Buenos días. Después de varias semanas sin subir un nuevo capítulo, aquí está para los que esperaron ansiosos. Este es el más largo que he hecho y espero que les guste.

ADVERTENCIA: Lo que sigue a continuación contiene violencia explícita que puede no ser del agrado de varios. Se recomienda discreción.


21. LUCHA DE TITANES

Mientras Ami esperaba al resto de sus amigas en el techo, se había quitado la máscara, se dejó el sombrero y traía puestas unas gafas oscuras redondas. Estaba fumando su pipa y tomando de su licorera hasta ponerse más ebria que una cuba. Por si no fuera suficiente, lo que estaba fumando de la pipa era marihuana mezclada con LSD, haciendo que empezara a alucinar de manera descontrolada. Comenzó a reír de forma histérica y varias imágenes pasaron por sus ojos: toda su vida desde su niñez, el divorcio de sus padres, el bullying en la escuela, la sensación de soledad que ello le provocaba y todo el resentimiento que traía en su interior, el cual sólo explotó cuando había sido transformada por Mefistófeles.

- Jódanse todos –se dijo a sí misma arrastrando las palabras -¡Al diablo los doctores! ¡Al diablo la medicina! ¡Mejor se mueran todos de una vez! ¡No necesito de nadie! ¡JAJAJAJAJA! ¡Ojalá te mueras mamá! ¡Te importó más tu carrera que a tu propia hija! –Ami se puso de pie y sin querer, comenzó a quitarse toda la ropa hasta quedar completamente desnuda; derramó unas lágrimas mientras seguía balbuceando -¡T-t-t-te odiooo! ¡Te mataré! –lanzó un puñetazo al aire como si estuviera viendo a su madre frente a ella, sin darse cuenta de que estaba en la orilla del edificio.

- ¡AMI, DESPIERTA! –una voz le gritó de cerca, pero ella no respondió.

- ¡AMI, RESPONDE! –otra voz le estaba hablando, pero ella seguía sin hacer caso, mientras ella seguía ebria y drogada.

Eran Serena y Mefistófeles, quienes trataron de hacer reaccionar a Ami, pero esta se agitaba violentamente sin control. Serena comenzó a abofetearla constantemente, hasta que Ami, todavía en estado inconveniente, agarró a Serena del cuello con ambas manos y con todas sus fuerzas comenzó a estrangularla. Mefistófeles usó su bastón para noquear a Ami, dejándola inconsciente. Serena se incorporó penosamente llevándose una mano al cuello, recuperando el aliento poco a poco.

- ¡ES LA SEGUNDA VEZ QUE HACE ESTO! –exclamó Serena furiosa con un hilo de voz -¡MALDITA PERRA, LA PRÓXIMA VEZ LE CORTARÉ LAS MANOS! –En ese momento ella escuchó unas voces provenientes desde abajo.

- ¡Oigan, ya estamos aquí! –oyeron gritar a alguien por los alrededores; se asomaron por la orilla del edificio y vieron que se trataban de Mina y Rei. Bajaron cargando a Ami inconsciente por el golpe recibido.

- ¿Y ahora qué sucedió? –preguntó Rei al ver a Ami inconsciente.

- Esta perra loca se puso ebria otra vez y casi me estrangula… otra vez –dijo Serena agarrándose el cuello, todavía sintiendo la sensación de las enormes manos de Ami alrededor de su cuello.

- ¡Mierda! –exclamó Mina frustrada -¡Necesitamos de su ayuda para que Lita recupere fuerzas!

- ¿Dónde está Lita? –preguntó Mefistófeles y Rei señaló hacia el jeep en el que las tres llegaron. Todos se acercaron a la parte de atrás del vehículo y Serena y Mefistófeles vieron el estado deplorable en el que se hallaba su amiga, recostada y con la armadura llena de grietas.

- Lita… ¿Te puedes levantar? –preguntó Serena ingenuamente, lo que no le hizo nada de gracia a su amiga, quien le dirigió una mirada fulminante y le dijo:

- ¡Oh, claro! Solamente dame unos segundos y estaré como si nada ¡¿PUES QUÉ NO VES, PENDEJA, QUE NECESITO CARGAR BATERÍAS?! –Serena se asustó ante la actitud agresiva de Lita, luego ella preguntó de forma tajante -¿Dónde está Ami? –Serena hizo una seña indicando que Ami estaba muy ebria, lo que no le cayó bien a Lita.

De repente, oyeron unos quejidos atrás de ellos; era Ami, que estaba recobrando el conocimiento, sujetándose la cabeza y tambaleándose, tratando de mantenerse de pie.

- ¿Qué pasó? –dijo Ami arrastrando las palabras. Inmediatamente Serena, en un arranque de ira, la agarró de la ropa y la levantó por el aire, ante el asombro de todos los demás.

- ¡MALDITA PERRA LOCA! –exclamó Serena hecha una fiera -¡YA VAN DOS VECES QUE TRATAS DE ESTRANGULARME! ¡DEBERÍA CORTARTE LAS MANOS EN ESTE INSTANTE!

- ¡Ya basta! –exclamó Mefistófeles -¡Necesito que todas ustedes estén en la mejor condición posible para lo que haremos a continuación! –Serena soltó a Ami, quien cayó de golpe y de nuevo trató de ponerse de pie.

- Ok, nada más necesito un trago –dijo Ami mientras sacaba su licorera personal, pero no alcanzó a sorber ni un trago, pues la licorera desapareció de su mano -¿Pero qué…? –Entonces vio que Rei se la había arrebatado -¡Devuélveme eso, Rei! –exclamó furiosa.

- Lo siento, Ami –dijo Rei con seriedad –pero necesitamos que te mantengas sobria, y hasta que eso ocurra, me quedaré con esto.

- ¡Me las pagarás! –gruñó Ami.

- Necesitamos que ayudes a Lita a recuperar sus fuerzas antes de que sigamos con el siguiente objetivo –dijo Mina con seriedad. A regañadientes, Ami sacó su enorme bolso, comenzó a hurgar dentro de él y sacó unos cables para pasar corriente, como los que usan los psiquiatras para proporcionar terapia electroconvulsiva a los pacientes.

