Capitulo Diecinueve: Rosa Marchita.
Catlyn POV
Mi esposo había vuelto, yo no sabía qué hacer, tenía miedo que descubriera a la niña y ahora más que había vuelto a mi vida. Todos nos encontrábamos en la entrada principal esperando a mi marido, Maximilian entraba junto con los mayordomos que normalmente suelen acompañarme. Me acerque a mi marido para abrasarlo, pero él me miro de manera algo fría evitando todo contacto físico y luego dio un paso a saludar a nuestros invitados. Danna, Michael y Joshua hicieron una reverencia hacia mi esposo y el de igual manera saludo —Es un gusto en tenerlos aquí jóvenes.
—El gusto es nuestro, Duque Maximilian— respondieron los tres al unísono.
Dio otro paso para estar frente a Jack quien cargaba a Rebeca.
—Disculpe que no pueda saludarlo de la manera que merece— se disculpaba Evans, mientras le tendía la mano.
—No hay de que muchacho, me da gusto, además leí en el periódico que venció a un grupo de dementes armados, usted es un buen combatiente y la policía necesita de buenos elementos como tú— le correspondía el saludo.
Al final mi marido abrazo a su padre quien cargaba a su nieto.
—He vuelto padre y tengo grandes noticias.
—Espero que sean grandes y buenas noticias.
—Así es, quiero compartirlas con todos.
Regresamos al salón principal, mientras nos traían la merienda, pero de alguna manera Jack junto con los jóvenes se disculparon y retiraron dejándome con mi familia, menos Rebeca quien es de Jack.
—Lamento que tengan que retirarse, déjenme los acompaño a la salida.
—Gracias, pero no queremos molestar son su reunión familiar, de seguro que querrán ponerse al corriente y nosotros solo seriamos molestia.
—Para nada, pero sino puedo hacerles cambiar de opinión, Sebastián podrías acompañarlos a la salida— le ordenaba mi marido a nuestro mayordomo.
—Sera un placer mi señor.
Se retiraron hasta los chicos dejándome a solas con Maximilian, mi suegro Homero y mi hijo Rafael.
Jack POV
Acompañado por los jóvenes hasta casa, aunque en realidad seamos vecinos, no podría imaginarme a ese hombre como el monstruo que pintan en él, se veía como un hombre amable aunque frio, Elizabeth había desaparecido cuando escuchamos la noticia de su llegada.
Debo suponer que sea por miedo que no quiso mostrarse, eso además que el mayordomo quiso advertirme también "Protege a la niña, puede que ya este sospechando" fue lo que me dijo antes de cerrar la puerta, Sherrys caminaba cerca a nuestro lado sin apartarse; mientras yo empujaba la silla de ruedas en la que estaba sentada. Los médicos dijeron que solo sería temporal, en lo que recuperaba la sensación en los nervios inferiores de su cuerpo.
Llegamos a nuestro hogar e invite a los chicos a pasar, todos amablemente aceptaron la invitación. Al entrar se encontraba Canas leyendo un libro en la sala principal, cosa que sorprendió a los jóvenes — ¿Profesor Canas?— preguntaron los tres al unísono.
—Muchachos ¿Qué están haciendo aquí en mi casa?— les pregunto también algo sorprendido.
— ¿Su casa? Pensamos que era de Jack y Elizabeth.
—No, de hecho esta residencia es de mi padre quien nos la heredo a mí y mi hermano cuando el falleció.
—Disculpe— se lamentó Joshua.
—No hace falta, eso fue hace más de tres años y bien ¿Qué los trae aquí a los tres?
—Pues, solo acompañábamos a Rebeca ah casa— le respondió Danna.
— ¿Cómo va con su trabajo?— les volvió a preguntarles.
—La verdad ya ha terminado, ha regresado él.
— ¿El Duque Maximilian? Vaya, que inesperado. Entréguenme sus cartas de trabajo, las firmare como concluida la misión y luego las enviare a la administración para las archiven— les pidió Canas a los chicos un papel de la Academia, por mi parte levante a Rebeca de la silla de ruedas y me la lleve al piso superior para llevarla a su cuarto para que descansara mejor. La deposite en su cama y la arrope, Sherrys subió para estar con ella.
—Descansa princesa— le dio un beso en la frente y se retiró.
Gifka POV
Después de haber salvado a esa niña, estaba siendo regañada por Samanta, haber revelado mi posición como líder de un escuadrón elite y además también haber revelar otras cosas que no debía.
—Aja.
Le decía sin importarme sus palabras.
—Gifka, no me estés ignorando— continuaba enojada Sam.
—Tranquilízate, no es para tanto. Además que la niña no tenía que encontrarse en ese limbo, no era su hora.
Samanta llevo su mano a su rostro y expreso con desgana —Yo sé, yo lo sé. Gifka no debes de ser tan descuidada, aun si es un civil o la hermanastra de tu ex, ¡NO PUEDES REVELAR QUE ERES LA MUERTE!
—Ni tanto, es solo un estatus temporal, dentro de treinta años alguien me sucederá el puesto y yo seré un registro más.
Mis palabras eran mezquinas y vacías, no me importaba el regaño de mi amiga, solo quería estar sola, así que me marche de la habitación.
—OYE, NO ME DEJES HABLANDO SOLA, GIFKA.
—Sam, no me siento con ánimo de revivir regaños tuyos, tengo suficiente con los del Caballero de la rectitud.
Me marche de la catedral, para pasear un momento, el sol caía al ocaso, lo único que no me dejaba en paz era aquella lapida con el nombre incorrecto y ahora que había encontrado a la niña no me dejaba de preguntar ¿En verdad alguien sería tan desgraciado como para hacer pasar a un recién nacido como muerto? Sin saber cómo llegue a los barrios bajos de la capital y estos son un contraste a como se muestra su estatus con las clases socio-económicas media, alta y la nobleza. Un hombre de cabellos platinados mendigaba unas monedas, lo observe y sus ojos me mostraron que era su hora "La vida sigue y necesitamos que continúe el flujo corriendo" invoque mi arma "Ira ciega"
—Perdóneme pero su hora ha llegado.
