Hola chicos... Despues de largo, larguisimo tiempo he vuelto. El año pasado fue un tanto por no decir demasiado ajetreado razon por la cual no pude dedicarle tiepo a esta historia. Espero poder terminarla en vacaciones. Espero que luego de leer este capitulo me den sus opiniones.

Gracias por seguir leyendo.

Capítulo 21 "Las barreras que nos separan"

Era la cuarta cita que tenían como pareja oficial pero lejos de parecer contenta, Tsukushi se notaba un tanto contrariara hecho que no era ajeno para Rui.

Dejando la cuchara en el platillo, Rui la empezó a observar mientras ella distraídamente veía por la ventana.

-¿Las clases se te están haciendo difíciles? Porque si necesitas ayuda puedo... Ella inmediatamente volteo a verlo esbozando una tenue sonrisa.

-Lo que me explicaste fue más que suficiente. A decir verdad –El la miró con impaciencia- Estoy algo cansada, se acerca fin de año y debemos cerrar algunas cuentas, inventarios y demás – dijo finalmente suspirando y dirigiendo nuevamente la mirada hacia el ventanal.

Rui tomo sus manos tratando de esa manera llamar su atención.

-Hay algo más – No era una pregunta sino una aseveración- No crees que sería más fácil si me lo dijeras. Le dijo directamente ofreciéndole su mejor sonrisa, acto que hizo sentir culpable a la joven ya que en lugar de reprocharle le ofrecía su comprensión.

-Mi madre está sospechando- lo dijo casi como un susurro, como un secreto.

Rui la miró desconcertado, no tenía ni la menor idea de lo que hablaba.

-Sospecha de que estoy saliendo con alguien- Se encogió de hombros y prosiguió- El día de ayer no me dejo en paz, con las justas me libre de su interrogatorio.

-Y eso es algo malo… El desconcierto se apoderó de su mirada.

-Lo siento, creo que no fui clara contigo. A decir verdad me da un poco de vergüenza explicarlo pero debo – Pausa- Mi madre es algo, digamos un poco interesada en el dinero y su tonta aspiración es que me case con alguien de buena posición económica; y desde que te conoció insiste en que debemos emparejarnos.

-¿Eso es todo? Pues no le veo el problema. Tus padres y hermano me parecen de lo más agradables.

-No quiero... No quiero que pienses que soy una interesada, que eres la tabla de salvación de mi familia. – Bajo la mirada avergonzada y tomando algo de fuerzas prosiguió- No quiero que nadie me juzgue, que te avergüences de mí.

-Yo nunca lo haría porque te amo y eso es para mí más que suficiente.

-Tu nunca lo entenderás porque estas del otro lado de la cerca…

-Hey, Rui… Me escuchas… Akira insistentemente movía su mano frente al rostro de su amigo.

-Akira, llegaste- dijo esbozando una débil sonrisa- Rui estaba más distraído de lo habitual.

- Has sabido algo de Tsukasa y de Soujiro, han pasado varias semanas que no sé nada de ellos- Rui comenzó a caminar distraídamente por su dormitorio ante la mirada atenta de su amigo

-Con quien estás hablando- dijo el pelirrojo hinchando su pecho con orgullo –Pues Soujiro sigue en Kioto dando clases en el Templo Rokkakudo en compañía de… Akira hizo una pausa dramática en espera de que Rui adivine pero fue inútil sobre todo después de ver su mirada de desconcierto.

- De Sara-

Rui asistió no muy convencido.

-Ah... En serio- Akira se recostó en la cama de su amigo con los brazos abiertos. –No puedo creer que no te acuerdes de ella- El joven se levantó de golpe – Por lo menos te acuerdas de la mejor amiga de tu novia? Pues nos invitó el día de mañana a… ¿Pasa algo malo?

-He discutido con Makino-

La llamó por su apellido, la cosa no debe ser tan sencilla

-No creo que sea tan grave... Además es normal que las parejas discutan es parte…

-Me dijo que quería terminar la relación-

Akira por poco se atora con unos de los bocadillos que tenía en la boca, conocía de primera mano el carácter de su amigo pero aun así no creía, más bien sabia, que él hubiera hecho algo indebido.

