El Instituto Francoise Dupont decidió hacer una excursión. La idea fue del Director, para que pudieran conocer otros lugares de París. Sería una experiencia gratificante.

Marinette no quería ir, porque no quería dejar de lado sus ocupaciones como Ladybug. Tikki le dijo que fuera, que no era necesario privarse de estar con sus amigos solo por ser Ladybyg, que un descanso le viene bien a cualquiera. Y que en la excursión también podría haber algún akumatizado.

Adrien tuvo que rogar para poder ir, y solo lo dejaron porque Nathalie sería una de las asistentes en la excursión. Ella odiaba el aire libre, la tierra y todas esas cosas, fue por el simple hecho de que le gustaba ver feliz a Adrien.

Antes de subir al autobús, cada persona tuvo que sacar una pelota saltarina de una bolsa. Dependiendo del color que te tocara, serías asignado en uno de los tres grupos.

Tendrían unas "vacaciones con enseñanzas", básicamente era un campamento deportivo/educativo. Como competencias.

Adrien y Marinette estaban sentados juntos, porque les tocó en el mismo equipo. Él observaba la ventana con gran entusiasmo.

—Es la primera vez que viajó al campo —expresó él con gran alegría, parecía un niño. Ella le sonrió, Alya le había recomendado actuar de modo natural.

—¿Y qué te parece hasta el momento?

—¡Me encanta! Me siento como en una película, los paisajes que veo me parecen preciosos —respondió él —. Se asemeja bastante a los bosques de las películas. Incluso es como una película de supervivencia.

—Supongo que esto te parecerá mejor que una película ya que es la vida real. Es distinto ver algo que sentirlo.

—Solo espero que sea divertido, no me entusiasma del todo la idea de tener que estudiar incluso en vacaciones.

Conversaron durante la mayor parte del transcurso, Adrien le mostró a su amiga que llevaba una cámara fotográfica. Él quería tener recuerdos de todo lo que sucediera, quería tener unas vacaciones inolvidables.

Cuando llegaron, les otorgaron camisetas del color de su equipo para poder diferenciarlos. Entonces las mujeres fueron a una cabaña y los hombres a la otra. Cada uno se acomodó de modo rápido, ya que tendrían el resto de la tarde libre. A partir de mañana comenzarían las actividades.

—¡Esto es insólito! ¡no puedo creer que estoy aquí! ¡mi cabello se esta secando, es horrible! —Chloé no podía dejar de quejarse —. ¡No tengo señal para llamar a mi papi!

—Chloé, esto es un campamento al aire libre, deberías calmarte —aconsejó Marinette.

—Y eres parte de mi equipo, no quiero perder por tú culpa, Princesita —Alix también estaba bastante molesta.

—¡Otra cosa que esta mal! ¡Yo debería estar en el mismo equipo que Adrien!

Entre todas las mujeres comenzaron a pelear gracias a las quejas de la rubia. Alix estaba enfadada de compartir equipo con ella. Sabrina estaba triste de no estar con su única amiga. Y Chloé solo pensaba en el modo de regresar a su hogar, ella no pertenecía a ese lugar.

Como todo era un caos, Marinette aprovechó la oportunidad para poder salir de ahí. Lo primero que vio fue la naturaleza en su máximo esplendor; árboles por todas partes y un agradable clima templado.

Caminó un rato hasta poder ubicarse en un lugar alto, rodeado de miles de árboles.

—¿No te parecen hermosos? —una voz la hizo saltar, vio a Adrien a su lado —. Lo siento, solo quería estar solo un rato para poder conocer mejor el lugar.

—¿Problemas con los chicos?

—Algo así. Digamos que Kim es muy bromista, y eso no es algo que todos disfruten —explicó Adrien —. Él pelea mucho, sobretodo con Iván que intenta corregirlo.

—Las chicas también pelean mucho, sobretodo por Chloé. Aún no entiendo cómo es que esta aquí.

—Ni yo —ambos rieron debido al tema de conversación, era divertido imaginar a la rubia en distintas situaciones —. ¿Te gustaría dar una vuelta conmigo? Así podemos ir conociendo el lugar.

