Capítulo 21

Se durmió abrazado a Kurt, en la pequeña cama, cuando abrió los ojos ya era de día, oyó un sonido en la habitación contigua y se levanto sin despertar a su novio.

En la cocina estaba Grecia preparando el desayuno, era muy temprano, la hora en la que Kurt suele levantarse, ahí se dio cuenta que Kurt se levantaba temprano por ella.

-Buen día.- saludo Blaine.

Grecia lo miro de soslayo y siguió con su trabajo.

-Buen día.- respondió ella. -siéntate.-

Blaine se sentó en la silla que estaba frente a él, se apoyo en la mesa observando la habitación, una cocina clásica, bien decorada, como un hogar de personas grandes, bien cuidado, y conservado, limpio hasta el extremo, la mesa tenía un mantel de puntilla con flores bordadas, un juego de té en el centro, no tenia fotos en la habitación, solo un par de cuadros y algunos colgantes.

Grecia parecía una mujer algo reacia, dura, vestía como una señora de los años cincuenta, tal vez ella tenía esa edad, con voz firme, y semblante serio, pero a la vez su rostro no parecía de una mujer dura, más bien de una señora que se cuidaba bien, no tenia arrugas, su tez blanca hacia relucir mas su cabellera castaña. Era como esas señoras de los comerciales, una señora de casa, bien instruida y con perfume a hogar.

-Kurt me hablo de ti.- dijo ella girándose y mirándolo seria. -me contó todo, desde que llegaste a la banda hasta lo de ayer.-

Blaine respiro profundo, tenía la sensación que en cualquier momento empezaría un interrogatorio.

-Porque estas con él?.- pregunto ella.

-Porque lo amo.- respondió Blaine.

-Lo amas?, sabes lo que significa esa palabra?...es demasiado grande para alguien de tu edad.-

-Sé lo que siento...principalmente porque nunca lo sentí antes, y él se merece que lo ame, nada menos que eso.-

Grecia no dijo nada, lo miro en silencio, Blaine sabía que estaba analizándolo.

-Lo que sé de él ahora, no cambia nada...no le tengo lástima, ni estoy con él por...-

-El sexo.- dijo ella.

-No, no estoy con él por eso, me enamore...no fue fácil asumir que me gustaba un hombre, tenía mis prejuicios, pero tampoco podía ignorar lo que él me provocaba, y aunque intente alejarme, y no dejar que ésto creciera, no pude evitarlo...tampoco fue fácil estar con él sabiendo que no me amaba, que estaba enamorado de otro, y sabiendo que me mataba de a poco seguí con él...cuando me dijo que sentía algo por mí, me aferre a ese "algo" como si me hubiese jurado amor eterno...él es lo único que tengo, no puedo perderlo, nunca tuve nada, ni el amor de una familia, ni alguien que me guiará, ahora lo tengo a él y no voy a dejarlo ni a lastimarlo, lo amo, y sé que me ama, a su manera, pero sé que lo hace.-

Grecia guardo silencio, lo miraba atenta, Blaine entendía su preocupación pero no dejaría que dudará de lo que sentía por Kurt.

-Él esta lastimado, tiene un trauma muy grande, jamás será una persona normal, tal vez con los años mejore, pero no te hagas ilusiones, él tiene su manera de expresarse y de procesar las cosas, nunca vera el mundo como es.- dijo ella mirándolo seria.

-Lo sé, ahora entiendo porque.- Blaine entendía muchas cosas después de saber lo que le sucedió a Kurt.

-No quiero verlo sufrir, si eso sucede te colgare de las pelotas del puente entiendes?.- pregunto ella sin inmutarse.

Blaine asintió, en ese momento recordó la conversación que tuvo con Kurt y cuando le dijo que la mujer tenía un carácter especial.

Kurt apareció por la puerta, recién levantado, a Blaine se le asomo una sonrisa al verlo así.