-Si quieres puedo averiguar con Yuki de que se trata.

-No hace falta, ya lo sé-

-Ya lo sabes y no haces nada- Akira le dijo a manera de reproche- Pues deberías hacer algo antes de que sea demasiado tarde, o te pase lo mismo que a Soujiro.

-Crees que si pudiera hacer algo, ya no lo habría hecho simplemente no se puede hacer nada, como ella lo dijo "Estoy del otro lado de la cerca" – dijo casi gritando –Le dije que la amaba, que no me importaba que su familia no tenga dinero, ni status pero no le fue suficiente.

-Ella no me quiere lo suficiente como para entenderme-

-O tal vez tú no lo haces lo suficiente como para entenderla-

Rui empezó a dar vueltas de nuevo por la habitación.

-Me dijo que quería tiempo para pensar y eso fue lo que hice- Finalmente se sentó abatido frente al ventanal de su habitación.

-No te preocupes, no voy a hacer nada estúpido- Concluyo la conversación alzando la mirada hacia el firmamento.

Tsukushi caminaba algo cabizbaja pero de manera presurosa por los pasillos de la facultad, habían pasado varios días desde su conversación con Rui y aun no se sentía preparada como para verlo o peor aún entablar algún tipo de conversación.

-Tsukushi-chan, qué bueno que te encontré-

Ella no esperaba terminar su día de esta manera, en un hospital, pero la situación lo ameritaba. El parto de Kazumi se había adelantado y había puesto de cabeza a toda la familia de sus amigos.

Sentada en la sala de espera mientras, valga la redundancia, esperaba que Kazuya trajera noticias del bebé y de la madre, Tsukushi no dejaba de pensar en la propuesta que le había hecho hace pocos minutos el Sr. Aoike.

Los últimos acontecimientos habían trastocado los planes de la Corporación Aoike, ya que el esposo de Kazumi tuvo que prácticamente dejar abandonada la sede de Kioto justo antes de cerrar un importante negocio del cual ahora se encargaría Kazuya, haciendo que este a su vez abandone la sede de Hokkaido antes de enviar un embarque a Europa razón por la cual le habían pedido justamente a ella que se encargue del mismo.

-Si las cosas salen bien y te animas, podrías quedarte conmigo en Hokkaido. Serias de gran ayuda para mí- Le había dicho muy emocionado Kazuya.

La situación aunque inesperada le daba la oportunidad que estaba esperando, alejarse de todo y darle tiempo para pensar.

Al contrario de Tsukushi, Rui se encontraba últimamente de muy mal humor incluso había ignorado a Tsukasa mientras le comentaba por teléfono que lo habían comprometido en matrimonio con una chica mono.

Estaba firmando los últimos documentos del día cuando en su oficina se presentó su padre, él ya tenía una leve idea no, más bien ya sabía de qué se trataba la conversación.

Hace unas semanas atrás, se habría negado rotundamente ante cualquier petitorio de su padre si es que este no cumplía sus condiciones pero después de la pelea con Tsukushi a él todo le daba lo mismo, quería mantener su mente ocupada y si viajar a Italia le daba la paz que anhelaba no le importaba alejarse por tiempo indefinido de Japón.

-Tu madre, me comento hace poco que estas interesado en una muchacha y que…

-Esa fue una falsa apreciación de mi madre; no tengo intenciones de entablar ningún tipo de relación con nadie. El proyecto de la Toscana es algo por lo cual hemos esperado por años para serle sincero padre, solo esperaba su aprobación para ir allá y comenzar de inmediato con la segunda fase.

Aunque Rui en ningún momento hizo contacto visual con él, el tono de voz que usó en la conversación, el cambio repentino de humor de los últimos días y sumado a lo que le había comentado imprudentemente el asistente de su hijo le hizo llegar a la conclusión de él estaba despechado; dejarlo solo sería contraproducente pero negarle un tiempo a solas para reflexionar también lo seria.

-Espero que estés listo, porque dentro de dos días partes a Italia con tu asistente-

-Esto es estúpido, es ilógico- ¿Por qué te tienes que ir?

