CAPÍTULO 21 El Cocobongo
Bien, ¿Qué tenemos? – preguntó Thorn a su equipo mientras daban cuenta de la pizza que quedaba.
No mucho jefe, pero tenemos algo- dijo Alexander con una rebanada de pizza de champiñones- Los cuerpos fueron llevados a la morgue de la ciudad y son custodiados por los miembros del equipo beta de Archer
Debiste verlo Thorn- dijo Maggie tomando otra rebanada como Alexander- Archer esta tomando muchos cuidados para ser solo un ajuste de pandillas o algo así en un simple dinner
Y no olviden lo de la cinta- dijo Nicolai- esta demasiado codificada.
¿tuviste problemas para conseguir la cinta?- le preguntó el hermano de Tabs al chico de lentes.
Tuve que prometerle a las chicas del canal de televisión que tú irías por ellas para dar una vuelta, después de eso me dejaron ver en sus pantallas la grabación y lo demás solo fue un rápido reproducir, copiar y mandar por alta frecuencia dicha cinta para poder trabajarla con calma en mi computadora. Ya sabes menos de tres minutos- dijo Nicolai acomodando sus gafas.
Vaya, así que el único que no logró hacer algo interesante fui yo- dijo Thorn encogiéndose de hombros.
No mientas hombre- dijo Alexander después de atacar a su pizza- sino fuera por ti, no nos hubiéramos enterado que Osmosis es el posible blanco de Archer, y que no tuvo una coartada mejor que revelarle lo de que son hijos de papi.
Por eso eres mi amigo Alexander, solo tú puedes llamarme hijo de papi y seguir comiendo- dijo Thorn fingiéndose molesto.
Para eso vivo amigo- dijo Alexander.
Bien, entonces no podemos hacer nada más hasta este momento; las oficinas y todo lo que necesitamos para continuar estarán cerradas el fin de semana. Solamente podemos esperar hasta el lunes- dijo Thorn- además ustedes- dijo señalando a Alexander y Maggie- van a ir al Cocobongo ¿cierto?
Como todos los viernes de cada cuarta semana- dijo Alexander y Maggie asintió con la cabeza.
Están peor que mi hermana y Lala; creo que nunca entenderé que le ven al Cocobongo- dijo Thorn mientras terminaba su pizza.
Zona central de ciudad Frank distrito comercial, ya saben muchos restaurantes, muchas tiendas, muchos antros y sobre todos ellos el Cocobongo. Ese nombre no decía nada unos meses antes pero con la destrucción del Grano pues el Cocobongo subió en popularidad, y no me puedo imaginar el porque no lo hubiera hecho.
Un enorme antro con la entrada llena de luces neón y lo que simulaba ser un enorme gorila rodeado de palmeras de llamativos colores de dichas luces, la figura había sido sacada por el dueño Richie Cocobongo de una ocasión cuando estando todavía en la escuela una de sus profesoras les pasó unas imágenes del registro de memoria de Frank en las cuales él pobre hombre de unos diez años era perseguido por un enorme gorila del zoológico; eso impresionó al pequeño estudiante que posteriormente se volvió empresario.
Todos los jóvenes y no tan jóvenes que pudieran pagar la entrada se encontraban haciendo fila en las escalerillas principales justo del otro lado de la cinta que les detenía el paso. Del lado del local se encontraban el típico cadenero alto, con una camiseta negra de manga corta con un audífono al oído para reportar todo lo que pasara, y junto a él Joselyn
¡Vamos nena! ¡somos cuatro!- gritaban unos
¿Cómo que no me conoces? Por fa, déjame entrar- decían otros
Joselyn solamente se sonreía mientras la música del interior llegaba a la entrada. Era una chica de color blanco de cabello azul eléctrico, sus ojos eran del mismo color y sus labios morados. Tenía puesto una blusa de llamativo escote y sin mangas del mismo azul que parecía seda y un pantalón negro que le sentaba de maravilla, al igual que su compañero que cuidaba la puerta tenía el mismo audífono.
Entre todos los gritos de los chicos que querían entrar, de pronto se escuchó la voz de Alexander acallando a las de los pobres que insistían en entrar
Hola encanto, somos dos- dijo acompañado de Maggie.
Al momento Sokowsky- dijo Joselyn con una sonrisa.
Su compañero de la puerta quitó la cadena y Alexander y Maggie entraron mientras todos los demás continuaban gritando.
