¿como andan gente bella? :D
Lamento la espera. tuve problemas con internet :/
como recompensa, les traigo varios capitulos juntos.!
Andrea ahora vas a tener al fin lo prometido xD xD
espero q les guste :P
A escribir misterios se dedican gente como Doyle, Christie o el grande de Gosho :P asi que tenganme piedad :p
viky
Shinichi se despertó al sentir los rayos del sol sobre su rostro.
Estaba demasiado cómodo para moverse. Bajó y la vista y sonrió.
Ran todavía estaba profundamente dormida, usando su pecho como almohada. El esperaba recuperar su cuerpo definitivamente lo más rápido posibles porque iba a extrañar dormir a su lado de ese modo.
Su sonrisa se hizo más amplia al pensar en la sorpresa para el día siguiente. Aunque quizás podría adelantar las cosas para esa misma noche….
Pensando en eso no pudo evitar que su cuerpo reaccionara inconscientemente y se movió para intentar soportar un rato más de esa dulce tortura.
Ran sintió su movimiento porque lentamente abrió sus ojos. Apoyando una mano en su pecho, levantó su cabeza y lo miró somnolienta.
− Hola… − su sonrisa radiante lo hipnotizó unos segundos.
− Buenos días, bella durmiente. Lo siento si te desperté. − le acarició suavemente una mejilla.
− Mmm… no te preocupes, es agradable despertarme así contigo − levantó un poco más el rostro y le dio un suave beso en los labios.
Shinichi lanzó una risita al escucharla ronronear suavemente cuando volvió a acomodarse sobre él. Le acarició rítmicamente el cabello mientras volvía a abrazarla.
Hacía mucho que no sentía tanta tranquilidad.
− Y bien… ¿Qué planes tienes para hoy? − Ran le murmuró mientras no podía evitar bostezar.
− Pues no lo sé. Pensé que podríamos ir salir esta tarde al lugar que elijas.
− ¿De verdad? − al notar que asentía, exclamó encantada −. ¡Entonces quiero que me vayamos a visitar el museo de Holmes! − levantó el rostro para ver su reacción −. La última vez no pudimos disfrutarlo ¿Qué dices?
Realmente me gustaría que fuéramos.
Shinichi no pudo disimular el brillo de excitación de sus ojos.
− Si de verdad estas de acuerdo, ¡Me encantaría! Gracias mi amor − suavemente tomó sus labios y se asombró cuando Ran no tardó en corresponderle y profundizar el beso.
Ya faltaba menos, dentro de poco sería suya….
A regañadientes se separó de ella y le sonrió al tiempo que le acaricia el rostro.
− Te amo, Ran − ella le sonrió tontamente −. Sabes, nada me gustaría más que quedarme así todo el día pero supongo que mamá no tardará en venir a molestarnos..
Ella suspiró, sabía que tenía razón ¿Qué pensarían sino sus padres?
− Con que hayas pensado en eso, me basta. − le dio un beso en la mejilla y se incorporó de la cama, ya dispuesta a levantarse −. Mejor me voy, quiero darme una ducha y no tengo nada de ropa aquí porque "alguien" dejó la ropa en la otra habitación.
Su tono quiso sonar a reproche, pero no le duro mucho, en cuanto vio la mirada burlona de Shinichi, quien levantó los brazos en gesto de fingida inocencia.
− Oye, oye, no me culpes a mí, yo no tengo por qué andar interpretando lo que piensan las mujeres. Principalmente, tú y mi madre. Recuerda que ni una pista me diste, para que me diera cuanta de que era lo que te pasaba por la cabeza… ¡Hey! − no pudo evitar lanzar una carcajada cuando Ran le lanzo un almohadón por la cabeza.
− ¡Tú, eres un machista! − furiosa intentó darse vuelta para irse pero él se le adelantó y la abrazó por la cintura desde atrás.
− Pues si que eres voluble por las mañanas… − le susurró débilmente en el oído −. Lo siento Ran, aunque digas lo que digas, yo se que no te durará mucho tu enojo − sonrojado pero animado le dio un suave beso en el cuello − Te amo, ¿ya te lo había dicho?
Ese susurro fue suficiente para que ella lo perdonara. Suspiró y se dio vuelta entre sus brazos.
− Lo sé y yo a te amo a ti, aunque me gusta más cuando me lo demuestras − también sonrió y sintiéndose atrevida lo beso profundamente.
Shinichi no tardó en responderle y cuando se quedaron sin aire, no se apartó sino que dirigió sus labios hacia el cuello de ella.
Ran no pudo evitar arquearse ante la caricia, y él al verla estuvo a punto de romper su promesa. Si esto seguía así, no podría controlarse por mucho más tiempo.
Justo en ese momento, golpeó la puerta, su salvadora.
− Ran-chan, Shin-chan se que están ahí. Levántense, que ya les tengo el desayuno listo.
Ella lamentó la introducción pero Shinichi suspiró aliviado.
− Buenos, esto se estaba poniendo interesante pero me parece que podemos dejarlo para más tarde. ¿no te parece?
Ran lo miró unos segundos mientras un sonrojo se profundizaba en su rostro. En los ojos de Shinichi se veía claramente el deseos en sus ojos.
