Robotech no me pertenece
Capitulo 21
Intempestiva.
Lisa estaba en su cama de hospital, trataba de parecer estoica, mientras su oficial superior una persona a la que apreciaba como si fuese su padre le daba una noticia que por mas que era esperada no dejaba de ser dolorosa.
-Encontraron sus cuerpos
-Cuando…- A Lisa le costaba hablar se le había cerrado la garganta de repente- ¿cuándo serán los funerales?, señor.
Global se sentía igual que Lisa, pero antes de su propio dolor estaba el deber con la gente que había aceptado proteger y guiar.
-Salubridad dio la orden de enterrar todos los cuerpos lo más pronto posible.
-Pero Claudia y V ellas, ellas merecen algo mejor, señor.- Lisa lloraba mientras le reclamaba.- Ellas merecen los honores de un entierro militar,… Demonios ellas merecían vivir y no morir allí.- el desespero de Lisa era palpable, pero Global mantenía sus distancias, sabía que Lisa se sentiría culpa si cedía a un momento de debilidad frente a él.
-Les rendiremos honores cuando esto acabe, por el momento tenemos que agradecer que no van a descansar en una tumba anónima como muchos otros, ellas serán recordadas por el sacrificio que hicieron.
Y Lisa por primera vez en su vida se pregunto si eso era suficiente; desde pequeña su padre le hablo de la Gloria que había en morir al servicio de otros, pero hoy Lisa se preguntaba si esa no era una idea muy romántica del servicio. ¿Por qué Claudia tuvo que dar su vida por otros?, porque Vanesa y Kim tuvieron que morir sin encontrar ese gran amor con el que soñaban.
Lisa estaba callada mentida en sus pensamientos cuando vio a Rick en la puerta seguido de Salcedo.
-Hunter.
-Señor, buenos días.
Global hizo un gesto de reconocimiento al otro caballero que lo acompañaba.
-He oído que se marchan hoy.
A Rick no le debería impresionar que global estuviese enterado de todo, pero así era; no sabía como el viejo hacia para estar pendiente hasta del más mínimo detalle. Rick giro a ver a Lisa y primero vio conmoción, luego tristeza y por ultimo rabia, si rabia. Rick ya sabía lo que le venía cuando vio esa chispa verde en sus ojos.
-¿Así que te vas Hunter?
-Tengo que hacerlo.
-Me imagino que te esperan tus múltiples "obligaciones" en tu casa.- el tono despectivo con el que dijo obligaciones no dejaba duda sobre lo que pensaba Hayes que esperaba a Hunter en casa.
-Si tengo obligaciones, y no necesariamente del tipo que insinúas, pero no es por eso por lo que me voy.- La respuesta de Rick fue bastante cortante.
-Ah no, y se puede saber por qué te vas rata.- Hayes estaba lazando la ceja derecha retando a Rick inconscientemente.
-Está comenzando a heder Hayes.
-Y ahora resulta que un poco de olor a mortecina te espanta, no te recordaba tan delicado cuando servías en las fuerzas Hunter, aparente el campo te ha ablandado.
A Rick le estaba comenzando a hervir la sangre con su actitud, Alan se había ido a sentar en el sofá de la habitación mientras que Global se recostó a la pared ambos hombres disfrutaban del espectáculo. Mas el mayor que había prendido la chispa inicial con toda la mala intención del mundo.
-No soy delicado Hayes, pero Joshua si lo es y la pequeña Dana tambien.
-¿Joshua?- Lisa se preguntaba que tenía que ver el bebe y Dana en esto.
-Si Joshua, me lo llevo conmigo para alejarlo de toda esta peste.
Me lo llevo conmigo, me lo llevo conmigo… por un extraño motivo el cerebro de Hayes no registraba esas palabras.
-Sobre mi cadáver.- no había terminado bien de decir esas palabras cuando Hayes, estaba de pie retando a Hunter, Alan estaba seguro que si se movía un solo paso Hayes le arrancaría la cabeza.
-Hayes, me oíste, está comenzando a Heder aquí, muy pronto el almirante tendrá una o dos pandemias en las manos, quieres que el bebe se enferme, ¿eso quieres?
Lisa se quedo muda, odiaba cuando Hunter usaba la lógica para ganarle un argumento, mientras el muy tonto no pensaba todo iba bien pero cuando usaba las tres neuronas que tenia…
Suspiro sabía que tenía razón.
-¿Con el permiso de quien te lo llevas? y ¿quién va a cuidarlo?- el hecho de que pensaba que tenía razón no implicaba que le dejara el camino libre, Joshua era demasiado importante como para dejar cabos sueltos.
