Día 24
- Un penique por tus pensamientos (dijo sonriéndole Ángel)
- ¿papá?
- ¿si, hijo?
- Nunca he visto una vaca.
- ¿Qué?
- si, en al tele, pero nunca aún de cerca, podríamos ir aun sitio donde hubieran, ¿no sé?¿el zoo o un monte?.
- ¿querrás decir una granja, no jajajaja?
- eso, una granja.
- Claro, creo que podría arreglarlo. ¿Pero a cuento de qué viene ahora tu interés por las vacas? (Connor se rió, se encogió de hombros y se puso en píe).
- Vamos papá, aun queda mucho que hacer en ese agujero que te empecinas llamar piscina.
Connor y Ángel estuvieron trabajando hasta casi llegado el amanecer. Finalmente Ángel tiró la toalla y le dijo a Connor que lo dejara, que mañana sería otro día y lo mejor sería darse una buena ducha, tomar algo e irse a descansar. Connor, decidió que su padre tenía razón aquel día había sido un largo día de trabajo, y había sido un día sin peleas ni malas caras entre ellos dos. Simplemente habían trabajado como siempre pensó que trabajarían un padre y un hijo juntos. Aquel día agotador había sido uno de los mejores días (si quitamos el día que le trajo la PLAY ) que Connor había pasado con su padre. Quizás porque ninguno de los dos había intentado forzar nada, simplemente…Connor ni siquiera sabía que es lo que había pasado, solo sabía que aquello no le desagradaba para nada. Así que decidió haría algo para mejorarlo aun más. Y con esa idea en mente se acostó.
Eran las diez de la mañana y hacía un sol abrasado y un calor inhumano. Pero Connor tampoco era un chico normal y corriente, fuerza, sentido y velocidad sobrehumanos, no enfermaba nunca, sanaba más rápido de lo usual. Así que trabajar bajo el sol a más de 38ºC no le molestaba especialmente. Claro que estaba sudando como un pollo pero es porque estaba trabajando como un mulo. Connor trabajaba a contra reloj, a penas paró para beber e ir al baño, no tenía tiempo que desperdiciar comiendo, quería que cuando llegara el anochecer, la piscina estbiese acabada, quería sorprender a su padre.
Ängel se despertó sobre las seir de la tarde y miró instintivamente a la cama de Connor, vacia. El chico estaría en el baño. Pero tras 10 minutos, acabó levantándose. Pensó que se habría levantado a comer o a ver la tele. Así que bajó las escaleras hasta la planta baja. Pero ni rastro de Connor. Podía olerlo, no andaba muy lejos, pero no estaba dentro de casa. Ángel apretó fuerte los dientes. Le había dicho un millón de veces que cuando era hora de acostarse y descansar era hora de acostarse y descansar. Que necesitaba dormir al menos 6 horas. Pero Connor le costaba quedarse en la cama más de 4 horas seguidas. Así que Ángel tenía que batallar con él casi a diario. Al principio era todo mucho más difícil, todo el rato tenía que imponerse a la fuerza a su hijo, pero hacía ya días que aquello había cambiado. Y no era una lucha constante de ver quien era el jefe. Solo de vez en cuando Connor se ponía rebelde, pero era con pequeñas cosa y comenzaba a entender que el jefe era Ángel. Y ángel no era de ese tipo de jefes a los que quieras estar a malas con ellos. Así que tras un par de advertencias bastante serías, Connor había aprendido a obedecer sin rechistar mucho. Ángel esperaba que llegaría le día en que obedecerían sin rechistar NADA. Pero aquel era un gran progreso para él. Así que intentó calmarse, era estúpido hasta dentro de al meno horas no podría salir allí fuera y traer de la oreja a Connor hasta dentro de casa. ¿Y en qué ocupar esa horas mientras esperaba que el sol se ocultara? Ángel sonrió, y tomó el teléfono y llamó.
¡Hola sirenita!
¿Spike? ¿Qué diantre haces ahí? (dijo sorprendido)
Bueno, mientras papi está de vacaciones, alguien tiene que tomar el mando (dijo con toda la naturalidad del mundo).
Gunn estaba al mando.
Si, claro jajaja (dijo Spike como si Ángel acabara de decir la mayor estupidez del mundo)
¿Y Gunn?
No lo sé
¿No se supone que estás al mando? Deberías saber donde están tus hombres.