Levante mi guadaña y de un tajo arranque su alma —Ahora procederemos con su juicio.
Examinando su vida, el hombre de nombre Augusto nació en el seno de una familia acomodada, su padre fue un burgués de buen prestigio, teniendo varias tierras a su nombre. Cuando el padre murió Augusto heredo todo al ser el primogénito de dicha familia, con una esposa y dos hijos. Este hombre lo tenía todo para ser feliz, dinero, amor y descendencia; hasta que un vicio lo arrastro a su perdición, con unos amigos comenzó a jugar con apuestas y tomar bebidas alcohólicas estas eran su diversión de los fines de semana, con regularidad lo hacía con moderación; hasta que uno lo llevo a un centro de apuestas clandestino, manejado por una familia mafiosa; dejándose llevar entre las mujeres, el buen trato de los trabajadores y sobre todo las constantes rachas de ganancia que solía tener los primeros días lo comenzaron a corromper. Después de varios meses al llegar a su hogar ebrio solía tener constantes disputas con su mujer y esta al estar cansada de la actitud de su marido lo abandono llevándose a los niños con ella, luego en un juego de póker en el casino aposto una tierra que le había heredado su padre y dos horas después estaba en la quiebra.
—El vicio de la ludopatía es tan fácil de adquirir, pero tan mortal de extirpar. Banshee arrástrenlo al Purgatorio, no es más que un simple ciego que necesita limpiarse.
Mis sirvientes fantasmales arrastraron el espíritu hacia un portal negro con la orilla dorada, ese era montaña del Purgatorio donde habita el plano astral.
Regresando a mi caminata acababa de salir de los barrios bajos devolviéndose por los mismos caminos que había tomado antes para llegar, entrando por una callejuela, me tope un dragón espectral que devoraba el cuerpo de un animal; este volteo a verme y mostrando su dentadura que se encontraba cubierta de sangre del animal que devoraba. Este se acercaba con precaución, yo simplemente caminaba sin importarme el animal; este salto para morderme, pero con un movimiento de mi arma, lo golpee con el bastón mandándolo contra la pared. Me acerque al dragón espectral que se estaba recuperando, con mi guardia baja comencé acariciar al animalejo, este se encontraba sereno debido a la energía calmada que proyectaba. Ahora tenía un pequeño amigo que me acompañaría por el resto de la noche antes que se evaporase por la luz del sol.
Rebeca POV
En mi cama me encontraba cómoda, pero no podía sentir mis piernas parecía que no las tuviese aunque las miraba pegadas a mi cuerpo. —Sherrys necesitó ir al baño ayúdame a levantarme— le pedía ayuda a mi gato, pero este solo me miraba.
— ¿Segura señorita? Porque bien puede hacer en el pañal que aún tiene colocado.
P… Pañal, ¿Tengo puesto un pañal? O por Mariel que vergüenza, con siete años y tengo que usar esto de bebes, no, no, no, no… Esto no puede estar pasándome.
—Señorita, tiene que calmarse, es algo normal en pacientes con su condición física, ya que en el estado que se encontraba no tenía control de su cuerpo y era lo mejor para sus cuidados higiénicos, durante el mes y medio en el que estuvo en coma.
— ¿Mes y medio? Pero solo estuve un par de horas en el limbo con la exnovia de mi hermano.
—El mundo astral y el mundo terrenal tienen un manejo diferente del tiempo, el concepto de tiempo en ambos mundos fluye de manera diferente.
—Tantas cosas que debo…— comencé a sentir algo caliente y húmedo en mi entrepierna, totalmente sonrojada le dije a Sherrys —Podrías llamar a Elizabeth, creo que me acabo de hacer encima.
—Por supuesto señorita.
Salió mi gato de la habitación para llamar a Elizabeth para que me cambiara. Al volver Sherrys con Elizabeth este salió para dejarnos a solas.
—Sherrys me contó del accidente, parece que aún no controlas tu parte baja del cuerpo— comentaba Elizabeth.
—Esto es tan vergonzoso— exclame mientras me tapaba el rostro y Eliza comenzaba a quitarme el pañal sucio que tenía puesto.
—Es como cuando eras una bebe en el orfanato, yo también te cambiaba los pañales.
—Sí, pero en ese entonces yo si era una bebe.
—Aun sigues siendo mi pequeña bebe que solía llorar por cualquier cosa. Listo ahora estas limpia de nuevo— me informaba de lo obvio, aun así me arropo de nuevo con las cobijas de mi cama, se sentó en el filo de esta y me contó.
—Lamento que no puedas caminar y tengas que usar eso, pero por el momento será necesario, ya luego comenzaremos con tu tratamientos lo más pronto posible.
—Pero es vergonzoso tener que usar esto.
—Oye, sabias que la mayoría de la gente que se encuentra en estado vegetativo puede tardar hasta veinte años o incluso no volver a despertar.
—No sabía eso, pero el hecho que me haya salvado es porque Gifka me había devuelto a mi cuerpo me ayudo a recuperarme de ese estado antes— comente.
— ¿Quién es Gifka?— pregunto ladeando la cabeza Elizabeth.
—La ex novia de mi hermano, ella me dijo que era la muerte.
En ese momento Elizabeth me dio un beso en la frente y se retiró dejando la puerta entre abierta dejando entrar la luz del pasillo exterior.
Elizabeth POV
Cada vez estoy más consternada sobre las ideas de esta niña, ¿La ex novia de Jack es la muerte? Pero que ridiculez…
— ¿Cómo que es cierto Evans?— le pregunte a Jack incrédula de su respuesta.
—Así como lo oyes, mi ex novia es la muerte.