—Eso suena grandioso, gracias.

Ambos caminaron un poco, porque encontraron muchas flores bellas. Se tomaron algunas fotos con ellas. Luego se detuvieron porque sintieron ruido detrás de un arbusto.

—¡Un oso! —Adrien se escondió detrás de Marinette.

—¿Qué dices?

—¡Es un animal salvaje! ¡debe ser un oso! ¡o un león! ¡o quizás una serpiente! —gritaba él —. ¡Debemos correr!

Marinette evitó reírse de su amigo, la situación en sí le parecía algo ridícula. ¿En serio pensaba que todos esos animales podrían estar ahí? Se separó del agarre del rubio y se agachó frente al arbusto. Justo en el momento en el que movió las hojas, Adrien dio un grito muy fuerte. En ese momento ambos vieron a una ardilla trepar a un árbol.

—Ahí esta tu animal salvaje —le dijo con sarcasmo al muchacho.

—¡Cúbrete! —Adrien instintivamente se agachó un poco mientras cubría su cabeza —. Si algo aprendí de ver Masha y el Oso es que las ardillas tienen muy mal humor y que cuando se enojan ¡te lanzan nueces!

Adrien salió corriendo y Marinette no tuvo más remedio que seguirlo. Cuando se alejaron lo suficiente, se sentaron bajo un gran árbol.

—Eso sí que fue arriesgado, podríamos haber peleado contra la furia de una ardilla —Marinette intentó no reírse de su amigo, aunque era algo difícil. Siempre pensó que era un chico centrado, no tan miedoso —. Veamos... —Adrien abrió su bolso y de éste sacó una hoja, era el itinerario de lo que harían durante la semana. Juntos la revisaron.

—Así que mañana tendremos que estudiar árboles e insectos y después de eso nos dejaran nadar —el ceño de la azabache se francio un poco.

—Tengo ganas de ver el río, ven, aquí aparece un mapa.

Juntos siguieron el camino marcado en el mapa que la profesora les había dado a cada uno. No era del todo lejos, ya habían recorrido bastante en su paseo.

Una vez que estuvieron frente a el, a Adrien le pareció maravilloso. A Marinette por otra parte... le dio algo de miedo.

—Es hermoso...

—Es enorme, debe ser muy profundo —se asustó un poco la azabache. Adrien la observó y se dio cuenta de que se veía bastante incómoda.

—¿Te da miedo? —ella lo miró, su rostro denotaba sorpresa y miedo, ambas emociones mezcladas —. No te preocupes, no te juzgaré.

—Es solo que... no me gusta mucho lo relacionado con agua. Nadar, aunque sea en una piscina me aterra un montón —explicó ella —. Cuando era pequeña tuve una mala experiencia en la playa, donde casi me ahogué en una piscina demasiado profunda.

Él quiso darle la mano para demostrarle su apoyo, pero no lo hizo, no pensó que fuera el momento apropiado.

—Cuando yo era pequeño y mi madre estaba con nosotros, era todo un torbellino. Me gustaba mucho correr por todas partes y trepar a cada lugar, una vez me subí a un árbol y me caí —contó él —. Desde entonces le tengo mucho respeto a los árboles, porque no me gusta sentir miedo.

—Gracias por compartir tu secreto conmigo —ella le sonrió.

—Gracias a ti, por acompañarme esta tarde. Fue muy lindo de tu parte —ambos sonrieron. Ella asintió como forma de decir "por nada" —. Pero ya esta empezando a anochecer, así que será mejor que volvamos. Ven.

Adrien extendió su mano para que Marinette la tomará, lo hizo como un gesto de seguridad, ya que es muy fácil accidentarse en la oscuridad. Aunque ella la tomó con completa confianza, se sentía cada vez más segura al lado del rubio.

—Somos un buen equipo, quizás sea buena idea que mañana seamos compañeros en las actividades —propuso Adrien.

—¡Eso sería genial! —ambos sonrieron y luego siguieron caminando hacia las cabañas.