21. Reunión a las cuatro

Todo lo que pasó con los mortífagos y la posterior confesión de sentimientos de Ron y Hermione provocaron que los Granger y Ron llegaran a la Madriguera a la hora de la comida. Arthur llegó segundos después de ellos preocupado porque había oído en el Ministerio lo ocurrido en el callejón Diagon.

Mientras comían, Ron y Hermione decidieron contarles a los señores Weasley que estaban saliendo. Ambos estaban muy contentos y los felicitaron:

- Enhorabuena, me alegro mucho –dijo Molly –pero que sepáis que esto no nos sorprende. Sólo estábamos esperando a ver cuando os ibais a decidir.

- ¿Tanto se nos notaba mamá? – Preguntó Ron.

- Son muchos años viendo como os tratabais. Creo que tus hermanos tenían apuestas. – Respondió su madre.

- Sí, George ya me lo contó.

- Hijo, tu madre no sólo se refiere a las apuestas organizadas por los gemelos. Había una apuesta mucho más seria organizada por Bill en la que hasta yo participé.

- No me lo puedo creer papá. ¿Jugaste con mis sentimientos?

- No hijo, eso sólo lo puede hacer Hermione. Nosotros sólo le dimos más emoción a vuestra indecisión.

- ¿Y se puede saber quién ha ganado?

- Eso todavía no lo sé. ¿Desde cuando sois pareja? – Quiso saber Arthur.

- Shsss Ron, no se lo digas. Así no habrá ganador. –Intervino Hermione.

- De todas formas da igual, el único que había dicho que de este año no pasabais fue Bill. Así que el ganador es él. Extrañamente cambió su apuesta después de Navidad. ¿No le diríais algo?

- No, no llevamos desde Navidad. Fue después de la batalla.- contestó Ron extrañado. ¿Tan transparente había sido cuando se refugió en Shell Cottege tras su huida?

Harry, que estaba algo celoso por lo bien que se había tomado Arthur lo de Ron y Hermione, le dijo a Ginny al oído:

- Bueno, eso de después de la batalla habría que discutirlo, yo creo que más bien fue durante.

- De todas formas, Bill es el ganador –añadió Arthur- Se lo comunicaré en la reunión extraordinaria que tendremos después los chicos Weasley.

- ¿Vais a hacer una reunión por lo de la apuesta?- preguntó Ron.

- No es por lo de la apuesta. Es por algo que he oído, es sólo para chicos Weasley, ya sabes. Harry, tú por supuesto también puedes venir.

- ¿Y de qué se trata Arthur?

- Aclararemos eso en la reunión. Ahora cuando terminemos de comer, se lo diré por la red flú a Bill y a Charlie (que se aloja con él). Ron, tú avisarás a Percy. Y Harry, tú te puedes encargar de George. Nos vemos todos a las cuatro aquí.

Para no molestar a los chicos Weasley, Hermione y Ginny acordaron hacerle una visita a Luna mientras que los señores Granger y Molly decidieron dar un paseo por el pueblo.

Cuando Ron se apareció en la dirección que le dieron del apartamento de Percy tocó a la puerta y abrió una chica que llevaba una camisa de cuadros que le llegaba por las rodillas.

- Perdón, me he equivocado. Disculpa las molestias.

- ¿Buscas a Percy Weasley?

- Eh, sí, ¿vive aquí?

- Sí, pasa. Supongo por tu pelo que serás uno de sus hermanos.

- Sí, ¿y tú quien eres?

Desde otro cuarto se oyó preguntar a Percy:

- ¡Audrey, ¿quién era? ¿Se han equivocado, verdad?!

- ¡No se han equivocado, es tu hermano!

- ¿Mi hermano, qué hermano? – iba preguntando Percy mientras llegaba donde estaban Audrey y Ron.

- OH, hola Ron.

Ron estaba sin palabras, no se esperaba encontrar a Percy con nadie. Sabía que no había ido al ministerio, porque se lo había dicho su padre y eso ya lo había sorprendido, pero esto ya lo descolocaba totalmente.

- Hola, sólo he venido a decirte que a las cuatro tenemos reunión familiar de chicos en la Madriguera.

- ¿Qué ocurre?

- Ni idea. La organiza papá y no ha dicho el motivo. Bueno, yo ya me voy.

- ¡Eh, eh, eh, eh!, tú no te vas a ningún sitio sin una presentación formal. –Lo detuvo la chica. – Percy, haz los honores.

- Sí- dijo Percy, rojo hasta las pestañas- Ron, esta es Audrey, Audrey, él es mi hermano menor Ronald.

- Encantado – dijo Ron.

- ¿Cómo que ésta es? ¿Ésta, eso es lo que soy para ti, ésta? ¿Acaso no soy tu novia?

- Pero Audrey…- Percy se había quedado a cuadros, lo suyo, si es que se podía llamar así, había empezado el día anterior.

- Ja, ja, ja, ja. ¡Qué cara has puesto Percy! Era una broma. Dejémoslo en que soy su amiga, Ron, encantada yo también.

Ron se quedó pensando en que sus amigas no andaban por su casa con una camisa suya como la que llevaba Audrey de Percy, aunque no le importaría nada que Hermione lo hiciera.

- Nos vemos luego Percy. Adiós Audrey.

Mientras tanto, Harry se apareció en la parte trasera de "Sortilegios" para que no lo acosaran por ser "el que volvió a vivir", pero se sorprendió de ver que la tienda seguía cerrada y se apareció en el apartamento. Llamó a la puerta un rato hasta que George finalmente le abrió.

