Se despertó con la luz de la mañana, Len poso su mano en la cara para evitar que llegaran a sus ojos, lo cual fue en vano, paso su otra mano por la cama, en busca de la chica con la cual paso la noche pero no la llego a sentir, así que decidió mirar, la cama estaba vacía.
-¿Fue un sueño?- se preguntó así mismo, hasta que logro hallar la ropa interior de la chica en el piso.
Se levantó algo aperezado, le dolía todo el cuerpo, después de todo había hecho "ejercicio" anoche, entro al baño para hacer sus necesidades naturales y al terminar lavo sus manos y su cara, ahora se encontraba complemente desnudo, con el cabello desordenado (más de lo usual), así que decidió buscar un poco de ropa para ocultar su vergüenza, aunque solamente estaba su novia en la casa. Logro encontrar algo cómodo, unos short que llegaban hasta la rodilla, como los solía usar cuando tenía 14, y se puso una camisilla blanca; decidió bajar por la escalera en busca del amor de su vida, debería estar en algún lado allí. Llego a la sala y la encontró jugando con el costurero, con una gran sonrisa en su rostro, se acercó a ella captando su atención, ella le sonrió al verlo.
-Buenos días- dijo él.
- Ya era hora que despertaras- comento Rin, Len parpadeo un par de veces.
- ¿Por qué lo dices?- pregunto él, sin entender completamente a que se refería.
- Ya son las once- dijo ella, Len se impresiono un poco al oír eso.
- No parece- dijo mientras se sentaba junto a ella, Rin estaba cociendo algo que parecía ser una pierna, Len solo se rio al ver que su hermana tenía nula experiencia cociendo, pero prefirió no decírselo.
- He estado despierta por dos horas- dijo Rin, Len suspiro- Te hice el desayuno, perdona no haberte esperado, pero tenía hambre- dijo Rin, Len sonrió.
- No te preocupes- dijo inclinándose a darle un beso en la frente, de repente cayó en cuenta de algo, lo que estaba usando Rin, al principió creyó que era un vestido blanco pues sino se detallaba eso parecía, pero en realidad era un mandil y solo un mandil- Un mandil- susurro, Rin rio.
- Pensé que te gustaría- Rin tomo una de las tiritas del mandil y la movió por la nariz de Len, este poso las manos en los pechos de la chica y empezó a restregar su cara allí.
- Claro que si- comento él mientras empezaba a toquetear el cuerpo de la rubia, Rin solo lo miraba con una sonrisa.
Pronto empezó a introducir sus inquietas manos por dentro de la tela que usaba su amante, esta no se quejó, solo aceptaba gustosa las caricias de Len, tendrían todos esos días para explorar sus cuerpos y desatar el libido que albergaban sus cuerpos, pero cuando la cosa empezaba a sobrepasar los límites de la moral, el estómago de Len hizo un gruñido que causa una gran risa en Rin.
-Mejor ve a comer Onii-chan, necesito que estés bien alimentado- se burló ella, Len solo suspiro, odiaba que le dijera Onii-chan.
- No me digas Onii-chan- comento él, Rin saco su lengua, Len se resignó, eso indicaba que haría lo que ella quisiera.
Len se levantó del mueble y fue a la cocina, allí había un plato de pancakes y café esperándolo, lo comió degustándose con el sabor, al menos Rin estaba mejorando, pronto ella le acompaño, aunque solo fuera para verle comer, vigilaba cada uno de sus movimientos, al deglutir esos suaves pancakes, su mirada celeste encima de él, al terminar bebió el café, realmente estaba bueno.
-Gracias por la comida – susurro el chico, Rin sonrió.
-¿Te gusto?- pregunto Rin, con esa sonrisa que le encantaba a él.
- Claro que sí, estaban deliciosos- Len tenía buen humor, ¿Y quién no lo tendría?, estaba haciendo su sueño realidad.
- ¿Quieres continuar con lo que estabas haciendo?- pregunto Rin mientras se levantaba de la silla y se acercaba a él.
- No- declaro él con la mirada sería, Rin se sorprendió un poco por la respuesta, estaba segura que le diría que si- He recordado algo… - dijo preocupado, Rin pestañeo un poco, Len se veía nervioso.
- ¿Qué cosa?- pregunto ella, Len solo la miro, aún tenía esa mirada de preocupación.
- No te preocupes… ya vuelvo- dijo mientras subía a su habitación y Rin vio como rápidamente el chico salía por la puerta con su billetera en la boca y poniéndose una camisa.
Ella se quedó sola de nuevo, bueno, aprovecharía que Len se había ido para tomar un baño, así que subió al segundo piso y tomo una toalla, y se metió en la bañera mientras esperaba a Len, se relajó un poco, su cuerpo aún dolía por lo de ayer, especialmente entre sus piernas, pero aun así seguía tan excitada por haber tenido a Len dentro suyo, y en su mente solo deseaba volver a poseerlo y que él gimiera su nombre, aun así debía esperar a que su amante llegará, igual no había prisa, tendría unos días con Len, volverían a unir sus cuerpos tarde o temprano.