La música cada vez se ponía mejor y todos los que estaban afuera insistían con más ganas en el querer entrar.
Si, conforme avanzaba la noche el ambiente se ponía mejor, de pronto se escucho como un extraordinario lamborguini de color negro se detenía prácticamente en la entrada.
Preparen mesa cuatro- dijo Joselyn por su audífono- vienen de cacería.
La puerta del auto se abrió y el chico del ballet parking fue por las llaves, pobre chico, no pudo evitar dar un paso hacia atrás; como todo empleado del Cocobongo ya sabía de quien era ese auto pero nunca espero ver que el que bajara era un tipo muy alto, enfundado en una gabardina negra, con cabello morado y gafas negras, el cual le tiro las llaves que el chico atrapo de un ligero saltito.
Thrax salió provocando que todos quedaran boca abierta, obviamente esos jovenzuelos no tenían ni la menor idea de que él era la terrible muerte roja y menos que estuviera de "visita" con las chicas.
Fue a la otra puerta del copiloto para abrirle a Lala la cual salio provocando que la mayoría de las chicas la miraran con cara de pocos amigos, a simple vista era la nueva conquista de Lala y siendo que O´brien no estaba cerca, todas las pobres chicas no podrían acercarse a semejante chico rojo.
Thrax también le tendió la mano a Tabs para que pudiera salir, la chica era una delicia a la vista, tenía puesto un hermoso vestido dorado de falda corta con la redecilla del mismo color que tenía un delicado brillo, Teddy estaba con su pañoleta azul eléctrico al cuello con sus inseparables galletas.
Prometo que no te vas a aburrir Brave- dijo Lala mientras le sacaba la lengua a unas cuantas chicas que cuchicheaban algo de su acompañante
Hola chicas- dijo Joselyn- ¡queridísimo Teddy!- dijo extendiéndole los brazos al osito de agua- se los regresaré cuando se vayan
Teddy saltó a los brazos de la chica mientras le sacaba infinidad de galletas de entre la pañoleta.
Brave, bienvenido al Cocobongo- dijo Tabs tomada del brazo de Thrax cuando recorrieron la cadena de la entrada para que pasaran
El interior del Cocobongo era un lugar sensacional, tenía un desnivel y dos pisos superiores abiertos de tal forma que desde donde se encontraran podían escuchar la música y darle vuelo al baile en las diferentes pistas dependiendo cada piso, de tal forma que cada piso tenía las mesas, las barras donde se pedían los tragos y todo con un decorado selvático.
Repartiendo las bebidas, iban y venían una infinidad de chicas con una diadema de peluche simulando fueran orejas de jaguares o tigres, de tal forma que hiciera juego con un peluche alrededor de la cintura de las pieles de esos animales.
Los tres llegaron a la mesa cuatro, cerca de la pista y en cierta forma escondida por las otras mesas. A Thrax le gusto la posición, ya que podría observar todo sin ser observado.
Bienvenidos al Cocobongo ¿Qué les traigo?- preguntó una chica de color anaranjado como Maggie que tenía las orejas del mismo color y simulaba el peluche alrededor de su cuello la melena de un león.
Una margarita por favor- dijo Lala que no dejaba de soltar el brazo de Brave para darle celos a la chica
Una piña colada para mí- dijo Tabs imitando a Lala pero ella para no perder la apuesta de a quien prefería Thrax.
Para mí, un vodka- dijo el chico rojo con tal voz, que la chica de las bebidas lo miro por unos momentos embobada
La chica tomo la orden y se retiro no sin antes voltear levemente para volver a ver al acompañante de las dos chicas.
¿Y qué tipo de música tocan aquí?- preguntó Thrax para darse algo de espacio
Pues generalmente son ritmos latinos, pero también hay música electrónica muy buena- dijo Tabs mirando hacia la pista de baile.
Unos momentos después llego la chica de las bebidas, para retirarse a atender otras mesas.
Al menos el vodka no estuvo mal- dijo Thrax al terminarlo
Lala mira- dijo Tabs después de tomar un sorbo de su piña.
Lala giro su cabeza para ver de que se trataba "Basura miserable" gruño Lala; O´Brien había llegado ¿no que estaba trabajando? Pues ese había sido su argumento, pero si trabajo se entiende por llegar al Cocobongo con su secretaria, pues si, si estaba trabajando.
Voy a saludarlo- dijo Lala caminando hacia él.
