Disclamer: Todos los personajes de esta historia le pertenecen a J.K. Rowling.
Capítulo 21: Avistamientos
Y un silencio adorno aquella escena, el chico comenzó a impacientarse.
- Tal vez a ti no te parezca una gran diferencia pero a mi tu silencio me está matando… ¿Acaso piensas decirme que no?-pregunto incrédulo.
- No, solo quería saber cuánto tiempo podrías esperar mi respuesta.-respondió. Aunque creo que ya la sabes.-sonrió. Claro que si Draco… si acepto ser tu novia.
Él chico se acercó a ella, rodeando la piedra que funcionaba como mesa, se colocó a su lado y la beso, fue un solo largo, profundo y lleno de incontables sentimientos. Al separarse rodeo su cintura.
- Pensé que me dirías que no.-confesó.
La chica se carcajeó.
- ¿Acaso no sabes que jamás podría decirte que no?-pregunto.
- ¿A no? ¿A nada?-quiso saber en tono seductor y entrecerrando sus ojos.
- ¡Draco Malfoy!-lo reprendió la castaña.
- ¿Qué?
Se hizo el desentendido.
- No sé qué hayas pensado tú… yo estaba hablando acerca de pedirte que cazaras un jabalí para mi.-sonrió.
- Aja.-ironizó. Te creeré Malfoy.
- ¿Por qué deje de ser Draco?-quiso saber ligeramente ofendido.
- Porque me gusta más Malfoy, me trae buenos recuerdos.-bromeó.
- Entonces cuando tú me digas Malfoy te diré Granger y no solo cuando este enojado.
- ¿Y porque te enojarías conmigo?-quiso saber aún sin dejar de rodear su cuello.
- No se… digamos que por tus amigos, Potty y Wesel.
- Por favor no les digas así.
- ¿Ves?-pregunto. Por ellos nos enojaremos.
- No si los tratas bien.-contesto ella.
- Jamás los trataré bien Hermione.
- ¿Ni siquiera por mí?-quiso saber haciendo una mueca de ternura.
- Bueno, si me lo pides de la manera correcta, tal vez y pueda pensarlo.-comento seductoramente.
La castaña sonrió y lo beso de nuevo.
- Puede que lo piense.-dijo al separarse.
Ese comentario fue como un reto para la chica quien lo beso nuevamente pero esta vez de manera más pasional.
- Ahora sí que lo estoy pensando seriamente.-sonrió.
Eso provoco una sonrisa en ella también. Después de ese momento romántico entre los dos, cenaron, regresaron al refugio y se dispusieron a ir a dormir, uno al lado del otro, entre ellos ya no existía ni existiría la distancia, se estaban dando cuenta de que si antes no soportaban ni siquiera estar juntos… ahora no podían soportar el hecho de estar separados.
Mientras tanto en Hogwarts una chica de cabello rubio iba caminando, mejor dicho saltando por el pasillo, ese era su encanto peculiar, o más bien el encanto que encontraba más adorable cierto chico pelirrojo, quien al verla no pudo evitar sonrojarse.
- Hola Luna.
- Hola Ron, ¿Cómo estás?
- Muy bien y ¿tú?-quiso saber.
- Feliz.-contesto sonriendo.
- ¿Puedo saber la razón?-pregunto.
- Mi papá me aseguro que descubrió una forma de encontrar a Hermione.
Casi al instante el color rojo del rostro de Ron se desvaneció y cambio abruptamente a un rostro de sorpresa.
- ¿Qué? Pero ¿Cómo? ¿Cuándo?
- Es que mi padre fue de viaje a las montañas en busca de un Snorkack de cuerno arrugado y ahí conoció a una persona, le comento la situación ya que él señor le informo a mi papá a lo que se dedicaba y dijo que tal vez podría ayudarnos.
- ¿Y cuándo vendrá a Hogwarts? ¿Cuándo lo conoceremos?
- No lo sé, mi padre dijo que llegará lo más pronto posible, sin embargo, me aseguro que él es muy bueno en lo que hace y que posiblemente pueda encontrar a Hermione.-sonrió.
