Abrieron la puerta de la azotea de una patada. Al fondo de esta, se encontraba la peliazul con una enorme sonrisa y a sus pies Jude, de rodillas y con la cabeza baja. La castaña corrió para acercarse pero se detuvo a pocos metros de ellos, cuando vio como empuñaba el arma hacia ella. Mirando a la peliazul que sonreía triunfante.
― Volvemos a vernos, Detective. Veo que resolvió la pista a la primera― dijo divertida mientras la fusilaba con la mirada.
― ¡Vas a pagar por todo, pedazo de zorra!― Sara disparo saliendo detrás de Nuria pero no le dio. Se dirigió a ella furiosa con la intención de matarla.
La peliazul disparo, hiriéndola en la rodilla. Lo que provoco que cayera al suelo. Por lo menos no se movería y no habría problemas. Aquella situación iba con Nuria y ella. Nadie más debía entrometerse. La castaña corrió al lado de Sara para taparle la herida.
― Pagaras por esto. Te matare con mis propias― gritaba mientras una mueca de dolor asomaba en sus labios.
― Nuria…
Jude levanto la cabeza, aturdido. Estaba atado con las manos a la espalda y las rodillas no le respondían sobre el frio suelo de la azotea. Varias gotas de sangre seca recorrían su cara desde la frente, cruzándola, debido al golpe de la pistola. Mientras su labio también sangraba. Enfoco a la castaña a duras penas. Le ardía la cabeza y todo le daba vueltas.
― Saly, tienes que escucharme, por favor― la castaña se incorporo del suelo y se acerco unos metros a ella― Tienes que detener esto. Yo no mate a Bryce, fue un accidente.
― ¡Y una mierda!― la peliazul se acerco a ella y de un puñetazo la tiro al suelo― Eso es lo le hicisteis creer a todos. Eso es lo que los médicos se tragaron― la agarro de los pelos y la obligo a mirarla, susurrándole en el oído― Pero aquella noche, en callejón de ahí abajo, ¡mastates a un hombre inocente!― le grito, lo que provoco un pequeño temblor en la castaña― Con tus propias manos, mi querida Nuria.
De un golpe la alejo de ella y cayó al suelo. La peliazul comenzó a dar vuelta a su alrededor.
― Aquella noche, había una cámara de seguridad frente al callejón que presencio todo― los ojos la castaña se abrieron sorprendidos― Una cámara de seguridad que la policía no se percato por el simple hecho de ser un local abandonado, o eso, o alguien manipulo la información para que no se investigara la muerte de Bryce.
Y aquello era cierto. El local de enfrente de aquel hotel pertenecida a una antigua empresa de oficinas que quebró cuando Bryce trabajaba en el caso. Ahora ya estaba restaurada pero aquella cámara no apareció en ningún momento. Ella misma pidió encargarse de la muerte del albino y a los pocos meses quedo olvidado el caso en el cajón de su mesita. Nadie sospecharía nada. Debía hacerlo. Tenía que hacerlo por más que le hubiera costado.
― ¿Y qué conseguirás matando a Jude?
La peliazul sonrío divertida. Se agacho para ponerse a su altura y la miro a los ojos. Unos ojos cargados de odio.
― Quitarte lo que tú me has quitado― hizo una pausa, mirando el horror de la castaña― Yo era feliz, él también. Si no te hubieras cruzado en nuestras vidas no tendría que haber matado a tanta gente inocente.
Sara hizo el gesto de acercarse a ella, arrastrándose. Pero la peliazul levanto el arma, apuntándole a la cabeza, deteniéndola. Estaba empezando a cabrearla. Shauw llegaría en cualquier momento solo tenía que esperar un poco más ya aquella chica se acabaría.
― Aquella noche salvaste a alguien. A la persona que mi marido perseguía. Dime, Nuria, ¿Quién era?
― La muerte de Bryce fue un accidente. Nadie tuvo la culpa.
― ¡Maldita sea!― la furia se volvió a apoderar de ella y volvió a dar un nuevo puñetazo a la castaña. La peliazul se paseo nerviosa por el lugar, revolviéndose el pelo. La agarro de la barbilla y la obligo a mirarla de nuevo― ¡Dime quien era!
Saly la soltó y la castaña tosió con fuerza. Le dolía el estomago de los golpes. Y las piernas de caer tantas veces al suelo.
― Muy bien, Nuria. No me estas poniendo las cosas fáciles. ¿Qué te parece si matamos a tu queridísima amiga?
Sara la desafío con la mirada cuando la empuño con el arma. Aquello no servía de nada. No quería matar a aquella estúpida. Una estúpida que ni siquiera sabía que hacia allí. Pero iba a sacarle la información a la castaña aunque fuera a golpes.
― Vale. Vayamos a por el plato gordo entonces. ¿Qué tal si mato a Jude?― se acerco a este y le levanto el rostro, mirando a la castaña. Los ojos de Jude se clavaron en los de su esposa― Un solo nombre Nuria y quizás me replantee la idea de perdonarle la vida.
La castaña volvió a repetir que fue un accidente, enfureciendo más si cabía a la peliazul, que sin pensárselo disparo. La bala rozo la oreja de Nuria, provocándole una leve quemadora, sin mucha importancia, que empezó a sangrar. Se llevo la mano a la oreja. Un molesto pitido se instalo en ella y en su cabeza, provocándole que cayera al suelo agarrándose la cabeza.