- Perdona, estaba durmiendo y no te escuché.

- Pero estás bien ¿verdad? Qué susto cuando vi la tienda todavía cerrada.

- ¿Eh?, ¿qué hora es?

- Casi las tres.

- ¡¿Qué?! Vaya, pues se nos han pegado las sábanas.

- ¿Nos?

- Sí, porque… si Angelina no ha venido, se debe haber dormido también.

- ¿La fiesta terminó tarde?

- Sí, mucho. – George pensó que era mejor no dar explicaciones. Bastante lío tenía ya en su cabeza como para tener que explicarlo.

- Yo vengo para avisarte de que tenemos reunión de chicos en la Madriguera organizada por tu padre a las cuatro. Te queda poco tiempo.

- Pues está visto que hoy no podré abrir la tienda. ¿Qué le vamos a hacer?, será un día sabático.

Cuando Harry se fue, Angelina le preguntó a George:

- ¿Quién era?

- Era Harry.

- ¿Qué ocurre?

- Nada importante creo, que hoy nos reunimos los chicos en la Madriguera. Así que hoy no trabajamos. Tienes el resto del día libre, aunque ya no queda mucho de él. ¿Has visto la hora que es?

- Bueno, eso es porque estando conmigo, estás tan bien que el tiempo pasa rapidísimo.

- O que eres tan aburrida que me das mucho sueño.

- Qué tonto eres. Pues tú también debes ser muy aburrido, porque yo me quedé dormida el mismo tiempo que tú. Ahora en serio. ¿Vas a quedarte esta noche aquí también? ¿Necesitas compañía?

- No, esta noche dormiré en la Madriguera ya que voy a estar esta tarde allí, me quedaré. Además no quiero aprovecharme de ti, de tu generosidad, quiero decir, porque de ti no me importaría aprovecharme. –añadió George poniendo su cara de ligar.

Angelina se mordió el labio y respondió:

- Pues cuando quieras, sólo tienes que pedírmelo.

- ¿Te refieres a lo de tu generosidad o a ti?

- Tendrás que averiguarlo. Hasta mañana- sonrió coqueta y se desapareció para aparecerse en su dormitorio en su casa.

No eran sanos esos juegos y esas bromas y ellos lo sabían, pero no los podían evitar.

A las cuatro de la tarde, en la Madriguera, estaban Arthur, Ron y Harry, pero pronto empezaron a llegar los demás. Primero fueron Bill y Charlie, después llegó Percy y finalmente llegó George.

- Qué raro que no hayas sido el primero Percy. Tú acostumbras a ser muy puntual.- Comentó Bill mientras Arthur iba a por algo para tomar.

- Je, je. Es que tenía compañía. – Se burló Ron.

- Así que Audrey seguía hoy contigo. La admiro. Qué paciencia. – Bromeó George.

- ¿Tú conocías a Audrey? – preguntó Ron.

- Un momento, ¿alguien nos puede poner al día para los que no nos estamos enterando de nada? – dijo Bill, refiriéndose a Harry, Charlie y a él mismo.

- Audrey es una chica muy guapa, auror en prácticas en el ministerio, con la que anoche nuestro pedante hermano ligó (no me preguntes cómo porque no lo sé), en la fiesta de Corazón de Bruja. – aclaró George.

- Y que hoy estaba en su apartamento con una de sus camisas puestas. – Continuó Ron.

- ¿Teníais que dar tantos detalles? – Se quejó Percy.

Pero sus quejas apenas se escucharon porque los chicos se pusieron a exclamar sus felicitaciones hacia Percy.

- ¿Qué ocurre? – preguntó Arthur que llegaba cargado de la cocina.

- Nada – repuso rápidamente Percy.

- Que el amor está en el aire – dijo Harry.

- Ah, ya veo que Ron os ha contado que está saliendo con Hermione. Enhorabuena Bill, has ganado la apuesta.

- Lo sabía. Sabía que no se iba a alargar mucho, te conozco más de lo que parece Ron. – Y Bill le guiñó el ojo a Ron. Ron pensó que mejor no contarle que fue Hermione la que dio el primer paso. Y quizás el segundo, y el tercero,…Charlie puso cara de sorpresa, ya que el alboroto había sido provocado por lo de Percy, y este puso cara de alivio, porque al menos a sus padres no se lo tendría que contar todavía.

- Bueno, vamos a comenzar la reunión – dijo Arthur. – El tema que nos ocupa aquí hoy es muy delicado. Veréis, esta mañana estaba en uno de los retretes del aseo del ministerio cuando…

- Papá, por favor, ahórranos los detalles de lo que haces cuando estás en el retrete.

- Muy gracioso George, pero ese no es el tema. En ese momento entraron dos magos que iban comentando algo. Os citaré palabras textuales:

"Yo he oído que está saliendo con la chica Weasley, la hija de Arthur"

Harry se atragantó con el té que estaba bebiendo, pero Arthur no le hizo caso y continuó:

- A lo que el otro mago contestó:

"Bueno, si eso es cierto nos enteraremos pronto por alguna revista o periódico. Además, tengo entendido que su décimo octavo cumpleaños es a finales de Julio, quizá lo celebre y la presente como novia formal en la celebración"

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Estamos entrando en la recta final del fic. Quedan unos cuatro o cinco capítulos nada más. Es hora de comentar si todavía no lo has hecho, y si ya lo has hecho, ¿por qué no continuar haciéndolo?