-Roy me dejo la custodia temporal a mí y yo voy a cuidarlo.
-No lo hizo, Roy no se atrevería… él sabe que yo soy más responsable que tu.
-Puede ser, pero a quien le pidió que se hiciera cargo de su hijo fue a mi Hayes, así que aguántatela.- Rick ya estaba molesto y esta conversación no lo estaba llevando ni cerca de lo que quería decirle.
Lisa estaba a punto de gritar de frustración, Rick estaba hablando del hijo de Claudia su amiga, su casi hermano, no puede dejar que se lo quite.
-Hayes puedes venir si quieres, estoy seguro que el Almirante te dará el tiempo que necesites para curarte y cuidar del bebe, mi casa es lo suficientemente grande y en ella estarás cómoda te lo aseguro.
-No puedo. Sabes que no puedo irme hasta que enterremos a Claudia, Vanesa y Kim.
-Creo que Claudia entendería que no estuvieras presente.
-No puedo, Roy no puede ir, y no hay nadie más aparte del Almirante que vele por las chicas.
El silencio se hizo pesado entre ellos. Rick sabía que esa sería la respuesta de Lisa.
-Siempre te puedo venir a buscar después de los funerales, eso no sería una molestia para mí.
Los ánimos se habían calmado y parecía que Hunter y Hayes habían llegado a un entendimiento. Para decepción de Alan, y de Global que esperaba un desenlace más violento que llevara a Lisa a seguir a Rick. Rick acababa de meter a Lisa nuevamente en la cama cuando suena la puerta.
En ese momento Mirilla abre la puerta cargando a Joshua mientras que Max cargaba a Dana en brazos, Max puso la bebe en el piso mientras saludaba a Rick con gran afecto.-
-Ya todo está empacado y listo Jefe cuando quieras te los puedes llevar.
Mirilla le pasa a Joshua a Lisa, quien lo apoya en su hombro del lado de su brazo bueno y lo empieza a abrazar y a hacer todo tipo de cariñitos, Rick siempre ha sabido que Lisa es una persona cariñosa, pero nunca la había visto tan tierna como hoy, con él nunca ha sido tan mimosa ni siquiera cuando estaba enfermo y ella se encargaba de cuidarlo,… Calmate Hunter que clase de enfermo le tiene celos a un bebe.
-Sera mejor que vayamos saliendo Hunter, cuando el sol este mas alto el olor será peor.
Lisa sabía que tenía razón, tenía que despedirse.
-Estás seguro de lo que haces Hunter.
-Roy me enseño a cuidarlo mientras esto en casa. –Lisa, asintió con la cabeza le dio un beso en la cabecita a paso a dárselo a Rick.
En ese momento paso algo que Rick hasta la fecha no se ha podido explicar. Fue a tomar al bebe y tropezó con algo, el agarre de Lisa no era firme, por tener un brazo enyesado, Joshua se fue hacia atrás y cayó en la cama al lado de Lisa antes de que Rick pudiera sujetarlo con firmeza. El susto fue de muerte.
Lisa miro a Mirilla; Mirilla miro a Lisa y ambas mujeres miraron a los bebes.
-Mirilla ayúdame a vestir. Almirante señor, espero que pueda arreglar mi permiso y mi alta del hospital. Tú tenías razón Hunter, Claudia entendería mi ausencia en su funeral al igual que las chicas. –decía Lisa mientras le entregaba el bebe al viejo Almirante.
-Pero Lisa, Lisa no hace falta te aseguro que yo puedo cuidar a los bebes perfectamente bien.- Le decía Rick mientras las dos mujeres entraban al baño
-Si Hunter, ya nos dimos cuenta de eso.- El tonito irónico de Mirilla le hizo rechinar los dientes.
-Mierda, Max.
-A mi no me metas en esta Jefe.
-Bueno Ricky, ¿no querías que Hayes te acompañara? -Pregunto Alan extrañado por la actitud de su amigo, no debería estar feliz de que logro sus objetivos.
-Si quería,… si quiero, pero quiero que venga a la hacienda por voluntad propia, no porque crea que soy un imbécil incapaz de cuidar un bebe.
Ah, ahora Alan entendía; Rick sentía que esta había sido una victoria por default. Rick abandono la habitación, estaba molesto y necesitaba despejar las ideas. Mientras Max jugaba con la pequeña Dana que esperaba a su mama, aparentemente el cuatro ojos del Skull estaba acostumbrado a este tipo de escenas.
Alan vio al Almirante Global mientras este cargaba al bebe con la pericia de un padre experimentado. Y por más que intentaba no podía dejar de pensar que esa metida de pie del Almirante había sido sumamente oportuna.