- Ahora necesitaré que saquen a Lita y la lleven a esos postes de alta tensión –indicó Ami y Serena, Mina y Rei sacaron a Lita de la parte trasera del jeep, pero era muy pesada por la armadura y batallaron demasiado para levantarla: Mina la tomó de las piernas, mientras que Serena y Rei la cogieron de los brazos; sin embargo, no lograron avanzar más de dos metros, sintiéndose cansadas.

Entonces Mefistófeles, al ver la bochornosa escena, utilizó sus poderes para levantar a Lita por los aires y llevarla hasta los postes. Al llegar, dejó caer suavemente a Lita cerca de una bobina generadora de electricidad. Ami conectó los extremos de los cables a la bobina, mientras sacaba unas cuerdas para atar a Lita a uno de los postes.

- Oye, ¿en verdad esto es necesario? –preguntó Lita algo nerviosa.

- Ya lo creo –luego Ami colocó los extremos de los cables sobre las sienes de su amiga –Abre la boca –Lita abrió la boca y Ami sacó de su bolso una boquilla de goma y la colocó en la boca de su amiga –Es para que no aprietes tus dientes ni te muerdas tu propia lengua. ¿Estás lista? –Lita asintió con la cabeza – 3, 2, 1, ¡Aquí vamos!

Accionó la palanca e inmediatamente comenzó a pasar corriente eléctrica a través de los cables hasta pasar por la cabeza de Lita, quien profirió gritos de dolor a través de la boquilla, todo su cuerpo se sacudía violentamente, fuertes ondas de electricidad comenzaron a rodearla y sus ojos se pusieron en blanco.

Las demás y Mefistófeles sólo se limitaron a observar, manteniéndose impasibles ante las violentas sacudidas de Lita. De repente, sintieron que el suelo empezaba a retumbar y las ondas eléctricas iban en aumento, haciendo que todo a su alrededor temblara fuertemente; algunas partes del edificio se agrietaron y otras se rompieron.

- ¡Oigan, creo que esa es la señal de que debemos alejarnos! –exclamó Mina; todos asintieron y entonces Serena usó su báculo para crear una barrera protectora para evitar las cada vez más peligrosas corrientes eléctricas alrededor de Lita, hasta que…

- ¡AAAAAAHHHHHHHH! –Lita profirió un enorme grito a la vez que se escuchó una enorme explosión, destruyendo todo lo que estuviera a un kilómetro a la redonda, reduciendo el edificio del ministerio de Defensa a escombros y los cadáveres del personal quedaron completamente carbonizados. Una nube de humo envolvió a las chicas y a Mefistófeles, quienes todavía estaban protegidos por la barrera creada por Serena.

Poco a poco la nube se fue disipando, y al fondo, una luz brillante apareció acercándose más y más, hasta que todos lograron identificar una silueta oscura que poco a poco iba tomando forma. Era Lita, quien estaba completamente recuperada, esbozando una sonrisa de satisfacción.

- ¿Lita…? –preguntó Serena asustada.

- Ahora todo está mejor –dijo Lita con tono tranquilo pero gélido. Se miró las manos mientras las abría y cerraba.

- Pues entonces no hay tiempo que perder –intervino Mefistófeles –hay que ir a tomar el Kantei*, y después, el palacio del Emperador.

Todas se pusieron en marcha: Lita y Serena volando con sus propios medios, mientras que Ami, Rei y Mina usaron sus medios de transporte para dirigirse a las oficinas del Primer Ministro y poner de rodillas al gobierno. Pero antes de partir, Mefistófeles las detuvo porque había otro asunto que había que hacer.

- ¿Ahora qué sucede? –preguntó molesta Rei.

- Hay otro lugar que hay que destruir: el edificio de la Dieta Nacional.

- ¿Eh? –preguntó Mina sin comprender a qué se refería y volteó confundida hacia sus amigas para que le aclararan la duda.

- ¡¿Es en serio, Mina?! –preguntó enfadada Ami y, armándose de paciencia, le explicó –Es el edificio en donde se reúnen las dos cámaras legislativas; es donde se encuentra el Poder Legislativo.

- Ahhh –respondió Mina de forma estúpida.

- Eso me recuerda –intervino Rei –entonces también hay que destruir el edificio de la Corte Suprema de Justicia.

- ¿Entonces quién irá a dónde? –preguntó Serena.

- Yo voy a la Corte –se apuntó rápidamente Mina.

- Igual yo –intervino también Ami.

- Entonces ustedes tres irán contra la Dieta Nacional –señaló Mefistófeles; Serena, Lita y Rei quedaron conformes con la decisión. Entonces todas se separaron para atacar los objetivos mencionados.


Mientras tanto, las Outer Sailor Senshies y Tuxedo Mask se dirigieron precisamente hacia el Kantei para alertar al primer ministro del peligro que corren él y todos los funcionarios.

Adentro del edificio, las cosas se habían vuelto sumamente caóticas, pues las oficinas estaban más ocupadas que nunca debido a los recientes acontecimientos por la destrucción del edificio del Ministerio de Defensa y la destrucción de las Fuerzas Armadas, dejando a Japón indefensa.

Afuera del edificio las Sailor Scouts solicitaron entrar al edificio.

- ¡Necesitamos ver al primer ministro de inmediato! –pidió Sailor Pluto.

- Lo siento –dijo el guardia que custodiaba la entrada –debido a los recientes ataques, no podemos dejar pasar a nadie que no sea del gobierno.

- ¡Es urgente, debemos alertar al ministro y a todos los funcionarios de inmediato! –exclamó exasperada Sailor Uranus.

- ¡Será mejor que salgan de aquí inmediatamente si no quieren ser arrestadas! –ordenó el guardia con dureza. En ese momento, se escuchó una voz por los altavoces diciendo una noticia terrible.

- Noticia de última hora. Las supervillanas conocidas como Los Ángeles de la Muerte, han atacado el edificio de la Dieta Nacional y masacrado a todos los diputados y representantes de la misma; también atacaron al mismo tiempo el edificio de la Corte Suprema de Justicia y exterminado a todos los jueces, poniendo en jaque a todo el gobierno. ¿Pero qué…?

La voz de la reportera fue interrumpida por una voz que les era muy familiar.

