Colagusano estaba atado en la silla en medio del salón. Todos los demás estaban enfrente suyo o a los lados. Pero sin duda para Colagusano las personas más amenazantes de la habitación eran Lucius y Severus, que lo tenían temblando. Sus amigos estaban desconcertados y confundidos pero aún así a la espera.

-Creo que os estáis precipitando-dijo Lily-el veritaserum es ir demasiado lejos- Malfoy la miró, pareciendo que pensaba en ello pero finalmente una sonrisa escapó por sus comisuras.

-No, esos ineptos no lo creerán sino lo toma-dijo finalmente Lucius.

-Sa-sabéis legeremancia-dijo Peter-No hace falta...

-Lo sabes bien, ¿uh? pero es una lástima que ellos no vayan a confiar en nuestra palabra.

-No-dijo Colagusano con expresión horrorizada.

-Créeme, a mi tampoco me gusta desperdiciar algo tan caro en ti-dijo Lucius antes de abrirle la boca y suministrarle las gotas necesarias.

Severus guardó el frasco en su bolsillo nuevamente y se apoyó en una pared, dispuesto a observar el espectáculo. Por su parte, Lucius le había advertido al resto que él iba a hacer las preguntas, los demás no parecían muy satisfechos pero aún así habían asentido. Todos estaban convencidos de que había sido una equivocación y estaban dispuestos a hacerle pagar a Malfoy pero Severus lo dudaba mucho, Malfoy no era alguien que hiciese algo sino obtenía algo de satisfacción por lo que la rata tenía cierta información importante, además, podía hacerse una idea de por donde iban los tiros. Lo único que lo despistaba era que no tuviese la marca pero bien, tendría que ser paciente y escuchar.

-No es que dude de la efectividad querido amigo, pero... hagamos las preguntas rudimentarias ¿Nombre completo?-preguntó mirando a Peter.

-Peter Pettigrew-dijo con voz monótona.

-¿Tu casa de Hogwarts?

-Gryffindor.

-Bien, ¿Queréis preguntarle algo más o podemos proseguir a lo importante?-dijo mirando a los merodeadores con desgana.

-Todos sabemos que la poción es correcta, continua-dijo Lily algo exasperada.

Severus no pudo evitar sonreír, no siempre tenía a tantas personas dispuestas alabando sus habilidades. Era la segunda vez en menos de 24 horas que sucedía. Aunque probablemente los merodeadores no iban a estar tan contentos como con la poción matalobos, a veces era mejor permanecer en la ignorancia, la verdad podía llegar a ser cruel al igual que una mentira.

-¿Eres un mortífago?

-No-respondió rápidamente.

Los gryffindor soltaron suspiros que claramente eran de alivio, se oían murmullos de un Sirius aliviado que decía: "lo sabía". James por su parte había sacado su varita y parecía dispuesto a atacar en ese mismo instante a Lucius pero éste no se molestó ni en dirigirle una mirada, simplemente continuó con una sonrisa más amplia, anticipadora.

-Déjame que lo reformule, ¿sirves al señor oscuro?

Y aunque se pudo apreciar un intento de lucha en Peter la respuesta escapó igualmente de sus labios.

-Si-murmuró apenas audible pero todos pudieron escucharlo. Parecía que esa simple afirmación se había llevado su energía, dejó de forcejear en cuanto su propia admisión llegó a sus oídos.

Y el hecho de que los Gryffindor que siempre eran tan ruidosos permanecieran en silencio, conteniendo incluso la respiración solo aumentó el ego de Lucius que estaba más que satisfecho con su "regalo". Como nadie parecía dispuesto a decir nada, simplemente continuó:

-¿Desde cuando le sigues ?

-Poco después de graduarnos en Hogwarts.

-¿Cómo has podido?-preguntó Remus con ira contenida, haciendo que todos se giraran para mirarle.

Si Severus hubiese apostado por el primero en saltar habría sido James o Sirius pero no Remus, siempre parecía ser el más calmado de todos. Pero viendo la forma en la que sus dientes rechinaban podía ver que su lobo interior todavía no había desaparecido del todo, la luna hacia apenas unas horas que se había escondido. Pero bien, si Remus se quería comer a la rata, el tampoco iba a impedírselo.

-Re-remus, amigo no tuve opción-dijo Peter agradecido de que la pregunta no fuera algo concreto.

-Responde, ¿Que te dio para que te unieras a él? ¿Por qué te uniste a él?

-Una a la vez-dijo Malfoy- claramente esperaba demasiado de unos Gryffindor-murmuró por lo bajo rodando los ojos.