Esta noticia inundo de felicidad al integrante de los Weaseley quien no pudo evitar abrazar a Luna de la emoción, ésta solo se limitó a sonreír. Al darse cuenta la separo rápidamente no sin antes sonrojarse por completo.
- Yo… lo siento Luna… fue la… emoción.-se disculpó.
- No te preocupes Ron, en realidad, me gusta que hagas eso…-se detuvo y agregó, acercándose a él, esta conducta puso más nervioso al chico. En realidad eso aleja a los Doxys… ya sabes, el calor humano.-murmuró. Bueno… eso dice mi papa, ya que muestran predilección por los lugares fríos.
- Eh… si… claro Luna.-comento dudoso para después carraspear. Entonces ¿te parece si… vamos a comentarle a Harry y Ginny?
- Claro, vamos.-sonrió.
La mañana en la isla llego tan rápido que ni siquiera sintieron haber descansado, lo malo de estar ahí, es que casi siempre el sol los despertaba muy temprano en la mañana… los rayos del mismo encontraban una entrada en su refugio y lograban su cometido, el de despertarlos.
Prontamente desayunaron, no había mucho que hacer ya, tenían reservas de alimentos, refugio, agua, lo único que les faltaba era el jabalí porque querían comer carne, no obstante, Draco pensó que desde su llegada siempre se la pasaban trabajando, buscando comida, cazando, etc., nunca habían tomado un día para disfrutarlo completamente… habían tenido ciertos momentos pero nadamás.
- Creo que nos merecemos un descanso.-opinó el rubio. Desde que llegamos a la isla solo nos la hemos pasado trabajando… el día de hoy no haremos nada, ya mañana será otro día.
- Me parece buena idea.-lo apoyo su novia. Y… ¿Qué hacemos para comenzar?
- Bañarnos en la playa…-se detuvo y agregó. Completamente desnudos.
En ese momento Hermione estaba tomando agua de unos de los cocos y provoco que se le atorara en la garganta.
- ¡Draco Malfoy!-lo reprendió. ¿Cómo se te ocurre?-pregunto totalmente sonrojada.
- Estoy bromeando.-se burló. A menos… ¿que tú quieras?-quiso saber pícaramente al momento en que levantaba sus cejas en forma traviesa.
Ésta no contesto, solo se limitó a mirarlo por lo bajo.
- Esta bien, eso es un no... entonces, solo bañémonos.-comento sonriendo.
El chico comenzó a quitarse la camisa y el pantalón.
- Draco, ninguno de los dos nos bañaremos desnudos.-dijo.
- Ya lo sé pero yo no me bañare con la ropa que utilizamos y después ¿Qué me pondré?-quiso saber. Además… a lo mejor y viéndome en bóxer te convenzo con lo de desnudarnos.-expresó y se carcajeó.
- Que chistoso Draco… aunque ¿y yo como me bañare?
- Haz lo mismo que yo, quédate en ropa interior.-opinó.
- No es lo mismo Draco, tú estás acostumbrado a que te vean así yo…-se comenzó a poner roja. No.-finalizó.
Se colocó frente a ella.
- Pero no hay nadie más que yo aquí Hermione, además ya te vi en ropa interior ¿no lo recuerdas?
¡Pum! Un flashback del día en el que casi se ahoga y él la salvo.
- Aún así.-se sonrojo más por el recuerdo.
Draco rió, en ocasiones, le parecía demasiado adorable la conducta que tenía su novia, algunas veces era atrevida o tímida, le hubiera gustado que en esta ocasión hubiera reinado en ella, la personalidad atrevida.
- Si te sientes más cómoda entonces báñate así y mientras tú ropa se seca utilizas mi camisa ¿te parece?
La castaña asintió. Era raro, en ocasiones se comportaba de tal manera que no se conocía, sin embargo, había otras ocasiones en que la antigua Hermione, la Hermione de Hogwarts le ganaba, como esta ocasión, ¡Por dios! Si estuvo a punto de hacerlo con él en el río y ahora se portaba así, trato de imaginarse lo que Draco estaba pensando acerca de esto pero lo único que vino a su mente es que muy probablemente él pensaba que era una mojigata, chapada a la antigua.