Y tú deberías relajarte más. Tranquilo, todo está bien por aquí ¿Qué tal anda por ahí? ¿Le gustaron los juegos?
Si, demasiado (dijo entre dientes).
Son fantásticos estuvo 4 días sin moverme de la tele hasta que me pasé el Gran Turismo 5. ¡Una auténtica caña, Ángel! ¿y el Call of Duty? ¡Ese si que es un gran juego!
Te creo (aún más serio)
Oye, pásame a mister destructor quiero saber sus marcas.
Ahora no puede.
¿qué pasa le cortaste la lengua y se la hiciste comer?
¡Spike!
¡Como si no lo hubieras hecho antes!
Cuando era ángelus, ¡y no a mi hijo!
Dios que susceptible, debes de estar menstruando.
Spike, regresaremos en unos días, n voy a estar aquí eternamente y tú no eres mi hijo (Ángel pudo escuchar como Spike tragaba saliva y sonrió)
Ohhhhh eso dolió (intentando disimular que Ángel le había puesto el miedo en el cuerpo con ese comentario) sire.
Ten cuidado que cuando regrese no te acabe doliendo otra cosa. William (finalmente añadió para acabar de meterle miedo).
Ok, lo dejo, seguro que vienes con un super bíceps, después de zurrar tanto al mocoso.
Spikeeeee (dijo en un tono de advertencia)
¡Qué! ¿A caso no es cierto? Si es verdad, lo que dijiste a Wes que te ibas a poner en plan padrazo con el mocoso, me apiado del pobre chico. Debe tener el culo más pelado que el culo de un mandril, jajajaja
No sé que imagen tienes de mí.
La correcta jajaja
Bueno, da igual llamaba para ver como andaba todo, ¿alguna pista más sobre Cordi?
No lo cierto es que no, estamos estancados, sabemos lo del plano astral ese superior o como sea, Lorne te lo explicará mejor, pero ni puta idea de como hacerla regresar (Ángel puso una mueca de disgusto al oír eso de "ni puta idea". Cuando regresaran debería tener unas palabras con el equipo, no quería que utilizaran ese lenguaje delante de Connor) ey, Ángel
¿Si?
Wes dijo que estabais en un lugar secreto, pero me apuesto lo que sea que estáis en villa graciosa ¿qué? ¿lo he acertado?
No, Spike, no me he llevado a mi hijo a México. No es un premio precisamente lo que quería darle.
Entonces llévalo al apartamento aquel que tenías en Bucarest, dios, aquello si que era lamentable ¿estáis en Bucarest? (dijo alucinando).
No Spike, no he sacado a Connor del país. Y déjalo, no pienso decirte donde estamos, bien serías capaz de presentarte.
Ouch, hoy estás realmente cruel, tengo un corazoncito ¿sabes? Ángel. Vale que no lata, pero sigue ahí, y eso le ha dolido (poniendo voz de mujer despechada de telenovela).
Ok, regresaremos el día uno, díselo a los chicos vale (dijo cansado ya del interrogatorio y de las bufonadas)
No problem, por cierto la última vez que estuvimos en Abbeville me dejé unas gafas de sol (solo Spike sería capa de tener gafas de sol a pesar de ser un vampiro), creo que en el taquillón de la entrada, podrías traérmelas cuando regreséis (Ángel empezó a reírse, era obvio que Spike hacía demasiado tiempo que lo conocía)
JAJAJA Si las veo, te las traigo, descuida jajaja (y colgó el teléfono)
Ángel fue al taquillón y abrió los cajones hasta que finalmente dio con las dichosas gafas de sol, realmente eran unas bonitas gafas de sol, entendía que Spike quisiera recuperarlas, aunque no las necesitara. Después decidió que se pondría a practicar un poco en la cocina. Algo sencillo, quizás unos huevos revueltos. La cocina quizás no se le diese bien pero había descubierto que le servía para canalizar todas sus frustraciones paternas. Cuando faltaba aún una hora para anochecer, Connor entró en la casa, estaba todo sucio y sudado y con una cara de cansancio que hubiera ablandado cualquier corazón. Ángel salió de la cocina dispuesto a comerse con patatas al desobediente de su hijo, pero al ver las pintas de su hijo enseguida comprendió que el chico no había estado ahí fuera tumbándose a la bartola solo para demostrarle que él hacía lo que le venía en gana. Sino que había estado trabajando todo el día sin descansar.