-No tuve opción, estuve en el sitio equivocado. Escuché cosas que no debería y aunque intenté desaparecer el se-señor os-oscuro me descubrió.

-¿Qué te ha pedido el señor oscuro que hagas?-preguntó Regulus esta vez.

Esa era en realidad la pregunta que tanto Regulus como Lucius querían saber ¿Por qué su señor encontraría útil a alguien como él? Lo desconocían.

-Me ordenó que usara mi forma animaga para algo útil y que espiara a algunos miembros de la orden o del ministerio. Él simplemente da los nombres cuando quiere.

-¿Nos has estado espiando? ¿le has hablado de nosotros?-rugió James.

-S-solo cosas menores, quiere que te unas a él James -fue lo único que dijo.

-No, no pudo hacerlo pero probablemente porque tenía miedo de que Severus descubriera algo, ¿verdad? por eso, has estado evitando estar aquí. Pero Severus sospechaba igual, demasiado temeroso en su presencia de repente-dijo Lucius.

-No importa, tampoco tenemos mucho que ocultar, está bien. No tiene la marca-dijo Sirius viendo como Peter negaba continuamente con la cabeza-no tienes porque espiar para él, puedes simplemente ignorarlo.

Peter palideció como nunca antes, parecía incluso que iba a escupir babosas.

-No puedo hacer eso-la voz de Peter sonaba desesperada-me matará, matará a mi madre.

-Puedes quedarte aquí, puedes irte a cualquier parte, no tienes porque hacerlo, tienes más opciones.

-No, no lo entiendes. Dumbledore no me matará, podría encerrarme pero nada más en cambio él...él es capaz de muchas cosas, no puedo hacerlo.

Severus rodó los ojos y le lanzó a Lucius un frasco con el antídoto, no había mucho más que escuchar, quizá les estaría haciendo un favor a todos si cerrara la boca y no se rebajara más. Sin embargo fue Remus el que interceptó el frasco con sus reflejos afilados. También fue él quien desató a Colagusano con un movimiento de varita.

-Bebe-ordenó Remus y Peter obedeció.

-Remus...-empezó a decir Sirius.

-Gracias, gracias, te prometo que no le diré nada de vosotros.

-¿Eso lo hubieras dicho también antes de beber el antídoto?-preguntó James con las manos formando un puño.

-Yo-yo cla-claro sois mis amigos, yo...-empezó a decir hasta que fue cortado por un gruñido.

Todos se giraron para ver a Remus, sus ojos brillaban más que antes.

-No somos amigos Pettegrew, los amigos no se traicionan como has hecho. Has tomado tu decisión, acepta las consecuencias.

-No, no lo entiendes, tu habrías hecho lo mismo-dijo acercándose tembloroso a él-nos conocemos desde hace años.

-Y parece que no lo suficiente. Ninguno de nosotros haría lo que tu por miedo, ni siquiera Severus-y para sorpresa de Snape nadie lo contradijo-así que, quiero-dijo con un gruñido-que te largues de esta casa y por tu bien, espero no volver a verte.

-Chi-chicos vosotros no pensáis igual. ¿verdad?-dijo dirigiéndose a James y Sirius como si rogase.

-Has elegido a Quien-tu-sabes por encima de tus amigos-fue la respuesta de Sirius.

-Ya no podrás espiar sin que Dumbledore lo sepa, cúbrete las espaldas-dijo James mirando por encima de él-ahora largo.

Pero Peter parecía no querer moverse lo que quebró la poca paciencia que tenía Remus en ese momento. El sonido gutural hizo que Peter saliera corriendo y cerrara la puerta de un portazo sin mirar atrás. Ese sonido fue el último que se escuchó durante unos minutos, hasta que finalmente Lucius lo rompió, aplaudiendo.

-Eso fue sensacional-dijo Lucius sin parar de aplaudir.

El ambiente había permanecido lúgubre. Nadie parecía saber quien de todos estaba más devastado por las últimas noticias. Regulus de alguna forma parecía estar consolando a Remus y Lily a James. Sirius en cambio estaba solo en el sofá y Severus estaba incómodo con toda la situación. Quería acercarse a él pero ciertamente no sabía como, hasta ahora siempre era Sirius el que lo seguía a todas partes y se esforzaba por que le prestara atención. Sentía como si estuviese viendo la escena de forma extrapolada, como si todos excepto él estuviesen dentro de una pantalla o de un cuadro con la única diferencia de que aquí podía atravesar la capa que los separaba y hacer algo.

