo, vago.

Con una sonrisa, la kunoichi dejó la carta sobre su escritorio y fue a comunicarles la noticia a sus hermanos.


DECIDME QUE NO OS HABÉIS MUERTO DE ABURRIMIENTO. En serio, es importante para mí saber que no he perdido lectores por ello (?).

Sé que este capítulo ha sido muy político y que la única acción ha venido al final, pero entended que tenía que ser así para darle sentido al arco argumental canónico u.u Pero os prometo que el siguiente capítulo os va a encantar, y creo que sabéis por qué -3-

Como habéis visto, he tratado el tema de la descendencia, ¿y por qué? Bueno, porque es algo de lo que ya se habla en Gaara Hiden. Por lo que yo he podido deducir, creo que Shikadai se libra de la parte de Suna gracias a que Gaara adoptó a Shinki. Y eso tendría sentido ya que en los últimos caps del anime Shikadai solo dice que no va a dejar que sus padres o su clan influencien en el futuro. Aunque sinceramente, podrían sacar de ahí un arco excelente… Yo me ofrezco voluntaria para escribirlo (?)

Lo demás son temas que he añadido "de relleno", porque aunque la política fue necesaria en la boda, no quería que eclipsara lo importante, que es realmente su compromiso por amor -3-

Ahora sí, en cuanto al siguiente capítulo… ¡Tenemos boda! Y es un capítulo largo, yo solo aviso… Os prometo que voy a escribir un montón de detalles, por lo que es posible que no a todos os satisfaga, pero como siempre me ceñiré a lo canon y a lo que yo creo que podría suceder sin llegar al OoC uwu

Solo una advertencia antes de dejaros el adelanto: tengo dos "versiones" de una parte de la boda; una con votos y discurso por parte de algunos familiares, y otra sin ello. A no ser que en vuestros comentarios dejéis la opinión sobre cuál preferís y vea que hay mayoría, seguiré con mi primera opción; dejar como la "oficial" la boda sin votos (y no me arriesgo al OoC) y al final del propio cap dejar la versión larga.

Y eso es todo, ¡aquí llega el adelanto!

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- Te ves hermosa, Temari -dijo Gaara.

El pelirrojo había sido el primero en recuperar el habla de los cuatro hombres. Shikamaru todavía seguía ensimismado por la imagen de la chica y Kankuro no se acababa de creer que aquella fuera de verdad su hermana.

- Vaya, creo que es la primera vez que los dos os quedáis sin habla -comentó Temari, sonriendo.

- ¡Pareces una princesa, Temari!

- Arigato, Mirai -respondió la chica-. Aunque tú estás más guapa.

La niña se sonrojó ante el halago y sonrió, moviendo el cesto con los pétalos con timidez. Shikamaru, por fin fuera de su trance, abrió la boca para decir algo, pero la señal de que la ceremonia iba a empezar le interrumpió.

- Nos veremos debajo del arco, vago.

- Mendokusai… Te espero ahí, problemática.

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Espero no haberos dejado con las ganas, en serio… xD ¡Prometo que actualizaré pronto! Pretendo acabar el fanfic antes de empezar la uni, así que os iré informando de ello uwu

Lauren ~