—A duras penas me estoy creyendo todo eso que eres una especie de híbrido ángel/demonio…
—Herón y Oscuros, son las razas de mis padres— me interrumpió para aclarar.
—Lo que sean, para mí solamente existían los humanos y los arcanos y nada más, ahora me vienen diciendo que existen tres razas…
—Cuatro, pero los Oscuros viven en el submundo— volvió a interrumpirme.
—LO QUE SEA. Mira dejo por alto eso que seas un hombre alado con trastorno de personalidad, pero el decir que tu ex es la muerte es una verdadera ridiculez.
—Bueno, si no me crees, no me creas no necesito comprobarte nada— me contesto tan altanero, que le respondí.
—Bien, pues dormirás en la sala— de manera tajante le calle el hocico al carbón y solo se escuchó una burla de parte de Isaac que se encontraba en la otra habitación. — ¡CASTIGADO!
Sherrys POV
Me encontraba fuera del hogar de la señorita Rebeca, vagando para reencontrarme con Sapphire quien ya había desalojado su nuevo hogar de los cachorros que habían madurado lo suficiente para independizarse, dejándola solamente con tres mininos de apenas un año.
—Sapphire, buenas noches.
—Buenas noches Sherrys.
—Papi, papi, papi— me saludaban los gatitos.
Ambos adultos nos reímos del saludo, y yo sonriente les conteste.
—Que grandes están estos gatitos, parecen leones.
Los mininos rieron por el comentario y antes que pudiera jugar con los gatitos Sapphire los envió a dormir pues ya eran las ocho de la noche. Sapphire y yo subimos la torre abandonada, saltando por algunos huecos y la ventana como el tejado donde pele contra Cristopher; llegamos al punto más alto para ver la luna llena, mirando las estrellas con nuestras cabezas apoyándose una a la otra. —Sherrys, he pensado sobre tu propuesta… Acepto.
—Me alegra que hayas aceptado ser mi pareja Sapphire, me haces tan feliz.
—Y tú a mi fuerte tigre.
Sapphire se apartó de mi lado poniéndome su cola en mi nariz, la cual tenía un olor tan particular, ella caminaba seductoramente y mirando hacia la luna ella se acostó boca arriba mientras escondía su tesoro con su cola. Yo me reí por su propuesta indecorosa, lentamente me acerque lentamente y me acosté sobre ella, comencé a lamer su cuello y ella ronroneaba levemente, después eso ustedes saben lo que paso.
Michael POV
Después de pasar algo de tiempo con el Maestro Canas, Danna se separó de nosotros para tomar camino a su casa, Joshua y yo solo cruzamos la calle para entrar a nuestro hogar. Mi padre Arthur nos recibió con su respectivo humor severo pero calmado, después de haberle robado el automóvil que usa para el trabajo, pensamos que nos asesinaría, pero al explicarle lo que ocurrió hace un mes y medio este se calmó y nos felicitó por el buen merito que hicimos, ya que él siempre fue alguien que nos inculco el uso y seguimiento de las reglas y leyes, pero estas se pueden romper si se da la excepción como ocurrió con Rebeca y como ella despertó. Mis padres se alegraron, pero ahora ello había mandado a Joshua a nuestra habitación para que mis padres hablasen conmigo de manera seria.
—Hijo, sabemos lo que está ocurriendo y sabemos sobre tu preocupación sobre el motín en las Islas— comenzó mi madre hablándome despacio.
—Sí, se acerca de todo eso, mi abuelo está en peligro— comente rápidamente.
—Lo entendemos hijo, pero hoy tuve dos personas en mi trabajo— trato de calmarme mi padre.
— ¿Dos personas?
—Sí, dos personas de alto rango, sus nombres son Samanta Florett y Gifka Shnneyder.
Mi cuerpo se helo al escuchar ambos nombres de aquellas dos femmes fatales, ellas tenían la habilidad de destruir por completo a toda una compañía de más de diez mil unidades, pero el tercer que las acompañaba el denominado nephlim, aquel que extermino a más de cien mil unidades, entre ellas elites e incluso Arcontes, estos son nuestra última línea de apoyo si todo fallaba, todo gracias a la espada Okami. La primera vez que me topé con el nephlim no lo creí tan fuerte, e incluso pensé que solo eran puras tonterías las que contaban pero me equivoque cuando lo mire a los ojos, su apariencia desalineada y sin cuidado lo hacían alguien de temer.
—La Comandante y la Muerte aquí, si, ya las había visto de reojo en la Catedral, conversando con los Capitanes Marcus y Luna— le respondí con los ojos mirando hacia la mesa del comedor
—Sé que no lo sabes hijo, pero yo antes de ser un policía era el teniente de la guardia élite "Espadas Blancas" y mi superior era Marcus quien renuncio para ser Capitán de la Quinta División. Yo por mi parte no me sentí lo suficiente fuerte para tomar su lugar y una semana después presente mi renuncia, el padre de Samanta no le gusto, pero acepto amargamente y ahora con esto su hija me busca para pedir mi ayuda— contó mi padre sobre su vida antes de ser policía en la capital del reino.
—Por esta misma razón, quisimos decirte hijo— agrego mi madre.
— ¿Y me están contando todo esto por qué?— pregunte algo desconfiado.
—Queremos que te nos unas en la campaña— finalizo mi padre seriamente.
Eso ultimo no me lo espere, Pensé que querían que me quedara aquí en la ciudad para que no se preocuparan. Pero no, quieren que los acompañe. Esto es algo tan genial, poder combatir a lado de los míos para recuperar lo nuestro.
— ¿Cuándo partimos?— pregunte decidido.
—Aún no hay fecha, habrá que estar al tanto— contesto mi padre.
Yo asentí y me retire a mi habitación, subiendo las escaleras Joshua me esperaba sentado en mi silla, se miraba serio — ¿Algún problema Heron?— me pregunto usando mi raza como sobrenombre.
— ¿Cómo sabes?...
—Lo sé, desde hace más de dos años, hermano.
