N/A: ¡Y vamos con el cap 21 :D! A pesar de estar con exámenes, creo que actualicé pronto, ¿no? Me motiva pensar en la semana que viene, en la que no tendré exámenes *^*

Mañana hago el último, rezo para que no sea demasiado complicado.

Respondo vuestros reviews:

1-KLM-1: La idea inicial era que fuese Freddie quien dejase la cámara encendida, pero no quería que Sam se enfadase con él, así que puse a Gibby. Me diste de nuevo otra idea, espero que te guste la venganza (por así decirlo) de Sam. Obvio que los fans Seddie defenderán a Sam, aunque no en este cap. No sé si habrá Cibby o no, por ahora solo puse indirectas, dando a entender que Carly y Gibby están enamorados, pero no sé cuándo se harán pareja oficialmente. Gracias por el review.

Usuario865: Gracias, a mí también me encanta Nathan, aunque como ya dijeron en otros comentarios es el nombre que suelen ponerle al hijo de Sam y Freddie, y sería poco original, pero… Me gusta muchísimo. Gracias por el review.

seddielove: A mí también me encanta Nathan, es un nombre genial, pero es el que le suelen poner siempre al bebé de Sam y Freddie, así que estoy un poco dudosa. Gracias por el review.

maca: Jaja, tienes toda la razón, no fue Freddie muy listo dejándosela a Gibby. Gracias por el review.

pablo: Lo sé, pero Ethan no termina de convencerme, y Nathan me encanta. Además a los lectores parece gustarle también, pero tienes toda la razón, estaría original ponerle Ethan, pero Nathan me gusta muchísimo. Gracias por el review.

ICarly no me pertenece:

Narra Sam

- ¡Aiden!

- No, Aiden es muy feo, ¡Jerry!

- ¿Jerry? ¿Cómo ese actor loco de esa serie rarita? Prefiero Leo.

Rodé los ojos. Melanie, Carly, Spencer y Brad llevan toda la tarde discutiendo sobre el nombre de nuestro bebé.

- Yo prefiero Richard.

- Richard suena a viejo.

- Luke es un buen nombre.

Freddie me miró cansado.

- ¿Por qué les hace tanta ilusión escoger el nombre del bebé?- susurré.

- No lo sé, es una tontería. A mí no me gusta, Jerry o Richard o lo que sea…- protestó.

Sabía perfectamente que nombre le gustaba: Nathan.

- Nathan sí te gusta- afirmé, con una sonrisa en los labios.

El castaño sonrió también.

- ¿Cómo lo sabes?

- La semana pasada, cuando hablabas con el bebé, dijiste: "Buenas noches, Nathan"- le recordé.

- ¿A ti te gusta?- preguntó, con un brillo de esperanza en los ojos.

- Me encanta. Aunque creo que es un poco pronto para elegir el nombre.

Nathan es un nombre muy lindo, de mis favoritos. Mucho mejor que Richard o Aiden…

- No queda tanto: tres meses. Tres meses que pasarán volando.

- Pasarán volando para ti; para mí esto es una tortura.

- ¿Estar embarazada es una tortura?- preguntó él, alzando una ceja.

- ¡Mira mis tobillos!- dije, señalando mi pie derecho.- ¡Están hinchados! Por no hablar de mi barriga, ¡está enorme!

¡Y vaya si lo estaba! Parecía que me había tragado un balón de fútbol. Me pasaba el día entero quejándome porque el embarazo se me notaba demasiado. Y Freddie me decía que era normal que a estas alturas se notase. Para él es muy fácil; no es su panza la que crece. Y para colmo dice que le encantaría estar en mi lugar. Oh, no tiene idea de lo que está hablando. ¿Y cuando me ponga de parto también querrá estar en mi lugar?

- Cielo, ya te dije que para aliviar la hinchazón debes poner los pies en alto- ah, sí, me olvidaba de que mi novio se empeña en que yo duerma con un cojín bajo mis pies para aliviar la molestia.

- ¿Sabes lo incómodo que es? Si ya me resulta difícil dormir con las patadas del bebé, me es imposible con el dichoso cojincito.

- Pues entonces tendrás que aguantar con los tobillos hinchados durante tres meses- lo miré con mala cara.- Amor, ya sabes que me encantaría…

- …Estar en mi lugar- terminé yo la frase.- Pero gracias a eso de la biología, ¡es imposible que tú estés en mi lugar!

- Lo sé, lo sé… Anda, venga, no te alteres…

- ¿Y en el parto también querrás estar en mi lugar?

Acarició su mejilla con la mano, me miró a los ojos y respondió, con total sinceridad:

- Sam, haría lo que fuese para que tú no sintieses dolor.

- Awww, Freddie, ¡eres tan tierno!- exclamé feliz, como si fuese una niña de cinco años mirando a su nuevo perrito.