Sirius seguía con la cabeza en sus manos y Severus sabía que sino hacia algo probablemente se arrepentiría más tarde así que con pasos vacilantes, al igual que si fuera un niño dando sus primeros pasos se acercó lentamente y se sentó en el apoya brazos del sofá.

Ahora que estaba ahí, venía la parte más difícil, ¿qué se suponía que hiciera? Abrazarle le parecía demasiado y dudaba mucho de que sus palabras consoladoras tuvieran el efecto que estaban teniendo las de Regulus en Remus. Lucius aún no había vuelto de la cocina así que era el mejor momento que tenía si quería hacer algo. Severus tímidamente movió su mano detrás de la espalda curvada de Sirius y le dio unas pequeñas palmaditas conciliadoras como había hecho su madre cuando era pequeño. Sirius no mostró ninguna reacción pero eso probablemente solo hizo que Severus se relajara y se sintiera más cómodo con sus acciones.

En algún momento Sirius sin decir nada se había deslizado apoyando la cabeza en el regazo de Severus y aunque ninguno dijo nada y Sirius permaneció con los ojos cerrados, Severus se permitió sonreír genuinamente. Y si bien parecía que nadie en la sala se había dado cuenta, Lucius llevaba tiempo apoyado en el marco de la puerta con una copa de vino sin decir nada. Fue al darle el último sorbo que no pudo evitar romper el silencio:

-Creo que debería haber traído a Narcisa también.

Sirius notó el preciso instante en el que Severus se puso rígido y fue por esa razón que abrió los ojos, que si bien no habían derramado ninguna lágrima estaban enrojecidos. Aún así decidió no moverse, simplemente se quedó mirando a Severus.

-¿Estás satisfecho?-preguntó Lily separándose de James, haciendo que Lucius enarcase una ceja en respuesta.

-¿Realmente preferíais permanecer en la ignorancia?

-No-contestó-pero no eran las formas, sabías la relación que había entre ellos.

-No te equivoques, no fui yo el que la rompió, simplemente expuse los hechos de la forma más fácil.

-¡Fácil para ti!-repuso James, haciendo que Lucius se burlara de su arrebato.

Severus que hasta entonces no había reparado en las implicaciones que el suceso podrían tener a largo plazo intervino en la conversación.

-Te has arriesgado demasiado. No-se corrigió-los dos lo habéis hecho-dijo mirando a Regulus con los ojos entrecerrados.

Fue la implicación de su hermano lo que hizo reaccionar a Sirius, sentándose en el sofá y mirando a Regulus que había permanecido a su lado. Ninguno de ellos parecía entender el intercambio de miradas que había entre los Slytherin.

-¿De qué está hablando?-preguntó Sirius a su hermano.

-No lo hice tanto-dijo algo incómodo por recibir tanta atención, todos lo miraban-vuelvo a Hogwarts mañana, no lo veré hasta vacaciones de navidad y estoy progresando con la oclumancia, probablemente en navidad pueda tener un nivel decente como para evitar que vea ciertas cosas.

-Pero Pettegrew se ha ido.

-Nuestro señor no perderá el tiempo con él y esa rata es demasiado cobarde como para decir algo-repuso Lucius con desprecio.

-Aún así, ¿que sacas tu con esto Lucius? No lo habrías hecho si no obtuvieses nada. La satisfacción es buena pero no lo suficiente para que os arriesguéis tanto-dijo Severus frunciendo el ceño.

-Tan perspicaz como siempre, por eso me gusta pasar el tiempo contigo-dijo sirviéndose otra copa de vino- como he dicho antes voy a casarme en poco tiempo y con el tiempo seré cabeza de la familia, no creo que el señor oscuro tarde mucho en marcarme después de eso. Hasta ahora no lo ha hecho, ya tenía al cabeza de los Malfoy pero es cuestión de tiempo que mi padre me vaya pasando los negocios de la familia. No tiene a ningún Black por ello en cuanto terminé Hogwarts marcará a Regulus y si tu te unieses Potter, te marcaría en ese mismo instante, lo mismo sucedería con Severus, le gusta...coleccionar familias sangre pura o poderosas, tenerlas controladas sin duda.

-Nunca me uniría a él-repuso firmemente Potter, recibiendo una mirada divertida por parte de Lucius.

-¿Qué es lo que pasa entonces?