-Buen día.- dijo éste mirándolo y a Grecia.

-Ve a lavarte el rostro.- pidió ella en tono seco.

Kurt salió hacia un pasillo y entro al baño, Blaine miro a Grecia que estaba sirviendo el desayuno, no asociaba mucho a esta mujer con la descripción de Kurt, cuando él hablaba de ella parecía estar describiendo a una señora amable y buena con él, casi una madre, en cambio, él la notaba un tanto osca, y de mal carácter.

Kurt volvió y se sentó junto a Blaine, se miraron y se sonrieron sin decir nada.

-Llame a Chad anoche, y le dije que estabas aquí, si deseas o no volver con él, es tu decisión pero debe saber donde estas.- dijo ella mirando a Kurt.

Este no dijo nada, bajo la mirada a sus manos pensativo.

-Él no lo hizo con maldad, yo le insistí para que me dijera que te sucedió, estaba preocupado...necesitaba saber...- dijo Blaine mirándolo.

Kurt no dijo nada, Blaine tomo su mano sobre la mesa, y la apretó, no era justo que se enojara con Chad.

-Coman antes que se enfríe.- dijo Grecia.

-A Blaine le gusto tu auto.- Kurt miro a su novio con una sonrisa.

Blaine no dijo nada, estaba un poco incomodo con la conversación que tuvo antes con la mujer.

-Sabes de autos?.- preguntó ella.

-Sí, algo.- respondió Blaine.

-Tal vez te llame en la semana, tengo un auto que no funciona, quiero venderlo a ver que me dan por el.- dijo ella desayunando.

-Ese que lleva al bar es una reliquia.- comento Blaine desayunando, se sentía más a gusto hablando de autos.

-Sí, era de mi padre, él lo cuidaba muy bien, es una joya de familia.- dijo ella.

-Esta impecable.- susurro Blaine con un dejo de sorpresa, debía tener más de cincuenta años ese auto.

-Donde aprendiste de autos?.- preguntó Grecia.

-En el reformatorio había un taller, allí aprendí mucho.- respondió Blaine.

Kurt lo miraba atento mientras desayunaba, esto no paso desapercibido por Grecia.

-Supongo que no llegaste al reformatorio por bueno.- cometo ella mirándolo.

-Me robe el auto del director del orfanato...- Blaine hizo un gesto. -crecí en la calle, no podía terminar en otro lado.-

-Mientras no termines en la cárcel...- Grecia cambio el semblante, y suavizo su tono. -no tienes ningún familiar?.-

-No, mis padres me abandonaron y no quisieron saber nada de mí, así que yo tampoco quiero saber de ellos.- respondió Blaine.

-La puta vida siendo puta.- dijo ella.

Blaine la miro con cierto asombro, no creyó que ella dijera ese tipo de palabras, no parecía la clase de mujer que anduviera por el mundo insultando.

-Mañana iras a buscar el dinero del bar, pero quiero que vayas con él...- dijo Grecia a Kurt y señalo con la cabeza a Blaine. - y la próxima vez que vean a esos que te molestaron, me los señalas.-

Kurt asintió con la cabeza. Blaine solo miraba sin decir nada.

-Chad se hará cargo de los otros locales.- dijo ella luego.

El timbre sonó y Grecia se levanto rumbo a la puerta.

-Es muy especial.- dijo Blaine señalando a Grecia.

-No es mala, tiene su carácter pero conmigo siempre fue muy buena, me cuida mucho.- dijo Kurt.

Blaine solo se quedo pensativo, escucho una discusión en la puerta y presto atención junto a Kurt a lo que sucedía.

-De verdad?, así que te debo algo?.-pregunto Grecia con evidente malestar en su voz.

-Usted es la única que no paga la cuota por tener el bar en esa calle.- dijo la voz de un hombre.

-Bien...te daré lo tuyo no te preocupes.- dijo Grecia y entro a la casa.