- ¡Atención a todo el gobierno de Japón! –era la voz de Serena la cual resonaba potente y amenazante -¡Será mejor que se preparen, porque ya arrasamos con dos de los poderes de gobierno y ahora siguen el primer ministro y sus compinches, y próximamente, será el emperador mismo! ¡Tomaremos al emperador y a este puto gobierno de las pelotas!

Las Sailor Scouts se quedaron anonadadas ante la desagradable noticia. Todo el personal del edificio entró en pánico y funcionarios salieron y entraron como locos. Entonces las Sailor Scouts y Tuxedo Mask se retiraron del edificio al ver que el guardia no se movería de su sitio; una vez afuera de las instalaciones comenzaron a idear un plan.

- De acuerdo –explicó Tuxedo Mask –ahora que los edificios de dos de los poderes gubernamentales has sido destruidos, el siguiente objetivo debe ser este edificio.

- Entonces tendremos que esperarlas a escondidas –señaló Sailor Neptune.

- Pero es probable que no vayamos a sobrevivir –dijo nerviosa Sailor Saturn –deben haberse vuelto más poderosas que la última vez.

- Pues debemos hacerlo, aunque nos cueste la vida –añadió Sailor Pluto.

- Entonces, si nosotros no lo logramos –recordó Sailor Uranus -¿Entonces quién se encargará de terminar el trabajo?

- Nosotros –una voz sonó cerca de donde ellos estaban. Las Sailor Scouts voltearon para ver a todas partes, hasta que vieron a unas figuras muy familiares.

- ¿Seiya? ¿Yaten? ¿Taiki? –Sailor Uranus los reconoció -¿Pero qué…?

- Hemos estado siguiendo el asunto desde hace unos días –dijo Taiki tranquilamente. Sailor Uranus comenzó a encenderse de rabia y, súbitamente, tomó a Seiya de la ropa y lo estrelló de espaldas contra la pared.

- ¡Haruka, detente! –ordenó Tuxedo Mask, pero la rubia no hizo caso de él.

- ¡¿LO SABÍAN?! –gritó Sailor Uranus fuera de sí -¡¿Y por qué rayos no aparecieron cuando los necesitábamos?!

- Porque… -Seiya hacía un esfuerzo por hablar –apenas… recibimos… la noticia… hace poco…

Sailor Neptune y Sailor Pluto tomaron a Sailor Uranus de los brazos, soltando a Seiya, quien fue asistido por Taiki y Yaten, y poco a poco fue recobrando la compostura.

- ¡Oye, ya cálmate! –le reprochó Yaten a Sailor Uranus -¡Estamos del mismo lado!

- ¿Quién más sabe que están aquí? –preguntó con calma Sailor Saturn.

- La doctora Mizuno, la señora Aino, Luna y Artemis –confesó Taiki. Las Sailor Scouts se quedaron anonadadas –nos estuvimos manteniendo en contacto con ellas en secreto.

- Quisimos mantener nuestra llegada en secreto hasta el último momento –corroboró Seiya –y parece ser que ha llegado el momento.

- Queremos ayudarlas en todo lo posible –dijo Yaten –ellas también son… bueno, eran amigas nuestras. Les ayudaremos a detenerlas.

Las Sailor Scouts y Tuxedo Mask comenzaron a pensar la situación y entendieron que necesitarían toda la ayuda posible si querían detener a los Ángeles antes de que atacaran al primer ministro y al emperador.

- De acuerdo –declaró Tuxedo Mask –su ayuda nos servirá de mucho cuando ellas…

Pero Tuxedo Mask no pudo terminar la frase debido a que se escuchó una enorme explosión, cuya onda provocó que todos salieran volando varios metros del edificio, quedando inconscientes por un par de horas.

Al despertar, todos vieron con horror lo que había sucedido: el edificio había quedado en ruinas; hubo algunos sobrevivientes que trataron de escapar, pero fueron alcanzados por balas de alto poder que hacían salpicar grandes cantidades de sangre, sesos y tripas. De repente uno de ellos se abalanzó sobre Sailor Neptune.

- ¡POR FAVOR, SÁLVENOS! ¡PROTÉGANOS DE…! –pero no alcanzó a terminar la frase ya que una bala expansiva le alcanzó destrozándole la cabeza, justo frente a Sailor Neptune, quien quedó en estado de shock.

- ¡Je! ¡Puras cucarachas! –dijo una voz maligna cerca de ahí. El humo se fue disipando y dejó al descubierto cinco siluetas conocidas. Ahí estaban Los Ángeles de la Muerte.

Las Sailor Scouts y Tuxedo Mask se prepararon para la que pudiera ser su última batalla. Los Ángeles también se prepararon para obtener su revancha desde su última batalla.

En ese momento, aparecieron dos siluetas junto a las Sailor Star Lights; eran Sailor Neo-Mercury y Sailor Neo-Venus, quienes también se aprestarían para el combate. Justo en ese momento, unos haces de luz desde el cielo aparecieron sobre las dos Sailor Scouts y las Sailor Star Lights, provocando que se congelaran. Las Outer Sailor Senshies se quedaron heladas al ver que las otras Sailor Scouts no podrían ayudarlas, por lo que tendrían que pelear por su cuenta.

- Espero que estén listas –dijo Serena amenazante –porque esta puede ser la última vez que nos enfrentemos cara a cara.

- Es hora de terminar lo que iniciamos –añadió Ami con la máscara puesta.

Los dos bandos se miraron fijamente por unos minutos sin decidirse a atacar. En ambos lados había sentimientos encontrados, pues antes eran buenas amigas; ahora eran enemigas mortales y esta sería una pelea en la que solamente un bando ganaría. Todos comenzaron a tener recuerdos de los buenos y malos momentos que pasaron juntas, peleando contra los villanos que amenazaban a la Tierra y a sus habitantes, así como los momentos tristes y alegres cuando no eran Sailor Scouts.

Cada quién ya tenía su objetivo: Mina se enfrentaría a Sailor Pluto, Rei a Sailor Saturn, Lita a Sailor Neptune, Ami a Sailor Uranus… y por último, Serena contra su ex amado Tuxedo Mask. Un pedazo de metal del derruido edificio cayó al suelo produciendo un ruido fuerte y ese fue el inicio de la pelea final.