― Se acabo― levanto a Jude por la camisa y lo dejo caer frente a la castaña― Vas a ver como tu queridísimo esposo muere en tus brazos. Del mismo modo en que mastates el mío.
Nuria levanto la mirada y le agarro la cara a Jude, apartándole el pelo, reposando su frente contra la suya. Volvía o ir, un sonido difuminado pero estable.
― Estoy aquí, no va a pasarte nada― susurró.
― Sabes que es lo mejor. Que en tus brazos morirá el mejor actor de la historia― rio divertida― No has sido más que un títere todo este tiempo. Manejado por mí a través de, oh, sí, tu esposo― se acerco a la oreja de Jude, mirando de frente a la castaña― Díselo, Jude, dile todas las veces que has venido a divertirte bajo mis sabanas.
La castaña abrió los ojos sorprendida, negando con la cabeza. ¿Jude… le había engañado? Eso es imposible. No. Tenía que ser mentira. Él jamás haría algo así. La peliazul grito que se lo dijera, de nuevo. Mirando a los dos.
― Eso es mentira, ¿verdad, cariño? Dime que no es verdad― susurro al castaño. Jude bajo la mirada y los ojos de Nuria empezaron a empañarse.
La peliazul rio divertida, mucho más fuerte. Nuria agarro el arma de su pantalón y se levanto empuñando a la joven, enfurecida. Saly hizo lo mismo.
― Yo que tu, no haría algo así― sugirió la peliazul.
Shauw entro en la azotea. Sin molestar a las dos jóvenes. Se acerco a Sara, tal como le habían ordenado y a pesar de la resistencia de la peliverde consiguió taparle la boca con el pañuelo, a los pocos segundos, esta cayo inconsciente al suelo.
― El juego se acaba aquí, detective― Nuria bajo el arma y esta se la quito. Se agacho junto a Jude, mirándole de nuevo a los ojos― Algún día encontrare a la persona que salvaste aquella noche y la matare con mis propias manos. No lo salvaras eternamente― hizo una pausa― Y no lo olvides, el dolor ayuda a sobrevivir.
La medianoche estallo en Inazuma, las campanas se mezclaron con el sonido de aquel disparo y un grito de dolor cerró la noche. Jude cayó sobre ella, manchadola completamente de sangre, mientras las lágrimas empeñaban su visión. El plateado se acerco por detrás y la durmió también. Antes de cerrar los ojos vio la sonrisa de Saly, divertida y aquellas últimas palabras resonando en su cabeza.
Como el comienzo de una larga tormenta de invierno…
―O―
Dos semanas más tarde…
El sol iluminaba la ciudad. El verano empezaba a despuntar y el calor era medianamente notable. Se encontraba en el cementerio, con David detrás de ella. Sara aun seguía recuperándose del disparo en la pierna, había afectado al musculo y su recuperación seria larga pero estaba estable. Los habían encontrado a todos unas horas después de que todo sucediera.
Ni siquiera dos semanas después de aquella noche en la azotea del hotel había dejado de temblar. No era frío, ni miedo, ni fuerzas. No era nada. Temblaba. Eso era todo. Porque su cuerpo se lo pedía. Aquella tumba ahora llevaba el mismo final que la de Bryce. 7 de Julio. Apretó los puños sobre sus caderas hasta volverlos blancos. No sabía si lo de Jude era verdad o no, pero su corazón le quería. Amaba aquel hombre, fuera o no verdad aquellas palabras. Bajo las gafas de sol negras las lágrimas empezaron a correr mejillas abajo.
David poso sus manos sobre los hombros de la castaña, sorprendiéndola.
― Tengo que irme. Nos vemos luego.
Hecho un último vistazo a la tumba y se alejo de allí, dejándola sola. Sola. Así estaba ahora. Sin poder dormir, sin poder comer, sin poder seguir adelante. Pero aquello no era el final. No al menos para ella. Porque encontraría a esa hija de puta y la mataría. Porque ya no solo era por Jude, sino por ella. Las cosas no iban a quedarse así. Se negaba.
Se seco las lágrimas y se dio la vuelta para salir de allí. Cuando le sorprendió. Con aquella sonrisa y ese pelo alborotado. Abrió los brazos y se dejo caer en ellos. Lo había olvidado. No estaba sola. Porque sin Jude aun tenía a sus amigos, aun le tenía a él, aunque fuera prohibido, y aun tenia las esperanzas de acabar con todo aquello. Porque ella no mato a Bryce, pero ella si la mataría. Por todas aquellas vidas. Entonces se dio cuenta de algo.
Las personas heridas son las más peligrosas… saben que pueden sobrevivir. Y ella había sobrevivido.
¿End?
Nota: Bueno, después de mucho tiempo. De tres borradores y muchos muchos retoques, este es el final de Consecuencias de Amor. No me convence del todo pero era lo más decente que veía y cierta brujilla me insistió para que lo subiera. Pero bueno, se la quiere y se hace por ella jajaja. Habrá una pequeña secuela que aun no sé cuando subiré pero que espero que sea pronto.
Bye.