El castaño rió un poco y besó mis labios. Colocó sus manos alrededor de mis caderas acercándome más a él y yo rodeé su cuello con mis brazos.

- ¡Chicos! ¡Estamos eligiendo nombres para vuestros hijo y vosotros os coméis la boca el uno al otros sin prestarnos ni la más mínima atención!- se quejó la castaña.

Molesta por la interrupción, me separé de Freddie y miré furiosa a mi amiga.

- ¡Es muy pronto para elegir el nombre!
- No, Sam, no es pronto. Dentro de nada estarás tumbada sobre una fea cama de hospital, con contracciones, sudorosa y lamentándote de no tener un nombre bonito para tu hijo que está a punto de nacer- exclamó Carly. ¡Es tan exagerada!

- Quedan tres meses. ¡Tres largos meses!

- Pasarán sin que te des cuentan.

Gruñí.

- Eres igual que Freddie.

- No, yo soy mujer.

Rodé los ojos y Brad, Spencer y Mel rieron por lo bajo.

- Hermanita…- me llamó Melanie.

- ¡Que no me llames así!- la interrumpí yo.

- Vale… Sammy….

- ¡No me llames Sammy!

- ¿Por qué? ¡Freddie siempre te llama así!

- Será porque tal vez es mi novio.

Mi gemela rodó los ojos.

- Vale, entonces: Sam…

- ¿Qué?

- ¡Déjame terminar la frase!- exclamó Melanie. La había enfadado.- Sam, ¿vosotros tenéis pensado algún nombre para el bebé?- preguntó, más calmada.

Nosotros nos miramos el uno al otro.

- Nathan- respondimos a la vez.

Nada más decir el nombre, Carly se puso en pie y empezó a saltar como una loca.

- ¡Awww, como mi actor favorito! ¡Nathan Fillion!- chilló ilusionada.

- Carly, no me hagas cambiar de opinión- le dije.

La castaña paró de dar saltos y se sentó en el sofá.

- Vale…

- Pero aún no estamos del todo seguros. Esto debe tomarse con total tranquilidad- dijo el castaño, mientras agarraba mi mano y me sonreía.

- Nathan es muy lindo. Es un nombre tierno para un bebé, pero también le quedará bien cuando sea adulto- habló mi gemela.

- Es un buen nombre, chicos, pero, Lu…- corté a Spencer.

- No voy a ponerle Luke a mí hijo, Spencer.

- Sí, Spencer, Luke no es un buen nombre, ¿qué tipo de friki le pondría así a su hijo?- dijo el moreno, mostrando enfado.

- A ti también te gustaría ponerle Luke, ¿verdad?

- Síp.

Brad empezó a reír:

- Sí, y cuando el bebé esté naciendo podrías decirle: "Luke, yo soy tu padre"

El castaño me miró sonriente.

- Freddie, como intentes asomarte ahí durante el parto, te llevarás una patada en la cara- amenacé.

- No, cielo, ni se me ocurriría.

- Bien, se ve que aprecias tu integridad física.

Los ojos de Spencer se iluminaron como dos estrellas.

- Hablando de integridad física… ¡Soy camarero!- anunció con una sonrisa.

Carly, Brad, Melanie, Freddie y yo lo miramos confusos.

- ¿Y eso que tiene que ver con la integridad física?- preguntó la rubia.

- Nada.

- Entonces ¿por qué dices…?- Melanie, al ver la cara de Spencer, decidió rendirse con la explicación:- Déjalo, da igual…

El mayor de los Shay siguió contándonos con ilusión la aventura que había vivido unas horas antes:

- Estaba en el bar de zumos. T-Bo me ofreció algodón de azúcar en un palo, cosa que me extrañó, porque sí tiene sentido pinchar un algodón de azúcar en un palo, pero bueno, sigamos: Y me preguntó: "¿Compras algodón? Siete dólares el palo. Si me compras dos, te hago descuento en el segundo del cero por ciento. ¿Qué dices?". Y yo respondí: "No, gracias, T-Bo, no me apetece algodón de azúcar". Me miró ofendido y luego dijo: "¿Por qué nada me sale bien? Primero me quedo sin camarero, y luego nadie me compra algodón". Entonces me ofrecí a ayudarle en el bar, a siete dólares la hora los fines de semana.

Los cinco asentimos cuando el castaño terminó su historia; al poco tiempo, este se levantó de un salto del sofá y anunció:

- ¡Iré a prepararme, mañana empiezo a trabajar!- exclamó entusiasmado.

Spencer abandonó la habitación y subió velozmente las escaleras, con una enorme sonrisa en el rostro.

Su hermana suspiró.

- No durará ni un día- murmuró. Se puso de pie y caminó hacia la cocina.- ¿Alguien quiere limonada?

Todos pusimos mueca de asco.

- No, gracias, Carly.

- Siento decirte que odio tu limonada, Carls.

- ¿Tienes jamón?

Carly rodó los ojos y se acercó a la nevera.