Después de terminar de bañarse fue por su maleta, tomo una camisa azul y otros shorts, se los puso para estar en la casa el día de hoy, aunque realmente afuera hiciera frio, adentro estaba a una temperatura ideal, subió a la habitación de Len, pensó en ser una buena niña y organizar todo, después de todo ayer hicieron muchas travesuras, pero al estar tendiendo la cama se dio cuenta que había una gran mancha de sangre en la cama, se preocupo por eso; ¿había sangrado tanto anoche?, rápidamente quito la sabana y la hecho a lavar, si Len veía eso se iba a preocupar pensando que le había hecho daño, luego volvió al cuarto y tomo todas las prendas que habían arrojado en la noche, las llevo a lavar también y organizo un poco, luego volteó su cabeza a mirar el reloj... las doce y media.
Volvió a la cocina, busco en el refrigerador, no había mucho, así que tomo su celular y ordeno comida rápida, Len la tendría que pagar, justo cuando colgó, Len paso por la puerta, Rin camino hacia él con una sonrisa y con curiosidad, trajo una bolsa de una farmacia.
-Lo siento Rin… no puedo creer que la farmacia más cercana este a 1 kilómetro de distancia- dijo mientras respiraba, después de todo vivían colina arriba.
- ¿Qué fuiste a comprar a la farmacia?- pregunto ella, Len se acercó y le mostro una caja de condones.
-Los olvide ayer, no tenía planeado que ayer pasará lo que pasó, por eso tuve que ir a comprarlos- comento Len, Rin simplemente le vio algo curiosa- ¡ah! Y también esto, toma- dijo sacando una caja, eran pastillas.
- ¿Qué es esto?- pregunto por ello un poco extrañada.
-Son pastillas del día después, lo hicimos sin protección así que debemos ser cuidadosos en que no quedes embarazada, después de todo no queremos niños- contesto Len, Rin parpadeó comprendiendo la situación y sonrió melancólicamente.
- Es cierto… tú no quieres tener hijos conmigo- dijo ella con un deje de tristeza.
- Si, por eso debes tomártelas- ordeno Len serio, Rin se sintió herida en ese momento.
- Tal vez ya esté embarazada de tu hijo, así que no las tomaré- dijo ella mientras tiraba la caja al suelo, Len se quedo sorprendido.
- ¡Rin!- quiso reprimirla él, pero Rin se veía molesta.
- ¿Por qué no quieres tener un hijo conmigo?- Len palideció por esa pregunta, de alguna extraña forma había terminado enfadándola, ¡pero si él solo quería protegerla!
- No quiero hablar de eso…- respondió él, eso hizo enojar aún más a Rin.
- ¡Pero yo sí!- dijo ella mientras se acercaba a él- ¿Qué tengo yo de malo?- pregunto ella, Len no le gustaba por donde se tornaba la pequeña discusión.
- Es bastante obvio porque no quiero tener hijos- Le respondió irritado, ¿pero qué demonios le pasaba a Rin?
- ¡No lo entiendo!- dijo ella casi gritando, estaba molesta, muy molesta- ¿Entonces qué demonios esperas de esta relación?- pregunto, Len se quedó callado, no entendía muy bien la pregunta y ya habían discutido.
- Has lo que quieras- subió las escaleras molesto, ya no valía la pena seguir hablando sobre ese tema, Rin solo lo observo, se sentía algo culpable por la discusión que habían tenido, al fin de cuentas ella fue la que se enojo primero.
Len entro a su habitación y la cerró, ¿qué iba a hacer?, solo se sentó en el piso a pensar, Rin no debía hablar en serio acerca de no tomarse la pastilla, ¿o si?, tal vez si, como era ella, tenía que idear una forma que se la tomará, no podía quedarse embarazada, aunque al mismo tiempo no podía obligarla, suspiro fastidiado, lo mejor era esperar a que se calmara.
Rin fue a la sala, suspiro pesadamente, no quería provocar una pelea, pero se sintió ofendida, ella si quería tener un hijo con Len, al fin de cuentas era el deseo de toda mujer, aunque sabía que no iba a ser ahora, tampoco estaba loca, volteó su mirada hacia la caja que antes había lanzado, debía disculparse con Len por haberse portado así. Tomo la caja y subió al segundo piso, pero antes de siquiera tocar la puerta Len la abrió, ambos se sorprendieron al verse uno al otro.
-Lo…lo siento, no quería discutir contigo... – dijo Rin mientras apretaba la caja, Len estaba realmente sorprendido, ella no es una de las personas que insulta y es la primera en disculparse.