— ¿Por qué nunca dijiste nada?
—Nunca hablaron de ello, pensé que no era importante así que no le tome mucha importancia que fueran de una especie aparentemente extinta.
—Pues sí, soy un heron y no me importa.
— ¿Por qué ocultar algo como eso?
—Nuestra raza no debe mezclarse con las terrenales.
—Mira que mamones me salieron.
—Es un castigo de las bestias.
— ¿Las Bestias Guardianas?
—Sí, después de la guerra, fuimos exiliados hacia los cielos.
—De acuerdo hay mucha historia detrás de todo, pero solo quiero pedirte algo.
—De que trata hermano.
—Muéstrame tus alas.
Sonreí y las extendí mis alas, estas eran algo pequeñas a comparación con las de Heather o cualquier adulto; pues yo aún no tengo los dieciséis. Edad para ingresar a la academia militar.
Mi hermano sonrió y dijo —Mira hacia la cámara que Danna te está mirando también— decía mientras sonreía y apuntaba a uno de las aves mensajeras que había diseñado, habiendo sido engañado por mi hermano, salte hacia el para comenzar a pelear. Ambos pelábamos y jugábamos al mismo tiempo, siendo felices con nuestras vidas, actuando como niños.
Catlyn POV
Media noche, me encontraba en la habitación de mi hijo mirando como dormía tiernamente a comparación con el ogro de mi esposo. Temo por la vida de mi niña, pero sé que está segura con ellos, yo sé que lo está. Así podía dormir tranquilamente.
A la mañana siguiente habíamos vuelto a la rutina, Maximilian trabajaba en el consulado del Rey, mientras yo era ignorada. ¿Abre hecho lo correcto? Dejar mi antigua vida de bailes y cabarets, para tener una "vida de lujos y placeres" como me había dicho en nuestros votos nupciales.
Cosas como esas son las que me hacen plantear mis motivos, no fue amor, nunca lo fue, solo fui una noche fugaz, que se volvió larga. Descubriendo infidelidades y demás engaños. De mi parte solo me limite a cuidar y educar a mi hijo Rafael, no le debía nada a ese hombre y aunque a veces pensé en el divorció, nunca me atreví a pedírselo, su temperamento lo hacían alguien muy peligroso.
El alba se mostraba, un nuevo día comenzaba y por el reflejo de la ventana de nuestra habitación, miraba como mi esposo despertaba. Este se levantó no se muto por saludarme, solo me ignoro al igual que yo. Durante el desayuno fue silencioso y mi marido salió sin siquiera despedirse de mi o su hijo. Por la tarde junto con Rafael y mis mayordomos paseábamos por la ciudad y había decidido hacer una visita especial. Mi mayordomo estaciono el coche frente a una casa amplia, mi otro mayordomo abrió la puerta para que saliera. Hay la podía ver a mi niña quien aún vestía su pijama de dos piezas de color rosa con flores amarillas. En el jardín estaba siendo sostenida por dos gatos más grandes que ella, para que pudiera caminar, la miraba esforzarse, Elizabeth se encontraba sentada con mirada preocupada. Cuando mi niña cayó al suelo abruptamente Elizabeth se levantó para ayudarle. —Buenas tardes— les salude, todos voltearon a vernos.
—Señora Catlyn, gusto por volverla a ver— saludo el gato macho.
—Un gusto conocerla también— comento la gata idéntica al macho.
—Señora Catlyn, que inesperada visita, veo que trajo a su hijo— comento Elizabeth quien parecía angustiada.
— ¿Puedo pasar?— pregunte.
—Está en su casa Duquesa Catlyn— respondió y el gato macho se acercó para abrir la puerta del jardín. Elizabeth levantaba a Rebeca para llevarla adentro.
Cuando entramos notamos la decoración sofisticada pero sencilla, el salón principal tenía varios juguetes en suelo desperdigados, mientras que el señor Evans leía el periódico, volteo a verme y se levantó para saludar. —Buenas tardes Duquesa Catlyn, joven señorito Rafael.
—Igualmente Señor Evans.
— ¿Qué la trae aquí?— pregunto.
—Solo quise hacer una visita a mi niña.
Jack ofreció el sofá que estaba frente a él para poderme sentar. Rafael se encontraba dibujando en el suelo de la sala mientras que Rebeca sentada a lado de su hermano y su gato acostado en el suelo y sobre este la gata lo usaba de almohada ambos dormidos. Platicábamos tranquilamente mientras tomábamos té de jazmín junto con la merienda. Los temas que recorríamos eran banales y mundanos, y aunque por insistencia de Rebeca quiso comenzar su tratamiento para volver a caminar, ya que el estado vegetal le había atrofiado parcialmente su cintura y piernas, casi no las movía y tenía incontinencia urinaria, la cual la obligaba a usar pañales, cosa que la avergonzó ocultándose con una de los cojines del sofá, su hermano solo le acaricio el cabello para tranquilizarla. Además que solía rellenarle la taza o limpiarle la carita cuando se ensuciaba. Rafael se había aburrido y comenzó a molestar a Rebeca para que jugase son ella, cosa que la molesto un poco.
—Vamo, quiero juga con tico— insistía mi hijo.
—Rafael quisiera jugar pero no puedo, no ahora— le contesto algo triste.
Mi niño seguía molestando con querer jugar con Rebeca, hasta que en un momento la toma de las manos y la estira al suelo, donde ella al no tener fuerzas para apoyarse cae como costal sobre mi niño. Rebeca se voltea y Rafael comienza a llorar. Me acerque para calmar a mi niño y Evans quiso levantar a Rebeca pero ella se negó e intento levantarse por su cuenta para volverse a sentar en el sillón, cosa que logro sola, Jack solo le sonrió, le volvió a revolver su cabello y le felicito. Este la acostó sobre sus rodillas mientras acariciaba su cabello, haciendo que ella se llegase a dormir. No sé cuánto había pasado, así que me despedí de ellos.