- Qué raro que Sam quiera jamón- dijo, sarcástica. Cogió un plato y un cuchillo.

La castaña iba a cortar mi carne, pero yo la detuve. Agarré dos jamones, los coloqué en el plato y me tumbé en el sofá, con el alimento en mi regazo.

Carly me miraba molesta desde la cocina.

- Sam… ¿Enserio pretendes comerte todo mi jamón en un solo día?- preguntó mi amiga, extrañada y algo enfadada.

- ¡Claro!- respondí con obviedad.

- Sam, dos jamones son demasiado incluso para ti….- replicó la castaña.

- La culpa es de Freddie- me defendí.

Este me miró con los ojos como platos desde el sofá.

- ¿Yo? ¿Y ahora que hice?
- Embarazarme. Ahora tengo que comer el doble- respondí, acariciando mi enorme vientre.

Carly rodó los ojos y Freddie suspiró. Y yo seguí comiendo felizmente mi jamón.

- ¡Qué tarde se ha hecho!- exclamó Mel, a los pocos minutos, mientras miraba el reloj de oro que llevaba en la muñeca derecha.

- Uuuh, ¿tienes una cita con Robbie?- le pregunté, con burla.

La rubia me miró sonriendo orgullosa.

- Puede- cogió su bolso negro que estaba en el sofá, se vistió el abrigo y, después de despedirse, abandonó el apartamento.

Narra Freddie

- ¿Quién es Robbie?- preguntó Brad.

- Es el nuevo novio de mi hermana- respondió Sam, encogiéndose de hombros.

- ¿Por qué todos tienen pareja menos yo?- se quejó la castaña, mirando al suelo.

- Hey, Carls, tranquila, que yo tampoco tengo novia- le recordó el rubio.

- Tienes a Gibby- le dijo la rubia, guiñándole un ojo.

- Entre Gibby y yo no hay nada ¡Nada!- las mejillas de Carly se habían puesto de nuevo coloradas.

- ¿Seguro?

- ¡Segurísimo!- afirmó ella, molesta.

- ¿En serio? Porque yo creo que…

Mi novia no puedo terminar la frase ya que alguien llamó la puerta.

Carly se levantó a abrir. Miró por la mirilla para ver quién era.

- ¡OhDiosmío, es Gibby!- gritó histérica. Luego se volvió seria. Apuntó a Sam con su dedo índice y dijo:- ¡Tú! Callada. Nada de bromas, o juro que te quedas sin jamón.

- Ok, Carls, nada de bromas, pero no metamos al jamón en esto ¿quieres?

Carly rodó los ojos tratando de reprimir una sonrisa. Se arregló el pelo y abrió la puerta.

- ¡Vaya, Gibby! ¡Qué sorpresa!- exclamó, sonriendo.

Sam empezó a reírse por lo bajo.

- ¡Sam! Estate calladita- murmuré.

- Déjame ser feliz- protestó ella susurrando.

Sonreí un poco y besé su mejilla.

Aparté la vista de mi linda novia para mirar de nuevo Carly.

- Hola, Carls, ¿puedo pasar?- preguntó el gordito.

- Claro- respondió la castaña con nerviosismo, haciéndose a un lado.

- Necesitaba que me dejases consultar una cosa en el ordenador- informo él, caminando hacia el aparato.

- Creía que tenías ordenador en casa.

- Y lo tengo, pero tu silla es más cómoda.

Nosotros pusimos una mueca de confusión, mientras Gibby se sentaba en el taburete.

Nada más tocar su trasero el asiento, nuestro amigo se puso de pie inmediatamente y gritó:

- ¡Auch! ¡Mi trasero, mi trasero!

Sam empezó a reírse como una descosida.

El gordito saltaba en el aire mientras gritaba de dolor. Brad y yo mirábamos la escena patidifusos, al igual que Carly.

- ¡Sam! ¡¿Qué le has hecho?!- preguntó la castaña, enfadada.

- Solo una pequeña venganza- respondió la ojiazul, sonriendo satisfecha.

- ¡Me has clavado una chincheta en el traserito!- se quejó el gordito, entre gemidos.

- ¡Sam!- exclamamos Carly y yo al mismo tiempo.

- ¿Qué? Eso le pasa por revelar nuestro secreto a millones de personas en internet.

- ¿Cuántas veces te he repetido que no se debe agredir a la gente con objetos punzantes?- le pregunté cansado y un poco molesto.

Ella puso ojitos de cachorrito abandonado.

- Venga, no te enfades con mamá- dijo, acariciando mi mejilla.

Sonreí y le di un beso en los labios, mientras Carly protestaba, Brad reprimía la risa y Gibby se frotaba la zona afectada.

N/A: No llegué a las dos mil palabras, pero llegué a las mil novecientas :D Espero que os gustara el cap, y que me dejéis un review.

Próximo capítulo: Visita al ginecólogo.

Reviews, reviews please.