Cap 20. Lucia

Oh si…esos inventos modernos con un 95% de efectividad. Le vi dormir con un semblante angelical, me senté en una silla cercana y la mire. Se veía distinta, su respiración era tranquila y las mejillas sonrosadas. Le indique a la pelirroja que no hiciera ruido pero se aventó a la cama y la despertó, parecía modorra y le costó trabajo prestarme atención.

-Hola extraña…

-¿George...cuando llegaste?

-Hace unos minutos…

-Ah…-y de pronto la vi incorporarse y correr al baño, azoto la puerta tras ella, Ann no se inmuto, yo si- ¡wuagh!

-toc…toc…¡¿Herms…que ocurre?!

-Hay Dios…

-toc…toc…¡¿qué sucede?!

-¡Nada, wuahgt!

-¡¿Cómo nada, si estas vomitando?, voy a entrar!

-¡No!-

-¡¿Porque no?!

-¡Porque…no quiero!

salió de rato con la cara humeda.

-¡Puagh, que es ese olor- dijo al acercarse a la ventana-¡¿Malfoy?, que hace aquí!

-Ha…debo decirte algo.

Le conté la situación y no reacciono como pensé, al contrario. me dijo que regresaríamos, pero que no hoy. No se sentía bien y antes debía cerciorarse de una cosa.

-¿Qué cosa?

-Hasta por la mañana sabremos…

-¿Sabremos, quienes?

-¡Nosotros, George!- dijo irritable-¡¿porque no llegaste antes?!

-Cálmate…debía cobrársela a ese cabron…

- ¡¿y yo aquí pensando sola tantas cosas?! ¡Qué cómodo Weasley…que cómodo!

-¡¿Cómodo has dicho? se me entumió el trasero, el culo lo traigo borrado!

-¡Ahh eso no es por mi causa!- caminaba fuera de si de un lado a otro, me aventó el papel que reconocí, me reclamo, discutimos mas, lloro y le pedí que se calmara, después comenzó a reírse, después me abrazo para darme una bofetada-

-¡¿Qué te ocurre? Hermione, pareces…!

-¡¿Loca?!

-¡No…bueno…si!-y otra vez corrió al baño.

-¿Ann, tu madre comio algo malo?-

-¡caballito!

-¿Caballo, comió caballo?- negó y se me puso difícil.

-¡Caballito, papi, caballitooo!

-No te entiendo…- se ponía colorada, hasta que su madre salió con una toalla pequeña que parecía húmeda-

-Que juegues con ella, caballito…

-¿Estás bien?

-Si… ¿Por qué preguntas?

-Por nada- opte por callarme o volveríamos a lo mismo-

-Qué bueno que estas aquí…sabes, tengo mucho sueño, me siento mareada- me miro y solo levante los hombros- ahgh olvídalo. Cuida a la niña y no hagan ruido…y por favor, quítale ese olor a Draco o no saldré del baño.

Yo pensaba dejarlo otras horas así, pero cuando me lo repitió ya estaba a punto de gritar y mejor salí con Ann en hombros.

-¡no se quita, Esther! entre más lo friego más huele- reí-

-Puagh…Malfoy. Nos iremos en la mañana, Herms no se siente muy bien.- me gire divertido para hacerlo repelar-

-¡¿Acaso supones que me quede en la calle?!- voltee con un frasquito en la mano y se lo tire, el lo cogió.

-Olvide que lo traía…

-¡Eres un cabron , hijo de la chingada, ya me arde la piel de tanto restregón!

-Ann, no prestes atención…al apestoso.

Para la tarde ya con un Draco sensible de la piel y sin olor, en la barra del barecito, cenábamos pizza y refresco. Ann estaba gustosa con la salsa de tomate y el peperoni, la pasta la botaba en la misma caja.

-Puedes decirle a la niña, que no tire eso aquí…

-Mi hija, puede tirar donde quiera las cosas, para eso tiene a su Padre.

-Malcriándola, no vas a logar mucho.

-Es una niña Malfoy…no chingues.

-¡Mami!

-¿Te sientes mejor?

-No estoy enferma George…-suspiro- hola Draco- saludo, y por un segundo su mirada fue a su cara, me extraño eso, quise no prestar atención, agite la melena- ¿Pizza?

-¿Vas a comer?

-No…se me revuelve el estomago…

-¡Ya no apesto, Granger!

-No es por ti- volvió a mirarle-¿puedes comprarme unas naranjas frescas?- me dijo.