Comenzaron a bañarse, juguetearon con las olas, de vez en cuando se besaban y acariciaban, aunque las olas los separaban. Después de un tiempo de estar así decidieron ir a recostarse en la arena, específicamente debajo del árbol en el que siempre se colocaban, el rubio le paso su camisa a la chica, quien no necesito decirle a su novio que se volteará, ya que éste inmediatamente al darle su camisa, lo hizo, sonrió por ello, Draco en verdad que había cambiado. En seguida, se pusieron a ver el cielo, el cual tenía unas pocas nubes pero afortunadamente el calor era soportable. El chico se inclinó hacia el frente quedando sobre el cuerpo de su novia y la beso.
- ¿Sabes que me encantas verdad?
- Si, al igual que tú a mí.
Le pasó una de sus manos a su cuello, lo atrajo hacia ella y lo beso. Como de costumbre un beso apasionado, lleno de deseo y de un sinfín de sentimientos, de pronto lo separo abruptamente, esta conducta lo confundió.
- ¿Qué sucede?
- ¿Escuchaste eso?
- ¿Qué? No, ¿Qué es?
- ¿Es un helicóptero?
- ¿Un heli que?
Y lo empujó.
- Hermione ¿Qué? Espera…
Se puso de pie y se fue detrás de ella.
- ¿Puedes verlo?
- No… pero no sé qué es.
- Es un como un avión pero más pequeño… ¡mira ese es!-exclamo. ¡Oigan! ¡Aquí! ¡Vengan!
Draco volteo hacia el cielo y pudo verlo, así que así lucía un helicóptero, no los conocía y ni siquiera había oído hablar de ellos.
- ¡Aquí! ¡Oigan! Draco, vamos, grita.-le ordenó.
Por alguna extraña razón, no quería hacerlo, no quería gritar, no quería que los rescataran, ya que si era sincero estaba muy bien ahí, no quería irse aunque había perdido por completo el tiempo que tenían en la Isla… eso no le importaba demasiado, al menos ahí podía ser el mismo, podía estar junto a Hermione sin que nadie los juzgará o les dijera que su amor no podía ser… sin que el tema de las sangres retumbará en su cabeza y lo hiciera dudar, temía que al regresar todo terminaría, que su sueño se convertiría en una pesadilla, o peor aún, que tuviera o que lo obligaran a separarse de ella por el bien del "linaje Malfoy", excepto de él.
- ¿Qué esperas Draco? ¡Grita!
Pero nada sucedió.
- ¿Qué podemos hacer para atraer su atención?-pregunto sin hacer mucho caso a la conducta del chico de ojos grises. ¡Las ramas!-exclamó.
Corrió hacia el lado donde habían colocado las ramas sobrantes del refugio, si las prendía, probablemente llamaría su atención.
- Draco, ven, ayúdame.-le pidió.
El chico no se movió, solo se quedó observándola, volteo a verlo y se percató de que éste no hacía nada, solo la miraba.
- ¿Qué es lo que te pasa?-quiso saber. ¿Por qué no me ayudas?
- Porque no quiero irme de aquí, ¿acaso tú sí?
- ¿Acaso tú no?-pregunto ella también. Draco, ese helicóptero puede ser nuestra única forma de salir de la isla ¿no lo entiendes?... Puede que nos quedamos aquí para siempre.
- ¿Y eso es malo? ¿Acaso no nos la hemos pasado bien aquí?
- Si pero…
- Pero ¿Qué?
- Draco tenemos que volver, puede que ellos nunca nos encuentren.
- ¿No lo entiendes Hermione? Si salimos de la isla puede significar nuestro fin… puede que allá afuera no podamos estar juntos, ¿eso es lo que quieres?
- ¡No! Claro que no, sé que será difícil pero Draco, tenemos que salir de aquí, si llega a pasarnos algo serio no podremos ayudarnos, no tenemos magia, no tenemos nada.