Ambos grupos se lanzaron de frente: Sailor Uranus usó su espada para atacar, mientras Ami empleó un hacha de mano y un mazo. La Sailor Scout trató de buscar cualquier momento en que Ami bajara la guardia, pero su oponente era demasiado hábil usando sus armas sin dar tregua a Sailor Uranus, haciendo que esquivara constantemente sus ataques por todos lados.

Sailor Neptune utilizó su espejo para reflejar los ataques de Lita, quien disparaba todo su arsenal hacia la Sailor Scout, pero el espejo absorbía los ataques y se los regresaba, lo que ponía a Lita en un serio aprieto, teniendo que esquivar sus propios ataques, lo que hacía parecer que Sailor Neptune tendría la ventaja.

Sailor Pluto y Mina se enfrentaron de manera salvaje, pues la Sailor Scout empleó su báculo con mejor habilidad que la última vez, pero Mina no le iba a dar esa ventaja, empleando un enorme cuchillo de cacería y su pistola Águila del Desierto .50. Con la ayuda de su báculo, Sailor Pluto pudo esquivar las balas de Mina y en un momento en que esta bajó la guardia, pudo propinarle varios golpes, para luego lanzarla hacia las ruinas del edificio.

Sailor Saturn y Rei estaban enfrascadas usando una su alabarda y la otra la lanza naginata, como si fuera un duelo de espadas, en el que una de las dos caería ante la otra en cualquier momento. Se iban moviendo para todas partes sin dejar de pelear y sin dejar de verse. Las dos iban parejas sin dar respiro una a la otra.

En cuanto a Serena y Tuxedo Mask se atacaban sin cesar: Serena utilizó los poderes de su báculo, arrojando esferas de energía oscura hacia su ex amado, mientras que este contraatacaba usando su bastón para devolver algunas esferas y mientras Serena esquivaba los contraataques, él aprovechaba para atacarla con rayos de luz, a los que ella trataba de bloquear, pero eran muy fuertes por lo que se vio obligada a esquivarlos.


Sailor Uranus y Ami seguían atacándose, pero ahora Ami usó su hacha de mano a modo de bumerang, lanzándolo hacia su oponente, haciendo que se distrajera y entonces Ami se lanzó hacia ella, propinándole un gran martillazo en la rodilla derecha, fracturándosela y haciendo que Sailor Uranus cayera al suelo, gritando y tomándose la pierna sin poderse levantar. Ami se le acercó lentamente e hizo a un lado la espada de la Sailor Scout.

- Y ahora, perra, ¿qué se siente el tener los huesos y los ligamentos rotos? –dijo con tranquilidad viendo cómo su oponente se retorcía de dolor.

Pero en ese momento, sin darse cuenta, Ami recibió un golpe fuerte en el lado izquierdo de la cara, lanzándola un metro de ahí; Sailor Uranus le había propinado una patada con su única pierna buena, lo suficientemente fuerte como para lanzarla al suelo.

Ami se levantó lentamente, recuperándose del golpe, viendo cómo su máscara estaba hecha mil pedazos. Su cara estaba ensombrecida, pero al voltear a ver a Sailor Uranus, su cara adquirió un semblante macabro, mirando fijamente a Haruka, con los ojos como pequeños puntos negros, su pelo color celeste completamente alborotado y con un hilo de sangre en su nariz y en su boca.

- ¡AHORA SI YA LA HICISTE, PUTA! –Por primera vez, Haruka sintió un enorme escalofrío por su cuerpo por lo que Ami estuviera a punto de hacer. Ami sacó una enorme cuerda de su bolso, llamó a su águila mascota, el cual se transformó en un enorme toro, con unos aterradores ojos rojos y sacando humo de sus fosas nasales.

Haruka trató de escapar con su pierna rota, pero Ami usó la cuerda para lazar a su oponente como si fuera un becerro y se montó sobre su mascota. Haruka trató de zafarse de las ataduras pero eran demasiado apretadas, teniendo ambos brazos inhabilitados.

- Ahora, vamos a dar una vuelta, o quizás más –dijo Ami con éxtasis e inmediatamente procedió a arrastrar a Haruka por los alrededores del edificio en ruinas como si fuera un rodeo, mientras que la Sailor Scout sintió cómo la tierra se pegaba a su ropa y a su piel mientras era arrastrada por el suelo, a veces golpeándose contra restos del edificio, provocándole heridas diversas.


La pelea entre Sailor Pluto y Mina pareciera favorecer a la primera, pero Mina utilizó una artimaña para engañar a su oponente: se escondió detrás de unos escombros mientras que la Sailor Scout la persiguió.

- ¡No te escondas y pelea si tienes valor! –exclamó Sailor Pluto y luego gritó -¡Grito Mortal! –el ataque dio sobre los escombros y Setsuna se acercó para ver si había rastros de Mina.

Setsuna cayó en la trampa. Atrás de ella apareció Mina, quien procedió a propinarle varias patadas y golpes violentos a su oponente. Setsuna cayó al suelo y en un intento por coger su báculo, Mina le pisó la mano, haciendo que ella se quejara por el dolor.

- ¿Buscabas esto, perra? –Mina agarró el báculo de Setsuna y lo lanzó muy lejos; luego le propinó un puntapié a la Sailor Scout en la entrepierna, haciendo que esta gritara del inmenso dolor. De repente, un líquido blanco salió de su entrepierna.

- ¡JA JA JA JA! –Mina reía a carcajadas ante la escena -¡Mírate! ¡Una Sailor Scout que se mea en sus bragas! ¡Eres realmente patética! ¿Qué te parece si "jugamos" un poco? –El rostro de Setsuna se descompuso al ver la cara de placer de Mina; ella trató de levantarse pero todo su cuerpo le dolía bastante por la paliza recibida; intentó arrastrarse pero pronto sintió que una mano le corría por la espalda hasta llegar a las nalgas. Mina le levantó la falda, le quitó las bragas mojadas muy lentamente y procedió a frotar su mano en los genitales de su oponente.

- ¡BASTA! ¡DETENTE! –exclamó Setsuna desesperada al sentir cómo sus partes íntimas eran tocadas por manos ajenas, haciendo que se corriera y luego sintió cómo otra mano comenzó a tocarle los pechos de manera muy sensual, apretándolos y luego Mina puso su lengua en el cuello de Setsuna, lamiéndolo de la manera más sensual posible, haciendo que la Sailor Scout se fuera excitando poco a poco.