-¿Vamos?

-No, yo te espero aquí. Pero llévate a la niña, por favor.

-Aja…si…claro…vente hija

-¡Caballito!

-¿Otra vez?, me duele la espalda…mejor mañana- hizo puchero- bueno…caray, dos mujeres me traen a lo pendejo, una más y de plano me pondrán un bozal…ándale, súbete pues.

-No te ves bien- me dijo quien comía pizza con cubiertos.

-Lo estoy, solo necesito controlarlo.

-¿A George?, es un cretino…buenas elecciones haces.- me puse incomoda-

-No lo es…Draco… ¿Por qué tu?

-¿Mañana a qué hora dice la señora que debemos partir?- me evito, se levanto y me miro- esto es más grande de lo que se dice…y solo ustedes parecen comprenderlo…¿Te fue mejor con ellos?-paso saliva y negué con la cabeza-

-Supéralo…solo fue un beso en quinto año.

-¡Aquí están las naranjas!- no le vi llegar, Draco sonrió ladino al verlo pasar de largo con la niña casi de papalote-

-¡Lo hiciste adrede!

-No me culpes de no ser honesta con…tu marido.

Deje las naranjas olvidadas, entre y vi a Ann frente al televisor, me sonrió y señalo los monos. Cerré con llave y puse una silla en la chapa. La puerta del baño estaba cerrada, toque y entre. Le vi rumiando, dando golpecitos a la pared.

-George…

-¿Con Malfoy?, por Merlín, Hermione…¡con Malfoy!

-Solo nos besamos…

-¿Cuándo?

-En quinto año…accidentalmente…

-¿Cuántas veces?

-¡George!

-Responde…

-¿Cuántas veces te acostaste con Angelina?

-No es lo mismo…!¿o te acostaste con él?!

-¡NO!

-cincuenta y dos…con Nora doce, con Sara cinco y dos mamadas…¡¿de quién mas, quieres saber?!

-¡Solo fueron besos!- se salió dándome un codazo al pasar. Yo seguía procesando, ¡¿las contaba?!. Ya ni Ron se había puesto así.

Porque solo fueron tres besos torpes y por jugar a la botellita en la sala de los menesteres y no dijo nada porque fue su idea. Claro no me hablo en dos semanas pero eso es otra cosa. Estaba por salir cuando me lo tope y rebote, pero entonces él me cogió de la espalda para no caer. Me miro, me levanto y sentí un mareo apoderarse, me sostuve a su cuello y me beso, profundamente, primero con cariño, suave. Cerró la puerta con seguro.

-Ann no escuchara- me dijo entre bocanada de aire-

-ajam- dije ya con este calor que abruma…si…segurito, estaba más que embarazada. Lo mordí y me beso por segunda vez entre caricias a mis piernas y su jadeo en la boca. Sonrió cuando se separo al ver mi cara. Subió una pierna flexionada a la orilla de la taza y me sentó en su pierna, comenzó a desabrochar la blusa, besándome por el contorno interior con la punta de su lengua, me excite y lo jale más. Metió las manos bajo mi brasier, recorriendo mis senos con suavidad, apretándolos, dejo mis labios y beso mis pezones, jadee. Subió de nuevo y entro rápido con su lengua, acariciando la mía. Me soltó.

-Ahora no recordaras ninguno de ellos.- me bajo con la blusa abierta y un temblor mayor en mi cuerpo además del mareo-

-¡Pero si no lo hacía!

-Por si se te ocurria.

Me subí a la cama, bese la mejilla de Ann y deje que subiera a mi espalda como si fuésemos cocodrilos. Hermione salió, no dijo más, se recostó a un lado, y ni cinco minutos paso y ya estaba dormida.

-Tu madre se ha vuelto muy flojita hija…- termino la caricatura, siguió otra y Ann ya también cabeceaba- a dormir Ann, mañana saldremos muy tempano, estoy muerto- me estire y los huesos crujieron.

Escuche que se paro varias veces al baño. Después la escuche masticar y me incorpore.

-Hermione…

-¿Qwuerews?

-¿Naranja a estas horas?

-Tewnwo Hambrwe…-trago- es lo único que tolero.

-¿A las dos de la mañana?, ¿no pudiste cenar antes?

-Now tenía Hamwbrwe…ahhh…

-Con razón estas delgada…un poco de carne no te hará daño.