- Es-esta bien- Len tenía sus ojos bien abiertos, se acercó a Rin y acarició su cabeza lentamente- Yo también me enojé perdóname- se acercó y le dio un beso en la frente, Rin asintió- ¿Vas a tomártela?- pregunto Len, Rin volvió a asentir, Len tomo su mano y ambos bajaron a la cocina, Len tomo un vaso y lo lleno de agua y se lo entrego.
- Antes de que la tome… ¿Me vas a responder?- pregunto de nuevo Rin, Len la miro.
- ¿El por qué no quiero tener hijos?- pregunto para verificar, Rin asintió- No tienes nada malo, pero cuando aceptaste estar conmigo creí que sabías que no iba a ser una relación normal… eso incluye a los hijos- contesto él, Rin solo parpadeó.
- Pero yo quiero tener un hijo – susurro ella- No ahora… más adelante- comento antes de que Len se hicieran equivocadas.
- Pero… ¿Y los riesgos?, nuestra relación es asunto nuestro, pero un niño es una vida, no sería justo provocarle dolor a una criatura inocente solo por encapricharnos con un bebé- contesto el rubio, Rin ya no dijo nada, solo tomo su pastilla y trago todo el agua en el vaso.
Len solo se quedó mirándola, su relación era una lista de prohibiciones, no casarse, no hacer cariños en público, no tener hijos, no hacer esto y lo otro; suspiro pesadamente empezaba a cansarse de la situación, pero no era su culpa haberse enamorado de su hermana, ni ella de él. Se acercó a la chica y puso sus manos en sus mejillas, ella se veía triste.
-Las cosas cambian… en un futuro lo reconsideraré…- solo dijo esto para animarla, aunque tenía algo de razón, las cosas podían cambiar incluso sus pensamientos, pero esto fue motivador para Rin, su mirada cambio al instante y esbozó una gran sonrisa, luego lo abrazó.
- ¡Si!- dijo bastante alegre, Len se sorprendió por el cambio repentino de humor de Rin, pero igual ya no estaban peleados.
Ya habían pasado dos días desde el día de navidad, era 27 de diciembre, esto solo significaba que era el cumpleaños de los gemelos Kagamine, y no había nada mejor que pasar el día junto a su gemelo y hacer un pastel de cumpleaños, pues eso fue lo que le propuso Rin a Len apenas despertaron esa mañana, a Len no le pareció tan mala idea, así que fueron juntos a comprar los ingredientes al supermercado, al volver a casa, Rin con demasiado entusiasmo empezó a hacer el pastel, junto a Len supervisándola, después de que todo estuviera listo y el pastel en el horno, ambos estaban cansados de esperar a que este cocinara, por lo cual, el rubio decidió jugar un rato con su hermana. Al cabo de unos minutos todos los ingredientes que había encima la mesa habían caído al suelo, pero esto no le importo a Len ya que su prioridad era hacerle sentir placer a su hermana quien yacía encima la mesa jadeando y gimiendo por los actos de su hermano.
-¡Len~!- gritaba ella por las estocadas que le daba su hermano gemelo en ese lugar que fue específicamente hecho para recibir el miembro de su hermano- Ah~, el pastel…- comento ella intentando no perder la cordura, pero Len no pareció inmutarse por lo que dijo Rin, solo se concentraba en su acompañante.
- Espe…ra… ya casi…- dijo él mientras continuaba, Rin se aferró a sus brazos, no es que le disgustara lo que hacían, pero el pastel se iba a quemar si Len no la soltaba, pero… no podía simplemente pararlo - Rin…- susurro él mientras se inclinaba y la besaba, amaba que lo hiciera de ese modo, esos últimos dos días ambos solo habían desatado su lujuria en todos los lugares de aquella casa donde compartieron su infancia.
-Len… ah… más- dijo entre suspiros, Len sonrió, en verdad hacer el amor con la persona que más amaba era lo mejor del mundo, pronto sintió como su virilidad era comprimida fuertemente- ¡AAAH!- grito Rin, al parecer había sido un intenso orgasmo porque Len podía ver como se retorcía debajo de su cuerpo, él movió su cuerpo un poco más y eyaculo justo después de que ella terminara de venirse, aunque Rin seguía absorbiéndolo con su cuerpo y jadeando como demente.
- Huele… a…- susurro al sentir el olor a quemado, Rin abrió sus ojos de una manera que jamás había visto.
-¡EL PASTEL!- grito ella empujándolo de manera suave y corriendo a sacar el pastel de horno, Len solo rio levemente, Rin tenía toda su ropa desarreglada y su cabello no estaba peinado, después de todo tal vez a Len se le había pasado la mano- no… se quemaron… los bordes- dijo ella aún jadeando y poniendo el pastel en la mesa, Len no pudo con su impulso y empezó a reírse, esta solo lo miro enfadada- ¡Es tu culpa- dijo mientras le daba un leves golpes en el pecho, pero Len seguía riendo.