Regrese a la mansión con mi niño y mis mayordomos, deje a Rafael con una de las criadas y pase a mi habitación, me senté en el banquito del tocador para hacer un repase de mis sombras y lápiz labial cuando veo entrar a mi marido más serio de lo normal — ¿Por qué estabas en casa de ese imbécil?— me pregunto. Yo me quede paralizada ante tal pregunta.
— ¿Cómo dices?
—No te hagas la inocente, te vi entrar en aquella casa.
—Solo son conocidos y me preocupa su niña.
— ¿La niña? Esa niña de cabello dorado y ojos ámbar con la que te gusta alucinar que es tu hija muerta— me reprocho, casi a modo de insulto.
—No, esa niña, no es mi niña, pero aun así me preocupa un poco, además que es una buena amiga de nuestro niño.
—Aja. Te daré el beneficio de la duda, pero no creo que ninguna de tus palabras, además si descubro alguna infidelidad volverás a esos centros nocturnos de donde te saque perra— amenazándome para luego salir de la habitación, en cuanto a mí su simple presencia me hacía sentir indefensa, débil, sin valor alguno. Voltee a ver el espejo y baje la mirada, ahí se encontraba la cajita de música que suelo poner me siento triste o cuando Rafael lloraba cuando era un bebe; abrí la tapa y de esta comenzó a salir la melodía lenta y triste esta música me ayudaba a calmar mis miedos. Ahora solo podía esperar lo que Mariel quisiera.
Jack POV
Habíamos tenido una visita inesperada de Catlyn y nos pasamos la mayor parte de la tarde charlando sobre cualquier tema, también la miraba muy atenta como cuidaba a Rebeca ahora que se encontraba parcialmente invalida. Nuestro día comenzó con una rutina que había propuesto el terapeuta, comenzábamos con unos ejercicios de calentamiento para que sus piernas pudieran responder, después la llevaba hasta la cocina para que desayunara, luego le daba su medicamento y esta vez no podía quejarse para nada. Durante la tarde comenzábamos con lo complicado, su tratamiento para que volviera a caminar, ya que este consistía que caminase al menos un metro y para eso teníamos que ir al hospital para que pudiera hacer su tratamiento, pero Elizabeth dijo que no sería necesario, ya que con su estudio de enfermería se encargaría de seguir las indicaciones sin tener que salir de casa. Y fue en ese momento donde Rebeca con ayuda de Sherrys y Sapphire hacia su lucha por recuperar llego Catlyn.
Ahora que se había despedido lleve a Rebeca hasta el baño para bañarla y aunque renegando que no lo hiciera quise solamente ayudarla, pero en su terquedad me mando al gato atacarme, así que mejor llame a Elizabeth para que le ayudara. Ya en su habitación me encontraba con ella cepillando su cabello el cual ya tenía una longitud decente para que no pareciera un niño —Princesa— le llame.
—Sí hermano— me contesto.
—Solo quiero preguntarte ¿Que si no estás molesta por todo esto que te está ocurriendo?
—Pues, no, no estoy molesta más bien triste pero como siempre dice Isaac "Siempre tienes que ver la vida con una sonrisa aunque esta te esté partiendo la madre"— cito mi niña, cosa que no me gusto aquella última frase.
—Esa boquita— le regañe levemente.
—Perdón, pero no sé qué significa eso último.
—Ya lo sabrás cuando tengas la edad de poder decir tales cosas.
— ¿Y cuándo tendré edad para decir tales cosas?— me pregunto con inocencia.
—Cuando cumplas la edad de afrontar las consecuencias.
— ¿Y qué edad es esa?
— El día en que madures.
— ¿Y cuándo será eso?— seguía preguntando más curiosa.
—No puedo responderte a todo eso, mejor ya duérmete— le dije y me la lleve a su cama, donde me recosté a su lado, me había percatado que sus orejas estaban sucias. — ¿Nunca te limpias los oídos Reb?
—Siempre se me olvida hacer eso.
—Eso explica porque nunca escuchas lo que te decimos— me burle de ella un poco cosa que no le gusto porque inflo sus mejillas. Me levante nuevamente trayendo algunas cosas para limpiar sus oídos, me senté en la cama y coloque la cabeza de mi niña en mi regazo para trabajar, con movimientos suaves limpiaba el interior de sus orejitas, al parecer le había gustado tanto que se había quedado dormida. La volví a colocar sobre su almohada y la arrope con las frazadas de la cama. El mirarla dormí me hacía feliz y de algún modo me paso factura el sueño, ya que había dormido hay mismo con ella.
Rebeca POV
Desperté y tenía a mi hermano encima de mí y roncando como oso. Al ser más pesado que yo forceje bastante hasta caerme de mi cama. En ese momento mi gato llego, me ayudo a sobre ponerme y me llevo hasta el baño para poder orinar en paz. Usándolo como transporte para recorrer todo el hogar, fue como baje las escaleras donde se encontraba Elizabeth haciendo el desayuno.
—Buenos días Elizabeth— le salude mientras intentaba subir a la silla para desayunar.
—Buenos días amor, veo que estas usando a Sherrys como transporte.
—Es un gusto ayudar en lo que sea a la señorita— respondió el gato.
Eliza nos sirvió ambos el desayuno el cual aceptamos gustosos. Al terminar Eliza me llevo en brazos hasta la sala, donde Sapphire había hecho un espacio para que pudiera hacer mis ejercicios, me recostó en el suelo y comenzó a calentar los músculos de mis piernas, esto no me incomodaba pero sí que gustaba tener que hacerlo, ya que también me daban un masaje muscular para relajarme aún más. Cuando bajo mi hermano, parecía estar malherido —No vuelvo a dormir en una cama infantil.
—Gracias, porque roncas como oso en invierno además nunca pude dormir por tus ronquidos— le respondí molesta.
—Perdón princesa, pero solo me ocurre eso cuando duermo en una mala posición.