Yuki hacia un berrinche en la habitación de Tsukushi ante la mirada impaciente de su amiga.

-Ya te lo dije, necesito algo de tiempo. Además no es como si me fuera para siempre-

-¿Que vas a hacer con la universidad? ¿Con el equipo? Y sobre todo con ¿Rui? Pensaste en que le vas a decir.

-Creo que por el momento la decisión que he tomado no es de su incumbencia-

-Pues todo esto es absurdo después de haber atravesado tantos obstáculos y malos entendidos, y estar de novios casi un mes sales con esta estupidez- Yuki realmente estaba descompuesta –No puedo creerlo-

-Yuki, ya te lo explique… Él y yo somos tan diferentes nuestros caminos solo se cruzaron por un leve momento; y cada uno debe seguir el destino que tiene trazado además está el problema de las clases sociales.

-Pues esa es una excusa tonta, es verdad lo que dijo Hanazawa-san tu no lo querías tanto como decías-

-Yo le amo pero es que... Las cosas no son como los cuentos de hadas o las novelas donde el chico rico se enamora de la chica pobre y son felices para siempre, la realidad es distinta; solo no quiero que él se avergüence de mí y que por las circunstancias que nos rodean me termine odiando. Mi corazón no lo soportaría.

Yuki empezó a llorar ante las palabras de su amiga. –Pues estas equivocada, el amor… El amor todo lo puede-

Enjugándose las lágrimas saco un pequeño paquete de su bolsillo y dejándolo en la mesa se dirigió a la salida. –Por cierto, esto es de su parte, Feliz Cumpleaños… Y diciendo aquello Yuki salió completamente decepcionada del cuarto de su amiga.

-Después de todo, se acordó- dijo cogiendo el pequeño paquete entre sus manos con ternura; Yuki tenía razón tal vez no era demasiado tarde.

-Pero ¿Qué te pasa Makino Tsukushi? Ya tomaste una decisión, es por el bien de ambos. Cuando regreses de Hokkaido ya no serás una carga para nadie… Y tal vez, solo tal vez, las cosas serán diferentes.

Durante los dos días que faltaban para que sus amigos se separaran indefinidamente tanto como Akira como Yuki de manera conjunta o por separado trataron de convencer a sus amigos de hablar por una última vez pero fue inútil.

-Lo de la Toscana, ya lo sabía… Tarde o temprano debía irse-

-Eso demuestra su falta de compromiso no solo con ella sino para con su equipo-

-Sé que son mínimo dos años pero es lo mejor, por último él ya está grandecito para saber qué es lo que le conviene-

-Ya sé que lo que puede hacer allá, lo puede hacer aquí… Pero ella ya tomo una decisión, que quieren que la arrastre, ella es demasiado terca.

-Si te consideras mi amigo/a por favor ya no me hables de él/ella…

Yuki se encontraba en el patio de comidas del aeropuerto sollozando ante la presencia de Akira, el cual la tenía abrazada de lado apoyada en su hombro mientras que con la otra mano le acariciaba la cabeza.

-Vamos no llores más, hicimos lo que debíamos.-

-Son un par de tontos, sabes lo que significa darse un tiempo- Yuki se separó abruptamente del pelirrojo.

-Esas mismas palabras me dijo Nakatsuka- san y ahora… Esta con otra- Yuki se apoyó ahora contra la mesa.

Como no saber a lo que se refería Yuki si él fue testigo cuando ella lo vio con su actual novia, hecho que no fue de su total agrado luego de ver como se descomponía el rostro de su joven amiga; solo de recordarlo se llenaba de rabia.

-La situación de ellos es distinta, ellos se aman… Además tienen un par de amigos que no permitirán que hagan tonterías.

Yuki alzo la mirada esbozando una pequeña sonrisa, aquella que hacía que se le estremeciera involuntariamente el corazón a Akira, inmediatamente alejo de su cabeza cualquier tipo de pensamiento y le extendió un pañuelo.

Caminaron unos cuantos pasos juntos hasta que tuvieron que separarse, Akira se fue al área de embarque internacional mientras que Yuki al de vuelos nacionales.