- Tenemos tiempo de sobra, ¿sabes? –Mina siguió con su juego sexual, procediendo a meter sus dedos dentro del orificio vaginal de la Sailor Scout, haciendo que su rostro se sonrojara.

- ¡NOOOOOOOO! –gritó Setsuna al sentir los dedos de Mina dentro de su vagina, pero Mina no se detenía y luego, con los dedos humedecidos por los fluidos vaginales, puso su mano en el trasero de la Sailor Scout.

- ¿Qué tal si ahora subimos de nivel? –Mina sacó un guante de látex de un bolsillo, la humedeció con los fluidos de Setsuna y lentamente procedió a introducir lentamente su puño en el recto de ella.

- ¡AAAAAARRRRRGGGGHHHHHH! –gritó Setsuna con todas sus fuerzas, que se oyó por todo el campo de batalla. Mina sacó y metió su puño varias veces, provocándole un dolor nunca antes experimentado. Ella trató de oponer resistencia pero Mina la tenía fuertemente abrazada para evitar que escapara.

- ¡¿TE GUSTA, PERRA?! ¡¿TE GUSTA QUE TE DEN POR EL CULO?! –exclamaba Mina con sumo placer, viendo cómo Setsuna se retorcía de dolor.


Mientras tanto, la pelea entre Sailor Neptune y Lita se hallaba en un punto muerto. Lita sentía que poco a poco se iba debilitando nuevamente por culpa del espejo que le devolvía los ataques. Michiru, a pesar de llevar la ventaja, sentía que sus fuerzas iban disminuyendo, sin saber por cuanto tiempo podría seguir luchando.

- ¡MAREMOTO DE NEPTUNO! –exclamó Sailor Neptune y el ataque pegó de lleno en Lita, lanzándola hacia los escombros del edificio. El uso del ataque la dejó muy débil y empezó a notar que el espejo comenzaba a presentar grietas.

Lita, al incorporarse después de recibir el ataque, también notó que el espejo comenzaba a agrietarse, por lo que lo usó a su favor contra su atacante. Usó su ojo biónico a modo de láser para intentar quitarle el espejo de las manos, pero este fue reflejado por el espejo y Lita esquivó el ataque; de repente el espejo comenzó a resquebrajarse más y más, por lo que a Michiru no le quedó de otra más que guardar el espejo y escapar de los furiosos ataques de su contrincante. Se ocultó detrás de una pila de escombros y cadáveres, pero justo en ese momento…

Una gran explosión hizo volar el lugar, haciendo que Sailor Neptune fuera lanzada varios metros de ahí. La Sailor Scout resultó gravemente herida, no podía levantarse pues sus piernas quedaron atrapadas debajo de una viga de metal. En eso, repentinamente, apareció Lita, con una mirada amenazante y semblante frío ante su oponente. Intentó desesperadamente zafarse, pero fue inútil, mientras que Lita solamente se quedaba observando.

- ¿Quieres que te saque de ahí… Michiru? –preguntó Lita con voz glaciar. Michiru no respondió –Esta bien, aquí va –Michiru creyó por un momento que Lita había recapacitado y se retractaría de sus errores. Sin embargo, no fue así.

Lita usó su ojo biónico para disparar un rayo láser que, en lugar de quitar los escombros, procedió a cortar ambas piernas de la Sailor Scout, haciendo que gritara de dolor y de rabia por lo que Lita había hecho.

- ¡ESTÚPIDA HIJA DE PERRA! –rugió Michiru al ver lo que hizo Lita para después retorcerse de dolor por haber perdido ambas piernas.

- ¿Acaso no fue suficiente? –preguntó Lita con cinismo –Si quieres también puedo rebanarte los brazos –Michiru no hizo más que retorcerse de dolor.


Sailor Saturn y Rei continuaban su pelea en la cima de los escombros del Kentai sin dar tregua una a la otra. Ambas sentían que sus fuerzas se agotaban y una de ellas caería ante la otra.

Sailor Saturn se distrajo por el grito ensordecedor que provenía de la parte de abajo, volteó a ver y vio con horror que Sailor Neptune había perdido sus piernas a manos de Lita.

- ¡Mamá Michiru! –gritó la Sailor Scout al ver lo que estaba sucediendo abajo. Pero luego volteó a ver a sus otras compañeras cómo atacadas sin piedad: Sailor Pluto violada sexualmente por Mina y Sailor Uranus siendo arrastrada por Ami como si fuera un animal de rodeo. Sus ojos se llenaron de lágrimas al ver las macabras escenas.

En ese momento sintió un golpe certero en el estómago que la mandó a volar varios metros hasta estrellarse en una viga de metal.

- ¿Acaso no sabes que no debes bajar la guardia, pequeña perra? –preguntó con dureza Rei. Hotaru se incorporó poniendo una mano en el lugar en que recibió el golpe, luego recogió su arma y continuaron el ataque, pero el golpe la había debilitado demasiado, por lo que pasó a la defensiva. Justo en ese momento, la lanza de Rei partió a la mitad el arma de Hotaru y le dio una patada en el rostro a la Sailor Scout lanzándola al vacío.

Hotaru pensó que ése sería su fin pues no había nadie para salvarla, así que cerró sus ojos y dejó que sucediera lo que tuviera que suceder. Vio toda su vida como una película en reversa frente a sus ojos, sabiendo de su inevitable fin.

De repente, ella despertó medio atontada, creyendo que ya estaba muerta. Pero luego vio un rostro familiar.

- ¿Estás bien, Hotaru? –preguntó Tuxedo Mask con preocupación.

- Eso creo –respondió ella -¿Y qué pasó con Serena?

- Creo que es demasiado poderosa –admitió él apesadumbrado –No creo poder vencerla con mis poderes.

Hotaru, recordando lo que les había pasado a sus compañeras, rompió en llanto. Tuxedo Mask no se le ocurrió nada qué decirle para confortarla. En ese momento…

- ¡¿Con que ahí se escondían?! –exclamó Serena al descubrir donde se hallaban ocultos. Tuxedo Mask trató de escapar pero Serena usó su látigo de luz oscura para amarrarlo.