—Entonces siempre duermes en una mala posición Jack— le respondió Elizabeth de manera sarcástica.
—No ocupo de tu sarcasmo Eliza, tomare una taza de café y me iré a correr— sentencio algo frustrado. Eliza continúo con mis ejercicios y luego con ayuda de ambos felinos los usaba para poderme sostener y poder caminar, como ayer intente caminar un metro, pero cada paso que daba me era un dolor insoportable. Gracias a que tenía la ayuda de mi familia; ya que estuve a punto de caer, pero soy levantada por mi hermano quien me da un beso en la frente y me deja colocada en la espalda de Sherrys —Bueno mis damas, me voy a correr y también pasare a la Academia Rebeca a recoger los deberes que te hacen falta para que no te quedes atrasada— dijo para luego salir por la puerta principal. Yo algo deprimida, porque tal vez descubriría algunas cosas que nunca le conté y espero por la gracia de Mariel no le digan de ninguna de mis travesuras.
—Qué tal si damos un paseo los cuatro juntos— sugirió Elizabeth, cosa que agradecí por el momento.
Samanta POV
Sé que es tonto enojarse con cosas que no puedo controlar, pero Gifka se pasó de la raya al contarle su identidad a una niña… Aunque si puede que sean exageraciones mías, digo quien le creería a una simple niña que conoció a la muerte es simplemente ridículo. Trazaba el plan a seguir para la invasión a las islas y según algunos infiltrados estos contaban con más seguridad y mis capitanes se encontraban en la Prisión del Abismo — Y bien Samanta ¿Cómo entraremos a la isla principal?— me pregunto Marcus quien se encontraba a mi lado.
—No será sencillo, pero podemos acceder desde la sexta isla, en su base de energía se encuentra un tele trasportador viejo y abandonado que podemos usar para ingresar a la isla madre, desde ese punto intentaríamos una misión de infiltración para rescatar al resto de los Sages of The Whithe Feather y también derrocar a los impostores— le respondí.
—Y para finalizar tus hermanos.
—Ellos pagaran con sangre— taje seriamente.
Ahora era yo quien buscaba la venganza y no Gifka. El medio día se observaba por la ventana de la sala de juntas del convento; mi cuerpo cansado se encontraba, necesitaba dormir un poco después de haber trasnochado.
Caminaba por los pasillos directamente a mi habitación que me cedió Heather, pero algo me distrajo. Eran los monjes del convento quienes practicaban su combate y artes mágicas, era algo raro que lo hiciera la segunda división pero el practicar el combate era obligatorio para el resto de las divisiones. Todos practicaban incluso Heather con sus shakrams que usaba para la pelea y quien se enfrentaba a ella era la Capitana Luna, ella usaba esferas de energía que lanzaba para atacar o defenderse. Tal vez no debo preocuparme por esto de la invasión, en lo que distraemos a las masas, un pequeño grupo puede rescatar a mis capitanes, por lo pronto será mejor que me relaje en mi habitación.
Sherrys POV
Caminaba por la ciudad llevando a Rebeca sobre mi espalda y a mi lado se encontraba Sapphire, esto de tener una relación amorosa era algo nuevo para mí. Pero era algo grata, podíamos amarnos y apoyarnos, de mi otro lado se encontraba Elizabeth quien hablaba con la señorita. Aún estoy deprimido porque la señorita no pueda caminar como se deba, pero me consuela que se esté recuperando con su esfuerzo y con mi ayuda será mucho más rápido.
Al parecer muchas personas nos evitan a Sapphire y a mí al mostrarnos tal y como somos, pero que importa somos dos gatos elementales de los más poderosos y tendremos la mejor descendencia. Nos encontrábamos en un pequeño local para amantes de los animales, ósea que podía comer en la mesa, cerca del lugar había cosas interesantes como…
—Sherrys, puede llevarme ahí— me pidió la señorita que la llevara al lugar que estaba señalando el cual era el cementerio de la ciudad.
— ¿Está segura de ello señorita Rebeca?— le pregunte confundido.
—Sí, vamos quiero ver si es cierta esa visión que tuve cuando estuve en eso que decía coma— parecía insistente. Desperté a Sapphire quien dormía debajo de la mesa y le pedí que nos acompañara.
Usando nuestras habilidades oscuras nos sumergimos en las sombras para llegar a ese lugar sin ser descubiertos por Elizabeth. Al llegar la señorita comenzó a señalar la dirección a seguir.
—Querido ¿Está bien que entremos a esta clase de lugares?— me pregunto en susurro Sapphire.
—Eso no lo sé, pero debe ser algo importante para la señorita— le respondí también en susurro.
—Si tú lo dices— finalizo.
Rebeca me estiro la piel de mi cuello para que me detuviera, cosa que dolió un poco, nos habíamos detenido frente a una lápida con donde ponía Irina Rouser y el epitafio que decía "Amada hija, nunca te olvidaremos"
—De acuerdo ¿Qué hacemos frente a esta lapida señorita Rebeca?— pregunto Sapphire a mi niña.
—Según Gifka, la exnovia de mi hermano esta es mi lapida— le respondió tranquilamente.
—Pero, esta lapida tiene el nombre de Irina y usted se llama Rebeca.
—Al parecer Irina es mi verdadero nombre y Rouser el apellido que debí llevar desde un inicio— seguía hablando tranquilamente, pero pude notar que su voz comenzaba a romperse.
—Esta es mi tumba, es mi vieja vida, una vida que se me negó. Junto a un padre y una madre, la señora Catlyn es mi verdadera madre ¿Por qué me lo oculto?— Parecía que lloraría la señorita.
—Debe tener una buena excusa para haberle hecho esto— le respondí con una media sonrisa.