Fue hasta la cocina y tomo una sartén de acero y volvió a salir, Blaine la miro extrañado pero Kurt estaba preocupado.

-Toma!, aquí tienes lo que querías.- dijo ella arrojándole por la cabeza la sartén.

El hombre intento esquivarla pero no pudo hacer mucho, para cuando la sartén cayó al suelo, él tenía su rostro con sangre, ella busco algo detrás de un sofá pequeño, era una escopeta bastante grande, y lo apunto con ella.

-Aun quieres el dinero?.- preguntó ella.

El sujeto salió corriendo tomándose la cabeza, ella salió y recogió la sartén, cerró la puerta con seguro y volvió a guardar el arma.

Entro a la cocina bajo la mirada atenta de Kurt y de Blaine, este último estaba sorprendido de toda la escena, ella dejo la sartén en el lavabo y dejo que el agua cayera sobre ella.

-Si te piden dinero en el bar, les dices que hablen conmigo.- dijo Grecia a Kurt.

Este asintió con la cabeza.

-Malditos buitres, cuando llegue aquí nadie molestaba, ahora quieren dinero hasta para estacionar el auto, quienes se creen...-

-Hace mucho que vive aquí?.- pregunto Blaine para aligerar el ambiente.

-Treinta años, fui una de las primeras en vivir aquí.- respondió ella.

-Vaya...era otra época.- dijo Blaine.

-Más tranquilo...quieren más pan de salvado?.- pregunto a ambos.

-Si.- dijo Kurt con entusiasmo.

Grecia busco en un mueble una canasta con pan, aparentemente lo hacia ella.

-Kurt me dijo que usted le cocina, es cocinera?.- pregunto Blaine.

-No, él comía pizza allí todo el día, cuando vivía aquí comía sano, allí Chad compra lo que encuentre en la calle, se enfermara si se alimenta así.- comento ella.

Grecia comenzó a hablar de diferentes comidas, y de cómo compro la pensión. Estuvieron allí toda la mañana, Kurt quiso volver a la pensión y hablar con Chad.

Ni bien entraron vieron a Chad con unas herramientas en la sala, reparando algo, miró a Kurt y suspiro, Blaine siguió camino a su habitación, suponía que Kurt desearía hablar con Chad a solas.

-Lo lamento.- dijo Chad mirando a Kurt.

- Blaine me dijo que no dejaría de quererme, estaba preocupado, supongo que estuvo bien que él lo supiera.- dijo Kurt.

-Lo último que quiero es lastimarte, lo sabes.- dijo Chad.

Kurt se mordió el labio mirándolo.

-Si lo sé.-

-Está todo bien entonces?.- preguntó Chad.

-Si.- dijo sinceramente Kurt.

Chad se acerco y revolvió sus cabellos.

-Eres el hijo que no tuve... yo no supe ser hijo, mucho menos padre, pero tu ocupaste ese lugar, y no me gustaría que existieran diferencias entre nosotros.-

-Yo también te quiero.- dijo Kurt mostrando una sonrisa.

Chad sonrió y volvió a su trabajo, Kurt camino hasta la habitación de su novio, encontrándolo revisando su ropa.

-Voy a bañarme, huelo a mono.- dijo a Kurt y lo beso saliendo de la habitación. -todo está bien con Chad?.-

-Si.- respondió Kurt con una media sonrisa.

-Entonces nos quedamos?.- pregunto Blaine mirándolo.

-Te hubieras ido si yo no regresaba?.- pregunto Kurt curioso.

-Sí, yo voy donde tú vayas.- respondió Blaine acercándose a él. -no vas a librarte de mí tan fácilmente.-

Kurt sonrió y deposito un beso en sus labios. Blaine salió rumbo al baño y él se quedo esperándolo en la habitación, estaba más tranquilo, su novio lo seguía queriendo aún sabiendo lo que le sucedió, y para él, eso era lo único importante.