- ¡HOTARU, HUYE! –gritó él con todas sus fuerzas y Hotaru trató de huir, pero rápidamente fue interceptada por Rei.

- Puedes correr, pero no esconderte, pequeña perra –Rei agarró a Hotaru de un brazo y se lo retorció por la espalda. La Sailor Scout gritó de dolor.

- ¡DÉJALA EN PAZ, REI! –exclamó Tuxedo Mask, pero recibió un golpe en el rostro por parte de Serena.

- ¡TÚ CIERRA TU PUTO HOCICO! –le gritó Serena. Al ver que la situación ya estaba en sus manos, ella llamó a las demás -¡Chicas, atención! –habló con una voz lo suficientemente potente como para que todas le escucharan. Ami detuvo su momento de diversión con Sailor Uranus; Mina sacó de golpe su puño del recto de Sailor Pluto; Lita se apartó por un momento de Sailor Neptune y Rei soltó el brazo de Sailor Saturn.

- ¿Qué sucede, Serena? –gruñó Lita.

- Es hora de acabar con esto –dijo ella con firmeza y les recordó –todavía tenemos trabajo qué hacer.

- ¡Ay! Justo cuando nos estábamos divirtiendo –se quejó Mina.

- Serena tiene razón –intervino Rei –esto aún no se ha terminado. Hay que terminar con ellas.

- Entonces permíteme hacerlo yo primero –dijo Lita.

- ¡Ni loca! –se apresuró a intervenir Mina -¡Yo lo haré primero!

- ¡De ninguna forma, putas! –intervino Ami -¡Yo empecé primero y yo la terminaré primero también!

Las tres comenzaron a pelear y a discutir; sólo Serena y Rei se mantuvieron al margen de la discusión. Luego Rei lanzó un chiflido y paró la pelea.

- Hay sólo una manera de decidirlo –Rei sacó su "Tessen", las chicas se pusieron en círculo y Rei lo puso a girar. La ganadora fue…

- ¡SIIIIIII! –Mina gritó de felicidad e inmediatamente se dirigió hacia Sailor Pluto, quien trataba desesperadamente de ponerse de pie para seguir peleando, pero ya no tenía suficientes fuerzas para continuar.

Mina le pateó las piernas, haciendo que se cayera al suelo boca arriba y ambas se miraron frente a frente.

- ¡ADELANTE! –pidió Sailor Pluto -¡Acaba de una buena vez! ¡Me harías un gran favor!

- Yo soy la que decide cuándo termina –replicó fríamente Mina –Y esto aún no se termina.

Mina sacó una escopeta recortada de la nada y comenzó a ver alguna parte del cuerpo de la Sailor Scout decidiendo dónde disparar. Setsuna sintió un gran terror al saber que muy pronto iba a morir de una manera lenta y dolorosa.

- Veamos –Mina apuntó hacia Setsuna para todas partes –De tin… Marín… de do… pingüé… cúcara… mácara… títere… ¡FUE!

Mina disparó sobre el brazo derecho de Setsuna, destrozándoselo por completo, saltando pedazos de piel, huesos y mucha sangre. Setsuna comenzó a gritar histéricamente y a retorcerse en el suelo agarrándose lo que le quedaba de su brazo, el cual sangraba profundamente. Mina reía a carcajadas al ver el dolor y la agonía de su rival.

Las otras Sailor Scouts y Tuxedo Mask vieron horrorizados el martirio de su compañera. Sus ojos se llenaron de lágrimas, sintiéndose impotentes al no poder hacer nada para ayudar a su amiga.

- ¡BASTAAAAAAAA! –gritó desesperada Sailor Saturn.

Setsuna se puso de pie a duras penas y comenzó a alejarse de Mina sosteniendo tomando su brazo destrozado con su mano izquierda, jadeando y con los ojos desorbitados, caminando sin rumbo fijo, hasta que…

- Oye, Setsunaaaaaa… -La Sailor Scout se dio la media vuelta mirando a Mina y esta comenzó a disparar a quemarropa sobre ella, mientras Setsuna gritaba al recibir los disparos que atravesaban su cuerpo y destrozaban sus órganos internos.

Recibió cinco escopetazos que la dejaron al borde de la muerte; cayó sobre sus rodillas y soltó la mano con que sujetaba su brazo destrozado. Sentía cómo poco a poco se le iba la vida, viendo toda su vida frente a sus ojos como una película en reversa, todos los recuerdos pasaban frente a ella. Escupió mucha sangre tratando de aferrarse a la vida hasta el último momento.

Vio unos pies frente a ella, levantó la cabeza y sintió la punta de una pistola sobre su frente.

- Adiós, vieja amiga –dijo Mina con la pistola. Setsuna no dijo ni una palabra y solamente se limitó a cerrar los ojos esperando la descarga.

Mina jaló del gatillo, la bala atravesó el cañón del arma saliendo de esta, para continuar su trayectoria atravesando la frente de Setsuna sin detenerse, atravesando la parte de atrás de su cabeza. Setsuna cayó al suelo con los ojos vidriosos. Finalmente Mina terminó su trabajo.

Mina se quedó mirando fijamente el cadáver de su ex compañera, pero en vez de regocijarse por haberse deshecho de ella, su semblante se tornó serio y frío; comenzó a recordar cuando las dos pelearon contra la reina Neherenia y la ocasión en que Sestuna le dijo que, si Sailor Moon llegara a fallar, Sailor Venus sería la líder. Mina recogió la pluma de transformación de Setsuna y se lo guardó en el bolsillo. Permaneció allí por un buen rato y sin querer, se le salió una lágrima.

Las otras Sailor Scouts no podían creer lo que acababa de ocurrir. Vieron con horror e incredulidad cómo una de las suyas fue asesinada de la forma más cruel y despiadada posible, sabiendo que a ellas les deparaba el mismo destino.


La siguiente en ejecutar a su rival fue Rei, quien se acercó a Hotaru, quien estaba de rodillas, y con semblante frío le entregó la espada wakisashi para que ella cometiera suicidio.

- Adelante, hazlo –le ordenó Rei. Pero Hotaru, furiosa, agarró la espada y la lanzó lejos, pues no quería darle ese gusto a su enemiga.