-No estoy dispuesto a recibir la marca cuando me la ofrezca-el tono que uso hizo parecer que era algo obvio-No voy a negar que lo que más me importa soy yo mismo y los míos pero Narcisa quiere tener hijos, tendremos un heredero y por tanto, la seguridad de ellos será la prioridad. Sí, el señor oscuro tiene poder, no dudo que tenga más que Dumbledore pero continuamente mueren o son torturados en sus filas, no puedo poner a Narcisa en esa posición, muchas mujeres han abortado debido a la maldición cruciatus, no es alguien que haga distinciones.

-Pero detestas a los muggles y todo lo relacionado con ellos-repuso Lily.

-No voy a negarlo, tampoco me repugna en cierta forma la... tortura pero si debo decidir entre mis principios y mi seguridad, bien, no es que pueda mantener mis principios si muero, ¿no?- termino de decir Lucius.

-¿Qué vas a darle para que te deje ir?-preguntó suspicaz Severus.

-El señor oscuro confía en mi padre, es uno de los fundadores por así decirlo. Mi padre tampoco está del todo contento con los nuevos... métodos, en palabras de mi padre se está alejando de sus objetivos iniciales, es más...impredecible que nunca con un aire de locura-agitó un poco la copa de vino y tomó un sorbo antes de continuar-Es su mano derecha y podría tener algo que le permitiese negociar o quizá un voto sería de utilidad, son detalles que quedan por terminar de pincelar. Pero de aquí a que asuma el puesto como cabeza de familia hay tiempo.

-Lo haces parecer fácil-dijo Lily soltando el aire contenido.

-Los Malfoy somos una familia poderosa, tenemos más recursos de los que puedas imaginar pero no me sorprende que no lo sepas viendo tus...compañías-dijo con una sonrisa de superioridad.

-Corres el riesgo de que te vea como traidor-apuntilló Severus.

-Dado el caso...podría apoyar económicamente su causa, podría...beneficiarlo de alguna forma en el ministerio sin implicarme del todo. No soy un iluso como para pretender desapegarme de todo pero podríamos encontrar el término medio que satisfaga a ambas partes.

-¿Y por qué nos cuentas todo esto?-preguntó James.

-Un subsidio en caso de las cosas se compliquen, se que se lo habéis ofrecido a Regulus. Con esto de la rata...me debéis un favor-dijo con una sonrisa -de cualquier forma, tengo que terminar de planificar una boda, debería irme, he perdido demasiado tiempo con esta visita-dijo antes de que nadie pudiese objetar nada.

Malfoy era probablemente una de las pocas personas que tenían el descaro de conseguir un favor de los demás sin pedirlo. Lo peor de todo es que Severus sabía que Lucius ni siquiera consideraba lo que había dicho como una petición. Todos parecían tener algo que decirle mientras se iba pero los ignoró. Salió finalmente de la casa únicamente despidiéndose de Severus, como si el resto no merecieran su atención.

La marcha de Lucius y Regulus los dejó sumidos en un nuevo silencio incluso horas más tarde, cada uno asimilaba los sucesos por su cuenta, la película de 'El libro de la selva' había quedado aplazada sin que nadie dijese nada, había sido algo implícito.

Sirius ahora estaba preocupado nuevamente por su hermano, por un momento no había querido ni que fuera a Hogwarts pero sabía que estaría bien, mañana de todas formas lo despediría con su forma animaga en la estación junto a Severus para asegurarse de que todo saliera bien. En realidad, estaba todo bastante claro, una vez que Regulus acabara las clases se mudaría con ellos, él incluso había decidido hablar con sus padres, hacerles ver por una vez donde pretendían meter a su hijo menor y en caso de que no funcionase, habrían perdido dos hijos pero al menos seguirían vivos y no estarían bajo el yugo de ese hombre. Severus no se había apartado de él en el resto del día, prometiéndole ayudar a Regulus cuando todo sucediese y Sirius le creía.

Al principio le había sorprendido que Severus estuviese tan cercano y accesible para él, pero no se quejó, lo aprovechó, incluso cuando el shock de todo había pasado simplemente disfrutó estar cerca de él, abrazarle y apoyarse en él, no en su forma animaga sino como Sirius, como nunca antes habían hecho y aunque quiso besarle se contuvo a tiempo ¿pero cuando un beso en la comisura de los labios como hoy se convertiría en otra cosa? No lo sabía, pero su cercanía era embriagadora y más de una vez tuvo que cerrar los ojos para contener sus fantasías.


**Creo que este capítulo fue el que más me costó escribir, realmente lo rehíce muchas veces y de formas muyy muyy diferentes. A pesar de tener la línea de la historia prefija repensé si quería seguir por ese camino o variarlo...finalmente me decidí por esto así que espero que el resultado os guste, dejarme saber lo que pensáis :)