—Oh mejor aún, ¿Por qué me abandonaron en ese orfanato de mierda? ¿Por qué lo hicieron? ¿Por qué? ¿Por qué?— se preguntaba y de manera inesperada se bajó de mi lomo para caminar con todas sus fueras hasta esa lapida la cual al estar frente a esta callo de rodillas y la comenzó a golpear con su puño mientras lloraba a todo pulmón. La escena era extraña, pero triste, Rebeca había descubierto a su verdadera familia por un tercero, nadie le dijo nada al respecto, puse mi pata sobre su hombro, pero ella lo rechazo y continúo llorando simplemente.
—Por favor señorita, deje de llorar, solo hará que se deshidrate— le pidió Sapphire que parara de llorar.
—Señorita, por favor, volvamos con Elizabeth, debe estar preocupada por nuestras ausencias— le dije mientras la intentaba levantar para que volviera a mi lomo, hasta que alguien hablo.
—Eso no será necesario— volteamos los dos, ya que Rebeca seguía llorando. Aquella voz era la de Catlyn, la madre de Rebeca. Ella se acercó lentamente y levanto el rostro de la señorita, al verla se calmó por completo. Catlyn la abrazo y Rebeca volvió a comenzar a llorar de igual manera, ahora la escena había cambiado de un momento triste a un tierno reencuentro de madre e hija.
—Perdóname por no haberte dicho antes mi niña, pero tenía miedo de tu padre, ese hombre te quiere ver muerta, porque no cree que seas digna de ser su sucesora— Catlyn le explicaba la razón a Rebeca, pero ella parecía no escuchar por el lloriqueo.
—Palabras al viento señora Catlyn, una madre no debe excusarse con sus hijos, una madre debe pelear por y para sus hijos— le sermoneaba Sapphire.
—Olvídese de todo y vuelva comenzar una nueva vida junto con sus dos hijos— agregué.
—Eso me encantaría, pero mi marido me encontraría— negaba Catlyn, tal vez aquel hombre debiera ser erradicado, que no volviera a respirar.
Fue entre mis pensamientos cuando algo sentí, uno de mis tantos maestros, aquel que me enseñó a usar la oscuridad como una forma de vida, como un refugio y como un arma. Aquella sombra con forma de dragón se miraba ligada a mi cuerpo bajo el sol del mediodía, una ráfaga de aire nos azoto rápidamente "Se aproxima" fue lo que el susurro de esta me conto.
—Querido ¿Qué tienes? Te ves muy serio— me pregunto Sapphire sacándome de mis pensamientos. Yo le sonrió y le doy un pequeño beso en su mejilla.
—No te preocupes, pero será mejor pedir refuerzos— al voltearme mire a Elizabeth quien se miraba triste ante la escena, después de eso se volteó para marcharse del lugar sin decir nada.
—Creo que es hora de hacer eso mi señora Catlyn— le dijo serenamente uno de los mayordomos que se encontraban detrás de la señora Catlyn.
En aquel momento se escuchó un disparo que rozo la mejilla de Catlyn. Quien había sido era Maximilian quien tenía un revolver en su mano derecha.
—Entonces si es la niña que deseche hace siete años, esta basura volvió.
— ¡NO LE HABLES ASÍ A TU HIJA, DESGRACIADO!— le reclamo Catlyn a su esposo.
—Esa basura no es nada mía— sentencio y volvió a disparar, esta vez a Rebeca, pero mi instinto para proteger me hace reaccionar y me lanzo para recibir el impacto el cual me da en mi pata trasera — ¡Corran!— les grite, la mujer se levantó y se volteó para correré junto con Sapphire, los mayordomos quisieron ganar tiempo, pero estos cayeron al suelo muertos. Intentando levantarme para huir del lugar, Maximilian pisa mi cola para no escapar y con su otra pierna me patea el estómago.
—Buenas noches gatito— se burló para luego dispararme nuevamente.
Catlyn POV
Estaba huyendo de mi marido con Rebeca en mis brazos y con Sapphire a mi lado, no podía hacer más que escapar de aquel horrible hombre. Si por alguna razón me le enfrentaba en un conflicto con magia, me ganaría sin duda, tenía que evitar a los sabuesos que invoca con su magia de plantas y escapara a la jefatura de policía o a la catedral para obtener ayuda. Los perros de madera me encontraron y me atajaron en una cripta, sola y con una niña inválida no podía hacer gran cosa.
Podía escuchar cómo se acercaba a cada paso mi marido, así que escondí a mi niña y a la gata detrás de una estatua de la muerte, le susurre que se marchase del lugar en lo que yo hacía tiempo.
—Aquí estoy desgraciado, deja a la niña en paz.
—Sabes Catlyn, para ser mi tercera esposa, fuiste la peor, lo único bueno que siempre fuiste buena era en la cama.
—No, me importas ahora, Pentagrama, Sello Incandescente, Arte de Fuego: Pilar Ígneo.
Le lance un hechizo de fuego avanzado, pero él se protegió con una armadura de color azul que género en un instante. Negó rotundamente la cabeza y comento.
—Catlyn, Catlyn, Catlyn, ¿Qué voy hacer contigo? En verdad no quisiera que nuestro niño se quedara sin madre, pero no me estas dejando opciones.
No me importaron sus amenazas, me abalancé hacia el para quitarle el arma, en un forcejeo por querer arrebatarle celo, Sapphire quien tenía a mi niña en su espalda a provecho para huir del mausoleo.
—Maldita perra, aun tenías a ese animalejo de apoyo.
—Sí y ahora escapara con mi hija y pedirá ayuda a quienes puedan hacernos justicia.
—Yo creo que no— en ese momento de la fuerza que aplicábamos ambos se disparó el arma hacia mi pecho, haciendo que retrocediera. Lleve mis manos a mi pecho para cubrir la herida, pero mi visión se nublaba, tambaleaba para caminar y me desplome en brazos de una estatua.