- Hazlo de una vez –gruñó Hotaru entre dientes, tratando de contener su ira, apretando los puños muy fuertemente.

- Como quieras –dijo Rei sin inmutarse. Sacó de nuevo la lanza naginata y se puso en posición -¿Una última cosa qué decir?

- ¡NUNCA TE PERDONARÉ ESTO, REI! –gritó Hotaru con todas sus fuerzas. Después de haber dicho esto, Rei realizó un corte rápido; un par de segundos después, la cabeza de la Sailor Scout se desprendió del cuerpo y cayó inerte al suelo.

Tuxedo Mask, Sailor Neptune y Sailor Uranus vieron cómo la cabeza de la pequeña Sailor Scout rodaba hacia un lado. Sailor Neptune lanzó un potente grito de rabia agarrándose los cabellos, olvidando el dolor de haber perdido sus piernas.

Rei también se quedó observando el cuerpo de la más joven de las Sailor Scouts y, al igual que Mina, no sintió regocijo ni placer, llegando a derramar una lágrima.


Lita también procedió a realizar su cometido. Tomó a Michiru de los cabellos y comenzó a cargar una potente corriente eléctrica en su mano. Antes de hacer su movimiento, le preguntó a la Sailor Scout con seriedad:

- ¿Una última cosa que tengas qué decir? –Michiru dijo sus últimas palabras con mucho cuidado.

- Permíteme ver a Haruka por última vez –Lita cargó a Michiru y la puso en una posición en la que le permitiera ver a su amada por última vez.

- Michiru… -a Haruka se le quebró la voz al ver a su amada por última vez.

- Adiós, Haruka, me reuniré con Hotaru y Sestuna –la Sailor Scout cerró los ojos y Lita procedió a aplicarle una potente descarga eléctrica que hizo que Michiru comenzara a sacudirse violentamente. Su piel y su cabello comenzaron a quemarse y después de un rato, Lita soltó el cadáver de Michiru, el cual quedó completamente carbonizado e irreconocible.

Sailor Uranus dejó de luchar, con lágrimas en los ojos, ya que las personas a las que más quería ya estaban muertas. Tuxedo Mask también dejó de pelear.

Lita vio el cadáver de su oponente y tampoco sintió gusto, y en cambio, mantuvo un semblante serio y taciturno al mirar fijamente lo que ella había hecho.


Ahora le llegó el momento a Haruka. Ami la desató y Haruka cayó al suelo sin fuerzas y sin ganas de seguir peleando; Ami se le acercó y le colocó la cuerda alrededor del cuello de la Sailor Scout, apretándolo lo más fuerte posible. Haruka no hizo ni el menor esfuerzo por quitarse de encima a su enemiga.

Ami lanzó la cuerda por encima de una viga saliente de las ruinas del edificio y ató el otro extremo a su mascota. Se acercó a Haruka y en tono serio le preguntó:

- ¿Tus últimas palabras? –Haruka se quedó callada un momento y luego dijo lentamente.

- Te veré en el infierno, Ami Mizuno –Ami lanzó un chiflido a su mascota y esta avanzó hacia adelante haciendo que Haruka fuera suspendida por el aire, con la soga al cuello.

Haruka sentía cómo poco a poco le faltaba el aire, se retorcía llevándose ambas manos a la soga para tratar de respirar. Todos sus fluidos corporales comenzaban a salir de todas partes: lágrimas, saliva, orina y fluidos vaginales comenzaron a chorrear por todo su cuerpo. Sus ojos se iban poniendo blancos mientras se aferraba a lo que le quedaba de vida.

Ami se impacientó al ver que Haruka no se daba por vencida, así que se dirigió a su mascota, desató la cuerda y ella misma la sujetó.

- ¡FUERA ABAJO! –soltó la cuerda y Haruka sentía cómo iba cayendo rápidamente al vacío, sintiendo que finalmente la vida se le escurriría de las manos. Pero en ese momento…

Ami volvió a agarrar la cuerda, evitando que Haruka se estrellara contra el suelo; pero al hacer esto, hizo que el cuello de la Sailor Scout produjera un tronido, indicando que su cuello se había roto, lo que le produjo la muerte instantánea. Ami bajó suavemente el cadáver al suelo, dejándolo tendido y viéndolo fijamente y después miró sus manos que estaban temblando.


Finalmente llegó el turno de Darien. Serena se acercó al rostro de su ex novio y lo miró directo a los ojos mientras seguía atado.

- Lo que tengas qué hacer… Sólo hazlo –dijo él con amargura.

- Como tú quieras –dijo Serena con tono gélido.

- Sólo quiero que sepas –se apresuró a decir él –que lo que vayas a hacer… Te perdono.

Serena acercó sus labios a los de él por última vez y sintió el calor que éstos le proporcionaban; Darien sentía que la vida se le iba, como si estuviera siendo absorbida por la criatura que alguna vez fue su novia. Ella le estaba absorbiendo toda su energía vital, hasta que finalmente despegó los labios, dejando el cadáver de Darien seco y flaco, con la piel ennegrecida y las cuencas de los ojos vacías. Ella se quedó viendo lo que alguna vez fue su amante y empezó a recordar los momentos que pasaron juntos, lo que le produjo emociones encontradas.


Mefistófeles apareció aplaudiendo el trabajo de sus protegidas, sintiéndose profundamente satisfecho y emocionado.

- Excelente, chicas –dijo él contento –Ahora es momento de que regresen a la base; necesitarán recuperar energías para lo que sigue después.

- ¿Y qué va a pasar con todo esto? –dijo Serena con voz apagada señalando los cadáveres de sus enemigos y los cuerpos congelados de las Sailor Neo Scouts y de las Sailor Starlights.

- Yo me encargo de esto –dijo él con indiferencia –Las enviaré de vuelta. En ese momento, Mefistófeles hizo un movimiento con su bastón haciendo desaparecer a las chicas.

Luego se dirigió a las Sailor Scouts, quienes estaban inmóviles en la entrada del edificio e hizo otro movimiento haciendo que se descongelaran. Las otras Sailor Scouts recuperaron la movilidad sin recordar lo que sucedió unos minutos antes.

- ¿Qué sucedió? –preguntó Sailor Neo Mercury tambaleándose.

- No lo sé –respondió Sailor Star Fighter.