-Ya no westare wedgawda.- sonrió-

-¿Ya terminaste?

-Si…creo que podre dormir- dijo esponjando su almohada, Ann ocupaba el mayor espacio posible.

-Ha no…me despiertas y se me quita el sueño y después como si nada pretendes dormirte…no cariño…así no funciona este matrimonio.

-Pero tengo sueño…

-Aja si…y después que me digas que no, me vas a volver a despertar antes de irnos…no…- sentí un brazo darme a la cara y la vi-que linda se ve la pelirroja dormida…tan callada, sabes Herms…un día tendremos uno de nosotros…o dos, o más…Ann debe crecer sabiéndose acompañada, ya ves de tantos al menos unos deben ser confiables.

-¿Cómo cuantos?-pregunto.

-¿Te digo y no te burlas?- negó.

-Cuatro…más.

-¿Estas bromeando, cierto?

-No…quisiera preñarte cada vez que te toco, eres una madre entregada…amorosa y estricta…pero sobre todo…no dejas de ser mujer…eres una amante que hace que no gire a ver a otra.- algo me llamo a besar su vientre- solo lamentaría no estar tan dentro de ti…porque no creo querer salir nunca. ¿Porque lloras?

(Escuchar: Lucia de José Luis Perales)

No respondió, me beso y la bese, hasta que se durmió. Parecía tan sensible. Me desperté a las cinco treinta de la mañana, no estaba más que la dueña de la cama: Ann. Escuche una exclamación y me levante intrigado.

-Herms…cariño- estaba sonriendo, llorando, sonriendo, sosteniendo un palito plastificado blanco que reconocí, vaya que estos me habían dado sustos en otras circunstancias- estas…embarazada…¿es eso?- me lo dio y lo tome con la seguridad de un poseso en plena convulsión-¡ESTAS EMBARAZADA! ¿De mi, verdad?- bromee y ella me empujo, la jale y la abrace, me había invadido de pronto un sentimiento tan pleno, como un orgasmo que se aloja…si… me dijo sollozando sus temores, limpiándose las mejillas con ambas manos, unas que bese-Amor…es mío…no es un quejica.

-¿Y si es niña?

-La amare aun más…porque será como tu…

-Lucia…por ser una Luz en estos tiempos oscuros.

-Lucia…Petra si quieres…lo que te haga feliz…

-¿Estas contento?

-¡¿que si estoy contento?! Amor…estoy estúpidamente feliz…espera… ¿Tu no?- me apanique al verla callada.

Se mordió el labio y…me asalto. Apenas que la sostuve como respuesta me beso, me acaricio la cara con sus manos y cuando suspiro entre nuestros labios. Supe que si, Lucia vendría a este mundo complicado, con tantos problemas…Lucia venia en el momento justo. Mi propia profecía se cumpliría…estaba fregado si salía igual de mandona de Ann y su Madre. Me apuro a llegar al sillón de dos plazas, debíamos celebrarlo ¡claro que sí! y que si tocaba el puto Malfoy…escuchara.

En cuestión de segundos estaba devorándome la piel, desnuda entre mis muslos, yo aguantaba a no enloquecer con sus caricias, ¡que mirada tenia!…brillaba aun más. Era bonito saber que algo mío estaba dentro de ella. Que ternura me invadió cuando me introdujo a ella, Herms derramo un par de lagrimas más. La observe, agitada, hermosa…muy hermosa. Terminamos en el piso de madera. Sus piernas en mis nalgas, sus senos aplastados por mi torso unido tan cercano, tan profundo como pudiese, sintiendo su cuerpo vibrar, cálido y el mío explotar…como diciéndole a Lucia la fortuna que tenia de vivir en la mujer que mas amaba…si, amaba a mis hijas, pero a su madre aun más…si…mucho más.

¿Tocaron? si, tres veces. Pero no abriríamos, estábamos mostrándole a Lucia lo feliz que nos hacía. Ann como tronco, solo se removió y acostó boca abajo para seguir perdida en sus sueños. Herms no parecía cansada, riéndonos entramos a la ducha, la acorrale y baje mi mano por su vientre, la bese y el juego comenzó.

Cuando nos encontramos con Draco, veníamos un tanto relajados y sonrientes sin dejar de soltarnos de la mano.

-Lloverá- dijo al mirarnos.- será un poco difícil sobrevolar. Además tu escoba no aguantara el peso de los tres.