Sapphire POV
La Señora Catlyn me ordeno proteger a toda costa a la señorita Rebeca, cosa que haría sin chistar, pero era difícil el cargar con un peso como la niña y poderme defender de los perros de madera, era una lástima que no tuviera el control del fuego, así que me las arreglaba usando el viento en mi favor para poder correr más rápido, pero caigo junto con Rebeca quien rueda lejos de mí, al fijarme lo que paso, tenía una enredadera en mi pata que me hiso caer, con mis garras la destruí y volví con Rebeca quien se levantaba con dolor, se trepo a mi lomo y volví a tomar carrera para escapar, pero ya era tarde, estaba rodeada de esas cosas de madera y frente a mi aquel hombre, el cual paso largo de mí, le apunto a la cabeza a Rebeca y le dijo —Adiós innecesaria— a punto de dispararle le salto al brazo para mordérselo y que soltara el arma el cual callo lejos de aquel hombre. Este me golpeo y azoto contra una lápida dejándome fuera de combate pero aun consiente de lo que ocurría; el sujete busco el arma y la encontró, al acercarse a Rebeca salió la señora Elizabeth de la nada atacando al padre de Rebeca, ambos tuvieron un fuerte combate, mi visión se deterioraba parecía que caería inconsciente. De un movimiento Elizabeth le quita el arma, pero el hombre forma una nueva, esta vez un hacha de doble filo el cual usa para rebanar a Elizabeth…
Rebeca POV
Como un simple paseo termino en una persecución de vida y muerte, mi padre me buscaba para asesinarme, todos los que conocía o simpatizaban conmigo cayeron muertos por la necesidad de mi padre de yo morir, Sherrys fue el primero, luego mi madre quien se sacrificó para que Sapphire y yo pudiéramos vivir. Luego apareció Elizabeth a protegerme, pero mi padre uso un arma que salió de la tierra, un hacha con la cual degolló a Elizabeth frente a mis ojos ¿Ya no tenía salida? ¿Este era mi último momento? Hermano por favor ayúdame, rogaba para que mi hermano viniera en mi rescate, pero eso solo sería un milagro.
—Pequeña basura, debí haberte asesinado cuando naciste, ahora terminare con lo que debí hacer hace siete años pequeña perra— levanto su hacha frente a mis ojos, para luego bajarla y partirme a la mitad, pero se escuchó un último disparo. Esta vez de mi abuelo, aquel hombre senil tenia apuntando el caño de mano a la espalda de mi padre, se acercó lentamente y le coloco el cañón directamente en su cabeza y le dijo.
—Sabía desde siempre fuiste una decepción hijo mío, de toda mi vida tu eres lo único que siento vergüenza y esta sería la forma para pagar mi deuda con el mundo— volviéndole a disparar desde muy cerca, mi abuelo había asesinado a su propio hijo. El hombre viejo se acercó a mí y se quitó su saco para taparme con el —Ya estas a salvo nieta mía, gato ayúdame a levantarla— Y Sherrys apareció completamente sano, se acostó junto a mí para que yo lo pudiera usar como apoyo, me levante y fui directamente al cuerpo sin vida de Elizabeth quien yacía en un charco de su propia sangre. Un dolor me invadió por completo, las ganas de llorar volvieron pero yo no había derramado ninguna lágrima, solo tenía esta profunda tristeza en mí.
Volvimos todos, al parecer mi madre también se encontraba en perfecto estado, y al salir del cementerio teníamos a la guardia como a la policía cosas que explicar.
Tres días han pasado y ahora le estamos haciendo un velorio a Elizabeth quien murió por protegerme, también a mi padre le hicimos uno aunque no se lo mereciera.
Regresamos todos a la mansión Rouser decaídos por los sucesos, cuando de manera imprevista se anuncia el Rey Augusto.
—Mis, más sinceras condolencias a los amigos y familiares de las víctimas, aunque la única víctima aquí era solamente una inocente alma que de un acto de perdón se sacrificó para salvar a una alma débil e inocente de toda culpa.
—Gracias su majestad— agradeció mi madre.
—Sí, bueno lamento lo ocurrido con su es… quiero decir Maximilian, pero con su deceso, necesitare de una nueva mano derecha para la política.
—Pero, yo no soy la duquesa ya, no soy nada más que una simple cabaretera.
—Eso sería correcto si se hubieran divorciado, pero como fue viudez. La acta especifica que Maximilian Rouser le entrega todas sus posiciones como títulos en caso que el falleciera.
Mi madre miraba la carta que había firmado cuando se casó, si eso era cierto significa que ella podía seguir siendo parte de la nobleza.
—Además por voto de las demás casas ducales, usted es la indicada de ser mi apoyo político, como duquesa consorte.
—Muchas gracias su excelencia— le agradeció dejando mostrar una lagrima correr por su rostro.
A la mañana siguiente los doctores me dijeron que ya no necesitaría hacer mis ejercicios de calentamiento como del pañal pues ya tenía control de mis necesidades nuevamente, pero si tomar algunos suplementos vitamínicos y que también ocuparía de un bastón para apoyarme al caminar hasta que mejorara completamente. Mi hermano y yo nos mudamos a la mansión Rouser y mi madre adopto de manera simbólica a mi hermano, por mi parte entre los tres y la Madre Heather habíamos firmado una nueva acta donde yo dejaría el apellido Evans para usar ahora el apellido Rouser. Finalmente había encontrado a mis raíces y aunque eso me hacía feliz no podía dejar de pensar en Elizabeth, todos los momentos que pase con ella, todos aquellos castigos que me propino por mis travesuras, sin duda la extrañare más que a nadie.
FIN DEL SEGUNDO ARCO
Buenas lectores, como acaban de leer, este es el ultimo capitulo de este arco de esta historia original. Por favor les quiero recordar que este siendo un de nuestros proyectos principales, tenemos que dejarlo en hiatus hasta tener todo preparado para el ultimo arco el cual sera ahora la guerra para recuperar el Skyland. Sin nada más que decir gracias por leer y comentar en esta obra, sus opiniones me son de gran ayuda. Ahora si.
See ya.