Ese comentario lo hizo molestarse.
- ¿Llamas a lo nuestro nada?-pregunto enojado.
- No, yo me refiero a que si algo grave nos pasa… podemos morir aquí. Además… ¿no extrañas Hogwarts, a Blaise, a tu padre?
- Entonces por eso quieres irte, porque extrañas a los idiotas de tus amigos.
- No les digas de esa manera Draco… y claro que los extraño.
- ¿Sabes lo que te pedirán cuando regresemos a Hogwarts?
- Si, pero no les daré gusto, aunque los quiera y los aprecie, a ti… te amo.-le dijo.
Y de nuevo esa palabra retumbo en sus oídos, provocándole la misma sensación que la primera vez, aún era incapaz de decirle lo mismo a Hermione.
- Lo siento Draco, es la verdad. Te amo… ni Ron, ni Harry podrán con eso… pero en verdad quiero salir de aquí, extraño a mis padres, a mis amigos, a todos…
- Pues yo no haré nada para salir de aquí, si quieres llama su atención tú sola.-le dijo.
- ¿Por qué te comportas así?-pregunto. No será que no quieres irte de la isla porque no te crees capaz de enfrentarte a tu padre por lo nuestro.
- ¿Qué? ¡Claro que no!
Lo negó pero en el fondo posiblemente esa era la razón, a lo mejor Hermione había dado en el blanco, eso lo enfureció.
- No quieras echarme a mí la culpa, si haz de querer regresar para ver a tus estúpidos amigos, los cuales en cuanto te digan que me dejes, les harás caso sin chistar.
- ¿Qué? ¿Cómo te atreves a decir eso?-pregunto notablemente ofendida. Te estoy diciendo que te amo y ¿tú me sales con esto? ¡¿Qué no lo entiendes?! ¡Te amo!
- ¿Y yo no?
- ¡Pues no lo sé!-gritó.
De pronto el silencio embargo la situación.
- Es la verdad Draco, no sé si me amas o no, yo… jamás te dejaría ni porque Harry o Ron me lo pidieran… ni siquiera mis padres… pero no estoy tan segura que tú no lo harías… que si tú padre te obliga, al final te termines yendo, dejándome completamente sola.-finalizó.
Este último comentario lo hizo frenarse, apretó sus puños, tenía razón, sospechaba que Hermione no tenía la suficiente confianza en él, aunque ahora lo confirmaba.
- Pues si es lo que piensas, creo que no hay nada más que decir.
Se dio la media vuelta y comenzó a caminar hacia la selva.
- Draco, espera.-murmuró pero éste no le hizo el más mínimo caso.
Ella se puso de cuclillas y hundió su cuerpo sobre sus rodillas, para ese entonces, ya estaba llorando.
Draco no supo cuánto tiempo estuvo caminando, se detuvo solo por el hecho de que sus pies así se lo pidieron. Hermione tenía razón, él no había sabido darle la suficiente seguridad para que confiara en él, equivocadamente pensó que podría suplantar eso pidiéndole que fuera su novia, sin embargo, no fue así, ella necesitaba algo más fuerte, si tan solo él pudiera decirle esa palabra, esa maldita palabra que lo atormentaba desde que la escucho de sus labios y no porque ella se la haya dicho, sino porque él no podía decírsela a ella y eso lo mataba.
Sabía que había hecho mal en tratar de meter a los amigos de la grryfindor en todo esto porque solo habían sido excusas, pensó que el enojo que sentía era porque ella los preferiría a ellos pero en realidad era porque ni el mismo tenía confianza en él, aquí en la isla todo era más fácil, la verdadera lucha por defender lo que tenía con Hermione comenzaría afuera y eso, hasta cierto punto, le daba un poco miedo.
- ¡AHGRRR!-grito enojado. ¡Eres un imbécil Draco Malfoy! ¡Un idiota! ¿Cómo ella pudo enamorarse de ti? ¿Cómo se atrevió a amar a una persona como tú? No la mereces… en realidad, no mereces que nadie te quiera.