-No iremos en escoba- dije besando en la mejilla a mi mujer. Ahora más que antes era mi mujer.- a Herms no le gusta volar.

-Pues tendrá que- dijo de malas.

-Iremos en Autobús…

-¡¿En autobús?, llegaremos a media noche, te olvidas que deben estar antes de que el Ministerio cierre!

-estamos solo a cinco horas de camino.

-¡¿Qué…pero si tardamos día y medio en llegar aquí?!- sonreí.

-Vamos Ann, ya despídete.

Ann brincaba y llenaba mis oídos con su jolgorio, su bullicio, Felipe la correteaba entre las macetas de margaritas. Me despedí de un recuerdo hermoso para dar paso a otro igual de bello. Imagine a Ron parado en el marco de la cocina, con esa sonrisa, me decía: ve.

Pero sobre todo por esa necesidad de reflejarme en sus ojos, en los ojos de un pelirrojo que me hacía sentir distinta, me daba lo que yo necesitaba, amor, consuelo, deseo, pasión, adrenalina pero sobre todo, comencé a sentir Paz y tuve miedo de saber lo que quizá ya no quería ya saber.

Mi corazón me decía, como si fuese importante no alejarme demasiado de George, de saciar y vaciar estas ganas de volverme arcilla en sus manos, de buscar desahogo y quitarme esta frustración del tiempo corto. Estuve a un segundo de perderme en esa sensación que me brindaba al ser suya, por eso intente no llorar al dejarle pasar dentro de mí, porque eso había hecho con Ron unos años atrás, sin miramientos, sin prohibiciones. Y ahora, lo que aun pertenecía a su recuerdo, se diluía.

Dormí en el camino sin soltar su mano. El aire volvió a soltarse. cuando pisamos la central de autobuses, Harry estaba aguardando, mirando su reloj, entonces me solté del gemelo y comencé a correr a su encuentro, el hizo lo mismo y me recibió en un abrazo que no debió perderse. Bese sus labios por encima y él me lo regreso, me abrazo.

-Has regresado…Hermione Granger ha regresado…

-he…he…suéltala…Potter. No la apretujes demasiado.

-Como si tú no lo hicieras- musito el rubio y debí poner roja, pero para Harry no era novedad. No sé porque al estar frente a Harry temí su reacción por la bebé…eso si sentí en mi corazón igual a cuando esperábamos a Ann, y digo esperábamos…porque Harry amaba mucho a mi hija, quien soltó a George y se le colgó de la pierna, le tomo de la mano y pasamos el caldero chorriante. El gemelo venia con unas carcajadas, el rubio irritable con este cuando le mostraba unas instantáneas. Un Auror aguardaba ya con mi permiso para entrar de nuevo al mundo mágico. Había salido obligada a regresaba de igual manera.

-Cálmate…respira, no es nada nuevo causar tumultos.

-Harry…

-Aguarda…algo no va bien- dijo al mirar ambos lados.

-¿qué sucede Potter, porque no avanzas? carajo que impaciente es tu marido Granger…espera- pareció intuir lo mismo y di un paso hacia atrás-algo esta diferente…

-Si…necesitamos aparecernos- musito Harry y otra vez la sensación de terror de perder-

-Harry…estoy embarazada.- cerró los ojos oprimiéndome la mano y la soltó. Seis Aurores aparecieron del mismo grupo que Draco-

-Es eso…

-¡Harry Potter, queda detenido por interferir en una investigación del Ministerio de Magia al que pertenece…George Weasley queda detenido bajo investigación del control de Misterios…no…no se mueva. Baje su varita!

-¡Draco, haz algo!

-No puedo…no tengo injerencia en esto…

-Si aquí termina todo…que así sea- dijo Harry, me miro y entendí.

-Maldición…maldición…me voy a arrepentir de esto, lo juro.

-¡Ahora!- grito y tanto el gemelo, como Draco derribaron a tres, la bulla sonó, los comensales gritaron por el estallido, se apuntaron a la vez con los restantes-

-¡Potter no te resistas, baja tu varita!

-¡¿Quién me acusa?!

-Es orden del Ministro…

-¿Cornelius?-negó-¿Quién es?

-Yo- dijo una voz gruesa, que se dio paso por el muro de ladrillos rojos.

-¡Kingsley Shacklebolt !

-Lamento la presentación.

-El consejo no pudo nombrarte…no sin los ocho cónsules…

-Estaban de vacaciones…

-Muy oportuno…

-Parece…

…continuara.