N/A: Muchas gracias a todos por leer y comentar... Último capítulo... Pero tranquilos, habrá epílogo...


CAPÍTULO 21: EL AMOR LO VENCE TODO

Cuando Sebastian llegó a casa de Blaine, éste notó enseguida que algo había pasado. No tenía manera de ocultar su malhumor y eso lo preocupó. La única forma de tranquilizarlo que se le ocurrió al moreno fue darle un fuerte abrazo.

En cuanto sintió los brazos del otro rodeándolo, el castaño se relajó y agarró suavemente la cintura ajena mientras ocultaba su cara en el cuello del otro. Estuvieron así durante varios minutos, sin decir nada, simplemente dejando que sus cuerpos reconfortaran al otro de la mejor manera posible.

Los dos sentías sus corazones latir con rapidez, sus sentimientos eran más fuertes que nunca y la cercanía que estaban mostrando era mayor que antes. Sólo habían estado más cerca en las ocasiones en las que habían tenido sexo, pero esa cercanía sólo había sido carnal. En ese momento, no sólo sus cuerpos estaban cerca del otro, sus almas se habían unido irremediablemente.

–¿Qué ha ocurrido? –El actor quiso saber tan pronto rompieron el abrazo.

–Sentémonos, hay varias cosas que quiero contarte.

Los dos fueron al salón y se sentaron en el sofá. El millonario estaba nervioso, no sabía por qué su amigo estaba así y eso le preocupaba. Era la persona que más le había ayudado y a la que más quería.

–¿Qué me tienes que contar?

–He discutido con mis padres. Ellos esperaban que sacara una nota muy alta en el examen… –El abogado comenzó a explicar, pero desvió la mirada avergonzado porque no sabía qué pensaría el otro.

–Me has dicho que te ha ido bien… –Anderson lo miró extrañado.

–He evitado decirte la nota. Sólo necesitaba aprobarlo para que me contrataran y lo he aprobado… Con una nota baja, pero suficiente. –Smythe le comunicó.

–¿Ha sido culpa mía? –Blaine quiso saber.

–¿Qué?

–La nota tan baja… Has estado tan pendiente de mí que no has podido estudiar, ¿verdad? –El moreno preguntó, sintiendo el remordimiento en su estómago.

–No puedo negártelo. –Sebastian reconoció.

–Lo siento.

–No tienes que disculparte, no me arrepiento de nada de lo que he hecho. Volvería a hacerlo sin lugar a dudas. Tú eres más importante… Y en caso de haberlo suspendido, me habría vuelto a presentar… Sin embargo, si a ti te llega a pasar algo, no podría haberte recuperado. –El castaño comentó mientras llevaba su mano hasta la cara del otro para acariciar la mejilla de su amigo con dulzura.

–Es tu futuro… –El actor susurró, consciente de todo lo que el otro había arriesgado por él.

–Tú también eres mi futuro… Blaine… Sabes que para mí hace mucho que dejaste de ser mi amigo, ¿verdad? –El abogado preguntó mientras seguía acariciando la mejilla ajena.

–Soy tu mejor amigo. –Anderson comentó seguro.

–No… No eres sólo mi mejor amigo… A mis padres no les ha gustado que mi nota en el examen fuera tan baja y me han pedido que me aleje de ti…

–Comprenderé que lo hagas, casi lo pierdes todo por mí… –El moreno estaba decepcionado, pero quería lo mejor para el otro.

–¿Todavía no lo comprendes? Lo eres todo para mí, no cambiaría nada de lo que ha pasado. Te amo y cada segundo que paso a tu lado me hace sentir especial. Puede que tú no me correspondas, pero eso ya no importa. Verte sonreír es todo lo que necesito para ser feliz.

Los ojos color avellana se fijaron en los verdes y pudo ver en ellos toda la sinceridad del mundo. No pudo evitar que una lágrima cayera por su mejilla y rápidamente la limpió el otro. Esa declaración era todo lo que él podía desear.

Después de tanto tiempo pensando que nadie lo amaría, encontraba el verdadero amor en la persona que menos esperaba. Si cuando conoció a Sebastian le hubieran dicho que sería el amor de su vida, él jamás lo habría creído. Sin embargo, estaba más que feliz de poder ser correspondido. Tanto que las palabras no salían de sus labios.

–Yo…

–No necesito que me correspondas. –Smythe no había entendido las dudas del otro. Pensaba que el otro no lo amaba y no sabía cómo decírselo.

–Pero sí te correspondo… ¿Por qué crees que era incapaz de alejarme de ti cuando estaba con Charles? ¿Por qué crees que me dolió descubrir que sus hijos estaban detrás de nuestros encuentros? Tenía sentimientos muy fuertes por ti. –Blaine confesó.

–Hace poco estuviste a punto de volver con Kurt…

–Porque pensaba que no tenía una oportunidad contigo… Sabes que no lo amaba… Mi corazón te pertenece desde hace mucho tiempo…

Sebastian sonrió y eliminó la distancia entre ellos para besar al otro con dulzura. Ese beso era tan diferente a todos los que se habían dado anteriormente. Estaban intentando mostrar todos sus sentimientos en sus movimientos. El moreno movió su mano para situarla en la nuca del otro para evitar que se alejara.

Cuando se quedaron sin aire, se separaron lo justo para poner fin al beso, pero ni un centímetro más. El más alto apoyó su frente en la del otro y se quedaron mirándose a los ojos por lo que pudo ser una eternidad, a ellos no les importaba.

–Te amo. –El abogado susurró, feliz de poder decir por fin esas dos palabras que reflejaban sus sentimientos.

–Yo también te amo. –El moreno volvió a besarlo y esa vez lo obligó a que se posicionara sobre él en el sofá. Sin embargo, Smythe se apartó un poco, aunque se mantuvo sobre él.

–B… No vamos a tener sexo ahora… Por mucho que me atraes y quiero estar contigo de todas las maneras posibles, no quiero apresurar las cosas. Tus anteriores relaciones no han sido muy positivas para ti, pero quiero que conmigo sea diferente. No quiero que hagas cosas porque creas que yo quiero hacerlas pero que no te apetezca hacer a ti. –Sebastian explicó antes de darle un rápido beso, muy dulce y suave.

–Tienes razón… Lo mejor será no apresurar las cosas. –El moreno asintió y los dos volvieron a sentarse.

–¿Sigues queriendo conocer a mis padres? No va a ser un momento muy agradable. –El castaño quiso saber.

–Ahora más que nunca quiero conocerlos… Quiero intentar ganármelos y convencerlos de que puedo ser un buen novio para ti. –El actor dijo con tal seguridad que hizo sonreír a su amado.

–Vas a ser el mejor novio para mí, de eso no tengo ninguna duda. Espero que mis padres lo sepan ver…

Smythe lo besó una vez más, ahora que podía demostrar su amor hacia el chico que le había robado el corazón, no iba a parar. Sabía que con el tiempo todo estaría mejor, pero no iba a dejar que sus padres dañaran lo más hermoso que había vivido nunca.