Hermione se puso de pie, se limpió las lágrimas, volteo hacia la selva, se preguntó cuánto tiempo tardaría en regresar, conocía demasiado bien al slytherin, esta era la respuesta que siempre obtenía de él cuando discutían, él huía, huía de sus sentimientos, de sus pensamientos pero aun así lo amaba. Aunque él no quería salir de la isla ella sí, así que para olvidar el rato que acaba de pasar se puso a recolectar las ramas que ya no ocupaban y las coloco en un solo lugar, para cuando volviera el helicóptero ella pudiera llamar su atención. Con esto que acaba de hacer Draco, sabía que ya no podía contar con él.
Al terminar, casi por inercia volteo hacia la selva… nada. Eso la entristeció, tuvo miedo de que el rubio la volviera a dejar como aquella vez cuando desapareció por tanto tiempo y regreso maleherido… trato de eliminar esos pensamientos. Volteo hacia la playa, camino al arrecife que estaba no muy lejos de ella, se sentó, observo como las olas chocaban con éste y como el agua la alcanzaba, dándole en el rostro, eso le sirvió para relajarse.
De pronto escucho unos ruidos, sabía que era él, se puso de pie y volteo, no se equivocó, ahí estaba, mirándola arrepentido.
- Sé que siempre hago lo mismo pero en verdad lo siento… perdóname por lo de hacer rato… perdóname por ser un idiota… por ser un imbécil, sinceramente no sé cómo puedes amarme siendo así.-sonrió notablemente afligido. Perdóname por no darte la seguridad que te mereces y… perdóname por no poder decirte aquello que tanto deseas.
Hermione lo miro, en verdad estaba sufriendo por no poder decirle algo que ella estaba pidiendo a gritos, se sintió mal, tal vez en parte tenía la culpa por exigirle algo que en este momento él no podía darle, ¿acaso lo que estaba buscando era una palabra vacía y sin sentido para él? Él en verdad no quería decírsela porque de cierta manera le estaría mintiendo, si fuera otro, por quedar bien se la diría, sin embargo, al final del día no significaría nada… ella también estaba siendo injusta con él, a lo mejor y lo estaba subestimando, y quien desistiría de la relación seria ella, en realidad, si le daba pavor el tener que enfrentar a sus amigos, bien decían, una cosa es decirlo y otra muy distinta hacerlo. Estaba a punto de hablar cuando escucharon el mismo ruido de hacer algunas horas.
- El helicóptero.-murmuró.
Draco volteo hacia el cielo y pudo divisarlo, antes de llegar al lugar donde estaba, pudo darse cuenta de que Hermione había hecho un gran tumulto de ramas, se imaginó que para encenderlas y llamar su atención. La gryfindor tenía razón, lo mejor era salir de ahí y enfrentar de una vez a todo el mundo mágico, se giró, dándole la espalda a la castaña, iba a comenzar a correr cuando un grito lo detuvo, volteo hacia atrás y no vio a su novia. Hermione pensó que el slytherin no haría nada mientras tenía esa batalla mental, así que se apresuró para ponerse en marcha pero se distrajo, sin darse cuenta dio un paso en falso, se resbalo perdiendo el equilibrio y cayó al agua no sin antes golpearse la cabeza con una de las rocas del arrecife. El chico al no verla, el pavor lo invadió y no pudo más que gritar su nombre totalmente aterrado.
- ¡Hermione!
CONTINUARA…
AGRADECIMIENTOS A:
[anguiiMalfoydark]
[SallyElizabethHR]
Por dejarme un review en el capitulo anterior ^_^
NOTAS DE LA AUTORA:
Hola, lo prometido es deuda :p fueron 2 semanas que tarde en actualizar xD, tratare de tener el siguiente capítulo para la próxima semana ^_^ por cierto ¿les gusto? Ya saben que soy muy mala y por eso dejo los capis asi sorry! xD Como saben comentarios, quejas, sugerencias a través de sus reviews :D
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Gracias por todo
