Capítulo 20
(Kate)
En media hora salía mi vuelo, lamentaba no poder haber cumplido mi promesa hacia Rosalie, pero no podía seguir así. A la distancia iba a ocuparme de Tom y Anthony.
Quizás incluso podría volver a trabajar por un tiempo, para mantenerme entretenida con algo.
- Kate – escuche que alguien grito, voltee a mirar pero nadie conocido, habrá sido imaginación mía. Cuando volví a mi posición anterior ahí estaba él frente a mí, primero creí que era una alucinación pero no, realmente Emmett se encontraba frente mío. – Pensé que no iba a llegar a tiempo.
- Emmett si vienes a disculparte quiero que sepas que entiendo que estabas borracho, ya asunto aclarado ahora debo subir al avión – ahorre toda la conversación que teníamos pendiente.
- No vine a disculparme – lo mire asombrada, ¿acaso cuando cometes un error no pedís disculpas? Pues al parecer Emmett no. – No puedo disculparme contigo por haberte besado, porque ciertamente no estoy arrepentido. – Me quede procesando con sorpresa sus palabras – al principio creí que eras Rose, pero cuando te bese supe que eras vos. Lo extraño es que cuando te bese sentí las mismas cosas que solo sentía con Rosalie. – Al ver que yo seguía analizando cada cosa que decía él continuaba hablando – No te vayas por favor, quédate… conmigo. Todos te necesitamos, Edward, Anthony… y yo. – sacudí la cabeza.
- No puedo ni quiero ocupar el lugar de mi amiga – atine a decir un tanto nerviosa.
- No quiero que ocupes su lugar. Pero sí que ocupes un lugar en nuestras vidas, en mi vida Kate. – Emmett se aproximó a mí y me tomo por la cintura, yo seguía sin reaccionar. Estaba muy confundida.
- Gianna nos encontró a Anthony y a mí. Nos contó que estas esperando un hijo de ella – dije tratando de separarme de él pero me era imposible, me tenía bien agarrada. – Nunca dejaste de verla – susurre.
Él sonrió y negó con la cabeza antes de terminar de acercarse a mí y besarme, otra vez.
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(Nessie)
- Tú me dirás – le dije a Jacob sentándome a su lado.
- Bella ya te habrá contado todo – asentí. – Solo quiero disculparme por haberme alejado así y no haberte explicado nada.
- ¿Solo quieres disculparte? – el agacho la cabeza.
- Ness, sabes lo difícil que es esto. No me lo compliques más – suplico Jake y yo solo lo miraba.
- ¿Yo lo hago difícil? – Reí irónicamente – Jacob, no es mi culpa que me haya enamorado del ex marido de mi madrastra.
- No sabes cuánto te amo Renesmee, pero esto no puede ser. Tu padre nunca lo permitiría, nos matara a los dos.
- Sé que Bella fue quien hablo contigo cuando se enteró. – Él me miro y estaba por hablar pero lo interrumpí antes – ya lo solucionamos, no la culpo. La perdone.
- ¿Qué es lo que quieres? – me exigió.
- A ti – las malditas lágrimas me traicionaron y comenzaron a descender por mi mejilla.
Él no dijo nada, me seco las lágrimas y rompió el espacio que nos separaba para volver a besarme.
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(Bella)
- ¿Edward donde estamos yendo?- después de hablar con Nessie, Edward se nos unió, pero aun nosotros no habíamos hablado. Kate se fue de la casa y Edward fue a buscar a mi hermano para que vaya a buscarla. Ahora me había "secuestrado" y me había vendado los ojos después de sentarme en el asiento de copiloto de su volvo. Todo esto sin darme una explicación. Y cada vez que le preguntaba dónde íbamos me contestaba lo mismo.
- Es sorpresa – otra vez la misma respuesta.
Decidí ir en silencio lo que restaba del viaje, aunque debo decir que estaba muy nerviosa y ansiosa por llegar.
Sentí cuando el auto se detuvo y él bajaba de este. Abrió mi puerta y me ayudo a bajarme. Caminamos hasta que se detuvo en algún punto, recién ahí me soltó la venda.
Estábamos en Forks, en nuestro claro.
- Hace años no venía. Es hermoso, tal y como lo recuerdo. – Edward me volvió a tomar de la mano antes de inclinarse sobre una de sus rodillas.
- Isabella Swan – me miro a través de aquellas pestañas de una longitud imposible. Sus ojos dorados eran tiernos y, a la vez, abrasadores – Prometo amarte para siempre, todos los días de mi vida ¿Quieres casarte conmigo?
- Sí.
- Gracias – respondió. Después, tomo mi mano y me beso las yemas de los dedos antes de besar también el anillo, que ahora me pertenecía.