- Lo siento, Lo siento- dijo mientras la detenía y la abrazaba, aun seguía jadeando, Rin se aferro a su cuerpo.
- Te amo, malvado- dijo mientras Len quería reírse otra vez.
- Y yo a ti- respondió Len, Rin volteó a mirar a su pastel, era comestible todavía.
- Ve a lavarte las manos- dijo ella mientras hacia lo mismo, Len la siguió y le abrazo por atrás.
- Hagámoslo otra vez- dijo mientras le llenaba de besos su cuello.
- ¿Y el pastel se va a decorar solo?- pregunto ella, Len suspiro.
-Ahora eres tú la malvada- dijo con un deje de decepción fingido, lavo sus manos también y ambos tomaron la crema para decorar el pastel de blanco y la crema amarilla para dibujar encima.
Ambos pasaron toda la tarde cocinando su cena de ese día, se arreglaron como si fueran a salir a una cita, ambos comieron en el comedor su cena, espagueti que Len había preparado mientras Rin seguía decorando el pastel. Ambos solo hablaban de temas triviales mientras cenaban, recordando los tiempos en el que pasaban tiempo cantando, hablando de las amigas de Rin o simplemente hacerse ilusiones con el futuro, cumplían 18 por fin, apagaron las velas del pastel juntos, pidiendo un deseo para su vida futura juntos. Al final Len le entrego una caja a Rin, ella volvió a sorprenderse al abrirla porque había otro regalo demasiado costoso, unos pendientes que hacían juego con su collar, ella solo le entrego un muñeco que ella había hecho en esos días y un una manilla, dudo un poco en entregarle lo último, normalmente es difícil encontrar regalos para hombres, pero la manilla tenía muchas notas musicales como dijes, por lo cual decidió comprarla para él. Len sonrió por sus regales, abrazo a la Rin que ella que le había hecho y se puso la manilla bastante encantado con su regalo.
Fueron al cuarto, y después de hacer el amor por última vez en ese día, Rin se recostó en la cama, cansada por ello, pero al rato Len decidió no acompañarla, él sacó el telescopio que recibió de parte de sus padres y se puso a ver el cielo con el, Rin se sintió un poco curiosa por verlo sonreír, así que bajo de la cama y acurrucada en la cobija se sentó junto a él.
-¿Qué es lo divertido?- pregunto ella, Len la miro con una sonrisa aun.
- ¿Quieres ver?- pregunto, Rin asintió y Len le dejo espacio para que ella pudiera ver, entonces Rin se maravillo con la vista.
- ¿Es júpiter?- pregunto ella.
-Si, es hermoso, ¿cierto?- pregunto él, Rin se separó del telescopio.
- Si lo es- comento ella, Len se veía realmente feliz disfrutando de su regalo- Si tuvieras un niño podrías a enseñarle eso- saco ella, aunque lo hizo en forma de broma, Len la miro.
- De esa manera no me vas a convencer- le sonrió, Rin le abrazo, estaba algo frio por no estar del todo abrigado.
- Te haré cambiar de opinión- dijo mientras le daba un beso en la mejilla.
- Seguramente… siempre me ganas, yo me rindo a tus pies, porque soy tu fiel sirviente- le susurro mientras le besaba.
Holi, la verdad es que no estaba muy inspirada para este capitulo, es enserio, eso me hace sentir mal xDD, de hecho pense "¿por qué no ponemos el arco final de una vez?" pero no me sentíria satisfecha solo con eso :/, pero bueno, ya les habia dicho "esta cerca del final", asi que lo pensaré mejor, si hacer más ideas para extenderlo o empezar el "arco final" de una buena vez, perdon por haberlo hecho tan corto, pero empece a escribir este capitulo y no sentía inspiración, eso es porque estaba pensando más en mi otro proyecto y otra vez me gana la duda si empezar un fanfic nuevo o terminar este y empezarlo luego, y creo que tener tantas ideas en la cabeza me acaban de eclipsar este proyecto, suele pasar, pero los eclipses se acaban.
Muchas gracias por los reviews, es genial que me sigan aun, cuando empece este proyecto no pense que superaria los 100 reviews, pero creo que he mejorado con la escritura un poco, asi que no me siento mal por ello, por lo cual, si hago otro fanfic, les aseguro que sera escrito bien profesional(tampoco llego a tanto pero es lo que deseo xD), desde principio a fin, nunca fui buena escribiendo pero escribir fanfics me ayudo a pulir un poco mi estilo, pero debo seguir practicando los jodidos signos de puntuación y aprender a usar bien el punto y coma (?).
En fin, espero les guste el cap corto y ojala se pasen por mi otro fic, por si no han leido el ultimo capitulo C:.