- Recuerdo que íbamos a enfrentarnos a las chicas –intervino Sailor Star Maker –pero luego nos congelamos.

- Así es –dijo Mefistófeles quien estaba ahí presente impasible. Todas las Sailor Scouts voltearon.

- ¡Tú! –exclamó Sailor Star Healer -¡Tú estás detrás de todo esto! ¿verdad?

- ¿Y para qué te digo que no? –respondió burlonamente Mefistófeles.

- ¡Pues ahora verás! –exclamó furiosa Sailor Neo Venus lanzándose sobre su enemigo lanzándole un puñetazo, pero al tener el puño cerca de la cara de Mefistófeles, ésta se detuvo y fue lanzada hacia atrás varios metros, siendo salvada por Sailor Star Fighter.

- ¡Minako! –se acercó Sailor Neo Mercury -¿Estás bien?

- Sí –respondió ella.

- Bueno –dijo Mefistófeles con malicia –supongo que querrán saber qué sucedió con sus amigas. Solamente sigan adelante y lo verán. Pero recuerden esto: volveremos a vernos… MUY PRONTO –acto seguido desapareció.

- ¡Espera! –exclamó Sailor Star Healer, pero ya era demasiado tarde.

Las Sailor Scouts se adentraron a los restos del edificio en ruinas, viendo varios cadáveres a su paso, sintiendo una mezcla de emociones, principalmente horror, repulsión, miedo e ira. Las Sailor Neo Scouts no podían creer que sus hijas pudieran haber hecho semejante masacre y destrucción sin piedad. Mientras seguían ensimismadas, Sailor Star Maker gritó angustiada:

- ¡OIGAN, VENGAN RÁPIDO! –todas se dirigieron hacia donde se hallaba Sailor Star Maker, quien se hallaba paralizada y temblando, con la cara pálida y los ojos desorbitados por el horror y la sorpresa de su descubrimiento. Los rostros de las demás se descompusieron al verlo.

Los cadáveres de las Outer Sailor Senshies seguían donde mismo y las Sailor Scouts vieron la crueldad con que fueron tratadas al final de la batalla.

Sailor Star Fighter se acercó al cadáver de Haruka, la levantó del piso y notó que la cabeza le colgaba, pues ésta se había quebrado al haber sido ahorcada por Ami. La Sailor Scout acercó su cabeza al cuerpo de quien había sido la guardiana del planeta Urano y rompió en llanto.

Sailor Neo Venus se acercó al cadáver carbonizado y ennegrecido de Michiru, la levantó con cuidado y se horrorizó por lo que vio, pues tampoco tenía piernas, ya que Lita se las había cortado con su ojo bionico. Esta vez ya no tenía dudas: la única manera de liberar a su hija era eliminándola.

Sailor Star Healer se acercó al cadáver de Hotaru, la más pequeña de las Outer y halló también su cabeza cortada a unos centímetros. Sintió una enorme repulsión e ira por lo que le habían hecho.

Sailor Star Maker se acercó al cadáver de Setsuna, lleno de enormes agujeros de bala por todo su cuerpo, sin el brazo derecho y con el tiro de gracia en la frente, a modo de ejecución. La escena era espeluznante y no podía creer que las que alguna vez fueran las Sailor Scouts que luchaban por el amor y la justicia ahora fueran unos seres llenos de maldad que mataban sin piedad.

Sailor Neo Mercury se acercó al cadáver de Darien, lo levantó y se quedó perpleja por el estado del cuerpo. No podía explicarse cómo había muerto. Sintió una gran ira interna y se prometió a sí misma acabar con el mal, aún si esto significaba tener que eliminar a su hija Ami.


De regreso a la base, las Sailor Scouts se miraron unas a otras sin decir ni una palabra por unos instantes, hasta que regresó Mefistófeles para romper el hielo:

- ¿Y bien señoritas? –preguntó alegre su mentor -¿Cómo quieren celebrar este triunfo?

- Ehhhhh… -dijo Serena dudosa –creo que mejor me voy a mi cuarto. Estoy cansada.

- Yo también –dijo Mina.

- Igual yo –dijo Ami.

- Necesito recuperar fuerzas –intervino Rei.

- Lo mismo digo –dijo Lita.

Mefistófeles se quedó desconcertado por la forma en que reaccionaron las chicas ante su propuesta, pero no las contradijo y dejó que cada quien regresara a su cuarto.

(Tema de fondo: Do You Feel It?, de Chaos Chaos)

Serena se metió a su cuarto, cerró con llave y de repente se apoyó de espaldas sobre la puerta para dejarse caer y estallar en llanto.

- ¡DAAAAAAAAAARIIIEEEEEEEEENNNNNN! –gritó con todas sus fuerzas hacia el techo, sentada en el suelo y agarrándose la cabeza y tomándose fuertemente del cabello, llorando y gritando el nombre de Darien sin parar.

En su cuarto, Ami se acercó tambaleándose hacia la barra y buscó una botella de whisky, la abrió y comenzó a beber desesperadamente, dejándose caer sobre su cama y estallando en llanto por lo que había hecho con Haruka y con Richard, golpeando la cama con su puño.

En su cuarto, Rei se quitó la armadura con violencia hasta quedar completamente desnuda y corrió angustiada hacia el muñeco con la forma de su padre fallecido, se dejó caer sobre sus rodillas y comenzó a llorar, abrazando el muñeco, como si quisiera hallar algún consuelo.

Lita mientras tanto, se quitó la armadura, corrió al baño, accionó la regadera y se sentó en el piso abrazada de las piernas, dejándose caer sobre su costado izquierdo llorando amargamente y gritando por lo que había hecho, sintiendo una gran culpa.

Mina se dejó caer en el piso boca arriba, llorando por todos los crímenes que había cometido, cogió su pistola y trató de pegarse un tiro en la cabeza, pero esta no funcionó debido a que la pistola no funcionaba si se usaba en uno mismo. Mina se incorporó sobre las rodillas y comenzó a darse de golpes en la cabeza contra el piso hasta que se sintió agotada, quedándose mirando al techo toda la noche.

Y así duró toda la noche hasta que las chicas se agotaron.

(Fin de la música de fondo)


* El edificio donde vive y despacha el Primer Ministro de Japón.