Thrax no iba a seguirla, había pasado desapercibido por todos los jovenzuelos que estaban en el Cocobongo, pero quedaba claro que si O´Brien había estado en ciudad Franck durante su ataque anterior, lo reconocería en un minuto. Mejor que Lala se encargara de sus asuntos.
¡Hola O´Brie!- dijo de pronto Lala asustando a O´Brien.
Hola Lalaru- contesto el otro sin saber que decir
Por favor, yo solo vine a saludar; hola Cloe- dijo saludando a la chica que acompañaba a O´Brien- veo que están ocupados, así que mejor los dejo; fue un placer verte Cloe, aunque te veo a diario en la Universidad. Ah, y O´Brien, lo nuestro termino. Y no te preocupes por buscarme, porque no me encontraras.
Thrax y Tabs habían observado toda la leve charla que Lala había tenido con O´Brien y por la cara de él se entendía muy bien de que iba la cosa. Lala regreso tan triunfante y risueña como si hubiera ido realmente a saludar.
¡Ah que bien me siento!- dijo Lala cuando se sentó junto a Thrax.
¿y tú novio?- preguntó él quien tomó de la bebida de Lala
Nopo, novio nopo, jiji, ya no; él se lo pierde- dijo Lala quitándole la bebida a Thrax- ¡Ahora a divertirnos!
Eso más que una invitación fue una orden; Thrax no prefería los ritmos latinos, pero de que sabía moverse, sabía moverse; sólo por hacer desatinar a Lala bailo con otras chicas que estaban por ahí y estas le dieron su número de celular –que Lala se encargó de tirar por si las dudas- Tabs también se llevo su buena ronda de baile con el chico rojo de tal forma que ya eran las dos de la mañana cuando estaban en la mejor parte de la noche.
Cuando Tabs salía del tocador de señoritas se encontró con Maggie quien con su sonrisa de siempre le deseo buenas noches y le entregó una membresía v.i.p. para el agente Jones que Ritchie Cocobongo le había entregado hacía unos minutos.
Tabs regresó a su mesa, para ver como Lala estaba muy bien acomodada entre los brazos de Thrax, fingió ponerse seria para después recibir a su vez su merecido abrazo por parte de Thrax; cuando ya iban a dar las cuatro de la mañana y la clientela del Cocobongo comenzaron a desalojar el lugar, las chicas y Thrax decidieron dejar el lugar. Encontrando a Teddy muy bien cuidadito por Joselyn, la chica se despidió de tan exquisitos clientes y entrego a Teddy quien una vez en el auto continuaba diciendo adiós a la chica del Cocobongo con todas las patitas aun cuando ya no se veía el local.
Eran casi las cinco de la mañana y mientras los tres fiesteros descansaban para un glorioso sábado, en la casa de Archer éste estaba profundamente dormido.
El sonido del teléfono lo saco de sus sueños.
¿señor?- se escuchó la voz por el otro lado del teléfono
Obviamente que sí- contesto el agente de mal humor- ¿Qué quieres?
El equipo A.V.E. ha estado investigando sobre las recientes actividades del equipo beta- dijo la voz- ¿sus ordenes señor?
Vigilen las actividades de Thorn y amigos, ya tengo quien se encargue de ellos- fue lo único que contesto Archer antes de colgar.
Sábado, bendito sábado que llegaba a ciudad Frank; H5N1 se había levantado muy temprano para el gusto de Muckor.
Después de mirarse en el espejo que había encontrado y anexado a su improvisada habitación en la bodega H5N1 decidió que era momento de salir.
Muckor estaba sentado en unas cajas revisando los periódicos matutinos.
Ya era hora- dijo sin levantar la vista del diario-estoy seguro que podemos cargarnos esta ciudad antes de que…
Muckor no pudo terminar, H5N1 estaba de pie frente a él pero con un vestido chino de color rojo con adornos dorados como dragones.
¿Qué infecciones te propones?- le gruño el otro virus.
Salir- dijo ella sin darle importancia- no trabajo los fines de semana.
Mentor y tú estaban locos- dijo Muckor- con esa costumbre de no trabajar el fin de semana, en alguna ciudad los encontraran y la policía los detendrá definitivamente.
Pues si tienes tanto miedo a ser descubierto, haz el trabajo tu mismo- dijo ella saliendo por la puerta de la bodega y dejando al otro con el enojo al máximo.
El fin de semana estaba aquí, los problemas empezarían el lunes por la mañana sin que ninguno de los involucrados pudiera evitarlo.
Continuara….