Según la información de sus amigos el vuelo de Tsukushi saldría dentro de 20 minutos mientras que el de Rui en un par de horas. Akira contaba con que su amigo hubiera venido un poco más temprano al aeropuerto así que siguió caminando, esta era su última apuesta.

Por otra parte Tsukushi ya estaba lista para embarcarse, se encontraba un tanto nerviosa ya que era la primera vez que subiría a un avión; sus padres hace poco se habían despedido de ella y solo se encontraba Susumu haciéndole compañía.

-Qué envidia, mi hermanita va a disfrutar de las deliciosas comidas de Hokkaido dicen que su sashimi es el mejor del país…

Susumu seguía hablando y hablando pero Tsukushi casi ni le prestaba atención solo asentía con la cabeza.

-Hanazawa-san ha de llegar dentro de poco- Su hermana lo miro sorprendida, no esperaba escuchar hablar de el no justo en ese instante –Acaso- tartamudeo- ¿Lo viste?-

-Sí, lo vi hace unos minutos no muy lejos de aquí. Saludamos, me pregunto qué hacía aquí y le comente que te venía a despedir-

-¿Te dijo algo más?

-Pues no, solo se despidió y nada más. Se le veía un tanto extraño además cargaba una maleta en sus manos-

-Ya veo-

-Ustedes ¿Están peleados?-

Tsukushi empezó a reír escandalosamente. -Nada que ver-Hizo un ademan con la mano.-Solo que él también se encuentra ocupado-

La mirada de Susumu se tornó algo triste. –Lastima, pues me caía bien además parecía que le gustabas pero me equivoque-

-Oye, vamos no seas ridículo a la que debía de haberle preocupado esas cosas era a mí. Para que veas que soy una buena hermana apenas llegue a Hokkaido te enviare una cangrejo así de enorme- La joven hizo un ademan con las manos.

-Yuki, creí que tenías clases desde temprano.- Diciendo esto dejo de lado su maleta y la abrazo.

-Tú lo dijiste, tenia… No podía simplemente dejarte ir sin despedirme apropiadamente. ¿Alguna novedad de última hora?

Tsukushi sabía hacia donde iban dirigidas esas palabras pero no daría pie para que su amiga haga otro berrinche.

-Todo normal-

Los pasajeros del vuelo 525 con destino a Sapporo, por favor acercarse a la puerta número 8.

-Ese es mi vuelo, será mejor que vaya- Se acercó a su hermano, le abrazo y diciéndole unas últimas palabras al oído se despidió acto seguido se dirigió hacia Yuki quien la miraba con lágrimas en los ojos.

-Lo siento tanto, yo creía- Tsukushi le abrazo con fuerza conteniendo también las ganas de llorar.

-No es tu culpa, hiciste lo que creíste correcto pero fue mi decisión- Enjugo las lágrimas de su amiga- También te enviare un cangrejo gigante para que lo comas con Hikari.

Finalmente agarro su bolso de mano y se dirigió a la zona de embarque.

Yuki se quedó de pie viendo como su amiga caminaba lentamente por la fila; Susumu decidió salir a la azotea para ver despegar el avión acción que iba a ser imitada por ella pero se detuvo al escuchar su nombre, se trataba de Akira el cual no había encontrado a Rui por ningún lado, llamando la atención de Tsukushi se despidió de ella haciendo un ademan con la mano y así de esa manera los tres se fueron juntos.

Rui estaba a pocos pasos de ellos debatiéndose mentalmente si debía acercarse a ella y despedirse pero sentía miedo de las consecuencias que podría acarrear ese sencillo acto.

Inconscientemente empezó a caminar, debía hablar con ella por última vez pero justo en el momento en que iba a llamar su atención, su teléfono empezó a vibrar fue cuestión de un instante en él cual se distrajo rechazando la llamada para que ella entrara finalmente en el túnel, perdiéndola de vista y quién sabe si de su vida.

Pues aqui esta el final. ¿Que les parecio? Espero sus opiniones de como debia terminar la historia, es que no se la quiero hacer tan facil. jajaja. Igual nos vemos. Besos y abrazos desde Ecuador.