Muerta de vergüenza solo alcanzó a asentir de la cabeza antes de dirigirse hacia la puerta.
Tras asegurarse de que Yukiko no esta cerca, corrió hacia su habitación.
….
Luego del desayuno, la pareja se preparó para pasar todo el día fuera.
Pese a las insistencias de la madre de Shinichi, no volverían a la hora del almuerzo, ya que tenían pensado pasar por unos negocios en busca de regalos.
Ran sabía cuanto se enojaría Sonoko si mínimo no le llevaba un recuerdo. Hasta ahora seguía sirviéndole de tapadera.
Había hablado con su padre la tarde anterior, y al parecer aún no sospechaba nada, seguía disfrutando de sus vacaciones improvisadas. No puedo evitar sentirlo un tanto ansioso, más entusiasmado que de costumbre, principalmente cuando le preguntó como la estaba pasando con su madre. Tal vez cuando volvieran, finalmente se reconciliaran.
Almorzaron en un pequeño bar y antes de dirigirse al Museo de Holmes se dirigieron al de Madam Tusseus. No pudieron evitar sacar fotos sin parar, asombrados, mientras observaban las maravillosas réplicas de cera.
Para Shinichi fue imposible no demostrar su gran emoción cuando entraron a la casa de Baker Street. Ran no pudo evitar reírse, al verlo, parecía todo un niño y no pudo evitar pensar en Conan.
Por supuesto que él estaba más que contento, ahora podría al fin conocer el lugar a su antojo y sentarse en el famoso sillón con su verdadera forma.
Ran sentía que tenía su propio guía, Shinichi no tardó en contarle historias acerca de todo lo que iban viendo.
Nada parecía poder pararlo, estaba realmente feliz.
Finalmente, como no era un lugar muy espacioso, a las dos horas debieron retirarse para dejar pasar a nuevos visitantes. Un guardia de la entrada ya los miraba como si fueran sospechosos.
Shinichi ya de nuevo en la calle, seguía relatándole entusiasmado otra de las aventuras de su ídolo cuando su teléfono sonó.
− Oh, es papá. Quizá quiera decirme que ha descubierto algo acerca de la supuesta asesina −le hizo un gesto para que frenaran un poco su paso y atendió.
Ran no tardó en notar el cambio en su rostro. Shinichi palideció y sus ojos, anteriormente risueños, ahora se veían alarmados, asustados.
No alcanzó a entender de qué venía toda la conversación por lo rápido en lo que se desarrollaba. Al parecer no eran buenas noticias.
− Papá no puedes pedirme que haga esto. Si llegara a escapar.. Si.. si lo se pero… ¡Rayos! − miró su celular con disgusto −. Maldita batería…
Ran aprovecho el momento, lo tomó de la mano y lo obligó a que lo mirara.
− Shinichi ¿Qué sucedió?… algo malo, ¿verdad?
Él pareció recordar su presencia e intentó suavizar su rostro, pero no logró engañarla.
− Sabes que puedes contar conmigo, dime.
Shinichi se tomó unos segundos, antes de dar un suspiro profundo.
− Es que se supone que no debería habernos interrumpido. Le dije a papá claramente que no me llamara a menos que fuera importante y…
− Lo es ¿no es verdad? ¿qué paso? Dime… − ella se volvió para ver si alguien les estaba prestando atención antes de susurrarle −. ¿Hubo otro asesinato?
Shinichi la miró fijo unos momentos, antes de responderle. Para su alivio, esa misma mañana, junto con su padre le habían contado acerca del caso, así que no tenía que contarle tantos detalles ahora. El tiempo estaba en su contra.
− ¿Estás segura de que quieres saber? Podría ser peligroso…
− No me importa, yo te ayudaré en lo que sea, por favor Shinichi no me apartes ahora.
El sólo se rindió antes su mirada, era obvio que no pensaba dejarlo pasar. Además ahora que lo pensaba, podía servirle de ayuda.
− ¿Recuerdas que papá estaba buscando datos sobre la posible asesina? Pues parece que en el último caso, cometió un error y pudieron sacar rastros de su ADN. Su nombre es Elisabeth Conor. Al parecer, es una trabajadora social que trabajó con todas las esposas de los hombres asesinados. Todas presentaban denuncias de abuso y ella era la encargada de tomar sus casos. Se ve que realmente su estado mental no esta bien, porque decidió tomar venganza personalmente por cada una de esas mujeres…− inspiró profundamente antes de continuar. − Lo que realmente importa ahora, es que se encuentra en sus oficina a unas cuadras de aquí, supuestamente en su oficina, y papá ya mandó a un grupo de Scotland Yard para arrestarla. Sin embargo, no creo que lleguen a tiempo, al parecer toda esta información se filtró a la prensa. Solo falta que ella, o cualquiera a su alrededor lea la noticias para que sospeche, y lo más probables es que huya.
Ran se tomó su tiempo para procesar la información. Pero no le quedaron dudas respecto a lo que tenían que hacer.
− De acuerdo. ¿entonces que esperamos, detective? ¡ Vamos a por ella!
